Sabía que esto no estaba bien, él era mucho mayor que yo. Pero no me importó, comencé a besarlo. El comenzó a tocar mis piernas. Sentí un cosquilleo. El sonrió, se había bajado la máscara y pude ver su perfecto rostro. Subió su mano y acarició mi intimidad. Yo estaba ya húmeda y excitada. El lo notó. Yo me sonrojé.
-yo..yo estoy algo nerviosa. Es mi primera vez.
Él me besó en la frente.
-no estés nerviosa, seré gentil-.
El comenzó a quitarme el vestido y quedé solo en ropa interior. Traté de cubrirme pero él lo impidió.
-Sakura eres bellísima no tienes porque cubrirte- sus palabras me dieron confianza.
El se quitó la camisa y pude apreciar sus perfectos pectorales. Mi cara se enrojeció. Luego el desabrocho mi sujetador y dejo mis pechos aún en desarrollo descubiertos. Comenzó a lamer y mordisquear mis pezones, lo cual me hacía estremecer. Se quitó los pantalones y pude ver una creciente erección. Por Kami, era tan grande, no pensé que eso cupiera en mi.
El comenzó a acariciar mi clítoris sobre la tela de mis bragas.
-Sakura estás tan mojada- su voz ronca hizo que se me hiciera la piel de gallina.
El comenzó a quitarme las bragas y acercó su boca a mi clítoris. Empezó a lamer y probar mis jugos. Yo me retorcía de placer hasta que sentí como tenía mi primer orgasmo. Él vió todo en primera fila y sonrió satisfecho.
-Sakura eres deliciosa- yo solamente jadeaba.
-¿Estas lista?-
Yo estaba asustada pero ansiosa. Iba a perder la virginidad con mi sensei.
-Estoy lista- dije y luego el se quitó el bóxer y dejó ver su palpitante erección.
La agarró con una mano guiandola hacia mi vagina. Empezó a introducir la punta despacio. Comencé a sentir un poco de presión y a medida que lo metía me iba doliendo.
-¡Sakura no aguanto más!- dió una estocada y lo tenía todo dentro. Una lágrima se asomaba en mi mejilla. Él me besó tiernamente en los labios.
-¿Estás bien?-. Asenti sonrojada.
Él empezó a embestirme lentamente al principio y luego iba más rápido.
-Kakashi-senseiii-gritaba y gemía mientras me hacía suya. Llegue a mi segundo orgasmo y luego él acabó dentro de mi.
Yo ya no era una niña. Era una mujer. Su mujer.
? ゚フᄌ?
Ya era tarde casi medianoche. Me vestí. Me dirigí a la puerta de su habitación, cuando él se dió cuenta.
-Es muy tarde ¿por qué no te quedas?- Era una propuesta tentadora pero no podía aceptar.
-Tengo que irme.
Salí de la habitación y me fui a mi casa. Mil cosas rondaban mi cabeza. Lo que había pasado entre nosotros fue maravilloso. Me preguntaba cómo iban a cambiar las cosas entre nosotros después de esto. Nadie se podía enterar. El era mi sensei, este tipo de relaciones estaban prohibidas.
Podrían expulsarlo de la aldea o meterlo a la carcel y a mi me podían expulsar de la academia o cualquier otro castigo del que yo no estaba al tanto. Mi mente iba a mil por hora.
No me arrepiento de nada, yo quise que pasara y me siento muy feliz. Espero que él no haya jugado conmigo. Mis miedos salieron a flote. No podia ni queria regresar el tiempo. Solo me quedaba afrontar las consecuencias. Entre tanto pensamiento decidí dormir.
Al día siguiente tenía que reunirme con mi equipo para seguir entrenando. Cómo de costumbre fui la primera en llegar. Me senté bajo la sombra del mismo árbol donde mi relación con mi sensei había cambiado. Cerré los ojos por un momento y alguien me despertó.
-Sakura-chan, despierta, Tsunade-sama quiere hablar contigo- La voz de Naruto tenía un tono preocupado.
-Muchas gracias por avisarme- dije y me levanté y me dirigí a la torre donde se encontraba la Hokage.
-Tsunade-sama, ¿quería verme?- Ella estaba sentada en su escritorio con un semblante molesto.
-Sí, siéntate-. Trague saliva y me senté frente a ella. Ella se levanto y dejo caer un puño en el escritorio.
-¿Cómo pudieron hacer esto?, tu eres aun una niña. Voy a matar a ese vago, ¡lo juro!- La mire petrificada del miedo. ¿Estará hablando de Kakashi-sensei y yo? ¿Pero cómo sabe lo que ha pasado entre nosotros?
-Lo se todo, te vieron salir de su apartamento a media noche y no creo que estuvieran jugando cartas- Me quede helada con sus palabras. Mi boca no podía articular palabras y comencé a llorar.
-Yo… lo siento Tsunade-sama- Mis lagrimas no dejaban de salir.
-Sakura, me has decepcionado, a partir de hoy estas expulsada de la academia y en cuanto a ese vago pervertido, tendré que expulsarlo de la aldea.
Mi corazón se rompió en mil pedazos. Cómo era posible que todo esto estuviera pasando. No había vuelta atrás. Lo hecho hecho estaba.
No pude con tanto y me desmaye frente a la hokage.
-Sakura-chan, despierta, Sakura-chaaaan, ¿puedes oirme?
Me desperté poco a poco y me encontraba debajo del árbol cerca del campo de entrenamiento.
-Kakashi-sensei, es uste… digo ¡eres tu!. Que alivio- alcance a decir y lo abrace con todas mis fuerzas.
-¿Que pasa, que tienes?- me devolvió el abrazo y mis lágrimas empezaron a caer.
-¿Porque lloras mi bella flor?- Respiré profundamente y comencé a contarle mi pesadilla.
-No quiero que te expulsen de la aldea o te hagan daño- Él limpió mis lágrimas y me dió un beso en la frente.
-No te preocupes no me va a pasar nada. Esa solo fue una pesadilla.
Yo estaba tan preocupada de que nos descubrieran, de que nos separaran. El trató de tranquilizarme.
-Nadie nos va a separar, te lo prometo.- ¿Cómo estaba tan seguro de eso?.
-Sakura yo.. te traje esto… ¿Quieres ser mi novia?- Tomo mi mano y me puso un anillo en el dedo anular.
-Kakashi-sensei, sí acepto- El anillo era dorado con una flor de cerezo y una piedra rosa en el centro.
-Esta es la promesa de que siempre estaré contigo… cuando cumplas la mayoría de edad nos casaremos- Yo era la chica más feliz de todo el mundo. Un anillo de promesa. Lo usaría por siempre. Solo tenía que esperar 3 años para que todos pudieran aceptar nuestra relación. Todo esto iba a valer la pena.
