Holi, gracias por los vistos y comentarios. Bueno, en estos capítulos voy a seguir jugando con Naruto y Sasuke, y torturándolos un poco, ya van a ver por qué. Bueno, espero que les guste.
"First Strike"
Sasuke
-Muy bien, quiero que hagan parejas para este trabajo. Entiendo que ya estamos a mitad de año, y este es su último año, y están cansados, pero es el último esfuerzo, así que, pónganle esfuerzo. El trabajo va a valer un 15% de su nota final, en esta asignatura. Así que, ¡vamos!, ¡elijan pareja! -habla la profesora de Literatura.
La sigo mirando, pero no me entra lo que dice…" ¿un trabajo de que, hay que hacer?", apenas puedo pensar. Me siento agotado, esta rutina de tener que ir a la oficina, asistir al colegio, y cumplir con ambos, me estaba destrozando los nervios.
Y no lograba dejar de lado ninguno, mi registro académico era intachable, al paso que iba, me iba a poder graduar con honores, pero mantener este ritmo, me estaba destruyendo, Y los profesores seguían mandándonos trabajos inútiles, ya estábamos a la mitad de noviembre, y seguían molestando.
- ¡Oe Sasuke! -me giro molesto, ante el grito Suigetsu.
- ¿Qué pasa?, ¿para qué gritas? -lo miro mal. Este bufa, igualmente molesto.
- ¡Te he hemos estado hablando, por los últimos dos minutos, no nos estabas escuchando! ¿qué te pasa?, últimamente, siempre estás con la cabeza en las nubes… podría ser… ¡Sa-Su-ke-chan!, ¿acaso estás enamorado? -comienza Suigetsu, a bailar y a usar una vocecita más aguda.
Como única respuesta, lo golpeo en el estómago, este se dobla sobre sí mismo, y colapsa sobre el suelo - … ¡Itai!, ¿cuál es tu maldito problema? -como única respuesta, ruedo los ojos.
- ¡Sasuke-kun!, podemos ser juntos, ¿si quieres? -comienza Karin. Suspiro, pero me encojo de hombros.
-Me da igual- contesto. Siento como me vibra el pantalón, al entrar un mensaje al celular.
Al sacarlo, veo que son mensajes de Naruto.
"¡Estoy aburridoooo!, ¿también te aburres tanto como yo, en el colegio?"
"Te juro que, si no fuera por los chicos, me darían ganas de tirarme por la ventana."
"¿Tú que haces?"
"Teme, contesta"
"Sé que quieres contestarme… sé que quieres, se te nota… no funciona mucho por mensaje. Es de una canción que escuché en español una vez, tuve que buscar la traducción, pero era pegadiza, aunque no entendía mucho. ¿A ti te gusta el Reggaetón?"
No puedo evitar resoplar divertido, "estúpido dobe", pero no puedo evitar sentir un calorcito en mi pecho, ese imbécil hasta en la distancia, me animaba con sus mensajes. Eran tan dispersos como él, pero me hacían el día.
Negando con la cabeza, le contesto.
"¿No deberías estar pendiente de tus clases Dobe?"
"Y no, no escucho Reggaetón... en las discos más que todo, suelen poner harto esa música. Pero no entiendo mucho, así que me aburro"
Espero un poco, pero este me contesta, casi al instante.
"¿Y tú crees que yo entiendo?, claro que no, el ritmo es lo que me termina gustando dattebayo"
"¿Y qué haces Teme?"
Vuelvo a rodar los ojos, pero con ganas de molestarlo, contesto.
"¿Qué te importa Dobe?"
Este no contesta por unos minutos. Entrecierro el ceño, pensando que tal vez me excedí.
Cuando ya voy a pedirle perdón, este me manda un audio.
"¡Me importa Teme!", alejo el teléfono de mi oído. Menos mal que, le había bajado el volumen al celular.
Vuelvo a negar con mi cabeza.
"¡Eres un idiota!, ¡Casi me dejas sordo!", me quejo ante él.
Este comienza a mandar emojis, riéndose.
Vuelvo a rodar los ojos, y levanto la mirada.
Mis amigos me están mirando con los ojos como platos. Frunzo el ceño confuso, pero siento un pequeño sofoco en mi cuerpo, sé porque me miran así.
-... ¡¿Lo ven?! - me señala dramáticamente, Suigetsu.
Lo miro mal para que se deje de gritar- ¡si estás enamorado! y ahora estás sonriendo como bobo al celular…- hago todo lo posible para no delatarme, pero había metido la pata, todos se habían dado cuenta de cómo baje la guardia.
Me daban ganas de gritarle y salir corriendo- esa chica, sí que tiene que ser espectacular, es decir, para que el gran Uchiha Sasuke, se fije en alguien más, debe ser divina - el peli blanco, comienza a hacer muecas de enamorado.
De seguro, se estaba imaginando a una chica escultural, pero la mención de una chica ficticia, sólo hace que arrugue la cara.
Sólo Karin sabía que yo era Gay, algo me decía que Jugo lo sospechaba, pero nunca lo habíamos conversado tal cual. Y el peli blanco, no sabía nada.
"No es una chica... ¡y no estoy enamorado! … ¿o sí? …", no puedo dejar de pensar.
El estrés comienza a llegar a mí, las dudas otra vez me abordan. "¿Mis amigos aceptarían mi homosexualidad?, ¿me estaba enamorando del Dobe?, ¿del Dobe? el cuál se supone que es mi enemigo, un Senju."
Me muerdo el labio. No podía engañarme por más tiempo, me gustaba mucho Naruto. Y a estas alturas, sabía que, él no era una simple conquista, o que sólo quisiera tirar con él, no, el rubio se me había metido bajo la piel, y me estaba encariñando con él.
"¿Encariñando?... entonces…en verdad me estoy enamorando de él…", me sigo mordiendo el labio.
- ¡Bien!, ¡vamos a trabajar!, ustedes vayan a preocuparse de su propio trabajo. Con Sasuke-kun, tenemos trabajo -Karin hace que Suigetsu y Jugo, se vayan, pese a sus protestas, la peli roja los echa.
-Umm, admito que no tengo muy claro, lo que hay que hacer en el trabajo. Déjame consultar con la sensei- le digo a Karin, así de paso, aprovechó para recuperarme de mis dudas. Pero esta me agarra de la manga y me obliga a sentarme.
Echa miradas, y cuando ve que no hay nadie cercano a nosotros, se ajusta sus lentes y me mira fijamente. Comienzo a sentirme incómodo.
-... ¿Karin?... -esta suspira.
-Ambos sabemos que no existe una chica, sino que es un CHICO- acentúa la palabra.
Gruño e intento levantarme, pero me vuelve a tironear y me sienta - Sasuke -vuelvo a gruñir, pero la miro- ¿por qué te cuesta tanto admitirlo?, no tiene nada de malo ser gay... ya lo habíamos conversado...- resoplo. Medio divertido, medio molesto.
-Si, lo conversamos... me obligaste a contarte todo, igual que ahora, que me estás obligando a que te cuente todo-la miro haciendo una mueca.
-Bueno, podría robarte el celular, hackearlo, y descubrirlo todo por mi cuenta, pero te estoy permitiendo que me cuentes, ¿no es mejor así? - dice esta, ajustándose los lentes, con una sonrisa maniaca.
-Tú estás loca-digo simplemente.
Esta se cruza de brazos- lo sé, no me avergüenzo- vuelvo a resoplar divertido.
- ¿Y bien?, ¿quién es el afortunado? - suspirando, me masajeo la sien, antes las tonterías de mis amigos. Pero decido que tal vez, es una buena oportunidad para poder desahogarme.
-... ¿Tú...? -me muerdo el labio.
-... ¿Yo?... -esta me mira. Vuelvo a suspirar.
-La última vez que fuimos a una disco, ¿te acuerdas que había un tipo rubio bailando, y en un momento, todos lo miraban y aplaudían, por sus pasos de baile? -le pregunto, intentando ir al grano.
Karin lo piensa, luego parece recordar algo, porque levanta la mirada- ¿me hablas del rubio con el culo sexy? -no puedo evitar sonrojarme un poco.
- ¡Karin! - la reprendo. Ella siempre lanzaba esos tipos de comentarios, tan al aire, tan a la ligera- puedes dejar tu lado fujoshi a un lado, por favor -la miro firme.
- ¡¿Qué?!, no dije nada del otro mundo, sólo dije un dato cierto, era lindo su culo... ¡Oh no!, ¡ya entiendo! -grita esta. La miro confuso - ¡te molesta que diga eso, porque es con él, con el cuál te has estado viendo!, ¿no es cierto?... -ella se acerca a mirarme.
Esta vez, no puedo evitar que los colores se me suban al rostro -tú sabes mejor que nadie, que ese rubio tiene un culo sexy, ¿o estoy mal? - pienso en las veces en que nos hemos besado. Los distintos episodios en el baño de la empresa. Nuestro arrebato en la banca de la feria, en nuestra cita de hace una semana atrás.
Todas esas ocasiones en que, había deslizado mis manos por su espalda, y luego, había llegado a apretar su culo.
Esta vez, no puedo evitar enrojecer furiosamente. Sentía como me estaban apretando los boxers. "No otra vez", maldigo mi cuerpo, que siempre reaccionaba, cuando pensaba en Naruto.
- ¡Ay Sasuke!, no entiendo como algunos dicen que eres tan misterioso. Para mí eres un libro abierto -resoplo molesto con todo.
-Cállate- esta se ríe, pero luego parece pensar.
Mientras tanto, me obligo a serenarme y bajar mis hormonas-… de todas maneras, ¿cuál es el problema con él? - la miro confuso.
-... ¿Cómo sabes que hay un problema? - esta suspira.
-Sé que algo te inquieta, y es por él... pero... no es porque no hayas aceptado que sientes algo por él. Pero entonces, ¿qué te pasa? - la miro sorprendido.
- ¿Y ahora se supone que eres psicóloga? - la miro incrédulo. Ella había entendido todo, muy rápido.
-Vamos, soy mujer, además, estas cosas son lo mío -niego con mi cabeza, asombrado. Pero era verdad que, en estas cosas, era muy receptiva. Sólo con Karin, había podido conversar sobre mi sexualidad.
Suspiro, pero le cuento todo, lo más resumidamente que puedo.
-... ¡Vaya!... es como un amor de película... ¡NO, tú tienes que presentármelo!, debe ser un encanto, para que te tenga de esta manera -grita la peli roja. Se me cae una gotita de la cabeza, al verla.
- ¿Para que salga corriendo asustado?, no gracias -esta me pega. Resoplo divertido.
-Bueno, ¿qué más te puedo decir?, es ridícula esa rivalidad entre sus familias, si ustedes se quieren, ¡listo!, no hay nada de malo - no puedo evitar hacer una mueca.
- ¿Y cómo sabes?, no lo conoces -ella rueda los ojos.
-Porque acabo de verte sonreír hoy día, mientras revisabas los mensajes. Y no te había visto sonreír de esa manera tan cálida, nunca... bueno, un poco si, cuando estás con nosotros y con tú familia, pero no en ese nivel... en serio, debe ser extraordinario ese rubio -esta vez, no puedo disimular la sonrisa, que se me forma.
-... Lo es…- sacudo la cabeza, y tomo mi cuaderno- ya, es todo lo que diré. Enfoquémonos en la tarea- Karin suspira, pero asiente.
Cuando por fin termina la jornada, estoy agotado. Y también, bastante abochornado, mira que Karin se había puesto insistente. Hasta me molestó, insistente, que le mostrara una foto del Dobe.
Ruedo los ojos, y sigo caminando.
Al llegar al muelle, me siento en este y luego de pensarlo un poco, me decido a marcarle.
Espero un poco, hasta que contesta.
- ¡Hola Teme!, ¿me extrañaste? -contesta el Dobe. Ruedo los ojos.
-No, sólo que estoy un poco aburrido -le contesto, para fastidiarlo.
-Umm, no te creo nada dattebayo, me extrañas, yo sé que si -se ríe este. Resoplo, pero sonrió al escucharlo.
La verdad, y no se lo iba a decir al cabeza hueca, es que, sí que lo extrañaba. Desde la cita, no nos habíamos podido juntar, en una semana entera.
Y en esa semana, las reuniones en la empresa, habían sido por llamadas, no nos habíamos juntado. Eso no quitaba que, igual había trabajo que hacer.
Pero la cosa es que, no nos habíamos podido ver con Naruto, en persona. El problema es que, prácticamente, había estado soñando con él, todas las noches.
"¡TODAS LAS NOCHES!", sacudo la cabeza. Para que decir que eran sueños calientes, despertaba todas las noches con molestias en mi zona baja.
Ya no aguantaba más. Estuve pensando seriamente en esto, en la feria también lo habíamos hablado, y me quedó claro que, ambos nos deseábamos.
Y durante la semana, había estado pensando, en qué lugar podríamos hacerlo. Me muerdo el labio, pensativo.
-…Teme... ¡Oe! ... ¡SASUKE BAKA! -alejo el teléfono de mi oído. "Estos gritos del rubio."
- ¡Oe idiota!, ya te dije que tus gritos me van a dejar sordo- lo regaño.
- ¿Pues qué querías que hiciera?, no me estabas haciendo caso, y yo hablándote, hasta por si acaso dattebayo- contesta este, con su tono quejumbroso.
-Si, si, lo siento. Estaba pensando en algo- le digo rápido.
- ¿Y se puede saber en qué? -pregunta.
-... Yo... -suspiro, me revuelvo un poco el pelo.
Lo escucho suspirar -... vas a hacer que, te tenga que ir a buscar al muelle, y luego me van a poner una mala nota en la tarea de matemáticas, y va a hacer todo tú culpa -no puedo evitar resoplar.
-... ¿Mañana estás libre cierto? -le pregunto, vuelvo a morderme el labio.
-Umm, sí, creo que sí, ¿por qué?, ¿tienes algún plan? -enrojezco un poco, pero tomando aire, me doy valor. Esta situación no la aguantaba más.
-Mañana viernes, mis padres van a salir. Y el resto de mis familiares, tampoco van a estar por un par de horas... -aprieto un poco los puños - es decir que... -trago saliva- voy a tener la casa, para mí solo... -dejo que deduzca por él solo.
Naruto no dice nada por unos segundos, que se me hacen eternos, pero lo escucho tomar aire.
-… ¿Tú? ... -se aclara la garganta. Pasan otros segundos en silencio-... ¡arg!, ¡no sirvo para las sutilezas dattebayo!, ¿tú quieres que follemos? - pregunta este, de sopetón.
Los colores se me suben al rostro. Cierro los ojos, intentando concentrarme.
- ¿Por qué eres tan bruto? -le pregunto, aunque en verdad no espero una respuesta -y si... -también me aclaro la garganta-... quiero que follemos- me muerdo otra vez el labio. A este paso, me iba a sacar sangre.
Este se vuelve a aclarar la garganta-... umm, bueno, tendría que mover algunas cosas de mi agenda ... creo que, después de todo, si esta complicado mañana ... -frunzo el ceño, preocupado.
-Dime que estás bromeando, ¿tienes trabajo? - me lamento. "Y el plan se va al agua."
-Umm… si, de hecho, sí, estoy bromeando dattebayo -se comienza a reír, el muy estúpido.
Siento un tick en el ojo, por el enojo.
- ¡Eres un imbécil! - este sigue riéndose. Estoy a punto de cortarle y mandarlo a comer mierda, cuando este habla.
-Claro que acepto... ya te dije que, quería follar contigo toda la noche- vuelvo a enrojecer un poco, pero sonrió feliz.
-Entonces, ven mañana a mi casa, después de clases -le digo decidido.
-De acuerdo, ahí estaré... no puedo esperar dattebayo- me masajeo el cuello, pero no puedo evitar sonreír.
-Te espero- corto la llamada.
Tomo un largo suspiro, e intento relajarme. Sabía que lo que estábamos haciendo, estaba mal, pero ya no podía detenerme. Creo que ninguno de los dos podía detenerse.
Me levanto y me dirijo de vuelta a casa.
***
Al día siguiente, soy un manojo de nervios. Apenas puedo concentrarme en las clases.
Sólo puedo pensar en los planes para esta tarde. Había conversado con mi familia, y efectivamente, todos iban a salir hoy.
Nii-san tenía clases en la universidad. Mis padres se iban a juntar con unos conocidos. Y los demás, también iban a asistir a distintos eventos.
Así que, no debería haber problemas. "Espero", pienso.
Entre una cosa y otra, el día fue avanzando. Antes de darme cuenta, ya era la hora del almuerzo.
Miro mi bento, y hago una mueca. Los nervios, me estaban dando nauseas. "Estoy siendo ridículo", me obligo a comer.
Logro apenas rozar la comida. "¿Por qué estoy tan nervioso?, no es como si fuera mi primera vez, que tengo relaciones con alguien. ¿Entonces por qué me siento así? ... ¿es por Naruto?", vuelvo a resoplar, molesto conmigo mismo.
- ¿Qué pasa Sasuke?, ¿está mala tu comida? -me pregunta Jugo. Sólo niego con la cabeza.
-No tengo mucha hambre, tomen- les dejo mi almuerzo.
- ¡Eso!, comida gratis- celebra Suigetsu.
Karin y Jugo me miran interrogantes, pero los ignoro.
Luego de eso, las últimas horas, pasan entre muy lentas y muy rápidas.
Cuando emprendo el camino a casa, siento como me llegan mensajes al celular.
"Acabo de salir de clases, paso a mi casa, para cambiarme el uniforme, y voy a tu casa", me cuenta el Dobe.
"De acuerdo, yo estoy igual. Te espero", me apresuro a llegar a la casa.
Alcanzo a bañarme, y cambiarme el uniforme. Cuando bajo hacía la cocina, para comer algo, escucho el timbre.
Al abrir, veo a Naruto.
Este al mirarme, se mete las manos a los bolsillos de su polerón, un poco incómodo, pero me sonríe.
Intento sonreírle también, y me aparto para dejarlo pasar.
-Entonces... ¿realmente no hay nadie? - pregunta, llevándose la mano al cuello. Niego con la cabeza, asiente.
Nos quedamos un rato parados, no sabiendo como proceder. "Esto es horrible, ¿por qué ahora, siento esta incomodidad?"
-Ehh, ¿subimos? - le asiento, y nos dirigimos a mi cuarto -umm, una cosa. No pienso hacer nada, con la serpiente mirándonos- lo miro confuso, y este me señala hacía el lugar, donde está la caja de Aoda. Pongo los ojos en blanco.
- ¿Es en serio? - este me mira serio, y asiente. Niego con la cabeza y tomo una manta, y la pongo encima de la caja.
-Y... ¿q tal tú día dattebayo? - comenta este, sentándose un poco tieso en la orilla de mi cama.
-... Te voy a golpear -digo, con un tick en el ojo.
Este deja salir su respiración, y se deja caer sobre mi cama.
-... Lo siento, no sé qué me pasa. No es mi primera vez, pero me siento como novato dattebayo- este pone las manos atrás de su cabeza y se queda tirado en la cama. Mirando al techo.
Giro la cabeza, y no puedo evitar sonreír. "Se siente igual que yo", me acerco a su lado, y me siento en la orilla de la cama.
-Descuida... -tomo aire, y me quedo mirando al frente- no sé porque, pero también he estado nervioso todo el día... y tampoco soy virgen... -nos quedamos un poco callados.
Este sigue mirando al techo, yo me quedo mirando la puerta. Finalmente, él se remueve en la cama.
- ¿Has tenido novio? - salto sorprendido, y me giro a mirarlo. Este me mira curioso.
No me mira con altivez, sino que con pura curiosidad.
Suspiro y desordeno mis cabellos-... no...-me remuevo, incómodo- nunca me ha interesado…suelo tener relaciones sexuales libres- lo escucho hacer ruidos con la boca. Le hecho una mirada, se estaba mordiendo la uña.
-Yo sólo he tenido un novio... -este se ríe.
Lo miro. Recuerdo la foto que vi debajo de su cama, la foto en la cual salía sonriendo, con otro tipo peli rojo. No puedo evitar sentir un malestar.
-Pero... -este resopla divertido. Al mirarlo, se revuelve el cabello-pero nunca me había sentido tan nervioso... me pregunto, ¿por qué será?... -suelto un poco el aire, que no me había dado cuenta que, estaba reteniendo.
No puedo evitar resoplar, un poco divertido. Definitivamente, esta no era la manera en que pensaba que iba a ser la tarde.
-... ¿Cuándo tiempo estuviste con tu novio? - este resopla.
-Alrededor de un año... nos terminamos separando porque, ya no sentíamos lo mismo que en un principio... -se encoge de hombros.
-... ¿Ya no lo amabas? - no puedo evitar preguntar. Me muerdo la lengua, pero volvía a sentir este malestar... "¿acaso estoy celoso?"
-Umm... no, es que... -este se ríe, y se masajea la cara- esto no es como pensé que sería- este se irgue, y se sienta frente a mí.
No puedo evitar reírme, y darle la razón. Me giro a mirarlo, nos quedamos viendo. Nos reímos.
-Empezamos fuerte, ehh, pasional- me cuenta. Se aclara la garganta- pero... no nos conocíamos muy bien, es decir, cuando pasó la pasión, no nos quedaron cosas para hablar. No podíamos conversar, hablar de tonterías... -se muerde el labio. Me quedó mirándolo- por eso, me resistí a hacerlo contigo, porque quería conocerte... quería conocerte antes de... -hace un gesto hacía la cama.
No puedo evitar sorprenderme, y sentir un calor en mi interior. Todos los nervios y malestares, se desaparecen.
-Y... ¿tú dices que ya me conoces? - no puedo evitar preguntar. Este me mira, y luego sonríe.
-Si... eres intimidante, o por lo menos, eso es lo que muestras, pero... realmente eres muy tierno, y quieres mucho a tu familia. Y eso lo respeto dattebayo- no puedo evitar abrir los ojos sorprendido, y sentir que mis mejillas se colorean.
Este se ríe y se muerde el labio. Pero comienza a acercarse.
Lo veo sonreír, y no puedo evitar sentir, como su sonrisa me relaja. Me acerco a su rostro, nos miramos un poco a los ojos, y luego Naruto cierra los ojos, y me besa.
El beso es dulce, nuestros labios se deslizan con facilidad y fuerza. Siento mi rostro caliente, pero sigo besándolo.
Este me agarra de la polera y me tira, acercándome hacía su cuerpo. Le sujeto de las caderas, y sigo profundizando el beso.
Este se inclina y terminamos acostados en la cama, en ningún momento nos separamos. Naruto incluso, me pasa una pierna por encima de la cadera y me aprisiona, siento como nuestros miembros se rozan.
La ropa comienza a ser incómoda. Enredo mi lengua con la suya, y le muerdo el labio, este suspira feliz y me devuelve el beso.
Me siento arder, todo mi cuerpo está sensible. Siento como sus manos se deslizan debajo de mi polera, y me acaricia el abdomen y los pectorales.
Sus manos están cálidas, y su toque es suave y seductor. No puedo evitar soltar también, un suspiro.
Todos los nervios en mi estómago, todos los nudos, comienzan a soltarse.
Deslizo mis manos por su espalda, y lo acaricio, acaricio también su abdomen, su cintura.
"¿El rubio con el culo sexy?", recuerdo las palabras de Karin. Deslizo mis manos por su espalda baja, y luego las meto debajo de su pantalón y boxers, hasta apretar su culo.
"Realmente tienes un buen culo", no puedo evitar pensar. Lo masajeo y aprieto a mi gusto. Naruto se apega más a mí y lo escucho gemir contra mi boca.
No puedo evitar excitarme, sigo acariciando su espalda y su culo.
Naruto se aparta. Lo miro confuso, pero este, con un brillo de frenesí en su mirada, me tironea la polera y me la saca por la cabeza, dejándome desnudo de la parte superior.
Aprovecho también, y le saco su polerón y polera. Al mirarlo, veo que no es gordo, de hecho, tiene el abdomen bien firme. Esto logra excitarme más todavía.
Volvemos a abalanzarnos sobre el otro, y volvemos a caer en la cama. Puedo sentir como nuestros pechos chocan juntos, siento su corazón contra el mío.
Naruto mete sus manos en mi cabello y me besa con más fuerza. Nuestros besos más húmedos, sentía su saliva cayendo un poco por mi barbilla.
Este gira, y comienza a apoyarse contra mí. Apoya las piernas, a cada lado de mis caderas, y se inclina suavemente sobre mi cuerpo, esto hace que pueda sentir toda su anatomía.
Este deja de besarme, y me besa el rostro. Me besa la barbilla, me mordisquea el oído, me besa el cuello y comienza a bajar con besos, por mi cuerpo.
Ya no puedo evitar suspirar y gemir con sus besos. Sólo puedo pensar en sujetarlo y que no se escape.
Este me besa las clavículas, me besa los pectorales, y...
No puedo evitar gemir. Los boxers apretándome peligrosamente.
Le sujeto la cabeza al Dobe y este sigue besando, y chupándome las tetillas.
Siento como el Dobe se presiona contra mí, instintivamente, como si quisiera clavarse en mí.
Eso me confunde, normalmente, no dejaba que nadie me penetrara, pero, ese simple movimiento de caderas que hizo el rubio, me saca otro gemido. Se sentía bien, tal vez, podría permitir que fuera él quien me dominara... o tal vez no, "arg, no quiero pensar."
Sigo disfrutando de sus toques. Este deja de besar mi cuerpo, y se acerca, de nuevo, a besarme.
Sus manos dejan mi cabeza y van descendiendo, acariciándome otra vez el pecho y mi espalda.
Esta vez, yo me separo y comienzo a besar su cuello. Este gime y se relaja entre mis brazos. Yo sigo besándolo, probablemente, después le iba terminar dejando una marca.
Mientras sigo en lo mío, siento como sus manos bajan de nuevo por mi cuerpo, hasta llegar a mi miembro. Naruto desabrocha el cierre de mi pantalón y cuela su mano, dentro de este y de mi ropa interior.
Vuelvo a gemir, al sentir su mano grande y caliente, alrededor de mi miembro. Este sonríe y comienza a apretar.
Aprieto más su culo, apegándolo más a mí. Y vuelvo a devorar sus labios.
Este sigue masturbándome y yo sigo acariciándolo. Comenzamos a respirar más fuerte, ambos con los ojos brillantes, y las mejillas coloradas. Podía sentir su tacto, enloqueciéndome, comienzo a ver borroso.
- ¡Sasuke, ya llegué! - escucho gritar a Itachi. Con Naruto nos congelamos y abrimos los ojos de golpe.
Nos miramos con horror y pánico.
Nos quedamos unos intensos segundos, congelados, luego nos levantamos como resortes.
Me agacho y le tiro su ropa.
- ¡Rápido, metete en el baño! - le susurro, frenético. Este asiente, pero se detiene, y se da la vuelta. Me coloca mi propia polera- ¡apúrate! - lo apremio. Este asiente y se mete al baño.
Me acomodo toda mi ropa, me abrocho los pantalones, y me arreglo rápidamente el pelo.
Corro hacía mi cama, alisando la manta. Y me tumbo en esta. Me giro rápidamente hacía mi escritorio y tomo el celular.
Simulo que estoy viendo algo en este, e intento tranquilizarme. Un minuto después, escucho al mayor tocar mi puerta y entrar.
- ¡Oe Sasuke, llegue!, ¿todo bien? -me pregunta mi hermano. Lo miro, simulando aburrimiento, lo cual es un poco difícil, ya que siento que el corazón se me va a salir por la boca.
-Si, todo bien- me apresuro a contestar- pensé que estarías en la universidad-le comento, como si le comentara del clima.
-Si, pero me avisaron que la clase de la tarde, fue cancelada. El profesor tuvo un problema parece, no sé-se encoge de hombros. Yo asiento - y en serio, ¿todo bien?, como al llegar, no me contestaste, me preocupé- yo asiento, trago duro.
-Si, todo bien. Llegue hace un rato del colegio, estaba medio cansado, puede que me haya dormido un rato- el mayor asiente.
-De acuerdo, no hay problema- este parece pensar algo- oye, mamá y papá van a llegar tarde. ¿Te parece si pedimos una pizza?, nunca nos dejan pedir estas cosas -me sonríe el peli largo. Le devuelvo la sonrisa.
-Si, sería genial- este asiente.
-Genial, me baño y la pido- le vuelvo a asentir. Este sale de mi cuarto y yo me dejo caer sobre mi almohada, soltando un gran suspiro, dejando ir toda mi tensión.
Luego me levanto de un salto, casi parezco un ninja, con lo rápido y ágil que me muevo.
Me acerco al baño y abro la puerta. Naruto salta sorprendido, y con los ojos con pánico, pero cuando me ve, se relaja y se deja caer sobre la tapa del Water. Se masajea la cara.
-Oh Dios, casi muero de un infarto dattebayo- yo también suspiro, pero luego me giro a mirar la puerta.
-No hay mucho tiempo. ¡Vamos, tienes que escapar ahora! -lo apremio. Este asiente y me sigue.
Apoyo mi oreja contra la puerta, y escucho a Itachi, haciendo algo en su cuarto. Me giro hacía Naruto.
- ¡Ahora!, tienes que salir por la ventana-le susurro. Este abre los ojos como platos.
- ¡¿Por la ventana?!, ¿es que tú te crees que yo soy Batman acaso?, o mejor, ¿que soy Spiderman? - me dice el rubio, susurrando frenético.
- ¡No hay otra forma!, Itachi va a notar algo, si sales por la puerta principal. Mira, sales por la ventana, bajas por el techo y luego saltas al jardín delantero- le susurro, también gesticulando frenético.
- ¡Me voy a matar haciendo eso, Baka!, y créeme que, si me muero, voy a venir a penarte todos los días dattebayo- me dice, apuntándome con el dedo.
Tomó aire, para no golpearlo, y sólo lo tomó de la muñeca y lo guio a la ventana.
- ¡No hay más opción!, ¿o quieres que te vea mi hermano, y le diga todo a nuestras familias? -este aprieta los dientes, y luego resopla molesto.
- ¡Mierda! - este pasa una pierna por el marco de la ventana, y comienza a pasar su cuerpo por esta.
Se detiene, y cuando ya le voy a preguntar qué le pasa, este me agarra de la polera, y me estampa un beso en la boca.
-Por si muero dattebayo- sólo ruedo los ojos.
- ¡No te va a pasar nada, confío en tus habilidades!, ¡date prisa! - lo apremio.
Este lentamente, comienza a caminar por el techo, y cuando llega a la orilla, se agacha y deja colgar su cuerpo en el borde. Se sujeta solamente con sus manos, y luego, se deja caer en el jardín delantero.
Corro hacía mi otra ventana, que tiene vista al patio delantero, y veo que aterrizo bien. Este se limpia los pantalones, al levantar la mirada, me hace un gesto, de que se encuentra bien.
Le hago un gesto de despedida, y este, luego de corresponderme, sale corriendo.
Luego de unos minutos, lo pierdo de vista.
Suelto un gran suspiro y me dejo caer en la orilla de mi cama.
"Definitivamente, así no fue como pensé que sería esta tarde", me lamento. Y a la vez, me permito reírme, liberando mis nervios, por casi ser descubiertos.
"Sólo por ti, paso todas estas locuras Dobe", no puedo evitar sacudir la cabeza. Divertido y cansado.
