Holi, gracias por los vistos y comentarios. Bueno, mi semana fue horrible, llena de pruebas, y eso hace que apenas pueda escribir, pero bueno, espero tener más tiempo ahora. Les dejo este capítulo, espero que les guste.

Capítulo XI:

Naruto

Ya ha pasado un mes, desde la reunión en la casa con los Uchiha. Ya ha pasado un mes, desde que comencé a tener esta relación a escondida con un Uchiha...un mes que debería decir que, me ha llenado de dolor, por mentirle a mi familia, pero la verdad...es que, sólo me llenaba de felicidad.

No todo era felicidad, claro está, siempre teníamos que tener cuidado. No sé si era bueno o malo, creo que bueno, pero en el último mes, nuestras familias habían estado mucho más cercanas. Ya no sólo era una relación de negocios, estaban volviéndose amigas, nadie lo quería admitir, no era muy digno que digamos, pero lo notaba.

Mis padres se estaban llevando bastante bien con los padres de Sasuke, Kaka-sensei se había hecho amigo del tío del Teme, Obito-san. Y mis abuelos, mantenían también, una buena relación con el abuelo del moreno.

La única relación aún tensa, era la del bisabuelo Hashirama con el bisabuelo de Sasuke, Madara-san, aún no había podido descubrir que había pasado, para que tuvieran esta rivalidad. Sasuke tampoco lo sabía, incluso le había consultado a su hermano, pero este tampoco sabía.

Pero dejando de lado ese detalle, las familias estaban relacionándose casi a diario, y más las reuniones que teníamos en la empresa por el proyecto, con Sasuke nos veíamos, prácticamente, todos los días.

No nos habíamos atrevido a mostrarnos públicamente, por lo general, cuando estábamos en la empresa, en algún momento nos escabullíamos y nos encontrábamos en el baño. Tenía que admitir que, era excitante encontrarme con el moreno en esa situación, por el miedo de que alguien podría ir a buscarnos y encontrarnos.

Pensar en eso, me llenaba de nudos el estómago, pero provocaba que me lanzara con más ganas a sus brazos, y este siempre me atrapaba. En esas sesiones en el baño, nuestra relación era básicamente corporal, pasional.

No iba a decir que, no me gustaban esas sesiones en el baño, yo no era un santo, ¡vamos!, que tenía mis hormonas, pero los momentos donde me descubrí que, más disfrutaba, eran nuestros encuentros secretos en el muelle.

Los fines de semana, cuando podíamos liberarnos de nuestras responsabilidades, nos poníamos de acuerdo y nos encontrábamos en el muelle.

Ahí, charlábamos por horas, no mucha gente pasaba por allí, así que era como estar solos. Me sentía tan natural a su lado, bromeamos, nos besábamos, y simplemente, disfrutaba conociéndolo.

Tenía que exprimirlo, el Teme era cerrado por naturaleza, pero me llenaba de dicha que, conmigo, este se abriera y me contara sus cosas. Este me había contado de su infancia, la cual había sido un poco solitaria, al ser siempre el mejor de la clase, que ser un Uchiha intimidaba a sus pares.

"Pues no te preocupes, yo no pienso tratarte diferente majestad. Si necesito tirarme un pedo, créeme que lo hare, no me intimidas dattebayo", le había dicho entre risas. Este había negado con la cabeza, pero luego de unos minutos, no había podido disimular su risa.

"De acuerdo, ¿qué más esperaba de un plebeyo?", me había respondido, haciendo una mueca petulante. Yo le había enarcado las cejas y para su sorpresa, me había levantado frente a él.

"¡Plebeyo mis bolas dattebayo! Yo igual soy de la realeza, y tú...-le dije, señalándolo petulante- no me llegas ni a los talones", este también había enarcado las cejas, se había levantado y con su mano, demostró que me ganaba por unos centímetros, en estatura. Al darme cuenta, no pude evitar sonrojarme.

"Pues alteza, yo soy más alto", este me había mostrado su sonrisa de superioridad. Luego de eso, no había querido hablarle, y este me molestó durante toda la tarde, finalmente, no pude quedarme callado. Fue así que, comenzó una batalla que terminó con nosotros dos, cayendo al río.

Y sí...Sasuke salió con un tercer ojo radioactivo...bueno, no, es broma. Lo que pasó es que, al tratar de salir del río, pisamos distintas envolturas de basura.

Luego de eso, nos volvimos a ensartar en una pelea, sobre quien había sido el culpable de haber caído al río. No llegamos a nada, pero de que me terminé riendo con Sasuke, nos terminamos riendo.

Cuando ya no puedo seguir dando vueltas en la cama, decido levantarme. Agarro unos boxers y una polera, y me dirijo al baño. Durante esos momentos, todo está bien, pero a penas salgo, comienza el caos.

- ¡Naruto! -me grita mamá, al verme salir del baño. La miro, alcanzado una ceja interrogante, tenía la toalla alrededor de mi cintura y me estaba secando el pelo, con otra toalla, pero me quedo mirando a mi mamá, confuso- ¿qué haces recién bañándote?, ¡¿es qué acaso no estás listo dattebane?!- mamá me mira con los ojos como platos. La miro aún más confuso.

- ¡Relájate!, ya me estoy vistiendo para ir a tomar desayuno -comienzo a caminar a mi cuarto.

-Umm, ¿qué pasa acá?... ¿Naruto?, ¿no estás listo todavía, hijo? -aparece papá y se ve tan alarmado como mamá, los miro confuso.

- ¿Y ahora que les pasa?, ya dije que ya voy dattebayo, ¿por qué se alarman tanto con el desayuno? -los miro, ya un poco harto.

-Hijo, ya te lo había dicho, pero nos invitaron, cordialmente, a pasar el día en la casa de los Uchiha -me lo quedo mirando, mientras lentamente, la idea se me va metiendo a la cabeza.

- ¡¿QUÉ?!- no puedo evitar exclamar, por poco no se me cae la toalla de la cintura. Mis padres sólo suspiran.

-Lo conversáramos ayer, sobre la invitación. Quieren distribuir nuestra invitación pasada, así se hacen las cosas Naruto, ya lo sabes -inflo los cachetes, molesto conmigo mismo por ser tan distraído.

"¿Cuándo dijeron eso de una invitación dattebayo?, o lo dicen cuando yo ya estoy frito del sueño, o lo dicen cuando me levanto a buscar más comida. Es ridículo", pienso mosqueado, pero no quedándome más opciones, les digo que me vestiré rápido. Y eso es lo que hago, una camisa casual, pero elegante, mis pantalones planchados, un poco de colonia, y listo.

Mientras vamos en la limosina, estoy muriéndome de hambre. Como todos sabían de la invitación, se levantaron más temprano a tomar desayuno, yo había perdido. "Espero que haya comida al llegar dattebayo."

No tengo idea donde está la casa de Sasuke, sólo tengo una idea porque él, algo me había señalado, pero no me importó mucho en su momento. Ahora, mirando el camino, comienzo a darme cuenta que, vamos por el mismo camino paralelo al río, de hecho, mientras vamos avanzando, pasamos el muelle.

Pensar en todos los momentos que hemos compartido con Sasuke en ese muelle, hace que me sienta cálido por dentro, y de nuevo, puedo sentir las mariposas en mi estómago.

Luego de otros veinte minutos más, por fin comienzo a distinguir un barrio más adinerado, y distintos condominios. Cuando llegamos a uno, casi al final, entramos y esperamos que nos dejen entrar, una vez pasado esto, comienzo a mirar las distintas mansiones que van apareciendo.

Aunque sea un condominio, las mansiones estaban tan separadas una de otras, que avanzar a pie, hubiera sido horrible. "Sasuke debe caminar harto, para encontrarse conmigo en el muelle."

Cuando finalmente nos detenemos, veo que estamos ante una gran mansión, con una estructura cuadrada, con un diseño muy moderno, y con grandes ventanales de vidrio. Era totalmente diferente a mi hogar que, aunque era una mansión igual de grande, era de madera.

Sacamos los obsequios y postres, y nos encaminamos a la entrada. Con gran sorpresa, habíamos venido todos en la familia, incluso el bisabuelo Hashirama. Así que, cuando nos abre la madre de Sasuke, nos tiene que saludar a todos, y nos demoramos un poco en eso.

Cuando por fin podemos pasar, miro todo con curiosidad. Todo estaba ordenado e impoluto, la mansión era impactante, pero al mirar las paredes, me doy cuenta que es un hogar, igual que el mío.

Ahí, había variadas fotos de toda la familia, no puedo evitar fijarme en algunas fotos de Sasuke de niño, no puedo evitar la sonrisa, al verlo en una foto, haciendo un puchero, se veía muy tierno el Teme. Me iba a asegurar de molestarlo con esa foto.

-Mi hijo solía sonreír más cuando pequeño, pero Itachi siempre logra sacarle la sonrisa. Es un poco terco -me sorprendo y al girarme, me topo con la madre de Sasuke, sonriéndome. Me doy cuenta que me vio, observando las fotos familiares.

Le sonrío -algo había notado que era terco dattebayo – ella se ríe. "No parece una Uchiha, es muy cálida...supongo que todas las madres son así."

Es así, como nos guían al interior de la casa, y en la sala, comienza el show. Saludamos al resto de la familia, estaba el abuelo de Sasuke, su tío y su padre. Y mientras los adultos conversan, comienzo a aburrirme, pero tengo que disimular.

Intento conversar con mis primos, pero me aburro. De repente, se me ocurre una idea que es un poco peligrosa, pero que me excita.

-Umm... disculpen, ¿dónde encuentro el baño dattebayo? -la madre del Teme, me sonríe y me indica la forma de llegar.

Me da un poco de pena mentirle, pero esa era la mejor excusa, para poder salir de la sala. Echando miradas a todos lados, subo las escaleras y para mi fortuna, no tengo que caminar mucho, era una de las primeras habitaciones.

Vuelvo a mirar atrás mío, y luego adelante, casi me estoy dislocando el cuello, pero estaba nervioso. Si me llegan a pescar, no sabría qué decir, pero por lo menos, no veo a nadie.

Me acerco a la habitación y me cuelo dentro.

- ¡Ay Itachi!, ¿para qué molestas?, ya dije que ya voy -el moreno se gira, se estaba poniendo una camisa. Antes de que se gire completamente, me adelanto y le robo un beso. "Misión cumplida", pienso sonriendo-...tú... ¿qu-qué? ... ¡DOBE! -este abre los ojos como platos.

- ¿Me extrañaste? -me río, este me sigue mirando sorprendido, pero luego deja salir un suspiro, y me sonríe.

-Casi me das un susto de muerte dobe -me vuelvo a reír. Este mira hacía la puerta entrecerrada, se adelanta y la cierra.

- ¿Por si acaso dattebayo? -elevo las cejas, este suspira asintiendo.

-Sería un poco extraño, ¿no lo crees? -suspiro, pero asiento. Luego de eso me dedico a mirar su pieza. Estaba muy ordenada, me hace acordarme de mi propia pieza, que era un desastre a comparación.

Veo postes de música de rock, un estante lleno de libros, y...

- ¡¿Qué es eso dattebayo?! -me echo hacía atrás, pegándome a Sasuke, para usarlo como escudo.

- ¡Dobe déjame, no me jales! -me obliga a soltarlo, y luego me mira con un tick en su ojo - ¿y ahora que te pasa? -yo le señalo, frénico, a la esquina.

- ¡H-Hay una...eso es u-una... ¿serpiente?! -miro con miedo a la esquina de la habitación. Sobre un escritorio, había una gran caja de cristal, y en esta, podía ver una serpiente larga y oscura, medio morada. Tenía el espesor de mi antebrazo, y parecía que medía de mi cintura para abajo.

Sasuke sólo deja salir un resoplido divertido -tú tienes un zorro de mascota, ¿y ahora te asustas de ver una serpiente, en su caja? -lo miro con el ceño fruncido.

-Kurama es más bonito que esa cosa -esta vez, es el moreno quien me frunce el ceño.

-Pues Aoda es mi mascota, así que no la insultes Dobe -yo sólo hago una mueca, y avanzando lentamente, muy lentamente, me acerco a mirar dentro de la caja.

Viéndola de cerca, no era tan larga, pero era gruesa, y parecía que dormía porque, aunque acerque mi cara al vidrio, casi pegando mi cara a este, la serpiente no se movió ni un centímetro

-Bueno, aun así, prefiero a Kurama dattebayo -el moreno pone los ojos en blanco, pero luego se dirige a su armario, a ponerse los zapatos.

- ¿Y qué haces aquí? -me siento en su cama, y me encojo de hombros.

-Me dieron ganas de venir a molestarte, me estaba aburriendo abajo dattebayo-este vuelve a resoplar, pero se sienta al lado mío, en la cama.

- ¿Qué?, ¿ya no puedes vivir sin mí? -este se ríe. Yo sólo le golpeo el hombro, no tan fuerte, pero lo suficiente, para que entendiera el mensaje.

-Parece que mejor me regreso a la sala -estoy por levantarme, pero Sasuke me agarra del brazo y me tira, de vuelta a la cama.

- ¿Es que no resistes ni una broma? -frunzo el ceño y estoy por reclamarle, pero este se adelanta y me besa. Mi irritación se aplaca y le devuelvo el beso, total, yo había venido a buscarlo por esto mismo.

Enredo mi lengua con la suya, y enredo mis dedos en su cabello oscuro. Este me apoya las manos en mis mejillas, las cuales comienzan a calentarse.

Disfrutamos todo lo que podemos, y cuando ya nos estamos quedando sin aire, nos separamos.

- ¿No será que tú me extrañaste? -esta vez, yo lo miro divertido. Sasuke sólo pone los ojos en blanco, pero yo me río. Vuelvo a inclinarme, y le robo otro beso.

-Oe Dobe, que estamos en mi casa, hay que tener cuidado -me dice este, al momento de separarnos. Suspiro, pero asiento. La verdad es que, nos estamos exponiendo mucho, pero le vuelvo a echar una mirada a su cuarto, y no puedo evitar querer seguir conociéndolo.

Me echo sobre su cama, con los brazos debajo de mi cabeza, y le echo una mirada - ¿entonces no eres de tener un perro, sino que te gusta tener una serpiente dattebayo? -este suspira, negando con la cabeza.

- ¿Vas a seguir con lo mismo? -este se levanta y se acerca a la jaula de vidrio. Se gira, y me echa una mirada, entre malvada y divertida - ¿quieres que te presente a Aoda? -frunzo el ceño, cuando lo veo girarse y comenzar a abrir la jaula.

Me levanto como resorte y corro al otro lado del cuarto - ¡NO!, ¡no quiero!, ¡aléjala de mí dattebayo! -grito en pánico. El muy maldito de Sasuke sólo se dobla de la risa. Lo miro feo.

-No la voy a sacar Dobe. Aoda no es venenosa, pero no le gustan los extraños, si te la acercara, igual te mordería -siento que el color se me va del cuerpo.

- ¡Más razón para que no me la acerques Teme! -este vuelve a resoplar divertido, y sigue arreglándose. Una vez que me aseguro que no va a sacar a ese animal, me regreso a la cama.

-...Y no soy una persona de perros -me giro a mirarlo confundido. Este se encoge de hombros- tú me preguntaste, no soy de perros. Me gustan los gatos, tuve uno, pero se murió de viejo, ahora tengo a Aoda -me cuenta este.

Lo miro curioso, y luego le sonrío - ¿eres la vieja de los gatos entonces dattebayo? -este sólo me muestra su dedo del medio. Me río, luego lo veo batallar con los botones, de los puños de su camisa.

Casi en trance, me levanto y le tomo su brazo. Este eleva una ceja, pero yo le ayudo rápidamente con los botones y los puños- ... listo -nos volvemos a quedar mirando fijamente, yo aun sujetando su brazo.

Lo suelto lentamente, y me vuelvo a sentar en su cama -... gracias- este me sonríe. Le sonrío le devuelta.

-Oye Sasuke, ¿ya estás listo?, te estás demorando mucho y los Senju ya llegaron- dice Itachi, entrando de sopetón en la pieza del Teme.

Con Sasuke nos quedamos de piedra, el mayor al levantar la mirada, ya que se estaba abrochando la camisa, también se queda de piedra. Con Sasuke, nos quedamos mirando fijo a Itachi, y este viaja su mirada, desde su hermano, a mí. De mí, a de vuelta a su hermano.

Siento como el sudor me baja por la espalda baja, mojando mi camisa. Me comienzo a sentir mareado, y me doy cuenta que es porque, deje de respirar por la sorpresa. Me obligo a respirar, y a levantarme, como si aquí no hubiera pasado nada.

- ¡Hola Itachi-san!, ¡gusto en verte dattebayo! -le muestro una sonrisa. El mayor parpadea confuso, pero se endereza.

-Hola Naruto-san...lo siento, pensé que mi hermano estaba solo, no espere que... -este frunce el ceño. Le echo una mirada a Sasuke y me río. Este entiende, y se ríe un poco, aunque más bien, hace un resoplido un poco nervioso.

-Descuida, ya íbamos a bajar dattebayo -me paso la mano por mi cabello, medio por los nervios, medio para seguir con mi teatro -yo eh...-me río tontamente, Itachi vuelve a mirarme confuso -me perdí camino al baño, no lo encontré, y.…admito que me dio curiosidad y quise conocer la casa.

Les pido disculpas. Sasuke-san me ayudo a encontrarlo, y luego, bueno, nos quedamos conversando un poco – vuelvo a reírme un poco. Intentando relajar el ambiente, que casi podía cortarse con un cuchillo.

-Si, Naruto-san se perdió, y lo encontré dando vueltas por la escalera. Luego, nos quedamos conversando un poco, mientras terminaba de arreglarme para bajar -le dice Sasuke, ya con su tono normal de voz, pero podía verlo mucho más tenso, que hace sólo cinco minutos atrás.

- ¡Oh! yo, bueno, vine a avisar a Sasuke, y.…no sabía que ustedes eran amigos – comenta, de repente, Itachi. Me obligo a respirar normal, pero estaba comenzando a sentirme mal del estómago. Menos mal que, no había tomado desayuno, porque si no, de seguro lo vomitaría.

-Nos llevamos bien, aunque decir amigos, creo que es decir mucho-dice rápidamente Sasuke, yo asiento.

-Si, el joven ha sido muy amable conmigo, pero decir amigos...no lo conozco mucho todavía, la verdad dattebayo -el mayor se nos queda mirando. Pasaría un minuto, pero creo que es el minuto más largo de toda mi vida.

Finalmente, este asiente y nos sonríe- bueno... si eso era todo, no nos hagamos esperar. Nos estarán esperando abajo -nosotros asentimos rápidamente, y casi volamos, para bajar por las escaleras.

No nos atrevemos a hablar mucho, sólo nos dirigimos rápidamente al salón, donde todos están picoteando la comida y conversando. Me acerco a mis primos y comienzo a hablar con ellos, para distraerme.

"Que desastre dattebayo… ¿habrá escuchado algo su hermano? ...no, estoy seguro que no escucho nada, pero eso estuvo cerca. Soy un idiota, mira que meterme a su pieza", no puedo dejar de pensar.

Por los menos, nadie notó nuestra ausencia, e Itachi, luego de un rato, pareció olvidar el tema, y pude notar como dejo de mirarnos.

La cena también ocurrió sin incidentes, bueno, había que mencionar como a los más jóvenes, nos pusieron en una mesa, un poco más aparte, por falta de espacio, así que, de nuevo, tenía a Sasuke al lado mío, y a mis primos que conversaban con Itachi, al frente.

Hago una mueca y miro a los lados, nadie nos estaba poniendo atención, pero eso hace que me aburre, miro al moreno a mi lado. Le doy un toque con mi codo, en sus costillas.

Este frunce el ceño, pero me mira -ahora no Dobe…que alguien nos notara -resoplo irritado.

-Mira a nuestro alrededor, no es precisamente que, no hayan dejado muchas opciones. Están todos conversando con alguien. Si preguntan, diré, ¿con quién más voy a hablar dattebayo? -lo miro, elevando las cejas. Este aprieta los labios, pero le echa una mirada a la mesa, efectivamente, nadie nos miraba.

-…Bien…en verdad, nadie nos mira -sonrió un poco, y sigo comiendo.

-… No crees que tu hermano escuchó nada, ¿verdad? – este me mira, pero luego de pensarlo por un segundo, niega.

-No lo creo…es sólo que…-lo miro, expectante. Este se sonroja un poco, y se queda mirando su plato.

- ¿Es sólo que…? -lo apremio.

-…-este suspira, y pincha la carne con su tenedor, un poco bruscamente -es sólo que él sabe que te encuentro atractivo…me dijo que lo mejor era que me mantuviera alejado de ti -ante sus palabras, y ese alago de por medio, hacen que me sonroje. Me concentro en mi plato.

-… ¿Y por qué él sabe qué opinas eso dattebayo? – este vuelve a sonrojarse.

-…Esa primera vez que nos encontramos en la empresa…él notó mi problema…-frunzo el ceño confuso, pero de repente, me viene el recuerdo de Sasuke, removiéndose incomodo, mientras yo hacía la puñetera presentación. Claro, yo lo había notado, y su hermano también. Hago una mueca, que horrible situación.

-… ¿Y te dijo que te mantuvieras lejos, porque soy un Senju? -vuelvo a preguntar. Este asiente, yo suspiro, pero asiento.

Le echo una ojeada a Itachi, este estaba hablando muy tranquilo con su primo, Shisui-san, él era un buen tipo, ese consejo, se notaba que era para aliviarle problemas a su hermanito. Si sólo supiera nuestro secreto…

Luego de la cena, nos tomamos un café, y pensé que ese era el momento para irnos, pero no. De la nada, la madre de Sasuke trae un juego de mesa, y en el momento en que se seleccionan las parejas, me termina tocando con Sasuke. "… Mátenme".

No puedo creer nuestra suerte, es verdad que lo único que deseaba era estar con Sasuke, pero no de esta forma; sin poder reírme, sin poder abrazarlo, sin besarlo, simulando que es un conocido nada más, y no la persona que me estaba enloqueciendo hormonalmente.

Es así como terminamos en un juego de mímica, el moreno de frentón, giro su rostro hacía mí, y dijo que no actuaria de ninguna manera. Así que no me quedó más opción, que ser yo, quien tenía que actuar, y Sasuke tenía que adivinar.

Empezaron los padres de Sasuke, su madre estaba más motivada e interpretó a la princesa Rapunzel, muy fácil, pero su marido no entendió y finalmente, perdieron el tiempo.

Mis padres también fallaron, mi madre estaba muy emocionada, pero no pudo ponerse de acuerdo, en que interpretar, que personaje iba a ser. Finalmente, se les acabo el tiempo.

Cuando nos toca, me adelanto y busco un papel al azar. "Ninja", la pienso, y decido que hacer.

-Tienen un minuto, ¡comiencen! -grita la madre del moreno. Los demás nos miran, estábamos en un gran circulo, todos en la sala de la casa.

Miro a Sasuke, y comienzo a moverme. Hago poses con las manos, simulo que estoy lanzando cosas y me atrevo a hacer una pequeña voltereta.

- ¡Superhéroe! …-niego-… ¡soldado! ...-niego. Me pongo el cinturón, como cinta para la frente, como una especie de bandana, el moreno parece entender - ¡ninja! -asiento feliz.

Sonreímos, es así como vamos participando con las demás parejas, y les vamos ganando. Con Sasuke, lográbamos coordinarnos muy bien. Nuestro mayor reto fue, superar a Itachi y a Shisui-san, pero igual les ganamos.

Kaka-sensei fue con Obito-san, y ellos no lograban ponerse de acuerdo, las peleas tontas que tuvieron, hicieron que perdieran. Los abuelos también perdieron rápidamente, ya no tenían mucha paciencia para esto.

Fue así que, antes de darnos cuenta, éramos los ganadores de la noche, chocamos nuestras palmas, sonriéndonos. Si no fuera por el ruido de las felicitaciones de los demás, podría haberme atrevido a besarlo o más. Pero eso no era posible, tendría que ser en otra ocasión.

Pese a todo, no podía negar que me había divertido, y había podido conocer otro poco, al moreno y a su familia. Es así como, tipo nueve de la noche, nos regresamos a la casa. Suspiro agotado, pero feliz, ahora lo único que deseaba, era poder descansar.