Holi, se me ocurrió esta trama, viendo una teleserie turca que tiene el mismo nombre que este fic. Mi idea es exprimir la idea de un amor prohibido, lograr con estos personajes, una desesperación y suspense por querer estar juntos, y a la vez, querer ser fieles a sus familias, que tengan esta dicotomía y que se note, como una buena teleserie.

Por lo general, los fanfic, y varios de los que he hecho, terminan teniendo sexo muy luego los personajes, mi anterior fanfic lo hice así, porque justamente, mi meta era hacer un hard lemmon. Aquí quiero intentar, el otro lado, explayarme más, aunque eso no quite que igual va a ver lemmon ;)

Bueno, no doy más jugo, de más recordar que estos personajes pertenecen a Kishimoto, y lo hago con todo mi amor y respeto a este anime, y a estos personajes, Naruto y Sasuke 3

Lean, y espero que les guste :)

¿Who are you?, you know, I don´t care

(música de fondo capítulo, Would you ever, Skillet & Poo Bear)

Naruto

La música electro no puede estar más fuerte. Muevo la cabeza, sintiendo el ritmo. Me gusta, me llena las venas, el cuerpo, me hace vibrar. Le echo otra mirada al lugar. Las luces iluminan el lugar oscuro, la gente baila y se balancea, sintiendo el ritmo. Las parejas bailan pegadas, algunos ya besándose en las esquinas.

El DJ va cambiando las canciones, la gente grita y levantan los brazos. Sonrío excitado, sigo balanceando mi cabeza. Muevo los pies, sentía como el calor del lugar, ya me está afectando. No puedo evitar, el ya mojar un poco mi polera.

Vuelvo a mirar al barman que me está atendiendo, le pedí un trago ya hace unos minutos, pero la verdad es que la disco está llena, el pobre hombre apenas da abasto.

Suspiro, e intento buscar a los muchachos. Se suponía que Shikamaru iba a reservar una mesa, y los demás teníamos que venir a por los tragos, pero el idiota de Kiba exclamó gritando que, necesitaba ir al baño.

Ruedo los ojos, todos le dijimos que fuera al baño antes de salir, mientras nos tomamos unos tragos en la casa de Choji, pero él dijo que estaba bien. Cuando nos topamos con un atascamiento en la autopista, camino a la disco, el castaño comenzó a balancearse, casi bailando en su asiento. Todos lo habíamos mirado con un tick en el ojo, apenas pisamos la disco, Kiba voló.

Vuelvo a mirar a mi alrededor, lo peor es que, no sólo Kiba se me había perdido, sino que Choji y Lee, que habían ido por la comida, no tenía idea de donde se habían metido. Suspiro, e intento ver entre tanta gente. Es imposible. Sigo esperando, y me balanceo al ritmo de la música. Cuando finalmente me dan mi recibo, pido que nos lleven todo a la mesa. En mi frenesí, había logrado encontrar, por lo menos, a Shikamaru, su coleta alta, por fortuna, era fácil de divisar.

- ¡Hombre, te demoraste un montón!, fue muy problemático encontrar una mesa-me dice el moreno, apenas me siento.

- ¿Y crees que para mí fue fácil?, ¡la barra estaba llena dattebayo! -exclamó, ya un poco estresado.

- ¿Y porque no usaste tu otro carnet de identidad?, hubiera sido más rápido-se encoge de hombros. Le hago una mueca, este nota su error y hace una mueca con su boca.

-Sabes perfectamente porque no quiero usar mi carnet real, ¡es justamente el porqué, les pedí salir hoy dattebayo! -exclamó, ahora más encima, molesto.

-De acuerdo, de acuerdo, perdón, no te exaltes…que problemático…-este se rasca la cabeza, yo suspiro y tomo un trago-… ¿han estado muy pesados contigo? ...-me mira. Yo suspiro y me quedo mirando el trago.

-Tú sabes cómo es…-digo suspirando. El moreno me imita, también toma de su bebida.

-Negocios y familia…eso no debería ser…-este hace una mueca.

-…Me siento atrapado…todos vivimos en una burbuja…en una celda de cristal…-intento explicarme.

-Es bonita, pero sigue siendo una celda…aunque nos podría haber ido peor…hay gente que no tiene para comer…los dos lados son problemáticos-miro a Shikamaru, hago una mueca, él tenía razón, podría ser mucho peor.

- ¡Genial, ahora me siento culpable, por tener todo lo que tengo dattebayo! -exclamó, levantando los brazos exasperado.

-Es lo que hay Naruto…-este se muerde el labio-mi papá también me está presionando, con lo de la empresa, a Choji y a Ino también. La empresa YaNaKi está comenzando ascender…-este ríe un poco-estamos lejos todavía de los Senju, esas son las ligas mayores, pero estamos en lo más alto de las medias…la presión se está sintiendo…es muy problemático…-lo miro con impotencia. Esa era nuestra vida.

Desde que tengo memoria, fui educado en casa, Iruka-sensei se encargó de mi educación, también fue mi niñero. Cuando cumplí los 10 años, mis padres me enviaron a un colegio, estaba feliz, pensé que por fin podría tener amigos. Resultó que ese colegio era un prestigioso colegio privado, para lo mejor de la élite de Japón.

Logré tener amigos con el tiempo, mis amigos de toda la vida, pero pensé que iba poder ver algo distinto, salir de mi burbuja social; resultó todo lo contrario. Todos estábamos en lo mismo, pero, aun así, había diferencias. Lo mejor de lo mejor, se quedaban juntos, si no, eras excluido.

Cuando supieron de mi familia, me invitaron a ser parte de ese grupo de élite. Me sentí feliz, resultó que, a mis espaldas, hablaban pestes de mí. Se burlaban y me maldecían, maldecían a mi familia. Frente a mí, eran geniales, me mostraban sonrisas, a mis espaldas, me escupían. Cuando lo descubrí, me dolió, llegue llorando a casa y suplique que me cambiaran de colegio.

Pero no me dejaron, me instaron a que fuera con la frente en alto, que tenía que sentirme orgulloso de mi apellido. Lo intenté, comencé todo de nuevo, por lo menos en la segunda ocasión, conocí a Shikamaru, él había sabido siempre, la manera falsa en que me trataban. Me confesó que, lamentaba no haberme contado, prefirió alejarse, pero ahora, se sentía avergonzado.

Pude ver algo real en él, así que comencé a juntarme con el moreno. Este me presentó a su mejor amigo, Akimichi Choji, y a Yamanaka Ino, a ambos los conocía de toda la vida. Las tres familias habían fundado la empresa YaNaKi, partieron de cero hace años atrás; hoy, era una de las empresas más influyentes del mercado, líder de las empresas medias.

Los tres me entendieron, sobre lo que es ser parte de una familia influyente. Lo falso que pueden tratarte en ocasiones, y el estrés que conlleva.

Cuando pasamos a la enseñanza media, los cursos se mezclaron y esto llevo a que, conocimos a más personas. Estaba Inuzuka Kiba, su familia montó un negocio veterinario, y productos para las mascotas, con los años, se convirtió en una línea exclusiva y muy cara.

Conocimos a Lee, su familia era humilde, pero muy, muy trabajadora, ellos también habían montado un negocio, con una línea de ropa deportiva, prácticamente, toda la ropa sobre el deporte que imaginaras. Los más ricos, lo miraban en menos, los miraban en forma despectiva, por ser un "nuevo rico", su apellido no decía nada, no tenía historia.

Pero eso me daba igual, Lee y su padre, Gai, eran personas extremadamente amigables, trabajadoras, y dedicados cien por ciento a su trabajo.

Finalmente, conocimos a Hyuga Neji, al comienzo, nos llevamos horrible. Resulta que él era parte de la empresa rival a la de mi familia, era parte de la élite, y él era todo lo que yo odiaba; un tipo orgulloso, narcisista, falso y cruel.

Se necesito que nos moliéramos a golpes, en el patio trasero del colegio y que casi nos expulsaran, para que pudiéramos hablar, y descubrir que pensábamos parecido. Ambos sufríamos del estrés de pertenecer a una familia influyente.

Con eso, cerramos el circulo. A partir de ese momento, los seis íbamos a todos lados juntos, resistíamos el estrés juntos, nos juntábamos cuando queríamos olvidar nuestros destinos y apellidos.

Hoy, los había llamado para venir a la disco. Quería bailar, tomar y, con un poco de suerte, divertirme con alguien, para sacarme el estrés. Todos me habían entendido y habían venido, todos menos Ino y Neji, él estaba ocupado y, lamentablemente, no había podido venir. Al parecer su familia estaba haciendo un negocio importante con la familia Uchiha, la otra empresa de élite.

Hago una mueca, nosotros teníamos que negociar con ellos en dos semanas más, mi familia no había parado de dar la lata con eso, estaban enfurecidos. Ambas familias se odiaban de muerte, por un problema que ocurrió entre el bis abuelo Hashirama y unos de los Uchiha. Por eso, el mayor había explotado, y había estado tenso toda la semana, Kaka-sensei, y Iruka-sensei habían estado insoportables conmigo, que la rutina que tenía que presentarles a los Uchiha, tenía que salir perfecta.

Estaba harto de practicar esa rutina, un poco más y salía en mis pesadillas. Vuelvo a beber y comento-…la vida es complicada, la nuestra es así…supongo que tenemos que superarla, lo mejor posible…-el de la coleta suspira, pero me alza su vaso, para un salud, choco mi vaso con el suyo. Cuando ya creo que me lo voy a tomar todo, aparecen por fin los demás.

- ¡¿Dónde mierda estaban dattebayo?!-exclamo, levantando los brazos, exaltado. "Tal vez no tuve que tomarme ese trago casi al seco" pienso. Estaba exagerando con mis movimientos, otra vez.

-Relájate dulzura…-le hago una mueca a Kiba, y le muestro el dedo, este se ríe. El muy imbécil, siempre me estaba molestando con mi sexualidad.

Eso había sido otro golpe fuerte en mi vida. En segundo medio de secundaria, cuando todos los hombres comenzaron a fijarse en nuestras compañeras, es decir, las hormonas se hicieron presentes, y ellas me miraban a mí al mismo tiempo, es que me di cuenta, que ninguna me atraía.

Pensé que podría ser, porque a mis compañeras no las encontraba atractivas, pero no era así. Las veces que salíamos de fiesta, o veníamos a la disco con los chicos, es que me di cuenta, cuando se acercaba una chica, e incluso se pegaba a mí, con todos sus pechos sobre mi torso, y me abrazaba, que yo no sentía nada.

La historia fue distinta, cuando bailando, un chico se me acercó. No entendía sus intenciones al principio, cuando me toqueteo el trasero, me prepare para darle un puñetazo, pero este me sonrío y me besó, ¡ME BESÓ!

Quedé tan estático, porque se sentía bien, se sentía muy bien. Y mientras bailaba pegado a él, e intercambiamos uno que otro toque, es que me di cuenta, era simple, no me gustaban las chicas, porque yo era gay.

Luego de combatir con eso por un mes, me dije que no valía la pena, yo era gay y no podía cambiarlo, y no había nada con eso…excepto para mí familia. No me había atrevido a decirle nada a nadie de la familia, hasta la fecha, ni a mis padres, sólo a mis amigos, que eran más amplios de mente, fueron quienes me escucharon y me apoyaron.

Aunque Kiba, en buena onda, no perdía la oportunidad de molestarme con eso. Yo no perdía oportunidad de dejarle en claro al moreno que, aunque yo era gay, no era una florecilla, si alguien se metía conmigo, lo iba a dejar en coma en el suelo.

-Ya te lo he dicho Kiba, tú…-lo señalo-te falta mucho encanto para llamar mi atención-le sonrío burlón, los demás estallan en risas. El Inuzuka me muestra el dedo del medio, mientras hace una mueca, estallo en carcajadas.

- ¿Quién se va a fijar en ti, rubio teñido? -este hace otra mueca, mientras se levanta rápidamente, y me da un certero golpe en mi hombro.

-Aunque eso no es totalmente cierto…todas las chicas miran a Naruto-kun-comenta Lee, echando un vistazo a los alrededores.

Shikamaru suelta un resoplido divertido -al parecer, tú pelo teñido les gusta a las personas-lo miro, esta vez, apuntando mi mal genio hacía él.

- ¡¿Por qué siguen con eso?!, ¡yo no soy teñido, es mi color de pelo natural dattebayo! -vuelvo a exclamar molesto. Lo demás se ríen.

-Claro que lo sabemos, nos gusta molestarte con eso, eso sí, en buena onda-me dice Choji. Está picoteando la comida que trajeron. Suelto un gruñido, y ataco la comida también.

Toda la vida me han molestado, o envidiado, por el color extravagante de mi pelo, un rubio dorado y puntiagudo. Aquí en Japón, llama la atención, todos son de cabellos oscuros. Mi familia proviene de Estados Unidos, es más, mis primeros diez años de vida, los viví en U.S.A, donde aprendí a hablar inglés como primera lengua, por eso, la asignatura de inglés, siempre a mí me fue muy bien.

Allá, ser rubio de ojos azules, no es la gran cosa, pero aquí, llama la atención. A veces en forma positiva, como en el caso de las mujeres, a veces, en forma negativa, a algunos imbéciles se les calentaban las bolas, que yo tuviera tanta atención, así que querían darme unos buenos puñetazos.

Otro grave error. A los trece años, luego de otra golpiza que me habían dado, me cansé del bullying, y le pedí a mi familia, que quería recibir defensa personal. Fue así que comencé a entrenar, Kaka-sensei me entrenó duro en varias disciplinas; ninjutsu, karate, capoeira, lucha libre y más.

Al comienzo fue horrible, siempre estaba con moretones y llorando en las esquinas. Mamá siempre me terminaba yendo a buscar y dándome consuelo, pero me hacía sentir avergonzado, encondiéndome atrás de mamá, así que me daba ánimos, y volvía a practicar.

Con los años, me fui haciendo imparable, cada vez que un tarado se burlaba de mi cabello, lo dejaba comiendo tierra. Fue así que me comenzaron a respetar, ahora, ya nadie se burlaba, excepto a veces, mis amigos, pero siempre en buena onda.

Además, siempre pude contar con el apoyo de Ino, al ser también rubia de ojos azules, nos entendíamos. Los Yamanaka tenían una mezcla sanguínea con los alemanes. Ino nunca había ido allá, y sus padres y ella, eran japoneses, pero los genes eran muy fuertes, todos eran rubios.

-Oye, y ahora, ¿qué fue lo que pasó?, ¿por qué terminaste estallando esta vez? -me pregunta Shikamaru. Todos me voltean a mirar. Yo suspiro.

-…Tengo que preparar una rutina para los Uchiha, en dos semanas más…-hago una mueca, y apoyo mi rostro en mi mano, mientras miro a la mesa-me van a comenzar a involucrar más fuertemente en los negocios familiares. Según papá ya tengo edad…tsk, ustedes saben cómo es…-me encojo de hombros, todos asienten suspirando-esa rutina de baile, es tradición en mi familia…invita y honra a los futuros socios, y presenta nuestras tradiciones…pero no sé, comencé a pensar y me sentí como animal de zoológico…todos esos Uchiha mirándome…-hago una mueca.

-…Si…de seguro todos se van a estar masturbando, mientras te miran bailar-comenta Kiba. Lee escupe fuertemente su trago y comienza a toser, Choji hace otro tanto, pero con la comida. Shikamaru sólo niega con la cabeza. Luego del shock, me abalanzo sobre el imbécil de Kiba, y le doy un buen puñetazo.

- ¡Tú estás enfermo!, ¿qué te pasa dattebayo? -lo miro, frunciendo el ceño.

-Creo que esta vez, te pasaste de la raya Kiba-kun-Lee lo mira también.

- ¡Son unas exageradas!, ¡sólo era una broma! -grita Kiba, encogiéndose de hombros.

-Tú estás mal de la cabeza-comenta tranquilo Shikamaru.

- ¡A ver!, sólo digo que no tienes que ser tan exagerado, tú has el estúpido baile, arreglas negocios con esos capullos, y listo, nunca más los vuelves a ver-este hace movimientos con las manos.

- ¡Ya lo sé Kiba!, sólo te cuento lo que sentí…básicamente el estrés me llegó otra vez…-niego fuertemente con la cabeza-si no quieres escucharme, ¡bien, yo me voy dattebayo! -al instante, todos comienzan a hablarme para que me calme y los escuche.

-Naruto, Kiba es un bruto para decir las cosas, pero lo que queremos decirte, es que intentes relajarte. Saca todo tú estrés ahora, con nosotros, y listo, no les des más vueltas al asunto-me sonríe Choji.

- ¡Así es Naruto-kun!, ¡tenemos que divertirnos, trabajar duro, y que nuestros esfuerzos valgan la pena! -grita Lee emocionado.

-…Hay que hacer lo mejor que podamos con lo que tenemos-dice simplemente Shikamaru.

Recuerdo que todos también tienen sus problemas, sus negocios familiares, su cuota de estrés. Que ahora más encima me estén intentando animar, es algo muy especial. Les sonrío más calmado.

-De acuerdo…-asiento-son gajes del oficio, un poco de estrés. En verdad los llamé justamente para que nos divirtamos, ¡así que hagamos eso dattebayo! -exclamó animado.

- ¡Sí! -gritan todos.

- ¡Este es el Naruto que conozco! -me dice Kiba, pasándome su brazo sobre mis hombros.

Todos rodamos los ojos, pero tomamos los tragos, los chocamos y comenzamos a beber y a comer, mientras nuestra charla se aligera. Hablamos de los últimos chismes en clases, de los profesores, de los que nos caían mal, de las chicas que los muchachos querían conquistar, yo sólo me río. No me gustaba nadie del colegio.

Había tenido una corta, pero apasionante relación con un compañero, Gaara. Con él había perdido mi virginidad, había experimentado lo que era estar loco y totalmente enamorado, y lo que era estar en una relación amorosa.

Pero luego de un año, nos separamos. Las cosas ya no estaban funcionando muy bien, habíamos perdido la pasión por el otro, sólo estábamos juntos por la costumbre, cuando nos dimos cuenta, decidimos, ambos, separarnos. Quedamos como amigos, a veces hablábamos, aunque igual era un poco incomodo, luego de todo lo vivido, era difícil tener una real y pura amistad con tu ex.

-Oye, pero, Shikamaru… ¿y qué pasó con Temari? -le pregunta Choji. Todos nos volteamos a mirar al de coleta, este desvía un poco la mirada, pero puedo ver que sus mejillas, están sonrosadas.

-Uyy… Shikamaru enrojeció, ¡debe ya ser serio! -lo codeo, esta vez, yo molestando.

-Cállense…que problemático-este se rasca la cabeza.

- ¡Problemático mis bolas Shikamaru! - le grita Kiba. A todos se nos cae una gotita de la cabeza, ante su energía-las chicas…o chicos-me señala con su cabeza-no se conquistan solos, ¡hay que ir y trabajar la relación! -este levanta el puño energético.

-Pero que yo recuerde…tú no has estado en una relación…-comenta Choji, mientras sigue comiendo sus papas. Kiba se queda estático, y luego se va a un rincón a llorar. No puedo evitar doblarme de la risa.

- ¡Ustedes son unos pésimos amigos, y eso que los quería animar!, ahora soy yo el desanimado…- este hace un puchero. Todos nos reímos, pero luego nos dedicamos a apaciguarlo.

-Bueno, bueno, a lo que queríamos llegar, es que…Shikamaru-kun, si te gusta Temari-san, tienes que poner también de tu parte. Una relación es de dos personas-dice esta vez Lee.

- ¡Ya lo sé! -el moreno suspira-lo sé…le dije que soy un poco lento para estas cosas, y ella acepto ir lento…me dijo que le gustaba mejor de esta manera… siempre cuando no me metiera con nadie más, que si lo hacía me iba a rebanar en pedazos…-Shikamaru se comienza a poner verde. Todos estallamos en risas ante su reacción.

-Bueno, bueno, creo que ya es momento de ir a divertirse-comenta Kiba, unos minutos después.

- ¿Qué?, ¿acaso te estamos aburriendo? -le lanza Shikamaru.

- ¡Claro que no!, ¡pero bueno, estamos todos solteros!, excepto por ti, vamos a soltar presión, para eso vinimos, ¿o no? -comenta Kiba. Todos suspiramos, pero le doy la razón.

-Supongo que es verdad, no venimos sólo a tomar y comer, ¡vamos a bailar un rato! -digo, ahora animado.

- ¡Esa es la actitud Naruto-kun! -Lee se levanta, emocionado.

-Sólo lo dices, porque tú bailas bien Naruto…-dice Choji, mirando a la mesa. Me acerco y le apoyo mis manos en sus hombros.

- ¡Aquí nadie baila mal!, bailamos para divertirnos, y tal vez, encontrar alguien interesante para pasar la noche, pero nadie se va a estar burlando-le digo para darle ánimos, este me lanza una sonrisa, agradecido.

Así es como todos nos bebemos los tragos al seco, y vamos a la pista de baile. El estar con mis amigos y el alcohol en mi sangre, está provocando que, de por sí la poca vergüenza que tengo, desaparezca.

Me olvido de todo, y simplemente me dejo ir. Comienzo a bailar, y tirar pasos de mis videos de música. Los chicos me hacen coro, y luego de unos minutos, la gente de alrededor, también comienzan a gritarme y a vitorearme. Me río feliz, mi estrés ya se había ido hace tiempo.

No es luego de una hora bailando, y que tengo la camiseta toda empapada, por el baile y el ambiente cerrado y lleno de gente, que decido tomarme un descanso.

Me dirijo a la barra, sintiéndome inestable, decido pedir agua. Me siento a esperar, y una vez me llega mi pedido, me relajo.

~The club isn't the best place to find a lover
So the bar is where I go
Me and my friends at the table doing shots
Drinking fast and then we talk slow~

Me río al escuchar la letra, era como si la canción me estuviera describiendo, precisamente en este momento. Me tomo el agua, y picoteo los maní de la barra.

- ¡Vaya!, alguien que se lanza esos pasos, uno pensaría que estaría tomándose un pisco entero, o un tequila, no precisamente agua…- me sobresalto, me giro rápidamente a mirar atrás mío. Claro error, mi cabeza me da vueltas, y tengo que sujetarme fuerte de la barra.

Una vez un poco más estabilizado, me concentro en ver quien me hablo. Un joven pelinegro me mira, se nota que se está aguantando la risa.

-Veo que tus reacciones fuera de la pista de baile, no son muy rápidas que digamos-este me muestra una sonrisa socarrona, me dan ganas de darle un buen puñetazo. Pero me lo pienso, y decido hacer algo, que sé que le va a molestar más.

Me echo hacía atrás en mi silla, y apoyo los brazos atrás mío, apoyándome en la barra, y le sonrío prepotente- ¿sabes?, no tienes que presentarme este teatro, ¿te crees mejor que yo?, pues entonces, ¿por qué no me quitabas los ojos de encima, mientras bailaba? -le sonrío, prepotente y coqueto.

Este suelta un bufido-ya quisieras, aunque la verdad, era un poco difícil no verte, se nota que te gusta llamar la atención-me señala con la barbilla-en especial con ese pelo teñido-esta vez, yo suelto un bufido.

Me inclino más cerca de él, y me señalo el cabello-lamento decepcionarte, pero este pelo, es completamente natural-le sonrío- ¿celoso? -me vuelvo a apoyar contra la barra, con los brazos extendidos-sé que no es muy especial tener el pelo negro, aquí en Japón, pero tienes que controlar esos celos, es un poco patético de ver-le comento.

Él me hace una mueca, yo sonrío. No sé bien que me pasa, puede que en verdad me pasé con los tragos, pero molestar a este tipo me está calentando, como hace meses nada hacía, ni las revistas que celosamente guardaba con llave, debajo de la cama.

-Yo creo que tanto cabello, es para ocultar tanta cabezota, aunque me pregunto que tiene, cerebro no de seguro-me lanza una sonrisa prepotente, esta vez, yo le hago una mueca despectiva.

-Escucho muchos insultos, pero te recuerdo que fuiste ¡tú!, quien se acercó a ¡mí ¡-le remarco, haciendo énfasis.

-Como dije, tienes la cabeza muy inflada-me muestra una sonrisa socarrona, camina y se apoya en la barra, en el asiento a mi lado-yo venía por un trago, pero me estabas estorbando-esta vez yo suelto un bufido, sin creerme esa excusa barata.

-Si claro, hare como que te creo-este rueda los ojos y se fija en el trago que le acaban de servir. De reojo, me dedico a mirarlo. Es cierto que ser pelinegro en Japón, no tenía nada de especial, pero este tipo hacía que su pelo oscuro, le diera un aura especial, de que era hermoso, lo era, no podía negarlo.

Él le da un trago a su bebida, y me da la oportunidad de seguir mirándolo. Era blanco, con ojos y pelo oscuro, pero tenía una fortaleza y una delicadeza, al mismo tiempo, en todos sus movimientos. Cuando este flecta el brazo, para llevarse el trago a la boca, me doy cuenta que, aunque es delgado, tiene su cuerpo bien curtido, y unos buenos músculos. Trago saliva y volteo la mirada al frente.

- ¿Disfrutaste la vista, usuratonkachi? -este sonríe arrogantemente, pero con la mirada al frente, sin mirarme.

- ¡Tsk! ...fíjate que no te estaba mirando a ti-digo, pero sé que me atrapó observándole. "Maldición, ahora es él quien lleva la delantera" pienso molesto-… ¿sabes?, la verdad es que si te estaba observando…-este frunce el ceño y me mira, yo le sonrío-te estaba mirando, como eres tan paliducho, pensé que podrías estar por desmayarte, teme-le devuelvo el pase.

- ¡Tsk! ...deja de hablar idioteces, dobe. - "¡victoria!, Naruto 1, y…" frunzo el ceño. Lo miro más intensamente, este me mira, también frunciendo el ceño- ¿y ahora que te pasa tarado? -exclama.

Me río un poco-estaba pensando que llevamos casi una hora molestándonos, pero realmente, ni siquiera conozco tu verdadero nombre. Nos estamos llamando por sobrenombres, ¿no sería mejor saber el nombre del otro? ... así los insultos serían mejores-le sonrío, este bufa, sacudiendo la cabeza.

- ¿Una hora?, creo que estás exagerando, con suerte llevamos conversando una media hora-comenta este, dándole un sorbo a su trago.

-Discúlpeme, señor soberano del tiempo, de acuerdo, llevamos hablando... MEDIA HORA- le digo, acentuando las palabras, este rueda los ojos, pero luego sonríe.

-Sasuke... - dice simplemente. Me giro a mirarlo de sopetón, de repente, muy confundido.

- ¿Qué? ...- me lo quedo mirando. Este vuelve a rodar los ojos.

-Me gusta lo del señor del tiempo, pero mi nombre exacto, es Sasuke... te lo puedo deletrear, si es muy difícil para ti -me muestra su sonrisa socarrona. Bufo y aparto la mirada de él.

-Parece un nombre importante...- le comento.

-Más o menos...- este se reacomoda en la silla, y pregunta, cómo quien no quiera la cosa-y.… ¿tú nombre es importante o no? - este mantiene la mirada al frente. No puedo evitar sacudir la cabeza, mientras me río.

-Más o menos…- este vuelve a rodar los ojos, ante mi respuesta. Me río, pero le contesto-…Naruto…-este me mira, le extiendo mi mano, este parece desconcertado por un segundo-es un placer conocerte…Sasuke…-este suelta un resoplido, pero me estrecha la mano.

-Ya veremos si es un placer…-me río.

-Tú tienes que tener siempre la última palabra, ¿o no? -este sonríe, mientras se da la vuelta, hacía la barra.

-Siempre…-dice este, yo me vuelvo a reír.

Lo miro, y me acerco más a él, este salta sorprendido y se me queda mirando, por un momento en blanco-…pues vas a tener que esforzarte, porque no voy a dejar que te quedes, con la última palabra-este entrecierra los ojos. De repente, es él quien se me acerca, y yo soy el sorprendido.

-…Eso ya lo veremos…-siento mis mejillas enrojecer. "Son los tragos, son los tragos, eso me pasa por tomar mucho" me intento convencer. Este sonríe, pero no se separa.

Me giro a la barra, me acabo mi agua de un trago, y le agarro la mano. - ¡Hey!, ¿qué te pasa? -este intenta soltarse, pero yo lo arrastro a la pista de baile.

-Baila…-este me mira confundido- ¿te burlabas de mí?, entonces baila…-me acerco a él-si quieres ayuda…puedo mostrarte como se hace-este entrecierra sus ojos ónix, pero extiende sus manos, como diciendo, "haz lo que quieras", sonrío.

Le tomo sus manos, y lo acercó a mí. Le agarro de la cintura, y lo voy guiando, mientras bailamos. Nuestros cuerpos se deslizan juntos, nuestras caderas pegadas y sacudiéndose de un lado para el otro, mientras descendemos hacía el suelo.

Le paso mi brazo sobre su hombro, para agarrarme mejor, este me estrecha más cerca de su cuerpo. Termino pasando mi mano por su cabello, era realmente sedoso y suave, este sonríe, al parecer, le gusto eso.

No sé muy bien cuanto tiempo seguimos así, no es hasta que cambian la música, y esta insta a que las personas salten más, por ser música electro, que decidimos darnos un descanso.

Mientras lo sigo, me acuerdo de los muchachos. Intento mirar de un lado a otro, pero no veo a nadie, cuando ya me voy a rendir, diviso a Shikamaru. Cuando nuestros ojos se conectan, este me sonríe, y me levanta el pulgar, sé que vio mi espectáculo con Sasuke, me río extasiado y le devuelvo el gesto.

Sigo al moreno. Por lo menos, ahora me siento más tranquilo, mis amigos sabían que no estaba muerto en una zanja, sino que…bueno, realmente estaba pasando un buen rato.

Nos tomamos otro trago, y cuando la música cambia, volvemos a bailar. Pierdo el sentido del tiempo, es más, comienzo a caerme un poco, en cierto momento, casi me termino cayendo sobre Sasuke, por lo menos, él me ataja.

No sabría decir el momento exacto, pero entre la caída, la atajada, y el agradecerle, bueno, nos terminamos besando. Lo arrastro lejos de la pista, y terminamos chocando contra la pared, este me tenía sujeto de la cadera, y su otra mano, la tenía metida en mi cabello.

No podía engañarme, estaba muy excitado. Me separo un poco, y lo arrastro al baño, me apodero de un cubículo que, por cierto, estaba asqueroso, y lo sigo besando. Desciendo con mis manos, y le aprieto el culo. Este gime contra mi boca, y me cuelgo de él, este me estampa contra la pared, y así me mantiene, sintiendo todo su cuerpo.

Tal vez de seguir así, podríamos haber tenido relaciones, pero justo en ese momento, escuchamos un escándalo, al ser estampada la puerta de entrada del baño.

-¡Naruto!-grita alguien, al principio no entiendo, sigo besando a Sasuke, hasta que los gritos y la voz, van entrando en mi cerebro-¡SEN…!-escucho un golpe, y un quejido de la persona que estaba gritando-… ¡bien!, ¡UZUMAKI NARUTO, trae tu trasero aquí, tenemos problemas! -comienzo a parpadear, y de repente, me doy cuenta que esa es la voz de Kiba.

Abro el cubículo de golpe, y me acerco a Kiba y a Lee.

- ¡¿Y ahora que les pasa?, ¿por qué tanto escandalo?!-les grito. Tomo aire, para bajarme la calentura, podía sentir a Sasuke atrás mío.

-Pues eh…-Kiba comienza a masajearse el cuello nervioso, lo miro con un tick en mi ojo.

- ¡Apúrate! -lo apremio.

- ¡Bien!, tenemos problemas, ¡nos descubrieron!, saben donde estamos-Kiba deja caer sus manos.

- ¡¿Qué?!, ¿cómo? -lo miro, estrechando los ojos.

- ¡Oe, no me mires a mí!, ¡la culpa fue de Choji! ...-este suspira, y comienza a hablar-le llamaron sus padres, obviamente, escucharon el ruido, y como él no sabe mentir muy bien, pues…lo descubrieron, y de ahí, comenzaron a llamar a los demás padres, y bueno…ya saben que lo de la casa de Shikamaru, fue una tapadera-suspiro fuerte, y me masajeo las sienes.

- ¡Diablos!, ¡ahora sí que estoy muerto! -suspiro exasperado y frustrado. Me volteo a mirar a Sasuke, quien me eleva una ceja interrogante, me sonrojo de la vergüenza- ¡en verdad, en verdad, lo siento!-le hago una mueca apenado-¡no puedo quedarme, pero en verdad me divertí, fue un placer conocerte dattebayo!-me acerco rápidamente a él, y le doy un beso en la mejilla-…¡tal vez por las cosas de la vida, nos volvamos a ver!-le grito, mientras salgo rápidamente del baño, empujando a Kiba y a Lee.

-…Lamentamos arruinarte el momento Naruto-kun-me dice Lee, mientras vamos rápidamente hacía la salida. Suspiro fuerte, frustrado.

-Ya no veo la hora de tener 18 años, y que nuestras familias dejen de joder, cada vez que vamos a la disco-digo molesto.

-Ya te falta un mes, aguanta un poco más, y tendrás 18 años-me dice Kiba.

Suspiro, y me apresuro a la salida. Entre todo lo que ocurre, siento que todo el alcohol se va, cuando nos reunimos en la salida, con Choji y Shikamaru, nos montamos rápidamente en un taxi y nos dirigimos a nuestros hogares.

"Por lo menos me divertí…es verdad fue un placer conocerte, Sasuke" pienso, mientras miro por la ventana del taxi.