Capitulo 8: Salida desastrosa.
BELLA:
Esperaba que el paseo se alargase lo máximo posible, pero no pudo ser. Alice se empeñó en decir que teníamos que ir ya a comprar, porque todo lo que tardáramos en el centro comercial, no lo tendríamos para prepararnos para la salida.
Emmett intentó quejarse, pero con la mirada de la duende se lo pensó mejor; y ninguno quisimos enfrentarnos a su furia. Así que como buenos chicos la seguímos hasta el centro comercial sin decir ni pio.
Jasper propuso de ir los chicos por un lado y las chicas por el otro, pero Alice volvió a hablar alegando que ninguno de ellos sabía vestirse correctamente para ir de fiesta.
Edward dijo que eso no era verdad. Que él podía ser de ayuda, pero Alice dijo que no porque desde que era famoso no era capaz de ponerse ropa normal. Que si fuera por él siempre iría con traje. Así que tuvímos que seguir a Alice tienda tras tienda.
Cuatro horas después e incontables bolsas de ropa, complementos y maquillaje en las manos; todos fuímos hacia los coches.
Estaba que no podía más. Y de solo pensar que aún me quedaban muchas horas hasta poder meterme en la cama... me daban ganas de llorar.
Durante el viaje Edward y yo no hablamos de nada. Nos mantuvímos en silencio con la música de fondo; cada uno perdido en sus pensamientos.
Estaba algo nerviosa por lo que haríamos hoy. Era la primera vez que iba a salir de fiesta por la noche; ya que cuando vivía con mi madre, no tenía muchos amigos que digamos, y desde que estaba en Forks no habíamos planeado ninguna salida, así que estaba algo emocionada.
Tenía que avisar a papá que no estaría en Forks durante unas horas, así que decidí llamarle.
-¿Te importa si bajo un poco la música?- pregunté mientras sacaba el móvil-. Tengo que avisar a mi padre que hoy no estaré aquí.
-No, claro que no. Apágala si quieres- me dijo Edward.
Bajé el volúmen y llamé. Rápidamente me cogió el teléfono.
-Hola Bella- saludó.
-Papá.
-¿Qué pasa? ¿Ya te has cansado de Alice?- preguntó divertido. Él sabía cuanto me agotaba.
-No, aún no, pero no sé cuanto pueda seguir aguantando- bromeé-. Solo te llamaba para que supieras que esta noche vamos a ir a Port Angeles.
-¿A Port Angeles? ¿Para qué?- preguntó.
-De fiesta a una discoteca- dije mordiéndome el labio inferior. Edward me miró de reojo.
-...- solo se escuchaba su respiración.
-Venga papá- insistí-. No voy a ir sola...
-¿Vas con Jacob?- preguntó.
-No- dije tanjante.
-Bella... no sé...- Edward me hizo señas para llamar mi atención.
-Espera- le dije a papá. Me quité el móvil del oído y tapé el micrófono con mi hombro-. ¿Qué pasa?- le pregunté a Edward.
-Pásame el teléfono- dijo.
-¿Para qué? Además, estás conduciendo.
-Pues para hablar con él y que sepa que vas a estar bien- dijo como si fuera obvio.
-Muy bien- suspiré. Volví a colocarme el móvil en la oreja-. Papá.
-Dime.
-Te voy a pasar a Edward. Quiere hablar contigo.
-¿Qué Edward?- preguntó.
-Cullen. Es el hermano de Emmett y Alice.
-Ah... el actor...
-Sí. Ese mismo.
-Pásamelo- dijo. Me aparté el móvil y tapé el micrófono con la mano.
-Ojo con lo que vas a decir. Recuerda que es policía- advertí y le tendí el móvil pero no se lo dí-. Mejor mantén las manos en el volante que yo te sujeto el teléfono- Edward rodó los ojos pero aceptó.
Acerqué el teléfono a su oído y saludó.
-Jefe Swan, soy Edward Cullen- dijo en tono educado.
-Hola Edward- saludó serio.
-Quería hablar con usted para dejarle más tranquilo. Bella va a estar muy bien cuidada por todos; y no la dejaremos sola en ningún momento.
-¿Quiénes váis a estar?
-Mis hermanos, Rosalie, Jasper y yo- respondió.
-¿Volveréis muy tarde?
-No lo sé. Eso aún no está hablado, pero cualquier cosa le avisamos. Quédese tranquilo. El sitio es muy bueno, y tiene muy buena seguridad...
-Está bien- aceptó Charlie resignado-. Tened mucho cuidado- pidió.
-Quédese tranquilo- dijo Edward.
-Adiós.
-Adiós- se despidió y la llamada se cortó.
Aparté el teléfono y lo guardé.
-Supongo que tengo que darte la gracias. Si no fuera por tus buenos modales jamás me hubiera dado permiso- comenté.
-Por supuesto que tienes que agradecerme. Si no fuera por mí, aún estarías suplicando- se burló y le puse los ojos en blanco.
Aparcámos el coche, cogímos las bolsas de ropa y entramos. Los demás ya estaban dentro.
-Pues si que habéis tardado- se burló Emmett.
-Emmett, hemos llegado cinco segundos después de vosotros- Edward rodó los ojos.
-Basta de cháchara- Alice se levantó de un salto-. Chicas, a mi habitación. Chicos, a la de Emmett- dijo y todos subímos las escaleras con las bolsas en las manos.
Dos horas y media después ya estábamos arregladas.
Alice llevaba una camiseta gris sin mangas y con un poco de vuelo abajo, unos pantalones de cuero, con un collar grande, una pulsera de plata, unos aros plateados, una cartera de mano azul con unos tacones a juego. Una gabardina negra y un pañuelo azul.
De maquillaje llevaba base, polvos compactos, colorete rosa y prebase. En el párpado móvil tenía una sombra rosa claro desde el lagrimal hasta la mitad del ojo, y la otra mitad en gris. En el párpado fijo se puso sombra naranja claro, y en el hueso de la ceja y en el lagrimal blanco. Se delineó con delineador negro el párpado superior, y el inferior y la línea de agua lo hizo con morado. Usó máscara de pestañas negra; y en los labios se puso brillo rosa claro.
Rosalie llevaba una camiseta negra suelta, sin mangas, un vaquero oscuro con partes desgastadas, una pulsera ancha, un reloj, unos pentientes grises con forma de rosa, un bolso negro, unos tacones negros con estapado de colores y una cazadora negra.
De maquillaje llevaba base, polvos compactos, colorete rosa y prebase. En el párpado móvil tenía del lagrimal hasta la mitad del ojo sombra blanca y el resto negra. En el párpado fijo tenía sombra marrón oscuro, y en el hueso de la ceja blanco. Llevaba delineado el párpado superior y el inferior hasta la mitad con delineador negro, y la línea de agua con lápiz negro. Se puso máscara de pestañas negra y en los lábios se puso brillo transparente.
Yo llevaba una camiseta de rayas blancas y negras de manga larga con una falda marron con un cinturon fino marron y dorado, un anillo grande negro y unos pentientes dorados. Unos tacones negros y dorados con un bolso a juego y una cazadora de cuero.
De maquillaje llevaba base, polvos compactos, colorete rosa y prebase. En el párpado móvil tenía del lagrimal hasta la mitad del ojo sombra dorada y el resto negra. En el párpado fijo tenía sombra marrón y en el hueso de la ceja blanco. La línea de agua iba en negro y sombra negra delineaba las pestallas inferiores y la superiores. Me puse máscara de pestañas negra y en los labios un brillo rojo cereza.
Las tres íbamos con el pelo totalmente planchado.
-Chicas, estamos...- empecé yo al colocarnos las tres delante del espejo de cuerpo entero.
-...Perfectas- acabó Alice.
-Vamos a sorprender a nuestros chicos- dijo Rosalie y las tres bajamos las escaleras.
Cuando llegamos al salón los chicos estaban sentados en el sofá jugando a la play y ninguno se dio cuenta de que estabamos allí.
-Corre, corre, corre- le decía Emmett a su coche.
-Emmett, ¿sabes que por más que le hables al juego no te va a hacer caso?- preguntó Jasper.
-Claro...- dijo.
-¿Cuánto creéis que tarden? Ya llevan allí arriba mucho tiempo- comentó Edward.
-Parece mentira que no conozcas a Alice. Se puede pasar arreglandose horas y horas y nunca quedará satisfecha- Emmett rodó los ojos y Alice se aclaró la garganta. Los tres giraron la cabeza y nos vieron.
Sus caras eran estaban de fotografía.
A Emmett se le había caído el mando al suelo y creo que un hilo de baba le caía por la barbilla. Tenía una camiseta negra, una chaqueta de cuero negra, igual que el pantalón y unas botas del mismo color.
Jasper tenía los ojos tan abiertos que parecían que iban a caer rodando por el suelo. Tenía una camisa azul claro, con una camiseta gris, un pantalón negro, unas convers negras y una pulsera de cuero marrón.
Edward tenía la boca y los ojos abiertos de par en par. Llevaba una chaqueta de cuero negra, una camisa de cuadros, un pantalón negro y unas zapatillas negras.
Los tres nos miraron de arriba a bajo varias veces.
-Bueno chicos, ¿cómo estamos?- preguntó Alice dando una vuelta.
-Emm, osito, límpiate aquí- Rosalie le señaló la barbilla-. Estás babeando- dijo y él rápidamente se limpió.
-Hermanito, ¿tú no dices nada?- le dijo burlona Alice a Edward.
-Ehhh... sí- tragó grueso-. Estáis...
-Déjalo Edward. Sin un guión estás perdido- dijo Alice y nosotras reímos cuando Edward se sonrojó.
-Chicas, nosotros habíamos pensado de ir a cenar a un bar que hay cerca de la discoteca- comentó Jasper.
-Genial, porque me muero de hambre- dije.
-¿Cómo vamos a ir?- preguntó Rosalie.
-Pues por parejas. Tú y Emmett en el Jeep. Edward y Bella en el Volvo. Y Jasper y yo en mi coche.
-Muy bien, entonces vámonos ya- dijo Edward todos salimos fuera.
-¿Preparado para una noche como alguien normal?- le pregunté cuando estuvímos dentro.
-¿Qué insinúas, que soy un marciano?- preguntó burlón.
-Ya sabes lo que quiero decir- reí.
-Supongo que sí- se encogió de hombros.
-¿Y si aparecen reporteros?- pregunté.
-Pues tengo dos opciones: o me marcho e intento darles esquinazo, o les dejo que me pregunten hasta que se cansen.
-Yo creo que la segunda opción es mejor, porque si no vas a pasarte la noche dando vueltas.
-Quizás tengas razón, aunque con Sam todo es más fácil- frunció el ceño-. Solo espero no llegar a esa situación.
Cuando llegamos al bar, aparcámos y esperamos a que los demás terminaran de aparcar.
Entramos y nos sentamos en una mesa.
El camarero vino rápidamente y nos tomó nota. En ese momento no se dio cuenta, pero cuando Edward pidió su comida vio quién era.
El camarero le pidió un autógrafo para su sobrina, aunque más bien paracía que era para él, y casi me atrevería a decir que se sonrojó cuando Edward le dio le devolvió la libreta y le rozó la mano.
Las chicas escogímos un filete con patatas, ensalada y coca-cola; y los chicos lo mismo pero sin la ensalada.
Cenamos tranquilamente charlando, aunque yo desde que había salido de casa no podía quitarme una mala sensación de encima. Sentía como si algo fuera a pasar, pero no sabía el qué. Nada podía pasar, así que decidí olvidar mis temores, y concentrarme en mis amigos.
Después de que cenáramos, y Edward firmara un par de autógrados más, fuímos andando hasta la discoteca, que se encontraba en la misma calle.
Llegamos y entramos.
El sitio era oscuro, y las únicas luces que habían eran las de colores que estaban en el techo y la bola de discoteca.
A la izquierda de la entrada estaba la barra con varios taburetes, y en frente había mesas con sofás; y el centro era la pista de baile.
La música sonaba alta y la gente bailaba y saltaba en la pista.
-Vamos a bailar osito- dijo Rosalie y se llevó arrastrando, aunque no puso ninguna resistencia, a Emmett.
-Yo también quiero bailar, Jass...- Alice le hizo ojitos y Jasper la llevó hacia la pista.
-¿Tú no quieres bailar?- me preguntó Edward.
-¿Yo?- arqueé una ceja-. ¿Lo dices en serio? Como se nota que jamás me has visto bailar- dije.
-No, pero tengo mucha curiosidad por verte; vamos- Edward me agarró de la mano y tiró de mí.
-No, Edward. Yo no bailo...
-¿Y para que has venido a la discoteca entonces?- preguntó.
-Pues...
-Vamos, no va a pasar nada. Solo es bailar. No importa si lo haces bien o mal. Solo tienes que seguir el ritmo de la música, y si aún así no eres capaz, yo te guío en los movimientos- me dio una sonrisa torcida que hizo que mi pulso se disparara.
-Está bien- suspiré y coloqué mi mano sobre la suya.
Caminamos hacia la pista, y nos colocamos al lado de nuestros amigos que estaban muy concentrados bailando al ritmo de Enrique Iglesias.
Al principio me daba vergüenza por si hacia algo mal, o si me tropezaba con los tacones, pero después de un par de canciones me solté y empecé a disfrutar de verdad.
Las horas pasában y me lo estaba pasando de miedo. Bailé con Alice y con Rosalie el limbo. Con Emmett bailé ella se arrebata, que hacía movimientos provocativos para hacerme sonrojar. Jasper se comportó cuando sonó estrellita de madrugada y el mejor fue Edward, que justo me tocó bailar con él una bachata; mi corazoncito de aventura.
Bailar junto a él; pegados era... una experiencia increíble. Olía genial, y se movía de una manera que le hacía parecer un experto.
Estaba dando una vuelta cuando escuché un grito por encima de la música.
-¡Isabella!- yo conocía esa voz. Me congelé al instante.
Levanté la mirada del cuello del Edward y allí vi a mi peor pesadilla a unos cuantos pasos de mí. Estaba con un grupo de chicos y chicas, y uno de ellos creo que fue el que le fue a recoger a mi casa.
Iba con ropa oscura, un cigarro en la mano y en la otra un vaso. Su mirada era totalmente de furia.
-¿Qué pasa?- me preguntó Edward. Al parecer nadie más había oído el grito.
-Edward- un escalofrío me recorrió de pies a cabeza-. Ven- le cogí de la mano y tiré de él rápidamente hasta los baños, dónde la música solo se oía de fondo. En el camino me metí entre la gente para asegurarme que no nos siguieran.
-¿Qué ocurre? Estás muy pálida- me apartó el flequillo de los ojos.
-Jacob- susurré, temblé y él me miró sin entender-. Está aquí.
-¿En la discoteca?- tensó la mandíbula. Asentí-. ¿Te a visto?
-Sí- susurré-. Estaba muy enfadado- me apoyé contra la pared-. Edward, sé que es una lata para ti, pero por favor, llevame de vuelta. Si sigo aquí, y Jacob me encuentra...- temblé-. Le dije que no iría a ningún sitio y menos que estaría con vosotros... Y me a visto contigo. Está obsesionado con que me aleje te ti, y me a visto bailando contigo...- creo que empecé a imperventilar, porque la respiración se me aceleró, pero el oxígeno no llegaba a mis pulmones. La cabeza me daba vueltas.
-Ey, tranquila- Edward se acercó a mí y colocó ambas manos a cada lado de mi cara-. Respira conmigo- lo intenté pero no podía. Puso mis manos en su pecho y las suyas las volvió a poner en mis mejillas-. Sigue mi ritmo- dijo con voz suave; y poco a poco mi respiración se volvió más normal-. Así... ¿Mejor?- asentí-. Voy a enviarle un mensaje a Jasper. Le diré que nos hemos ido porque estabamos cansados. Nadie sospechará nada- sacó el móvil, tecleó rápidamente y lo guardó-. Vamos- me cogió de la mano y me arrastró a través de la gente, pero mis nervios no me dejaban seguir su ritmo. No hacía más que mirar a todos los lados para asegurarme de que Jacob no nos veía. Edward tiró de mí y colocó su brazo al rededor de mi cintura y me pegó a su cuerpo.
Cuando salímos andamos rápido hasta el Volvo y en cuanto entramos dentro arrancó.
-No puedo creer que de todos sitios que hay en el mundo hayamos coincidido con él- bufó.
Me saqué los zapatos y subí los pies al asiento para abrazar mis rodillas.
-¿Qué voy a hacer ahora?- murmuré. Lágrimas silenciosas empezaron a rodar por mis mejillas.
-Bella- Edward me miró y sacó un pañuelo de su bolsillo-. Toma- me lo dio y con manos temblorosas lo cogí. Era blanco con el borde azul oscuro y en la esquina estaba bordado en azul sus iniciales-. Tienes que tranquilizarte.
-Edward no puedo. ¿Es qué no lo entiendes? Jacob me a visto. Sabe que le he mentido. Le dije que estaría en tu casa con las chicas, haciendo eso, cosas de chicas; alejada de vosotros. Y me a visto haciendo todo lo contrario. Me a pillado bailando en la discoteca, y contigo. Con la rabia que te tiene. Y encima con esta ropa- dejé caer la cabeza en el reposacabezas del asiento.
-Tendrías que hablar con tu padre sobre el asunto. Y además, ¿qué tiene tu ropa? Estás increíble.
-No. Él está encantado con Jacob. Jamás me creerá. Es el hijo de su mejor amigo. Para él es perfecto. Si digo algo, pensará que lo digo porque me he peleado con él, y cuando se vean se lo contarán y...- un suspiro tembloroso salió de mis labios- será peor.
Un sms llegó a mi móvil lo saqué y lo vi. Era de Jacob.
Isabella no creas que te vas a librar. Te he visto restregándote con un tío, con esa ropa de guarra. Esta me la vas a pagar.
Más lágrimas salieron.
-¿Quién es?- preguntó Edward mirándome rápidamente.
-Jacob- dije bajito-. Está furioso.
-¿Qué te a dicho?
-Isabella no creas que te vas a librar. Te he visto restregándote con un tío, con esa ropa de guarra. Esta me la vas a pagar- suspiré.
-No borres ningún mensaje que te envíe. En algún momento esos mensajes pueden ayudar.
-No voy a decirle nada a mi padre- dije tanjante.
-Pero...
-No, Edward- cerré los ojos.
-Bella- un suave movimiento en mi hombro me hizo abrir los ojos. Al parecer me había quedado dormida-. Ya hemos llegado.
Me coloqué los zapatos y salímos del coche.
-Voy a colocar los colchones y las sábanas. Mientras ve a cambiarte- dijo y asentí.
Como un zombi subí las escaleras, cogí mi pijama y entré en el baño. Me quité el maquillaje y me cambié de ropa.
Cuando acabé bajé, y vi que mi cama ya estaba lista.
Sin decir nada me tumbé.
No sé cuanto tiempo pasó pero al rato noté como alguien se colocaba a mi lado.
-Bella- colocó un mechón detrás de mi oreja-. No llores más, por favor, no lo soporto- cogió su pañuelo de mis manos, que no lo había soltado en todo el tiempo, y me limpió las lágrimas-. De alguna forma vamos a solucionar esto.
-¿Cómo?- le miré suplicante-. Él sabe que le mentí.
-Sí, pero creo que no sabe que era yo con quién estabas. En el mensaje no dijo mi nombre, así que eso es un punto a favor- le dejé continuar-. Mira. Mañana dile lo que habíamos pensado, y además dile que vas a estar con mi hermana y Rosalie en tu casa estudiando para una recuperación muy importante. Ellas nunca salen en domingo, así que será fácil.
-¿Y si va a casa? Mi padre no va a estar, y si él viene...
-No va a pasar nada. Yo iré a tu casa. Pasará el día contigo, y si aún así se le ocurre ir, ya pensaremos en algo- me miró a los ojos-. No voy a dejar que vuelva a hacerte daño. Mientras que yo pueda impedirlo no te volverá a tocar.
-Edward, no puedes pasarte el día detrás de mí como mi sombra. Tú tienes una vida. Una vida de famoso. Tienes responsabilidades...
-Eso ahora no es importante- le quitó importancia-. No va a pasar nada- susurró y después tiró de mí para envolverme en sus cálidos brazos-. No voy a dejar que te ocurra nada- susurró levantando mi cara. Nuestros ojos se encontraron y vi en ellos que estaba decidido a cumplir lo que decía, aunque también vi temor, y algo más que no supe interpretar. Lentamente bajó la cabeza a la vez que empujaba suavemente la mía hacia arriba, cerramos los ojos y entonces nuestros labios se juntaron. Primero fueron unos lentos roces, y después entreabrí la boca y él atrapó mi labio superior entre los suyos. Mis manos fueron hacia su cuello para empezar a jugar con su pelo, y sus brazos me apretaron más contra él. Me moví para atrapar su labio superior, y él acarició mi mejilla. Estaba a punto de profundizar el beso cuando el motor de un par de coches nos alertaron. Rápidamente nos alejamos y nos miramos a los ojos. Edward tenía las mejillas rojas, y probablemente yo estaba igual. Edward apoyó su frente contra la mía, cerró los ojo y suspiró, mientras que seguía acariciando mi mejilla-. Que oportunos- se quejó y finalmente se alejó.
-Chicos ¿estáis dormidos?- preguntó Alice medio gritando.
-No, pero si llegamos a estarlo, tus gritos nos hubieran despertado- dijo Edward.
-Bella, como se nota que no estás acostumbrada a la vida nocturna, pasas unas cuantas horas bailando y ya te cansas- bromeó Emmett, pero yo no tenía cabeza para nada. Primero por lo de Jacob, y ahora el beso de Edward, que aún no sabía que significaba, pero desgraciadamente para mí había significado más de lo que debería.
-¿Ocurre algo?- preguntó Rosalie mirándonos a Edward y a mí.
-Nada. Me duele la cabeza. Probablemente por el volúmen de la música. No estoy acostumbrada a oírla tan alta- dije reaccionando al fín.
-Espero que te hayas portado bien con Bella- le dijo Alice a Edward.
-Claro que sí- rodó los ojos-. Yo soy un caballero.
-Bueno, vamos a cambiarnos y a dormir- Alice bostezó y todos la siguieron.
Mientras que los demás se cambiaban miré el reloj. Eran las cinco de la madrugada.
La noche estaba siendo genial. Me lo estaba pasando como nunca, y por culpa de... ese desgraciado, me había estropeado mi noche.
Tenía muchas cosas en las que pensar, como por ejemplo el beso de Edward.
Yo sabía, aunque quisiera negarlo, que sentía cosas por él. No sabía que tan fuertes eran, pero tenía sentimientos hacia él. Y con ese beso había terminado por saber que él me gustaba y mucho; pero no sabía que pensaba él. Probablemente solo lo hizo porque me vio en un momento de debilidad y quiso distraerme. Él era un actor famoso, y no podía distraerse con alguien como yo. Común y corriente. Así que lo más seguro es que para él no haya significado nada.
Los demás bajaron y se tumbaron tal y como lo hicimos la noche anterior. Edward me miraba de reojo mientras se acomodaba.
-Ya estáis todos acomodados, ¿no? Voy a apagar la luz- avisó Alice y la apagó para después caminar hasta su colchón y tumbarse-. Buenas noches.
-Buenas noches- dijímos a coro.
-Buenas noches Jass- susurró con voz melosa y después se escucharon varios besos.
-Buenas noches osito- susurró Rosalie igual y de seguído también se oyeron varios besos.
-¿No me deseas las buenas noches?- me preguntó Edward burlón.
-Ya lo he hecho.
-Me refiero a una forma más privada- noté que se acercaba a mí. Hablaba muy bajito para que solo yo le escuchara-. Como mis hermanos...- susurró muy cerca de mi cara y contuve el aliento. Los demás estaban demasiado ocupados besandose como para prestarnos atención-. Si no lo haces tú, lo haré yo- murmuró para después atrapar mi labio superior entre los suyos y chuparlo fuerte. Se aseguró de no hacer ningún ruído. No quería dejarme llevar, pero fue inevitable. Su boca era cálida y me estaba volviendo adicta a su sabor, así que atrapé su labio entre los míos y lo chupé. Noté como sonrió. Cuando dejamos de oir a los demás besarse nos separamos.
Esta iba a ser una noche muy larga...
Hola! Bueno, bueno, bueno, los problemas con Jacob no acaban, y vaya sorpresa nos dio Edward. ¿Creéis que la quiera de verdad, o será como piensa Bella?
Ya sabéis que en mi grupo de facebook: EML-Fanfiction encontraréis fotos de los capitulos, adelantos... y por supuesto para que me contéis y preguntéis todo lo que queráis.
Muchas gracias a todas por vuestros reviews y por leer siempre la historia =)
(Randa1): Tú comentario se parece a uno que recibí en el capitulo anterior. Una chica también me preguntaba por las acciones ilógicas de Bella, así que te voy a responder con lo que le puse a ella, ya que las dos os preguntábais prácticamente lo mismo. Bella se deja maltratar por Jacob por el miedo que le tiene. Está asustada y sabe que si le enfrenta (como lo ha intentando alguna vez), le va a salir peor, por eso no quiere llevarle mucho la contraria y pasarlo mal. Pero eso no quiere decir que esté conforme con todo lo que él dice. No, todo lo contrario. Ella lo que más quiere es poder sacar el valor suficiente para decir basta y pedir ayuda. He querido representar un poco ahí lo que pasa en la realidad con la violencia de genero. Hay mujeres que se dejan dominar por sus parejas por el miedo, y eso es lo que le pasa a Bella. Bueno, lo de intentar ser amable con él y eso es un poco como el dicho de "si no puedes con tu enemigo, únete a él", pues eso es lo que está haciendo Bella. Sabe que contra Jacob no puede sola, y para tenerle enfadado y agresivo, pues prefiere fingir un poco y tenerle feliz. Es un poco contradictorio, pero ella no sabe que hacer para que no le haga daño. Para el comportamiento de Charlie me inspiré en el libro de eclipse; cuando Jacob besa a Bella y ella se rompe la mano. Quiero recordar que él en esa escena se pone un poco de parte de Jacob, por todo eso de que odiaba a Edward... pues yo quise hacer algo así, lo único que ahora es que está ciego porque es el hijo de su mejor amigo y le ve como perfecto y santo. El Charlie que he creado es uno de los que hasta que no se chocan con el problema no lo ven, y es lo que le va a pasar. Hasta que no vea el problema con sus propios ojos no va a creer a nadie. Bella también sabe que la gente con la que Jacob se junta no son muy santos que digamos. Es gente peligrosa que sabe hacer desaparecer pistas, por eso, necesita hechos para poder hacer algo al respecto. Sé que es algo raro, pero bueno :S Espero que más o menos entiendas por donde van los tiros y puedas disfrutar del resto de los capitulos.
(Arterika): Me alegro mucho de que te guste la historia =) En cada capitulo como dices tú intento ir cambiando un poco por ejemplo el comportamiento de Edward, que cada vez se vea más como es él en realidad y deje al fín esa faceta de superioridad XD No tienes que preocuparte que actualizo regularmente ^^
(NiCulleRoBri): Hola Nicole, bueno pues ya viste que estos Cullen no pueden salir ni de fiesta tranquilamente. Siempre pasa algo que les estropea la salida, y bueno para ver lo que pasará el domingo con Jacob, hay que esperar al siguiente capitulo XD Espero que puedas actualizar pronto tu historia que ya hace muchoo.
(Anairafuji): De nada, fue un placer explicarte todo. Cualquier duda, ya sabes =)
(Naklie Cullen): Me alegro que te encantara Natalie. Yo también odio a Jacob jajaja y bueno Edward se comporta raro porque todos los chicos adolescentes lo son jaja :P
Sorry por las faltas que encontréis.
Espero que os haya gustado el capitulo y me dejéis muchos reviews.
Besitos =)
