Capitulo 6: Papá quiere a Jacob.

BELLA:

No lo podía creer. Detrás de mi padre estaba Jacob con su eterna sonrisa burlona.

-Bella, ¿no vas a invitar a pasar a tu novio?- preguntó mi padre.

-¿Cómo?- pregunté algo descolocada-. ¿Qué hace él aquí?

-Ya te dije esta mañana que tendríamos un invitado- me recordó.

-Sí, pero no me dijiste que iba a ser él.

-¿Y? Es tu novio Bella, y el hijo de mi mejor amigo, ¿cómo no iba a invitarlo a cenar si es un escelente chico?

-Si, claro- murmuré rodando los ojos.

-Bueno yo voy dejar esto en la nevera para que se vaya enfriando- dijo levantando una caja con una tarta que ni siquiera había visto- y a subir a cambiarme; así os dejo para que os saludéis como es debido- dijo dándole un codazo amistoso y guiñándole el ojo a Jacob.

Definitivamente mi padre se había vuelto loco.

Cuando estuvimos solos le miré enfadada.

-¿Qué haces aquí?

-Ya te lo a dicho tu padre. He venido a cenar- dijo tranquilamente.

-No quiero que estés aquí. Márchate- exigí.

-¿Y cómo piensas que se sentirá Chalie? Él está encantado conmigo, y no puedo rechazar ahora esa amable invitación- dijo con fingida pena.

-Eres un embustero.

-Será mejor que tengas la boca cerradita nena- se acercó amenazadoramente-, no querrás tener problemas con tu padre, ¿verdad?

-¿Ya os habéis saludado?- preguntó papá mientras baja las escaleras y yo me alejaba dos pasos de Jacob-. ¿Pero aún estáis en la puerta? Vamos a la mesa que se enfría la comida- dijo y los tres caminamos hacia la cocina.

Papá se sentó y me dejó a mí al lado de Jacob.

Genial... pensé con sarcásmo.

Antes de sentarme me puse a servir la cena, y cuando estuvo todo listo me senté y empezamos a comer. Bueno, ellos empezaron, a mí desde que había visto a nuestro querído invitado se me había ido el hambre.

-Cuando veníamos hacia aquí, íbamos hablando sobre que ahora estáis en el mismo instituto, pero que aún no tenéis ninguna clase juntos- comentó papá.

-Sí, pero eso será por poco tiempo, porque pienso cambiar mis clases a las misma que Bella para pasar más tiempo con ella- dijo con una sonrisa.

-¡¿Cómo?!- medio grité.

-Ya sabes nena, desde que estoy aquí casi no nos hemos visto, y he pensando que eso sería una buena idea- dijo con tranquilidad.

-Pues no lo es- dije enfadada.

-Pero Bella, ¿qué te pasa hoy? Estás muy rara- preguntó mi padre.

-Me pasa que...- no pude acabar la frase porque la mano de Jacob apretó mi pierna con fuerza. Le miré y me dio una mirada de advertencia, así que con un suspiro dije-, nada- Jacob dio un apretón más y me soltó. Notaba el pulso en donde había apretado. Seguramente ya tendría un moratón.

-Vaya Jacob, eso es...- buscó la palabra indicada- muy atento por tu parte. Estarás encantada Bella.

-Sí..., muchísimo...- murmuré con sarcásmo.

-Todo lo que sea para estar con mi preciosa novia- dijo dándome un beso en la mejilla. Me dieron ganas de limpiarme pero me contuve.

La cena continuó sin ningún contratiempo. Mientras que papá le contaba a Jacob historias de él y de sus padres cuando eran pequeños, yo seguí jugando con la comida. Había intentado meter algo en mi organismo, pero no había forma. Tenía un gran nudo en el estómago.

Cuando terminaron de comer me levanté.

-¿Queréis postre?- pregunté sin mirar a ninguno.

-Yo sí. Dame un trozo de la tarta que he comprado- dijo papá y me puse con ello. Cuando estuvo lista se la dí.

-Yo me voy a subir ya- comenté dejando los platos en el fregadero.

-¿Pero cómo vas a irte sin haber comido el postre? Y lo más importante; ni siquiera le has servido a Jacob. Bella ¿qué clase de desconsiderada eres?- dijo molesto.

-Jacob- le miré para saber si quería o no.

-No gracias, yo también me voy a ir- dijo levantándose.

-Pero no te puedes ir aún, todavía es pronto- se quejó papá.

-Papá, mañana tenemos que madrugar, y yo estoy cansada- dije.

-Bella tiene razón Charlie, otro día podemos retomar la cena- dijo Jacob con una sonrisa.

-Jacob eso es muy responsable por tu parte- dijo con orgullo y yo arqueé la ceja-. Subiré a por las llaves y así te llevo a tu casa.

-Oh, no es necesario. Un amigo puede venir por mí- dijo y mandó un mensaje rápidamente.

-Muy bien, entonces nos veremos en otra ocasión- dijo papá resignado-. Ya sabes que las puertas de esta casa estarán siempre abiertas para ti.

-Gracias- le dijo mientras caminábamos hacia la puerta-. La cena estaba genial- me dijo aunque por su mirada supe que lo dijo por compromiso. Su cara me decía que estaba molesto.

No respondí nada, todo lo que estaba saliendo por su boca eran puras mentiras, así que preferí no hacer ningún comentario.

-Bueno os voy a dejar solos para que os despidáis- dijo mi padre-. Ya sabes hijo que eres más que bienvenido- y con unos golpecitos en su espalda se despidió y se fue a terminar su tarta.

¿Hijo? ¿Más que bienvenido? ¿Golpecitos amistosos...? definitivamente quería pegarme un tiro.

En cuanto Charlie desapareció por el pasillo Jacob me agarró fuertemente del brazo, y me arrastró fuera de casa.

-¿Se puede saber a que ha venido esos comentarios tuyos y esa cara durante toda la noche?- preguntó con los dientes apretados.

-Viene a que no te quiero cerca de mí, y menos cenar contigo en mi casa- me solté de su agarre y me crucé de brazos.

-Pues me parece que vas a tener que aguantar más que una simple cena, porque ya has visto que Charlie me adora. No pienso irme muy lejos.

-Si mi padre supiera como eres en realidad...

-Pero no lo va a saber- me cortó-. ¿O quieres que empice a deshacerme de la gente que quieres? ¿Qué pasaría si un día llegas a casa y Charlie nunca vuelve? ¿O si un día en las noticias dicen que el actor del momento tuvo un trágico accidente de coche? ¿Te gustaría ser la responsable de sus muertes?

-Estás loco- dije con miedo.

-Sí nena, loco por tí, así que si no quieres que nada malo pase, ya sabes lo que tienes que hacer. Empieza a obedecer. Aquí las cosas se hace como yo digo y tus opiniones no me interesan en lo más mínimo- dijo tranquilamente-. Por cierto, hoy te vi salir con el actor cuando te había dicho que no quería verte con él.

-Yo...- temblé de pies a cabeza.

-¿Quieres que empiece con él?

-¡No!- casi grite-. Fue un accidente. No me sentía bien... y él me ayudó, no pasó nada más. Te lo prometo- dije rápidamente y él pareció creerme porque sonrió.

-Ya sé que no ha pasado nada. Tú me quieres a mí, pero no quiero verte con él de nuevo, porque la próxima vez no seré tan tolerante- advirtió.

-Sí- agaché la cabeza. Odiaba sentirme así de sumisa con él.

-Mañana vendré por ti para ir al instituto- dijo sonriendo.

Jacob definitivamente era bipolar.

-No pienso ir contigo a ningún sitio- dije firme.

-Bella, Bella, Bella...- negó con la cabeza mientras chasqueaba la lengua-. ¿Qué es lo que te acabo de decir? Aquí las cosas se hacen como yo diga y punto; así que mañana te quiero a las ocho lista- dijo y un coche negro aparcó a la entrada de mi casa mientras pitaba.

Lo poco que vi del conductor fue que era rubio, tenía el pelo sujeto a una coleta, y una cicatriz cruzaba su ojo derecho, desde encima de la ceja hasta llegar a la ojera, que la tenía bastante marcada. Su mirada era fría, y daba bastante miedo.

Un escalofrío me recorrió de pies a cabeza.

-Bueno nena, ya sabes, mañana te espero aquí- dijo con una gran sonrisa.

Se acercó y me dio un pico que no pude esquivar.

Cuando se separó se fue subio a la furgoneta y rápidamente desapareció por la calle.

Entré dentro y papá me detuvo antes de llegar a las escaleras.

-Estoy bastante decepcionado con tu comportamiento de esta noche- dijo con los brazos cruzados. Estaba molesto

Y aquí van otra vez las quejas...

-Tu novio viene a cenar y tu te pasas la noche de morros.

Mi novio, mi novio, estaba cansada de esa maldita palabra.

-Tú no sabes nada- susurré.

-¿Qué?

-Nada, me voy a la cama- dije y me giré.

-De eso nada señorita. Aún no hemos acabado. Me han llamado hoy del insituto para decirme que mi hija se había saltado las dos últimas clases, ¿qué tienes que decir antes eso?- y ahí estaba papá en su papel de policía.

-No me encontraba bien- dije simplemente.

-Pues yo no te he visto enferma- dijo arqueando una ceja mientras me miraba de arriba a bajo.

Piensa Bella, piensa...

-Es que no es... ese tipo de enfermedad...- dije mientras me hice la tímida.

-¿Entonces?... Oh, emm, creo... que entiendo- dijo mi padre algo cortado.

-¿Puedo irme ya?- pregunté y él asintió.

Subí las escaleras, me puse el pijama y me metí en la cama.

En ocasiones como estaba estaba feliz de que mi padre no estuviera al pendiente de cuando me venía la regla. Si en verdad supiera que no me tenía que llegar hasta el mes que viene se armaría una gorda; pero él prefería no saber sobre eso. Creo que era más feliz pensando que aún tenía ocho años y no tenía que preocuparse de que en cualquier momento podía quedar embarazada.

Ahora, Jacob me daba miedo de verdad. Jamás llegué a pensar que mi mejor amigo se convertiría en mi peor pesadilla.

No sabía que hacer para poder evitarle, y encima iba a cambiar sus clases para estar conmigo, y eso significaba más horas con él.

Suspiré temblorosamente mientras me giraba de lado.

Me había marchado precisamente para alejarme de él, y cuando había empezado a ser feliz de nuevo, había vuelto a aparecer en mi vida para volver a estropearla.

Tenía que pensar en algo, pero no sabía el qué. No podía contar con nadie. Mi padre estaba más que encantado con él, y mis amigos no eran una opción ya que tampoco sabían nada de lo ocurrido. La única opción que me quedaba era Edward, pero tampoco podía contar con él por mucho que él me lo hubiera dicho. No podía meterle en semejante compromiso y más cuando Jacob me amenazaba constantemente con su vida. Jamás me perdonaría si algo le pasara.

Tenía que hacer esto sola.

...

Pasé el resto de la noche dando vueltas por la cama intentando pensar alguna manera para alejarme de Jacob, pero no encontré ninguna, y cuando quise darme cuenta ya era la hora de levantarme.

Con un suspiro empecé a prepararme. Sin dudas hoy iba a empezar el día de la mejor manera... Yendo con Jacob...

Me duché rápidamente y me puse un vaquero largo, una camiseta de manga larga fina en color azul, un pañuel al cuello negro, una chaqueta, y unos botines.

El pelo lo dejé suelto y definí los rizos con espuma.

Usé máscara de pestañas y delineé la línea de agua con un lápiz negro.

En cuanto estuve lista, bajé y desayuné. Justo cuando estaba terminando de lavarme los dientes un pitido sonó, así que con un suspiro cansado terminé de enjuagarme, me puse vaselina en los labios para que no se me cortaran con el frío, cogí mi mochila, las llaves de casa y salí a fuera para encontrarme a Jacob subido en su moto. Llevaba un chaqueta de cuero negra, una camiseta negra (seguramente de manga corta), un vaquero oscuro, unas deportivas negras y unas gafas de sol.

La verdad es que no sabía porqué las llevaba, si casi no había sol a esas horas, y además estaba nublado.

-Hola nena- me saludó con una sonrisa. Me miró de arriba a bajo y pareció satisfecho-. Así me gusta, que a la vista de los demás vayas tapadita. Ya tendrás oportunidad de ir más ligerita de ropa cuando estemos solos- temblé de miedo.

-¿No estarás pensando que yo vaya contigo en eso, verdad?- pregunté alzando la voz.

-Por supuesto que sí- dijo con una sonrisa.

-Olvídalo, yo no me monto en eso contigo- dije alejándome hacia mi camioneta, pero antes de poder llegar Jacob me agarró del brazo y me giró.

-¿A dónde te crees que vas?- preguntó con la mandíbula tensa.

-A mi camioneta, he dicho que no voy a ir contigo en la moto- repetí.

-¿Tengo que recordarte que tu palabra aquí no sirve de nada? Las cosas se van a hacer a mi manera te guste o no, así que si no quieres que nada malo pase, será mejor que subas a la moto ahora- declaró apretándo su agarre.

-Vale- gemí-, pero sueltame, me haces daño- pedí y él me soltó.

-Ven- dijo con mejor humor y esta vez me cogió de la mano y me llevó hasta la moto para entregarme un casco-. Toma, no quiero que te hagas daño- dijo, pero él no se daba cuenta que el único que me hacía daño era él.

Jacob se subió en la moto y yo me monté detrás agarrándome a él.

-¿Lista?- preguntó girándo la cabeza para verme.

-Sí.

-Pues agarrate fuerte, no quiero que te caigas- dijo y arrancó.

Los cambios de humor de Jacob me mareában. Tan pronto estaba echando humo, como que sonreía feliz.

En cuanto llegamos al aparcamiento del instituto, las miradas no tardaron en centrarse en nosotros.

Genial... Con lo que me gusta a mí la atención...

Precisamente ésta era una de las cosas que quería evitar. Yo ya era algo "odiada" por la población femenina, por mi amistad con los Cullen, es decir, que supuestamente yo podía aprovecharme de eso y pasar más tiempo con Edward, cosa que no era cierta. Y también porque algunas se habían empeñado a decir que había conseguido ligar con algunos chicos populares como Mike y Tayler; en cuanto llegué al instituto. Y si ahora me veían entrar con Jacob, no iba a mejorar para nada mi reputación, ya que desde que él había llegado se había convertido en algo así como el chico malo y todas estaban babeando por él.

Jacob aparcó la moto y rápidamente me bajé. Cuanto menos tiempo pasase con él mejor.

-Voy a ir ahora a cambiar mis clases- comentó.

-¿A... ahora?- tartamudeé.

-Sí. Cuanto antes mejor. No soporto tenerte lejos.

Un coche que llamó mi atención pasó cerca de nosotros y aparcó un par de plazas más lejos.

Era el coche de Edward. Pero no el cochazo que siempre llevaba Sam. No, este era su Volvo, el coche que solo él conducía.

En cuanto bajó y me vio con Jacob sus ojos casi se le salen de las cuencas.

-¿Qué es lo que miras tanto?- preguntó Jacob girándose-. Bueno, creo que tengo que demostrarle al actorcito que tienes dueño- dijo y antes de que pudiera hacer nada me agarró de la nuca con una mano y con la otra me atrajo desde la cintura y así pegó fuertemente nuestros labios.

Quise quejarme, porque en verdad me había hecho daño, pero no pude moverme ni un centímetro mientras que él movía su boca contra la mía.

-¿Bella?- la voz de Alice hizo que Jacob gruñera y tuviera que separarse.

-Hola, Alice- dije con las mejillas rojas.

-Vaya, no sabía que estuvieras con alguien- dijo sorprendida.

-Yo...

-Sí, Bella es mi novia. Nos conocemos desde siempre, y he venido desde muy lejos solo para estar con ella- me interrumpió Jacob.

-Oh- Alice no salía de su asombro, aunque también notó mi incomodidad-. Bella venía a hablarte sobre lo de esta tarde- inventó.

-A sí, es verdad- improvisé-. Jacob tengo que irme- dije soltándome de su agarre. Solo había mantenido su mano en mi cintura.

-Iré mientras a cambiar mis clases- dijo-. Nos vemos después- iba a darme otro beso pero esta vez conseguí girar la cabeza y me lo dio en la mejilla. Bufó y se fue.

-Quién diría que nuestra Bella estaba saliendo con el chico malo- comentó Emmett.

-Bella, nos debes una explicación- dijo Rosalie.

-Sï, pero será esta noche en la fiesta- declaró Alice con una sonrisa.

-Así que lo de antes no era una excusa- dije-. ¿Qué pasa esta noche?

-¿Cómo que qué pasa?- dijo Alice indignada-. Esta noche tenemos una fiesta pijama ya lo hablamos ayer.

-No, a mí no me habéis dicho nada- la recordé.

-Claro que sí, ayer a la salida os lo dije a... todas...- frunció el ceño cuando pareció entenderlo-. Es verdad, no lo sabes- dijo pero después se encogió de hombros-. Bueno no importa, ahora sí los sabes. Esta noche mis padres se van de fin de semana y vamos a estar solos, así que tenemos fiesta pijama.

-¿Quiénes?- pregunté. La última fiesta pijama que Alice hizo invitó a todo el instituto.

Solo diré que los colchones en los que íbamos a dormir acabaron en la piscina, y Rosalie, Alice y yo nos pasamos cuatro horas limpiando los espejos de los tropecientos baños que hay en su casa, de maquillaje, y del pobre Emmett que le abordaron.

-Pues nosotros- señaló al grupo-. Al principio solo íbamos a ser nosotras tres, pero como Emmett y Edward también van a estar en casa, pensé que podría venirse Jasper y así pasar la noche los seis juntos.

-Muy bien- dije y el timbre sonó.

Fui a mi primera clase que era matemáticas y ahí estaba Jacob con una sonrisa al lado de la mesa donde me sentaba. Normalmente en esa clase me sentaba con mi compañero Eric, pero al parecer al pobre le había echado, (seguro que de mala menera), para sentarse él.

-Vaya, veo que has conseguido cambiarte de clase- dije sin entusiasmo.

-Sí, ahora estamos oficialmente juntos en todas- me cogió de la mano-. Antes tu amiga dijo algo sobre unos planes para hoy. Sí ya has quedado, desqueda, porque tú yo no nos vamos al cine hoy.

-¿Cómo?

-Nena, ¿estás sorda?- rió entre dientes-. He dicho que hoy nos vamos al cine.

-No Jacob, yo he quedado con mis amigos. Esta noche tengo una fiesta pijama en casa de Alice y...

-¡¿En la casa Cullen?!- estaba furioso-. Ni se te ocurra ir allí a pasar la noche y menos con el actorcito y el gorila.

-No me importa lo que digas, no voy a deshacer mis planes solo porque a tí te dé la gana.

Iba a discutir cuando justo entró el profesor.

Pasé el resto de la mañana evitando hablar con Jacob, pero al llegar a la hora de la comida me arrastró hasta una mesa para que estuviéramos solos.

-Ahora sí vamos a hablar- declaró y yo me crucé de brazos.

-No voy a cambiar mis planes- declaré.

-Oh, sí que lo vas a hacer. No pienso dejar que pases la noche en una casa llena de hombres. ¡A saber que harás con ellos!- dijo indignado.

-¡Jacob. Vete. A la. Mierda!- medio grité y me fui de allí, dirección al baño.

En ese momento lo que menos me interesaba era haber hecho una escena. Estaba furiosa. ¿Cómo se atrevía a insinuar cosas que no eran ciertas?

Entré en el baño y me mojé la cara y la nuca.

Tenía que traquilizarme.

Apoyé las manos en el lavabo y suspiré cerrando los ojos.

-Creía que te ibas a alejar de él- dijo Edward a mis espaldas y di un salto.

Rápidamente me giré llevando una mano a dónde estaba mi corazón, que en ese momento quería irse galopando.

-Me has asustado- dije recuperando el aliento.

-Lo siento- dijo-. Pensé que te mantendrías alejada del musculitos- parecía molesto.

-Esa era la idea- dije molesta.

-Te está obligando- no era una pregunta. Me giré para volver a darle la espalda-. Te ha obligado a que vinieras con él, ¿verdad?

-Edward este no es el mejor sitio para que hablemos esto- dije sin mirarle.

-Oh, claro que lo vamos a hablar- declaró girándome del brazo, pero justo me agarró de donde él ya lo había hecho y había dejado su marca. Me dolió y los recuerdos de cada vez que Jacob me hacía daño golpearon mi mente.

-Por favor suéltame, me duele- susurré sin mirarle a la cara y él rápidamente me soltó y yo di un paso atrás.

-Lo siento, ¿te he apretado muy fuerte? Yo... no quería, perdóname- dijo nervioso acercándose pero yo retrocedí-. Por favor, no me tengas miedo, yo no soy él. No voy a hacerte daño, eso a sido un accidente.

-Perdona- dije sacudiéndo la cabeza. Me estaba comportando como una idiota-. Tengo un moratón justo dónde me has agarrado y... malos recuerdos me han venido a la cabeza- fruncí el ceño.

-Lo siento. Nada de agarrar. Entendido- dijo-. Pero tenemos que hablar- dijo volviendo al tema de antes.

-Vale, pero no ahora. Sí Jacob viene y nos ve aquí...- temblé de miedo.

-Está bien. Ya sabes lo de la fiesta, ¿no?- preguntó y asentí-. Pues cuando estén todos dormidos ven a mi habitación y allí hablamos. Ya sabes dónde está.

-No sé aún si iré- dije bajito.

-Sabes que mi hermana y Rosalie no permitirán que te saltes la fiesta.

-Jacob no quiere que vaya. Piensa que voy a hacer... cosas indevidas con vosotros- fruncí el ceño.

-Él no puede prohibirte que salgas con tus amigos.

-¡Oh! Pues eso díselo al señor...- imité su voz- "Aquí se hace lo que yo digo y tu palabra no vale nada"- recité.

-¿Te ha dicho eso?- dijo asombrado.

-Sí- miré el reloj y quedaban cinco minutos para que acabara la comida-. Edward el timbre va a sonar- dije preocupada.

-Intenta convencer al musculitos- dijo y asentí-. Voy a salir yo primero, espera un par de minutos y después sal tú- volví a asentir-. Te veo más tarde- se despedió y asegurándose de que no había nadie que le viera salir del baño de las chicas, se fue.

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EDWARD:

En cuanto salí de casa de Bella me subí al coche.

-¿A dónde señor?- preguntó Sam.

-A casa- dije suspirando. Estaba seguro que Esme y Carlisle ya sabrían que me había saltado las dos últimas clases.

En el instituto todos pensaban que por ser actor y tener fama, no me tomaba en serio mis estudios, y eso no era cierto. Yo sabía que mi profesión no era un trabajo seguro, y que la fama tan rápido como viene se va; por eso quería asegurarme de poder tener otra alternativa, por si la primera, es decir, el ser actor me fallaba, y así poder salir a delante; y que mejor que ser médico, mi gran sueño después de la actuación.

Desgraciadamente el camino se me hizo corto y en cuanto Sam aparcó pude ver que los dos estaban en la puerta esperándome con los brazos cruzados y bastante serios.

-Hola- saludé.

-¿Cómo que hola?- dije Carlisle-. Tenemos que hablar.

-¿De qué?- me hice el desentendido.

-No te hagas el desentendido. Vamos dentro- dijo Esme y los tres entramos y nos sentamos en los sofás del salón.

-Nos han llamado del instituto para avisarnos que nuestro hijo es un vago y hace lo que le dá la gana- dijo Carlisle con los brazos cruzados.

-¡Ey!- me levanté de un salto-. De vago nada, que solo me salté dos clases que ni siquiera eran importantes- aclaré. Y era verdad, justo en esas dos clases tenía un taller artístico y tutoría.

-¿Y se puede saber que hacías fuera de clase?- preguntó Esme.

Edward, piensa piensa. Utiliza tu talento natural para mentir...

-Alec me llamó y tuve que marcharme- dije con tranquilidad.

-¿Tu representante?- preguntó Carlisle-. ¿Y por qué te llamó en horas escolares?

-Era algo importante, y como esas clases no lo eran decidí irme- me encogí de hombros.

-No importa que la clases no te parezcan imporantes. Debes estar siempre en ellas, no puedes ir saltándotelas cada vez que a Alec le dé por algo- dijo Carlisle.

-Precisamente volviste para estar en el instituto, no para preocuparte por las películas- dijo Esme.

-Sí, y tan rápido como me den el nuevo guión volveré a marcharme- dije.

-¿Y el instituto?- preguntó Esme.

-Seguiré estudiando como lo hice este último año- me encogí de hombros-. Y ahora que está todo aclarado me voy a mi habitación. Estoy muy cansado- dije y empecé a alejarme.

-Edward el haberte saltado clases no te va a salir gratis- dijo Carlisle y me paré pero no me giré-. Vas a estar durante dos semanas sin guardaespaldas y chofer.

-Muy bien- dije entredientes y subí a mi habitación.

Bueno, no era un castigo escesivo para las caras que tenían cuando llegué. Ellos pensaban que yo no podía estar sin Sam, y eso no era cierto. Le tenía porque era de ayuda con los cámaras y eso, pero como ya llevaba tiempo aquí, ya los reporteros casi ni iban a molestarme, por lo tanto ahora solo le usaba como chofer, pero si no podía tenerle así, tampoco me importaba. Tenía carnet de conducir y mi amado Volvo, y antes de tener a Sam siempre iba yo solo en el coche, así que no me importaba. Es más, estaría genial pasar un tiempo yo solo en el coche.

Estaba tumbado en la cama, cuando mi teléfono sonó. Miré la pantalla y era Alec. Que ironía.

-Hola- saludé.

-Edward, amigo, cuánto tiempo- dijo él.

-Que casualidad, antes he hablado de ti- comenté.

-Espero que solo hayas dicho cosas buenas.

-Claro... ¿Pasa algo?- cambié de tema.

-En realidad sí- dijo serio-. Hay rumores sobre una posible ruptura entre Tanya y tú. ¿Es cierto?

-Sí.

-¿Sí? ¿Y lo dices así de tranquilo?- dijo indignado.

-¿Y qué quieres? ¿Qué te mienta, o te ande con rodéos?- me senté en la cama-. Sí, desde hace un tiempo Tanya y yo ya no estamos juntos...

-Después de que te advertí que no podías romper con ella por el momento.

-Sí, pero es que no podía más. Tú no sabes que es tenerla todo el día colgada al cuello. Estaba cansado- me pasé la mano por el pelo.

-Edward, te advertí que eso no iba a generar buenas críticas hacia vosotros y la película- me recordó suspirando-. Tienes que volver con ella.

-¡¿Cómo?!

-Lo siento, pero es lo mejor, al menos por el momento, para que vean que los rumores son solo eso, y que vosotros estáis bien.

-¿Durante cuánto tiempo?- pregunté entredientes.

-No sé. ¿Un mes, dos?

-Está bien- acepté a regañadientes-. Mañana hablaré con ella.

-Estás haciendo lo mejor Edward- dijo con mejor ánimo.

-Eso espero...

-Bueno chico, te dejo, hablamos pronto.

-Adiós- me despedí y colgué.

Perfecto... pensé sin humor.

Cuando llegó la hora de cenar, Alice no dejó de hablar sobre la fiesta pijama que haría la noche siguiente, y en cuanto Carlisle y Esme la dieron permiso, empezó a hacer planes de todo lo que haríamos, comeríamos y veríamos durante el fin de semana.

Aún no entendía porqué pedía permiso si ya había planeado todo, incluso ya había avisado a todos para que vinieran.

Definitivamente ella podía ver el futuro.

A la mañana siguente cuando desperté, Alice ya había colocado encima de la silla la ropa que me podría hoy.

Sí, mi hermana pequeña me elegía la ropa, lo sé, es ridículo, pero según ella, yo no sé vestirme para ir al instituto desde que soy famoso, así que ella lo hace por mí y se asegura de que no vaya como si fuera a la alfombra roja.

Para ese día me eligió una vaquero, una camiseta blanca, una camisa de manga corta gris y unas deportivas negras.

Cuando terminé de vestirme un escalofrío me recorrió. Alice estaba loca si pensaba que iba a ir solo con eso al instituto. Hacía frío.

Fui al armario y saqué una cazadora negra y me la puse.

Después de desayunar me ofrecí a llevar a mis hermanos al instituto, pero ellos iba a ir en el coche de Emmett para así ir los dos a recoger a sus parejas.

Al llegar al instituto vi una imagen que me dejó boquiabierto.

Bella estaba con Jacob a una distancia bastante cercana para mi gusto. Los dos me miraron y entonces agarró a Bella y de manera brusca la besó.

Por las reacciones de su cuerpo sabía que no estaba cómoda y que probablemente le había hecho daño. Gracias a Dios, Emmett aparcó y Alice fue a interrumpirles.

Pasé el resto de la mañana pensando el porqué estaría Bella con Jacob, y cuando les escuché discutir en la cafetería no dudé ni un segundo en seguirla.

Necesitaba respuestas.

Entré en el baño y la encontré con los ojos cerrados apoyada en el lavabo. Parecía que intentaba tranquilizarse porque estaba dando largas respiraciones.

-Creía que te ibas a alejar de él- dije y ella dio un salto.

Rápidamente se giró llevando una mano a su corazón.

-Me has asustado- dijo.

-Lo siento- dije-. Pensé que te mantendrías alejada del musculitos.

-Esa era la idea- parecía molesta.

-Te está obligando- aseguré y ella volvió a girarse-. Te ha obligado a que vinieras con él, ¿verdad?

-Edward este no es el mejor sitio para que hablemos esto- dijo.

-Oh, claro que lo vamos a hablar- dije y me acerqué a ella mientras que la cogía del brazo y la giraba para quedar de frente.

-Por favor suéltame, me duele- susurró con voz temblorosa y rápidamente la solte y ella dio un paso atrás.

-Lo siento, ¿te he apretado muy fuerte? Yo... no quería, perdóname- dije nervioso acercándome, pero volvió a retroceder-. Por favor, no me tengas miedo, yo no soy él. No voy a hacerte daño, eso a sido un accidente- dije con voz suave.

Siempre me estaba quejando sobre el comportamiento de Jacob y ahora era yo el que le había hecho daño.

Me golpeé mentalmente.

-Perdona- sacudió la cabeza-. Tengo un moratón justo dónde me has agarrado y... malos recuerdos me han venido a la cabeza- frunció el ceño.

-Lo siento. Nada de agarrar. Entendido- dije. Si ese animal la había hecho algo más tendría que tener cuidado. No quería causarla más dolor-. Pero tenemos que hablar- dije volviendo al tema de antes.

-Vale, pero no ahora. Sí Jacob viene y nos ve aquí...- tembló de miedo.

-Está bien. Ya sabes lo de la fiesta, ¿no?- pregunté y asintió-. Pues cuando estén todos dormidos ven a mi habitación y allí hablamos. Ya sabes dónde está.

-No sé aún si iré- dijo bajito.

-Sabes que mi hermana y Rosalie no permitirán que te saltes la fiesta- ya podía ver a esa dos locas persiguiendo a Bella para que fuera a la fiesta.

-Jacob no quiere que vaya. Piensa que voy a hacer... cosas indevidas con vosotros- frunció el ceño.

-Él no puede prohibirte que salgas con tus amigos- ese tío la estaba controlando.

-¡Oh! Pues eso díselo al señor...- imitó su voz- "Aquí se hace lo que yo digo y tu palabra no vale nada"- recitó.

-¿Te ha dicho eso?- dije asombrado.

-Sí- miró el reloj-. Edward el timbre va a sonar- dijo preocupada.

-Intenta convencer al musculitos- dije y asintió-. Voy a salir yo primero, espera un par de minutos y después sal tú- volvió a asentir-. Te veo más tarde- me despedí y asegurándome de que no había nadie cerca, salí.

Tenía que hablar con Tanya así que decidí enviarla un whatsapp antes de que acabara la hora de la comida.

Yo: Tanya te espero en la puerta de la cafetería. Tenemos que hablar. Es importante.

Caminé hacia mi destino, y cuando llegué ella ya estaba allí esperándome.

-Hola Eddy, sabía que no aguntarías mucho tiempo sin mí- arqueé una ceja.

-Tanya no alucines. Tengo que hablarte sobre trabajo- dijo y se puso más seria-. Ayer hablé con Alec y cree que lo mejor será que volvamos juntos- dije resignado.

-Así que ahora quieres que volvamos a salir... ¿Y qué pasa si yo me niego?- dijo con suficiencia.

-Tanya no te hagas la difícil. Desde que cortamos has estado persiguiéndome para que volviera contigo. Sé que lo estás deseando- me pasé la mano por el pelo.

-Bueno... puede que haya cambiado de idea- dijo tranquilamente mientras se miraba las uñas y yo bufé.

-No me importa, porque quieras o no tenemos que hacer esto. Alec dice que los rumores han empezado y eso no es bueno para las críticas de la película...

-La película salió con estupéndas críticas, ahora no pueden cambiarlas y decir que es mala solo porque nosotros no seamos pareja- ahí tenía razón, pero esto era así.

-Ya, pero él dice que con el poco tiempo que hemos estado juntos, la gente empezará a sospechar de que todo fue un engaño, y eso nos va a afectar a la hora de conseguir nuevos papeles- suspiré-. El público no querrá ver películas de actores falsos.

-¿Y por qué? El trabajo y la vida personal no tienen nada que ver.

-No lo sé, pero las cosas son así, así que si queremos seguir trabajando y que las críticas sigan siendo buenas tenemos que volver a salir- declaré.

-Pero... ¿salir de verdad?- dijo con más ilusión.

-No- dije rápidamente. Lo que menos me apetecía era pasar más tiempo del necesario con ella-. Nos veremos un par de veces por semana, e iré a tu casa. Quizás tengamos que salir alguna vez por la calle para que nos vean...- pensé eso último en alto.

-¿A mi casa?- seguro que ya estaba pensando cosas que no iban a pasar-. ¿Vamos a estar como antes?- preguntó insinuantes mientras se acercaba a mí.

-No. Cuando vaya a tu casa los dos estaremos a una distancia prudente. Lo único que necesitamos es la gente crea que seguimos juntos y ya está.

-Pues en ese caso no cuentes conmigo- se cruzó de brazos.

-Tanya esto te afecta a ti tanto como a mí. Así que si quieres que los directores te sigan contratando será mejor que colabores- la amenacé.

Los directores no miraban la vida personal de los actores a los que contrataban, pero eso Tanya no lo tenía que saber. Lo único que quería era que colaborase y ya.

-Está bien- dijo resignada, aunque yo sabía que por dentro estaba feliz de saber que iba a tenerme a su alrededor por un tiempo.

En ese momento sonó el timbre, así que rápidamente me despedí y me fui a clase.

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BELLA:

Cuando por fín llegó la hora de la salida, rápidamente recogí todas mis cosas para irme sin Jacob. Había pensado en pedirle a Alice que me llevara ella a casa.

Había conseguido evitar hablar con Jacob desde que la hora de la comida acabó, pero no estaba segura si podría evitarlo más.

Iba a salir por la puerta de la entrada cuando una mano me agarró del brazo y tiró de mí. Al momento la reconocí.

-Ahora tú y yo vamos a hablar- declaró en mi oído y me arrastró hasta las pistas de baloncesto que había detrás del instituto.

-Muy bien. Habla- dije soltándome de su agarre.

-Has estado todo el día evitándome y eso no me a gustado nada. ¿Por qué?

-No quiero hablar contigo- dije simplemente.

-¿Todo esto es por la fiesta de tu amiga?- me encogí de hombros-. No vas a pasar la noche a una casa llena de tíos.

-No es una casa llena de tíos- discutí-. Es la casa de mis amigos, y vamos a estar varios. ¿Es que no entiendes eso?- quería gritar, pero no quería formar un escándalo-. A ti se te a metido en la cabeza que solo porque vaya a estar con chicos voy a liarme con ellos y eso no es cierto. Primero de todo porque son mis amigos, y segundo, cada uno tiene novia.

-No me fío de ellos...

-Ni tampoco de mí- dije-. Jake- di un paso hacia él. Si luchando no conseguía nada, quizás tendría que comportarme como una novia-, tienes que confiar en mí. Te prometo que no va a pasar nada. Además, ni siquiera creo que estemos con los chicos. ¿Tú de verdad piensas que ellos van a soportar estar toda la noche con nosotras mientas que nos damos cremas, mascarillas, vemos revistas, hablamos de chicos y lloramos con películas de amor? No, ¿verdad? Pues eso es lo que Alice tiene preparado- mentí-. La última fiesta que hizo, Emmett salió perjudicado y desde entonces él no quiere saber nada de fiestas pijamas. No creo que vuelva a acercarse.

-Mmm...- parecía que le había convencido-. Está bien, pero el domingo si irémos al cine- declaró.

-Está bien- dije resignada. Al menos había conseguído convencerle. Sonrió.

-Vamos, tienes que preparte para tu fiesta- me cogió de la mano y me llevó hasta la moto.

Jacob cuando estaba de feliz y conforme era bueno, y hasta parecía que seguía siendo mi mejor amigo, pero cuando las cosas no estaban como él quería... era lo peor que había. Su lado agresivo salía y eso daba bastante miedo.

Al llegar a casa pensé que él se marcharía pero en vez de eso me siguió.

-Voy a ayudarte a hacer la mochila- me explicó cuando vio mi cara de confusión.

Entramos y fuimos hasta mi habitación. Mientras que yo sacaba el bolso que siempre usaba para estos casos, él se sentó en la cama. Puse el bolso a su lado y empecé a mirar las cosas que me llevaría.

Primero abrí el cajón de los pijamas y empecé a buscar uno.

-¿No estarás pensando en llevar este, no?- preguntó con la mandíbula apretada.

Me giré y vi que había cogído un pijama que Alice me había regalado.

La camiseta era azul de tirantes y el escote en pico, y el pantalón era tan corto que podía pasar por culot, y también era del mismo azul claro.

Como en Forks hacía demasiado frío aún no lo había estrenado, pero tampoco pensaba en llevármelo. Me daría demasiada vergüenza.

-No, claro que no- se lo quité y lo guardé-. ¿Quieres que me congele de frío?- rodé los ojos y saqué el que había pensado en llevarme.

Era un pantalón largo no muy gordo con rayas blancas y azules, y la camiseta era de manga larga en color azul y con una muñequita pintada en el centro.

-Ese está mejor- dijo asintiendo.

Lo guardé todo en el bolso y metí también mis zapatillas de casa.

Volví al armario y empecé a mirar lo que me podría de ropa cuando volviera.

Al final saqué unos leggins negros, una camiseta de manga corta roja, una sudadera azul oscuro con un Mickey Mouse y una deportivas negras.

-¿Vas a ir así por la calle?- preguntó incrédulo y miré la ropa en mi mano para saber que tenía de malo.

-Sí, ¿que le pasa?- pregunté confundida.

-No vas a ir provocando por ahí y menos si no estoy yo para alejar a los demás- declaró.

-¿Provocar?

-Sí, con esos leggins vas a ir marcando lo que no debes- dijo cruzado de brazos.

-¿Marcar? ¿Pero que díces?- rodé los ojos-. ¿Tú de verdad crees que yo iría con esto si fuera "marcando" algo?- se encogió de hombros-. Agg- gemí desesperada-. No Jacob, no- declaré-. Además no voy marcando nada- dejé la ropa encima de la cama y me puse la sudadera-. ¿Ves?- me giré para que me viera de todos los ángulos-. Nada, no se vé nada. La sudadera me llega por debajo del culo.

-Está bien- aceptó.

Me la quité y lo guardé todo en la bolsa. Después hice mi neceser en el que metí el cepillo para el pelo, una goma, una pinza, desodorante, colonia, vaselina, la pasta de dientes y el cepillo de dientes.

Cuando tuve todo listo lo metí dentro de la bolsa.

Iba a decirle a Jacob que ya había acabado cuando un whatsapp me llegó.

Alice: Bella antes de venir a casa tienes que pasarte por la tienda y comprar bolsas para que podamos picar. No gastes más de 5€ que es el tope que hemos puesto para que todos gastemos más o menos lo mismo :*

Yo: Vale, pues ahora voy. Acabo de terminar la bolsa y ya estaba por salir XD

Alice: Genial, entonces nos vemos en unos minutos ;)

-Tengo que pasar por la tienda antes de ir a casa de los Cullen- comenté.

Cogí mis llaves, la cartera y unas gafas de sol por si las necesitaba.

Antes de salir decidí llamar a papá para que supiera que no iba a pasar la noche en casa.

Después de unos cuantos pitidos me respondió.

-Comisaría de Forks- respondió.

-Papá- dije.

-Bella, ¿a pasado algo?- preguntó preocupado. Nunca le llamaba al trabajo.

-No, no, solo quería avisarte que iba a pasar la noche en casa de Alice.

-Oh, vale- aceptó.

-¿Te dejo cena?- pregunté.

-No, te todas formas había pensando pedir una pizza.

-Vale. Bueno me tengo que ir.

-Pásalo bien.

-Adiós- me despedí y corté.

-Vamos, te llevaré a la tienda- dijo Jacob.

-Jacob, tengo que comprar varios cosas, y en la moto no las puedo llevar, además de mi bolsa. Voy a ir en mi coche- dije.

-Está bien- dijo enfurruñado.

Salimos de casa y caminámos hasta mi coche.

-Bueno Jacob ya nos veremos- dije despidiéndome.

-¿Vas a despedirte así de mí?- preguntó empotrándome contra la puerta del coche-. Vamos a estar un par de días sin vernos...- acercó su boca a mi mejilla y empezó a repatir besos por toda ella.

-Venga, Jake..., tengo que irme- intenté apartarle de manera suave para que no se enfadara.

-Si me das un beso te dejo ir- dijo y con un suspiro acepté, pero no salió como yo había pensando, porque yo solo iba a darle un pequeño beso, pero él aprovechó la ocasión y metió su lengua de lleno en mi boca.

No quise corresponderle el beso, pero él subió su mano a mi cuello y apretó, así que tuve que corresponderle.

Cuando nos quedamos sin aire se separó.

-Bueno nena, ahora sí te puedes ir- dijo con una sonrisa burlona y caminó hacia su moto.

Sin decir nada, dejé la bolsa en el asiento del copiloto y arranqué el coche.

Fui lo más rápido que podía (que no era mucho) hasta la tienda y compré patatas frítas de varias clases: normales, campesinas y de jamón; pipas peladas; quicos; palomitas con sabor a kepchu, normales y de chocolate.

Cuando tuve todo listo conduje hasta la mansión Cullen, y en cuanto llegué, Alice ya estaba en la entrada dándo saltitos.

Vaya fiesta me iba a esperar...

Hola! Sí, lo sé, algunas seguramente querréis matarme, pero no he tardado porque haya estado vagueando; todo lo contrarío. El destino se empeñó en que no quería que actualizara y tuve varios problemas con este capitulo. Ya lo expliqué por el grupo, pero para las que no lo sepáis os lo digo de forma resumida:

Me atrasé una semana porque estuve ocupada y no pude ponerme a escribir y mi idea era actualizar a la siguiente. Cuando ya tenía el capítulo acabado y solo quedaba corregirlo tuve un problema con el documento y todas las letras se volvieron cuadritos. Intenté restaurar el sistema, pero mi tío es informático y me dijo que si estaba así era porque lo había perdido. Del mosqueo que me pille esperé a la siguiente semana para volver a hacerlo y mientras que volvía a hacer este capitulo, hice el de #¿QHPSVTP?, y lo subí esa semana que también iba con una de retraso por todo lo que había pasado. Bueno, llevaba ya como medio capitulo, y esta vez lo estaba guardando en el pen para asegurarme que no le pasara nada, pero el pen decidió pasar a mejor vida, así que por segunda vez volví a peder el capítulo ¬¬ Conclusión, he hecho el mismo cap 3 veces y parece que al fín voy a poder actualizar.

Gracias a todas por vuestros comentarios y vuestra paciencia.

( ): me alegra que te guste la historia. Tranquila que no pienso dejarla.

(BlissBelleTwilighter): Bienvenida, sí, Jacob es de lo peor, pero Bella tiene a Edward que está empezando a cambiar =)

(NiCullenRoBri): Hola Nicole, bueno como viste no pude actualizar muy rápido, pero bueno, aquí está XD Espero que puedas actualizar pronto tu historia que ya hace mucho jeje.

(Naklie Robsten): Hola Natalie, me alegro que te gustara el capitulo. Sí, poco a poco Edward se va volviendo más normal jaja. Es necesario para que pueda ayudar a Bella con lo de Jacob.

(Ari Black-18): Bienvenida, entonces es que te has enganchado a ella. Me alegro.

(Isabel): Me alegra que te guste la historia, y que hayas empezado a leer #¿QHPSVTP?, espero poder leer algún comentario por allí tuyo ^^ Disfruta de las vacaciones.

(Guest): Sí, Edward es de lo más idiota al principio, y aunque como tú dices lo que le pasó no es excusa, él se lo tomó de mala manera y eso le hizo cambiar. Y ahora creé que todos le van a traicionar, así que no confía mucho en la gente y son pocas las personas con las que se muestra como es en realidad. Bueno, la historia de Bella es algo complicada, y si Edward no llega a aparecer para salvarla de Jacob... uff, quién sabe que pasaría por su malvada cabeza... Pero bueno, menos mal que Ed llegó y la ayudó.

Ya sabéis que en mi grupo de facebook EML-Fanfiction encontraréis fotos de los capítulos, adelantos, fechas de actualización y por supuesto para que me comentéis todo lo que queráis.

Sorry por las faltas que encontréis.

Espero que os haya gustado el capítulo y me dejéis muchos reviews.

Besitos =)