Capitulo 7: Fiesta pijama.
Alice se acercó dando saltitos hasta mí.
-Hola Bella- me saludó con dos besos en la mejilla y entramos dentro.
-¿Y los demás?- pregunté al no ver ni el coche de Rosalie ni la moto de Jasper.
Dejé las cosas que había traído encima de la encimera de la cocina
-Rosalie y Jass han ido a comprar las bebidas. Emmett está buscando los colchones y la ropa de cama para que podáis dormir y Edward está metiendo la música y las películas en un pen.
-Así que todos teníamos una tarea- dije divertida-. ¿Y tú de qué te encargas?
-Pues de la planificanción de actividades por supuesto- puse los ojos en blanco. Debí haber imaginado eso. Alice siempre tenía todo planeado.
Unos minutos después Rosalie y Jasper entraron con más bolsas en las manos.
-Hola chicas- saludaron.
-¿Dónde pongo esto?- preguntó Jasper-. Las botellas se han calentado un poco.
-¿Eran de la nevera?- preguntó Alice.
-Sí- dijo Rosalie.
-Entonces ponlas en la nevera- concluyó y Japer sacó un par de botellas de coca-cola, una sprite, y una fanta de naranja; y las metió en la nevera.
-Enana, ¿estás son las sábanas que valen para los colchones inflables?- preguntó Emmett bajando varios juegos.
-No- suspiró-. Esas son las sábanas de tu cama de cuando tenías 3 años. ¿Es qué no ves que son demasiado pequeñas?- medio gritó y nosotros reímos.
-¿Y por qué mamá guarda esto?- preguntó confuso.
-Yo qué sé. Le dará nostalgía- se encogió de hombros-. Las sábanas que tienes que buscar están en el armario del pasillo; en la balda de arriba.
-Sí señorita- Se dio la vuelta y se marchó.
-Este chico...- Rosalie negó divertida-. Creo que será mejor que vaya a ayudarle. No confío que vaya a coger las sábanas buenas- caminó hasta la puerta y se giró hacia nosotros-. Quién sabe, quizá nos saca las sábanas de su cuna- se encogió de hombros y se fue detrás de Emmett-. Osito, espérame. Voy a ayudarte...
Caminé hacia los armarios para ir sacando algunos bols, pero a mitad de camino me detuve al escuchar unos sonidos bastante sospechosos. Me giré y vi a Jasper y a Alice dándose un apasionado beso.
"¿Es que no pueden parar ni un segundo?" pensé rodándo los ojos.
Decidí que lo mejor sería irme. No era divertido ver a mis amigos intercambiar saliva. Rápidamente caminé hacia el pasillo y una preciosa melodía llamó mi atención. Seguí el sonido de la música y llegué hasta una sala en la que nunca había estado.
Era bastante grande. En la pared de la derecha había una gran estantería llena de libros, y por lo poco que alcancé a ver, eran de música. En frente de los libros, habia una silla con un escritorio que tenía hojas sueltas. Algunas estaban escritas y otras estaban en blanco, algún que otro libro esparcído, una lámpara, bolis, lápices, borradores y tipex. Al lado de la mesa había una papelera con varios bolas de papel en un interior. Continué mirando y al otro lado de la habitacion había una gran ventanal y varias guitarras. Y en medio de la habitación había un gran piano de cola en color negro brillante y lo que más me sorprendió fue ver a Edward tocándolo.
Indecisa caminé lentamente y llegué hasta su altura.
Edward tenía los ojos cerrados y el ceño levemente fruncido, pero su expresión era de total tranquilidad mientras que sus dedos se movían de manera avilidosa por las teclas recreando una preciosa melodía. En frente de él había más hojas con partituras. Algunos pentagramas estaban tachados, y en otra hoja alcancé a ver "Canción de mamá".
-¿Y? ¿Te gusta?- preguntó con los ojos cerrados y di un salto.
-No creí que supieras que estaba aquí- dije suavemente.
-Lo he sabído desde que te paraste en la puerta- dijo-. ¿Te gusta?- volvió a preguntar mientras que abría los ojos y me miraba.
-Sí, mucho. ¿De quién es?
-Mía- dijo volviendo a girar la cabeza.
-Pues es preciosa- cerré los ojos.
La melodía continuó un par de minutos después, y luego acabó.
Lentamente abrí los ojos y me encontré con la mirada de Edward.
Me sonrojé.
-No sabía que tocabas- dije nerviosa.
-Sí. Lo he hecho siempre- dijo bajando la tapa de las teclas-. Esta es mi habitación privada. Nadie entra aquí sin mi permiso.
-Oh, pues siento haber irrumpido en tu habitación- dije avergonzada.
-No importa. No me has molestado- se encogió de hombros-. Puse esa norma porque Alice y Emmett siempre que entran lo revuelven todo; y a Carlisle y Esme... bueno, porque no quería que invadiesen mi intimidad- dijo rápidamente.
-Pues me alegra que no me hayas echado. Me a gustado mucho escucharte. No sabía que lo hacías.
-Hay muchas cosas de mí que no sabes- dijo en tono misterioso y se levantó.
-¿Y tiene nombre la canción?
-No, aún no he encontrado ninguno apropiado- dijo incómodo y cambió de tema-. Mi hermana ya me a dado la charla sobre que me porte bien contigo- me contó mientras salíamos de la habitación-. Piensa que todavía no nos llevamos bien.
-¿A, que nos llevamos bien?- pregunté para molestarle.
-Quiero pensar que sí- dijo serio.
-¡Bella, Bella!- la voz de Alice resonó en toda la casa.
-Voy- grité. Iba a empezar a moverme pero mi móvil sonó. Era un mensaje de un número desconocido. Lo abrí y gemí.
Nena, ¿ya has llegado? Espero que te estés portando bien y estés pensando en mí.
No tenía ni idea de como había conseguido mi número, pero decidí no responderle y fui hasta ella.
-¿Pasa algo?- preguntó Edward.
-¿Eh?- levanté la vista del móvil y lo guardé mientras le miraba-. Oh, no nada- dije rápidamente-. Vamos, que si no tu hermana se va a poner impaciente- y con un suspiró fui hasta el salón, donde estaban todos.
-¿Dónde estábas?- preguntó.
-Conmigo. Me estaba ayudando a elegir la música y las películas- intervino Edward y yo le miré con el ceño fruncido.
-Bueno, entonces pon la película- dijo Alice.
Todos nos acomodamos en el sofá o en el suelo, que estaba lleno de cojines, y nos dejamos al alcance de todos los bols con las cosas que había comprado y las bebidas. Edward enchufó el home cimena, bajó las persianas y se sentó a mi lado.
Otro mensaje llegó.
Bella, espero que no me hayas respondido por una buena razón. Como me entere de que estás haciendo cosas que no deberías... No quiero enfadarme, pero espero que respondas la próxima vez.
Suspiré.
-¿Quién es Bells?- preguntó Alice acercándose.
-Nadie importante- susurré.
No he podido responderte porque estaba ocupada con las chicas. Vamos a ver una película, así que no estaré con el teléfono.
Se lo mandé rápidamente y pareció conforme con la respuesta; porque no volvió a mandarme nada.
La primera película que vimos fue de risa. Y estuvo bastante bien. Cuando acabó ya eran las ocho y media de la tarde, así que decidimos parar para cenar.
Las chicas fuímos a la cocina para preparar la cena y ellos fueron a poner la mesa.
Hicimos filetes de pollo empanados, patatas fritas y ensalada.
Pasamos la cena comentando la película y riéndo con las bromas de los chicos.
Cuando terminamos ellos limpiaron las cosas mientras que nosotras preramos el salón con los colchones.
-Nosotras nos vamos a poner el pijama. Cuando terminéis subir a cambiaros- les dijo Alice y subimos a su habitación.
Abrí mi bolsa y saqué el pijama y las zapatillas que había metido.
-Oh- Alice parecía desanimada-. Pensé que te pondrías el pijama que te regalé.
-¿Pero que pretendes, qué todos me vean medio desnuda y me congele de frío?- dije totalmente roja.
-Pero si solo estamos nosotras...
-Y los chicos- la recordé.
-Muy bien- aceptó derrotada.
Rapidamente me puse mi pijama, que a decir verdad no era muy diferente al de ellas. Alice cogió varios pintauñas y bajamos las escaleras.
Mientras que esperábamos a los chicos Alice me empezó a pintarme las uñas de las manos de color azul oscuro, mientras que Rosalie se pintaba las suyas de color rojo.
Los chicos bajaron y debo decir que parecían unos modelos.
Edward llevaba un pantalón de pijama azul claro, con rayas blancas verticales y una camiseta de interior blanca sin mangas. Emmett traía un pantalón gris largo y una camiseta igual que la de Edward. Y Jasper tenía un pantalón verde y una camiseta de manga corta azul.
En cuanto nos vieron rodaron los ojos.
-No pienso deja que os acerquéis a mí con esa mierdas- nos advirtió Emmett serio.
-No fue culpa nuestra que Jessica y Lauren te atacaran- le dijo Rosalie y nosotras reímos ante el recuerdo.
Mientras que nosotras seguímos con las uñas, los chicos se pusieron a jugar a la play.
Cuando acabamos, decidímos seguir con las películas, pero antes, fuimos a la cocina para volver a llenar los bols con las cosas compradas, y coger las bebidas. Al terminar, volvímos al salón y nos sentamos como habíamos hecho en la otra película.
Edward puso la siguiente, y en cuanto vi el título de la película gemí.
Era de miedo.
Antes que nada me adjudiqué un cojín con el que taparme la cara y una mantan que me protegiera de los monstruos. Sí, soy una infatil cagueta, pero estaba acojonada de miedo, y en estos casos el miedo mandaba.
-Mirar, está lloviendo- dijo Emmett cuando un trueno resonó en toda la casa-. Nos viene perfecto para crear ambiente- dijo con voz misteriosa.
El ambiente estaba tenso, o eso me lo parecía a mí. No apartaba la mirada de la pantalla, por miedo de mirar a otro lado y ver las sombras que hacían la oscuridad y asustarme igual.
Entonces sentí que algo me agarraba la pierna debajo de la manta y grité con todas mis fuerzas.
-¡AAAAAAAAAAAHHHHHHHH!- de un salto me senté encima de Edward que estaba a mi lado y todos me miraron sin entender nada, y algo divertidos.
-Algo... algo me ha agarrado...- temblé de miedo, pero entonces Edward empezó a reir.
-Tendrías que a ver visto tu cara...- dijo con dificultad, ya que se estaba riendo a carcajadas.
-Edward- Alice le llamó-, ¿se lo has hecho?- preguntó entre divertida e indignada.
-¿Hacer qué?- pregunté.
-Edward tiene la mala costumbre de tocar a la gente cuando estamos viendo una película de miedo- me explicó-. A mí siempre me lo hace cuando estoy a su lado.
-Así que has sido tú- dije indignada levantándome de encima y sentándome en mi sitio de brazos cruzados.
-Oh, vamos- se limpió las lágrimas-, solo a sido una broma...- le miré entrecerrando los ojos.
-Que gracioso- ironicé y le tiré a la cabeza el cojín con el que me estaba tapando la cara.
-Bueno, bueno, haya paz, chicos- intervino Jasper.
-Eso, eso; mejor sigamos con la película- dijo Emmett entusiasmado.
Edward me devolvió el cojín y yo le miré mal.
Y así continuamos; pero yo no fui la única que gritó en alguna ocasión, ya que Rosalie y Alice también lo hicieron.
Cuando la película terminó, ya era la una de la mañana, ya que entre la cena, y jugar con los video juegos, nos había llevado algunas horas.
Para estar más cómodos colocamos los colchones en el suelo, en círculo, pusimos las sábanas y nos tumbamos.
Estábamos colocados por parejas.
Rosalie, Emmett, Alice, Jasper, Edward y yo.
Pasamos el tiempo contándo anéctodas y haciendo bromas, hasta que llegó el momento que más temía.
-Bella, aún no nos has contado como es que estás saliendo con el nuevo y ni siquiera nos lo habías dicho- comentó Alice y no pude evitar tensarme.
-Emm... yo...- tenía que pensar algo. No quería contarles la verdad- lo olvidé- me golpeé mentalmente.
-¿Lo olvidaste?- Alice arqueó la ceja-. ¿Cómo olvidas que tienes novio?
-No es algo importante- me encogí de hombros-. Parece que ya no llueve- cambié tema nerviosa.
-Jacob dijo que ya érais novios antes; que ya os conocíais- presionó Rosalie y suspiré.
-Sí, él era mi vecino y mi mejor amigo- dije en voz baja.
-¿Y qué pasó? ¿Él te lo pidió o fuiste tú?- preguntó Alice.
-Pues claro que se lo pidió él. ¿Tú ves a Bella dando el primer paso?- dijo Emmett divertido.
-Ehh, sí, me lo pidió él un tiempo antes de que yo me fuera- dije rápidamente.
-¿Y por qué te fuiste si tenías novio? Yo no podría alejarme de Jasper y estar tan tranquila- dijo Alice y abrazó a su novio.
-Por el trabajo del marido de mi madre. Tenía que viajar constantemente y yo no podía ir, así que mi madre se quedaba conmigo. Por eso pensé que lo mejor sería irme con mi padre- me encogí de hombros.
-¿Y no has vuelto a ver a Jacob hasta ahora?- preguntó Rosalie.
-No. "Y ojalá hubiera seguido siendo así" pensé.
-¿Y no le echabas de menos?- preguntó Emmett como todo un cotillo.
-Bueno, yo creo que ya habéis interrogados suficiente. Sois unos cotillos- intervino Edward. Le miré de manera agradecida y él me guiñó el ojo. Nadie se dio cuenta de nada-. ¿Por qué no mejor nos vamos a dormir? Ya es tarde y yo al menos tengo sueño.
-Sí- Jasper bostezó-. Yo también estoy cansado.
-Entonces a dormir- declaró Alice.
Media hora después el salón estaba repleto de ronquidos. Los más fuertes eran los de Emmett.
Me giré y vi la espalda de Edward. Gracias a él me había librado de un buen interrogatorio, y esperaba que no tuvieran muchas más preguntas, porque no tenía ni idea de como las iba a responder. No me gustaba mentir, y mucho menos a mis amigos, pero tampoco quería decirles todos los problemas que estaba teniendo con Jacob, y más después de las amenazas que estaba sufriendo; a parte de lo avergonzada que me sentía al tener esa postura tan sumisa con él.
Suspiré.
Noté que Edward se giró a mi lado.
-No estás dormida, ¿no?- me preguntó en un susurro.
Abrí los ojos y me penetró con sus ojos verdes que brillaban en la oscuridad.
-No, no puedo dormir- le respondí igual.
-Yo tampoco. ¿Vamos a mi habitación? Tenemos una conversación pendiente.
-Está bien- suspiré.
Con cuidado de no hacer ruido, los dos nos levantamos y subímos de puntillas las escaleras.
Había llegado al último escalón, cuando pisé mal y tropecé. El golpe no llegó nunca, ya que unas fuertes manos me sujetaron.
-¿Estás bien?- siguió hablando bajito.
-Sí- me sonrojé-. Gracias.
Seguímos nuestro camino y cuando llegamos a su habitación, cerró la puerta, dio la luz de la lámpara de noche y nos sentamos en la cama.
Edward lo hizo a los pies de la cama, en forma de indio y yo me senté en el borde.
-La cama no muerde, y yo tampoco... bueno, al menos no ahora- rió-. Puedes ponerte cómoda, no me importa. Total, ya has estado tumabada y la has mojado- se encogió de hombros y yo me sonrojé ante el recuerdo de cuando estuve enferma.
Su frase había sonado bastante mal.
Me moví y me sente delante de la almohada con las rodillas dobladas y las piernas hacia un lado.
-Antes que nada quería agradecerte lo que has hecho antes- le dije jugando con mis manos.
-No ha sido nada. Sabía que estabas incómoda- se encogió de hombros-. Cuéntame que ocurrió para que termináras yendo con Jacob al instituto- pidió suavemente-. Hablar siempre ayuda.
-¿Te acuerdas que ayer te conté que Charlie tenía un invitado para cenar?- asintió-. ¿A qué no sabes quién era el querido invitado?- puse mala cara.
-¿Jacob?- preguntó asombrado.
-Bingo. Así que tuve que soportar toda la noche como charlaba con mi padre como si se conocieran de toda la vida- rodé los ojos-. Es tan falso... Pasó toda la cena haciéndose el buenecito y el santo, pero luego...- me froté la pierna inconscientemente en el sitio donde él había apretado.
-¿Te hizo algo?- sospechó y me encogí de hombros.
-Nada que no haya hecho antes- Edward me miró y su mirada decía que le contara que había hecho, así que con un suspiro continué-. Él le estaba contando a mi padre que hoy iba a cambiar todas sus clases para que concidiera con las mías y yo me quejé porque no quería. Casi le cuento todo a mi padre, pero Jacob me apretó la pierna debajo de la mesa. Su mirada daba miedo.
-¿Tienes algo?
-Un moratón.
-¿Puedo... verlo?- preguntó suavemente.
Suspiré y me subí la pierna del pantalón hasta el muslo. Ahí estaba el moratón. En él se pondían notar los dedos de Jacob.
-¿Tu padre no se dio cuenta de nada?- preguntó con el ceño fruncido y yo me volví a colocar bien el pijama.
-No. Estaba demasiado entretenido cenando- me encogí de hombros.
-¿Qué más pasó?
-Cuando terminamos me arrastró a fuera y... hablamos...- Edward arqueó la ceja-, bueno, él habló- suspiré-. Estaba enfadado por mi mal comportamiento en la cena. Intenté amenazarle con mi padre, pero él lo hizo con vosotros. Con haceros daño- gemí-. Edward- le miré-, Jacob nos vio salir del instituto juntos, cuando me sacaste del baño.
-¿Por eso no querías que hoy nos viera cuando estábamos hablando? ¿Ha vuelto a amenazarte con hacerme algo?- asentí agachando la cabeza-. Bella, no me importa...
-Edward- le miré-, Jacob es peligroso, creéme. Cuando él dice algo lo cumple.
-¿Pasó algo más?- dijo ignorándome.
-Sí, me dijo que iba a ir a buscarme para ir al instituto. Volvímos a discutir. Creo que su frase favorita es: Aquí las cosas se hacen como yo digo y punto. Tú opinión no cuenta- recité-. La suele mencionar muy amenudo.
-Déjame adivinar; ¿lo hace cada vez que le discutes algo?
-Sí- puse los ojos en blanco-. Luego de eso se fue y hoy vino por mí. Volvímos a tener un cambio de opiniones...
-¿Volvió a hacerte daño?
-Tengo sus dedos en mi brazo- dije simplemente y él gruñó-. Lo divertido de eso fue que después de hacer eso me dio el casco de la moto y me dijo que no quería que me hiciera daño- rodé los ojos.
-Que irónico- bufó.
-Ya- puse los ojos en blanco-. Lo que pasó en el instituto ya lo sabes, ¿no?
-Más o menos. Yo cuando llegué os vi juntos y luego os besásteis.
-Sí, Jacob dijo algo así como: tengo que demostrarle al actorcito que tienes dueño- imité su voz y Edward rodó los ojos-. Me sentí como un árbol siendo marcado por un perro.
-Normal...
-Luego llegó tu hermana y él se fue a cambiar sus clases. Cuando llegué mi mesa Jacob ya estaba sentado a mi lado. Le conté lo de la fiesta porque Alice ya había dicho algo delante de él y volvímos a discutir. No quería que viniera y pasara la noche con vosotros.
-Que poca confianza- se burló.
-Después de eso me pasé la mañana evitándole hasta que llegó la comida y me arrastró a una mesa. Volvímos a discutir y me fui.
-Siento lo que pasó en el baño- se volvió a disculpar.
-No te preocupes. Fue culpa mía. Malos recuerdos- negué con la cabeza-. Bueno, después de eso, no volvímos a hablar hasta la salida del instituto, que me arrastró hasta las pistas y volvímos a discutir. No se fiaba ni de vosotros ni de mí, así que tuve que usar otra táctica y empezar a comportarme como una novia de verdad.
-¿Le... besaste?
-No- negué rápidamente-. Tuve que hablarle con un tono más meloso y cosas así. Le dije que no íbamos a estar con vosotros, que nosotras haríamos cosas de chicas y que no querríais acercaros a la habitación de Alice después de lo que le pasó a Emmett. Le prometí que no pasaría nada y bueno, eso le tranquilizó- me encogí de hombros-. Luego me llevó a casa y me ayudó- puse los ojos en blanco ante la última palabra- a hacer la bolsa.
-¿Te eligió la ropa? En eso se parece a Alice- ironizó Edward.
-No fue así exactamente. Yo escogía la ropa y él se encargaba de ver si tapaba lo suficiente- rodé los ojos.
-Bella tienes que alejarte de él- dijo Edward poniéndose más serio.
-¿Por qué crees que vine a Forks? Edward, él va a seguirme a donde vaya. Y si me voy, os hará daño- las lágrimas se agruparon en mis ojos-. No puedo dejar que os pase algo por mi culpa.
-Pero...
-¿Sabes que es lo peor de todo? Que mi padre está encantado con él. Ya le quiere como un hijo. Se pasaron la noche bromeando, riéndo, con golpecitos amistosos... Incluso le dijo que era bienvenido a casa...- bufé-. Cuando entré me regañó por haber estado toda la cena de morros- lágrimas de impotencia empezaron a caer por mis mejillas. Odiaba sentirme así de débil e impotente.
-Ven aquí- Edward se arrastró hasta que solo unos pocos centímetros quedaron entre los dos, y a continuación me abrazó; acariciando mi espalda-. Tranquila, todo se va a arreglar- me susurró.
Un par de minutos después me separé con las mejillas encendidas.
-Jacob a tenido que engatusarle bien para que esté de su parte- comentó aclarándose la garganta.
-Ya...
Nos quedamos en silencio unos minutos. Miré el reloj que estaba encima de la mesilla y ya eran las cinco de la mañana.
-Edward, tendríamos que bajar, si alguien se despierta y ve que no estamos empezaran a sospechar- le dije levantándome.
-Tienes razón- dijo y se levantó y empezó a caminar hacia la puerta.
-Edward- él se giró y me miró-. Gracias, por todo lo que haces.
-Desgraciadamente no hago nada- dijo en voz baja.
-Sí, me escuchas y eso ya es mucho. Nadie sabe lo de Jacob, y se siente bien poder... hablarlo con alguién.
-Me gustaría hacer más que escuchar- frunció el ceño.
-Con eso es suficiente. No quiero que por mi culpa te veas dentro de todo esto.
-Ya estoy dentro- declaró y puse mala cara.
-Quiere que quedemos el domingo- comenté-. Y no sé porqué, pero tengo una mala sensación. No quiero estar con él y menos a solas. Ya a hecho un par de insinuaciones sobre cuando estemos solos y... no quiero.
-¿Crees que te obligaría a hacer algo que tú no quisieras?- preguntó intentando contener la ira.
-De Jacob me espero cualquier cosa- dije con voz plana y me encogí de hombros-. Hace diez años te hubiera dicho que todo lo que has oído de él era mentira, pero no ahora. Ahora mismo me espero lo que sea.
-No puedes quedarte con él a solas. No me fío.
-Yo tampoco, pero no sé que hacer. Si le digo que me quedo en casa porque tengo deberes, seguro que se presentará allí.
-Dile que estás enferma.
-Edward, yo no soy buena actriz. No sé mentir.
-¿Y si le dices que estás con la regla? Esa mentira no es complicada, y no tienes que fingir mucho. Con solo decirle que tienes muchos dolores bastará.
-Sí..., eso podría funcionar- sonreí.
-Perfecto- parecía complacido de haberme librado de salir con Jacob-. Ahora será mejor que bajemos- dijo y asentí.
Edward apagó la luz y de puntillas bajamos al salón. Todos seguían totalmente dormidos.
Con cuidado nos tumbamos cada uno en su colchón.
-Buenas noches Edward- susurré mirándole.
-Buenas noches Bellas- respondió.
Cerró los ojos y yo le imité.
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EDWARD:
Me había sorprendido ver a Bella en la sala de música cuando estaba tocando el piano, pero me alegró saber que le gustaba la canción. No se lo quise decir. Pero desde que me había enterado de que era adoptado, prácticamente no había vuelto a tocar el piano ni la guitarra, pero desde que conocí a Bella algunas melodías habían estado rondando en mi cabeza.
Unas semanas atrás me desperté, bajé a mi sala de música y comencé a tocar todo lo que llevaba guardando en la cabeza durante tanto tiempo. Y esa misma canción era la que estaba tocando cuando Bella apareció.
Cuando preguntó por el nombre de la canción me puso algo nervioso. La canción no tenía nombre, pero ella la había inspirado, así que probablemente se llamaría como ella; pero eso era algo que no le iba a contar. Al menos por el momento.
Todo lo que me había contado Bella me había dejado un poco tocado. Cada vez que hablábamos del musculitos me dejaba esa mala sensación.
No entendía como era capaz de aguantar todas las tonterías que se le ocurrían al tío: elegir su ropa, decirla a donde ir, llevarla al instituto, controlarla..., y todo sin su consentimiento.
Me ponía enfermo; y encima su padre se había puesto de su parte. Eso era lo peor. No entendía como había podido caer en todas las mentiras que le había soltado. ¿Es que no se daba cuenta que era un mentiroso? La única lógica que le sacaba era que estaba demasiado ciego con eso de que era el hijo de su mejor amigo y no veía la terrible persona que era y el daño que le hacía a su hija. Pero el día que se enterara de todo... se iba a arrepentir y bien.
Abrí los ojos y vi el perfil de Bella. Era tan frágil al lado de ese animal... Al lado de cualquiera ella era pequeña, pero sobretodo con él. Siempre que los veía juntos se notaba más y temía por por ella.
Cerré los ojos para intentar dormir algo. Era muy tarde y estaba seguro de que Alice se levantaría pronto y empezaría a dar órdenes como cada día.
...
Y no me equivoqué. A las nueve de la mañana Alice se levantó y empezó a dar palmas para despertarnos a todos.
-Vamos, vamos, que ya a amanecido y hace un día estupendo- gritó Alice subiendo las persianas y abriendo las cortinas.
Los rayos del sol me dieron directo en la cara y gruñí.
-Dios enana, cállate- gruñó Emmett girándose.
-Alice, te amo, pero por favor, quiero dormir- gimió Jasper.
-Oh, vamos... ya es muy tarde- se quejó Alice.
-Qué tarde; si son...-abrí un ojo y miré el reloj- las nueve de la mañana- me coloqué la almohada encima de la cabeza.
-Pero...
-No Alice. Acuestate y sigue durmiendo- dijo Bella girándose.
-Está bien- refunfuñó mi hermana. Bajó las persianas, cerró las cortinas y se volvió a tumbar.
-Buenas noches- concluyó Rosalie y todos suspiramos.
...
Al final nos levantamos a las dos de la tarde, así que nada más levantarnos las chicas empezaron a hacer la comida y nosotros quitamos del medio los colchones y pusimos la mesa, como anoche.
Comimos canelones con carne picada; y tenía que admitirlo. Las chicas cocinaban genial.
-Esto está genial- dije en un gemido.
-La enana no lo a podido hacer. No sabe ni poner el agua a hervir- dijo Emmett riendo.
-Ya me gustaría llevarme el mérito, pero no. Los ha hecho Bella- dijo Alice y todos la miramos. Estaba sonrojada.
-¿Y que habéis hecho vosotras dos entonces?- preguntó Jasper mirando a mi hermana y a Rosalie.
-Pues hablar, darle los ingredientes y los utensilios, e ir limpiando mientras- dijo Rosalie.
-Pues esto está buenísimo, Bella- volvió a decir Emmett con la boca llena y todos asentímos.
-Gracias- dijo Bella sonrojada.
Después de comer nosotros limpiamos los platos mientras que las chicas subían a prepararse.
Habíamos decidido salir a dar una vuelta a Port Angeles y después ir al centro comercial, ya que por la noche íbamos a ir a una discoteca de allí, y las chicas querían comprarse algo apropiado. Bueno, Alice quería ir a comprar algo apropiado.
Yo solo esperaba que no pasara nada, porque no podía llevarme a Sam. Esme le había dado vacaciones el tiempo que iba a estar castigado, así que no podía llamarle.
Cuando acabamos subimos y nos vestimos nosotros.
Como en un coche no entrábamos, y más si íbamos a ir de compras, fuímos en mi Volvo y en el Porche de Alice.
En el coche de mi hermana iban Rosalie, Emmett, Jasper y Alice; y en el mío Bella y yo, que se había ofrecido para hacerme compañía durante el trayecto.
-Bueno...- dijo Bella después de unos minutos en silencio tan solo escuchando las notas de claro de luna de fondo-. Pensé que Sam te llevaba hasta el baño- comentó con una risita.
-Sí... bueno..., pero ahora se podría decir que está de vacaciones. Esme y Carlisle me castigaron por saltarme las clases el otro día y le han dado unos días libre.
-Oh- agachó la cabeza-. ¿Te refieres a cuando me sacaste del baño?
-Sí- apreté el volante con mis manos al recordar lo que pasó ese día.
-Lo siento- susurró.
-Ey- la miré-, no te preocupes. Las clases no fueron importantes. No importa- dije rápidamente.
-Pero por mi culpa ahora estás castigado.
-Bua... tampoco es para tanto. Nunca he tenido a Sam y no ha pasado nada.
-Ya, pero seguro que tampoco eras un actor famoso- me interrumpió.
-No, pero no importa, en serio. Me las puedo arreglar bien solo. Además hace mucho que los reporteros no vienen al instituto.
-Pero salir por ahí, no es lo mismo que el instituto- frunció el ceño.
-Puede que tengas razón, pero bueno- me encogí de hombros-. No voy a preocuparme de eso ahora. Por cierto, ¿ya sabes qué vas a hacer mañana?- cambié de tema.
-Pues supongo que lo que acordamos- se encogió de hombros-. Le diré que estoy con la regla y eso. No creo que revise los tampones que he usado- los dos hicimos una mueca de asco. Nos miramos y empezamos a reir a carcajadas.
-¿Te imaginas?- la miré rápidamente-. Bella, enseñame las muestras- hice una mala imitación del musculitos y Bella rió más fuerte.
-Para, para- dijo agarrándose el estómago mientras que reía-, no puedo más- rió.
Unos minutos después nos tranquilizamos y pudímos respirar tranquilos.
-No crees que lo haga, ¿no?- preguntó temorosa.
-No- fruncí el ceño-. No creo que esté tan loco como para hacerlo.
-Pues eso espero- suspiró recargándose en el asiento. Unos minutos después volvió a hablar-. Tú hermana seguro que nos volverá locos a todos con las compras.
-Ya...- suspiré-. Seguro que tiene varios trajes en su armario para las tres, pero con tal de salir de compras...
-Pero vosotros tampoco os váis a librar- advirtió.
-¿No?- gemí.
-No. Cuando estábamos cambiándonos dijo que iba a comprar ropa para todos.
-Pero si hay un par de vaqueros y unas camisas que ni siquiera me he puesto.
-Pues esta noche tampoco las estrenarás.
Al llegar a Port Angeles, aparcamos y empezamos a dar un paseo. Esperaba que lo pudiéramos alargar lo máximo posible. Cuanto más tiempo empleásemos en el paseo, menos tendría Alice para comprar y menos sufrimiento para nosotros.
Hola! Edward ya sabe lo que pasó en la cena con Jacob y porqué llevó a Bella al instituto.
¿Qué os a parecido la primera noche solos? No hicieron mucho porque era viernes, y estaban cansado por la semana, pero para esta noche hay fiesta y nuestros chicos lo van a dar todo. A ver que pasa...
Muchas gracias a todas por vuestros comentarios y por leer la historia. Sois las mejores ^^
(Naklie Robsten): Pues espero no tener que ir a pagar tu fianza para sacarte de la carcel jajaja Tienes que ser fuerte y aguantar. Edward poco a poco está cambiando y con esto de ayudar a Bella... (suspiros) se está combirtiendo en nuestro salvador. Me alegra que te gustara el cap, y espero que tu también sueñes con Rob XD
(BlissBelleTwilighter): Sí, Edward es tan.. (suspiros XD). La verdad es que sí. Charlie está atontado, pero no quiere ver que Jacob es malo porque como es hijo de su mejor amigo... pues le ve como don perfecto y no lo es, pero cuando se dé cuenta de como es en realidad... se va a arrepentir, como dice Edward. Y de nada, fue un placer darte la bienvenida ^^ La verdad es que sí. A mí me pasa igual. Cuando veo que me ponen en la nota de autora te alegra jajaj.
(Nadiia16): Bueno, como dijo Edward, Charlie está encantado con Jacob por eso de ser el hijo de su mejor amigo, y no ve la realidad. Y Bella se comporta así porque el miedo la domina. Y Edward... bueno, Edward empezó a sacar el caracter arrogante después de que se enteró de que era adoptado, y bueno, no se fia de nadie, por eso no saca su verdadero yo, salvo con su familia y ahora con Bella. Sí es un idiota jaja, pero bueno... él es así XD
(Guest): Sí, las malas compañías están cambiando a Jacob, y lo que está haciendo ahora no es nada con lo que puede llegar a hacer. Y bueno, Bella tendrá que superar su miedo para poder perdir ayuda a alguien.
(Anairafuji): Me gustó mucho tu comentario y las cosas que viste en la historia con el comportamiendo de Bella. Te voy a explicar un poco el porqué de todo: Bella se deja maltratar por Jacob por el miedo que le tiene. Está asustada y sabe que si le enfrenta (como lo ha intentando alguna vez), le va a salir peor, por eso no quiere llevarle mucho la contraria y pasarlo mal. Pero eso no quiere decir que esté conforme con todo lo que él dice. No, todo lo contrario. Ella lo que más quiere es poder sacar el valor suficiente para decir basta y pedir ayuda. He querido representar un poco ahí lo que pasa en la realidad con la violencia de genero. Hay mujeres que se dejan dominar por sus parejas por el miedo, y eso es lo que le pasa a Bella. Bueno, lo de intentar ser amable con él y eso es un poco como el dicho de "si no puedes con tu enemigo, únete a él", pues eso es lo que está haciendo Bella. Sabe que contra Jacob no puede sola, y para tenerle enfadado y agresivo, pues prefiere fingir un poco y tenerle feliz. Es un poco contradictorio como dices tú, pero ella no sabe que hacer para que no le haga daño. Para el comportamiento de Charlie me inspiré en el libro de eclipse; cuando Jacob besa a Bella y ella se rompe la mano. Quiero recordar que él en esa escena se pone un poco de parte de Jacob, por todo eso de que odiaba a Edward... pues yo quise hacer algo así, lo único que ahora es que está ciego porque es el hijo de su mejor amigo y le ve como perfecto y santo. El Charlie que he creado es uno de los que hasta que no se chocan con el problema no lo ven, y es lo que le va a pasar. Hasta que no vea el problema con sus propios ojos no va a creer a nadie. Me alegro que me dijeras las cosas que veías un poco extrañas y ahora entiendas un poco el porqué de ellas, y espero que puedas disfrutar de los capitulos al saber el porqué de las acciones de cada uno.
(NiCullenRoBri): Me alegro que te gustara el capitulo Nicole, y que sea la historia que más te guste de las que tengo. Bueno, como cada una tiene una semana diferente de actualización, no lo puedo hacer más rápido. Lo siento. Espero que puedas actualizar pronto tu historia ^^
Ya sabéis que todas sois bienvenidas a mi grupo de facebook: EML-Fanfiction
Sorry por las faltas que encontréis.
Espero que os haya gustado el capitulo y me dejéis muchos reviews.
Besitos =)
