Hola amigos, soy Yuzu
Una vez subo otro escrito para Love Live pero esta vez con un tema que quise abarcar y que mejor protagonista que Maki, porque vamos, la tsundere cabeza de tomate es una de las más sexys de las musas y quizás de las tres generaciones actuales que lleva la franquicia en menos de una década.
Esta historia es en un AU donde ahora Maki estudia en la universidad pero como no hay trabajo entonces le queda más de otra que hacer algo indebido, cosa que desgraciadamente ocurre en ocasiones en la vida real
Espero que lo disfruten
Yuzu y fuera
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Caminando por las calles de la ciudad estaban dos chicas, una joven de cabellera grisacea de ojos dorados estaba con el brazo sobre el cuello de una joven de cabello rojo hasta los hombros y ojos morados como si la tratase de llevársela a la fuerza o la tratase de convencerla de algo.
-Oh vamos Maki-chan, no estés así de nerviosa
-Aun si me dices que no lo esté, todavía estoy un poco asustada- La joven miraba de lado como si tratase de evadir la proposición de su amiga al mismo tiempo que la invadía la incomodidad, un rubor le traicionaba haciendo juego con su pelo
-Todo estará bien amiguis, hay un montón de chicas como nosotras que vienen a ese bar
-…
-¿Qué pasa?
-Kotori, ¿Llevas esas ropas… otra vez?- Preguntó la menor con algo de incomodidad en su voz a lo que su compañera le sonrió segura de sí misma
-Claro, hay que estar preparada ante todo momento para dar un mejor espectáculo, solo es un baile y nada más, no hay nada de malo… ¿Nerviosa?
-Sí… De hecho…
-Es tu primer lesbian show, ¿Verdad?
La pelirroja asintió quedamente mientras su amiga la llevó de la mano
-Date prisa y vámonos…
-Hai…
Kotori llevó a Maki de la mano entrando directamente al establecimiento exactamente a los vestidores donde otras chicas aparte de ellas dos laboraban para dar cada noche alguno que otro buen baile en la barra con sus mejores conjuntos y disfraces aunque para la pelirroja que apenas era una novata en condición laboral le causaba algo de nerviosismo y miedo ante las miradas de otras mujeres diferentes a ellas en todos los sentidos.
Las dos chicas llegaron a un bar gay llamado Eshineko Mizuryu donde ellas trabajaban como bailarinas eróticas aunque en el caso de Maki apenas llevaba una semana, ganaba bien aunque no le agradaba el método pero debía que sostenerse por sí misma ante la baja probabilidad de buscar un trabajo digno que encajaran con sus propios estándares y costearse la universidad.
La stripper novata entró en los camerinos junto con su senpai y al entrar al lugar vio todo tipo de rarezas que la hacían sentir completamente extraña en un mundo desconocido. Habían chicas de su misma edad de diferentes apariencias usando toda clase de ropas lo bastante extravagantes que harían entrar a un mundo de ensueño a cualquiera y los haría realidad, bikinis, tangas, medias de encaje, cosplay, accesorios y demás cosas.
-Maki-chan, por aquí- Llamaba su amiga que tomó su mano de nueva cuenta y la presentó a varias nakamas que la saludaron y la llevó a un pasillo libre donde había una zona de casilleros anexa a una fila de duchas pequeñas pero cómodas
-¿Te sientes de esa manera?
-¿Qué quieres decir con eso?
-Ya sabes, todo se está poniendo caliente
-Bueno… Esto…
-No te preocupes, eso me pasó a mí en mi primer día pero ya te acostumbrarás bastante bien a ello
-Bueno pero es…- Ver a tantas chicas en sus ropajes bastante menores como mostrarse sus carnes para otras tantas la estaban matando de los nervios, era como estar en una especie de fantasía o quizás rara pesadilla hecha realidad ante sus ojos- No sé… Bailar usando esas cosas y no sé… Esto es demasiado para mí
-Vamos, no tengas miedo… Ah, los vestidores y las duchas están por aquí- Kotori la llevó a los lugares señalados como siempre con su mano sobre el hombro de la novata- No te preocupes por eso- Miró el reloj- Bueno, el tiempo es dinero así que a bailar
-¿Eh?
-Vamos Maki-chan, estoy muy segura de que tú ya te estás calentando
La pobre chica suspiró algo de mala gana y sin dudarlo dos veces entró al pequeño baño para cambiarse lo mismo que su senpai y otras varias que estaban listas para su respectivo turno. Luego de varios minutos salieron como una chicas contando a Kotori y por último había llegado Maki la cual estaba con un pequeño gesto de enfado teniendo su cuerpo cubierto por una almohada aunque no faltaron las curiosas o las que criticaban su actitud en pleno primer día de trabajo.
"Esto es… muy estúpido. ¿Cómo diantres se la pasan siendo felices poniéndose esas porquerías?", pensó la pelirroja la cual inhaló y exhaló para desenvolver la toalla mientras las demás chicas quedaron con ojos brillantes, boquiabiertas o cubriéndose la cara como si tuviesen un sangrado nasal ante lo que estaban viendo.
-Um… Chicas…
-¿Qué pasa Nishikino-san?- Preguntó una de las strippers
-¿Realmente está bien para mí llevar este traje?
-Pues…
-Verás…
Varias de las trabajadoras estaban sin hablar o no sabían que decir al respecto aunque se entendía, de hecho algunas de las strippers tenían algo de envidia sana a la pelirroja y otras la admiraban por su belleza.
-Maki-chan, luces muy hermosa
-Te ves tan linda
-¡Orale señorita! Ese traje es para ti bebé- Una de las jóvenes bailarinas sacó su móvil y tomó varias fotos a la pobre novata la cual reaccionó abrazandose a sí misma
-¡Dios mío, no se fijen demasiado!
-Oh vamos princesita, no te nos pongas bien pesada
-¡No me tomen fotos!
-¡Vamos, muestra de una vez Nishikino-san!
La pelirroja de muy mala gana y tragándose su orgullo apartó sus brazos mientras Kotori le hizo un silbido seguido de algunos piropos de las demás strippers como chiflidos, la pelirroja tenía puestas unas orejitas negras de nekita y un collar de perro con su nombre en hiragana inscrito.
La novata estaba usando un conjunto de lencería que consistía en un sostén corto como lo bastante ajustado que remarcaba su busto, dicha prenda era de color rojo con signos de rasguños; guantes negros de cuero hasta las muñecas, unas tangas brasileras tipo hilos que remarcaban su intimidad y glúteos, eran negras y con un corazón inscrito en rojo; y por último unas medias largas de cuero brillante hasta la pantorrilla.
-Ha, sabía que el traje que te hice era perfecto- Era Kotori que por el momento estaba con un abrigo puesto dejando desnudas sus piernas, las demás compañeras miraron coquetas y otras como si la declaratoria de la peliceniza fuese el chisme del momento- Maki-chan, admitelo. Te ves bien linda y sexy
-¡Te ves tan jodidamente buena que todas las hembras te van a coger muy rico!- Gritó una de las strippers haciendo que la pobre novata quedara literalmente como una olla a presión, no bastaron varios segundos para que la novata explotara de enojo estilo anime
-¡Ni loca voy eso! ¡BAKA!
-Muy bien chicas- Anunció un hombre pelinegro con peinado samurái de cola alzada, pequeña barba y un mechón cubriendo la mitad de su rostro- Tienen que salir en cinco minutos
-¡HAI!- Asintieron las strippers en coro a lo que las seis dejaron a solas a Kotori y Maki no sin antes darle palabras o gestos de aliento a la pelirroja como una mano en el hombro, el guiño de ojo, la típica "Te deseo buena suerte" y hasta una fuerte nalgada. Ahora la menor estaba frente a frente con su sempai peligris que la miraba detenidamente como tratara de saber como eran sus reacciones
-¿Qué me estás viendo?
-Nada, solo simplemente admiro tu belleza- La mayor tan pronto como se volteó se fue a esperar su turno en la tarima mientras que la menor suspiró como siempre de tan mala manera y se fue directo a la tarima
Pero en ese mismo momento algo la detenía, era como una molestia en su cuerpo aunque no tenía alguna dolencia de cualquier tipo por lo cual caminó adecuadamente pero mientras sentía extraña sensación que hacía arder su cuerpo, miró su sostén rojo el cual a pesar de estar diminuto se notaba que estaba apretando sus pechos como asfixiándola, sus pezones se veían que estaban firmes, de su tanga negra un pequeño liquido se estaba saliendo.
Maki no tardó en saber que aquellas anomalías eran producto de lo que sentía en estos momentos, miles de personas, no, muchas mujeres como ella la estaban mirando así con esas ropas extrañas, todo esto causaba que ella experimentaba a sentirse bastante rara como si estuviera mareada y quizás tener de repente algo de fiebre que rondaba todo su cuerpo causando esas extrañas sensaciones.
Esa maldita lencería… O quizás esa maldita Kotori era la causante de este maldito sufrimiento que pasaba añadiendo la vergüenza de estar andando en tangas para calentar a un montón de tipas, sin duda alguna esa pajarita bastarda se pasó de verga con ese atrevido conjunto como en dejarle anotar su Pecho-Cintura-Pierna… Después de eso la mataría y la haría pedazos si era preciso.
Tomó una bata y se la puso malamente y se fue hacia la tarima esperando su turno pues su lesbian show debut era desgraciadamente con Kotori aunque para eso debía ser después de la presentación de varias compañeras. Ya llegado al lugar se cruzó de brazos esperando su puto debut lésbico aunque apartándose un poco de sus demás nakamas sobretodo de Kotori pero… Para su mala fortuna no estaba sola pues el averno se hizo presente cuando estaba su puta senpai ahí cerca de ella, casi pegada a ella como un chicle en una prenda.
La peligris haciéndose la ignorante aproximó su mano desatando la cinta de la bata dejando abierta la prenda como el cuerpo de la menor y aprovechó para mirar juguetona su conjunto notando aquello que la aquejaba.
-Wow, Maki-chan, que sexy
-¿Ueh?
-Querida kouhai mía- La yema de sus dedos se ubicó sobre el sostén, exactamente en pleno centro de su seno donde un pequeño se estaba notando aquello en esa prenda- Wow, tus pezones son muy grandes, mi amor… Que bonitos
"Maldita", pensó la pelirroja ante lo mencionado por su senpai
-Justo ahora Maki-chan…- Una mano acariciaba el seno de la chica mientras la boca de la contraria se hallaba ubicada contra el oído derecho de la menor que se sonrojó y sin palabra alguna cuando Kotori en tono coqueto y profundo le dijo aquellas palabras
-Maki-chan…- Canturreó
-…
-Justo ahora estás haciendo una cara muy lasciva…
-¡…!- Quedó como todo una tomate
-Una cara que no haría nunca en cualquier lado
La joven ahora sintió que estaba en un maldito aprieto como si hubiese eligido el momento equivocado para hacerlo y donde hacerlo… Era una total mierda pero que se tenía que hacer, sin dinero no se tenía que sostener ni la carrera que profesaba no se iba a pagarse sola, era bailar si o si en esos malditos atuendos.
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Mientras tanto en el mismo bar, en los asientos habían un grupo de chicas yakuza que hablaban acerca de su día a día hasta que una de ellas tocó el tema del bar como de sus bailarinas.
-Chicas, ¿Notan algo?- Preguntó una joven castaña bajita como frentona de ojos verdes que miraba como la pista de baille estaba comenzando a iluminarse de arcoíris como también comenzaban a rondar las murmullos ante el rotundo silencio que se daba en el lugar
-¿Que pasa Tsubasa?
-Noto que esta noche la gente está bastante emocionada, ¿Acaso va a haber un algo grande?
-¿Qué no lo sabes Tsuba?- Dijo otra de las jóvenes esta vez una peligris de cabello corto y ojos azules celestes- Bueno, una novata está a punto de dar un show
-¿Con quien?
-Con Minami-san
-¿Y quien es esa novata?
-Dicen que con una compañera de universidad que se interesó en trabajar aquí
-Espero que esa chica logre un buen debut
-Claro que sí, Tsuba- La joven peligris le sonrió algo perversa a su nakama- Y creo que te va a gustar en cuanto la veas
-Sabes que no quiero tener problemas con Sonoda
-No a la novata- Tomó la palabra una joven alta peliazul de coleta alzada y ojos purpura- Se rumorea que es una joven adinerada… Apuesto a que es Kurosawa o esa otra, Nishikino
-Voy a comprobarlo con mis propios ojos- La yakuza llamada Tsubasa tenía un fajo de yenes los cuales eran la propina merecida para las bailarinas, solía dárselos por montones para Kotori pero mantenía distancia pues Sonoda era su líder famiiar y no debía ganarse problemas con su jefe así como así
-¡Señoritas, gracias por su paciencia! ¡Nuestro espectáculo está a punto de empezar!- Anunció una joven de cabellera jengibre vestida de smoking por el micrófono
-Y hablando del rey de Roma…- Dijo Tsubasa sonriendo con ansias para saber quien era la dichosa novata que debutaría en el lesbian show con Kotori
-Kanan, ¿No me digas que ya comenzará el show?
-Claro mi querida Yousoro, estamos en hora buena
-Bueno muchachas, lamentamos la demora pero no hay de que preocuparse porque el gran show de esta noche empieza- Prosiguió la anunciadora presuntamente la dueña del establecimiento- Este lugar está orgulloso de llamar a nuestra gran estrella Birdie como a nuestra nueva cara Scarlet, así que hagan sus expectativas tan altas como gusten estimadas señoras porque ellas dos las sobrepasarán todas
Comenzó el redoble de tambores mientras los reflectores apuntaban al telon bañado en mil colores
-Y ahora con ustedes… ¡BIRDIE Y SCARLET!
(Insertar Locomotion de Orange Range)
Las dos bailarinas, veterana como novata llegaron a la tarima ante la mirada atónita como a los vitores de las asistentes, algunas de ellas se aproximaron a la tarima lo bastante cerca para disfrutar el momento mientras que Tsubasa y las demás yakuza estaban boquiabiertas pero alegres de que dieron en el punto: Una de las hijas de las familias acaudaladas estaba de puta en ese bar y que mejor momento que darle toda una montaña de yenes entre sus tangas.
La peliceniza con un empujón envió a la pelirroja contra la barra, la menor no comprendía lo que pasaba ahora con su senpai.
-¿Kotori?
-Lo siento querida, cambio de planes- La mirada de la stripper veterana daba con la de Tsubasa y su comitiva a lo que decidió dejar a su kouhai a su suerte mientras que la pobre chica ahora se daba cuenta de algo
Fue engañada, era su primer baile para la comitiva yakuza con la que tenía contacto su senpai. La joven novata estaba ahora entre la espada y la pared aparte de que estaba en plena tarima siendo ahora el centro de atención por lo que debía sí o sí bailar ante esa horda femenina aunque pagase un muy alto precio en ello.
-¡Muestra Scarlet! ¡Castiganos!- Gritaba una de las espectadoras desde una de las mesas de detrás mientras un sonido de gritos, chiflidos, silbidos estaban presentes y se extendían hacia los tímpanos de la novata a lo cual la pobre Maki no le quedó de otra que satisfacer las necesidades fetichistas de toda la fanaticada
La joven acomodó su espalda contra la barra de metal y comenzó a mover su cadera de manera algo torpe meneándose lentamente haciendo que la gente entrara en furor al primer momento como también dieran sus gritos de peticiones como elogios, la novata empleó un baile mientras giraba y daba vueltas sobre la barra.
Mientras tanto en los primeros comensales las tres yakuza estaban a la mar de impresionadas ante el despliegue inicial de Maki, nada mal para ser su primera noche y un muy buen debut aunque era una lastima que no hubiese tenido ese lesbian show pero lo importante ya se estaba dando y era que demostrara sus dotes para el baile.
-Y bien Tsuba, ¿Qué te parece esa novata?
-Jodidamente sexy…- Respondió la castaña que estaba con la mano sobre la mejilla observando a detalle a la debutante- Esta chica tiene potencial para ser una muy popular, juro por Kamisama que me la pasaría dos meses con ella y tirármela personalmente
-No te olvides de Kanan y yo- Reclamó You con un gesto de enojo- Nosotras podemos divertirnos con ella
-Quizás les daré la palabra chicas pero mi caso es especial
-¿Qué dices con "Caso especial"?- La más alta de la comitiva alzó una ceja extrañada
-Que el solo pensar en tener a Nishikino una noche entera solo para mí sola me pone a mil
-Se nota que eres una persona que le gustan los desafíos- La peligris señaló a la pelirroja que ahora estaba inclinada casi estando de cuclillas pero con sus piernas abiertas rozando su intimidad en un sube y baja contra la barra aunque de una manera torpe ya que en estos momentos la vergüenza como la pena la seguían atormentando pero les trataba de darles un muy buen show
La joven pelirroja decidió entonces caminar de manera algo erotica haciendo un pequeño baile donde con su swin radicaba en hacer unos ligueros pasos de disco acompañados de movimientos bastante sensuales que de alguna manera realzaban sus atributos y trasero, los espectadores no dudaron tomarle muchas fotografías por montones, los flashs constantes invadían todo el lugar y hasta juraba en un pequeño estado de lucidez que aquello la estaba mareando, era mejor hacerse un harakiri que rebajarse a hacerse eso.
En estos momentos estaba vistiendo un traje de lo más humillante mientras un montón de extrañas le estaban viendo de todo, algunos le dejaban billetes hasta tarjetas debito sobre el suelo, algunos intentaron dejarle dinero entre esas ropas cortas pero les prohibieron aquello ya que la joven era nueva en esa labor.
Pero por otro lado, a pesar de desagradarse a sí misma, eso a su propio criterio… Se sentía bastante bien, le gustaba mucho como si tratase de liberarse de algo que la encerraba. De pronto siente una presencia que estaba cerca de ella a lo que su vista se dio con que era Kotori que llevaba de la mano hacia uno de los comensales, de aquellos que tenían una barra en medio de las sillas pero en ese caso habían dos grandes sofás de buen diseño como material bastante fino.
En ellos estaban sentadas cuatro jóvenes vestidas con ese atuendo empresarial negro casi como un smoking a excepción de una que estaba vestida como una profesora de escuela. Tsubasa, Kanan y You estaban ahí pues las conocía mientras trabajaba como mesera del establecimiento aparte de que eran de la yakuza pues este lugar estaba regentado por un miembro de tantos clanes que integraban el grupo organizado del país.
-Oye muchachita… ¿Ya te estás calentando?- Si vista fue hacia la voz de la mujer pelinegra que estaba vestida como maestra de escuela, su cabellera era negra como la noche mientras sus ojos eran como la sangre junto con la apariencia infantil en su rostro pero en lo demás era toda una mujer adulta casi a sus 30 años
-Sí…- Asintió quedamente ante la extraña e interesante apariencia de la mayor del grupo
-Perfecto…- La mujer ordenó con la mirada a lo que parecía ser una de sus subalternas, era Tsubasa la cual no dudó en juntar las manos con las de la stripper novata para acostarse en el sofá mientras que la pelirroja estaba mirando fijamente a la joven de ojos verdes
-Subete al sofá y alza tu trasero lo más que puedas- Dijo la joven peligris a lo que Maki subió al sofá con los pies y alzó su trasero dejando que las tres yakuza en medio de risas y chiflidos disfrutaran de la vista de sus tangas como de su culo
La pobre novata estaba temblando ante aquello pues esa pose con el culo en alto era algo loca aunque también le era bastante agobiante, juraba que sentía las miradas de las otras mujeres hacia ella, súper enfocadas en ella que se sentían muy bien, de hecho estaba bien, mientras eso pasaba unas manos se subían el sostén dejando desnudos sus atributos mientras la yakuza de cabello castaño y ancha frente le sonreía maliciosamente.
-Ahora mueve tu trasero de derecha a izquierda como si formaras un circulo y menearlo
Una fuerte y sonora nalgada se dio en el trasero de la pelirroja la cual algo temerosa empezó a menear en círculo y de manera lenta su culo lo que dio un pequeño "¡Wooow!" en las dos yakuza mientras que la mujer pelinegra se paró estando al frente de la retaguardia de la novata, sacó de su bolsillo una especie de tarjeta bancaria y comenzó a pasar la textura del elemento sobre la raja de la chica, pareciera que la mujer intentaba algo idiota y estúpido pues pareciera que tomaba al trasero de la joven como si fuera la ranura de una banca electrónica para sacarse unos yenes.
La joven pelirroja quedó en shock ante el acto indecoroso que le empezaron a temblar las piernas y se desplomó sobre Tsubasa la cual tocaba los Campos Eliseos cuando su rostro estaba sobre los melones de la novata, las risas no se hicieron esperar sobretodo de la mujer de ojos rojos que veía tierna aquella situación.
-Jajaja… Tontita
La aludida se levantó del sofá y se puso de pie para encarar a aquella mujer que lo tomaba como si fuera lo más normal del mundo, las tres yakuza quedaron sorprendidas pues pareciera que ambas, su posible jefa como la stripper estaban a la misma estatura, Maki ganaba parcialmente eso por usar los tacones altos aunque la mujer mantenía una leve diferencia por usar también unos tacones negros.
Las tres chicas les pareció interesante como gracioso aquel pequeño intercambio de miradas entre ambas féminas, mientras con el asunto por alguna razón la más joven empezó a sonrojarse haciendo gracioso el juego con su pelo junto con el sudor ante el extenuante ambiente en el que se vio envuelta, la mayor comenzó a reírse bajito mientras no dejaba de mirar aquel dato curioso de esa chica.
-Sabes lindura, te ves muy linda así, bueno de hecho me gustan las chicas pelirrojas
La novata iba a hacer una mirada de lo más asesina posible pero una mano tomó su mejilla, la mujer de cabello negro por alguna extraña razón la estaba hechizando, sus ojos rojos eran como los ojos de un hermoso demonio que doblegaba la voluntad de su víctima hasta hacerla totalmente suya y hacerla vivir a su merced.
Maki bajó la mirada mientras la mujer apartaba sutilmente su tacto de su rostro
-Oye chiquita, ¿Cuál es tu nombre?
-M…Maki Nishikino
-Maki… Maki-chan… Me presento, Yazawa Nico de la familia Kurosawa de Ginza- La mujer de manera sutil le besó la mano como si fuera una dama de la más alta nobleza y luego de eso vio cerca de ellas una barra con el mismo esquema de sofás alrededor de ella- ¿Quieres estar en esa barra de allá?
-Yo… Esto… No sé…
-Vamos, sólo nosotras dos, tú y yo, ¿Qué te parece?
-¡Hey, esto no es justo heichou!- Reclamó la castaña con enfado estilo anime
-¿Pues que crees? Jodete frente ancha- Hizo un pequeño gesto de burla hacia su subalterna- Soy de esas personas que quieren disfrutar de las cosas de manera exclusiva así que ustedes trío de pendejas se lo pierden
Nico como se llamaba aquella mujer se llevó a la stripper novata de la mano hacia la barra del comensal VIP cercano y se sentó en el sofá a la espera del próximo movimiento de esa hermosa chica pelirroja la cual algo timida intentaba crear el siguiente paso de baile pero de pronto la yakuza mayor sacó del bolsillo de su chaleco una especie de botella con un liquido transparante.
La joven no necesitó preguntar y echó el contenido sobre su busto y su trasero dándole sobre su cuerpo una especie de piel humectada gracias al dichoso liquido mientras que la pelinegra le indicó lo siguiente.
-Maki-chan, ponte en cuatro y mueve de arriba y abajo tu culo, mientras lo haces alza tu tanga
La novata algo insegura acató la orden dada inclinándose mostrando su retaguardía mientras se sostenía de la barra, movía su trasero de manera tan genial como si la estuviesen profanando mientras jugaba con el hilo de su tanga, luego se puso de perrito y continuó moviendo su culo como si esa parte tuviese vida propia.
Nico sacaba su móvil y grababa el momento con tal de atesorarlo para dar rienda a sus bajas necesidades, estaba sonriendo viendo como esa chica joven con cuerpo de diosa estaba mostrando tempranamente sus dotes para hacer arder y acelerar los corazones de los más apasionados e interesados por la belleza.
Maki sentía un algo extraño en su interior, era como si de alguna manera se sentía increíble y extraordinaria mientras esa mujer extraña como interesante estaba disfrutando viendo sus partes más humillantes… Pensandolo bien no lo soportaba más, no quería preocuparse de lo que vendría después pues ahora se sentía bien, se sentía útil de esta extraña manera.
La novata ahora de puso de pie estando de espalda contra la barra y se inclinó con las piernas abiertas subiendo y bajándose de una manera bastante sensual haciendo que el rubor invadiera a la mujer yakuza que se acercó hacia ella despojándole su sostén admirando los resaltantes botones rosas como también el buen tamaño de los pechos.
La mujer apartó la mirada y llamó a su amiga
-¡Hey Tsuba! ¡¿Quieres un reto?!
La castaña bajita de frente ancha al escuchar y ver lo que estaba sucediendo decidió irse de inmediato hacia donde estaban las dos féminas, Nico con una seña le señaló los pechos de la debutante a lo que la menor aceptó sin decir nada mientras la mayor comenzó a besar apasionadamente a la pelirroja jugando con su lengua mientras una de sus manos le jalaba lo más fuerte la tanga haciendo excitar calladamente a la menor.
Tsubasa mientras tanto jugaba y pellizcaba el seno izquierdo de Maki y degustaba del sabor y olor del derecho llegando a succionar el duro botón rosa mientras que la pelirroja ya tenía sus orbitas en forma de corazón, la vergüenza que alguna vez la estaba rodeando ya había dejado de existir y ahora solo estaba la locura y la alegría de ser usada para el placer para las que la tocaban de maneras extrañas y la hacían sentirse más allá de ser ella misma.
Las otras dos yakuzas que quedaron decidieron ir hacia donde estaba el trío, la peligris bajita llamada You decidió quitarse la camiseta para que la novata probara sus pechos grandes, la otra llamada Kanan se bajó los pantalones dejando a ver que llevaba puesto un arnés a lo que se unió a la fiesta, la peligris también hizo el mismo procedimiento también terminando portando un arnés a lo que la novata stripper hizo una mamada doble.
Mientras tanto, con Nico, la mujer yakuza dirigió su mirada hacia la entrepierna de la menor y comenzó a usar su lengua acrecentando el placer como el éxtasis en la menor que encendía sus motores probando y devorando los dos penes de goma mientras que Tsubasa degustaba sus pecho como si fuera un niño pequeño hambriento.
Maki de alguna manera logró la grandeza en plena noche, su primera noche como bailarina exótica y más cuando cuatro yakuzas se rindieron ante sus pies como disfrutaron de ella y la adentraron al mundo de lo prohibido, quizás había pagado un gran precio como en toda decisión y experiencia pero lo logró.
Tiró en una sola noche todo, su moral, su orgullo, su personalidad, todo para terminar llegando a lo más alto y ahora estaba en la cima pues logró llevar VIP a personas relacionadas con Kotori aunque le comenzó a despertar cierto interés esa extraña y singular mujer de ojos rojos pues de alguna extrañaba aquella mirada que la hizo salir fuera de sí y quería verlos de vuelta.
