Hola mis amigos, Soy Yuzu

Este one shot lo hice con motivo del Halloween pero debido a que el internet se me había ido pues no pude subirlo a tiempo aparte de que me estoy viendo Hanyo no Yashahime y ya tengo a mis dos protas en mi corazón (Moroha best girl y quiero hacer yuri con Towa)

Ahora es el turno de las hermanitas Yazawa que de ellas hice algo hot con ellas en el pasado y ahora le hago una romántica con ellas dos, me es injusto que en ocasiones den prioridades en el yuri de las musas y no de personas que merecen al menos algo de créditos como las milfs o las hermanitas.

Lamento si este one shot fue algo flojo de mi parte pero eso es lo que pasa cuando lidias con tus ideas y con un anime que ves en emisión

Ya con todo lo anterior dicho espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

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Cocoro acercaba una mano hacia la mejilla de Cocoa, la castaña estaba como una fresa mientras los carmines de su hermana mayor la estaban doblegando lentamente hasta estar a su merced como si de alguna extraña manera le estuviera haciendo un hechizo con tan solo una mirada, era una noche de luna llena en uno de los pasillos de la secundaria donde estudiaban, exactamente a vísperas del día de brujas.

Cocoro que estaba disfrazada de brujita sonreía complacida mientras tocaba uno de esos cabellos castaños como bañados levemente por la noche mientras que el viento nocturno como el susurrante ruido de las arboles meciéndose al ritmo del aire agregaban lo necesario para que el momento fuera algo cliché pero que encajara con el ambiente romántico que se daba en estos instantes.

-Cocoa…- Una sonrisa se dibujaba en el rostro de la pelinegra mayor mientras su cabellera le cubría la vista- De ahora en adelante, estás bajo mi hechizo

-¿Oneechan?- La menor que estaba vestida de gatita fue atraída hacia la mayor mientras sus rubíes se iluminaban con dulzura dejándose llevar por la mirada cariñosa de su hermana mayor que sin pensarlo unió sus labios en señal de que lo que había dicho hace unos segundos se estaba dando como realidad

Ese simple beso era un hechizo, un hechizo lo bastante poderoso como para hacer que Cocoa la amara aunque había un problema… De hecho todo conjuro hasta el más poderoso puede tener sus límites como sus debilidades.

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Cocoa estaba en las duchas luego de un arduo día de clases, como era muy habitual se estaba duchando junto con Cocoro, ambas se estaban bañando de manera diferente, la azabache estaba sentada en el taburete mientras se duchaba con la manguera mientras que la castaña estaba reposándose en la bañera.

Cocoa pensaba en aquel suceso de la noche anterior donde su hermana la besó, comenzó a preguntarse si en verdad aquello del hechizo para que la amara fuera del todo cierto, de hecho habría pensado que aquello del beso como esas miradas mutuas eran como una especie de hermoso sueño pero de pronto su imaginación fue interrumpida cuando oyó que el agua comenzó a moverse como si alguien se estuviera sumergiendo y en efecto era nada más ni menos que su amiga de toda la vida.

Cocoro se había metido de manera impredecible a la bañera aunque sin llegarse a notar debido al viaje de su hermana menor, y a los segundos la pobre chica se llevó el susto al ver a su hermana junto con ella dentro de la bañera, la morena le miró algo extrañada como si le ocurriese algo.

-Cocoa, ¿Estás bien?

La pobre mencionada se cubrió el rostro de la vergüenza para dar la cara y de esa manera comenzó a hablar en un tono algo bajo pero demasiado audible.

-Bueno… Esto… Es por lo que habías dicho anoche

-¿Anoche?

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La noche anterior, Cocoa corría con total alegría mientras Cocoro aunque estaba al mismo ritmo no era capaz de igualar la velocidad de su hermana, se notaba que estar en el club de atletismo le dio muy buenos beneficios aunque por otro lado se sentía bastante extrañada por los disfraces que usaban de parte de los viejos ropajes de su hermana Nico cuando ella era una gran school idol.

Comenzando por Cocoa, la castaña tenía como disfraz un conjunto tipo maid pero de falda corta y medias largas negras hasta la pantorilla mientras sus orejas de nekita la hacían verse de lo más adorable; mientras con Cocoro, la joven estaba usando un traje de brujita que consistía en el típico sombrero en forma de pico, un vestido pieza con corsé, una capa roja que le cubría del cuello hasta la mitad del abdomen, con el subido como abierto, falda corta y medias largas oscuras hasta la pantorrilla, sin olvidar que estaba con la cabellera suelta similar a la de Nico.

Ambas estaban relucientes como hermosas usando aquellos viejos vestidos de una buena época para su hermana mayor y ahora debían debutar en el festival con motivo de las fiestas octubrinas aunque para la más mayor de los antes pequeños hermanos Yazawa aunque se le lucia bien el vestuario no se sentía preparada pues no creía estar lista para dar lo mejor de sí luego de un entrenamiento que tuvo con Nozomi durante unos dos años.

-Cocoa, ¿De veras tenemos que vestirnos así?- Preguntó la pelinegra mientras se veía su disfraz- Yo quería usar la misma ropa

-Lo siento Oneechan pero no se puede- Respondió la castaña moviendo su dedo índice en forma de negación- Tal como Kotori-chan nos dijo, yo seré la gatita, la sirvienta y la mesera, y tú serás la brujita que se encargará de la adivinación

-Bueno sí en eso tienes razón

-Tienes que demostrar tus frutos del entrenamiento que tuviste con Nozomi-chan aunque…- Se inclinó un poco curiosa y le sonrió en grande- Y viendo nuestros disfraces yo pienso que eres mucho mejor que yo pues te queda muy bien, te ves muy linda

Cocoro ya estaba roja ante el halago de su hermana

-Y aparte te pareces un poco a Mirakurun

-Mirakurun una un vestido blanco y tiene colitas, es obvio que no sea como ella

-No, pero vamos, cuando eramos niñas siempre nos gustaba ese programa

-Ah bueno en este caso…- La brujita se cruzó de brazos cruzados y sonrió con aires de superioridad hacia su hermana menor- Soy Cocoro, la gran brujita, ¿No? Entonces puedo usar magia de verdad

De manera sigilosa caminó hacia Cocoa mientras una mano acariciaba la mejilla de la castaña mientras su rostro era atraída hacia la cara de la menor y lo demás ya es historia.

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La castaña se tocaba los labios mientras que la azabache ladeaba la mirada como si lo aquello de anoche fuese de lo más estúpido que haya hecho en su vida, la mayor decidió estar de espaldas dejando con la menor con ciertas dudas… Un hechizo que haría amar a su hermana mayor, quizás era muy pasado de la raya debido al papel de brujita pero a la vez era muy interesante, ¿Acaso detrás de aquel papel como de ese breve dialogo Cocoro se le estaba confesando?

Cocoro pensaba de esa manera que ella, ¿Cierto? Que era alguien bonita y de alguna manera le gustaba a pesar de que eran hermanas y como toda tendrían aquello que suelen hacer todos como salir juntas, besarse y hasta hacer cosas de adultos… Quizás haría esas cosas con Cocoro pero era su hermana, ¿Eso estaba bien? Si en verdad lo era estaría que buscara otra chica pero desde el vamos, desde niñas siempre estuvieron juntas en todo momento.

La menor se acercó a la mayor y la abrazó envolviendo con sus brazos la clavicula de la azabache que sentía el peso de su hermana sobre su espalda, la pobre Cocoro estaba con los animos casi abajo debido a lo de anoche, fue una completa idiota en hacerle eso con su pequeña hermana.

-¿Qué pasa? ¿Por qué me abrazas?

-¿Es cierto lo de anoche?

-¿Anoche?

-…

La mayor se paró rápidamente de la bañera y se fue a paso digno hacia su cuarto sin decir nada dejando a la pobre castaña con un silencio atragantado mientras tanto el agua de la bañera era solo un testigo mudo de aquello y tras varios minutos la menor dejó el lugar hasta la mañana siguiente.

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Ambas hermanas estaban durmiendo en sus respectivas camas cuando una de ellas, exactamente Cocoa se levantó para adentrarse en la cama de Cocoro la cual se volteó al sentir la presencia de la menor.

-¿Te encuentras bien?- Preguntó la castaña

-¿Aún sigues despierta?- Preguntó con algo de molestia

-Me estás haciendo preocupar mucho- Unos brazos iban hacia la cintura de la pelinegra- De repente me dejaste sola en el baño, ¿Acaso estás enfadada por lo de anoche?

La mayor anticipando lo que vendría después se volteó de nuevo como si no le importase para nada pasar el momento con su hermana y posible amante, por ahora quería concentrarse para el festival de mañana donde pondría sus habilidades a prueba.

-Mañana es el día del festival, así que quédate quieta, ¿De acuerdo?

-Oneechan…

-Y ni se te ocurra pensar en mí- Se cubrió con la cobija lo más que pudo mientras sentía que algo la estrujaba en su alma- Después de mañana, no seré más una bruja y mi magia también desaparecerá

-Entonces lo de anoche no era una broma

-No… No lo es… Hasta mañana, Cocoa…

La pelinegra decidió dormir tranquilamente mientras que la castaña ya tenía la conclusión de aquel suceso en la noche anterior en el patio de la escuela… Al parecer Cocoro basándose en ser una bruja, bueno su papel como una en el festival, intentó hacer un hechizo de amor pero un conjuro hasta el más poderoso puede tener su debilidad como sus limites.

Dicho hechizo solo era de un solo día, 24 horas a partir de ese beso y al final de ese plazo de tiempo los sentimientos entre ambas podrían desaparecer volviendo su relación a como eran, hermanas de una sola sangre como si nunca hubiese pasado… Y eso era bastante triste para ambas en especial para Cocoro.

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La noche del gran festival estaba dando comienzo y nuestras dos hermanas estaban como siempre yendo de volada hacia la escuela donde la azabache haría su debut como adivina pero la mayor estaba algo temerosa de que el entrenamiento que tuvo con Nozomi hace algunos años no dieran un buen efecto hacia el publico.

-Cocoa, no me siento bien- Su cara estaba totalmente manchada de azul- Estoy muy tensa y no me siento tan bien

-Todo estará bien oneechan- La castaña puso sus manos sobre los hombros de su hermana mayor con tal de darle los animos sufiecientes para lucirse esta noche- Practicaste tu adivinación todas las noches desde hace tres años, no debes rendirte así como sí

-Pero…

-Pero nada…- Las manos de la castaña hacían contacto sobre las mejillas de la pelinegra mientras sus carmines estaban impresionados por el brillo que bañaba los escarlatas de su hermana más esa hermosa sonrisa que le estaba brindando- Si tú eres una bruja, entonces debes estar capacitada para usar magia, ¿Verdad?

-Es cierto pero…

Cocoa no dudó en hacer un lindo mohín mientras le pellizcaba las mejillas mientras qur la mayor comenzaba a chillar del dolor en forma anime hasta que la menor de las hermanas culminó con la tortura y decidió a llevarse a su hermana de inmediato a la escuela a rastras mientras que la brujita no le quedó de otra que aceptar lo que dijo su hermanita y seguir su consejo.

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En una pequeña cafetería una joven castaña vestida de maid neko comenzaba a atender a los asistentes de manera servicial y justa mientras que en otro pasillo estaba sentada una chica de cabellera negra como también vestida de brujita que atendía en la cafetería leyendo a las personas usando diferentes métodos desde el uso de las cartas hasta la lectura de manos.

Cocoro estaba leyéndo la mano del cliente de turno y en cuestión de nada dio su pronostico

-Yuzu-chan, respecto a tu fortuna en el amor, por ahora no es el momento de que conozcas a alguien pero para el próximo año encontrarás a alguien maravilloso

-Muchas gracias, Yazawa-san- Agradeció la joven que se fue de inmediato a hablar de su futuro junto a una amiga mientras tanto Cocoa haciendo un gran debut en su hermoso traje de gatita maid le trajo para su hermana mayor un trozo de torta y un jugo de naranja

-Buen trabajo, oneechan

-Cocoa

La menor dejó el platillo y le tocó la cabeza en señal de total felicitación

-Hemos tenido muchos buenos clientes, tu lectura de la mano fue un éxito

-Bueno, eso era bastante obvio, jejeje- La pelinegra se rascaba la nariz mientras reía bajito agradecida por las palabras de su hermana- Se nota que me estoy volviendo muy popular

-¿Qué piensas hacer después de eso? El evento del final del festival se acerca

-No lo sé…- Miró hacia ambos lados- Después del evento, ¿Podemos hablar de algo para más tarde?

-Por qué

-Lo de anoche…- La hermana mayor miraba el suelo mientras juntaba la mano de la castaña con la suya- Quiero aclararte algo anoche

-Oneechan…

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Una vez más como hace dos noches, las dos hermanas estaban en el jardín cerca del cultivo de rosas como cerca de la reja de la secundaria donde estudiaban, una noche azul con una gran luna llena que con su luz blanca como resplandeciente gobernaba esa noche como bañaba de celeste tenue el terreno donde estaban las dos amantes tratando de aclarar su asunto personal.

-Cocoro, ¿A dónde me llevaste?

-Cocoa, yo…- La mayor estaba de espaldas mientras veía la gran luna llena- Yo soy una bruja y tú eres mi sirvienta y bueno… Yo…- Soltó un liguero como pesado suspiro- No sé si esto funcione, pero…

La joven se volteó y miró a su hermana extendiendo sus brazos como si la invitara o quizás la incitara a hacer algo, la castaña viendo los brillos carmesís de su hermana mayor que estaban llenos de todo el sentimiento y el amor hacia ella no quiso decir nada, de hecho supuso la acción de su hermana a lo que se abalanzó y cayó sobre los brazos de la pelinegra que tomó la cintura de la menor que dándose cuenta de la acción de su hermana amante envolvió con sus brazos el cuello de la mayor y unió sus labios con los de su contraria quizás de una manera algo apasionada como también de una manera algo necesitada y aferrada.

Luego de aquel breve pero eterno contacto la hermana menor de alguna manera logró dar con aquel suceso de hace unos momentos, momentos que fueron los mejores de su joven vida.

-No me digas, ¿Usaste ahora un hechizo de amor eterno?

-Sip, este hechizo continuará mañana también y no se desvanecerá

-¿Entonces puedo hacer uno?

-Adelante

La menor tomó las mejillas de su hermana y nuevamente fundió su boca con la de ella

-¿Y ahora?

-Simple…- Esperaron hasta que ambas recuperaran el aire- Un hechizo para que mi oneechan me quiera…- Puso sus manos sobre el pecho de su hermana, Cocoro no se quejó ante ello- ¿Está bien que usara este hechizo sobre ti?

-No, para nada Cocoa- Respondió la azabache mientras le sonreía bonito a su ahora amante- Con este hechizo ahora podemos estar juntas, tú serás mía y yo seré tuya

-Y lo seremos por siempre

-Por siempre…