Holi, gracias por los vistos y comentarios. Las clases hacen que tenga menos tiempo para escribir, pero en fin, aquí tengo otro capítulo, donde sigo torturando a los personajes, jiji.
Lo otro, importante, me preguntaron, en el capítulo anterior, quien, Naruto o Sasuke, era el activo en la relación. Y la verdad es que, durante los capítulos, ha quedado confuso esto porque, ni los personajes, ni yo, sabíamos la respuesta jeje, déjenme explicarme.
Cuando pienso en ambos personajes, a ambos los veo súper dominantes, es decir, Sasuke es súper intimidante, es el emo vengador. Y Naruto es súper cabezota, con su voluntad hizo cambiar de opinión a muchos de sus adversarios. Por esto, se me hacía muy complicado el decidir, pero analizándolo, fue Naruto quien justamente, logró vencer a Sasuke y traerlo de regreso a la aldea. Así que, decidí hacer a Naruto el activo de la relación, y en este capítulo, hago que los personajes hablen de ello. Ya verán, espero que les guste.
"Second Strike"
Naruto
Había pasado otra semana, desde el fracaso en la casa de Sasuke. Y fracasó, era quedarse corto, no le había dicho nada al Teme, pero, aunque no me maté, caminando y saltando del techo de su casa. Al momento de dejarme caer al patio delantero, pude sentir, como se me fue a desviar un poco el pie.
Tuve que inventarme una excusa, sobre que había tenido un pequeño accidente en clases de gimnasia, en el colegio, para que me llevaran a la clínica. La acrobacia resultó en un pequeño, pero molesto esguince, es mi pie izquierdo.
Así que, durante la semana, había estado muy molesto. No había conseguido hacerlo con el moreno, quedándome con todas las ganas en mi cuerpo, y para rematar el chiste, había salido lesionado con un esguince.
Cuando le conté a Shikamaru, él, que es uno de los más relajados y serios de entre los muchachos. No pudo más que, dejar salir una fuerte carcajada, en pleno recreo, hasta le llegaron a saltar las lágrimas.
Para que decir que, mi cara era para un poema. Uno sobre las distintas tonalidades de rojos, que existían.
Ahora, por lo menos, mi pie ya estaba casi sanado. Tengo que reconocer que, a mí siempre me han sanado rápido las heridas, también tengo muy buena salud, casi nunca me enfermaba.
Suelto un suspiro, medio enojado. Y entro a la empresa.
- ¡Oh, señorito Naruto!, ¿todo bien? -me pregunta amablemente, el portero, cuando le muestro mi identificación.
Le sonrió cansado- sí, todo bien. Algunos problemitas de adolescente, no es nada dattebayo- le respondo, sonriendo. "¿Para qué voy a cargar a este hombre, con mis problemas?"
Mientras camino, con dirección a los ascensores, no puedo evitar morderme el labio, un poco nervioso y ansioso.
No había visto a Sasuke, cara a cara, desde el episodio en su casa. Habíamos hablado un poco, pero no nos habíamos podido juntar.
Esto se debía, un poco por el bochorno de la situación, del pasado viernes. Y otra porque, había estado muy ocupado.
Durante la semana, con mi familia habíamos comenzado a hacer unos viajes a terreno, estábamos viendo los primeros cimientos del proyecto. Y para esa parte, no había sido muy necesaria, la ayuda de los Uchiha.
Pero hoy, ya teníamos que conversar y fijar ciertos precios, de algunos materiales. Incluso, teníamos que importar ciertas herramientas, y el proyecto se iba a tener que retrasar un poco.
"Más trabajo, que divertido", no puedo evitar lamentarme. Lo bueno es que, tenía una excusa para poder ver a Sasuke.
Cuando por fin llega el ascensor, estoy por entrar, pero este al abrirse, casi me termino chocando de frente, con justamente, Sasuke.
Nos miramos sorprendidos, y nos obligamos a desviar la vista. Me fijo que está todo el grupo de los Uchiha.
-Ehh, ¿qué pasa?, ¿hubo algún problema con la reunión? - pregunto, confuso.
Justo al mismo tiempo, el otro ascensor llega, y al abrirse, sale papá y el resto de mi familia.
Los miro confundido.
- ¡Ah Naruto!, llegaste justo - me dice papá. Me acerco a ellos.
-Si, estaba por subir, ¿por qué están todos abajo dattebayo? - miro a todos.
-Bueno, la verdad es que, estamos todos cansados, y ahora que está comenzando a hacer más frío. Se nos ocurrió relajarnos y conversar en los baños termales, ¿qué te parece? - papá me sonríe. Tengo que hacer un esfuerzo mayúsculo, para no quedarme con boca por el suelo.
-... ¿A los ba-baños termales dattebayo? - parpadeo confuso.
-Así es, una vez fuimos, ¿te acuerdas?, están a unas cuadras de distancia. Obviamente, no vamos a ir a esos que están a las afueras de la ciudad, pero estos son buenos. Podemos igual hacer negocios allá- vuelvo a parpadear.
-Bueno, yo tengo que encargarme de otros asuntos, así que podrán conversar entre hombres. Nos vemos- se despide la abuela Tsunade.
-Jeje, ahora nadie podrá detenerme- comenta bajito, Ero-sennin.
Papá suspira- aunque vamos a los baños termales, igual vamos a trabajar. No quiero episodios vergonzosos, ¿escuchaste papá? -Ero-sennin se ríe. Y se rasca atrás de su cabeza.
Se me cae una gotita de la cabeza. "De seguro nos terminan echando, por culpa del abuelo", pienso, suspirando harto.
-Disculpa Minato, ¿vamos a ir al final? - se acerca a preguntar, el padre de Sasuke.
-Claro, le estaba informando a mi hijo, lo que íbamos a hacer. Bueno, les di la dirección, nos encontramos allá- los Uchiha asienten. Mi mirada se topa con la Sasuke, se ve tan incómodo, como yo me siento.
Nos montamos en el auto, y durante el camino, no puedo evitar sentirme irritado.
"Baños termales... ¿es que el universo quiere torturarme?", voy maldiciendo en mi cabeza.
Ya me costaba controlarme, cuando tenía que ver al moreno en la empresa. Verlo tan bello y arreglado con su traje, era una tortura. Verlo y no poder tocarlo, era un suplicio.
"¿Y ahora voy a tener que verlo semi desnudo, en los baños termales? ... no lo voy a lograr dattebayo", pienso con pánico.
Efectivamente, el día que lo intentamos en su casa, habíamos empezado con nervios. Pero ya habíamos hablado, esa etapa estaba superada. Ahora, sólo quedaba el deseo, el cual no había podido atender, en la ocasión anterior.
"Y ahora, lo voy a tener que ver semi desnudo, ¿y no hacerlo mío? ... imposible", no puedo evitar, el golpear mi frente, contra la ventana del auto.
"¿Qué puedo hacer?, ¿digo que estoy enfermo?, no, ya es muy tarde para eso... ¡maldición, no sé me ocurre nada dattebayo!", mientras sigo en mi drama, el auto se detiene.
Al levantar mi cabeza, me doy cuenta que, ya llegamos.
Desanimado, no tengo más opción que, seguir a los demás.
Mientras nuestros padres pagan. Nos guían a los vestuarios, que es un cuarto aparte, para que podamos dejar nuestras ropas y cambiarnos.
Todos comienzan a quitarse la ropa, y a dejar los accesorios, en una bandeja aparte.
Aprieto los dientes, pero no podía ver una forma de escaparme de esta. Le echo un vistazo a Sasuke, su hermano ya estaba desvistiéndose, pero él estaba igual que yo, alargando el asunto.
Eso por lo menos, me hacía sentir mejor. Ambos estábamos sintiendo lo mismo.
- ¿Qué ocurre Naruto? - me mira Kaka-sensei, este ya estaba prácticamente listo. Se estaba colocando la toalla en la cintura, y otra en el cuello.
Intento sonreír- no, no, nada. Me distraje con tonterías, ya me cambio- este me sonríe.
Suspirando, comienzo a desvestirme. Hago todo lo posible, para mirar al casillero que tengo en frente, y no mirar a Sasuke, atrás mío.
Me quito el reloj, y dejo mi ropa doblada en una bandeja.
Mientras intento hacer una maniobra, donde me envuelvo la toalla alrededor de mi cintura, antes de quitarme los pantalones. Siento que alguien me mira.
Me tenso, y con disimulo, intento ver atrás mío, por lo menos en el casillero, había un pequeño espejo. Este me permite darme cuenta que, es Sasuke quien me está mirando, disimuladamente.
Cierro los ojos, y pienso en cosas desagradables. Todo con tal de olvidar la estúpida situación en la que estaba.
Suspirando enojado, me quito los pantalones a la fuerza, y lo meto todo al casillero.
Tomo la bata, y me la pongo rápidamente, de algún modo, para tapar lo sensible que sentía mi cuerpo.
Todos comienzan a dirigirse hacia la sala del sauna. Cuando paso al lado de Sasuke, no puedo aguantarme, y le termino pellizcando su culo.
Este salta sorprendido, soltando el aire de golpe. Se gira a mirarme, pero avanzo rápidamente y salgo de los vestuarios.
"¡Contrólate imbécil!", me regaño. Suspirando, avanzó hacía la sala. Al entrar, el ambiente y el calor, ya me hacen imposible, el mantenerme muy abrigado.
Así que, me siento al lado de mi familia, y me veo en la obligación de quitarme la bata. Me quedo únicamente, con la toalla alrededor de mi cintura.
Cuando entra Sasuke, a este le pasa lo mismo. No aguantando el calor, también se quita la bata.
Los adultos comienzan a conversar tranquilamente, de los detalles del proyecto. Yo me quedo sentado, con Sasuke, sentado al frente mío.
No podemos quitarnos la vista de encima. El calor estaba haciendo que el moreno sudara, y el sudor bajaba sexymente por su cuello, sus pectorales, y su abdomen, hasta perderse en el interior de su toalla.
Trago saliva, me obligó a desviar la vista. Miro al techo y cierro los ojos.
Es así, como logro distraerme por un rato, pero al abrir los ojos. Veo que Sasuke estaba mirando, distraídamente, a los demás, y se estaba masajeando el cuello con su mano.
Vuelvo a perderme en su cuello; en sus clavículas, en su rostro pálido y liso, en su cabello oscuro, y en sus ojos…"que están mirándome."
No puedo evitar recordar, la primera reunión que tuvimos en la empresa. Pensé que ya habíamos superado todo esto, ya no tenía la energía para estos rodeos.
Trago saliva, y le intento hacer una señal. Este frunce el ceño confuso, pero le hago un muy pequeño gesto con mi cabeza, y luego me levanto.
-... ¿Hijo? - papá se interrumpe y me mira.
-Voy por algo de refrigerio... ¿alguien desea algo? - aparento tranquilidad.
-Yo también quiero, le acompaño joven Senju- Sasuke se levanta, y me sigue el juego.
- ¡Ah!, bueno, no hay problema. Aquí a uno le da sed por el calor- comenta papá, tranquilo.
- ¡Es verdad!, cuando vayan, ¿puedes pedirle a alguien, que nos traiga algo para tomar acá? - le pide el tío de Sasuke, Obito, al moreno. Este asiente.
De repente, Itachi también se levanta, los dos nos tensamos.
-... ¿Qué?, ¿tú también quieres algo nii-san? - le pregunta el moreno, tranquilo.
-No, no…bueno, de hecho, sí, un refresco no estaría mal- comenta este, con una sonrisa, mientras se limpia el rostro con la toalla de su cuello- pero en verdad me levanté, para ir a buscar a Shisui, está esperando afuera- comenta este.
- ¡Ah, por fin llegó!, eso es bueno-comenta Fugaku-san.
Le asentimos, un poco tiesos, pero lo dejamos pasar, y luego nosotros salimos.
Hago como que me muevo hacía la recepción, pero cuando veo que, Itachi-san sale de vista, me muevo hacía los vestuarios. Puedo sentir como Sasuke, de manera sigilosa, me sigue por detrás.
Al ver que no hay nadie, lo dejo entrar y luego cierro la puerta. Me muevo hacía la parte más profunda de los vestuarios, y sólo entonces, me permito girarme hacía mi moreno.
El cual, me mira alzando una ceja, interrogante.
-Es sólo por precaución- me encojo de hombros. Este suelta un resoplido divertido.
-Bueno, cuando hacemos esto, me siento como en una película de ´Misión imposible´. Ya sabes, apegados a las paredes, revisando atrás nuestro- este hace la mímica, me río.
Me siento, y me limpio un poco la cara y el cuello de sudor. Lo vuelvo a mirar, este estaba en mis mismas condiciones.
Trago saliva, y me levanto. Antes de poder seguir pensándolo, me acerco a Sasuke. Este al darse la vuelta para mirarme, deja salir una exhalación de sorpresa, cuando le agarro de la cintura y le estampo mis labios en su boca.
Lo siento tieso contra mí, pero comienzo a acariciarlo, y este se va relajando. Siento como me echa los brazos encima, y me atrae más hacía su cuerpo.
Somos un enredo de brazos y piernas. Estábamos muy juntos, y para mi tortura y delicia, lo único que nos separaba, eran nuestras toallas en las cinturas.
Comienzo a avanzar, y lo termino estampando contra la pared. Y sigo recorriendo su cuerpo, este me estaba acariciando la espalda.
Beso su mandíbula, beso su cuello, y de vuelta a devorar su boca. Este se separa, y comienza a morder suavemente mi cuello, no puedo evitar soltar un gemido. Este sigue mordiendo y besándome, comienza a hacerme una marca.
Comienzo a acalorarme, lo agarro de la cintura fuertemente, y sin darme cuenta, comienzo a presionarme contra él. Sentía como Sasuke intentaba apartarse un poco, pero lo termino agarrando más fuerte. Este vuelve a removerse y con una pierna, intenta apartarme un poco, pero ya no estoy razonando.
Me siento un poco animal, me dejo llevar por mis instintos más básicos. Incluso, le llego a gruñir frustrado. Con fuerza y determinación, le agarro más fuerte las caderas, y lo presionó contra mi paquete, este gime feliz.
Es más, cuando vuelve a revolverse, lo agarro del culo, lo levanto y lo vuelvo a estampar contra la pared. Este deja salir una exhalación, sorprendido.
Pero yo sigo sujetándolo del culo, y me presionó contra él. A este no le queda más opción, que colgarse de mí.
Siento como su corazón, palpita frenético contra mi pecho. Yo sonrió y sigo besándolo a mi antojo. Este gruñe, pero me besa, siguiendo mi ritmo bruto, eso me excitaba mucho más, que él me siguiera el ritmo.
Este me muerde los labios, y luego vuelve a mi cuello, me estaba dejando otra marca. Vuelvo a gemir, vuelvo a presionarme contra el moreno.
Pero no me estaba bastando, lo suelto y este cae sobre sus pies nuevamente. Y de un sólo tirón, le saco su toalla de la cintura, dejándolo totalmente desnudo para mis ojos.
Sonrió, este se sonroja un poco, pero antes que pueda taparse, me adelanto y vuelvo a devorar su boca. Y mientras tanto, desciendo mi mano rápidamente, hasta llegar a su miembro.
Este gruñe fuertemente contra mi boca, vuelvo a sonreír, pero sigo con mi tarea. Lo apego contra la pared, y sigo masturbándolo.
Este se agarra a mi cuello, y yo sigo acariciándolo. Mantengo un ritmo y puedo ver que, lentamente, va enloqueciendo al moreno, ya que sus mejillas se colorean.
También me siento arder, verlo a mi merced y gimiendo, me estaba haciendo olvidar mi nombre.
Cuando noto que se está comenzando a correr, uso su propio líquido, y acelero el ritmo.
Este cierra los ojos, y deja salir sus suspiros más fuertes.
Esta vez, yo beso su cuello, y me concentró en llevarlo al límite. Un par de minutos después, este me clava sus uñas en la espalda, y se endereza tieso.
Estaba a punto de liberarse, sigo masajeando, hasta que este comienza a abrir la boca, para exhalar un suspiro.
Pero a pesar de estar en esta bruma de calor sexual, logró escuchar, como la puerta de los vestuarios se abre de sopetón.
Abro los ojos como platos, horrorizado, y rápidamente, ahogo el gemido de Sasuke, tapándole la boca con mi mano.
Al instante, no puedo evitar hacer una mueca de dolor, cuando siento que este me muerde la mano. Su orgasmo ya era inevitable de detener, y este lo estaba experimentando, justo en este momento, y para ahogarlo, este me estaba mordiendo.
Hago una mueca de dolor, pero no le aparto mi mano. Ahogo su gemido, para que no haga ruido, pero yo lo había llevado al límite, así que ahora que estaba liberándolo, lo menos que podía hacer, era permitirle que me mordiera, para ayudarle.
- ¿Así que ahora, hacemos negocios en los baños termales? - escucho que comenta una voz joven.
Sasuke y yo, por lo menos, estábamos al fondo del camarín, y los casilleros nos tapaban. Pero, si alguien viniera en nuestra dirección, estaríamos perdidos, ya que no había donde más esconderse, y sólo había una salida.
-Así parece, podría ser peor- esta vez, reconozco la voz, es la de Itachi-san. "Entonces la otra persona, debe de ser Shisui-san. Itachi-san dijo que iba a ir a buscarlo", pienso a toda velocidad.
Sasuke deja de morderme, le echo un vistazo. Tenía las mejillas totalmente encendidas, y el pelo revuelto. Ahora estaba intentando de normalizar su respiración, eso sí, sigo tapándole la boca con mi mano.
-Me asombra que tu padre, haya accedido a venir aquí- comenta Shisui-san. Escucho abrirse un casillero, y como iba dejando cosas en su interior. De seguro se estaba cambiando, para ir a la sala del sauna.
-Si...no sé porque sigue en insistir, que no le caen bien los Senju. Es obvio que le agradan, creo que a todos nos agradan. Incluso se ve que papá, puede llegar a ser buen amigo de Minato-san...- Itachi suelta un suspiro- todo por ese problema idiota de hace años atrás-dice este con un bufido molesto.
-Todavía no tengo la menor idea, cual es ese problema- comenta Shisui-san.
-Ni yo... es decir, hacemos negocios juntos, fuimos a su casa, ellos vinieron a la nuestra, ¿qué más hay que hacer, para que dejen de lado ese problema?, problema que no es nuestro siquiera, es entre el bis abuelo Madara y Hashirama-san- escucho como se cierra la puerta del casillero.
-No sé... uno suele complicarse por tonteras- Itachi-san suelta un bufido. El otro se ríe.
Itachi suspira- como sea, vamos, nos estarán esperando- es así como escuchó, como los mayores salen de los vestuarios.
Suelto el aire que, no me había dado cuenta que estaba conteniendo. Suelto a Sasuke, y este parece desinflarse, igual que yo.
Me asombraba la conversación entre los mayores. Podía ser que, algún día, podríamos superar este odio entre las familias, pero aún había un problema que, nadie sabía de donde se había originado, o cuál era exactamente.
Nos quedamos en silencio, por un par de minutos, hasta que el moreno parece sacudirse, y se endereza.
Se agacha, y con un ademán brusco, toma su toalla caída, y se la envuelve en la cintura.
Sasuke camina hacía los casilleros, abre el suyo de un tirón fuerte, y saca una bata. Se la coloca con movimientos violentos.
No puedo verle los ojos, porque su cabello le tapa su rostro, pero era obvio que estaba enojado, de hecho, no era molestia solamente, estaba realmente furioso. Trago saliva, pero me adelanto, lo miro confuso.
- ¿Sasuke? ... - intento llamarlo, no me mira. Termina de ponerse la bata, y se la abrocha- ¡Sasuke! - vuelvo a intentar, pero sigue mirando al suelo. Gruño y me adelanto, le tomó el rostro y lo obligo a mirarme- ¡hey!, ¿qué te pasa? - pregunto confuso, pero este levanta la mirada, y con un ademán brusco de su mano, me golpea lejos mi brazo.
Lo miro sorprendido, me estaba mirando muy enojado, nunca lo había visto así. Incluso me parecía que, sus ojos negros desprendían pequeños destellos rojos, reflejando su ira.
"Nunca me has visto enojado", recuerdo que me lo dijo, ese día en el muelle. Era verdad, era otra cosa.
Me echo hacía atrás, un poco impactado. Este gira el rostro, y se queda mirando los casilleros.
Reina el silencio por otro par de minutos. Me muerdo el labio, no me estaba gustando esto, así que, lentamente, me adelanto hacía él, y comienzo a alzar el brazo, para tocarlo.
Aunque, antes de lograrlo, este rápidamente me agarra del hombro, y me tira hacía sí mismo, haciendo que quede pegado a su cara.
Este comienza a respirar más fuerte, se ve realmente enrabiado. Vuelvo a tragar nervioso, pero vuelvo a alzar mi brazo, y comienzo a tocarlo. Primero su cintura, luego acaricio su pecho, luego su hombro, hasta finalmente, tocar su rostro.
Este sigue mirándome enojado, pero comienzo a darme cuenta que, no me estaba viendo a mí, no estaba enojado exactamente conmigo. Vuelvo a tragar saliva.
Le acaricio el rostro, suavemente-... ¿con quién estás enojado, Sasuke? …-este frunce más el ceño, pero se deja mimar por mí.
Sigo acariciándolo, y este comienza a relajarse lentamente. Me acerco otro poco, y sigo tranquilizándolo, a la espera de su respuesta.
-…No... no es exactamente contigo, con quien estoy enojado…- comienza este a hablar.
-Entonces, ¿con quién dattebayo? - le acaricio un hombro. Este exhala fuertemente, otra vez molesto.
-... Conmigo... -estoy por abrir la boca, confundido, pero este vuelve a hablar -tú... tú me tocas y olvido todo... ¡tsk! - desvía la mirada. Frunzo el ceño, este vuelve a mirarme, firme - escucha, ¡yo no soy pasivo!, ¡no soy la nenaza temblorosa que se deja hacer!, ¡nunca lo he permitido!, ¡nunca he dejado que nadie me poseyera! - abro los ojos como platos.
Trago saliva, y miro a otro lado, incómodo. Había pensado un poco en esta posible posibilidad, había notado que Sasuke era fuerte y orgulloso, no se iba a dejar hacer por otra persona.
El problema es que, yo también era dominante, no podía pensar en dejarme penetrar. Me muerdo el labio, no sabiendo que decir.
-... Pero yo... -suelta un suspiro. Lo miro, este cierra los ojos- pero yo... puedo ceder…so-sólo porque eres tú... sólo ante ti, puedo ceder... y eso me enojó…- vuelvo a mirarlo asombrado.
Me adelanto, y lo acaricio suavemente. Este abre los ojos- ... que estés dispuesto a ello, sólo me hace admirarte mucho más dattebayo. Juró que no lo lamentarás, y no... para mí no eres una nenaza, o eres más débil por esto- este deja salir una exhalación larga, sacándose toda la tensión del cuerpo.
Lentamente, acerco mi rostro al suyo, y muy suavemente, acaricio sus labios, es apenas un roce. El toque de una pluma, pero este me lo devuelve, es suave el beso, muy íntimo y tierno.
Beso sus labios, le beso las mejillas, y beso sus párpados. Este se relaja, y se apoya contra mí, lo abrazo automáticamente.
Le había dicho la verdad a Sasuke, para mí era muy valiente lo que había hecho. Entre los dos, ambos éramos activos y dominantes, pero comparándonos, yo era un poco más dominante, y él se había dado cuenta de ello. Y para que esto funcionara, Sasuke lo había aceptado.
Fue contra su orgullo y lo aceptó. Pero no por eso, yo lo veía como débil, no, él era una bella y fiera pantera, y había depositado su confianza en mí, para que lo poseyera. Un honor que, sólo me permitiría a mí, y tal vez, nunca a nadie más en su vida.
Ser merecedor de un regalo así, hizo que mi corazón se hinchara, y lo abrazara mucho más fuerte contra mí.
-... ¿Te apetece algo de comer? ... tal vez ya nos estarán buscando- le pregunto, luego de unos minutos de estar abrazados.
Este se separa y asiente. Ya no estaba enojado, ahora estaba mucho más calmado. Le sonrió, y le tironeo uno de sus mechones de pelo. Este salta sorprendido, y me mira confundido.
Vuelvo a sonreírle -estabas como gato mojado. Vamos, el Sasuke que conozco, es mucho más soberbio y orgulloso dattebayo- este suelta un bufido, y parece recomponerse. Me mira frunciendo el ceño, me vuelvo a reír, sintiendo como se me desenredaba el nudo de mi estómago.
-Ahí está mi Teme- me río. Este me golpea y pasa caminando hacía la puerta, me vuelvo a reír y lo sigo. Pero puedo ver como tiene una pequeña sonrisa en su rostro.
Así es como vamos caminando, rumbo al pequeño negocio de comida que hay. Compramos las cosas que nos habían pedido, y noto como Sasuke se compra una pequeña cajita de almuerzo.
- ¡Uh!, ¿qué tiene ese bento? - lo miro curioso.
-Parece que arroz, un poco de carne y verduras- me dice el moreno. Echándole un vistazo al interior del bento.
-Uhh, Oba-chan, ¡yo también quiero uno, por favor! - le pido emocionado, a la vendedora.
Esta me sonríe y parece comprobar algo. Frunce un poco el ceño- ¡Oh!, lo siento joven, se me acabaron, ese era el último- la miro boca abierto. Dejo caer los hombros, derrotado.
-… ¿Ya no quedan dattebayo? -digo triste y ofuscado. Hago una mueca, "yo, y mi suerte", me lamento.
Escucho a Sasuke suspirar. Este se adelanta, y le paga las cosas a la señora.
Luego con la bolsa en mano, comienza a caminar. No mira hacia atrás, pero me comienza a hablar -... yo te comparto Dobe, así que deja de llorar- dice con tono fastidiado.
Alzo mi mirada, sorprendido e ilusionado. Sé que su tono fastidiado, es sólo un teatro - ¿¡en serio!?, ¡gracias dattebayo, te amo! -grito feliz.
No es hasta que noto que Sasuke se detiene, y me echa una mirada sorprendida, por encima del hombro, es que me doy cuenta, de la burrada que dije.
Abro los ojos como platos, y siento como las mejillas se me sonrojan.
-Ehh... Je Je…- comienzo a reírme, intentando aligerar el ambiente. Me llevo la mano atrás de mi cabeza, revolviéndome el cabello- ¡sí, ya sabes!, te amo como uno ama dormir, comer, el Ramen, o... dormir…- intento arreglarla, pero a medida que sigo soltando idioteces de la boca, cada vez se me colorea más la cara.
"Alguien por favor pégueme. Péguenme, pégueme, y vuélvame a golpear", rezo en mi cabeza.
Sasuke se gira, pero creo notar, como este también tiene un poco las mejillas coloradas. Comienza a caminar - Dobe - suelta, negando con la cabeza.
Me desinflo, me masajeo la cara, pero me pongo en pie y lo sigo.
Encontramos un pequeño patio donde sentarnos, y luego de los primeros minutos en silencio, que son muy incómodos. Comenzamos, lentamente, a volver a conversar normalmente.
Efectivamente, este me comparte de su bento. Y entre bromas y la conversación, terminamos comiendo relajados.
Me doy cuenta que, estar con Sasuke, es como estar en una montaña rusa. Hay momentos tranquilos como este, otros, momentos súper excitantes, como el momento en los vestuarios. Luego están los medios, como las meteduras de pata, las bromas, y demás.
Pero a pesar de todo, prefería mil veces, esta montaña rusa, que era el moreno, a que no sentir nada.
Así es como luego de comer, regresamos a los baños, e inventamos una excusa de nuestra demora. No importaba, inventaría otra mil excusas, sólo por seguir experimentando en compañía de Sasuke.
"No te cambiaría por nada, Teme", no puedo evitar sonreír ante ello.
