Mazmorras


– Aún no puedo creer que te guste ella.

– …

– Digo, enserio ¿Qué le ves? Al menos es sangre pura*, supongo que ya es algo ¿no?

– …

– Aunque… no, ni siquiera tiene buena figura, ni para un revol…

– Draco, por favor ¡callate!

– Theodore, enserio ¿Padma Patil?

– Te lo he dicho miles de veces, no me gusta, no me ha gustado y no me gustará.

– Pero si solo venimos cuando ella está aquí en la biblioteca y nos sentamos cerca de su mesa.

– Draco – dijo en tono de advertencia.

– Bien me callare… ¿al menos la invitaras al baile de navidad? ¿O ya tienes pareja?

– No, aun no tengo pareja, no quiero ir al baile.

– Todos estarán ahí, debemos demostrar estatus.

– Tres campeones y el que representa nuestra escuela es un Hufflepuff.

– ¿Querías que fuera tu chica Ravenclaw? He oído que en esta competencia han muerto muchos.

– Suficiente, no soporto escucharte más, te veré en los dormitorios.

– Vamos, solo estaba jugando. A que no puedes invitarla.

– La invitare y cuando me rechace me darás 100 galeones.

– Trato – Draco estiro la mano para cerrar el convenio con un apretón, Theodore tomo su mano, dejo sus cosas en la mesa y se dirigió con ella.

– Buenas noches Patil… Padma Patil, me preguntaba ¿Te gustaría ir al baile de navidad conmigo?

– Claro – respondió son una sonrisa.

– Bueno adi… ¿Qué?

– Iré al baile contigo.

– De acuerdo, te recogeré en tu torre – Theodore se dio la vuelta y se fue a su mesa.

– No te pagare, porque no te rechazo.

– Púdrete, me largo a las mazamorras.

– De nada – Theodore lo vio vacilando en que decir, suspiro cerrando los ojos.

– Gracias Draco


Muchas gracias por leer, un beso hasta donde se encuentren.

Palabras: 273

*No tengo el dato claro si es sangre pura o no, pero vamos a decir que las hermanas Patil lo eran.