—Sakura.
Sacudida.
—Sakuraaaaa.
Sacudida.
—¡SAKURA!
Me levanto con un sobresalto zumbando a través de mí.
—¡TERREMOTO!
Una estruendosa carcajada llena el espacio y examino el área, descubriendo que estoy dentro del auto de Sasuke.
Mierda. Debo haberme quedado dormida.
—¿Ronqué? —pregunto.
Su única respuesta es una risa.
—Mierda. Eso no es material para una primera cita.
—¿Por qué no me dijiste que solo dormiste un poco hoy? ¿O que tuviste que trabajar hasta tarde anoche? Podríamos haber reprogramado.
Me encojo de hombros.
—Estaba emocionada por conocerte.
—Tan emocionada que te dormiste, ¿no?
—Oh, cállate. —Miro por la ventana—. Bueno, supongo que llegamos.
—Quédate allí. Te abriré la puerta.
—Todo un caballero.
Cuando sale del coche, me reviso en el espejo de la visera, asegurándome que no me veo como una mierda completa después de mi fiesta de ronquidos.
—Señorita —dice, abriendo la puerta y extendiendo la mano hacia mí.
Me ayuda a salir, pero no retrocede.
Estoy apretada entre él y su lujoso automóvil, y no puedo imaginar un lugar mejor para estar ahora.
Sasuke me sonríe, su sonrisa es casi lobuna.
—¿Tuviste una buena primera cita, Sakura?
—No fue tan terrible.
—Tomaré eso. Además, ya acordaste una segunda cita conmigo. No puedes echarte atrás
—No, supongo que no.
Estamos tan cerca que, si tuviera que mover unos centímetros, estaría rozándome contra él. Quiero rozarme contra él.
Doy un paso adelante y no retrocede. De hecho, Sasuke me rodea con sus brazos y nos empuja hacia atrás, hasta que estoy apretada contra su coche, con una mano sobre mi cintura y la otra curvada alrededor de la nuca. Su toque es gentil e intenso a la vez.
Sus ojos negros se clavan en mí y no puedo apartar la mirada de la suya. Hace tanto calor. Mi cabeza está nadando y mi cuerpo se siente como si estuviera parada a centímetros de una fogata.
Aunque el aire de la noche es genial, estoy sudando, y sé que Sasuke puede sentirlo.
Sus labios se inclinan hacia arriba en las esquinas y ese jodido hoyuelo aparece de nuevo.
—Voy a besarte ahora, Sakura.
Y luego su boca está sobre la mía.
Este beso es todo lo que me ha faltado en la vida.
¿Esos fuegos artificiales que no tenía antes?
Explotan en el cielo nocturno en el momento en que Sasuke pone sus labios sobre los míos.
Es amable al principio, pero nuestros suaves besos se vuelven decididos y nos agarramos el uno al otro como si nunca nos volviéramos a tocar de nuevo. Desliza su mano hasta que está acunando mi rostro. Me presiono contra él, hacia el beso, hacia... lo que sea que sea esto.
Nuestras lenguas continúan bailando con una canción que solo ellas conocen, y ni siquiera puedo empezar a contar los minutos que permanecemos envueltos el uno en el otro.
En algún momento, nuestros besos se vuelven más dulces. Finalmente, separamos nuestros labios y respiramos hondo.
Sasuke apoya su cabeza contra la mía y gentilmente pongo una palma en su pecho, muriendo por ver si su corazón late tan salvajemente como el mío.
—¿De dónde vienes?
—Del medio Oeste.
—¿Eh?
—Me preguntaste de dónde vengo. Soy del Medio Oeste.
Se ríe, y siento el sonido retumbar en su pecho.
—Pregunta retórica, Sakura.
—Oh.
Puedo sentirlo negar.
—¿Qué voy a hacer contigo? —Presiona un beso en mi frente—. Otra pregunta retórica, por cierto.
—Lastima. Tenía una muy buena respuesta.
Se encuentra con mis ojos y ladea la cabeza con interés, sus ojos bailan con malicia.
—¿Sí? ¿Y cuál era?
Le guiño el ojo.
—Supongo que nunca lo sabrás.
—Provocadora.
—Culpable —susurro antes de poner mis labios sobre los suyos otra vez.
El beso es breve esta vez y, antes de darme cuenta, Sasuke me está acompañando escaleras arriba hasta la puerta de mi apartamento.
Apoyándome en ésta, me giro hacia él.
—Estaba realmente nerviosa de conocerte, ya sabes. Éramos completos extraños y luego nos hicimos amigos mediante el intercambio de mensajes extraños. Me estaba enamorando muchísimo de ti y formando esta imagen tuya dentro de mi cabeza. Estaba tan asustada de que no estuvieras a la altura, que la diversión que he tenido enviando mensajes de texto no se traduciría en la vida real.
Sasuke me está mirando atentamente, y me doy cuenta que le estoy contando todos mis secretos, vomitando las palabras por todo el pobre tipo.
Y no me importa una mierda.
—Pero tú, nosotros... fue todo lo que esperaba que fuera. —Todavía me está mirando, con los ojos llenos de placer y una sonrisa torcida extendiéndose por su rostro—. Entonces, gracias... por todo.
Su sonrisa crece mientras se me acerca y me da un suave beso en la boca.
—Gracias a ti, Sakura. Por no ser totalmente aburrida. Por reírte de mis horribles bromas. Por quedarte dormida sobre mí. Por ser... bueno, todo lo que quería que fueras.
Mis mejillas se tiñen de rojo y me apoyo en Sasuke para otro beso.
Nuestros labios se unen, y nos caemos.
Pum.
Golpeamos el suelo y jadeo cuando el peso de Sasuke se derrumba sobre mí.
—Bien, ustedes dos son jodidamente lindos. ¿Quieres que me vaya para que te lo puedas tirar?
—¡Ay! ¿Qué diablos, Ino? —Empujo el cuerpo pesado de Sasuke—. Quítate de encima, no puedo respirar.
Se empuja hasta que está cerniéndose sobre mí.
—¿Acabas de llamarme gordo?
—¿Qué? ¡No! ¿Bebiste la misma Kool-Aid que está loca de aquí —señalo a Ino—, quién decidió que sería divertido abrir la puerta para que me cayera de culo?
Sasuke pretende estar ofendido.
—Kool-Aid es la bebida del diablo. En mi casa era estrictamente Tang .
—Eres tan de los 90 —me quejo, empujándolo.
Se ríe y se mueve hasta que está sentado a mi lado. Me levanto, lanzando dagas entre Ino y Sasuke.
—Debo decir que ustedes dos suenan como un cursi programa para niños adolescentes. Ino y Sasuke, La Hora Tonta.
Los dos chocan puños y suspiro.
—No estés celosa, S. Solo somos más geniales que tú.
—Genial mi culo.
—¿Cómo está, por cierto? Tu culo.
—Su culo está genial —responde Sasuke.
Ino se ríe.
—Oh, me gusta este. Vamos a quedarnos con él.
—No nos quedamos con nadie, especialmente con él.
—Mentirosa. Ya te apuntaste para una segunda cita.
—Eso ya lo veremos —refunfuño.
—¿Una segunda cita? ¿Ya? ¡Eres una libertina!
—¡Vete, Ino!
—Bien. Ustedes dos vuelvan a enrollarse o lo que sea. Sasuke, fue un placer conocerte. Sakura, estaré en mi habitación esperando tu resumen de la noche. Me muero por saber si es un gran besador.
—Lo es —responde Sasuke.
Me sonrojo.
Ino le palmea el hombro.
—Puedo ver eso.
—¡Ino!
Levanta sus manos con inocencia, retrocediendo por el pasillo.
—¡Me voy, me voy!
Tan pronto como la puerta de su habitación se cierra, me giro hacia a Sasuke.
—Ni siquiera creo que sea posible disculparse por ella.
Sasuke se encoge de hombros.
—No te molestes. Me recuerda a Naruto. Esos dos se llevarían bien.
Nos sentamos en silencio por unos momentos antes de finalmente levantarnos del suelo.
—Antes que Ino nos interrumpiera abruptamente, iba a preguntarte si quieres entrar.
—Sakura, te quedaste dormida en mi auto. Necesitas descansar.
Dejo escapar un suspiro de alivio.
—Estoy tan contenta que hayas dicho eso. Solo trataba de ser cortés. Estoy exhausta, y ahora me duele el trasero.
Levanta las cejas.
—Nunca dejas de entretener.
—Acabas de hablar de forma extraña y creo que estás tratando de hacerte el nerd conmigo. Entonces, ya puedes retirarte.
En un instante, cruza la corta distancia entre nosotros, recreando la pose que sostuvimos durante tanto tiempo afuera. Con una mano en mi cadera y la otra acunando mi rostro, Sasuke presiona suavemente un beso contra mis labios.
—Buenas noches, Sakura —susurra, sus labios rozan los míos.
—Buenas noches, Sasuke.
Desaparece por la puerta, dejándome allí queriendo más.
Más besos.
Más caricias.
Más de él.
Yo: ¡Me olvidé de darte tus agarraderas de pene!
Sasuke: ¿Por qué no estás durmiendo?
Sasuke: Además, las tomaré más tarde; en nuestra segunda cita. ;-)
Yo: Bueno, tenía que decirle a Ino si eras un buen besador o no.
Sasuke: ¿Y?
Yo: Fuiste decente.
Yo: Omd. Ni siquiera puedo pretender lo contrario.
Sasuke: Así de bueno, ¿eh?
Yo: Digamos que Ino no es la única razón por la que no estoy durmiendo.
Sasuke: ¿Por qué, Sakura? ¿Me estás diciendo que te tuve toda caliente y mojada antes y ahora no puedes dormir porque estás, me atrevo a decir, CACHONDA?
Yo: ¡SASUKE UCHIHA! ¡NO PUEDES decir eso a la gente!
Yo: Pero sí.
Yo: Además, el trasero me duele.
Sasuke: ¿DE ESTAR CACHONDA? ¿Qué estás intentando meterle?
Sasuke: Oh espera, quieres decir por la caída. Mi error.
Yo: No tengo miedo de retractarme de ese sí, en nuestra segunda cita. *dando golpecitos con el pie*.
Sasuke: Estás tan llena de mierda. Quieres volver a besarme demasiado para que hagas eso.
Yo: REFUNFUÑA, REFUNFUÑA.
Sasuke: Dios mío, Sakura, ¡vete a la cama!
Yo: Sí, sí. Bien.
Yo: ¿Pero, Sasuke?
Sasuke: ¿Sí?
Yo: Realmente no puedo esperar para besarte de nuevo.
Sasuke: Lo sé. ;-)
Yo: Momento. Arruinado. Buenas noches.
Sasuke: LOLOLOLOLOL.
—Le mentí a Sasuke.
Ino se da la vuelta, cafetera en mano, el delicioso brebaje chapoteando en el interior.
—¿¡Qué!? —Su chillido es tan fuerte que me cubro los oídos.
—¡Silencio!
—Cállate, mentirosa. ¿Sobre qué demonios le mentiste, Sakura?
—Puessss...
—Sabes que odio cuando haces esa mierda. Suéltalo ya —me interrumpe.
—Argh. Bien. Entonces, ¿recuerdas anoche cuando estabas toda "ven a mi habitación para contarme todos los detalles jugosos" y luego fui a tu habitación y estabas profundamente dormida así que traté de despertarte, pero duermes como los muertos?
—No sabía que intentaste despertarme, pero por favor continúa.
—Bueno, más o menos una hora después que Sasuke se fuera, le envié un mensaje de texto por algo y él me dijo: "¿Por qué sigues despierta?" Le dije que estaba hablando contigo.
—Mhmm, y luego...
—No estaba hablando contigo, Ino.
—Lo sé.
—No podía dormir. También estaba... tensa, si sabes a qué me refiero.
—Creo que lo hago.
—Estaba tensa. Tenía que... liberar un poco de energía, si me entiendes.
—Mmm... —Deja la cafetera y cruza los brazos sobre el pecho—. Tendrás que ser más específica.
—Tuve que... ¡uf! Tuve que relajarme.
—Todavía no estoy entendiendo. —Lo escucho. Justo allí, lo oigo, el sarcasmo, el incentivo. Está jugando conmigo.
La miro con los ojos entrecerrados.
—Vas a hacer que lo diga, ¿verdad?
Se encoge de hombros.
—Si has crecido lo bastante para hacerlo, ya has crecido lo bastante para decirlo.
—Bien. —Dejo caer mi cabeza en mis manos—. Estaba tocándome.
—¿Qué dijiste? Más alto por favor.
—¡ME ESTABA MASTURBANDO!
Suena un fuerte golpe en la pared, que viene del apartamento de al lado.
—¡BIEN POR TI, CHICA!
Ino y yo intercambiamos miradas y caemos en un ataque de risa.
—¿Quién diablos era?
—No tengo idea. Ni siquiera sabía que alguien acaba de mudarse.
—Pues, genial. Gracias a ti, ahora saben que me masturbo.
—Oh, por favor. —Ino agita una mano—. Todos lo hacemos. Diablos, lo hice justo antes que llegaras a casa anoche.
Gimo.
—Por favor no me cuentes de tu horario de masturbación, Ino. No quiero escucharlo.
—Te apuesto cincuenta billetes a que Sasuke se masturbó anoche también.
—No le voy a preguntar eso.
Levanta una ceja con desafío.
—Veinte billetes, y voy a lavar los platos durante un mes.
Mierda. Es un buen trato.
Pero no puedo preguntarle si estaba tocándose la polla anoche. Eso es demasiado.
—No. No hay trato.
—¡Gallina!
—¿Qué?
—Dije... —Cruza la pequeña cocina y coloca sus manos sobre la encimera, inclinándose hacia mí—. Ga-lli-na.
La taladro con una mirada feroz de las mías.
—Bien. Acepto.
Yo: La apuesta es de $20 y Ino lava los platos durante un mes así que por favor discúlpame por la pregunta que estoy a punto de hacerte.
Sasuke: No voy a mentir, estoy un poco asustado.
Yo: No tengas miedo. Contesta honestamente.
Sasuke: Esta bien
Yo: ¿Te masturbaste después de nuestra cita de anoche?
Sasuke: Santa mierda. Esa es LA ÚLTIMA cosa que pensé que me preguntarías. Tienes pelotas, mujer.
Yo: Ese no eres tú respondiendo a la pregunta.
Sasuke: ¿Usaras la respuesta en mi contra?
Yo: No.
Sasuke: ¿Prometido?
Yo: Por supuesto.
Sasuke: Entonces sí, lo hice.
Yo: JAJAJAJA
Yo: Toca pollas.
Sasuke: ¿Por qué? ¿Por qué me torturo así?
Yo: Bien. No lo usaré contra ti... por mucho tiempo.
Sasuke: Estás llena de misericordia.
Yo: ¿Te estás sonrojado ahora mismo?
Sasuke: Nah. Soy un hombre *golpe en el pecho*. Los hombres están orgullosos de tocarse la polla.
Yo: No seas ESE hombre, Sasuke. Un completo desagradable.
Sasuke: No puedo retractarme ahora.
Yo: No puedes, verdad toca pollas.
Sasuke: Voy a ir a trabajar y fingir que no existes.
Sasuke: Por cierto, ¿cuándo es nuestra próxima cita? ¿Esta noche?
Yo: Soy una chica; organizar una cita de último minuto no funciona. Además, trabajo. ¿Qué te parece mañana?
Sasuke: Soy un chico. No puedes pedirme que salga contigo un domingo durante la temporada de fútbol.
Yo: ¿Te gusta el fútbol?
Sasuke: Quiero decir que lo miraré cuando lo estén pasando, pero prefiero por mucho el hockey. Podría haber jugado en mis días de juventud.
Yo: ¿Estás intentando ponerme toda caliente y mojada nuevamente?
Sasuke: Depende ¿Esta funcionando? ;-)
—Esta exhibición de lo que sea, me está dando nauseas. Me voy antes detener que presenciar más de eso.
Aparto mis ojos de mi teléfono para encontrar a Ino retirándose de la cocina.
—¡Espera! ¡Vuelve! ¡Se tocó!
—¡No me importa! ¡La apuesta se cancela! —grita, acelerando el paso.
—Pequeña...—Salto de mi taburete y la persigo, solo para que me cierre la puerta de su habitación en las narices mientras estalla en risas.
Espero les gustaran.
No olviden Comentar.
Un Abrazo.
🍅 🌸NO OLVIDEN QUE ESTO ES UNA ADAPTACIÓN SIN ANIMO DE LUCRO, LA HISTORIA ORIGINAL NO ME PERTENECE, SOLO LA TRAIGO A USTEDES EN FORMA DE NUESTRA PAREJA FAVORITA. 🍅 🌸
