Holi, gracias por los vistos y comentarios. Bueno, aquí seguimos con la desesperación, esta vez, por parte de Naruto. Espero que les guste.

"I want to scream, but I can´t"

Naruto

Me veo al espejo, tenía bien puesto mi traje, zapatos lustrados, reloj en la muñeca, bien peinado y con los dientes limpios. "Todo en orden dattebayo" pienso, asintiendo enérgico frente a mi reflejo.

"Entonces ¿por qué no me siento listo?", suspiro largo y nuevamente, un poco abatido. Me siento en la orilla de la cama.

El fin de semana había sido un infierno, no había podido sacarme al moreno de la cabeza. No había importado que tan fuerte subiera el volumen de la música, "provocando que mamá gritara, hasta para despertar a los dioses dattebayo", pienso rodando los ojos. No había importado todas las películas de acción que me vi; ni con todas las explosiones, pude acallar mis recuerdos. Nada había servido.

"¡NI SIQUIERA EL RAMEN HABÍA SERVIDO DATTEBAYO!", vuelvo a suspirar fuertemente y me dejo caer en mi cama. Ni el mayor de los manjares, como era mi preciado ramen, había podido distraerme…" ¡incluso me supo mal!, ¿qué tan jodido estaba dattebayo?'".

No tenía ganas de ir a la reunión. Había estado todo el día distraído en la escuela, los profesores me habían regañado en todas las asignaturas; Ibiki-sensei, el maestro de matemáticas, incluso me había tirado el plumón a la cabeza, para que atendiera a la clase. Además, como castigo público, me hizo resolver el problema del día en la pizarra, para que decir que fui un desastre y un hazme reír.

Los chicos me habían preguntado que me pasaba, pero les había dado evasivas todo el día. Cuando las preguntas me colapsaron, había terminado gritando que la empresa me estresaba y que dejaran de joder. Luego de eso me había ido, dejándolos confusos.

-Tsk…-me muerdo el labio. Ahora me sentía mal por como los trate, "tengo que pedirles perdón mañana".

Sigo mirando al techo de mi habitación, siento como Kurama salta a mi cama y se acurruca a mi lado, lo acaricio de forma distraída. De repente, escucho como alguien toca la puerta.

-Adelante…-digo desanimado. Entra Iruka-sensei, me levanto y me siento. El mayor me mira, toma la silla y se sienta frente a mí.

-… ¿Estás bien Naruto? ...-siento al instante como mi corazón se calienta. Iruka-sensei siempre lograba eso en mí.

Él siempre había estado ahí para mí. Mis padres lo contrataron cuando yo tenía unos tres años, desde entonces ha estado ahí para educarme, es como un segundo padre. Me enseñó a contar; a leer, me enseño sobre la moral, sobre la religión, veíamos películas juntos, jugamos videos-juegos juntos también. Para mí, él era más que un sirviente, era parte de la familia y mis padres lo trataban como tal, mi papá lo había integrado al círculo familiar, de la misma manera que a Kaka-sensei.

Obviamente, yo ya no era un niño y no necesitaba una niñera, así que Iruka-sensei tenía más obligaciones en la empresa que conmigo directamente. Pero, de todas maneras, él se encargaba, igual que Kaka-sensei, de instruirme y educarme para hacerme el futuro Hokage de la empresa.

-Si…umm…sólo estoy un poco estresado-le digo, masajeándome el cuello. Quería tanto poder decirle, poder contarle todo lo que estaba sintiendo. La verdad es que, también quería ir por papá y pedirle consejo.

"Pero eso es imposible…", soñaba con tener esa conversación padre e hijo. Típico los padres hablan de chicas con sus hijos y les dan consejos, pero yo no podía hacerlo. En primer lugar, mi papá ni nadie de la familia sabía de mi orientación sexual, segundo, mi problema era con un Uchiha.

Me muerdo el labio, siento como Iruka-sensei me toma la mano y la aprieta. Levanto la cabeza de golpe-si te sientes estresado, lo mejor es hablarlo, yo soy todo oídos, si no puedes, habla con tus amigos-me miro las manos, nervioso. Pero me doy un poco de valor y lo miro.

-Umm…en el hipotético caso de que yo…ehh…-me aclaro la garganta-en el caso que yo…-.

- ¿En el caso que tú…? -me insta a seguir el mayor.

Suspiro-en el caso que yo…pues, me agradara un Uchiha… ¿sería malo? ...-digo lo último casi en un susurro. El mayor abre los ojos como platos.

-…Naruto… ¿te hiciste amigo de un Uchiha? ...-por su tono, sé que debo dar marcha atrás.

- ¡No, no, no! -grito, negando con las manos frenético frente a su cara-es que…es que, sólo me lo preguntaba. El joven Sasuke se ve de mi edad, pensé que…-me encojo de hombros-pensé que podía ser buena idea, intentar ser amigos…por el bien de la empresa-hago una mueca, desanimado por mi mentira, pero Iruka-sensei me sonríe más relajado.

-Entiendo, me asustaste por un segundo. Me alegra ver que tienes buenas intenciones y piensas por el bien de la empresa-asiento, pero me encojo un poco sobre mí mismo-sería ideal mantener una buena relación con ellos, pero tú sabes que hay una historia complicada entre ambas familias. No te involucres de más con él, no es conveniente, ser amigos íntimos… no es lo ideal-se encoge de hombros.

"Pero yo no quiero ser amigo de él, quiero más dattebayo…" pienso aún más abatido y confuso.

"Lo que pasó, pasó, no hay nada más que hacer, pero eso es todo. Lo que ocurrió, es un secreto entre los dos, nadie tiene que saberlo… ¿entiendes?, ya no va a pasar nada más entre los dos, nuestra relación, es exclusivamente de negocios", las palabras de Sasuke me vienen a la cabeza.

Aprieto los puños, claro, puede que yo quisiera algo más, pero él no. Ese era el trato.

-Claro…no me involucrare de más con él dattebayo…-digo desanimado. Antes de que Iruka-sensei pregunte más, me levanto rápidamente y levanto los brazos, como si estuviera muy animado- ¡Yoshh!, ¡hora de irme dattebayo!, ¡vamos Iruka-sensei, tenemos que llegar a la reunión! -sonrió ampliamente y voy por mi mochila. El mayor resopla divertido, pero asiente y se adelanta.

Cuando sé que ya no me ve, se me cae la sonrisa. Vuelvo a suspirar largamente y me armo de valor para resistir la junta.

"Valor cobarde, no es la gran cosa dattebayo", me animo. Luego de despedirme de Kurama, me subo a la limosina, donde todos ya me estaban esperando.

Apenas llegamos, comienza la tortura. "¿Es enserio dattebayo?" pienso suspirando, pongo mi cara de ´aquí no ha pasado, mantente cool´, y me bajo de la limosina.

Frente a nosotros, la limosina plomo se abre y de esta se baja todo el clan de los Uchiha. Sigo a mi papá y a Ero-sennin, y cuando nos vamos acercando, lo veo bajar. Estaba colocándose un saco azul oscuro que, de algún modo, sólo hacía resaltar su pelo oscuro y su piel blanca que, no tiene ninguna puta espinilla. "¿Cómo lo hace para tener esa piel? …lo detesto dattebayo", hago una mueca.

Sasuke luego de ponerse su saco, con todo el puto estilo del mundo, levanta la mirada y la suya se cruza con la mía. Este hace una mueca, recuerdo que sólo me puse un traje negro, con una camisa blanca, no tenía mucho de especial, pero él me estaba devorando con esa mirada que me estaba mandando.

Tomo aire y me cruzo de brazos, miro a otro lado. "Estúpido Uchiha, deja de mirarme dattebayo, fuiste tú quien dijiste que ya no podía haber nada entre nosotros". Luego de los saludos, papá hace que todos entremos a la empresa.

Cuando llegamos, se reparten los documentos, decido concentrarme en estos y no en el pelo de cacatúa que tenía al frente. Por lo menos eso es lo que me gustaría decirle, pero el Teme parecía que usaba algún gel especial, es decir, su pelo estaba ordenado a la perfección y enmarcaba su rostro, dejándole una apariencia de soberbia y superioridad.

Lo único que quería era pasar mis manos, de nuevo, por ese cabello y desordenarlo a mi antojo. "¡Concéntrate!".

Miro los papeles, "gráfico del estado del dólar en el mes de…" comienzo a leer, pero comienzo a ser consciente de los movimientos del moreno. Está leyendo algo en su computadora y con los dedos, golpetea las teclas mientras espera, seguramente, que la página se cargue.

Respiro hondo y vuelvo a concentrarme en los papeles. Tomo un mapa y lo despliego, para ubicar geográficamente los lugares del proyecto, donde íbamos a instalar una serie de edificios residenciales.

Comienzo a anotarlos y hacer especificaciones en una libreta a mi lado. Mientras me concentro, saco la lengua por un lado de mi boca. No me doy cuenta de que lo hago, a veces lo hacía para concentrarme en pequeños detalles.

No hubiera sido importante, sino fuera que comienzo a sentir la mirada del Teme en mi cara, al levantar la vista, nuestras miradas quedan pegadas. Comienzo a perderme otra vez en esos ojos ónix, en esa expresión que parecía tan plana y sin emociones, pero que para mí era muy claro. Sabía tan bien lo que el peli negro estaba pensando.

Comienzo a sentir mi corazón en mi cabeza, sin darme cuenta de lo que hago otra vez, me mojo los labios. El moreno abre un poco la boca, y sé que, si lo tuviera pegado a mí, lo besaría sin pensármelo dos veces.

-Naruto, me das el mapa con los lugares listos-escuchó una voz un poco lejana. El moreno sigue mirándome los labios, comienzo a sentir la boca seca, tengo que tragar saliva y esto provoca que él siga observándome más fijamente.

- ¡Naruto! -me giro bruscamente. Ero-sennin me está mirando con las cejas elevadas, me río y me llevo la mano a mi cabeza. "¡Maldición!, ¿qué me pidió?, no puedo preguntarle, me va dar un puñetazo. ¡Piensa dattebayo!" – miro frenético la mesa, veo el mapa y apuesto por eso. Se lo paso, con una sonrisa tranquila.

-Gracias pequeñajo, creo que ya estás quedando sordo, con tanta música fuerte que pones en tu habitación-dice Ero-sennin, mientras se ríe mirando a los demás.

-Les digo lo mismo a Itachi y a Sasuke, todo el día enchufados a esos teléfonos, escuchando música. Es un milagro que todavía reconozcan nuestras voces- comenta el abuelo de los Uchiha. Creo que su nombre era Kagami.

- ¡Abuelo, estamos aquí presentes! - comenta el hermano mayor de Sasuke, Itachi. Me fijo en él, parecía bastante liberal, estaba usando un traje plomo, con su pelo largo y negro, que relucía bastante. Parecía bastante inteligente y tranquilo.

-El joven Uchiha tiene razón, además, si te había escuchado, no me esperaste mucho que digamos Ero-sennin-me la juego diciendo. Los demás resoplan divertidos, el ambiente era agradable. Itachi me sonríe, le devuelvo el gesto, me había caído bien el peli largo.

-Aunque hijo, tu abuelo tiene algo de razón, cuando pones los parlantes, es como estar dentro de una discoteca. Quedamos un poco mareados-se ríe papá. Fugaku-san también se ríe.

-Igualito a Sasuke-dice el mayor. El moreno resopla.

-Y ahora, ¿cuándo se volteo la situación en atacarme con sus quejas? -se lamenta este. Todos nos reímos, volteo a verlo, tenía una pequeña sonrisa en sus labios, igual que en la disco. No puedo evitar sonreír, era increíble como cambiaba el moreno simplemente con sonreír un poco.

Luego del pequeño recreo improvisado, continua la reunión. Seguimos discutiendo las estrategias financieras de construir uno de los tres edificios, que queríamos implementar. Ahí la empresa Uchiha, al ser especializados en finanzas, nos estaban ayudando, de ahí nuestra alianza.

-A ver, poner este edificio aquí justamente… -comenta el más viejo de los Uchiha, Izuna-san, mientras apunta con un dedo el mapa desplegado sobre la mesa- va a ser complicado por tales razones. Sasuke, dame la lista, por favor-el mayor extiende la mano. El moreno le facilita el documento.

- ¡Ah Naruto!, pásale también los gráficos que hicimos ayer, sobre la estructura a construir de ese edificio – me dice Kaka-sensei. Rebusco entre la pila de papeles, hasta encontrarlo.

Le acerco el documento a Sasuke, este se acerca a recibirlo y es ahí cuando nuestras manos se tocan. Puedo sentir como una corriente eléctrica me recorre la mano y todo el brazo, hasta que el escalofrío me recorre todo el cuerpo. Dejo salir una exclamación de sorpresa.

El Teme también se estremece, no es muy perceptible, pero lo noto. Nos volvemos a mirar y esta vez, mi corazón suena más fuerte que una tormenta eléctrica. Siento como mis mejillas de colorean ligeramente. Sasuke aprieta los labios y aparta bruscamente su mirada de la mía y le pasa los papeles a su bisabuelo.

Vuelvo a ser consciente de que estoy en una sala de reuniones, llena de mi familia y la del moreno. Al parecer, nadie se había dado cuenta.

Tomo una exhalación larga e intento calmarme. Luego de una hora después, la junta termina. Me levanto rápidamente y me dirijo al baño.

Al llegar me encierro en un cubilo, e intento respirar y relajarme. Me saco el saco y me doy cuenta que a pesar de estar muerto de calor, tengo los bellos de mi brazo erizados. "Estúpido Teme, estúpido cuerpo que reacciona con ese idiota".

Luego de haberme calmado pasados unos minutos, salgo del cubículo y me encuentro de cara con el moreno. Al parecer, este estaba esperando el baño porque, por la sorpresa, abre los ojos como platos. Se me seca la boca y lo peor, es que me quedo boca abierto, mirándolo como imbécil.

Este me mira y ve mi boca abierta, vuelvo a tragar nervioso. Como en un verdadero trance, el moreno alza la mano y la posa sobre mi mejilla, su mano está un poco fría, pero al mismo tiempo, hace que me acalore. Me sonrojo furiosamente.

Me quedo como hipnotizado mirando sus ojos oscuros. Este luce de la misma manera que yo, mira mi rostro y con su pulgar, comienza a acariciarme mis marcas de nacimiento que tengo en la cara. Odiaba esas marcas; en mi infancia, o se burlaban de mi pelo, o de mis marcas.

"¿Qué?, ¿acaso quieres ser un tigre?" -estallaban en risas. "No, él es un gato, es como un gato mojado y patético", se seguían riendo. No importaba cuanto llorara, ellos se rían y me pateaban.

Pero ahora…pero ahora Sasuke me miraba tan profundo, y con su pulgar me acariciaba con tanta dulzura y erotismo, que no puedo evitar acercarme un poco más a él. Este sigue acariciándome y con su pulgar, comienza a delinearme los labios. No puedo evitar tragar y cuando cierro la boca para hacerlo, termino besando su pulgar.

Este deja salir una exhalación, sus mejillas igual se colorean. Intento cerrar la boca, pero me cuesta, estoy respirando mal y al intentar cerrar la boca, sólo logro marearme, me termino apoyando un poco en él. Este sigue acariciándome los labios, no pudiendo aguantarme más, giro un poco el rostro y beso su mano. Me aventuro un poco más ya que, beso y mordisqueo su pulgar, mientras cierro los ojos. Lo escucho suspirar.

Lo miro, su rostro está aún más rojo, pero deja salir una especie de exhalación mitad gemido. No puedo evitar sonreír y apoyo mi rostro en su mano, "ahora sí que parezco gato, frotándome contra su mano", este a pesar de todo, sigue acariciándome. Comienzo a respirar más rápido, él otro se sigue acercando. Otra vez entreabro mi boca, con su otra mano, el moreno me agarra de la cintura y me acerca a él.

De repente, escucho como alguien toca a la puerta del baño. Ambos saltamos conmocionados, nos quedamos mirando con los ojos como platos. Estoy respirando como si hubiera ido a una maratón. Al mirar mi reflejo, veo que tengo mi rostro rojo y brillante, "mátenme".

Suspiro y me acerco al lavamanos- ¡hola!, disculpe, ¿hay alguien adentro cierto?, ¿se puede usar el baño? -pregunta el hombre por afuera.

Abro la lleva y comienzo a lavarme la cara con agua fría- ¿hola?, ¿sigue ocupado? -sigue preguntando el hombre, me giro de golpe hacía la puerta, enojado.

- ¡Hay otros MIL puñeteros baños más, en este PUTO edificio!, ¡ESTE ESTÁ MALO DATTEBAYO!, ¡¿le entra en la cabeza?!- grito, totalmente sulfurado. No escucho nada más por parte del hombre, me giro nuevamente hacía el lavado y sigo lavándome la cara con ira.

-Creo que hiciste que el pobre hombre se meara encima-comenta el moreno. Lo miro por el espejo, esta sonrojado y con las manos en los bolsillos. Aunque intenta aparentar calma, veo que tiene las emociones tan revolucionadas como yo.

Suspiro y me paso las manos por mi cara y por mi pelo. Abro la boca para decir algo, para pedir explicaciones, pero la cierro, al igual que el grifo del agua. En tres grandes zancadas, salgo del baño sin decir nada y me voy en dirección a la sala de reuniones.

Al día siguiente, luego de no haber dormido prácticamente nada, sé que no puedo con esto yo solo. Por lo menos, hoy era feriado, no hubiera podido enfrentar a Sasuke, luego de lo de ayer. Me giro en mi cama; tomo mi celular, marco y espero.

-Umm… ¿Naruto? ... ¡diablos hombre!, ¿por qué llamas tan temprano? ...-bosteza Shikamaru. Suspiro, sabía que llamarlo en la mañana no era lo mejor.

-Shikamaru…-me muerdo el labio-necesito tu ayuda…es una emergencia hombre, no te estaría molestando sino lo fuera-el de coleta se queda en silencio, pero luego me contesta más espabilado.

-De acuerdo…-este suspira-te espero en mi casa a medio día, de ahí podemos caminar por el parque y me explicas-suspiro, cerrando los ojos aliviado.

-Gracias…ahí estaré-cuelgo. Suspiro y me dejo caer en mi cama, me quedo mirando al techo. Lo había pensado toda la noche, necesitaba contarle a alguien todo el rollo con Sasuke, o iba a enloquecer. O ya simplemente iba a terminar haciendo una locura, como acostarme con él.

Casi sin darme cuenta, me toco los labios y recuerdo su tacto, como su pulgar delineaba la forma de mis labios y me acariciaba mi mejilla. Comienzo acalorarme; los recuerdos de la disco, del roce de manos y de cómo este había tenido una erección en la primera reunión, me invaden la cabeza.

Miro hacía la puerta, cierro los ojos maldiciéndome, pero me levanto a cerrar con pestillo la puerta. Ruego porque todos sigan durmiendo y regreso a mi cama, me muerdo el labio y mi respiración se acelera. Aprieto los labios, pero tenía todos los recuerdos con el moreno en la mente, dormir había sido prácticamente imposible por ello.

Cierro los ojos y pienso en todos esos momentos. Lentamente, desciendo mi mano a mi pantalón de pijama y apartándolo, llego hasta mi miembro, que llevaba toda la madrugada molestándome.

Mordiéndome los labios, comienzo a masturbarme pensando en Sasuke. "Patético", pero no podía parar.

Recuerdo su toque, sus labios y su cuerpo. El efecto es casi instantáneo, además, como ya llevaba torturándome toda la mañana, ya estaba todo erecto.

Me giro sobre mí mismo en la cama y sigo tocándome, mientras frotaba mi erección contra el colchón. Me aparto el pijama e instintivamente, comienzo a mover las caderas, como si me estuviera clavando a algo, "o a alguien". Pensar que me clavo en el moreno, hace que me sonroje más furiosamente, pero funciona, mi miembro se endurece y sentir la textura de las sábanas, hace que me excite mucho más.

Extiendo mi mano y rebusco entre las cosas que tengo debajo de la cama, encontrando el lubricante. Me echo un poco en la mano y sigo con la tarea, comienzo a jadear, ahogo mis gemidos contra la almohada. Acelero el ritmo y sigo masajeándome, el lubricante hace que el movimiento sea más rápido.

Ahogo un fuerte gemido cuando siento que me sale el pre-semen. Me estremezco y muerdo la almohada, me embarro con el pre-semen y sigo apretándome. Me froto más fuerte contra las sábanas y de repente, lo encuentro, no puedo evitar gemir. Cierro los ojos y acelero mi movimiento, lo había encontrado, el camino a la liberación…" un poco más…vamos, ahí…un po-poco…" gimo fuertemente, lo ahogo contra la almohada.

Lo había logrado, el hermoso y exquisito orgasmo. Dejo salir mi esencia y me voy relajando, hago pequeños movimientos con las caderas, relajando mi ser. Suspiro otra vez, totalmente satisfecho.

"Soy patético dattebayo", aparto las sábanas sucias y me abrazo a mi almohada. "¿Qué mierda estás haciendo dattebayo?", vuelvo a hundir la cara en mi almohada. Me tapo con el chal y luego de un rato, me quedo dormido.

Escucho algo molesto, "¿qué es eso?" Me remuevo y me saco el chal de encima, al mirar a mi mesita de noche, veo que es mi celular… "¡Mierda!"

Salto de la cama y comienzo a buscar unos pantalones limpios y una polera que ponerme, agarro el teléfono y mientras salto para subirme los jeans, contesto la llamada.

- ¡Lo siento, lo siento, voy saliendo, por favor espérame dattebayo! - le grito a Shikamaru, lo escucho suspirar.

- ¿Por qué no me sorprende? ...sólo apúrate-me dice el moreno.

-Lo sé, llego en 5 minutos-le cuelgo. Tomo las llaves de la casa, mi billetera y mi celular. Me hecho una mirada rápida al espejo; agarro un chicle, me peino un poco con los dedos y salgo rápidamente.

- ¡Wow, un poco más lento jovencito! -me llama la abuela Tsunade, cuando casi me estampo con ella en las escaleras.

- ¡Lo siento abuela, voy tarde dattebayo! -le grito mientras corro. La escucho suspirar.

Salgo de la casa tomando la bici, y me dirijo donde el moreno. Al llegar, puedo ver que este me estaba esperando frente a su casa. Lo saludo con un ademán de mi cabeza, este asiente y me indica el parque frente a su hogar. Lo sigo con la bici a un lado.

Caminamos en silencio por unos minutos, este enciende un cigarro y mira las hojas de los árboles tranquilamente. Pasan otros cinco minutos, cuando este me mira.

- ¿Y bien?, ¿de qué querías hablar? ...- me quedo mirando al suelo, de repente me hago consciente que esto podría cambiarlo todo, pero tenía que sacármelo de encima. Trago duro y miro al frente.

-Tengo un problema… un problema bien gordo dattebayo…-este suspira. Prende otro cigarro.

-Te escucho…-tomo una bocanada y la suelto lentamente. Me muerdo el labio, nervioso.

-… ¿Recuerdas a…ese tipo con el cual baile?, ese tipo de la disco-este frunce el ceño, pero parece concentrarse y finalmente, comienza a asentir.

-Si, un tipo pelinegro-yo asiento. Vuelvo a apretar los puños, me revuelvo el pelo. Shikamaru me mira detenidamente-… ¿sigues en contacto con él? ...-aventura, entrecerrando los ojos.

Asiento lentamente-…él…él es un Uchiha…es de la familia enemiga a la mía…-Shikamaru abre los ojos como platos.

-Ese es un problema…-hace una mueca, yo niego y cierro los ojos.

-Ese no es todo el problema…me está enloqueciendo…-el moreno me mira confuso-…no puedo dejar de pensar en él…cuando estamos juntos todo se sale de control…-aquí el moreno se detiene y me mira.

-… ¿Tú y él lo han…? ...-este eleva las cejas, niego con la cabeza-…pero tú lo deseas... y él también te desea a ti, por eso estás enloqueciendo-adivina rápidamente el moreno. Me llevo las manos a la cara, pero asiento.

-…No puedo dejar de pensar en él…él me toca y yo…parezco nenaza de las películas-lo miro afligido-de esas mujeres que les dicen algo bonito y enrojecen, y se vuelven mantequilla en brazos del tipo…me siento tan patético…-me siento en el pasto y escondo mi cara en las rodillas-… lo único que quiero es estar con él, pero no puedo… ¡porque él es un puto Uchiha dattebayo!-grito frustrado.

-Y porque es un hombre…-levanto la cara confuso-tú familia no sabe que eres gay-me aclara el de coleta.

- ¡Oh, es verdad!, ¡genial, estoy aún más cagado si se puede dattebayo! -vuelvo a esconder mi cara en mis rodillas flexionadas.

El moreno suspira y se asienta al lado mío-…yo, no sé qué decirte amigo…es una situación complicada. Y no puedo decirte que te alejes de él, porque ahora están trabajando juntos-este hace una mueca. Lo miro triste, pero sabiendo que esa era la realidad.

-Descuida, no te dijo esto para que me dieras la solución, necesitaba descargarme. Gracias por escucharme dattebayo-le muestro una sonrisa, aunque ni tenía ganas de sonreír. El moreno suspira, pero me devuelve la sonrisa.

-En verdad lo siento amigo…supongo que algunos amores, simplemente no pueden ser…ahora es todo muy intenso, con el tiempo, tal vez la situación mejore-asiento. Pero algo en mi interior me decía que esto era diferente, con el tiempo sólo se haría más intenso.

"Estoy simplemente jodido dattebayo", suspiro en mi cabeza.