Hola gente hermosa, estoy de vuelta con un cap que, aunque no es tan largo como el anterior (un poco más de la mitad que el otro) contiene muchas cosas importantes.
Quiero agradecer la paciencia que me tienen, aunque eso no impidió que me presionaran de alguna forma para actualizar xD, eso está bien, que funciono bajo presión.
Capitulo dedicado a: natascha Malfoy, johannna, emmaaa, Parejachyca, Lady Morgana9, Celevhr
Gracias por comentar!
Por último: Harry Potter debió haber tenido Dramione de principio a fin, otzea! y como no hay Dramione ya adivinarán que no soy JK y que HP no me pertenece :C
A leer!
Capítulo 8: Nott
Lucius Malfoy se sentó frente a Hermione Granger, tan sólo separados por un escritorio. El patriarca de los Malfoy estaba inquieto y el constante golpeteo de su bastón contra el suelo era prueba de ello.
― No veo que Draco mejore ― dijo, deteniendo el movimiento de su bastón ―. ¿Acaso esto es una pérdida de tiempo? Hemos hecho todo lo que nos ha dicho y no vemos resultados, tampoco sabemos qué es lo que tiene Draco. Ni siquiera sé si usted lo sabe.
El rubio terminó su discurso con una mueca de repugnancia en su rostro, todo eso sucedía por confiar en una impura. Aunque, debía reconocer que, a pesar de haber buscado en la biblioteca de la Mansión, no había descubierto cómo ayudar a su hijo. Estaba frustrado y necesitaba culpar a alguien por esa situación.
― Es un proceso lento― comenzó a decir la castaña, pero Lucius la interrumpió.
― ¡Ni siquiera nos ha dicho qué le sucede!― cuestionó Malfoy, incapaz de aguantar la incompetencia de esa bruja.
Hermione se masajeó el puente de su nariz, en un claro signo de cansancio. Suspiró, decidida a aclarar esa situación.
― Se llama Trastorno de Estrés Postraumático, es un desorden de la personalidad, también es definido como un desorden de ansiedad―.
― ¿Está diciendo que Draco está loco? ― Lucius no entendía nada de aquello y pensar que alguien de su familia podía enloquecer lo hizo recordar a Bellatrix y un sudor frío recorrió su espalda.
― Nada de eso, señor Malfoy ― contestó Hermione, armándose de toda su paciencia para explicar aquello a un hombre tan cerrado de mente como el que tenía al frente suyo ―. Ya ha notado que Draco se niega a hablar, se ha aislado de todos e, incluso, se puede volver violento.
Lucius asintió ante las palabras de la bruja, sintiéndose un poco más tranquilo al saber que su hijo no estaba loco. No como Bellatrix.
― Se olvida de las pesadillas y su falta de interés por las cosas y las personas. Aunque últimamente ha pasado más tiempo con mi esposa y conmigo, llegando a jugar al ajedrez mágico. ― El rubio pensó en los últimos juegos con su hijo, dándose cuenta que cada vez era más difícil ganarle. No pudo evitar la pequeña sonrisa que asomó a sus labios. Tal vez estaban progresando.
― Exactamente ― avaló Hermione ―. Todo lo que hemos nombrado son síntomas que forman parte del estrés postraumático, sobre todo la falta de interés de Draco en el resto de las personas. Aquello se conoce como "congelamiento" o "anestesia emocional"
― Me está diciendo que, básicamente, ¿Draco no es capaz de sentir?― preguntó el rubio, tensándose ante la perspectiva de que su hijo no volviera a ser cariñoso con él o Narcissa.
― No, lo que digo es que Draco, en estos momentos, no es capaz de expresar sus sentimientos ni emociones. ― Hermione frunció el ceño ante las palabras del rubio, él no estaba entendiendo las cosas, no a la primera.
― Entonces hay una solución― afirmó Lucius y la castaña movió su cabeza de forma afirmativa ―. ¿Por qué está pasando por esto? Draco, antes de su juicio no era de esta forma.
Hermione se sorprendió ante aquellas palabras, pero lo disimuló apropiadamente.
― La explicación en un tanto engorrosa, pero intentaré simplificarla. ― Lucius asintió, atento a las palabras de la mujer.― Un gran trauma puede derivar en estrés postraumático, por ejemplo, una experiencia cercana a la muerte o algún evento que amenace la vida. También influye el estado psicológico de la persona en el momento del trauma, por ejemplo, que presente una vulnerabilidad previa.
― Quiere decir que lo que sea que Draco viviera en esa prisión lo tiene así. ― Nuevamente estaba afirmando y Hermione asintió.
― No sólo eso, también tiene que ver con la guerra misma. Draco vivió momento difíciles, estuvo aterrorizado en muchos de ellos, tuvo que hacer muchas cosas no gratas, todo eso pudo propiciar cierta vulnerabilidad en él. ― El ceño fruncido de Lucius Malfoy la obligó a callar, no era fácil hablar de la guerra, mucho menos tener que decirle a un padre que por las atrocidades a las que su hijo fue obligado, éste se encontraba mal. Menos al saber que por culpa de ese padre, su hijo terminó metido en tal guerra. ― Además, en prisión estaba solo, sin el apoyo de su familia y sin amigos cercanos. Todo eso también es un factor de riesgo para el estrés postraumático.
― ¿Qué solución hay?― preguntó Lucius, aún con su ceño fruncido y lamentándose por su hijo.
― Se debe establecer un ambiente seguro, darle apoyo y cuidados. Incentivarlo para que él también se cuide. Además de hacer todo por reconectarlo con la sociedad y su vida cotidiana. Establecer relaciones interpersonales y restaurar el apoyo social es fundamental para su recuperación. ― Hermione hizo una pausa para que el rubio procesara sus palabras antes de continuar.― Es un proceso lento― Concluyó.
― Aún tenemos una oportunidad ― susurró el mayor, pensando en que cada vez era más difícil ganarle a Draco en el ajedrez mágico. «Aquello debe significar algo bueno» pensó Lucius, animándose un poco ―. Ha aclarado mis dudas, señorita Granger.
Un golpe en la puerta evitó que Hermione contestara, Luna apareció en el umbral de la puerta, indicando el fin de la sesión. Lucius asintió con la cabeza y se levantó, abandonado esa oficina. Siempre con su bastón por delante y su porte altivo.
Hermione suspiró y se masajeó el puente de la nariz mientras cerraba sus ojos. Aquello había sido agotador.
La puerta de su consulta se abrió y por ella apareció la causa de su dolor de cabeza actual. Draco ingresó en la habitación y observó el lugar como en cada nueva visita. Hermione se levantó y le indicó que se sentara, dispuesta a explicarle su diagnóstico al rubio.
Malfoy se sentó en su lugar acostumbrado y Hermione lo siguió.
― ¿Cómo has estado? ― preguntó la castaña, recibiendo un asentimiento por parte del rubio. Ella supuso que eso quería decir bien, aunque ―por su aspecto ojeroso y desaliñado ― él no parecía estar bien ―. Draco, agradecería que me hablaras, quiero ayudarte. Al igual que Narcissa y Lucius.
El rubio arrugó su entrecejo y Hermione pudo notar que se parecía más a Narcissa que a Lucius en ese momento. Fue un alivio ver que podía ser distinto a aquel hombre, a pesar del parecido físico. Hermione suspiró, no debería estar pensando esas cosas. Decidió que era buena idea cambiar el enfoque y el ambiente de la sesión.
― Hay algo que quiero mostrarte ― dijo, sorprendiendo al rubio, quien elevó sus cejas por un segundo ―. Sígueme, por favor.
La castaña se levantó y salió hacia el pequeño balcón de la oficina. Segundos después apareció Malfoy, ligeramente reticente, aunque muy contrariado por la actitud de la mujer.
― Hay un hechizo antiaparición en todo el edificio, pero no alcanza a abarcar este balcón. ― Draco apenas pudo procesar las palabras de la castaña antes de sentir cómo la mano de ella envolvía su brazo y en la otra sostenía su varita.― Confía en mí, Draco.
Una sonrisa inundó los labios de la bruja antes que la aparición se hiciera efectiva. Draco sólo pudo sentir los latidos de su corazón inundando sus oídos y el típico tirón de la aparición.
Una suave brisa se coló a través de las mechas rubias de Draco, quien luchaba por estabilizarse. Hermione no había soltado al rubio, ni lo soltó, simplemente se maravilló por la expresión de sorpresa que llenó el rostro de Draco al observar el lugar en que se encontraban.
El viento siguió agitando los cabellos del rubio, mientras él observaba los árboles y las flores frente a él. Estaban en un parque que conocía muy bien. Era un lugar del mundo mágico caracterizado por su entrega de paz y belleza natural y él recordaba haberlo visitado con su madre en su infancia.
Hermione notó el brillo en la mirada de Draco y sonrió ante esa imagen. Sus ojos se veían cristalinos y el gris que los coloreaba parecía plata.
Se mantuvieron en silencio, tan sólo apreciando la belleza de ese lugar apacible. La castaña aún no soltaba el brazo del muchacho y él no parecía incómodo con la cercanía de ella. Todo estaba en el lugar correcto.
Draco comenzó a caminar por el sendero que formaban los árboles del lugar, acomodando su brazo inconscientemente para que la castaña se apoyara en él con mayor facilidad. Su mente estaba preocupada de absorber la belleza frente a él y de los recuerdos que ese parque acarreaba a él, por lo que no estaba pendiente de la mujer colgada de su brazo ni la cercanía con ella.
Hermione se sorprendió ante la reacción del rubio, pero caminó a su lado, afianzando su mano en el brazo de él. Por alguna extraña razón, se sentía correcto pasear del brazo de Draco Malfoy ―su ex némesis y actual paciente― sin explicarle sus razones para haberlos aparecido en ese parque y siguiéndolo sin hablar.
Caminaron admirando el paisaje, hasta que llegaron a una pequeña fuente rodeada de bancos, Draco se detuvo frente a la fuente y cerró los ojos. Escuchó el sonido del viento, el agua y las aves. La naturaleza, en ese parque, parecía ser tan tranquila, tan diferente a la naturaleza salvaje de las tormentas que vivió en la prisión. Sonrió levemente al recordar los paseos con su madre a ese lugar y se sintió tranquilo, nada parecía poder dañarlo en aquel sitio.
― Es el lugar favorito de mi madre ― susurró Draco y Hermione no se atrevió a decir nada por miedo a interrumpirlo, no creía que aquel comentario fuera para ella, más bien era como si se lo dijera a sí mismo.
Hermione observó el perfil del rubio y notó la pequeña sonrisa en sus labios y su corazón dio un pequeño salto, hace mucho que no veía una sonrisa en el rostro de Malfoy. Entonces, el muchacho se volteó a observarla y la castaña sintió un calor recorrerla. La mirada de él era penetrante, pero cálida, en cierta forma extraña. Malfoy parecía querer ver a través de ella y descubrir sus intenciones.
Hermione se sintió un poco incómoda, pero que él aún no se alejara de ella era un buen indicio.
― Draco― dijo la castaña y él elevó sus cejas, interrogante. Todo estaba saliendo bien ―. Creo que este lugar es más adecuado para hablar que la consulta.
Ella se mordió el labio, nerviosa por la reacción que el rubio pudiera tener. Sin embargo, el muchacho se limitó a mover su cabeza afirmativamente y a mirar a su alrededor, como queriendo ratificar lo adecuado del lugar. Entonces Hermione comenzó a explicarle lo mismo que a Lucius Malfoy, su paciente debía ser informado de aquello para poder comprender su situación y poder seguir adelante.
La castaña observó, con angustia creciente, como el ceño de él se fruncía a medida que ella hablaba, hasta que, Draco se separó de ella y le dio la espalda. Sintió un peso instalarse en su pecho, alargó su mano para alcanzar la espalda del rubio, pero él comenzó a caminar de forma rápida. Alejándose de ella.
― ¡Draco! ¡Intento ayudarte! ― gritó, desesperada―. ¡Por favor, déjame ayudarte!
Intentó seguirlo, pero él comenzó a correr y ella lo dio por perdido, al menos por el momento. Decidió esperarlo sentada en una de las bancas, rogando internamente para que él regresara.
Malfoy no podía creer en las palabras de ella. No, él no tenía eso del estrés postraumático, no era posible. Aunque…aunque lo que ella le había dicho se acercaba bastante a cómo se sentía.
El rubio detuvo su carrera y elevó la vista al cielo. Unas cuantas nubes blancas lo surcaban y se quedó observándolas, pensando en la desesperación que solía invadirlo, las ganas de alejarse de todos, la soledad y las imágenes de su época en Nurmengard que inundaban su mente cada vez más seguido. Ella parecía tener razón.
Entonces, la imagen de Armand vino a su memoria junto a la historia del viejo y su nombre completo. Las palabras de Granger resonaron en su mente, ella le estaba ofreciendo su ayuda y él la iba a tomar. Aunque no de la forma en que ella imaginaba.
Dio media vuelta y deshizo sus pasos. Una mirada de determinación estaba clavada en su rostro.
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Hermione se encontraba con la vista clavada en el suelo, decidiendo si debería seguir esperando o debería ir a buscar a Malfoy, cuando unas piernas se posaron frente a su campo visual. Rápidamente, subió la mirada y descubrió al ex Mortífago frente a ella.
― ¿Quieres ayudarme de verdad?― preguntó Draco, un poco más brusco de lo que pretendía realmente. Hermione abrió su boca, pero sólo pudo mover su cabeza afirmativamente ―. Bien, hay alguien que está encarcelado injustamente en Nurmengard, desde la época de Gellert Grindelwald.
― ¿De qué estás hablando?― lo interrumpió la castaña, incapaz de comprender aquella verborrea.
― Pon atención, Granger, te estoy diciendo que un hombre ha estado encarcelado injustamente por más de cincuenta años ― Draco se sentó al lado de la bruja sin dejar de observarla con intensidad. Necesitaba ayudar a su amigo ―. Lo conocí al cumplir mi sentencia y no puedo dejarlo ahí, estoy seguro que puedes ayudarlo.
― Pero…― Hermione no lograba reaccionar, era demasiada información que procesar en tan poco tiempo, incluso para ella. Sin embargo, hizo un esfuerzo por ordenar las palabras del rubio y sacar conclusiones. ― ¿Dices que no liberaron a todos los magos encarcelados por Grindelwald?
― ¡Hasta que nos entendemos, Granger! ¿Realmente eres la bruja más inteligente de…?―.
― No te atrevas a terminar esa frase, Malfoy ― amenazó Hermione, arrugando su entrecejo y alzando su dedo índice, en clara advertencia. Se sintió bien, aquello le había recordado una época donde las disputas no eran más que tonterías de adolescentes.
― Bien― contestó él, mostrando sus palmas en alto, apaciguando a la leona.
― Lo que me cuentas es grave, siempre y cuando sea cierto. No digo que estés mintiendo ― apaciguó la castaña, al ver que él pretendía interrumpirla ―. Simplemente, no podemos basarnos sólo en la palabra de un reo.
― Entonces investiga su historia y comprueba que es real ― incitó el joven, arrugando su nariz ante la duda de la castaña por la historia de Armand, él sabía que era real y no necesitaba más que la palabra de su amigo. Aunque, podía entender la reticencia de ella.
― Lo haré sólo si me prometes seguir hablando. ―Era arriesgado decir aquello, pero debía aprovechar la oportunidad que le estaba brindando la elocuencia del rubio. No necesitaba que él volviera a cerrarse a cal y canto.
El menor de los Malfoy parpadeó confundido ante las palabras de la ex Gryffindor, dejando vagar su mirada por los árboles alrededor de ellos. Esa mujer lo estaba poniendo en aprietos con su petición, él aún no lograba encontrar un tema del cuál hablar con sus padres.
― Lo he intentado. ― Se sinceró, creyendo que lo mejor era decirle la verdad si quería ayudar a Armand. ― Es sólo que no sé de qué hablar con mis padres…es complicado…yo…
Draco se agarró la cabeza con ambas manos y Hermione apoyó su mano en el hombro del rubio. Él no la alejó ni se tensó, todo indicaba que cada día aceptaba más fácilmente el contacto humano.
― Puedes hablar conmigo. ― Su voz fue suave, sin embargo, el rubio se tensó ante las palabras. Draco se volteó a observarla con intensidad, ella parecía sincera, pero aquel era su trabajo y él no podía contar con ella para hablar. No para abrirse, no cuando ella lo hacía por ser su trabajo.
― Veremos ― contestó finalmente, desviando su mirada de la castaña y dirigiéndola a la fuente frente a ellos.
Hermione suspiró, resignada, algo le decía que no conseguiría nada mejor de él. No debía forzar esa situación.
― ¿Cómo se llama la persona a la que debo investigar? ― preguntó, sacando una libreta de notas que cabía en la palma de su mano y un bolígrafo Muggle, artículo mucho más práctico que las plumas―.
― Armand― dijo Draco, oyendo el rasgar del papel ―. Su nombre es Armand Nott.
Hermione dejó de escribir, mirando con un asombro nada disimulado al rubio a su izquierda.
― ¿Armand Nott? ― preguntó, aún incrédula ―. ¿Acaso es algo de Theodore Nott?
La pregunta hizo sonreír al rubio, así que aquella mujer podía ser sorprendida con un simple nombre. Para Draco la reacción de ella había sido la más exquisita que podía recibir y ese pensamiento lo hizo desconcertarse de tal forma que su cuerpo se tensó en respuesta. Definitivamente, ella estaba calando demasiado hondo en él y Draco odiaba aquello.
― ¿Conoces algún otro Nott?― contestó de forma brusca, haciendo chasquear su lengua con descontento ―. Sí, es su abuelo y él ni siquiera sabe que tiene un nieto. No tuve el valor de contárselo. No, sabiendo que yo quedaría libre y él seguiría encerrado hasta su muerte. Theo siempre ha creído a su abuelo muerto.
El silencio se instaló entre los dos y Hermione decidió que era hora de volver, algo le decía que el rubio no volvería a utilizar su voz. No por ese día al menos. Ella se levantó de la banca y le ofreció su mano al rubio.
― Creo que es hora de volver. Investigaré lo de Nott…si es inocente, haré todo por sacarlo de Nurmengard ― dijo y Draco le creyó, por lo que, sin dudarlo, tomó su mano.
― Es inocente ― aseguró el rubio en un susurro, justo en el momento en que se aparecían. A pesar de aquello, Hermione logró escucharlo y fue consciente de la seguridad con que hablaba.
También, se dio cuenta que él cada día hablaba más ―a pesar de que ella pensara que no iba a seguir hablando ese día―, esa sesión había sido muy productiva en aquel sentido.
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Se aparecieron en el balcón de la consulta de Hermione, quien no soltó de inmediato la mano del rubio. Draco sintió la calidez de ese contacto y buscó los ojos de ella, incapaz de separarse. Se miraron con intensidad, sin ser consciente de lo que deseaban transmitir, simplemente era un momento en pausa, uno que hizo que se les agitara la respiración.
Hermione dio un paso adelante, sin saber que pretendía hacer exactamente, cuando un golpe en la puerta los sacó de esa atmosfera tan cargada. Draco se separó de ella con rapidez y entró aún más raudo a la habitación, Granger lo siguió ligeramente desconcertada. Él era más de lo que podía soportar.
Cuando entró en la consulta, se dio cuenta que el rubio ya la había abandonado. Se sentó en frente a su escritorio y se agarró la cabeza con ambas manos.
«Debo dejar de hacer personal el asunto de Malfoy. Es un paciente, nada más que un paciente. No debo permitir que siga metiéndose en mi piel. Debo dejar de pensar siempre en él» la castaña estaba frustrada, aquel sujeto era más de lo que podía manejar. Sin embargo, no deseaba fracasar con su terapia. « Sé profesional, Hermione» Se reprendió. Sin embargo, no pudo seguir pensando en Draco Malfoy y sus extraños avances, porque la puerta se abrió para revelar a Narcissa Malfoy en el umbral.
― Toma asiento donde gustes, Narcissa― pidió la castaña y la rubia tomó su lugar de siempre. «El mismo que su hijo» pensó Hermione, regañándose internamente por pensar en él.
― Hermione ― comenzó la rubia, juntando sus manos, emocionada. La castaña se extrañó ante el entusiasmo de ella, pero no lo cuestionó. Aunque algo le decía que no sería nada bueno para ella. Llámenlo intuición femenina ―. Lucius me ha contado lo de Draco, su diagnóstico y qué debemos hacer.
― Eso nos ahorra tiempo― comentó ella, sin ser capaz de imaginar que se traía entre manos esa ex Slytherin, quien acababa de sonreírle de lado. Una sonrisa astuta propia de las serpientes de la Casa de Salazar.
― Es por eso que deseo invitarla a una cena en nuestra casa el día Sábado. El joven Nott y el joven Zabini van a asistir y desearía que estuviera en ella para compartir con nosotros y por cualquier inconveniente que pudiera resultar en relación a Draco. Estoy segura que todo será más fácil si se encuentra a nuestro lado.
A la ex Gryffindor se le desencajó la mandíbula ante las palabras de la rubia. Hermione estaba segura que Narcissa Malfoy no había respirado mientras recitaba su discurso. Un escalofrío surcó la espalda de la castaña, segura de que Narcissa era la Malfoy a la que más debía temer. Aquella era la mujer que había mentido a Voldemort en su propia cara y sin reparo alguno.
― Narcissa, creo que eso excede mi trabajo como terapeuta ― comenzó Hermione, dispuesta a negarse a ir a esa cena que se le antojaba un tanto peligrosa. No porque fuera a ser sangrienta, sino porque ella sería una extraña y una intrusa en la intimidad de tantas serpientes.
― ¡Tonterías! ― desestimó la rubia, agitando su mano como si espantara algo imaginario ―. Estoy extendiendo una invitación a una amiga de la familia. Difícilmente se puede considerar trabajo.
A la castaña se le volvió a desencajar la mandíbula por la elección de palabras de su interlocutora. «¡Desde cuando Narcissa Malfoy me considera una amiga de la familia!» pensó la chica, sin embargo, la mayor no le dio tregua.
―Si se siente incómoda por ir sola a esta reunión, puedo extender la invitación a la joven Lovegood, es una muchacha encantadora y ha sido muy amable con nosotros ― La rubia juntó sus manos, esperanzada―. Sería muy grato que fueran a esta cena, Draco necesita sociabilizar y creo que es una oportunidad para terminar de limar asperezas fuera de esta consulta. Es justo lo que necesitamos para reconciliarnos con el mundo mágico. Además, es perfecto para agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros.
Granger no podía negar la razón que guardaban las últimas palabras de la bruja, por lo que con un suspiro resignado, aceptó dicha invitación. A pesar que todas las alarmas de su cabeza gritaban que debía rechazarla, que debía seguir manteniendo una relación limitada a lo profesional con aquellas personas. Que era un riesgo ver a Draco Malfoy fuera de consulta.
Cuando la castaña aceptó su invitación, Narcissa sonrió ―triunfal― y Hermione no tuvo dudas de que ella era a quien más debía temer en esa familia.
Definitivamente, Narcissa Malfoy ―antes Black― era una mujer de armas tomar.
De verdad creo que ya era hora de un capitulo con menos drama, espero con ansias sus opiniones. Quiero saber que opinan de lo sucedido en el cap y como se imaginan que irá esa cena jijiji. Narcissa es de armas tomar.
Que puedo agregar, Draco cada dia se siente más cómodo con Granger, aunque él odie eso no logra evitarlo. Lo hace casi inconscientemente jijijiji. Por otro lado, esto no significa que ahora se vuelva todo un parlarchin, simplemente debía comunicar lo de Armand, ¡Vamos! que lleva un retraso de dos años en ayudar a su amigo.
Ah, por cierto, todo lo que dije del trastorno de estrés postraumático lo saqué de una publicación científica. Como he dicho antes, no soy psicologa ni prentendo parecerlo, pero espero que el contenido sea real. Si alguien quiere corregirme, bienvenido sea.
Por si alguien se interesa, mi fuente fue la siguiente:
Vallejo Samudio, Á. R., & Terranova Zapata, L. M. (2009). Estrés postraumático y psicoterapia de grupo en militares. Terapia psicológica, 27(1), 103-112.
sobre la primera vez de hermione en el cap anterior: me decidí a escribir aquello porque creo que en muchos fics que he leido lo muestran desde un lado romántico y eso es dulce, pero muchas veces no es la realidad. Muchas tienen la fortuna de tener una primera vez linda, mientras otras es un desastre. Simplemente quise mostrar aquello, que por inexperiencia se puede llegar a algo así (no tan fuerte, claro), hay otras personas que ni siquieran logran la penetración y bueno, esta es mi forma de mostrar esas indecisiones y la inexperiencia.
¿R.E.V.I.E.W?
emmaaa: Hola guapa! me alegra tanto saber de ti :D estoy bien, muchas gracias y tu? Muchas gracias! adoro saber que te han encantado los caps y que Armand fuera de tu agrado. jijiji. Oh muchas gracias por entender mis demoras, espero acelerar las cosas, jajajaja claro todos merecen saber que pasan, intentaré ser más rapida con el siguiente cap. yo valoro mucho que me dejes rw, por lo mismo siempre contesto! reitero muchas gracias guapa!
Oh, adoro saber lo que piensas del contenido de cada capítulo, son los review que más disfruto. Me encanta saber lo que puedan opinar, que alegría saber que te parece real el fic, espero seguir así. Ay si, en el fondo Draco lucha, aunque a veces falla, y bueno herms lo influye mucho. ambos se están metiendo en la piel del otro y no se dan cuenta o más bien, lo ven venir pero son incapaces de evitarlo. jijijiji
preferí responder lo de la primera vez más arriba, así todos podían leerlo. Ohhh guapa, como no me iba a gustar tu comentario? he amado ambos review y te vuelvo a agradecer, esta vez por haberte tomado el tiempo de escribirlos. besooos y espero que estes muy bien y tengas unos días muy bellos jijiji. Síii que mi musa aparezca no más jajajaja
cuidate mucho y disfruta harto
byeee
