Holi, gracias por los vistos y comentarios. Bueno, alguien me preguntó, cada cuanto actualizo, y no sabría decirlo. Escribo cuando puedo, y cuando estoy inspirada, pero por lo general, intento subir un capítulo por semana, o cada dos semanas. Igual la Universidad, a veces, me tiene más ocupada, y no puedo escribir mucho. Pero, descuiden, quiero llevar a termino esta historia, y con la cuarentena, me entretengo con esto, así que seguiré escribiendo si o si.

En fin, les dejo este capítulo más largo, que me salió mucho más romántico y tierno entre ellos, espero que les guste.

"Peculiar quote"

Naruto

Ha pasado una semana de la reunión con los Uchiha. Una semana donde, la mayoría de las noches, nos hemos quedado conversando por mensajes en el celular.

Esa era nuestra única forma de poder comunicarnos libremente, a veces también, nos llamábamos por video-llamada, y nos quedábamos hablando un poco de todo.

En la empresa, teníamos que ser perfectos, apenas nos dirigíamos unas palabras, no nos podíamos exponer a más, pero esto me estaba aburriendo. Yo quería más, quería tenerlo conmigo, sentir su calor, poder verlo, molestarlo y besarlo.

"Pero no podemos Dobe", me responde este por mensaje.

Estoy en mi cama, viendo una película con Sasuke. Bueno, más específicamente, no estábamos juntos, pero a través del celular, estábamos viendo una película al mismo tiempo, y comentándola.

"Pero Teme, ¡esto no me basta!, yo quiero estar contigo. ¿O esto a ti te basta?", le respondo.

"Claro que no, pero sería peligroso que nos vean. ¿Y si alguien nos reconociera, y publicaran algo?", responde. Hago una mueca, ese era nuestro mayor miedo.

Al ser de familias poderosas y reconocidas, nuestra vida solía estar bajo foco. Por lo general, esto no era problema, ya que, nos relacionábamos entre gente, que estaba en nuestra misma página.

Pero si por casualidad, yo me fuera a meter a un barrio distinto, un poco más pobre, alguien, algún reportero, podría sacar una historia, inventando alguna idiotez, y dejando en mal a mi familia.

Esa lección, la había aprendido a las malas en una ocasión. Con los muchachos, nos habíamos ido de copas, y nos fuimos a buscar problemas, estábamos muy ebrios.

Éramos jóvenes, había sido una de nuestras primeras fiestas, nuestra primera experiencia con el alcohol.

Y bueno, para que decir, que las primeras veces con el alcohol, por lo general, no terminan bien. Esa noche, con unos 14 años, había vomitado hasta los intestinos, o por lo menos, eso fue lo que sentí.

Y a pesar de eso, estábamos muy ebrios y animados, así que, fuimos a buscar pelea.

Terminamos haciendo ruido en una plaza, cerca de la casa de la fiesta, tiramos algunas piedras, y estas, por lo que recuerdo, habían impactado y roto, varios parabrisas de autos estacionados.

Lo malo es que, en esa plaza, había estado lo suficientemente iluminado, y gracias a eso, las cámaras que estaban instaladas, grabaron todo a la perfección.

A la mañana siguiente, con la peor resaca de mi corta vida, habían llegado vecinos y policías, a la puerta de mi casa, exigiendo una compensación monetaria, por los daños causados.

Esa fue una de las mayores vergüenzas de mi vida, los reporteros se abalanzaron sobre mi familia y sobre mi persona, como buitres tras una posible comida.

El escándalo fue mayúsculo, todos mis amigos y yo, caímos en la tragedia, pero por, sobre todo, remarcaron mi nombre. Porque mi familia es la que tiene mayor peso, así que aprovecharon de hacer el gran artículo, criticándonos.

Recuerdo que esa fue la primera vez, que mi padre me pego, una buena, dolorosa y certera cachetada. Y tras eso, me castigó.

Tras eso, me había prometido a mí mismo, jamás volver a hacer algo, que dejara en mal, el nombre de la familia Senju.

No puedo evitar recordar todo esto, mientras converso con Sasuke. Me muerdo el labio, de repente, muy nervioso.

"...Entiendo que pueda ser complicado. Tendríamos que tener cuidado, e ir lejos, pero podríamos hacerlo. ¡Vamos, sólo una cita!", le suplico. Le mando varios emojis, con caritas tristes.

"¿Y qué quieres hacer en la cita?", pregunta este. Ruedo lo ojos.

No te estoy pidiendo, que me dejes llevarte a la cama, sólo quiero una cita!, ¿¡eso no es mucho pedir, o si!?", le escribo, un poco molesto. "Ni que yo fuera tan animal".

Es cierto que, desde ese primer día en la disco, hemos tenido deseo por el otro, ninguno lo podía negar, pero yo quería tener algo con él, no sólo cogérmelo. Si fuera sólo eso, la situación no sería tan compleja, lo hubiéramos hecho y listo, necesidad atendida.

Pero no, yo en verdad, me estaba encariñando con el moreno, me ilusionaba el seguir conociéndolo. "Ug, ¿qué te pasa dattebayo?, estoy actuando muy idiota", me reprocho.

Comienzo a pensar, en mi antigua relación con Gaara. Había empezado algo parecido, ya que, estaba comenzando a sentir cosas parecidas... "¿me estoy enamorando? ...no...no, no... enamorado es una palabra muy fuerte, me siento... enganchado... sí, me ilusiona Sasuke, estoy enganchado a él."

Y el no poder tenerlo a mi lado, de la manera en que lo deseaba, sólo provocaba que mi deseo aumentara mucho más.

Estoy pensando en todo esto, haciéndome un lio en mi cabeza, cuando suena la alarma, de un nuevo mensaje.

¿Acaso no quieres que estemos juntos en la cama? ... parpadeo rápidamente, y al volver a leerlo, no puedo evitar acalorarme.

Recuerdo nuestros encuentros en el baño de la empresa. No hemos podido llegar a más, de nuevo, por miedo a que nos descubran, y por las diversas responsabilidades en las empresas.

Pero de nuevo… "¡EL DESEO ME ESTÁ COMENZANDO A AFECTAR DATTEBAYO!"

Tal vez por eso, quería una cita con el Teme, el último paso antes de hacerlo con él.

"¿Eso no es muy de mujer?, ¿estar poniéndole como pruebas, antes de aceptarlo en la cama?", no puedo evitar preguntarme.

Pero no eran pruebas, necesitaba saber, si todo esto valía la pena. Con Gaara empecé así, primero lo hicimos y luego desarrollamos la relación. Por eso, aunque fue apasionante, no duró más allá que un año, un poco menos incluso.

Si ahora, lograba desarrollar una buena relación con otra persona, y luego hacerlo, puede que fuera mil veces mejor. Ya el sólo recordar, los encuentros en los baños, me ponía a mil, tenía que aguantarme un poco más.

"Claro que quiero... ¡diablos!, quiero hacerte mío, y escucharte gruñir y gemir toda la maldita noche... pero no quiero hacerlo con un desconocido, no quiero que sea sólo un polvo... quiero más."

Con el rostro en llamas, me trago la vergüenza y le envío el mensaje. Miro al techo y no soportando la espera, me levanto y comienzo a dar vueltas por mi cuarto.

Luego de unos minutos eternos, este responde.

"Eres una nenaza sensible jajaj", estoy por mandarle unos buenos insultos, cuando este vuelve a mandar otro mensaje.

"Hay una feria, en la comuna de La Hoja, podemos ir allá, no creo que nos reconozcan. Va a ver juegos y comida... ¿quieres ir?", vuelvo a parpadear confuso.

"Él había... ¿aceptado? ... ¿aceptó tener una cita conmigo? ...", resoplo sorprendido, pero sonriendo, le contesto afirmativamente.

Fijamos los detalles, y me preparo para salir. Eran las dos de la tarde, y era sábado, todo bien.

Me despido de mi familia y salgo en dirección al muelle. Nos íbamos a encontrar allá y de ahí, íbamos a trasladarnos a la feria.

Al llegar, lo veo sentado en una banca, estaba mirando su celular. Estaba vestido con jeans, una polera blanca y jacketa negra. Me encantaba verlo así, este era Sasuke, no Uchiha Sasuke.

Igual que en su casa, me acerco por detrás, y antes de que se dé cuenta, le giro un poco el rostro y le robo un beso. Este salta un poco sorprendido, pero luego me regresa el beso.

Nos quedamos un minuto así, saboreando los besos del contrario y jugando a descubrir, la lengua del otro.

Cuando nos separamos, le sonrió -qué lindo se te vez hoy -le sonrió, este resopla y rueda los ojos. Me río, me encantaba molestarlo.

-Pues tú te ves horrible - me agarro el pecho, teatralmente y le exagero una escena, donde me hiere su comentario. Este vuelve a rodar los ojos.

- ¡Oe Teme!, ¡tienes que ser más amable!, mira que ese comentario podría haberme afectado gravemente-le recrimino. Este eleva las cejas.

-Ósea que, si te digo que te ves mal, ¿te vas a suicidar? - elevo las manos, mirando al cielo.

- ¡No sé, tal vez!, hay personas que se han quitado la vida por menos dattebayo -me encojo de hombros. Este se me acerca, y fija sus ojos oscuros en los míos. Se me queda mirando tan fijamente que, comienzo a sentirme acalorado, y siento que comienzo a enrojecer.

- ¿Y-Y ah-ahora que te pasa dattebayo? - me intento separar un poco de él. Este se ríe y se aleja.

Mientras camina, se encoge de hombros.

-Nada, me gusta molestarte…-se gira, y me sonríe socarronamente- eres muy bocón, pero si te miran mucho, te quedas calladito- abro los ojos sorprendido, pero luego desvió un poco la vista, otra vez avergonzado.

-Tsk... lo que digas dattebayo-me encojo de hombros, y lo sigo. Este se ríe, y seguimos caminando.

Luego de tomar el transporte público, nos quedamos callados. Me dedico a mirar por la ventana, mientras van pasando las calles. El silencio comienza a ser sofocante, pero no me dan ganas de romperlo, me había quedado un poco para dentro. No puedo dejar de pensar.

-Lo siento...-frunzo el ceño y miro al moreno. Lo miro interrogante, este suspira y se dedica a mirar, también, por la ventana-... lo decía en broma, pero... puede que en verdad te cohíba, que te miren mucho-vuelvo a fruncir el ceño, y sigo mirando por la ventana.

Pasan unos minutos, hasta que dejo salir un largo suspiro y me revuelvo el cabello, un poco frustrado conmigo mismo.

-No... no me pidas perdón... es una tontería…-me encojo de hombros. Pero no puedo evitar que, los recuerdos me acechen.

Cuando nos bajamos del bus, caminamos en silencio. Se me había ido un poco la energía.

Estoy por hablar, e intentar ofrecer un tema de conversación, cuando sorprendentemente, es Sasuke quien habla.

-Uno de mis amigos... admito que no tengo muchos... -lo miro sorprendido. Si algo había podido conocer del moreno, es que era difícil de abrirse. Siempre me costaba que me contara sus cosas, así que, por lo general, yo le hablaba y luego de un rato, este se sumaba.

-... ¿Uno de tus amigos?... -lo instó a seguir. Este exhala, pero continúa.

-Uno de mis amigos es grande, corporalmente hablando, es peli naranja... suele intimidar a la gente. Él viene de Dinamarca, el país de los Vikingos históricamente, pero aquí, bueno, siempre lo discriminaron... -este se muerde un poco el labio. Me preparo para la pregunta, que sé que, viene a continuación. Este me echa un vistazo -... ¿a ti te ocurrió igual? ...- esta vez, yo exhalo lentamente.

-... Cuando uno va a ver al animal exótico de la feria, típico que es un tigre, o un elefante- este frunce el ceño, confuso, pero me deja hablar- así me sentía...como un tigre en exhibición.

Todos te miran y te dicen lo bello que eres, lo genial que eres, te admiran y te comparan con el príncipe rubio de los cuentos de hadas... -me encojo de hombros- pero seguía siendo el animal exótico en exhibición para ellos.

No era digno de estar entre ellos... cuando me di cuenta de la manera falsa en que me trataban, me harté... pensé en teñirme el pelo incluso, pero mis amigos me aceptaron como soy. Me dije que, eran ellos, los que no valían la pena- me vuelvo a encoger de hombros.

Sasuke no dice nada por unos segundos, y luego sigue caminando, sin mirarme-… qué bueno que no te teñiste el pelo. Un tigre es mil veces más poderoso y especial, que un humano corriente... con tu pelo rubio, así eres bello, eres tú mismo - vuelvo a parpadear confuso. Me siento enrojecer furiosamente, al darme cuenta que, me hizo un cumplido.

No puedo evitar sonreír ampliamente, la energía regresa cálidamente a mí. Me adelanto, y le beso la mejilla. Este me mira sorprendido.

-Gracias dattebayo- le sonrió. Este me ofrece una sonrisa más pequeña, pero muy autentica.

Me muerdo un poco el labio, pero me atrevo a tomarle la mano, este exhala sorprendido, pero luego de unos segundos, me regresa el apretón.

Seguimos caminando, tomados de la mano, mientras empezamos a conversar libremente.

Toda la tensión se había ido.

Al acercarnos a la feria, comenzamos a escuchar música, risas y demás.

Compramos los tickets de la entrada y luego observamos los distintos puestos de juegos, comida, de regalos, y juegos inflables para los niños.

Había muchas personas, de todas las edades, jóvenes como nosotros, o ya familias paseando.

Las personas pasaban gritando felices y comiendo. Veo niños comiendo algodón de azúcar, o de estas manzanas caramelizadas.

No podía recordar la última vez, que había estado en una feria, años incluso.

Me comienzo a emocionar, me siento como niño pequeño, tiro de Sasuke y lo arrastró a distintos puestos de juegos.

Este rueda los ojos ante mi entusiasmo, pero se ríe y me acompaña.

- ¡Mira!, este es de apuntarle al blanco- me acerco a mirar.

- ¡Oh jóvenes!,¿desean intentarlo?, tienen derecho a tres tiros, si le aciertan al blanco, se llevan un premio del estante -nos explica el señor del local, apuntando hacía un estante con algunas botellas de licor, y peluches para los niños. Sonrío emocionado.

- ¡Yo quiero Ossan! - este me sonríe- ¡ah, que sean dos, mi amigo también quiere! - el señor asiente, sonriente.

Me siento raro llamando a Sasuke amigo, como que no encaja, pero para que le iba a explicar toda nuestra complicada relación, a este Ossan.

El mayor nos pasa tres shuriken, no puedo evitar sorprenderme, eran como las armas que usaban los ninjas, en las películas o historias.

Con Sasuke nos posicionamos frente a las lianas. Era una distancia de unos 5 metros, por lo menos, tal vez un poco más, y nadie más que el Ossan, podía meterse en el lugar de tiro, por lo menos así, evitábamos que el Shuriken podría llegarle a alguien. Eso sí que sería desastroso.

Me preparo para apuntar, estiro mi brazo hacía atrás y hago mi mejor tiro. Este se clava en la liana, pero sigue estando bastante lejos del centro, estaba casi en el círculo más exterior.

- ¡Uh!, ¡nada mal chico, para ser la primera vez! -me sonríe el Ossan, le sonrió de vuelta, emocionado. Me volteó hacía Sasuke.

- ¡Mira Teme!, pura calidad, ¿qué te pareció dattebayo? - este rueda los ojos, y sólo se posiciona para lanzar. Estira su brazo hacía atrás con fuerza, y al mismo tiempo, con una delicadeza que me dejan sorprendido. En un fluido movimiento, lanza el Shuriken, el cual vuela derecho e impacta fuertemente, justo, en el centro de la liana.

Tanto el Ossan del negocio, como yo, se nos cae la mandíbula, viendo su lanzamiento.

Este no dice nada, pero sonríe prepotente. Lo sigo mirando sorprendido, este se voltea a mirarme.

- ¿Así que eras sólo calidad Dobe? - cierro la boca de golpe, y siento que me sonrojo un poco. El moreno ser ríe.

- ¡Ya verás!, ¡yo igual le voy a dar en el blanco dattebayo! - me giro, y miro a la liana, con odio.

Sasuke sólo se ríe, pero se aparta para darme espacio.

Me muerdo el labio, "diablos, ¿cómo cresta hizo eso?, ¡fue genial!, ¿cómo puedo hacer lo mismo?", no puedo dejar de pensar.

Era un sentimiento un poco contradictorio. Por un lado, me sentía maravillado con el moreno, verlo tan decidido y prepotente, me había hecho acordarme de la noche de la disco, cuando recién nos conocimos y nos habíamos lanzado insultos, mientras coqueteábamos.

En serio que verlo en acción, me había hecho desearlo mucho más, pero, por otro lado, mi orgullo de hombre, había sido puesto en tela de juicio, y no podía dejarlo pasar.

Probablemente suene de niño pequeño, pero luego de esa demostración, y reto por su parte, no quería quedar como menos ante él. No, no podía dejarlo lucirse así. Sentía como mi instinto competitivo se encendía.

Así que, respiro largamente, dejando ir mi asombro y mis dudas. Me relajo todo lo que puedo, y luego me preparo para lanzar. Extiendo mi brazo hacía atrás y lanzo el Shuriken, el cual vuela rápidamente, e impacta fuertemente, contra el centro de la liana.

Al darme cuenta que lo logré, no puedo evitar gritar feliz.

- ¡SI!, ¿viste eso?, ¡lo logré dattebayo! - grito feliz, levantando los brazos. Sasuke se ríe, y me ofrece el puño, el cual, lo choco con él. Nos reímos por nuestras tonterías.

El Ossan nos mira, entre sorprendido y divertido. Nos ofrece a los dos, el premio mayor. Una buena botella de Ron, a cada uno. Claro, primero se asegura que seamos mayores de edad, luego de mostrarle nuestras identificaciones, este nos da las botellas.

- ¡Vaya!, ese fue un buen botín- exclamó feliz. El moreno se ríe, luego este parece quedarse pensativo- ¿qué te pasa Teme? - lo miro curioso.

-No... es sólo que estaba pensando en algo... ¿no me habías dicho, que tenías 17 años? - me mira confuso.

-Ehh, si, supongo, pero ahora tengo 18 años -me encojo de hombros, aun no entendiendo a donde va su duda.

-Umm... ¿cuándo es tú cumpleaños? - lo miro sorprendido.

-Ehh, el 10 de octubre- le digo, un poco cohibido. Este frunce el ceño.

-Ya pasó... podrías haberme mencionado tu cumpleaños, te hubiera dado algo- se encoge de hombros. Lo miro enternecido.

-No te preocupes- le sonrió- no te dije nada, porque aún estábamos en esa etapa, de intentar ignorarnos, pero... esta cita es el mejor regalo que podrías haberme dado dattebayo- le vuelvo a tomar de la mano - ¿cuándo es el tuyo, por cierto? - lo miro curioso.

- ¿Mi cumpleaños?, es el 23 de julio-me cuenta.

-Umm…bueno, como los dos ya pasaron, celebramos hoy ambos cumpleaños, ¿te parece? -este ríe, y asiente.

Me sonríe y me aprieta la mano. Seguimos caminando.

-Y... ¿lo celebraste? - me mira curioso, yo sonrío.

-Si... hice algo pequeño con mis amigos, celebramos en la casa de Kiba... él es uno de mis amigos- le cuento.

-Umm... ese día había varios tipos contigo, no sabría decir quién es- dice este. Yo rebusco en mi pantalón, y saco mi teléfono. Busco una foto con los muchachos y le señalo a Kiba.

- ¡Ah!, ¡ya lo recuerdo!, él fue a buscarte al baño, en la disco- yo asiento. De repente, Sasuke me agarra la mano y gira el celular, y se queda viendo la foto.

-Ehh, ¿Sasuke? - lo miro confuso. Este me vuelve a mirar, pero tiene el ceño fruncido.

-... ¿Él también es tu amigo? - confuso, miro a quien señala el moreno, veo que señala a Neji.

-Si, es mi amigo, es Neji- le cuento, este vuelve a fruncir el ceño.

-Hyuga Neji- dice secamente él, parpadeo confuso.

- ¿Cómo...? - de repente lo recuerdo, la familia de Neji había hecho negocios con los Uchiha, antes que nosotros-... lo conociste- digo, sabiendo que es verdad.

Este frunce el ceño, haciendo una mueca-... sí lo conocí... dejémoslo en que no fue la mejor experiencia- no puedo evitar sonreír.

-Te dan ganas de golpearlo, ¿ne? - este voltea a verme confuso. Me vuelvo a reír. Le cuento sobre cómo lo conocí y nos hicimos amigos.

- ¿Estuvieron a punto de expulsarlos? - me pregunta el moreno, sorprendido.

Asiento- así es, fue un lío, mis padres casi me matan. Mira que pegarle a uno de los herederos de los Hyuga. Fue una situación muy tensa, pero gracias a esa pelea, pudimos entendernos... ¿por qué pelearon ustedes? - lo miro curioso.

Nos habíamos sentado en una banca, estábamos tranquilos. No nos habíamos soltado las manos.

-Nada... dijo un comentario soberbio, y no sé... admito que termine viendo todo rojo. Al minuto siguiente, estábamos los dos lanzándonos insultos... si no hubieran aparecido nuestros padres, habríamos llegado a los puños... que increíble que sea tu amigo... lo siento, pero es un imbécil- este hace un mohín.

Me río y para molestarlo, comienzo a picarle la mejilla con mi dedo, este me golpea y me mira haciendo otro mohín. Vuelvo a reírme enternecido.

-Deja de jugar con mi cara Dobe- este hace una mueca. Me sigo riendo.

-Lo siento dattebayo. Me gusta verte enojado- este me mira.

-No me has visto enojado- frunzo el ceño, le doy la razón.

-Puede que sea verdad... pero tú no te enojaras conmigo, ¿verdad? - le sonrió. Este rueda los ojos, me río y me acerco a su rostro, y le robo un beso, este me mira sorprendido.

- ¡Tsk!, no me enojo contigo, sólo porque tienes un rol que cumplir- elevo las cejas.

- ¿Ah sí?, ¿y cuál es esa función dattebayo? - este me sonríe socarrón.

-Ser mi entretención y fuente de placer- ahora soy yo quien bufa, me río en su cara.

-Pues te equivocaste de página, YO...-me señalo el pecho-no soy la puta de nadie, si estoy contigo, es porque me da la gana dattebayo- este se ríe.

-De acuerdo, es justo, te aviso que yo tampoco soy tu puta- este me mira intensamente.

Comienzo a perderme en sus ojos ónix, me muerdo el labio y me acerco a él, Sasuke lo permite.

Por lo menos, en la banca en que estábamos, casi no había nadie, era como la parte trasera de la feria. Así que, con rapidez, me siento sobre su regazo.

Este me sonríe, sentía su pecho chocando contra el mío, su paquete presionándose contra el mío.

Comienzo a besarlo, agarro su cabello y lo acerco a mí. Sentía como sus manos me recorren la espalda, luego van bajando y me aprietan el culo.

Suspiro, extasiado con el toque- ¿no que no ibas a ser mi puta? - me susurra este al oído.

-Pues no... yo también me estoy divirtiendo- le sonrió, coqueto. Este se abalanza sobre mis labios, y seguimos besándonos.

No puedo evitar frotarme contra su miembro, me estaba acalorando. Este gime, me besa con más urgencia.

Podríamos haber seguido, quien sabe, tal vez nos podríamos haber escapado a los arbustos que había en las cercanías, pero escuchamos los pasos de personas acercándose, así que, a regañadientes, nos separamos.

Me sentía arder, pero intento hacerme el desentendido del tema.

-Creo que... -Sasuke se aclara la garganta, mientras se ordena el cabello- creo que no voy a aguantar otro mes, sin hacerte mío- me volteo a verlo de golpe. Mis mejillas flamean, todo mi cuerpo ardiendo.

También me aclaro la garganta- creo que yo tampoco... -resoplo divertido, negando con la cabeza- tú en verdad, me estas enloqueciendo- se gira a mirarme, también tiene las mejillas sonrojadas, pero se ríe.

-... Somos dos- me río. Me acerco a besarlo, y mientras saboreo sus labios, mi estómago parece reaccionar, porque comienza a gruñir. Me separo de él, con las mejillas sonrojadas, pero esta vez, por la vergüenza.

Sasuke se ríe- ¿qué tal si vamos a comer algo? - yo asiento agradecido.

Vamos avanzando por los distintos negocios, hasta que huelo algo, que me hace detenerme de golpe. "Ese olor es... ¡sí!, no puedo equivocarme dattebayo, ¡es Ramen!", pienso feliz.

Una vez que me dejo guiar por el olor, encuentro que me guía a un pequeño negocio.

- ¡Ven, tenemos que comer aquí Teme! -grito feliz, jalando a Sasuke y guiándolo al negocio.

- ¿Por qué?, ¿qué tiene de especial? - este mira el negocio.

- ¿No lo hueles?, esta es la comida de los dioses, ¡es mi rico Ramen! - el moreno me mira con una gotita cayendo de su cabeza. Pero yo vuelvo a jalarlo, y entramos al negocio, que alcanzó a ver, que se llamaba Ichiraku Ramen.

Bueno, decir negocio era mucho, era un pequeño puesto, donde uno podía sentarse, y te preparaban la comida, en el mismo momento.

- ¡Oh, bienvenidos jóvenes!, ¿que desean ordenar? - nos pregunta un señor sonriente. Le sonrió de vuelta.

- ¿Qué nos recomienda Ossan? - Sasuke suspira, pero se sienta a mi lado.

-Bueno, tenemos varias opciones, tomen, aquí tengo el menú- nos lo pasa. Luego de elegir, esperamos, mientras comienza a salir un rico olor.

-Y... ¿cuál es tu tema con el Ramen? - me pregunta Sasuke. Lo miro sorprendido.

-Umm, no sé, me gusta... fue unos de los primeros platos que probé, cuando llegue a Japón- me encojo de hombros, el moreno me mira- es muy distinta la comida de allá, con la de acá. Uno cree que la comida japonesa, básicamente es sushi- el moreno se ríe.

Le sigo hablando, me doy cuenta que me gustaba hacerlo- y pues nada, al llegar a Japón, fueron muchas cosas nuevas, la comida, la ropa, el idioma, pero... -no puedo evitar reírme, recordando- cuando probé el Ramen, me gustó tanto que, esa fue la primera vez, que hice las paces con que mi familia, por haberme traído a este país.

Antes había estado muy enojado... recuerdo que lo único que quería era volver a Estados Unidos, pero... no sé... el Ramen me dio el primer rayo de esperanza- Sasuke me sonríe enternecido, y a la vez, divertido con mi historia.

- ¿Dónde vivías antes?, ¿allá en Estados Unidos? - vuelvo a sonreír, recordando.

-Vivíamos en Nueva York-este me mira sorprendido.

- ¿En serio? - asiento.

- ¡Si!, es una ciudad de locos, ¡pero es genial!, lo único que deseo es volver y recorrerla entera. Tengo algunos recuerdos, pero, de todas maneras, con 10 años, no se disfruta mucho la cuidad, quiero recorrerla siendo adulto dattebayo- le cuento uno de mis sueños.

- ¿En serio?, siempre me ha gustado esa idea también, quiero viajar y ver esas ciudades - este sonríe, con la vista lejana, como si estuviera ya, en todas esas ciudades.

-Tal vez algún día podamos ir juntos dattebayo- este sonríe un poco más desanimado, y asiente.

-Tal vez... -suspiro. Sé que está pensando que eso es imposible, por todo el tema con nuestras familias, pero sería genial poderlo hacerlo. Le había dicho la verdad a Sasuke, viajar era uno de mis sueños, quería recorrerme todo Estados Unidos.

La posibilidad de poder hacerlo a su lado, sólo hacía que me emocionara mucho más.

Antes de poder seguir dándole vueltas al asunto, nos sirven nuestros Ramen.

- ¡Huele genial dattebayo!, ¡bueno, Itadakimasu! - exclamo juntando las manos, y luego me dedico a comer- ¡está delicioso Ossan! - exclamo feliz. El señor se ríe.

- ¡Que bueno!, ¡coman, coman! - nos dice.

Le echo una mirada a Sasuke, este está comiendo, se ve feliz y relajado - ¿te gustó Teme? - este me mira, tenía los cachetes llenos de comida. Me río enternecido de verlo así, este se sonroja y traga.

-Esta rico- dice este, limpiándose el rostro. Me vuelvo a reír.

Seguimos comiendo, cuando me pido un segundo, el moreno comienza a molestarme.

-Vas a terminar vomitando. O tal vez, explotas y sólo van a encontrar Ramen, en tu organismo- se ríe Sasuke.

-JA JA, que divertido-sigo comiendo. El otro sólo pone los ojos en blanco.

Luego de comer, le pagamos al señor, que se llama Teuchi-san. Este me dice que, incluso tiene un negocio en el centro de la cuidad, y que, si quiero, puedo ir cuando quiera, que incluso me hará una oferta.

Sonriendo a más no poder, le juro que me vera en pocos días en su negocio. Este se ríe, le agradecemos su comida y nos vamos.

Entre una cosa y otra, ya eran las seis de la tarde, y algunos puestos, ya estaban cerrando.

Así que decidimos regresarnos. Durante el camino, seguimos tomados de la mano, y vamos en un cómodo silencio.

Cuando llega el momento se separarnos, me acerco a su rostro y lo beso tiernamente.

Sasuke me agarra de la cintura, y me besa de vuelta.

-En verdad lo pasé estupendo hoy día, gracias dattebayo- le sonrió, cuando nos separamos.

-Yo también Dobe- me da un pequeño beso en los labios y luego se separa- nos vemos mañana. Avísame cuando llegues a tu casa- me dice este, despidiéndose con la mano.

- ¡Claro, tú igual! - le digo.

Decido tomar un taxi, y durante el viaje, no puedo evitar sonreír.

En verdad, me estaba comenzando a enamorar del moreno. "Me tienes de cabeza, Sasuke."