"¿Por qué sucedió esto?" "¿Como llegué aquí?" "¿Por qué me hacen esto?" "¿Que les hice?" "No me golpeen más por favor" estas y otras preguntas más pasaban por la mente de un Naruto Uzumaki, un niño de 5 años de la Aldea de la hoja, hoy se cumplían 5 años desde el ataque del demonio zorro de nueve colas, la aldea estaba de fiesta, los escuadrones Ambus estaban patrullando la zona de festejo por sugerencia del consejo civil, para estar atentos a cualquier tipo de altercado que pudiese surgir entre los aldeanos y algunos miembros de ciertos clanes que se guardaban rencor. O eso era lo que creyó el Hokage al aceptar tal sugerencia pasando por alto que Kushina, la madre del niño más odiado por el consejo civil, estaba en una misión y no regresaría hasta pasada la media noche, tiempo suficiente para que un naruto que caminaba directo a las festividades atraído por los gritos de júbilo, la música y la alegría que se sentía en el ambiente, no era estupido, de hecho era demasiado inteligente por su propio bien, sabía que su madre evitaba que el estuviera cerca de los aldeanos tanto como pudiese, aunque había conocido un par de niños, casi nunca lo dejaban salir solo por la aldea, y sobre todo este día 10 de Octubre su madre siempre celebró su cumpleaños en silencio, con solo un par de conocidos que veían a Naruto como un hermanito, más que nada Itachi Uchiha y Kakashi Hatake, que eran los más íntimos amigos de su madre, por ser sus estudiantes y subordinados, o eso creía Naruto, pero lo interesante ahora era su curiosidad por saber de que como era el festival que su madre tanto evitaba con tanta exigencia, pero ese fue su error.
De camino al festival se encontró con un grupo de aldeanos y ninjas ebrios, para ser más específico 13 aldeanos y 5 ninjas de rango chunin, y lo dicho antes, naruto apesar de su sonrisa continua, sus bromas a su madre y a los aldeanos que lo llamaban monstruo cuando no estaba cerca de su madre, incluso le jugó bromas bastante fuertes a aquellos que en ocasiones llamaban a su madre "perra hereje" o "amante del demonio", el no sabía por qué decían eso y apesar de que siempre que pregunto nunca tuvo una respuesta, o al menos no la que el quería, pero era así aquellos que le gritaban cosas a su madre basta decir que aveces pasaban semanas temiendo por sus propiedades fueran incendiadas o afectadas de alguna manera, pero ese no era el caso ahora, porque a pesar de eso el sabía que lo odiaban por otra razón, no era estupido de nuevo, solo tuvo que ver la cara de su madre cada vez que lo llamaron monstruo, juntar el día del ataque del Kyubi y su día de nacimiento más un libro de historia de las aldeas de la biblioteca de su casa que agarraba cuando su madre salía por alguna misión y era clara la respuesta, lo que él no sabía era el por qué el Yondaime Hokage lo hizo, ¿por qué a él? ¿Por qué su madre lo permitió?, ¿acaso su madre tenía resentimientos hacia el Yondaime y él desidio vengarse de ella metiendo un zorro gigante y destructivo en el interior de su hijo?, él no sabía, lo que si sabia es que ahora estaba en peligro, podía sentir la intención de matar aunque estuviese dormido se daría cuenta, por eso mismo trato de huir, pero un dolor punzante en la parte trasera hizo que cayera, y al darse vuelta vio algo que le heló la sangre, un kunai enterrado en la parte interior de su muslo, estas personas de verdad lo querían muerto.
Luego de que los ninjas lo capturaron lo llevaron cerca del bosque de la muerte en el campo de entrenamiento 43 para ser más exactos, se desató el infierno.
—¿Que pasa demonio?¿No te gusta lo que hacemos?- dijo un aldeano con una espada vieja y oxidada mientras le hacía pequeños cortes en sus brazos y piernas.
—¿Por que lloras?, ¡si esto es justicia deberías sentir felicidad de que hoy nosotros te libraremos de este mundo!, o mejor dicho, libraremos a esta Aldea de ti- dijo un ninja mientras clavaba unos shuriken en sus brazos.
Mientras otro ninja se acercaba con un kunai en sus manos, que usó para enterrar ambas manos de Naruto a un árbol haciéndolo gritar de horror y dolor mientras colgaba y se retorcía por lo que le estaban haciendo.
—¡SI GRITA, SUFRE, LLORA Y MAÑANA LA GENTE DE ESTA ALDEA SABRA QUE SOMOS LOS HEROES QUE ACABARON EL TRABAJO QUE EMPEZO EL YONDAIME HACE CINCO AÑOS!-grito un aldeano que tenía una mirada que te hacía dudar de su estabilidad mental mientras veía a Naruto se acercó y le clavó un cuchillo en el pecho haciendo que abriera los ojos en shock, no podía creer la naturaleza de estas personas ¿eran humanos siquiera? Ya no lo sabía.
Así pasaron cada uno de los aldeanos cortando, golpeando, escupiendo, incluso uno se quiso hacer el chistoso y le bajó sus pantalones o lo que quedaba de ellos solo para insertar la vaina de una katana en su antes virgen trasero.
A este punto Naruto salía y entraba en la inconsciencia cada cierto tiempo, los aldeanos se alejaron un poco observaron lo que habían hecho, solo para ver un trozo de carne muy grande colgar de un árbol, sintiendo de que su trabajo estaba hecho intentaron irse cuando de pronto sintieron un escalofrío recorrer su espalda y se voltearon.
Los ninjas sintieron un pico alto de poder que por un momento los aterro y se voltearon solo para ver que Naruto los estaba observando o bueno, lo que quedaba de Naruto, y lo que vieron les helo la sangre.
—Sus... ojos- susurro un aldeano pero todos lo oyeron, todos lo estaban viendo, "los ojos del demonio" pensaron ignorantes de lo que estaban viendo.
De pronto un estallido de chakra puso en alerta máxima a todos en el pueblo, no duró demasiado pero aterro a cada una de las almas que lo sintió, mirando en dirección hacia el bosque de la muerte cuando desapareció la presencia que los abrumaba, de una vez los Ambus y ninjas de élite salieron disparados hacia la dirección que lo sintieron.
Mientras los que estaban allí si vieron que ocurrió, más no se lo iban a contar a nadie, simplemente porque ya no podrían, en el momento que ocurrio el estallido de chakra, una energía naranja con llamas negras aleatorias cubrió el cuerpo del niño curandolo mientras que 9 extensiones de esa misma energía salió disparada hacia los presentes empalandolos a todos en cuestión de segundos, cuando desapareció fue para ver cómo caían los 18 cadáveres al suelo a su tiempo llegaban muchas presencias de chakra a la zona donde Naruto yacía colgando con muchos cortes aunque sus heridas mortales se habían cerrado, aún estaba muy débil y respirando con mucha dificultad e inconsciente.
Cuando los Ambus llegaron quedaron conmocionados por la escena ante ellos, 18 cuerpos tirados en el suelo y uno colgando de una árbol frente a los demás, el primero en reaccionar fue el líder del equipo de asesinato y tácticas, para ser mas claro Itachi Uchiha que reconoció a el niño que estaba adherido al árbol con mucho horror en sus ojos sintiendo que algo ocurría en ellos con un dolor infernal pero no era el momento de ponerse a quejarse el sabía lo que estaba pasando con sus ojos, pero lo dejaría para después, ahora mismo estaba mucho más preocupado por algo más.
—¡Gato, ve a llamar a Hokage-sama y Jabali trae a Tsunade-sama de inmediato!- ambos que todavía no se recuperaban reaccionaron a las palabras de Comadreja y salieron disparados del lugar solo deseando que esto fuera una pesadilla- ¡Solo se quedan los Ambus de mi equipo, los demás se van a rastrillar la zona en un radio de un kilómetro por fuera de los muros de la Aldea por todas las entradas ahora!, los ninjas que no tienen nada que ver con el Ambu y no saben nada de lo que ocurrió aquí regresen a hacer sus actividades normales.- Dijo Itachi muy enfurecido, sentía que en cualquier momento sus ojos iban a estallar liberando toda esa ira por ellos y no quería a nadie estorbando en el área si decidía desquitarse con ellos.
Esto era nuevo para Itachi, se sabía que era una persona que mantenía la calma aún en situaciones demasiado exigentes, pero hoy no, hoy estaba como alma que lleva el diablo, quería agarrar al responsable de esto y despellejarlo a tiritas, se habían metido con una de sus personas preciosas y no cualquiera, su pequeño hermanito, el legado de su sensei, el chico que con su sola presencia lo hacía sonreír con su felicidad, seguramente ya sabía quien era el responsable de este atentado y de hecho lo sabía, pero justo ahora se sentía impotente de no poder decapitar a todos los del consejo en este momento porque traería demasiados problemas.
Itachi sintió que el chakra de Naruto se estaba agotando se acercó al cuerpo lo más rápido que pudo sacándolo del árbol con cuidado y colocandolo en el suelo, no pasaron cinco segundo cuando sintió dos firmas de chakra elevarse y sabía cómo se sentían en esos momentos pues el se sentía igual, en cuestión de minutos en los cuales no se despegó del cuerpo de su hermanito hasta que sintió una mano empujándolo a un lado pero en lugar de solo apartarlo lo mandó a volar unos 20 metros por el aire hasta que aterrizó en un árbol.
Tsunade estaba desesperada, su pequeña hormiga rubia estaba en sus brazos luego de mandar a Comadreja a volar sentía como su furia y su tristeza crecía a cada segundo.
—!¿Que demonios pasó aquí?!-Grito Tsunade a tiempo que veía con ojos llenos de furia a un Sarutobi que iba llegando a la escena con una cara de desesperación, que solo le indicaba una cosa- ¡Maldito estupido! Te dejaste engañar otra vez por ese maldito consejo ¿Donde demonios está Kushina?.
Tsunade dejó de ver al viejo Hokage que tenía una cara de culpa solo para que sus manos brillaban en un aura verde mientras estabilizaba a su pequeño sobrino hermoso y frágil, de veía tan indefenso que no pudo evitar derramar lágrimas mientras veía su estado.
—Esta en una misión yo no pen...
—¡No pensaste que este pueblo enfermo que defendemos trataría de matar a la persona que más odiaban justamente hoy! No me vengas con esa mierda.- Grito Tsunade sin mirar al Hokage se sentía decepcionada de todo, de toda esta mierda a la que llaman aldea esta podrida, hace muchos años se quería ir de allí incluso ahora podría hacerlo, de no ser por su prima que la consoló por mucho tiempo y ahora por su pequeña hormiga de felicidad que tanto le calentaba el corazón que ahora está justo en sus manos sufriendo.
—Yo... lo siento, fue mi culpa- Dijo demasiado consternado el Hokage conteniendo la impotencia.
—No me importa, hay que llevarlo al hospital, ya lo estabilice pero hay que tratarlo más a fondo no se me vaya a escapar nada.-dijo Tsunade dejando la escena en un borron de velocidad junto con naruto en sus brazos mientras juraba que iba a matar al próximo que intentara tan siquiera ponerle una mano a su pequeño Naruto.
—¡Comadreja! Sigue a Tsunade y cuida que nadie intente nada, no quiero errores, despedido!-Itachi quien ya había llegado y al lado del Hokage solo asintió porque justamente eso estaba deseando hacer salió disparado alcanzando a Tsunade.
—Quiero que busquen testigos, y convoquen una reunión para mañana con todos los aldeanos pero sin niños, quemaremos todos los cuerpos de estas personas en público. Quedara como advertencia para todos. No quiero más fallas.-Dijo Hiruzen tratando de compartir su culpa con el resto de Ambus sabiendo que el era el que más participación inconscientemente había tenido en este incidente.
CON KUSHINA TRES HORAS MAS TARDE.
Kushina Uzumaki era una mujer de 24 años con una figura envidiable por cualquier mujer, ahora iba con su traje ambu, que consistía en un pantalón ceñido ambu de color negro que dejaba babeando a todos a su paso o al menos antes de que la llamaran "la madre del demonio" aunque eso muy poco le importaba en realidad, una camisa negra debajo de su caqueta de caza azul que ocultaban un par de pechos de muy buen tamaño, pero justo ahora todo era escondido por una capa negra y una máscara de demonio, además se veían una katana gindando en su cintura debajo de su capa mientras se movía.
Kushina Uzumaki iba de regreso a la Aldea de la hoja, demoró un poco más en su misión por el hecho de que quería llevarle un regalo a su bebé ya que hoy por culpa se ese estupido Daimyo se había perdido el día del cumpleaños de su hijo, estaba un poco preocupada, bueno en realidad estaba muy preocupada por su bebé, ella sabía que hoy era un gran día al igual que un día muy peligroso para su niño, pero confiaba en que él no saldría de su casa, apesar de que le escondía muchas cosas lo amaba como a nadie en el mundo, y para rematar hace unas horas había sentido que su mundo se hundía pero no supo el por qué de esa horrible sensación, y eso la tenía alerta.
A su lado corriendo junto ella por encima de la ramas de los árboles iba su amigo y aprendiz de su esposo Hatake Kakashi un joven prodigio de 18 años de edad, consiguiendo entrar al ambu a sus 13 años de edad, llevaba una camisa sin mangas de color negro junto a una chaqueta de color azul por encima, unos pantalones de color negro y llevaba su pelo plateado peinado de una manera extraña y en su espalda llevaba una katana, en su cara tenía una máscara negra que cubría la mitad inferior de su cara y una diadema de Konoha en su frente de manera que tapara su ojo izquierdo el cual ocultaba su sharingan que a su vez se ocultaba todo bajo una máscara de perro.
Al lado de Kakashi sobre los árboles saltando iba una vieja amiga de Kushina, Mikoto Uchiha, y digo vieja porque desde que nació el hijo de Kushina ha tenido problemas con su clan cada vez que va a visitarla puesto que su esposo Fugaku Uchiha no le gustaba que pasara tiempo con la perra de su antiguo rival Namikaze Minato, puesto que el quería el puesto de Hokage porque sentía que a los Uchihas no le daban la importancia que segun él tan prestigioso clan se merecía y eso estaba tensionado mucho a todos en la aldea en ese momento además que tenían todo el apoyo del consejo civil. Se sintió frustrado cuando le dieron el puesto a Minato y aún más cuando después de la muerte de Minato el puesto volvió a Hiruzen Sarutobi, fue tanto su frustración que terminó incluso engañando a Mikoto, aunque eso fue antes de la muerte de Minato, unos meses antes para ser exacto meses más tarde después de la muerte del Yondaime nació Sasuke Uchiha, hijo de una chica del clan Uchiha que fue ejecutada para salvar la vida de Fugaku y Sasuke ya que Mikoto hervía de la ira en ese momento, ella no estaba de acuerdo con esa decisión pero el consejo del clan dio la última palabra y de esa manera le tocó criar al hijo bastardo de Fugaku y aunque no tenía resentimiento por el niño cada vez que lo veía le recordaba lo que le hicieron y la hacía sentir impotente, además otra de sus razones es que Itachi, su único hijo, le dijo que por favor no guardara rencor al niño, de alguna manera Itachi le había agarrado una especie de aprecio al niño aunque no sabría decirlo.
Mikoto era una mujer de 25 años de edad, quedo embarazada a los 15 años no porque lo quisiera si no por un error de cálculos que la hizo casarse con su novio de ese momento siendo este Fugaku Uchiha un ser que la quería porque seria la próxima matriarca Uchiha, cosa que se enteró tarde, pero de igual manera no se queja ya que de ahí nació su más grande tesoro y orgullo Itachi. Mikoto a pesar de su temprana maternidad su figura solo había ido más en aumento en belleza estando a la par de la Uzumaki de la Aldea. Ahora mismo vestía el mismo atuendo que tenía Kushina pero sin la capa, en su lugar tenía un molino de viento en su espalda que se veía detrás de su cabello negro recogido en una cola de caballo, que realzaba sus facciones en su hermoso rostro, y tenía una máscara de conejo un poco maniático que ocultaba su cara.
—Kushina, ¿no vas muy rápido?.- dijo un despistado Kakashi a la vez que la mencionada lo miraba con cara de pocos amigos.
—Para empezar no se que hago aquí debería estar en casa con mi bebé abrazandolo y besandolo.- Dijo que enojo que le hizo sudar un poco a Kakashi.
—Además que hoy esta cumpliendo años. ¿No le compraste nada Kakashi?- Dijo Mikoto alzando una ceja mientras se integraba a la conversación.
—¿por quien me tomas Mikoto-san? Por supuesto que le tengo una sorpresa.-dijo con una risita pervertida algo que puso alerta a Kushina quien miró de manera detenida a Kakashi mientras aún corrían.
—Por tu propio bien, espero que no sea ningún libro de Ero senin o la vas a pasar muy mal.-Dijo en un tono muy serio Kushina cosa que hizo que Kakashi le diera un escalofrío en la columna.
—Ehh, no, no, no, como crees que le daría eso a mi Otouto, seria incapaz.-Dijo Kakashi de manera nerviosa cosa que hizo enojar más al habanero candente.
—Ya estamos aquí.-dijo Mikoto antes de que Kushina pusiera en una cruz a Kakashi, sabía como era su amiga y no le extrañaría si de un momento a otro veía a Kakashi sin cabeza por su perversión. Y agrego- vamos a visitar a mi pequeño sobrino todos de una vez para darle su regalo.- esto último hizo sonreír a Kushina aunque por su máscara no se veía.
Entonces entraron por las puertas de la Aldea y todo estaba muy callado a pesar de que ya era más de media noche y debería ser normal en un día normal, pero ese era el problema, que ese no era un día normal, por lo general ese día todos los años la gente se desvelaba toda la noche aullando por la muerte del zorro demonio. Kushina recordó la sensación que tuvo hace una horas en casa de Daimyo, y empezó que correr a su casa para ir a abrazar a su hijo, sus compañeros vieron eso y la siguieron sin dudarlo, llegando a su casa se aterro más, vio las luces apagadas, eso no era normal, su hijo ya sabía que ella llegaría pasada la media noche siempre lo regañó por esperarla despierto, pero siempre el hizo lo mismo aunque el decía que era para ver que llegara a salvo a casa la hacía sentir feliz pero ese no era el caso, lo que más la aterro fue ver a Yugao su aprendiz con su máscara de gato en las puertas de su hogar, sin dudarlo dos veces saco su katana y en menos de un segundo Yugaho estaba contra la puerta de su casa con una katana en el cuello sintiendo una intención asesina que no la dejaba respirar.
—¿Donde está?.- dijo de manera siniestra aunque se notaba la desesperación en la manera que lo dijo. Cosa que hizo a Yugao sin dudarlo un segundo responder.
—En.. el Hospital. Tsunade...sama me envió... a buscarte.- dijo sintiendo la presión de la hoja en su cuello temiendo que en cualquier momento su maestra la dejara sin garganta.
Una mano en el hombro de Kushina más un kunai en su cuello la hicieron darse cuenta de lo que estaba haciendo, siendo estos de Kakashi y Mikoto que no atacarían a Kushina, no le ganarían igual, pero si querían que reaccionara, Kushina relajó sus músculos, y le susurró una disculpa a Yugao que solo asintió pues entendía lo que estaba pasando su maestra.
Kushina llegó al hospital seguida de sus compañeros quienes se habían quitado la máscara para ese momento al igual que ella, allí la estaba esperando Jabali quien la llevó a la habitación del rubio, cuando entraron Kushina sintio su corazón fallar, en la cama postrado sin moverse, se veía tan indefenso y frágil, esta su bebé, su hijo y más preciado tesoro, su Naruto, vendado de cabeza a los pies solo se veía un mechón de cabello que se asomaba por una parte de sus vendas. A un lado de la cama estaba sentada en una silla estaba Tsunade con su mirada perdida en Naruto, se veía en una mezcla de muchas emociones, en una esquina en cuclillas, estaba Itachi con su máscara de comadreja que compartió una mirada con su madre que la puso pálida, aparte de ver como su sobrino estaba, detrás de la máscara de Itachi vio unos ojos que la aterraron, no eran un sharingan normal, ella sabía que eran pero no dijo nada en ese momento, sabía por lo que Itachi estaba pasando y eso era porque sabía que de otra forma no tendría esos ojos. Detrás de Tsunade estaba el anciano Hokage viendo al suelo quien tampoco se había dado cuenta de que había más gente en la habitación.
Pero luego.
Se oyó un grito en toda la Aldea de la hoja, un grito de desesperación, dolor y sufrimiento, esto puso alerta a todos y aún más a los que estaban en la habitación, que saltaron de inmediato y se pusieron en guardia, al notar la presencia de Kushina dentro con sus compañeros de equipo. A todos se les rompió el corazón con lo que vieron, la podre mujer estaba con una cara de sufrimiento su cara estaba totalmente roja como su cabello sus lágrimas caían como una cascada y lloraba como si su vida dependiera de ellos, con mucho miedo y terror se acercó a su hijo en la cama sin saber que hacer, seguía llorando, solo pudo arrodillarse al lado de la cama de su hijo y tomarle su manita, que era lo único que dejaban ver sus vendas estaba desgarrada.
—¡Mi bebé!, ¿quién te hizo esto? Como pudieron hacerte algo así mi pequeño angelito. Por favor perdóname, perdóname por ser una horrible madre, por favor perdóname.- decía en voz baja una destruida Uzumaki mientras sentía que su iba se le iba.
Todos en la habitación escucharon y vieron eso, y se hizo un nodo en la garganta Mikoto camino hacia su hijo y lo abrazó, no le importó que estuviera de guardia, ahora mismo necesitaba el consuelo de alguien y que mejor que alguien que estaba pasando por lo mismo, además de que su hijo se sintiera consolado que no estaba solo en este dolor, Itachi se rompió y empezó a derramar lágrimas, y abrazó fuerte a su madre, ambos sentían que todo el peso que han acumulado estos años se estaba descargando, las estupideces de su clan, la mierda que tenían de parientes, la frustración de la guerra pasada, ver a su bola de felicidad en ese estado. Para Itachi fue peor ya que el lo vio de primera mano.
Por otro lado Tsunade abrazo a su prima por la espalda tratando de consolarla pero no pudo más y se puso a llorar junto a ella, Kushina al sentir esto no pudo ver a su bebé más así y se dio la vuelta y abrazó a Tsunade y empezó a llorar de nuevo en sus pechos Tsunade somo la abrazo con más fuerza.
Hiruzen estaba saliendo de la habitación para darles privacidad, aunque solo lo hacía porque no soportaba esto y saber que en parte fue su culpa se lo estaba carcomiendo, pero se juro a si mismo que iba a limpiar Konoha, iba a barrer el piso con todos los que intentaran hacerle daño a la Aldea y aún más a sus personas queridas, juro no volver a cometer los mismos errores ahora en adelante iba a someter al consejo y todo el que estuviese por debajo de él, o al menos eso quería, pero sabía también que debía jugar muy bien sus cartas para no terminar convirtiendo todo esto en un ciclón de mierda que pudiesen aprovechar otras aldeas.
Estaba pensando en eso cuando siento que lo agarraban del cuello de su túnica y lo pegaban a la pared, cuando alzó la vista se quedó helado, quien lo tenía contra la pared no era otro que Kakashi y al segundo siguiente Kakashi tenía dos katanas apuntando en su cuello una de parte de Jabali y otra de parte de Gato. Pero eso no fue lo que helo a Hiruzen, fue lo que había en su cara o mejor dicho, en su ojo izquierdo.
En ojo sharingan de Kakashi estaba dando vueltas en su nueva forma, se veía rojo como siempre pero en lugar de sus tomoes estaba una especie de shuriken de tres Aspas que revolotean sin parar asustandoas al Hokage.
—¿Quienes fueron?.- fue la única pregunta de Kakashi, Jabali miró a la cara de Kakashi y jadeo al ver su ojo, los conocía, pues así eran los suyos.
—Kakashi cálmate.
—¡¿Quienes fueron?!.- pregunto más fuerte dejando en claro que quería respuesta ahora mismo.
Hiruzen les hizo una seña a los Ambus y estos quitaron sus katanas del cuello de Kakashi que en ningún momento les prestó atención pero no se retiraron se quedaron al lado de Kakashi por si ocurría algo.
—Unos aldeanos y unos cuantos chunin, cuando llegamos estaban todos muertos, parece que de alguna manera en un último intento Naruto liberó un poco de chakra del Zorro y los mató o al menos esa es la teoría a la que se ha llegado hasta ahora.- Dijo el Hokage ahora siendo soltado por un Kakashi pensativo que no sintió ninguna satisfacción al saber que estaban muertos ya que los quería matar el para descargar su impotencia pasando por alto lo que dijo del chakra del zorro pregunto una vez más.
—No me importa si ellos están muertos o no, ¿Quiero a las mentes detrás de esto? y no te atrevas a decirme que no sabes porque sabemos que una mentira.-Dijo ya cansado de toda esta mierda quería ir ahora mismo y matar a los verdaderos culpables.
Sarutobi Hiruzen lo entendió como lo debería entender. Y solo suspiro.
—El consejo civil junto al clan Uchiha, pero no tenemos pruebas contundentes así que te pido que te absténgas de hacer cualquier cosa por ti cuenta.-dijo Hiruzen y esto a Jabali o mejor dicho Shisui Uchiha no le hizo tanta gracia, se sentía herido, no por lo que decía su Hokage, sino más bien porque sabía que era verdad hace un tiempo atrás han venido el e Itachi trabajando de doble agentes para el Hokage ya que las cosas estaban muy tensas debido a que Fugaku le había tratado de imponer a Hiruzen que luego de su retiro pusiera a un Uchiha de Hokage, cosa que Sarutobi no aceptó y no dio paso a un debate ya que sabía muy bien lo que quería Fugaku. En estos momentos aún más teniendo en cuenta el golpe de estado que están planeando.
—Ya veo, te diré algo Hokage-sama, si esto se vuelve a repetir a si sea en menor medida te juro por la memoria de mi padre y la de mi sensei, que voy a matar a cada persona que se cruze en mi camino mientras mato a todos en el consejo y a Danzo, se muy bien que sabes que el es principal que esta detrás de todo esto, pero yo no soy tu Hokage-sama, yo no dejaré ir a nadie que ponga en peligro a las pocas personas preciosas que me quedan.- dijo Kakashi con veneno en su voz, esto sorprendió demasiado seria quedarse corto a Hiruzen, quien vio como Kakashi despues de dar su amenaza entro a la habitación después de poner su diadema en su ojo nuevamente, después le preguntaría cuando lo evoluciono pero ahora mismo se quedó recapacitando lo que le había dicho Kakashi y lo entendía, además que entendió claro el mensaje que le dio entre líneas recordando que su error más grande todavía andaba por ahí suelto siendo una amenaza de rango S.
PAISAJE MENTAL DE NARUTO
Naruto estaba abriendo los ojos esperando conocer ver parado frente a él al Shinigami para que guiara su paso al infierno si lo que decían los aldeanos era cierto, o mínimo para que se riera junto a Kami por su suerte sentía que su cuerpo no... no no sentía su cuerpo a decir verdad, lentamente se sentó y se dio cuenta que estaba sentado en agua, de pronto sintió un ligera irritación en los ojos y se los froto con fuerza para aclararse más la vista. Lo siguiente que vio fueron una especie de ductos colgando en la esquina de lo que parecía se una alcantarilla, "genial no tenian otra forma de deshacerse de mi cuerpo", pensó casi con ironía.
Pronto se puso de pie y se dio cuenta de una cosa el agua no le mojaba, "el infierno está sobrevalorado", fue el segundo pensamiento sarcástico en menos de un minuto, se puso a caminar sin ningún rumbo, pues es decir, literalmente no sabía a donde ir camino por un buen rato examinado el lugar hasta que pronto vio que estaba en un habitación muchos, demasiado más grande, no lo sorprendió, porque sinceramente creía que ya estaba muerto, trato de recordar que fue lo último que vio y recordó haber matado a los aldeanos con alguna extraña energía que salía de él, "habrá sido mi imaginación supongo", pensó en un intento de consolarse, noto que frente a él había una especie de jaula gigante, con enormes barrotes rojos y un sello con el canji para nueve en el centro, pero de pronto vio algo que quizá cuando estuviese vivo se hubiese cagado de miedo no más con solo tenerlo en frente pero ahora ¿que importaba?.
—JAJAJAJA, mi suerte solo sigue aumentando, parece que traje a mi inquilino conmigo al más allá.-Dijo de manera sarcástica aunque casi rozaba la desesperación y la desilucion.
Delante de él, detrás de la jaula, se alzaba una figura que se alzaba entre unos 30 a cuarenta metros de altura, que lo miraba con asco y rabia, mostrando todos sus colmillos en una sonrisa siniestra, re recargado en sus cuatro patas se hallaba él, el causante de todo esto, el único e inconfundible Kyubi no Yoko, el Demonio zorro de las nueve colas. Con sus colas memeamdose detrás de el mientras miraba a Naruto con ira al principio pero cuando enfoco su vista más en el rubio casi se sorprendió.
—Esos ojos...-dijo de manera inconsciente con un poco de impresión en su voz demoníaca.
Naruto escucho lo que dijo y se sintió confundido.
—De que hablas bola de pelos, ¿Que hay con mis ojos?.-Dijo Naruto mirando con rabia al Kyubi.
El Kyubi no se sorprendió de que no se haya dado cuenta, después de todo era solo un humano. Después de que el cuarto lo sellará de nuevo en este humano. Se sintió en una especie de sueño al que fue inducido para recupera un poco de su energía, no fue sino hasta hace un año que desperto y desde entonces a estado despierto, viendo cómo su carcelero anterior cuidaba del nuevo, así de irónico, pensando en la próxima vez que saliera se daría el lujo de matarla el mismo. Pero había algo más algo que no estaba la última vez que lo sellaron, "Esta energia", pensó el Biju más fuerte, desde entonces a estado atento a cada cosa que ha hecho este niño humano sorprendiendo de gran medida al zorro por su forma de pensar a pensar de que no tiene nada de haber llegado al mundo. Pero parece que no dejaba de ser solo un humano después de todo.
—Mira tu reflejo en el agua.- Dijo el zorro pero de una manera más calmada.
Naruto hizo lo que hizo y se sorprendió lo que mostraba su reflejo, sus ojos ya no eran azules, ni siquiera estaba seguro de que mierda eran ahora, su reflejo mostraba algo sorprendente, sus parpado se veían más abiertos de lo normal, su esclerótica había cambiado de blanco a una especie de gris plateado, su iris tampoco era azul ahora era de un color Violeta electrico y sus pupilas tampoco eran el lo que el recordaba, ni siquiera estaba seguro de que eso se pudieran considerar pupilas, dentro de su iris tenía una especie de patrón de color dorado que se asemejaba a una estrella de David, y desde su iris hasta el final de cada lado de sus párpados se veían una especie de anillos de color dorado que recorrían ambos ojos alrededor de su iris.
—¡¿Que mierda le pasa a mis ojos?!- pregunto Naruto escandalizado.
El zorro se empezó a reír al ver la cara del rubio Uzumaki, quien puso cara de enojo al cer que el Kyubi se burlaba de él.
—¿Que es tan gracioso Kyubi-chan?- dijo Naruto con malicia ganándose un gruñido de desprecio de parte del zorro.
—Debería enseñarte a respetarme cachorro, estás frente a al ser más poderoso que ha existido en este patético mundo.-Dijo el Kyubi de manera descarada y orgullosa.
—¿De que sirve que seas tan fuerte si de todas formas ya estamos muertos?.-Dijo con un sonrisa burlona, y esto solo hizo que el zorro riera de una manera más demoníaca haciendo que a Naruto le creciera una vena en la frente.
—¿De que te ríes maldita sea? ¿Que es tan gracioso?.
—Si estas muerto entonces significa que no puedo matarte, así que porque no entras a la jaula y te explico algunas cosas.- Dijo el zorro de manera astuta cosa que no pasó desapercibida por Naruto, pero aun así empezó a caminar hacia el zorro, cosa que lo sorprendió a primera mano, cuando le iba a decir que se detuviera para explicarle de una buena vez que eran sus ojos y que no estaba muerto sintió una presencia familiar que lo hizo gruñir de ira. Naruto solo sintió que alguien lo abrazaba con fuerza lo atraía a su cuerpo y abrió los ojos en estado de shock al notar que su madre estaba ahí con él, no sabía lo que pasaba, su madre estaba mirando de manera calculadora y retadora al Kyubi.
—¡Aléjate de mi hijo, pulgozo!.-Dijo Kushina con veneno en su voz. Cosa que el zorro lo enfureció más empezó A liberar un instinto asesino que hacía temblar al Uzumaki menor. Kushina al notar que su hijo temblaba le gritó al zorro que parara, el zorro hizo caso pero solo por el mocoso ya que después de todo alguien como el no volvería a nacer.
—¡Uzumaki Kushina! Que disgusto volver a verte, ven aquí para que pueda enviarte al otro mundo de una buena vez.-Dijo con mucho resentimiento en su voz.
Esta palabras hicieron eco en Naruto ¿el otro mundo?, entonces no estamos muertos. Pero algo estaba muy claro, nadie le habla a si a su madre.
—¡Callate maldita bola de pelos no le hables así a mi madre si no quieres que te patee el trasero!.-Dijo Naruto con enojo y Kushina que hasta entonces no lo había mirado por ponerle atención al zorro solo jadeo al ver su cara. O mejor dicho, sus ojos.
De inmediato lo agarró de las mejillas para que lo mirara cosa que hizo Naruto con confusión en su mirada, Kushina no sabía que estaba pasando con su bebé solo le quedó una posible respuesta.
—¿Que le hiciste a mi bebé?.- esta pregunta le gano una sonrisa siniestra al zorro que solo hizo que Kushina aumentara su estado de frustración.
—Que gracioso es esta situación, mi carcelero anterior es la madre de mi actual carcelero.- Dijo el zorro pensando en cómo Kushina se había conectado a él enlace mental de su hijo pero no le presto mucha atención a eso y miro a Naruto quien abrió mucho los ojos y miro a su mamá por lo que había dicho el zorro y esta solo le envió una mirada asesina al Kyubi.-Pero lo más gracioso es que una poca cosa como tu sea la madre del nuevo kami no shinobi o mejor dicho el "Dios sabio de los seis caminos definitivo".
Ahora fue el turno de Kushina de abrir mucho los ojos y mirar a su hijo que la estaba observando.
Hubo un silencio incómodo, nadie sabía que decir, Kushina estaba procesando lo que el zorro dijo, Naruto no sabía exactamente qué decir, primero se encontró en un lugar que nunca había visto, pensando que estaba muerto, luego pareció su madre cuando estaba a punto de entrar a la jaula del Kyubi, cosa que lo desconcertó, luego el Zorro dijo cosas que no entendió muy bien, pero comprendió que hablaban de sus ojos y que no estaban muertos ninguno, pero aún así tenía muchas preguntas, así que obligó a su cerebro a reaccionar.
—¿Donde estamos kaasan?.- fue la primera pregunta.
—En tu paisaje mental Naruto, es tu mente, aquí es donde esta principalmente cautivó el zorro demonio de las nueve colas.- escucho al zorro gruñir pero le resto importancia.-Yo quería decírtelo antes pero no...
—Ya sabía.-Fue la respuesta de Naruto que dejó un poco sorprendida.- Fue muy fácil deducirlo, después de todo las personas no odian sin alguna razón, aunque sean cosas que no entiendan.
Kushina asintió no porque le creyera sino porque estaba asombrada de la capacidad de su hijo para deducir cosas, no sabía si ya había dado con el quien era su padre pero dejó eso para después. El zorro por otro lado sonrió de manera orgullosa, parecía que el chico no era tan estupido como parece, pero de pronto sintió curiosidad por la siguiente pregunta del niño.
—Si estamos en mi mente ¿cómo es posible que estés aquí?.
—No lo sé, yo estaba en la habitación con Tsunade y de pronto me desmaye y no recuerdo más.-Por supuesto Kushina no le iba a decir que se desmayó por que no aguantaba el dolor que estaba sintiendo, pero aún así tenía una idea de cómo era posible, pues es una Uzumaki y su difunto esposo no era un maestro por si solo en las artes de sellado.-Aunque mi experiencia con el Fuinjutsu me dice que de alguna manera el antiguo sello que estaba en mi cuerpo para contener al Kyubi a pesar de que es un poco diferente al que el Yondaime puso en ti conserva algunas características clásicas, además mi sello se mantenía aprovechando el chakra del Biju, en pocas palabras el sello que esta en mi cuerpo aún contiene rastros del chakra del zorro, por lo que llego a la conclusión que no me conecté contigo mi bebé, sino más bien es gracias a la bola de pelos.
El zorro gruño de nuevo, le hizo recordar su vida con su antiguo carcelero con sus constantes faltas de respeto. Aunque el ya había llegado a la conclusión que explico Kushina antes de que ella hablara, pues después de todo el era una biblioteca de sabiduría.
—El Yondaime es mi padre.-eso no fue una pregunta y la mirada de su madre ya le había dado la respuesta. Decidiendo que eso lo podían hablar después porque quería muchas respuestas. Y ahora tenía otra pregunta pero ahora mirando hacia el zorro mientras evitaba la mirada de culpabilidad de su madre.- ¿Quien es el sabio de los seis caminos y porque me llamaste así?.
"Interesante" pensó el zorro mirando al niño de manera calculadora, a su vez miro a su madre que tenía la mirada perdida en su hijo y luego lo miró a él y supo que estaba sintiendo en ese momento.
—El volverá a ser el de antes si es lo que te preocupa, todo esto es muy reciente.- dijo el zorro de manera calmada mirando a Kushina quien se sorprendió de gran medida, incluso el zorro se sorprendió de lo que dijo, Kushina suavizó su mirada y asintió con una pequeña sonrisa que el zorro ignoró.- Volviendo a tu pregunta quiero que ambos presten atención ya que no volveré a repetir lo que voy a decir.- ambos asintieron.
—Hace más de mil años los shinobis como se conocen hoy en día no existían, eran tiempos un poco más pacíficos, habían guerras pero no a la escala de las guerras ninjas y mucho menos por las mismas, no buscaban poder, buscaban simplemente tierras para sobrevivir, eran tiempos más primitivos, no existiamos ni siquiera las bestias con cola, el chakra era prácticamente nulo, hasta que llegó ella, la primera portadora del chakra, la madre del chakra o princesa como le quieras llamar, ella comio el fruto prohibido del árbol del chakra de este mundo, el árbol Senju, ella quizo vivir una vida comun y corriente de una princesa según me dijo mi padre, por lo cual enamoró a un noble y tuvo dos hijos con el, cuando nacieron los niños fue obligada a asesinar a todos en el monasterio porque sus hijos no eran normales, o lo que los humanos consideran normales ambos con un poderoso chakra casi al nivel de su madre quien se obligo a mostrar su verdadera forma, digamos que era peculiar, en todo caso, paso algo muy estraño ella de la noche a la mañana empezó a enloquecer, mi padre dice que pudo haber sido por el poder casi absurdo que poseía, ella en su locura decidió gobernar la humanidad, cosa que sus hijos desaprobaron comenzando una batalla entre ellos y su madre, la cual duró varios días, al final lograron sellarla en la que ustedes ahora conocen como la luna, el nombre de esta diosa, es Kaguya Otsutsuki, más conocida como la diosa conejo aunque el mundo ninja no la conoce, el caso es que ella en un último intento de acabar con sus hijos ya que sentía que la habían traicionado, ella creo una criatura con todo su poder, la cual es conocida por los miembros más antiguos del clan Uchiha como el Jubi, la primera y primordial bestia de cola, solo que esta no tenía conciencia y su única meta fue destruir todo a su paso, creando otra batalla mortal de los hermanos Otsutsuki contra la bestia, que finalizó cuando Hagoromo Otsutsuki sello a la bestia en el convirtiéndose en el primer Jinchuriki de la historia, luego usando a su hermano como medio le envió el chakra a todo el mundo para luego proceder a enseñar a usarlo, enviando a su hermano a la luna para cuidar la cárcel de su madre, y luego cuando el poder del Jubi empezó a ser corrosivo para su cuerpo nos creo a nosotros a base del chakra de la misma vestia pero separandonos en nueve bestias de cola, de esa manera Hagoromo Otsutsuki, el sabio de los seis caminos poseedor de el ringan y el Mangekyo sharingan eterno, explicó todo esto para que sea más comprensible lo que voy a decir a continuación...
A este punto tanto Kushina como Naruto estaban conmocionado por todo lo que estaba diciendo el Kyubi, sin embargo aún no explicaba los ojos de Naruto.
—La union de todos de la visión de sangre, la vision pura y la vision de Dios. Estos siendo el Sharingan y Byakugan y el Rinnegan.- Ante eso ultimo Kushina abrio mucho los ojos, el Rinnegan para muchos una leyenda, para ella un secreto de clan, conocido por los Uzumakis como el ojo de la vida y la muerte, varios Uzumakis a lo largo de la historia habían sido portadores, manteniéndose ocultos del mundo por temor a ser atacados para obtener sus ojos, estaba prohibido hablar sobre ese tema con cualquier extranjero o miembro del clan que desconociera la existencia legítima de los ojos. Se quedó en shock mirando a los ojos de su hijo y lo notó de lo que él zorro estaba hablando.- veo que lo notaste, es como lo piensas Naruto tiene la visión definitiva, aunque aún no tiene nombre, ese trabajo es de el ya que es el primer portador de esos ojos, supongo que los desbloqueo gracias a su experiencia cercana a la muerte y antes de que preguntes, aún los mantiene activos gracias a que mi chakra sigue curando su cuerpo y por ende estoy enviando chakra a sus ojos... de todos modos mi deber es guiar a este chico por el camino que considere correcto, es la última tarea que me dio mi padre, guiar al chico de la profecía.
—¿De que profecías hablas?.-Pregunto Kushina quien le había puesto especial atención a todo lo que había dicho el zorro demonio, pues es de su hijo de quien estaban hablando, además de que no sabía porque pero le creía todo lo que le estaba diciendo.
—Ya dije lo suficiente por hoy, el mocoso tiene que digerir lo que le he dicho hasta ahora luego ira descubriendo el resto, ahora lo que necesito es que lo entrenemos, y más importante que nadie se entere de sus capacidades, no quiero tener que matar a media Aldea antes de tiempo.- Kushina entendió de quien estaba hablando- Historia, geografía, política, economía, caligrafía, y todo sobre los clanes, quiero que este constantemente leyendo le daré de mi chakra para que active sus ojos mientras se acostumbra y desbloquea su propio chakra, todo lo que vea sus ojos se quedará guardado automáticamente en su mente, luego quiero que trabaje en todo tipo de ejercicios de control de chakra para que sus ojos se vayan acostumbrando a su chakra para que no le tome mucho tiempo para usar sus ojos con un mínimo de chakra, teniendo el Rinnegan como parte de sus ojos tendrá control sobre todos los elementos así que quiero que tu, Kushina busques todos tipo de pergaminos elemental que consigas, para cuando tenga la edad de entrar a la academia quiero que este en un nivel chunin alto entodo, en cuanto al Taijutsu le crearemos un estilo al igual que el kenjutsu, su genjutsu no debería ser un problema dado que tiene el Eterno Mangekyo Sharingan, en cuanto al Fuinjutsu te lo encargo a ti, luego de que acabe le enseñes todo lo que sabes yo lo complementare con mi conocimiento sobre el tema, además que se una manera de usar su sharingan y Byakugan a la vez para copiar técnicas de los enemigos y utilizar el Rinnegan para copiar elementos de líneas sanguíneas.
Kushina escucho todo esto con una vena en la cabeza.
—¡¿QUIEN DEMONIOS CREES QUE ERES PARA MANDAR EN MI BEBE SOBRE MI, MALDITA BOLA DE PELOS?!, pero estoy de acuerdo hay que entrenarlo aunque será a su ritmo no quiero que lo presiones, ¿esta bien?.-dijo cambiando su actitud en menos de un segundo sacándole un escalofrío al zorro que casi había olvidado que era estar al lado de Kushina.
Naruto quien había permanecido callado una vez más escuchando todo solo le quedó suspirar, esto era demasiado agobiante para una cuantas horas desde el atentado que sufrió hasta la noticia que sería entrenado por un demonio zorro gigante, la noticia de que su madre antes de él también fue la carcelera del zorro y el descubrimiento quien era su padre además de que él prefirió meter a una bestia gigante dentro de su propio hijo.
—Necesito descansar. Quiero pensar en todo esto con más calma, ¿cómo hago para salir de aquí?.-Dijo Naruto un poco desanimado cosa que le estrechó el corazón a Kushina.
—Yo te saco.- Dijo el zorro arrastrando fuera de ahí a Naruto pues estaba consciente que un humano de su edad podría colapsar por entender todo eso en tan poco tiempo. Y mirando a Kushina agrego.- ¿Algo más que desees saber?.
Kushina negó de la cabeza pues para ella ver a su hijo en ese estado era suficiente para desmoralizarla hasta el punto que perdería toda su energía solo para no sucumbir a una depresión, así que dándole una mirada al zorro que este entendió también salió de allí. Cuando Kushina abrió los ojos se encontró a si misma acostada en la cama junto a su hijo en el hospital, con cuidado paso una mano por sus vendas en el lugar donde deberían estar sus marcas de bigotes como acariciandolos y dijo.
—Lo siento por todo lo que estás pasando bebé, pero ahora estoy segura de algo, dare mi vida con tal y no te vuelva a pasar algo a ti, te entrenare y te volverás el ninja más fuerte de todos, serás el mejor sabio que haya existido jamás y a esta gente no le quedará más que arrodillarse ante ti.-Y con un beso donde debería estar la frente de su hijo cerro los ojos y paso su brazo por su estómago con cuidado para dormir de nuevo.
Lo que no se dio cuenta es que estuvo siendo escuchada por tres personas en la habitación que tenían los ojos muy abiertos, un Itachi Uchiha que estaba desconcertado aunque no lo demostró, un Kakashi que estaba con su único ojo cerrado mirando con mucho detenimiento a la cama y una Sannin que estaba con lo ojos de par en par.
Ellos sabían que Kushina era fuerte, demonio era demasiado fuerte sin duda estaba a la par de un Sannin, quizá no le pudiera ganar a Jiraiya, el legendario Sannin de los sapos, pero le daría una gran pelea, en cuanto a Orochimaru y Tsunade estaba seguro que sería una batalla donde se podría inclinar a cualquier lado, además que era un monstruo de reservas de chakra por lo que en una batalla de resistencia podría sacar algo de ventaja, todavía la recordaban en la guerra diezmando al enemigo donde solo veían un borrón rojo moverse por el campo de batalla arrancando cabezas a diestra y siniestra, se ganó el título del Habanero Candente reconocido en todos los países elementales, tan respetada como La princesa babosa, El sabio de las serpientes y el Gran Sabio de los sapos. Su habilidad con la espada es respetada por los mismos Kiri no Shinobigatana Shichinin Shu que son los siete portadores de las espadas de la niebla oculta, sin contar si línea de sangre que mataba a Shinobis en el campo antes de que lo notaran siquiera, sus cadenas de sellado de Diamantina con las que si bien podía levantar un barrera definitiva que nada podría atravesar, Kushina las dominó a tal punto que se movían a su voluntad penetrando corazones, cráneos, decapitando en inmovilansdo enemigos con un alcance que permitía manejarlas hasta donde llegara su campo de visión, su sola presencia hacia temblar a enemigos como aliados por igual, odiada por Kumo casi a tal grado como Iwa odia al Yondaime. Pueblos donde mencionar el Habanero Candente como al Destello Amatillo era un tabú. Pero ese no era el caso, porque los tres presentes en la habitación eran muy conscientes de lo que era capaz Kushina y no querrían estar en esta Aldea si Naruto no se hubiera salvado ya que sería tan destructivo como un ataque de un ejército de 500 ninjas, y los únicos capaces de detenerla no podrían desatar todo su poder porque se llevarían parte de la Aldea en el proceso, pero estaban desconcertados por otra cosa ¿a que se refería con sabio? ¿Tendría un contrato preparado para el niño? O es que se lo daría a Jiraiya para entrenar ¿O estaba insinuando algo más? Sea lo que sea estaban muy confundidos por las palabras de Kushina.
TIME SKIP 1 MES DESPUES.
Muchas cosas han pasado en este mes, empezando por la cremación publica de los responsables del atentado, lo más enfadados por esto eran el consejo como el clan Uchiha, ya que los cuatro Chunin que estaban involucrados eran de su clan y por eso fueron puestos bajo interrogación, aunque el consejo logró salvarlos de ser enviados a Ibiki que era el jefe del departamento de interrogación alegando que todos los involucrados presentaban estado de embriaguez por lo que pudieron actuar por impulso, cabe decir que Hokage y el consejo Shinobi estaba muy molesto por esto, los aldeanos también estaban enfadados puesto que a pesar de no saber que eso iba a pasar al menos esperaban que mataran al niño demonio. Para consternación del Hokage otro que estaba muy enfadado era Danzo, aunque era por razones contrarias a lo que creía el Hokage ya que Danzo exigía la cabeza de los autores intelectuales de este hecho, porque en secreto Danzo aún quería que Kushina y el Kyubi mocoso se volvieran sus armas personales. Cosa que sabía el Hokage así que por alguna razón era absurdo que Danzo estuviese comprometido en este hecho, pero sabía que él sabía quienes eran los responsables por las constantes miradas de decepción que les daba al consejo civil ya que de alguna manera el sabía que Danzo fue pieza fundamental de para que ellos tuvieran tanto poder.
Por otro lado el Hokage se enteró gracias a Itachi que efectivamente el clan Uchiha si estaba involucrado en esto ya que por el próximo golpe de estado que se comenzaba a planear temian que el Hokage pudiese usar al Kyubi en su contra, además que de esa manera podrían utilizar de alguna manera a Kushina en contra de la Aldea ya que ella culparia a la Aldea por la muerte de su hijo, pero con la sobrevivencia de Naruto sus planes se habían atrasado y mucho y necesitaban un nuevo punto de mira para debilitar a la Aldea antes del ataque el Hokage ordenó un escuadrón ambu para patrullar constantemente el complejo Uchiha con tal de retrasar aún más sus planes para al menos hasta saber que hacer con ellos, cosa que a Fugaku no le sento nada bien por lo que fue a hacerle un reclamo al Hokage cuando este le dijo que era por seguridad de los aldeanos, no quería más Uchihas borrachos que acuaran por impulso, esto hizo que Fugaku odiara más al Hokage pero no dijo nada y se fue pensando que esto retrasaría mucho sus planes.
En cuanto a Naruto a la semana salió del hospital recuperado totalmente gracias al Kyubi y a Tsunade que no se despegaba de él al igual que Kushina, que no dejaba de mimar a su bebé que poco a poco iba recuperando la sonrisa, cuando llego a su casa se puso de inmediato a hacer la tarea que el Kyubi le encomendó, con su ayuda enviando chakra a sus ojos no necesitaba leer nada dos veces ya que todo se grababa como una foto permitiéndole aveces terminar hasta tres libros diarios y un ligero dolor de cabeza al final. Así transcurrieron los días donde constantemente para su diversión y la de su madre eran visitados por los alumnos de su padre, y por sus tías, además de las alumnos de su madre, siendo estos Yugao Uzuki un espadachina muy buena, de cabello morado y muy hermosa para s edad, que para sus catorce años y siendo chunin se ganó un puesto en la unidad de Itachi del ambu, una amigo de Yugao y otro estudiante de su madre que al igual que su amiga era un espadachín muy talentoso y a momentos veía que estos se daban miradas muy interesantes, este se llama Hayate Gekko un chico de unos 13 años de rango chunin, de cabello negro y unos ojos que te decían que dormía poco, junto a ellos venían dos chicas de 12 años, la primera una genin llamada Kurenai Yuhi de ojos rojos muy bonitos, cabello negro que le llegaba hasta la mitad de la espalda y siempre se la pasaba mirando con curiosidad a Naruto más precisamente sus mejillas al principio pemso que era un genjutsu muy lindo pero luego que Kushina le dijera que eran sus marcas de nacimiento quedo impactada, eran muy peculiares y hacían ver al niño muy lindo además de su sonrisa resplandeciente, sus ojos azules llenos de vida y su cabello rubio alborotado lo hacía parecer como si nunca hubiese estado al borde de la muerte, porque por supuesto todos ellos sabían del incidente, aunque nadie lo mencionaba frente a Naruto, incluso en por un momento cruzó por la mente de la genin que hubiese sido mejor si se moría de una vez el demonio, cosa que se sorprendió de pensar y se reprendió una vez paso más tiempo con el niño, un niño tan gentil no podía ser un demonio, jamás, la segunda era otra genin que también acompañaba junto a Kurenai a su amiga Yugao a la casa de su maestra, ella se llama Hana Inuzuka del clan Inuzuka un clan que le tiene un especial odio al Kyubi, ya que fueron de los más afectados por las bajas que tuvieron durante el ataque en ellas el esposo de la matriarca Inuzuka y el papá de Hana quien le tenía cierto odio al niño cuando lo vio, mirada que no pasó desapercibida para Kushina que un impulso involuntario se colocó entre el medio de la genin y su hijo y le dio una sonrisa que le prometía un infierno si tan solo intentaba hacer algo estupido o a decir algo más una mínima intención asesina que se le escapo a la matriarca Uzumaki quien que dejó a los genin temblando de miedo más y unas miradas de disgusto de parte de la senin tetona les dijo que ella estaba de acuerdo con la matriarca Uzumaki, cosa que hizo que Hana mirara a Kurenai quien la miraba de forma de desaprobación, cosa que la hizo encojerce en su lugar mientras se daba vuelta y se iba, a los días volvió a la mansión Uzumaki para pedir disculpas a la madre y el hijo, la madre las aceptó y el niño le dio un abrazo y un beso inocente en la mejilla cosa que gano una sonrisa divertida de parte de la matriarca y unas carcajadas de sus amigas que se burlaban de una sonrojada Hana frente a un Naruto con confusión en su rostro que fue abrazado por una protectora Tsunade que lo hundió entre sus enormes pechos mientras le dedicaba una mirada a la niña que le prometía mucho dolor si eso pasaba de nuevo, cosa que le saco una gota de sudor a la matriarca Uzumaki y a los demás presentes que no eran un Hana asustada que se escondía detrás de Kushina que sonreía ante la escena pero sacando a un Naruto que estaba azul por la falta de oxígeno que tenía entre la gran delantera de una avergonzada Tsunade, cosa que se ganó una mirada enojada de la Inuzuka para sorpresa de todos y felicidad de la Uzumaki, Hana era una niña de cabello castaño que llevaba hasta mitad de la espalda una cara muy linda con las marcas específicas del Clan en sus mejillas que llevaba bien el desarrollo de su cuerpo atlético, al igual que su amiga Kurenai solo que esta era más natural puesto a que se enfocaba su estilo de pelea se enfocaba menos a lo físico y más al engaño e ilusiones.
Así transcurrieron los días hasta ahora que vemos a un Naruto saliendo de la biblioteca de la casa, para ver que en su sala está su madre junto a su tía Tsunade, su hermano Itachi, Yugao, Hayate, Kurenai, Hana y una chica que Naruto no conocía aún, de cabello morado y unos ojos negros muy interesantes que lo miraban de forma detenida como analizándolo para luego correr hacia el y abrazarlo con mucha fuerza que le estaba sacando el aire.
—Eres el lindo Foxy-kun que le está quitando a esta sexy dama su tiempo con sus amigos.-dijo la ex estudiante de Orochimaru, frotando su mejilla con un Naruto muy sonrojado que trataba de partarse de la niña pero obviamente esta es ma fuerte que él.
—¡Anko! Suelta a Naruto ahora.-Dijo una muy enojada Inuzuka al ver actuar de manera tan infantil a su amiga.
—Si Anko suelta al enamorado de Hana o se va a molestar mucho.-Dijo de manera juguetona Kurenai haciendo sonrojar mucho a la Inuzuka.
—Vaya, vaya, a la pequeña Hana le agrada mucho mi Naru-kun.- dijo bromista Kushina.
—¡Eso no es verdad!.-Dijo tratando de defenderse pero Naruto entendio mal de lo que hablaban.
—¿No te agradó Hana-chan?.-dijo de manera dolida Naruto mientras Anko lo soltaba y lo veía triste.
—Claro que si me agradas, lo decía en broma.-dijo de manera preocupada la Inuzuka corriendo hacia el niño para abrazarlo solo para ser detenida por Anko que abrazo a Naruto y lo levantó alejándolo de Hana.
—Mira lo que le hiciste a mi pequeño Foxy-kun, lo dejaste muy triste, pero no te preocupes que la sexy Anko Mitarashi te hará sentir mejor.- dijo Anko dándole besos a Naruto en toda la cara sacándole una vena de enojo en la frente a Tsunade y a Hana.
—¡Anko sueltalo ya!.-Dijo Hana de manera amenazante dijo una vez más la Inuzuka pero esta vez había cierta amenaza en su voz.
—No quiero, ustedes han estado viéndose con Foxy-kun a mis espaldas y ahora es mi turno con él.-dijo Anko mientras se veía como se asomaba una serpiente por la manga de su chaqueta genin.
—Te lo diré una vez más suelta a Naruto de una buena vez.- volvió a decir Hana mientras que entraban a la casa los tres cachorros Haimaru y se ponían a su lado mientras gruñian a la niña de las serpientes.
—¿Deberiamos intervenir?.- preguntó Yugao a su maestra mirando divertida la escena.
—No creo que sea conveniente que esas dos peleen aquí puesto a que son muy... destructivas a la hora de pelear.-Agrego Kurenai para que maestra de su amiga hiciera algo.
—Estoy de acuerdo Kushina-sensei, déjeme yo me encargo.-dijo Hayate mientras ponía un mano en su katana dispuesto a acabar con esto de una vez pero un mano de su maestra lo hizo quedarse en su lugar.
—Tranquilos, no necesitamos intervenir, no habrá ninguna pelea igual.
—Solo esperen un poco más.-Dijo Itachi que también estaba viendo la escena en silencio, además que estaba hoy en su turno de cuidar a Naruto y Kushina.
Todos los miraron con una mirada confundida y luego miraron hacia donde estaba la Inuzuka y Anko aún con Naruto en sus brazos.
De repente el aire se volvió pesado para respirar, sintieron que su vida se estaba consumiendo y cayeron de rodillas mirando y vieron que su maestra no se veía afectada por esta intención de matar, al igual que Itachi aunque este tenía una mirada de haber visto esto antes, luego vieron a Anko y Hana igual que ellos pero ellas estaban temblando junto a Naruto parado a un lugar de ellas mirando confundido la escena, de alguna manera la persona que estaba proyectando esta intención asesina que no los dejaba respirar no la estaba proyectando sobre él, los perros de Hana estaban acurrucados debajo de ella chillando de miedo, cuando todos ven a Tsunade levantarse y caminar a paso calmado hacia Naruto y levantarlo en sus brazos mientras esté se abrazaba a ella quien volvía y se sentaba nuevamente en el sofá donde estaba con Naruto sentado en su regazo y retrayendo su intención asesina permitiéndoles respirar a todos solo que Anko y Hana todavía estaban mirando con horror al suelo sin percatarse que ya había terminado todo.
—Si quieren pelear, háganlo lejos de mi niño.-Dijo Tsunade acariciandole los bigotes a Naruto haciendo que este ronroneara haciendo que el corazón de la princesa babosa saltara de ternura al igual que el de su madre y el de Kurenai, haciendo sonreír a Itachi,Yugao y Hayate mientras que Anko y Hana se ponían de pie y se inclinaban frente a Tsunade.
—¡Lo siento! Tsunade-sama.- Dijeron ambas al mismo tiempo, Hana sonrojada por la vergüenza de actuar como una perra en celos y Anko no estaba avergonzada pero si le tenía mucho miedo a la compañera de equipo del hombre que más odia en su vida.
—¿Por que se disculpan, Tsunade Oba-san?.- Pregunto Naruto quien no entendía nada desde que llegó aquí. Tsunade iba a responder pero se le adelantaron.
—Porque ambas actuaron de una manera impropia de una señorita.-Dijo Kushina antes de que Tsunade dijera que había sido por Naruto eso lo haría sentir mal.
Naruto miró a Tsunade mientras que esta solo asintió y miro a otro lado con molestia.
—Muy mal Hana-chan. Deberías hacerle caso a Kaasan y Oba-san.-dijo Naruto regañando a Hana que se sonrojaba y reía por el sufijo que Naruto usaba con ella.
—Tienes razón Naruto, me disculpo y espero que tu también me perdones.-Dijo Hana mirando con una sonrisa a Naruto.
Naruto solo asintió y se bajó del regazo de Tsunade quien gruño al ver que el rubio se iba de su lado mientras este se acercaba a la Inuzuka saltado y agarrandola en un abrazo mientras le daba un beso el la mejilla poniéndola del color del cabello de Kushina, mientras que Tsunade, Anko y Kurenai miraban con molestia por lo que hizo la Inuzuka.
—Disculpas aceptadas.
—Naruto-kun yo también me quiero disculpar contigo porque me porté mal hoy durante el entrenamiento.- dijo con vergüenza fingida Kurenai, mientras veía a la Inuzuka gruñendole, a la serpiente apretando los dientes y a una Tsunade con la ceja levantada y los ojos cerrados.
Naruto solo se acercó a ella, pero a diferencia de la Inuzuka Kurenai si se inclinó para que Naruto la abrazara y le diera un beso en la mejilla repitiéndo lo mismo que le dijo a la Inuzuka mientras Kurenai asentía.
De pronto se filtró una intención asesina que le heló la sangre a todos aunque esta no estaba destinada a matarlos si los hizo sudar, de pronto una Kushina muy enojada se acercó a su hijo lo tomó de la mano y se lo llevó con ella para sentarse con él en su regazo al otro lado del sofá donde estaba Tsunade sentada feliz de que Kushina alejara a Naruto de la usuaria del genjutsu. Al principio le pareció tierno el juego que tenían con su hijo pero ahora solo parecían perras que querían aprovecharse de su bebé y eso no lo iba a permitir en un millón de años.
—Volviendo al tema, que era eso importante que me tenían que decir.-dijo Kushina retrayendo su chakra, mientras Itacho sudaba por la bipolaridad de la esposa de su sensei.
—Es algo muy privado Kushina-sensei.-dijo Yugao mirando a su sensei.
—Pueden hablar con confianza, aquí todos en esta habitación son lo suficientemente discretos.-dijo refiriéndose a la princesa babosa y al mejor Uchiha.
—Si usted lo dice sensei. Por favor Anko, explícale a Kushina-sensei el problema.
Kushina alzó una ceja y miró a Anko, ya tenía una idea de lo que quería, y sabía que lamentablemente a la niña no le iba a gustar su respuesta.
—Pues verás, hace unos días estaba en la oficina de Hokage ya el estaba estudiando esto.-dijo mientras arrastraba su chaqueta a un lado para mostrar un sello que tenía la apariencia de tres tomoes, Kushina sabía que era pero de todas formas pidió que se acercara para observarlo más detenidamente junto a Tsunade que estaba a su lado he Itachi que estaba detrás de ellos y sin ellos saberlo cierto zorro también lo estaba estudiando. Kushina la soltó y la instigo a que prosiguiera.- Entonces el Hokage dijo que no tenía manera de quitarlo que en tal caso tendrían que llamar a un maestro de Fuinjutso, y siendo que el cuarto ya está muerto, solo se le ocurrió llamar a El sabio de los sapos pero como este no volverá a la Aldea al menos en unos años, quise buscar por mi cuenta y hoy hablando con Yugao ella me dijo que su maestra era una Usumaki y pues los Uzumakis son maestros en sellos, así que quise venir a verla personalmente para pedirle que por favor me ayude.-dijo casi desesperada Anko. Cosa que le causó un poco de pesar a la matriarca Usumaki.
—Anko este es el sello maldito del cielo, estoy segura que ya te pusieron la supresión de sello maldito, de otra manera no estarían tan opacas tus marcas. Solo tengo una respuesta para ti y antes de que digas algo te lo diré, si puedo quitar el sello p...- no pudo terminar porque Anko se abalanzó sobre ella y la abrazó junto con Naruto en medio.
—Espera Anko no he terminado.-dijo Kushina mientras Anko se separaba de ella con una sonrisa gigante cosa que le apretó el corazón a la Uzumaki quien miro a Tsunade que la miraba con pesar y volviendo a mirar a Anko dijo.- pero moririas en el proceso.
La sala quedó en silencio, Kurenai y Hana que por un momento casi empiezan a saltar de la alegría se quedaron en shock por lo último que dijo Kushina, mientras que Yugao agarró fuertemente la mano de Hayate que inconscientemente la apretó entre las suyas, Itachi ya lo sabía, Kushina era una maestra en toda la regla cuando se trataba de sellos, entre ellos estaba la rama del Juinjutsu, que son los sellos malditos, después de todo los Uzumakis los crearon, cosa de la que se arrepentirán por siempre.
Mientras eso sucedía Naruto estaba hablando con el zorro que estaba en su cabeza.
PAISAJE MENTAL DE NARUTO.
—¿Entonces dices que hay una manera de quitarlo?.- Dijo el rubio.
—Si, pero tendríamos que estudiar el sello cuando estés en una etapa avanzada de tu entrenamiento. Pero primero hay algo que quiero que hagas.
—¿Que exactamente?.
—Veras...
FUERA DEL PAISAJE MENTAL.
El ambiente se sentía depresivo más para una Anko que se sentía cada vez más hundida gracias el patético intento de ser humano al que llamaba maestro.
—Anko-chan ¿podrías quitarte toda parte superior de tu ropa?.-dijo Naruto a tiempo que todos abrían los ojos de par en par mirando al rubio que tenía una cara seria.
—¿Que dices Naruto?.-Pregunto Tsunade perpleja por lo que su niño dijo.
—Quiero revisar el sello y para eso necesito que este solo en sujetador.-Dijo nervioso Naruto.
—¡Estas jugando conmigo mocoso!.-Dijo Anko furiosa agarrando a Naruto del cuello.
Kushina que aún estaba perpleja por el shock de lo que su hijo dijo, comprendió rápidamente, no era él el que quería ver el sello, era el zorro, rápidamente sacándole las manos de Anko de su niño dijo.
—Anko por favor quítate la chaqueta y la camisa.-pidio Kushina esta vez para sorpresa de todos incluso la misma Tsunade e Itachi.
—Kushina-sama ¿está segura que es necesario?.-preguntó Kurenai notando la incomodidad de su mejor amiga.
—Quiero mirar algo.-Dijo Kushina fingiendo que sabía lo que hacía.
—Pero...
Kurenai no siguió hablando porque ya había caído al piso la chaqueta de Anko mientras esta se estaba quitando la camisa, Yugao dándose cuenta le tapó los ojos a Hayate.
Anko se quedó en sujetado mientras se sentaba en una silla sin espaldar que Kushina le puso en frente.
—Abre el sello maldio, kaasan.- Dijo Naruto poniendo alerta a todos, menos a Kushina que ya sabía que eran ordenes del zorro que le pasaba a Naruto para que el se los diera a ella, también sabía que su hijo se las daba con más sutileza de lo que el zorro originalmente haría.
Kushina hizo lo que el zorro le dijo, mando chakra a tres dedos de su mano derecha y los canalizó cuidadosamente en los tres tomoes que en realidad eran muchos sellos escritos de manera diminuta untan comprimida que le daba forma a cada tomoe, un momento después un circuloa rodeó los tres tomoes y se expandieron los sellos por todo su torso, impactando a todos y Hayate preguntando que pasaba ya que no veía nada.
—Ya veo... ¿Me podrian hacer el favor de salir todos? Menos Itachi oniisan, Tsunade Oba-san y Kaasan.-Dijo el rubio y todos inmediatamente miraron a Kushina quien asintió, y cada uno más inseguro que el anterior iba saliendo lentamente.
—Estaremos esperando afuera.-Dijo Kurenai mirando a su amiga que asintió mientras esta salía de la casa, luego vieron a Kushina caminar hacia la puerta y poner su mano en el lugar donde estaba el símbolo del remolino Uzumaki para luego canalizar chakra en el y luego se formaron sellos en cada pared ventanas y techo.
—¿Algo está mal?.-pregunto Tsunade viendo que Kushina activo un sello de privacidad absoluta, Kushina asintió y señaló a Naruto.
Todos lo miraron y Naruto habló.
—Lo que voy a mostrar ahora es un secreto que se que puedo confiar a cada uno de los que está dentro de esta habitación, pero la pregunta es ¿Anko puedo confiar en ti?.-Tsunade estaba consternada al igual que Itachi por el repentino cambio de humor de Naruto, Anko no sabía que decir estaba muy confundida, así que simplemente asintió sabiendo que lo se revelaría ahora seria algún secreto de clan o algo por el estilo.
—¿Que quieres decir Naruto-kun?-preguntó Itachi ya sin poder quedarse más al margen de la habitación.
Naruto no respondió, solo le dio un simple "si" al zorro en su mente y acto seguido cerro los ojos, una vez que lo abrió se escuchó un jadeo general. Memos Kushina claro está. Naruto iba a hablar pero en un parpadeo, para los demás, porque Naruto lo vio claramente como Tsunade se paraba y corría hacía el con preocupación en su cara, el la veía venir pero no podía moverse ya que su velocidad es incomparable con la de la rubia tetona ahora mismo, no le servía de nada verla claramente ya que aunque lo intentara no podría mover un músculo antes de que ella llegara, que frustrante era eso, tendría que poner un entrenamiento para aprovechar su velocidad en relación con la velocidad de reacción de sus ojos.
—¿Que te paso bebé?¿estas bien?¿te duelen los ojos? ¿Que sucede?.- Dijo Tsunade para luego mirar a Kushina quien se mantenía tranquila confundiendo más a la rubia.
—Tranquila Oba-san, niisan, se los explicaré luego de resolver lo del sello de Anko-chan.- Esta al oír lo que decía Naruto poco le importo los secretos que guardaran, la iban a ayudar y eso no tenía como agradecerlo, sus ojos se llenaron de lágrimas y empezó a sollozar, Kushina al ver eso su instinto de madre hizo acto de presencia y abrazó a Anko fuertemente y esta se aferró con fuerza a Kushina como si su vida dependiera de ello.
—Tranquila hermosa, todo va estar bien, tranquila.-Consolaba a la chica con un sonrisa dulce en su rostro.
Naruto le indicó a Tsunade que por favor lo soltara y esta a regañadientes lo dejo pero no se separó de su lado al igual que Itachi que se había acercado a Naruto con preocupación, para ver esos ojos que ahora tenía. El rubio le tocó el hombro a Kushina y ella asintió y soltó poco a poco a una Anko con la cara roja y ojos cristalizados.
—Muy bien, empezemos.- Dijo Naruto cuando empezó a dar vueltas alrededor de Anko.
Pasaron unos minutos donde Anko estaba tensa mientras miraba al niño pasar mirándola con esos ojos que la hacían temblar y sonrojarse a la vez, Naruto hacía esto para darle al zorro tiempo de revisar bien el sello para luego detenerse frente a Anko y decirle a Kushina que cerrara nuevamente el sello maldito y los ojos de Naruto volvieron a la normalidad.
—Anko-chan esto que te voy a decir necesito que mantengas en secreto.-dijo para ver a Anko asintiendo haciendo que Naruto sonriera inocentemente.- bueno veras, la verdad es justo ahora no tengo las técnicas ni habilidades para quitar el sello.-dijo haciendo que Anko lo mirara con preocupación.- Pero, dame unos años, encontré una forma de quitar el sello sin comprometer tu vida.- Ante eso la niña abrió mucho los ojos, no le importaba esperar unos cuantos años si era posible librarse de ese sello que la hacían ver como una traidora a la Aldea, el sello por el que la odiaban, en cierta manera se parecía mucho al rubio que estaba frente a ella, pero luego vio algo que la preocupó. Naruto bajó su mirada poniéndose triste y luego dijo- pero también te pido perdón por no poder hacerlo ahora mismo, se lo que estás pasando y no quier...-no pudo decir nada ya que sintió un fuerte abrazo de la niña que lloraba abiertamente quien lo pegó a su pecho solo con sujetador haciendo que Naruto a pesar de ser solo un niño se sonrojara mucho.
—Gracias, gracias, decía una y otra vez llorando en el hombro del niño que tenía frente a ella. No sabia por qué le creía pero lo hacía, algo dentro de ella le decía que eran las palabras más reales que alguna vez escuchó.
Unos minutos después lo soltó y sonrió de manera coqueta al ver la condición del niño.
—¿Te puedo pagar de alguna manera? Na ru to-kun.- Dijo Anko poniendo más rojo al niño lo que la hizo sonreír más por su travesura hasta que sintió que su camisa y su chaqueta se estrellaba contra su cara de cortesía de unas enojadas Tsunade y Kushina.
—Anko-chan, te pido por favor que no le digas a tus amigos lo que viste y escuchaste aquí, puedes decirles que mi Kaasan descubrió una manera de quitarte el sello pero tardaría mucho estudiando el procedimiento correcto.-Dijo Naruto un poco incómodo de que Anko le mintiera a sus amigos pero esta no le importó y solo asintió con una sonrisa.
Luego de unos momentos donde Anko se arreglaba, Naruto le prometía contarles todo luego a su tía y hermano y Kushina bajaba las defensas y le decía a los chicos que entraran, todos estaban muy felices por Anko, más Kurenai que le agradecía a Kushina y Hana que abrazaba fuerte a Naruto para disgusto de cierta rubia tetona y cierta manipuladora de serpientes, Kushina decidió invitarlos a todos a comer ramen a Ichiraku a lo que todos aceptaron, luego de que todos comieron y Naruto y Kushina terminaron su sexto plato se fueron a acompañar a la familia de madre, hijo y tía, ya que hace un buen tiempo que Tsunade se quedaba con los Uzumakis, se empezaron a despedir todos.
—Gracias por la comida y por lo de Anko Kushina-sensei.-Dijo Yugao inclinándose frente a su maestra.
Y así uno a uno se despidieron pero no se fueron para esperarse entre sí puesto querían compartir la felicidad de Anko entre ellos una vez se fueran, Anko era la última en despedirse.
—Kushina, Tsunade-sama, Uchiha, gracias por la comida.-Dijo como siempre una linda Anko sin ninguna cortesía, sacándole unas risitas al rubio pequeño por su forma de ser.- Y para Naruto-kun.- se acercó a su oído y le susurró.- esto es una pequeña parte de lo que te espera una vez cumplas con lo que prometiste.- Y acto seguido lo beso...
Y se desató el infierno.
Nota de autor.
Bueno, la verdad lo pensé mucho antes de sacar una historia, llevo demasiado tiempo sin escribir y ahora que le he agarrado cierto cariño a los fanfics, debo decir que encontré un poco de inspiración en otros autores.
También se que esta historia es un poco cliché, ya que es muy difícil encontrar una manera de hacerla un poco más original que no se le haya ocurrido a otro autor antes que yo.
Si hay algo que deban saber de la historia es que la estaré escribiendo seguidamente y cada vez que tenga un capítulo listo lo subiré, para que sepan que pueden influir en la continuación de la historia.
Aún estoy en duda, al principio pensé en hacer un NarutoxHaren, pero ahora no sé, si lo hago NarutoxHaren va a ser un harén pequeño, digamos de Konoha 4 o 5 siendo estas Kurenai, Hana, Anko y Tsunade(la cual rejuvenecere conforme pase la historia para darle algo de romance trágico ya que he visto que muchas historias empiezan con Naruto super op sacándose poderes del culo, al menos quiero que en esta tenga un poco más de sentido y darle una explicación lógica a las cosas) y de pronto Yugao, esta no la he decidido ya que no se si dejar vivo a Hayate o no, ah y otra cosa que no he decidido si salvar a Mikoto o no, esto se lo dejaré a mis primeros lectores, de ustedes depende la vida de la matriarca Uchiha, y no Kushina no va a estar en el harén si es que la hago de harén, a ella le tengo a alguien que no se si aprueben pero digamos que será la pareja de las peleas y risas porque también quiero darle comedia para que no sea puro drama, por ejemplo de Kumo esta es fija si hay harén estarán si o si Samui y Yugito(Debilidad por las rubias, lo siento jaja), tampoco he decidido si salvar o no a Jiraiya pero eso será para más adelante. De la Arena no voy a meter a nadie ya que Shikamaru es un personaje que amo mucho y me parece falta de respeto quitarle a Temari, y no se si meter a Pakura ya que maybe se va a ver muy forzada la historia ya que la primera parte se va a tratar de la limpieza de Konoha, al menos hasta los exámenes chunin Naruto no tendrá mucho contacto con otras aldeas, o no se, maybe lo mando a Kiri para la guerra y así tener a Mei aunque en mi historia será de la edad de Kurenai aunque no estoy seguro aún. Luego de la Roca no estoy seguro. Pero eso lo veremos después. Y por último y mas importante Konan si va a estar a juro en el harén. SI ES QUE ES HAREN.
Esta historia también está por wattpad y con mi mismo user DavidEdga.
