Capitulo 5: Confesiones.

EDWARD:

Me encontraba en biología, la clase que compartía con Bella y no conseguía sacarme de la cabeza aquel chico que la acorraló el otro día.

Hacía unos días había tenido que quedarme después de clase para practicar unos tiros, ya que el profesor decía que no me esforzaba lo suficiente. Creo que insinuó que era un niño mimando por ser famoso. Pero bueno, acepté. Tampoco era algo que me desagradaba. Al contrario, me gustaba mucho el baloncesto, y un poco de práctica siempre venía bien.

El caso es que cuando salí del gimnasio escuché voces y eso era extraño, ya que era bastante tarde y no tendría que haber nadie, salvo los de mantenimiento y poco más.

Según me acerqué al lugar de donde venían las voces, pude distinguir a un chico musculoso y una chica mucho más pequeña que él. La tenía acorralada contra la pared, y por los movimeintos de ella, no parecía muy cómoda con la situación, así que les llamé la atención.

Flash Back:

-¡Eh!- grité y el chico se separó rápidamente. Lo poco que pude alcanzar a ver es que la tenía agarrada del cuello. Cuando estuve lo suficientemente cerca vi que la chica era Bella, y en su mirada había miedo-. ¿Qué pasa aquí? Bella, ¿estás bien?

-Nada, solo charlaba con mi novia, ahora si no te importa...- hizo un gesto con la cabeza para que me fuera, cosa que no iba a pasar, al menos sin Bella-, nos gustaría algo de intimidad- la cara de Bella era de terror, así que decidí improvisar.

-Pues siento mucho interrumpir, pero necesito llevarme a Bella- daba gracias a ser buen actor.

-No creo que eso sea posible, he hecho un largo viaje para estar con mi novia- cada vez que decía "mi novia", se notaba la posesión en sus palabras.

-Creo que tendrás que dejar tus planes para otro momento, porque nosotros ya habíamos quedado para hacer un trabajo. Es muy importante- dije totalmente serio.

-Muy bien- gruñó el musculitos-. Mañana nos veremos nena- se acercó a ella para besarla, pero Bella giró la cara y solo le besó la mejilla, cosa que a él le molestó.

Después de eso se fue y Bella se deslizó por la pared. Rápidamente me acerqué a ella y me agaché a su altura.

-¿Estás bien?

-Sí- susurró, pero yo no la veía muy bien. Estaba algo pálida y tenía la respiración agitada.

-¿Quién era ese?

-Nadie, no es nadie- susurró.

Fruncí el ceño, ya que no la creía, pero tampoco era nadie para que me contara sus secretos, así que me levanté y le afrecí mi mano para ayudarla a levantarse.

-¿Qué haces aquí?- preguntó cuando se puso en pie.

-Estaba en la cancha de baloncesto haciendo unos tiros. El entrenador cree que no me esfuerzo lo suficinte y me hizo quedarme después de clase- rodé los ojos.

-Gracias por todo, pero tengo que irme. Se me ha hecho muy tarde...

-Mi hermana te trajo hoy, ¿verdad?- pregunté.

-Sí.

-Ven, yo te llevo a casa.

-Eh..., no creo que sea lo mejor, a Tanya no le va a gustar y...

-¿Tanya?, yo más bien diría que te preocupa lo que piense el musculitos- dije con voz burlona. Sabía que Tanya era solo una excusa ya que todos sabían que ya no estabamos juntos.

-Me da igual lo que él diga- dijo enfadada.

-Entonces no pongas a Tanya como excusa y dime que pasa.

-No pasa nada- dijo rápidamente.

-Entonces vámonos- la cogí de la mano y la arrastré hasta mi coche-. Sam- llamé a mi guardaespaldas y él al instante salió del coche-. Llévanos a la casa del jefe Swan- dije mientras que él nos abría la puerta del coche.

-Sí, señor- dijo y la cerró cuando estuvimos dentro.

-¿Es tu chofer?- preguntó Bella bajito.

-Sí, y mi guardaespaldas.

-¿En serio?- parecía sorprendida.

-Sí, le necesito cuando la prensa se amontona a mi alrededor- esos momentos eran de lo más agobiantes. Si no fuera por Sam ya me habrían comido los cámaras y las fans.

-Oh, por eso su tamaño- dijo más para sí misma.

-Sí-reí-, es bastante grande. Los cámaras evitan acercarse a él.

-No me extraña- dijo divertida.

-Bella- la llamé más serio-. ¿Quién era ese tal Jacob?- volví a preguntar. No podía quitarme de la cabeza como los había encontrado. Ese chico no me daba buena espina.

Sabía su nombre porque había escuchado por la mañana de que había un nuevo estudiante, y por las descripciones que daban las chicas, imaginaba que era él, y no me equivoqué, ya que Bella no negó que ese fuera su nombre.

-Nadie- frunció el ceño.

-Pues no lo parecía. Más bien diría que era alguién que te tiene mucha confianza.

-Te equivocas. Lo que pasa es que es un idiota que se toma muchas libertades- parecía muy molesta.

-Señor, hemos llegado- dijo Sam parando el coche.

-Gracias por traerme- dijo y salió rápidamente del coche-. Adiós- se despidió y corrió hasta su casa.

-Vamos a casa Sam- dije con un suspiro y el coche se puso en marcha.

Fin del Flash Back.

La voz del profesor me sacó de mi ensoñación.

-Señor Cullen.

-¿Sí?- pregunté distraido.

-Mi clase no es para que usted se duerma- me regañó.

-Perdón.

El profesor se giró y continuó explicando.

Desde ese día había encontrado a Bella más triste, y estaba casi seguro de que la llegada del musculitos tenía algo que ver. Tenía más que claro que él no era de su agrado.

Cuando sonó el timbre recogí mis cosas y salí detrás de Bella que fue hacia su taquilla.

Estabamos por llegar cuando al otro lado del pasillo vi al musculitos, y ella también lo debió de ver, ya que paró en seco y dio un paso atrás.

Jacob cuando vio sus intenciones apresuró el paso y Bella se giró totalmente y se fue deprisa hacia el ascensor.

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BELLA:

Desde que Jacob había ingresado en el instituto de Forks, se había convertido en la nueva noticia. Todas las chicas estaban entusiasmadas con tener a un nuevo chico en el insituto, además de que todas decían que era irresistible.

Al contrario de las demás, yo cada vez que le veía de lejos hacía todo lo posible por no cruzármelo.

Llamadme cobarde; pero no pensaba volver a sufrir sus abusos, por eso, en cuanto lo vi al salir de biología, me di la vuelta y me fui hacia el ascensor lo más rápido posible.

Di al botón y esperé impacientemente a que las puertas se abrieran, a la vez que miraba por si llegaba Jacob, y cada vez le veía más cerca. Cuando al fín se abrieron, entré rápidamente y di el botón de la segunda planta, pero justo cuando se iban a cerrar, Jacob metió la mano entre ellas y entró.

Automáticamente me pegué a la esquina más alejada.

-Hola nena. Por fin estamos a solas- dijo con una sonrisa que daba miedo.

-¿Qué quieres Jacob?- pregunté molesta.

Jacob apretó un botón y el ascensor de detuvo.

-Pues estar contigo nena, ¿qué otra cosa voy a querer?- preguntó acercándose a mí.

-Ya te dije que no quiero saber nada de ti, ¿cómo te lo tengo que decir? Déjame en paz.

-A mí me da igual lo que tú digas, aquí lo que vale es mi palabra, y yo digo que quiero estar contigo, te guste o no- dijo amenazante enfrente de mí.

-¿Sabes que mi padre es el...?

-Jefe de policia- me cortó aburrido-. Sí, un hombre muy simpático. Lo conocí ayer.

-¿Qué? ¿Cómo lo sabes? ¿Y cómo es eso de que lo conociste ayer?

-¿Tengo que recordarte que fuímos amigos desde siempre? Tú me lo contabas todo, y bueno lo conocí ayer; fui a hacerle una visita a la comisaria.

-¿Para qué?- pregunté con miedo.

-Oh, bueno nena, tenía que conocer a mi suegro- dijo burlón.

-Tú y yo no somos nada- dije entre dientes.

-Te equivocas. ¿Recuerdas lo que dije antes? La única palabra que vale aquí es la mía- volvió a repetir-. Y volviendo al tema de tu padre... Se mostró bastante contento al saber que me tenías a mí en tu vida, sobretodo cuando le dije quién eran mis padres. ¿Sabías que ellos fueron al insituto juntos?- no me dio tiempo a responder-. Pues sí, los cuatro fueron grandes amigos, y tu padre está encantado de saber que el hijo de su mejor amigo está saliendo con su hija.

-No estará tan encantado cuando sepa la clase de persona en la que te has convertido- le amenacé.

-Oh, bueno, y no lo sabrá- se encogió de hombros-. A menos que quieras que le pase algo a él, a tu madre o a tus amigitos- abrí los ojos asustada-. ¿O quizás te dolería más si toco a ese actorcito?

-Alejate de ellos- dije con los ojos llenos de lágrimas.

-Sí tu me desobedeces...- pegó su cuerpo totalmente al mío, empotrándome contra la pared, mientras me agarraba fuertemente de los brazos. Seguro me dejaría alguna marca-, a mí no me temblará la mano en hacerles algo- dijo amenazante-. Tengo dinero y contactos.

Para ese entonces mis lágrimas corrían libremente por mis mejillas.

-Jacob- mi voz salió temblorosa-. Me haces daño- él sonrió y apretó más su agarre para después soltarme con un pequeño empujón.

Fue hacia los botones y volvió a apretar uno y el ascensor se puso en marcha.

Por suerte llegámos a la segunda planta rápidamente. No quería pasar ni un minuto más con él.

-Ya lo sabes nena- volvió a advertir y salió del ascensor.

Rápidamente salí y fui corriendo al baño, pero antes de llegar choqué con alguién.

-Pero mira que te gusta chocar conmigo- dijo una voz muy conocida para mí.

-Yo...- susurré con voz ahogada por las lágrimas..

-¿Bella?- levanté la mirada.

Quería abrazarle, decirle todo lo que había pasado, que tenía miedo; pero no podía. Ni siquiera éramos amigos, y seguramente se burlaría de mí.

Tenía que alejarme de él, no quería nada le pasara, y si Jacob me veía con él, no sabía de lo que era capaz, así que di un paso atrás para esquivarle y seguí corriendo.

A lo lejos escuché como me llamaba, pero lo ignoré.

Entré en el baño y me encerré en el cubículo con cerrojo.

Con rábia me quité la chaqueta y vi las grandes marcas de sus manos en mis brazos que palpitaban de dolor.

Las piernas me temblaban por el miedo, así que resbalé por la pared hasta quedar sentada y poder abrazar mis rodillas y llorar.

Decir que tenía miedo era quedarse corto.

Estaba aterrorizada.

No sabía de que podía ser capaz Jacob, y aunque ya le había visto en varias peleas, no sabía cuál podía ser su límite.

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EDWARD:

Había visto como el musculitos había ido detrás de Bella hasta el ascensor. Mi intención había sido ir detrás de él, pero cuando llegué, las puertas ya se habían cerrado, así que corrí hacia las escaleras.

Me escondí detrás de una columna y esperé, pero el ascensor no se abría, y yo cada vez estaba más ansioso.

-Eddi- esa voz irritante me llamó.

-Tanya.

-Eddi ¿que haces aquí tan solito?- preguntó pasándo su dedo por mi pecho.

-Nada que te interese, así que si me haces el favor- hice un movimiento con el brazo para que continuara andando.

-Pero Eddi yo te estaba buscando- hizo un puchero bastante ridículo-, hace mucho que no estamos juntos y te echo de menos... Podríamos irnos a mi casa... ya sabes... a pasarlo bien.

-No gracias- dije simplemente y continué mirando el ascensor.

-Vamos Eddi, los dos lo pasábamos bien.

-He dicho que no Tanya- continué firme-. Ahora si me disculpas tengo cosas que hacer- dije y me fui, pero justo cuando pasé por el ascensor las puertas se abrieron y Jacob salió.

Me alejé unos pasos, pero entonces alguién chocó conmigo.

-Pero mira que te gusta chocar conmigo- dije cuando la vi.

-Yo...- dijo Bella con voz ahogada.

-¿Bella?- levantó la cabeza y vi que sus ojos estaban rojos.

Iba a preguntarle si estaba bien, pero se alejó corriendo y se metió en el baño. Intenté llamarla pero no paró, así que la seguí y entré en el baño que por suerte estaba vacio.

Todas las puertas estaban abiertas, salvo una, que era de dónde venían unos sollozos.

-Bella- llamé a la puerta-. Bella, soy Edward abreme- pedí pero no hubo respuesta-. Bella, por favor, abre la puerta- nada, lo único que escuchaba eran sus sollozos, así que me quité la mochila, entré en el cubículo que estaba al lado de donde estaba Bella, bajé la tapadera del váter y me subí en ella. Por suerte el muro de separación no era muy alto, así que no fue difícil coger impulso y subirme en él. Bella estaba pegada a la pared de enfrente llorando. Me senté encima del muro y bajé hasta el vater, que por suerte tenía la tapadera bajada. Cuando conseguí llegar al suelo me agaché a la altura de Bella-. Bells- la llamé y aparté el pelo de su cara, y ahí fue cuando me di cuenta de las marcas que tenía en sus brazos-. ¿Qué te ha hecho ese bestia?- pregunté con los dientes apretados; pero ella seguía sin responder. Lo único que hacía era llorar y temblar; incluso me atrevería a pensar que estaba en shock. Ella ni siquiera se había percatado de mi presencia.

Tenía que sacarla de aquí, pero no ahora; debía esperar a que todos estuvieran en clase, si no nos verían y se armaría un jaleo.

Miré la hora y quedaban cinco minutos para que empezara la clase. Lo único que tenía que hacer era esperar a que todos estuvieran dentro y así poder salir con ella.

Mientras que esperaba llamé a Sam.

-¿Señor?- respondió rápidamente.

-Sam, necesito que vengas y dejes el coche en la entrada. Salgo con Bella en 3 minutos.

-Enseguida- dijo y colgué.

Miré a Bella que seguía en la misma posición con la que la había encontrado, y no podía dejar de preguntarme que sería lo que habría ocurrido, y si alguién más sabría sobre esto.

Quizás mi hermana sabía quién era ese tal Jacob. Cuando llegara a casa la preguntaría.

Volví a mirar la hora, y vi que ya era la hora.

-Voy a llevarte a casa- la susurré al oído.

Me levanté, abrí la puerta y volví a agacharme para poder cogerla en brazos. Ni siquiera se inmutó.

Con cuidado salimos del baño y la llevé hasta el coche, que estaba a la entrada del instituto tal y como había pedido.

Sam cuando me vio abrió al puerta trasera del coche y me ayudó a meter dentro a Bella.

-Ahora vuelvo- dije y entré corriendo y volví al baño para coger nuestras mochilas. Cuando las tuve volví al coche y entré atrás con Bella-. Llévame a casa del jefe Swan- dije y el coche se puso en marcha.

Miré a Bella y vi que se había quedado dormida con algunas lágrimas corriendo por sus mejillas. Las limpié con mis dedos.

Cuando el coche paró, Sam salió para ayudarme a sacar a Bella.

Su padre no había llegado así que antes de cogerla busqué en sus bolsillos las llaves, y cuando las encontré la sacamos del coche. Le di las llaves a Sam mientras sujetaba nuestras mochilas y abrió la puerta.

Su casa era pequeña, pero muy limpia, y se podía sentir en el ambiente que era un hogar.

-Ve a casa, cuando te necesite te llamo- dije y el asintió. Dejó las llaves encima de la mesa del salón, las mochilas en el sofá y se fue.

Llevé a Bella arriba y busqué su habitación, cosa que no me llevó mucho, ya que en la planta de arriba solo había tres habitaciones: el baño, la habitación de su padre y la de ella.

Entré en su habitación y la dejé encima de la cama.

Sabía que tendríamos problemas por habernos saltado las dos últimas clases, pero esto era mucho más importante.

Aún no sabía que le contaría al jefe Swan cuando llegara y viera el estado de su hija si no había mejorado; ni que le contaría a mis padres cuando supieran que me había saltado dos clases, pero ya pensaría en algo. Después de todo soy el mejor actor del momento.

Bella seguía totalmente dormida así que me permití mirar a mi alrededor, y vi que su habitación era femenina, pero no de una manera explosiva, como era la habitación de Alice.

Tenía un pequeño escritorio con un ordenador del año la piedra, varios papeles con apuntes del instituto, una lámpara de estudio y una silla.

En la pared, delante del escritorio, tenía un corcho con fotos con Alice, Emmett, Rosalie y Jasper. También había fotos con su padre y la que suponía que era su madre, en un lugar más soleado que Forks. Tenía también el horario del instituto y los exámenes que tendría, y algunas cosas más.

Y un poco más arriba había dos estanterías repletas de libros, adornos y alguna foto de ella de cuando era más pequeña...

En frente del escritorio estaba su cama y una mesilla de noche con una lámpara, un despertador digital y un libro de Romeo y Julieta. Y encima del cabecero tenía dos cuadros. Uno tenía un paisaje y el otro dos lobos. Y en el suelo había una alfombra de color azul cielo.

Al otro lado de la cama estaba la ventana y debajo de ésta tenía una mecedora de madera que parecía muy antigua.

Y en la misma pared del escritorio tenía un armario de dos puertas y con cuatro pequeños cajones debajo. Una de las puertas tenía un espejo de cuerpo entero.

Las paredes estaban pintadas de un color entre azul claro y morado, y hacían juego con la colcha de la cama y las cortinas de la ventana.

Volví mi vista a Bella y vi que estaba temblando un poco, así que la moví un poco para poder deshacer la cama y meterla dentro, pero antes la saqué las zapatillas. Cuando estuvo arropada se relajó.

Miré el reloj de la mesilla y vi que ya había acabado la quinta clase, así que decidí mandarle un whatsapp a Alice para que no me esperase.

Yo: Alice no me esperes hoy, ya me he marchado.

Duende: ¿Tan pronto, por qué? ¿Ha pasado algo?

Mi hermana siempre tan intuitiva y cotilla.

Yo: No ha pasado nada, solo me ha saltado las clases.

Duende: Vale, ¿has visto a Bella antes de irte? No ha venido a esta clase.

Yo: No, pero seguro que está por ahí, quizás le a dado la vena rebelde :P

Duende: Como se nota que no la conoces.

Yo: Alice no le comentes nada a Esme y Carlisle, cuando llegue el momento yo hablaré con ellos.

Duende: Estás muy raro, pero vale. Te dejo que tengo que entrar a clase :*

Después de eso bajé a la cocina y preparé unos macarrones con tomate y salchichas.

No era un plato muy complicado, y era de las pocas cosas que sabía hacer.

Cuando estuvo todo listo coloqué en una bandeja los dos platos, los cubiertos, servilletas y dos vasos con agua; y subí a la habitación de Bella.

Dejé la bandeja en la mesilla y me senté en el borde de la cama.

-Bella- la removí por el hombro-. Bella- volví a moverla y ella se removió y poco a poco abrió los ojos.

-¿Qué...?- preguntó confundida-. ¿Edward? ¿Qué haces en mi habitación?- preguntó confundida y se sentó de repente-. ¿Qué ha pasado?

-¿No te acuerdas?- pregunté y ella negó.

-Te cruzaste con musculitos en el ascensor y cuando saliste chocamos, te fuiste al baño y te encerraste a llorar. Como no me respondías me salté el muro y te saqué de allí, pero en el coche te quedaste dormida- le conté.

-Oh, dios- gimió. Supongo que recordó todo.

-Bella, he preparado la comida, mejor comemos y después hablamos.

-¿La has hecho tú?

-Sí- dije poniendo la bandeja en sus piernas. Cogí mi plato y los vasos los dejé encima de la mesilla.

-Gracias- susurró y empezó a comer-. Está muy bueno- dijo y sonreí comenzando a comer yo también.

Cuando acabamos bajé todo y lo dejé en fregadero. Subí y me senté en el borde de la cama.

-¿Me vas a contar que pasó en el ascensor?- pregunté y ella se tensó.

-No pasó nada- dijo rápidamente.

-Ya- bufé-, por eso tienes esas marcas en los brazos- dije y ella se los tapó rápidamente-. Mira Bella, sé que el musculitos te está haciendo algo...

-Tú no sabes nada- dijo a la defensiva-. No ha pasado nada- eso último lo dijo con lágrimas en los ojos.

-¿Lo sabe tu padre?- pregunté y sabía que se estaba rindiendo.

-Puedo encargarme sola- se limpió las lágrimas de un manotazo.

-Pues hasta ahora no te a ido muy bien.

-¿Y a ti que te importa? Es mi vida, yo sé como manejarla- dijo a la defensiva.

-A mí me da igual, hago esto por mi hermana- mentí-. Eres muy importante para Alice ¿Ella sabe algo?

-No, nadie lo sabe- agachó la cabeza-. Y espero que siga siendo así.

-Yo no voy a contarle nada a nadie- aseguré-, solo quiero ayudarte- dije con voz suave y ella empezó a llorar- te lo prometo.

-Conocía a Jacob desde que era pequeña. Su madre y la mía son grandes amigas, así que crecimos juntos. Al principio eramos los mejores amigos, él siempre me defendía, y bueno, jugamos y hacíamos los deberes juntos. Era mi mejor amigo, pero cuando pasamos al instituto cambió y se volvió más posesivo. No le gustaba verme con otros amigos. Un año antes de mudarme me confesó que estaba enamorado de mí, y me pidió, no, me suplicó que fuera su novia, y aunque al principio me negué porque yo no le veía de esa manera, al final terminé aceptando- suspiró-. Pero después de eso se volvió más posesivo, no podía salir sin avisarle, tenía que decirle la ropa que iba a llevar a cualquier sitio para que él la aprobara; y si me veía hablar con un chico automáticamente me alejaba de él, discutían, a veces se pegaban, y después me prohibia que hablara con él- volvió a suspirar-. Un día estaba en clase y el profesor nos mandó hacer un trabajo por parejas y mi compañero de mesa se ofreció a hacerlo conmigo. Los dos éramos amigos así que acepté. Cuando se iba a marchar recordé que era su cumpleaños así que le di dos besos y le felicité, pero entonces llegó Jacob y me apartó de él de un empujón haciendo que me clavara la mesa en la espalda y empezó a discutir con Nathan, y después le empezó a pegar. Yo intenté separarlos, pero solo conseguí algunos golpes de Jacob. Cuando el profesor llegó los separó y mandó a Nathan a la enfermería ya que había quedado un poco mal y a Jacob le expulsó una semana. Cuando nos encontramos en su coche empezamos a discutir. Me dijo cosas horribles, y me acusó de intentar ligarme a todo los chicos a los que me acercaba, le di una bofetada cuando ya me tenía muy cansada, y él...- para ese momento las lágrimas corrian por sus mejillas y yo tenía los puños y los dientes fuertemente apretados- me dio una bofetada. Me partió el labio. Lo gracioso de todo esto es que Nathan es gay, y jamás hubiera intentado nada con él, y menos si tenía novio.

-¿Y tu madre que dijo cuando te vio así?- pregunté aún en shock.

-La dije que me había caído, así que no supo que fue Jacob quién me lo hizo- dijo-. Después de eso estuvo un tiempo intentando convencerme de que le perdonara, me mandaba cartas, sms, regalos... pero yo no quería saber nada de él, así que cuando tuve la oportunidad de irme... me marché. Pero antes le dije que no quería volver a verle, pero a él le da igual. Ha vuelto y no se va a marchar. Incluso ya conoce a mi padre, y él está encantado.

-¿Por qué no le dices la verdad?- pregunté.

-No puedo- agachó la mirada y supe que había algo que me estaba ocultando.

-¿Qué pasa Bella?- pregunté levantando su cabeza por la barbilla. Sus ojos volvían a tener lágrimas.

-Si alguien se entera de esto él les hará daño. Edward- agarró mi camisa con sus puños-, no puedes decirle a nadie esto que te he contado.

-Pero Bella...

-No, me lo prometiste. Por favor- suplicó.

-Está bien, no se lo diré a nadie, pero tienes que tener mucho cuidado- dije y asintió-. Ahora dime, ¿por qué no se lo has contado a nadie?

-Me ha amenazado- dijo agachando la cabeza. Ese gesto me hacía ver que estaba avergonzada con lo que le estaba pasando-. Si alguien se entera de lo que está pasando os va a hacer daño.

-¿Me estás incluyendo a mí?- pregunté asombrado y asintió.

-Tus hermanos, Rosalie, Jasper, mis padres... y tú- aclaró.

-¿Y yo por qué?- pregunté confundido.

-Yo...- se mordió el labio inferior-, no lo sé- dijo con las mejillas rojas.

-Bella, no va a pasarnos nada- coloqué mis manos a ambos lados de su cara-. Pero tú tienes que tener mucho cuidado. Ese chico está obsesionado contigo y no sabemos hasta que punto puede ser peligroso. Prométeme que si estás en problemas, si ves que no vas a poder con él me llamarás.

-Pero...

-No Bella, promételo- la corté.

-Edward, esto es algo entre Jacob y yo, no quiero que te involucres. Puedes salir herido.

-No te preocupues por mí, solo prométeme que me llamarás si estás en problemas- dije serio.

-Está bien- suspiró.

-Dame tu móvil- dije.

-¿Para qué lo necesitas?- preguntó mientras se levantaba y lo cogía de su chaqueta que estaba encima de la silla.

-Voy a guardarte mi número para que puedas llamarme- dije cogiéndolo de su mano-. No importa la hora que sea, llámame- dije mientras guardaba el número.

Después me di un toque con su móvil y guardé su número en el mío.

-Gracias Edward- la miré mientras dejaba su móvil encima de su mesilla-, por todo lo que has hecho por mí. Tanto hoy como cuando estuve enferma.

-No tuvo importancia- me encogí de hombros-. ¿Qué vas a decirle a tu padre?

-¿De qué?- preguntó confundida.

-Por saltarte dos clases- dije divertido.

-Oh, ¿fueron dos? Pues no lo sé... le diré que no me encontraba bien, o algo así.

-Yo ya avisé a Alice y la dije que me había saltado las clases, y me preguntó por tí, pero me hice el desentendido.

-Gracias por no decirla nada. No me gusta mentirla, pero esto es necesario. No quiero que os pase nada.

-Tranquila- me acerqué a ella y la abracé apoyando su cabeza en mi pecho-, verás como todo se soluciona. Nada va a pasar.

Bella rodeó mi cintura con su pequeños brazos y en ese momento me sentí completo. Jamás me había sentido tan en casa con en este instante.

Pero la mágia se rompió cuando carraspeó y empezó a separarse.

-Bueno... eh... creo... que debería irme- dije incómodo.

-Sí, creo que es lo mejor, Charlie volverá dentro de poco- dijo con las mejillas rojas.

-Pensaba que volvía por la noche- dije confundido.

-Suele ser así, pero hoy me avisó de que tendríamos visita y quería estar antes en casa- explicó.

-Oh, bueno, entonces me voy ya. No quiero que tu padre me pille en tu habitación- dije con algo de temor mientras sacaba el teléfono-. Sam- saludé.

-Señor- respondió rápidamente.

-Ya puedes venir a buscarme.

-Estaré allí en cinco minutos- respondió.

-¿No estás en casa?- pregunté extrañado. Por muy rápido que viniera, desde mi casa se tardaba mucho más.

-No señor, estoy sentado en una cafetería que está en la misma calle de la señorita- me informó.

-Muy bien, entonces te espero- respondí y colgué-. En cinco minutos llega.

-Vale- dijo y nos levantamos y bajamos a la cocina-. Limpiaré esto- murmuró mientras iba hacia el fregadero y yo me sentaba en la mesa.

-Bella- la llamé y ella levantó la cabeza en mi dirección mientras fregaba los platos.

-¿Sí?

-¿Sabes dónde se está quedando Jacob?

-Supongo que en algún hotel cercano- se encogió de hombros-. Aquí no tiene familia.

-¿Y sus padres permiten que venga hasta aquí solo porque está obsesionado contigo?

-Dudo mucho que sus padres sepan algo de todo esto. Creo que ni siquiera sabían que habíamos roto. Supongo que les habrá dicho que me echa de menos o algo así, y ellos tienen mucho dinero, así que no les importa gastar un poco en que su hijo viaje, y se page un buen hotel- se encogió de hombros-. Se podría decir que ellos hacen cualquier cosa por él. No importa lo loca que sea la idea o el pedido. Mientras tengan el dinero necesario y él siga teniendo sus notas bien altas, se lo dan.

-Osea que es un niño rico mimado- afirmé.

-Bueno...- se quedó pensativa-. más o menos- frunció el ceño-. Verás, es que es un poco contradictorio.

-¿A qué te refieres?

-Sus padres, bueno más bien su madre, es la que le consiente y le dá todo, y su padre también, por supuesto, pero él siempre a sido más firme y autoritario. Billy se preocupa más de que estudie tenga modales y todo eso, ya que tienen relación con gente de dinero, y bueno, todos ellos son... bastante estirados- rió.

-Lo sé- rodé los ojos.

-Aunque Billy cuando no está rodeado de toda esas personas, es igual que mi padre. Le gusta tirarse al sofá a ver un partido con una cerveza- rió-. Por eso digo que es contradictorio, ellos le miman y le dan todo lo que él pide, pero a la vez le tienen firme.

-Pues muy bien no les a salido la jugada cuando Jacob se comporta de esta forma.

-Lo que no entiendo es el porqué de ese lado agresivo. Sus padres no lo son.

-¿Crees que sean malas compañías?

-Puede ser, yo conocía a sus amigos. Los que vivíamos cerca e íbamos juntos al colegio. Pero cuando pasamos al instituto, cuando empezó a cambiar, él conoció a más gente, quizás de la gente que conoció...

-Puede ser- afirmé y el timbre sonó-. Debe ser Sam- dije levantandome.

-Gracias otra vez por todo lo que has hecho.

Bella y yo caminamos hasta la puerta.

-Ten cuidado- la miré a los ojos y ella se ruborizó. Quería besarla, bueno quizás era muy precipitado, pero al menos un pequeño beso en la mejilla no lo sería, así que me agaché hasta su altura y le dejé un pequeño beso allí. Cuando me alejé sus mejillas estaban más rojas que antes-. Hasta mañana.

-A... adiós- dijo nerviosa abriendo la puerta.

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BELLA:

¿En que estaba pensando para contarle todo a Edward?

Edward...

No lo podía creer. Le había contado el secreto más grande que tenía. Ni siquiera mis mejores amigos lo sabía, y se lo había contado a él. Que ni amigos éramos.

Se podría decir que éramos conocidos y poco más. Pero había algo en él que me inspiraba confianza. Una parte de mí sabía que él no diría nada. Que cumpliría su promesa.

Miré el reloj y vi que eran casi las ocho. Sin darnos cuenta habíamos pasado casi toda la tarde hablando.

Tenía que darme prisa. Hoy íbamos a tener un invitado, que por cierto, Charlie no quiso decirme quién era.

Fui a la cocina y empecé a preparar la saña para la cena.

Estaba terminando de poner la mesa cuando la puerta se abrió.

-Bells- mi padre me llamó-. Hemos llegado.

Fui a saludar a mi padre.

-Hola, papá, la cena ya está lista- sonreí.

-Que bien, porque tenémos mucha hambre- sonrió.

-Hola, Bella- dijo el invitado y no pude evitar tensarme.

-¿Tú?- pregunté asombrada y molesta.

Hola! Bueno, bueno, bueno, las cosas se están caldeando jaja.

Edward poco a poco va dejando de ser un idiota, y gracias a eso Bella a podido confiar en él, aunque también lo ha hecho porque necesitaba desahogarse con alguien, y algo en Edward le ha hecho ver que él era la persona indicada.

¿Quién creéis que será esa visita?

Muchas gracias a todas por leer la historia y comentarme siempre. ^^

(NiCullenRoBri): Me alegro que te gustara el capitulo Nicole. Jajaja entonces actualizaremos a pares XD Estoy deseando leer el nuevo capitulo de tu historia =)

(Karen Rod): Sí, ese el secreto de Bella XD Ese Jacob es un caso.

(Isabek McCarty M): Me alegro que te gustara el capitulo. Gracias por la aclaración. En facebook a parte de mi grupo, estoy metida en otros dónde la gente publica sus historias, y ahí siempre publico todas mis actualizaciones. Creo que estoy metida en los que me dijiste XD, pero te todas formas me voy a asegurar por si no estoy, para unirme.

(Naklie Robsten): Me alegro que te gustara el capitulo. Quizás cambie lo de la trama y lo ponga como dices, porque esto tiene un poco de todo. Suspenso, misterio, romance... jajaja Sé que este Jacob es un poco violento, pero quería hacer un poco diferente a como es él en realidad. Y ya que cambié la personalidad de Edward y a Bella la hice un poco más valiente, ¿por qué no hacer a Jacob violento? Y bueno, Edward poco a poco irá dejando de ser un idiota para darse cuenta de lo que tiene delante, aunque ya a empezado a reaccionar, y sobretodo con todo el tema de Bella.

(Dreta Cullen): Me alegro que te gustara el capitulo.

Ya sabéis que en mi grupo de facebook EML-Fanfiction encontraréis fotos de los capitulos, adelantos... y todo lo que queráis comentarme; y si véis alguna foto que os recuerde a algún capitulo la podéis poner. Sois más que bienvenidas a uniros. Y si necesitáis una Beta podéis contar conmigo.

Sorry por las faltas que encontréis.

Espero que os haya gustado el capitulo y me dejéis muchos reviews.

Besitos =)