Disclaimer: Jace Herondale es de Cassandra Clare. Apolo Es de la mitología griega, pero en este caso, es de Rick Riordan. Gilderoy Lockhart es de J.K. Rowlin. Yo solo me divierto con ellos.

"Para el más asombroso."

Hay una teoría, (Vale, es algo que yo he pensado, tal vez es una estupidez pero me gusta,) se dice que cada vez que alguien crea un mundo de fantasía, se crea un universo paralelo con ese mundo. Y hay un espacio enorme e infinito lleno de puertas y cada puerta lleva a un mundo diferente.

Hay guardianes encargados de que nadie traspase esas puertas.

Pues bien, uno de esos encargados estaba muy aburrido. Tan aburrido que habló con sus demás compañeros para tratar de solucionarlo.

-Se me ha ocurrido algo. -Dijo otro de los guardianes con una sonrisa.

-Habla.

-Bien, ¿Sabéis que una vez, en la boda de Tetis y Peleo, Eris, la diosa de la discordia dejó una manzana en la que ponía: "Para la más bella." Afrodita, Atenea y Hera pelearon por ella. Le pidieron a un mortal que eligiera. Al final, la manzana se la quedó Afrodita.

-¿Qué sugieres?

-Podemos escoger a tres personas de entre todos los mundos y traerlas a un lugar neutral. Encima de una mesa, colocaremos una fresa de oro…

Los guardianes se echaron a reír.

-Y en una nota pondremos: "Para el más asombroso.

-¡Me gusta la idea! -Exclamó el jefe de todos ellos. Aquel que tenía todas las llaves de las infinitas puertas.

Tras mucho deliverar, decidieron traer a tres chicos bastante vanidisos:

Jace Herondale: Perteneciente al mundo de Cazadores de sombras. Alto, musculoso, con la piel bronceada, el pelo rubio y los ojos dorados.

Gilderoy Lockhart: Perteneciente al mundo de los magos (Harry Potter.) Un hombre alto, delgado, con el pelo rubio y los ojos azules.

Apolo: Dios de la mitología griega. perteneciente al mundo de Percy Jackson. Puede tomar cualquier apariencia sin embargo, siempre suele tener la apariencia de un joven de dieciocho años aproximadamente, alto, rubio y de ojos azules.

La sala ya estaba preparada y la fruta se encontraba en el centro de una mesa, bien grande y visible.

Una luz plateada cubrió la sala, y al desvanecerse podían verse a tres rubios muy confundidos.

Uno de ellos tensó su arco listo para disparar, otro de ellos sacó una espada y el tercero se escondió detrás de una columna con un palo de madera en la mano.

Entonces, vieron la fresa y se olvidaron de todo excepto de aquella fruta dorada.

Ni siquiera se preguntaron qué hacían allí con esos desconocidos.

-"Para el más asombroso." -Leyó Jace. -Genial, entonces es para mí.

-¿Qué? ¡Ni lo sueñes! ¡Es para mí! -Gritó Apolo.

-Yo, soy Gilderoy Lockhart. Así que esa fresa debe ser mía. Mis hazañas son inigualables y no hay nadie más asombroso que yo.

Guiñó un ojo como si estuviera delante de un gran público.

-Yo soy el gran dios Apolo. Dios del sol, de las profecías, de la verdad, de la poesía, de la curación… Si hay alguien que merezca esa fresa, soy yo.

Jace se echó a reír.

-Yo soy un cazador de sombras. He matado demonios y me he enfrentado a seres peligrosos. Además, soy claramente el más guapo de esta sala. Yo tengo que quedarme esa fruta. ¡Es mía!

-¿Que tú qué? -Se ofendió Apolo. -Yo, soy el más guapo del universo. Puedo lanzar flechas a kilómetros de distancia.

Jace bufó.

-Seguro que mi parabatai es mejor arquero que tú.

-¡Soy el dios Apolo! ¡Uno de los doce dioses del Olimpo!

-Yo soy un mago muy poderoso que ha librado al mundo de grandes males. Como un malvado Yeti, una horrible Bansee, un terrorífico hombre lobo y un sanguinario vampiro.

-Diré algo, que no volveré a repetir en mi maravillosa vida. Pienso, que Magnus Bane, el novio de mi parabatai, haría todo eso con los ojos cerrados.

Entonces, por primera vez en muchos años, a Gilderoy se le ocurrió un hechizo a parte del "obibliate."

-(Por esto el sombrero me puso en Ravenclaw.) -Pensó.

Aprovechó que los otros seguían discutiendo y dijo:

-"accio" fresa dorada.

La fruta se elevó y voló hasta sus manos.

El mago ya cantaba victoria, pero Jace se avalanzó sobre él con sorprendente agilidad.

Apolo se les unió un segundo después.

Los tres forcejearon por la fruta durante varios minutos.

-Yo tengo un cuerpo perfecto además de sangre de ángel. ¡La fresa es mía!

-¡Soy un dios! ¡Hago los mejores haicus del mundo! ¡Es mía!

-¡Soy un mago! ¡Soy el más asombroso!

Entonces, sacó su varita e hizo lo que mejor se le daba hacer.

-"Oblibiate." -Dijo apuntando a Apolo.

El dios muy cabreado, chamuscó aquel palo de madera.

Jace le dio un fuerte puñetazo a Lockhart tirándolo al suelo y dejándolo inconsciente.

Apolo, viendo que el joven estaba distraído, le lanzó una flecha.

Con lo que no contaba el dios, era con que la esquivara y sacara su espada tratando de atacarlo.

Por suerte, el dios del sol había peleado incontables veces con Ares y Jace no le pudo tocar.

-¡Estúpido rubio teñido! -Gritó Apolo.

-¿Me has llamado teñido? ¿A mí? ¿Tú? Si no eres más que un tío rarito con aires de grandeza. Debería presentarte al amigo de Clari. Seguro que congeniaríais.

-¡Soy un dios!

-Pues fulmíname.

Apolo lo intentó sin éxito.

-Vaya dios. Ni siquiera puede acabar conmigo.

-¡Estúpido mortal…!

Jace rió a carcajadas.

Ambos estuvieron forcejeando un rato hasta que el cazador de sombras se hizo con la fresa.

-¡Es mía! ¡Sí!

Más tarde, la luz plateada apareció de nuevo y los tres rubios volvieron a sus respectivos mundos.

-Ha sido entretenido. -Comentó el jefe.

-Hay que hacer esto más veces. -Secundó el encargado que antes estaba aburrido.

Por otro lado, Apolo estaba muy enfadado, indignado y ofendido.

Lockhart estuvo planeando como hacerse con la fruta.

Jace sonreía como un maniático paseando con su fresa por Nueva York.

Nota: ¿Queréis que haya más peleas entre personajes de diferentes fandoms? ¿Entre quiénes?