Capítulo 15: El incendio.
EDWARD:
Al salir de casa pude ver la gran limusina en la que iba a ir y un poco más lejos el coche en el que iba a ir Sam y detrás el otro coche donde iba el guardaespaldas de Tanya.
-Hola- saludé al hombre que me esperaba con la puerta abierta de la limusina. No podía verle bien la cara. Iba con una gorra a juego con su uniforme y la cabeza gacha.
-Hola- respondió o más bien gruñó en voz baja. Le miré con los ojos entrecerrados, pero lo dejé pasar y entré dentro, donde me esperaban Tanya, Stefan, Alec y el que supuse era el de seguridad.
En cuanto me senté Alec y Stefan me saludaron.
-Hola, Edward, ¿nervioso?- me preguntó Alec.
-Que va- me encogí de hombros.
-Mira, déjame presentarte a Ben Cheney- señaló al hombre que estaba sentado a su lado que era más o menos del tamaño de Sam-. Él es uno de los chicos de la seguridad de los estudios.
-Hola- saludé estrechándole la mano.
-Señor- respondió él.
-Bueno, ya estamos todos, ¿nos vais a decir dónde vamos a grabar hoy?- se quejó Tanya.
-Pues que yo sepa en los estudios de Seattle, ¿no?- comenté.
-Ya lo veréis- sonrió Alec.
Miré hacia delante y vi como el conductor nos miraba por el retrovisor, pero rápidamente continuó mirando al frente.
El tipo era extraño, pero bueno, solo nos llevaría y nos traería de vuelta.
Durante todo el camino Tanya y yo estuvimos haciendo una lectura del guión. La notaba bastante molesta y es que al parecer ya le habían dado la gran noticia.
-Chicos- Stefan nos llamó y Tanya y yo dejamos el guión-, ¿ya sabéis lo que vais a hablar en la rueda de prensa?
-Yo tengo una idea más o menos, no quiero que la gente vea que esto fue por conveniencia- fruncí el ceño.
-Pues al parecer eso es lo que fue para ti- dijo Tanya con los brazos cruzados-. Yo te quiero Edward, y no puedes hacerme esto- bufó.
-Lo siento, pero yo no te quiero, y ya sabes desde hace tiempo cual es mi postura acerca de este show- dije tranquilamente.
-Pues no decías lo mismo cuando te escapabas entre escenas para colarte en mi camerino- contraatacó.
Iba a responderle cuando Alec habló.
-¡Vosotros, basta!- intervino Alec-. Estamos a punto de llegar y se supone que habéis descubierto que estáis mejor como amigos y que todo va continuar como siempre. No podemos llegar a la rueda de prensa y que todos vean como os tiráis los guiones a la cara.
-Pues eso díselo a la señorita- gruñí-. Es ella quién no quiere entender la situación.
-Oh, sí que la entiendo. Entiendo que me has estado utilizando- dijo alzando la voz.
-Oh, por Dios- me di un golpe en la frente-. Que yo sepa nunca te he utilizado. Desde un principio te dejé las cosas claras. Nunca te dije que te quería. Lo pasábamos bien. Punto. Cuando me cansé te lo dije. Incluso rompí contigo, pero por este "acuerdo" tuvimos que continuar juntos y hacer como si siguiéramos como siempre, pero esto se acabó. Y ahora vas a poner tu mejor sonrisa, vas a salir ahí y le vas a contar a la prensa lo bien que nos seguimos llevando- terminé con un gruñido.
-Bien- dijo Tanya enfurruñada cruzándose de brazos.
Suspiré y continué leyendo el guión.
Minutos después la limusina paró.
-Chicos, hemos llegado- anunció Alec-. Preparaos, porque esto está lleno de televisiones, así que por favor, no lo estropeéis- dijo, aunque fue una advertencia más para Tanya que para mí.
-Sí, sí- suspiró ella-. Lo que tú digas.
El chofer nos abrió la puerta y el primero en salir fue Ben, seguido por Alec y Stefan. Ellos nos dieron luz verde para salir y salimos de la limusina.
En el momento que puse un pie fuera del coche decenas de flashes me cegaron.
-Edward, ¿qué ha ocurrido?
-Tanya, cuéntanos que ha sucedido.
-¿Ya no estáis juntos?
-¿Es por aquella foto que vimos hace unos días?
Y más y más preguntas…
-Por favor, de uno en uno- pidió orden Alec a los reporteros que no paraban de hablar a la vez.
En algún momento nuestros guardaespaldas se habían colocado a lado nuestro.
-Muy bien- dijo Alec-, los chicos responderán todo lo que puedan, pero por favor vamos a hacer esto de menara ordenada- cuando vio que todos estaban conforme fue dando la palabra de uno en uno.
-¿Es verdad que ya no estáis juntos?- preguntó un hombre.
Miré a Tanya y al ver que ella no iba a responder decidí hacerlo yo.
-Sí- dije simplemente.
Alec señaló a otro reportero
-¿Pasó algo?- preguntó el hombre que estaba al lado.
-No, simplemente nos dimos cuenta que era mejor así- me encogí de hombros.
Alec señaló a una mujer que tenía la mano levantada.
-¿Vuestra ruptura se verá reflejada en la pantalla?
-No, claro que no- fruncí el ceño-. Ante todo somos profesionales y aunque nosotros ya no seamos pareja no significa que no vayamos a actuar como siempre. Las cosas no van a cambiar.
Stefan señaló a otra mujer más joven.
-Entonces, ¿cuál fue el motivo de la ruptura? ¿Tuvo que ver algo la fotografía que te hicieron con una chica entrando en tu casa?- preguntó sacando un ejemplar de aquella revistar.
-Una pregunta por persona- advirtió Stefan.
-Bien, entonces, ¿cuál fue el motivo de la ruptura?- volvió a preguntar.
-No pasó nada- esta vez respondió Tanya-. Durante todo este tiempo nos hemos dado cuenta que realmente estamos mejor como amigos que como pareja.
-Entonces la foto de la revista…- mencionó un hombre que estaba al lado de la mujer que acababa de preguntar.
-Ese tema ya lo dejé claro en la última entrevista que hice- dije-. Es una amiga de la familia. Y hasta donde yo sé la gente tiene amigos.
-Edward, se sabe que Tanya viene de una familia con un nombre ya en la industria, pero ¿qué nos puedes contar sobre tu familia?- me preguntaron.
-No hay nada que contar- respondí sin ganas de tener que hablar sobre ellos-. Mi familia está fuera de este mundo. Son anónimos.
-Bueno, muy anónimos no son tampoco y más sabiendo donde vives, estudias y donde trabajan tus padres- dijo la misma persona.
-Esa es una información que yo no he dado- dije-. Si por mí fuera no lo sabríais, pero sé que no puedo hacer nada. Os agradecería que las preguntas se alejaran de nuestra vida privada.
-Pero no puedes prohibirnos preguntar- continuó el mismo hombre.
-No, pero yo puedo elegir no responder- dije tranquilamente-. Así que… ¿siguiente pregunta?- terminé con mi mejor sonrisa.
-¿Sabéis si se continuará la saga?- preguntó una mujer bajita.
-La verdad es que eso nosotros no podemos saberlo-respondí.
-En caso de una saga depende mucho de la aceptación del público- continuó Tanya-. Si el público quiere que sigamos, muy probablemente se haga, si no, no.
-¿Ese es el único factor para continuarla?- preguntó un hombre.
-No, depende de muchas cosas, pero una de ellas es la aceptación del público- respondí-. Es como las series o los programas de televisión. Si el público no se engancha lo terminan quitando. En caso del cine es parecido. El público es un factor importante, pero hay más detrás.
-¿Podéis adelantarnos algo del guión?
-No podemos hablar mucho de eso, pero para los que no leyeron el libro se van a sorprender bastante. Se vienen emociones fuertes- respondió Tanya.
De ahí en adelante las preguntas se centraron más en la película y en el instituto. Cuando terminamos, Sam, Ben, y el guardaespaldas de Tanya despejaron la zona de todos los periodistas.
-¿Y el coche?- preguntó Tanya.
-No lo vas a necesitar- respondió Stefan.
-¿Vamos a grabar aquí, en Port Angeles?- pregunté.
-Hoy sí- me respondió Alec-. Venga, entrar, que os están esperando.
Y sin perder más tiempo entramos en el estudio.
La verdad había sido una sorpresa que al final grabáramos hoy aquí. Hasta donde yo sabía el rodaje iba a ser aquí y en Seattle, pero al haber dado aquí la rueda de prensa suponía que hoy grabaríamos en Seattle para despistar.
La verdad es que para mí estaba bien grabar aquí. Estaba más cerca de casa.
-Ahí están mis chicos- saludó el director en cuando nos vio entrar.
-Hola, Chris- saludé.
Habíamos conocido a Chris Weitz el día que nos entregaron los guiones. Era un hombre muy divertido y sospechaba que sería muy fácil trabajar con él.
Aquel día nos había contado por encima la idea que tenía para la película, los escenarios que podría tener, el vestuario… No quería salirse mucho de la línea que tenía el libro, pero quería darle sus propios toques.
-¿Qué tal con la prensa?- preguntó señalando la puerta con la cabeza.
-Bien, todo controlado- respondí.
-Perfecto- sonrió-. Seguidme- caminó por el pasillo-. Hemos tenido unos problemas con el decorado en el último momento, así que de momento repasaremos el guión.
Llegamos a una gran sala donde ya estaban sentados alrededor de una mesa el resto del reparto junto a Melissa Rosenberg. Ella había vuelto a ser la guionista de la saga.
Saludamos todos, nos presentamos con los nuevos actores y nos unimos a ellos.
-Muy bien- dijo Chris encabezando la mesa y abriendo el guión-, comencemos. Cualquier duda que tengáis no dudéis en preguntarnos a mí o a Mel.
-Para los que ya trabajaron conmigo, sabéis que acepto sugerencias en el guión, pero al estar basado en un libro no quiero salirme mucho de la línea. Habrá frases que no podremos cambiar y otras que modificaremos sin problema- aclaró Mel.
Todos asentimos y comenzamos.
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BELLA:
Hacía ya varias horas que Edward se había ido.
Me había quedado en su casa durante un par de horas porque la verdad es que no tenía ganas de irme tan temprano.
La rueda de prensa había sido en directo.
Al principio había sido un poco una locura. Todos preguntando a la vez, flashes por todos lados, micrófonos en las caras de Edward y Tanya… hasta que uno de los hombres que iban con ellos en la limusina puso orden.
La verdad es que los dos lo hicieron muy bien. Incluso Tanya colaboró y respondió de manera amable. Si no hubiera sabido la verdad, me hubiera creído todo lo que dijeron y sobretodo que Tanya era así de amable todo el tiempo.
Había notado que Edward era bastante privado con su familia y lo entendía. Yo tampoco querría estar hablando de mi vida privada para que todo el planeta lo supiera. Además también estaba bien tener algo de misterio, dejar algo para tu gente más cercana. ¿Qué gracia tiene si todo el mundo sabe y conoce todos y cada uno de tus secretos? A los fans y sobre todo a los periodistas había que darles la información con cuentagotas.
Al contrario de Tanya, ella no tenía ningún problema de alardear de lo famosa que era su familia.
Y es que hacía poco me había enterado que sus padres eran Eleazar y Carmen Denali. Unos famosos actores de los años 70 y 80 y ella estaba encantada de poder mencionarlo cada vez que podía. Por lo que me había contado Alice, ellos se habían retirado poco después que naciera Tanya, pero había sido tanto su éxito que se podían permitir el lujo de vivir en uno de los mejores barrios de Forks, y no tener que volver a trabajar en su vida.
Media hora después el mismo hombre que puso orden dio por terminada la rueda de prensa y Sam y otros 2 hombres armario empezaron a despejar la zona y los reporteros se despidieron.
-No ha estado mal, ¿he?- comenté estirándome.
-Incluso por un momento Tanya me cayó bien- dijo Rosalie soprendida.
-¿Cómo?- Alice abrió los ojos de par en par-. ¿Quién eres tú y qué has hecho con mi amiga?- rápidamente se levantó del sofá, fue hacia Rose y la sacudió por los hombros.
-Tienes razón, ¿qué estoy diciendo?- se golpeó la frente con la mano-. Creo que voy a tener que enjugarme la boca- puso cada de asco-. He dicho que Tanya me cayó bien. No puedo creerlo.
-Si te sirve de consuelo a mí también me pareció maja por veinte segundos- comenté-. Luego recordé que es actriz y se me pasó.
-No puedo entender como alguien con el cerebro de un guisante puede ser capaz de actuar y memorizar un guión- comentó Rosalie.
-Se llaman genes- respondió Jasper-. Sus padres eran actores. Había una alta probabilidad de que ella también lo fuera- se encogió de hombros.
Ese comentario me hizo pensar.
Cuando Edward me confesó la historia de sus padres biológicos también había mencionado que ellos eran conocidos. No sabía si lo habían sido tanto como los padres de Tanya, pero lo que decía Jasper tenía sentido. Edward también lo llevaba en los genes.
-Bueno, chicos ya va siendo qué hora que me marche- dije levantándome del sofá.
Me despedí de todos y caminé hacia mi camioneta.
Cuando llegué a casa papá ya estaba allí.
-Hola- saludé quitándome el abrigo.
-Ey- saludó desde el sofá-. He visto a Edward en la tele- la verdad es que aunque el primer contacto con Edward había sido un poco raro, ahora mismo se podría decir que le tenía bastante aprecio. Papá no lo decía, pero sabía que le agradecía enormemente que no me hubiera dejado sola con todo el tema de Jacob, y sobretodo que me hubiera animado a hablar.
-Sí, yo lo estuve viendo en su casa con los chicos- comenté sentándome a su lado.
Desde hacía varios días estaba intentando llenarme de valor para cuando le contáramos que Edward y yo éramos pareja. Los dos habíamos decidido decírselo juntos cuando todo el circo con Tanya hubiera acabado, así que pronto le daríamos la noticia. Solo esperaba que ese aprecio que le tenía ayudara en la situación y no le diera por coger una de sus armas para asustarlo…
Flash Back:
-Edward, sabes que algún momento se lo vamos a tener que decir, ¿no?- le dije.
Nos encontrábamos sentados en mi habitación. Por supuesto Charlie no estaba en casa, porque no creo que le hiciera mucha gracia que estuviera a solas en mi cuarto con un chico, pero bueno. Había que aprovechar las pequeñas oportunidades.
-Sí, lo sé- se pasó la mano por el pelo nervioso-, pero lo que no sé es qué tal se lo va a tomar, teniendo en cuenta lo que pasó… la última vez- terminó incómodo.
-Bueno, pero Charlie sabe que eres diferente, además, le caes muy bien- le cogí de la mano-. No te preocupes, no creo que te dispare- bromeé, pero él me miró nervioso.
No pude evitar reír.
-No te rías- me miró mal a la vez que me daba un pequeño empujón-. No quiero tentar a la suerte. Una cosa es ser amigo de la hija del policía del pueblo y otra muy diferente ser su novio…
-Quizá tengas razón- murmuré pensativa.
-Me va a disparar- Edward se pasó la mano por el pelo nervioso.
-No te preocupes. El día que se lo vayamos a decir intentaré tenerlo lo más contento posible- dije de manera positiva-. Le tendré cervezas frías en la nevera, un partido de futbol en la tele, una cena rica… Contra eso no podrá luchar y sí o sí estará contento. Después…- me mordí el labio-, bueno, después ya veremos si su humor continua cuando le digamos que su hija sale con un vampiro.
-Creo que lo mejor es que se lo digamos cuando mi acuerdo con Tanya haya acabo- asentí-. Ya lo saben demasiadas personas y no podemos arriesgarnos que los rumores comiencen.
-Sí, tienes razón- estuve de acuerdo.
-Entonces- Edward me atrajo hacia él y me abrazó-, después que anuncie mi ruptura con Tanya seré todo tuyo, Bella- me dio un pequeño beso-, y le daremos a tu padre la gran noticia.
-Todos saldrá bien- dije acercándome a su boca para disfrutar de sus labios.
Fin del Flash Back.
-¿Qué quieres cenar?- pregunté saliendo de mi ensoñación.
-He traído pescado, está en la nevera.
-¿Pescado?- pregunté extrañada.
-Sí, Harry se pasó por la comisaría y me trajo unos buenos ejemplares- sonrió.
-Genial, entonces me pondré con ellos.
Una hora después tenía toda la cena lista y servida.
-Que bien huele eso- comentó papá mientras entraba en la cocina.
-Lo hice frito, con unas patatas y una ensalada- dije poniendo una jarra de agua en la mesa.
-Pues a comer- dijo sentándose.
Los dos comimos la mayor parte del tiempo en silencio.
-¿Y Harry qué tal está?- pregunté quitando los platos de la mesa.
-Bien- respondió mientras se limpiaba con la servilleta-. Vino al pueblo para comprarse una nueva caña de pescar en la tienda Newton. Quiere que vayamos a pescar el fin de semana.
-Eso es genial, papá- respondí.
Estaba por coger el frutero cuando mi móvil sonó.
-Qué raro, ¿quién me llamará a estas horas?- comenté mientras caminaba hacia mi chaqueta que la había dejado colgada en la entrada.
Alice
-Hola, duende, ¿ya me echas de menos?- saludé a mi amiga mientras caminaba de vuelta la cocina.
-Bella- sollozó.
-¿Alice?- pregunté-, ¿qué pasa?- ella nunca lloraba.
-Edward- volvió a sollozar.
-¿Qué Alice, qué ha pasado?- pregunté nerviosa. Levanté la cabeza y vi como mi padre me miraba preocupado.
Escuché ruido a través del teléfono.
-Bella- era Jasper-, pon las noticias.
-¿Qué pasa, Jasper?- pregunté más nerviosa mientras ponía la televisión-. ¿Qué cadena?
-No importa, está por todas partes.
Cuando la tele se encendió vi un gran edificio en llamas. Varios camiones de bomberos estaban a su alrededor y decenas de bomberos intentaban apagar las llamas. La grabación estaba siendo en directo desde un helicóptero y a lo lejos se podían ver varias ambulancias.
-Jasper, ¿qué ocurre, qué es eso?- pregunté temiéndome lo peor.
-Bella, es el estudio donde Edward dio la rueda de prensa. Después que te fuiste llamó a Esme para avisarla que se quedarían en Port Angeles- me quedé de piedra y noté como el teléfono se me resbaló de las manos cayendo sobre el sofá-. Al parecer ha habido un incendio pero todavía no sabemos nada de él. Hay varios muertos, pero no han confirmado identidades. Bella, tienes que mantener la calma, ¿Bella, Bella?
-…Todavía no se sabe cómo se produjo el incendio, pero lo que sí sabemos es que hoy había comenzado el rodaje de la segunda parte de la Saga Crepúsculo y que horas antes se había dado una rueda de prensa para anunciar la ruptura entre los actores protagonistas Edward Cullen y Tanya Denali…
Pero yo ya no escuchaba nada, solo podía ver las imágenes del gran estudio incendiado.
Edward…
Sin darme cuenta caí de rodillas en el suelo y Charlie apareció en cuanto escuchó el golpe.
-¿Bella, qué pasa, estás bien?- preguntó preocupado intentando ayudarme a llegar al sofá.
-Bella- Jasper seguía al otro lado de línea.
-Edward- susurré mirando el humo que salía del edificio.
-Hijo- Charlie contestó a Jasper-, ¿qué ha ocurrido?, Bella está entrando en estado de shock- papá jadeó-. ¿No sabéis nada de él todavía? Entiendo. Vale. Espero que esté bien- susurró y colgó-. Bella, tranquila.
-¡Tranquila!- me levanté de un salto-, ¿cómo voy a estar tranquila, papá? Edward estaba ahí dentro y no sabemos qué ha pasado- me paseé por el salón histérica.
-Yo…- Charlie no sabía que decir.
-Tengo que irme- dije, cogí la chaqueta, las llaves de mi camioneta y salí de casa.
-Bella, a ¿dónde vas?, es tarde- preguntó desde la entrada.
-No puedo estar aquí sin saber nada, tengo que ir a su casa. Tengo que estar con ellos- dije abriendo la puerta del coche.
-Pero…
-No, papá, tú no lo entiendes, pero no puedo estar aquí. No puedo quedarme aquí sentada sin saber nada de él.
-Está bien, pero por favor, ten cuidado. Estás muy nerviosa- dijo, asentí cerrando la puerta del coche, arranqué y salí rumbo a la casa de los Cullen.
Durante todo el camino intenté pensar de manera positiva.
Él era Edward Cullen, famoso, atlético, inteligente… Un adolescente con toda la vida por delante. No puede estar... No, me negaba incluso en pensar en aquella palabra. Iba a estar bien. Tenía que estarlo.
En cuanto llegué a la entrada de la gran mansión, corrí hacia la puerta y toqué el timbre de manera desesperada.
Esme fue quien me abrió con los ojos llenos de lágrimas.
-Bella- susurró.
-Esme- y sin dudarlo la abracé-. Va a estar bien- dije más para mí que para ella.
-Claro que sí- respondió intentando sonreír, aunque pareció más una mueca-. Pasa. Todos están en la sala.
Caminé junto a ella y tal y como me había dicho alrededor del televisor estaban Alice, Jasper, Emmett y Rosalie.
-¿Carlisle?- pregunté al no verle allí.
-Está trabajando- Esme señaló con la cabeza la tele que tenía las noticias del incendio-. Le llamaron del hospital y salió corriendo. Tienen que estar preparados.
-Bella- Alice corrió a abrazarme y el resto la imitaron-. ¿Sabes algo?
-No- susurré-. Voy a intentar llamarle- dije y cogí mi teléfono.
-Lo tiene apagado- dijo Emmett-. Lo hemos intentado todos desde que nos enteramos, pero no responde.
Y tal y como dijo me mandó directamente al buzón de voz.
-Yo no entiendo nada- dije con los ojos llenos de lágrimas-. ¿Cómo ha podido pasar? Si hace nada estaba ahí dado una rueda de prensa, y estaba bien…
-No han podido apagar todavía el fuego, solo lo tienen controlado por momentos- dijo Jasper-, pero hasta que no esté totalmente sofocado no podrán saber qué fue lo que lo provocó.
-Se especula que quizá pudo ser un corto, pero todavía no se sabe nada- dijo Rose mientras acariciaba la espalda de Emmett. Nunca le había visto tan triste.
-Mi niño es fuerte. Es un sobreviviente, va a estar bien- murmuró Esme, aunque no sabía si lo decía porque realmente lo pensaba o porque quería auto convencerse.
-Va a estar bien- susurré limpiándome las lágrimas.
Los minutos pasaron y se convirtieron en horas.
Durante todo ese tiempo no nos despegamos de la televisión. Habían conseguido apagar el fuego y un gran equipo mayor de bomberos había entrado para intentar sacar a todos los que estaban dentro. Durante todo este tiempo solo habían podido entrar unos pocos. El fuego había sido tan intenso que era demasiado peligroso… y yo solo quería despertar de esta pesadilla. Las noticias seguían sin dar nombres de las personas que habían sacado y que por desgracia no habían sobrevivido, y yo cada vez estaba más histérica.
En un momento donde había publicidad, todos aprovechamos para ir al baño o la cocina y despejarnos.
Lo que más me estaba inquietando era que todavía no habían sacado a ningún superviviente.
Me negaba a pensar que algo le había pasado.
Estaba bebiendo un vaso de agua con Alice cuando los gritos de Emmett nos alertaron.
-¡Correr, venir!
Rápidamente entramos todos en el salón y pusimos atención a las noticias.
-…Después de varias horas hemos podido acercarnos a la zona y hablar con uno de los bomberos encargados de la operación.
En la pantalla apareció uno de los bomberos.
-¿Se sabe cómo se ha producido el incendio?- preguntó la reportera.
-Todavía no, pero nuestros compañeros están intento averiguarlo- respondió-. Por el momento hemos descartado que haya sido un corto.
-¿Quieres decir que quizá haya sido provocado?
-Todavía es pronto para saberlo, ha podido ser intencionado o un accidente, pero lo sabremos un poco más adelante.
-¿Se sabe si quedan supervivientes?
-Todavía es pronto para saberlo. No hace mucho que hemos podido extinguir el fuego y entrar de manera segura. Pero siendo realista, ha pasado demasiado tiempo…
-Gracias- la reportera se despidió del bombero y pasaron varias imágenes del set.
Mi cabeza daba vuelta, el bombero no había querido afirmar nada, pero no hacía falta. Eran las dos de la mañana, el incendio había empezado alrededor de las nueve y media / diez. Era demasiado tiempo. Demasiado tiempo respirando humo…
Sin darme cuenta comencé a llorar de manera histérica.
…
Estaba agotada. Todos lo estábamos, eran las cinco de la mañana y no nos habíamos despegado de la televisión.
Miré a mí alrededor, todos tenían en sus caras la misma mueca de preocupación y desesperación.
No sabíamos nada de Edward y la cosa no pintaba nada bien. Pero nos negábamos a pensar en lo peor. No podíamos darnos por vencidos. No. Edward tenía que estar bien.
En ese momento pensé en Tanya. Ella también había estado ahí y tampoco se sabía nada. Podía imaginarme como estaban sus padres, porque Esme estaba al borde de la locura.
Entonces el teléfono sonó y todos corrimos alrededor de él, pero nadie se atrevía a responder. Sabíamos que había un cincuenta por ciento de probabilidades que esa llamada nos daría la mejor noticia de nuestra vida o la peor.
Al final Esme fue quien descolgó y con mucho pesar se aclaró la garganta y respondió.
-¿Si?- suspiró-. Carlisle- contestó esperanzada-, ¿cómo estás, sabes algo de Edward, dime algo por favor?- dijo desesperada-. ¿Qué?- noté como se quedó sin aliento. Como si le acabaran de dar una patada en el estómago- ¡No, mi niño, mi niño!- en ese momento soltó el teléfono y empezó a caer. Rápidamente Emmett la cogió para que no se golpeara con el suelo y la puso en el sofá.
-Esme, cariño, lo siento- escuchamos al otro lado de la línea-. Yo mismo he revisados los informes- sollozó-. No hay supervivientes…
No hay supervivientes…
No ha sobrevivido…
-Edward ha muerto…- susurré en shock.
Lo último que escuché fue el grito de Alice y entonces todo se quedó negro.
¿Hola? Sí, lo sé no tengo perdón, pero… siento tardar millones de años en actualizar. Se podría decir que estoy un poco oxidada y estoy intentando recuperar a la musa que me abandonó hace tanto tiempo. Necesito volver a tener ideas e inspiración. Pero bueno, más vale tarde que nunca… jiji
¿Qué os pareció el capítulo? He vuelto un poco fuerte e intensa, pero… las cosas han salido así.
Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.
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Una cosa llevó a la otra y… Solo fue una vez. Te prometo que no pasará de nuevo. Yo te quiero. -No, Edward. Esto no te lo voy a perdonar en la vida. ¡Lárgate! -Se acabó. -Por supuesto que se acabó. Entre Luna nueva y Eclipse.
Espero que os haya gustado y me dejéis muchos reviews.
Besitos =)
