Nuevamente me fui a entrenar con la hokage. Ella me había instruido en el ninjutsu médico y quería que lo pusiera en práctica así que empecé a trabajar en el hospital. El día se me hacía corto de atender a tanta gente, unos llegaban solo por una simple gripe y otros llegaban muy mal heridos después de una misión.

Cada día que pasaba aprendía más y desarrollaba mis habilidades médicas. Amaba ayudar a los demás y a veces me quedaba más tiempo del que tenía programado. Poco a poco todos en el hospital reconocieron mi labor y a veces me pedían mi opinión en algún cuadro clínico. Me sentía muy feliz.

-Sakura te necesito en el quirófano, ahora mismo- dijo mi maestra corriendo mientras yo iba detrás de ella.

-Sí, shishou- alcance a decirle. Me preparé para la operación de emergencia. Mientras nos preparábamos pregunte de quien se trataba el paciente.

Entré al quirófano para asistir a Tsunade-shishou.

-Quien es el paciente?- volví a preguntar.

-Es alguien que tu conoces muy bien- Me detuve a analizar alguna marca distintiva que tuviera el paciente, y lo vi… Ese cabello inconfundible y esa cicatriz…

-Sasuke-kun- dije angustiada.

La operación dió inicio, él estaba perdiendo mucha sangre, había pocas posibilidades de que se salvara.

-Tuvo una pelea con Akatsuki.

Me esforcé lo más que pude y al final logramos salvarlo. Me desplome en el suelo del cansancio y la preocupación. Mis ojos empezaron a cristalizarse hasta que mis lágrimas comenzaron a salir, fue inevitable. Me levanté y fui a verlo al área de recuperación. Sus signos vitales se encontraban bien, su cuerpo estaba todo vendado, ellos lo habían dejado mal herido. ¿Que había pasado?, ¿porque Sasuke había ido solo a combatir a los miembros de Akatsuki? No tenía la menor idea.

Tsunade-sama me asignó a su cuidado, por lo que regresaba cada tanto a ver cómo evolucionaba en su curación. Al momento de irme, pasé un momento a ver a Sasuke. Agarre su mano y empecé a hablarle.

-Porque lo hiciste, tonto, pudieron matarte.

Mis lágrimas comenzaron a salir. El comenzó a querer hablar y me apretó la mano. Salte de la impresión.

-N-no.. m-morí g-gracias a ..t-ti- logró decir con dificultad.

-Descansa, mañana vendré a verte- dicho esto me solté de su agarre y me fui.

Llegue a mi casa y me tiré a la cama. Estaba cansada. Al poco tiempo me quede dormida.

Al día siguiente fui al hospital y me presente ante Tsunade-sama. Ella me indico que ese día estaba a cargo de las curaciones post operatorias de los pacientes. Así lo hice. Luego de haber terminado pase a revisar a Sasuke.

Le habían dado un medicamento para el dolor y para que durmiera. Le revisé las heridas y le cambié las vendas. Al momento de irme él despertó.

-N-no te v-vayas- dijo con mucho esfuerzo.

-No hables, descansa- le conteste. El me agarro de la mano y me senté a su lado.

-¿Porque lo hiciste?- dije melancólica.

-Quería hacerme más fuerte y luchar contra mi hermano- baje la cabeza.

-Te pudieron matar- Él percibió mi tristeza.

-Qué más daba si me mataban- Me sorprendí con el último comentario y me moleste.

-No digas eso, a Naruto le importas, a Kakashi-sensei le importas, a mi me importas, el equipo 7 es tu familia- dije derramando lágrimas.

-Lo siento, no llores, no quise lastimarte- Sus palabras eran sinceras. Yo solo asenti.

-Tienes que curarte para que vayamos a entrenar todos!- El sonrió.

Salí de su cuarto dejándolo dormido. ¿Qué hubiera pasado si moría?. ¿Me sentiría muy triste a pesar de que no lo amo cómo lo hacía antes?, ahora solo le tengo un gran aprecio.

Me dirigí al apartamento de Kakashi, me pare enfrente de la puerta y toque el timbre.

-Hola princesa ¿cómo estás?- me abalance a sus brazos y comencé a llorar. El me abrazo fuertemente y los dos entramos.

-¿Que pasa?, ¿porque lloras?- Me tome un momento para tranquilizarme.

-Sasuke llegó mal herido al hospital y tuvimos que operarlo antes que muriera, ya está en recuperación pero… ¿y si no lo hubiéramos podido salvar?…. ¿Y si moría?- las lágrimas no dejaron de salir. El se acerco a mi y las limpio con su pulgar.

-No te preocupes, él estará bien- Siempre me confortaba, me hacía sentir mejor.

-Gracias… es solo que… es miembro del equipo 7, es nuestro compañero…. Nosotros somos una familia, ¿no es verdad?- Él sonrió.

-Así es- Me sentí como una niña pequeña, estaba avergonzada por tanto llorar. Tenía que ser fuerte.

-¿Me puedo quedar contigo hoy?- No quería estar sola.

-Todas las veces que quieras.

Esa noche nos quedamos abrazados, él acariciaba mi cabello y yo contemplaba su bello rostro.

Amaneció en Konoha y yo me disponía a preparar el desayuno, me levanté de la cama sin hacer ruido y baje a la cocina a prepararnos algo de comer. Me puse el delantal y busque en la alacena algo para cocinar. Al final hice 2 omelettes y serví jugo de naranja para los dos.

-Huele delicioso- Kakashi se paró detrás de mí y me abrazo.

-Buenos días Sakura-chan- Me dio un beso tierno en los labios.

-Buenos días, Kakashi-sensei- le sonreí. Serví la comida y nos dispusimos a comer.

-¿Irás al hospital también hoy?- Sabía que él sentía un poco de celos por Sasuke, ya que en mi fiesta de cumpleaños él se me había declarado.

-Si, no te preocupes por él. Yo te amo a ti- Su mirada transmitía tranquilidad. El confiaba en mi.

-Confio en ti, pero no confío en él.

Nos dimos una ducha rápida. Sí me quedaba más tiempo llegaría tarde y Tsunade-sama iba a sospechar.

Salí sin que nadie me viera y me fui al hospital. Llegue y me encontré con una sorpresa.

-Narutooo- Volvió su cabeza y me miró.

-Sakura-chan!- Corrió a abrazarme. Me levanto en el aire y luego me bajó.

-¿Qué haces aquí?- Su cara cambio.

-Vine a ver al teme. Me entere que lo atacaron los Akatsuki- Mi cara se entristeció.

-Sí, tuvimos que operarlo de urgencia…. Estuvo a punto de morir- Tsunade-sama saludo a Naruto y los tres fuimos al cuarto de Sasuke.

-¿Cómo te sientes Sasuke?- pregunto la Hokage.

-Hm, supongo que mejor- dijo con más fluidez.

-Desde hoy comenzarás con tu terapia y Sakura te ayudará- Mis ojos se abrieron. Eso no era lo que yo esperaba. Tenía que seguir órdenes. No tenía otra opción..

-Entendido Tsunade-shishou- Sasuke sonrió.

-Son compañeros de equipo y ya se conocen, no debería de haber problema, ¿cierto, Sakura?- Tsunade-sama hizo que volviera a la realidad.

-No, no hay ningún problema- .

El día transcurrió como cualquier otro hasta 3 horas antes de mi hora de salida.

-Sakura no te olvides de ayudar a Sasuke con su terapia- Suspire.

-Sí, Tsunade-shishou-.

Me dirigí a la habitación de Sasuke. El se encontraba ya sentado en la cama esperandome.

-Hola Sakura, estoy listo para la terapia- Su voz se escuchaba más profunda de lo normal.

No le di importancia y comenzamos con la terapia. El necesitaba volver a mover las piernas y caminar. Los golpes que recibió habían sido graves así que tenía que aprender a caminar de nuevo.

Empecé haciéndole masajes en sus piernas para regular la circulación de la sangre. El se sentia dolor, lo podía ver en sus ojos, pero nunca dijo nada.

-Muchas gracias- susurro.

-No tienes que agradecerme- dije y seguí con los masajes.

Luego de esto empecé a levantar sus piernas una a una hasta la rodilla, flexionaba sus articulaciones suavemente y luego de media hora la terapia había terminado.

-Volveré mañana- soné normal.

-Te estaré esperando- dijo sonriendo.

No le di importancia a su tono de voz. Me dirigí a Ichiraku a cenar con Naruto y con Kakashi-sensei.

-Sakura-chan, por aquí- Naruto gritaba como de costumbre mientras Kakashi se tapaba lo poco que tenía visible de su hermoso rostro en señal de vergüenza.

-Hola, que tal, gracias por esperarme- dije y me senté al lado de Naruto para tener a mi guapo sensei enfrente. Las miradas no se hacían esperar.

-Y dime Naruto, ¿cómo te ha ido con tu entrenamiento con Jiraiya-sama?- pregunté para romper el hielo.

-Pues todo bien, pero a veces nos metemos en problemas por su culpa- los tres reímos.

-Y tu, Sakura-chan ¿cómo te va con Tsunade-Obachan?- De pronto sentí la mirada de Kakashi, como esperando que dijera algo de Sasuke.

-Pues bien, la verdad he aprendido mucho ninjutsu medico- Naruto asentía mientras comía de su tazón de ramen.

-Y, ¿cómo estuvo tu día… Sakura-chan?- Kakashi me interrogó.

-Pues lo usual, Tsunade-shishou me pidió que ayudara a Sasuke con su terapia de rehabilitación- Los dos se sorprendieron.

-Y, ¿cómo te va con el teme?

En realidad me iba bien, no había insinuado nada hasta el momento. Tal vez no tenía una intención romántica en mi.

-Pues es bastante colaborador, más de lo que esperaba, conociendolo.

Los tres terminamos de comer. Había cierta tensión entre mi sensei y yo. Naruto se tuvo que ir, tenía algo que hacer con Jiraya-sama. Kakashi y yo nos quedamos solos. Nadie decía nada.

-Así que tienes que ayudar a Sasuke con la terapia- su voz se oía triste.

-Tsunade-sama me lo ordenó. No fue como si yo me haya ofrecido- dije un poco molesta.

-Vamos a mi apartamento- dijo mi sensei. asenti.

Llegamos a su apartamento, en el camino no nos dirigimos la palabra. Eso me ponía triste. El abrió la puerta y entramos.

-Kakashi-sensei, yo… lo sient..- sus labios capturaron los míos en un tierno beso. El transmitió sus sentimientos de tristeza, celos y amor, todo en ese beso.

-Lo siento, yo no quiero perderte- dijo al separarse. Le sonreí

-no lo harás.

Me quedé otra noche con Kakashi-sensei, dormimos abrazados, cómo sí nada más en el mundo importase.

Desperté cuando un rayo de sol entró por la ventana y se detuvo en mis ojos. Me levante y note que Kakashi no estaba en la cama, él me había dejado una nota y una rosa.

/Regreso pronto. Te amo/ Sonrei al leerla.

Me fue hacia el baño a darme una ducha. Me cambié de ropa y me puse a leer. Ese día no tenía que ir al hospital. El regreso 1 hora después. Me había comprado algo de comida y también un cambio de ropa.

-Y ¿esto?- pregunté abriendo la caja con la ropa.

-Hoy tendremos una cita. Iremos a acampar, ¿qué te parece?- Me quede sorprendida. No habíamos tenido una cita en mucho tiempo.

-Me parece bien- Sonreí y empecé a ponerme la ropa que él me había comprado.