.

.

.

Hola queridos lectores lamento mucho la demora

pero sigo viva jejeje estas semanas han sido de locos, entre a trabajar nuevamente y no habia podido ahora si actualizar ni una historia pero

espero que este nuevo capitulo les guste

hace mucho que no actualizaba este, por eso quise darles una sorpresa

este fic esta pronto a llegar a su final espero que les gsute

muchas gracias por sus hermosos reviews que son los que me alientan a seguir escribiendo ;D

saludos :D

.

.

.

denle clic al boton para dejar sus hermosos comentarios, dan de comer a los escritores de esta pagina no lo olvideen jejejej

.

.

.


CAPITULO 23 UN PEQUEÑO ALIVIO ENTRE TORMENTA

TU AMOR ACOBIJA MI ALMA


Cuando el amor es realmente un amor desinteresado y honesto, un amor real, un amor puro, puede lograr siempre hacer que nuestra alma se llene de paz, amor y felicidad inmensa en el corazón de quien recibe aquel inmenso amor.

Pero ¿Cómo saber cuando el amor es amor real?

Nunca se sabe, ya que el amor nace de la misma ilusión, el amor nace de una atracción, el amor es solo aquello que cultivamos día con día, demostrando el afecto, el interés, lleno de dulzura y envuelto de calidez por las atenciones que pueda tener la persona.

El amor es inexplicable y el como hace sentirte tampoco se encontrarán nunca las palabras correctas para describir lo que sientes y como la paz ingresa en tu alma para acobijarlo para borrar cualquier vacío que exista en él.

H.G.P


-Arnold -Murmuro la rubia mirando a su amado quien parecía ido, mirando solamente a Edward quien estaba en una pequeña esquina donde parecía ahogarse.

Wolfang estaba inconsciente en un pequeño rincón.

Seguramente Arnold había hecho eso también, Sonia seguía sollozando suavemente en el suelo.

Helga tomo la fuerza que le quedaba después de la agresión que había sufrido para acercarse a Arnold, ella sabia perfectamente que podía realizar si no se controlaba en ese momento.

-Arnold -Le llamo nuevamente intentando tocar con suavidad su brazo

El rubio la miro de reojo -Este animal debería estar muerto Helga.

-No Arnold….no… -Helga lo halo con mas fuerza

-Helga -Dijo este seriamente tratando de zafarse

-Arnold por favor -Se sujeto con mas fuerza al rubio

-¡Es la segunda vez que iba a…abusar…no….no merece seguir respirando!

-No ha abusado de mi -Susurro quedamente la rubia mirándolo

-¿Qué?

-Mírame Arnold -Toco la mejilla del rubio para que volteara a verla

Arnold dejo de estar concentrado, Edward comenzó a toser estruendosamente

- ¿Qué…que dijiste?

-El no abuso de mi -Susurro con un poco de lagrimas en sus ojos -Solo…el…mintió

-Maldito -Abrazo a la rubia fuertemente a su cuerpo

-Fue…mentira -Helga sintió que comenzaba a temblar y todo lo que había pasado comenzaba a caer sobre su cuerpo, su alma, sin poder evitarlo comenzó a sollozar.

-Ya paso…

-Creí que…

-No paso nada mi vida, afortunadamente…no….

- ¡¿Qué demonios te pasa?! ¡Ella es mi novia y estaba…!

Arnold lo miro con furia, provocando que Edward se parara en seco.

Helga solo sintió como se tensaba sin soltarla le respondió.

-Si no te vas ahora y te llevas a la basura que esta tirada en la entrada, te arrepentirás

- ¿Crees que…que te tengo miedo? -Se atrevió a preguntarle el pelinegro

-Deberías, porque si no te vas ahora, te juro que…. -Helga lo abrazo en ese momento fuertemente

- ¿Qué…?

- ¡Lárgate, Edward la policía ya viene! -Grito Helga desesperada

-Malditos -Susurro desde el suelo Wolfang que comenzaba a levantarse lentamente -Vámonos -Añadió el rubio al pelinegro -Esto no se quedara así idiotas.

Edward intento acercarse a ellos pero Arnold lo impidió empujándolo, sin siquiera tocarlo realmente.

-No la vuelvas a tocar porque no voy a hacer benevolente como ahorita

-Miedo…no te tengo -Dijo el pelinegro levantándose del suelo donde había terminado.

-Deberías

Sonia miraba todo desde detrás del sofá.

-Nos vemos luego hermosas

Camino a la puerta donde el rubio lo esperaba -Vamos Wolfang

Helga comenzó a llorar mas fuerte una vez que salieron desplomándose en el suelo con Arnold abrazándola

Sonia lloraba también en silencio desde donde estaba.

Permanecieron así unos minutos, antes de que Arnold se atreviera a hablar.

-Debemos ir a la delegación

Sonia inmediatamente dijo que no que ella no quería.

Helga miro al rubio un momento antes de responder -Tengo miedo.

El nunca la había visto de ese modo, estaba mal, temblaba demasiado entre sus brazos y además ver que Helga G. Pataki tuviera miedo, era algo que nunca en su niñez había pensado y menos que ella lo reconociera.

-Debemos hacerlo para que no hagan mas daño mi amor

Helga bajo la mirada observando los trozos de ropa, sintiéndose avergonzada intento alejarse del rubio pero el simplemente la abrazo mas.

-No te voy a dejar sola dijo mirándola a los ojos, buscando sus celestes que tanto amaba.

-Bien -Suspiro la rubia dejando salir esas palabras

Se soltó un momento de ella para quitarse el suéter que tenia y cubrir parte de su cuerpo.

Helga se sonrojo, pero dejo que el rubio le ayudara a ponerse la sudadera que si le quedaba grande.

-Gr…Gracias.

Le dio un beso en la mejilla

-Vamos a que te pongas algo mas -Miro de reojo a Sonia -También tu Sonia, vamos para poder ir a denunciarlos.

Sonia no dijo nada pero tomo la mano de la rubia en cuanto vio que ella la extendía para que la tomara.

.

.

.

-¡Maldita sea ¿Cómo que se escapo?!

-Lo lamento señora es que… -Decía por la bocina del teléfono

-¡Son unos malditos ineptos como el doctor que debía matar a Bob Pataki!

-No es que….

-¡¿Qué tengo que hacer acaso todo yo?! ¡Inútil!

Y con eso colgó.

El hombre se quedo mirando el teléfono con molestia

-Bien Victorie te lo buscaste…ahora veras de que soy capaz de hacer a causa de tu rechazo -Susurro mirando hacia al frente donde veía como una rubia salía con un hombre mayor rubio. -Pronto todo tu escenario se caerá. -Dijo sonriendo con burla.

.

.

.

Arnold estaba con la rubia en la delegación esperando el turno de que ella tuviera que pasar, por ahora estaban con Sonia, a quien iban a revisar ya que ella si había sufrido la violación.

Con ello seria fácil saber que ganarían la denuncia contra Edward y Wolfang.

-¿Cómo te sientes, ya amor?

Lo miro un momento encontrando las palabras correctas, pero no sabia, por un lado estaba aliviada por saber una verdad oculta pero por la otra se sentía ultrajada, Edward la toco como quiso, se sentía humillada por ello, además de impotente al no poderse defender.

-Mal

Arnold le sonrió dulcemente -Lo se pero….me refería a si te sentías mejor del golpe -Toco la mejilla de su amada rubia donde ya estaba mas que inflamada y su labio rojo, ya le habían pasado a enfermería para revisarla y traía algo de pomada para desinflamar.

-Aun me duele -Comento sonriéndole, aunque esa sonrisa no llegaba a sus ojos ni tampoco a los labios pues le dolía.

-Lo se mi vida -La abrazo -Mi hermosa Cecil, no te preocupes -La beso en la coronilla -Te voy a cuidar y voy a ayudar a sanar todo lo malo que ha pasado, solo…déjame estar a tu lado…déjame envolverte con mi cobija de amor.

Helga sonrió -Ahora eres tu el poeta Romeo

-Solo contigo -Sonrió

-Mas te vale -Lo abrazo suavemente antes de dejar escapar unas lagrimas y responder -Es lo que mas deseo…que tu amor me acobije mi acongojada alma, que me ayude a encontrar la paz que solo tu corazón me da al encontrarse en lo eterno del amor.

-Quiero que solamente tus ojos me llenen de aquella luz embriagadora, para regresar a la esperanza de una vida eterna en tu amor.

Arnold sonrió dulcemente

-Eso hare.

Un policía en ese momento le llamo

La rubia se puso de pie un poco nerviosa pero con menos miedo en su alma. Tomo la mano del rubio para aproximarse, pero en ese momento alguien la llamo, alguien que no esperaba ver nunca mas.

El rubio solo apretó su mano fuertemente, lo que venia no era para nada bueno y no se necesitaba ser un genio para saberlo.