¡Holi, gracias por los vistos y comentarios!. Bueno, les traigo otro capítulo, este me quedo bonito y romántico, espero que les guste. Lo otro, Importante, es que estuve organizando el fanfic, hice una escaleta y organice todas mis ideas sueltas, y les puedo decir, que este fanfic, oficialmente, va a tener 33 capítulos. Como ven, vamos cerca de la mitad, y se vienen hartas cosas más ;)
Con esto, quiero decirles que, aunque me demore, este fanfic lo voy a terminar, porque lo tengo todo en mi cabeza, la cosa es escribirlo, así que no se preocupen.
"Of my best christmas"
Naruto
(Música de fondo, Photograph, Ed Sheeran)
Ya ha pasado otra semana, desde el fin de semana con Sasuke. El proyecto va avanzado de buena manera, por lo menos, ya estábamos saliendo a más salidas de terreno, ya no estábamos todo el tiempo en la oficina.
Pero, ahora se viene Navidad, así que, el proyecto va a quedar pausado, por lo cual, no podía alegrarme más. Por fin un poco de descanso.
-Buenos días- saludo, tomando asiento en la mesa.
-Buenos días hijo- me saludan mis padres. Los demás también me saludan.
-Naruto-me llama la atención mamá, la miro- nosotros vamos a salir, vamos a comprar algunos regalos. ¿Tú te vas a quedar en la casa dattebane? - me pregunta.
Lo pienso, no tenía ganas de quedarme en casa. "¿Regalos eh...?", sonrió.
-No, también saldré, quiero comprar los regalos que me faltan- esta asiente.
-De acuerdo, con mucho cuidado. Si puedes, intenta no ir solo- me comenta papá.
Sonrió internamente, no planeaba ir solo.
Cuando terminamos el desayuno, me levanto, y me dirijo a mi cuarto.
Tomo el celular, y luego de asegurarme que no hay nadie en el pasillo, marco.
-…Hola Dobe-me contesta mi moreno. Sonrió.
- Hey Teme- me siento en la cama- oe, me preguntaba, ¿si hoy estarás ocupado? - le pregunto.
-No, tenía planeado descansar un poco de la semana- me muerdo el labio.
-Ya que es sábado, y no estas ocupado, ¿te apetece pasar el día conmigo, para comprar los regalos de Navidad? - le pregunto. Espero nervioso su repuesta.
-... Suena interesante... de acuerdo, te acompaño- sonrió.
- ¡Genial!, ¿a la 13:00, en el centro dattebayo? -le pregunto.
-Si, está bien, nos vemos- cortamos. Vuelvo a sonreír, todo un día con Sasuke.
Me levanto, y me preparo. Me abrigo, ya que, el día estaba nublado, y afuera ya había capas de nieve.
Medio me daban ganas de no salir, pero el pensar estar con Sasuke, me da fuerzas para salir.
Me despido de todos, y tomo un taxi al centro de la ciudad.
- ¡Diablos que hace frío dattebayo! -me sobo las manos.
Miro alrededor, y me meto a un Starbucks. Cuando ya tengo mi café calentito conmigo, me siento mucho mejor.
Cuando siento vibrar el celular, lo saco rápidamente.
-Hey, ¿llegaste? - le pregunto.
-Si, pero no te veo- miro afuera. Alcanzo a ver a Sasuke, mirando alrededor.
-Yo te veo, al frente tuyo hay un Starbucks, ven para acá- lo veo girarse y mirar en mi dirección. Se acerca y entra al local.
-Hey- me saluda. Le sonrió, y me acerco a besarlo, este me lo devuelve.
-Umm, había extrañado esto- le comento, al separarnos.
-La semana se hizo eterna- me sonríe. Le acaricio las manos.
- ¡Urg!, tú también estás congelado- le sobo sus manos con las mías-cómprate un café, yo tampoco sentía mi cuerpo-le comento. Este se ríe, pero sigue mi consejo.
Cuando ya tenemos nuestros cafés, comenzamos a caminar. Vamos tomados de las manos.
- ¿Tú que vas a hacer para Navidad? - me mira, me encojo de hombros.
-Nada especial, celebraremos en la casa- le cuento- ¿tú? - lo miro.
Este suspira- vamos a ir con mis abuelos... creo que voy a morir congelado- me río.
- ¿Tus abuelos tradicionales?, ¿qué no tienen calefacción eléctrica? -lo miro.
-Exacto, si regreso con todos mis dedos, será un milagro- vuelvo a reírme.
-Bueno, lleva un calefactor escondido en la maleta- este se ríe.
Seguimos caminando, y veo la tienda.
-Espérame un poco, tengo que recoger un encargo- este asiente. Ingresó rápidamente.
-Buenas tardes joven, ¿qué puedo hacer por usted? - me acerco a donde está el Ossan.
-Buenas tardes, yo hice un encargo, hace unos días, me llamaron ayer que, ya debería estar listo- saco un recibo de mi billetera y se lo muestro.
-Umm, sí, creo que lo tengo por aquí- busca entre distintos paquetes, hasta que saca uno- ¡este! - le saca el papel protector, y me lo muestra.
Le sonrió, analizando la prenda- ¡está perfecto dattebayo!, justo lo que les pedí, ¡gracias dattebayo! - le sonrió- ¿puede envolverlo para regalo? - este asiente, y comienza a preparar el regalo.
Una vez que pago, y tengo el paquete, salgo.
-Demórate otro poco- me dice molesto el moreno.
- ¡Lo siento!, pero ya tengo el regalo- le sonrió, y vuelvo a sobarle sus manos, brindándole calor.
- ¿Y para quién es? - me pregunta, viendo el paquete en mi mano.
-Umm, no, nada, es para un amigo- le sonrió, un poco nervioso.
Este sólo asiente, y seguimos caminando.
- ¿Tienes muchos amigos? - pregunta, como quien no quiere la cosa.
Lo miro sorprendido, no puedo evitar sonreír zorrunamente- ¿por qué preguntas? ... acaso… ¿tienes celos dattebayo? - me acerco a mirarlo más de cerca.
- ¡Hmpf! ... ya quisieras- me dice este, rodando los ojos. Me río.
-Más o menos, mis amigos son importantes para mí- le cuento, mientras caminamos por las tiendas.
-… ¿Por qué? - pregunta este.
Me remuevo incómodo, vamos de nuevo con el tema.
-Ya sabes... el tema de mi pelo en mi infancia, me hizo difícil tener amigos reales- este asiente, recordando nuestra charla, en nuestra primera cita.
-Entiendo... supongo que eso se respeta- le sonrió agradecido.
Es así como, vamos paseando por las tiendas, hasta que entramos a un centro comercial, y nos vamos a la sección de ropa de hombres.
-... Esta se ve bien, ¿qué tal? - me giro hacía Sasuke, y le luzco una chaqueta que, acabo de ponerme.
Este se encoge de hombros- se ve bien- me dice simplemente. Lo miro con un tick en el ojo.
- ¿Bien?, tienes que decir que, nunca has visto a alguien tan sexy como yo- le sonrió, jugando con la chaqueta, para dar más estilo.
Este sólo rueda los ojos- ya apúrate Dobe- le hago una mueca.
-No eres divertido... ¡ya sé!, déjame que te escoja algo que, valga la pena dattebayo- comienzo a ver, que le podría quedar bien.
-No- dice este secamente. Lo ignoro.
- ¡Mira!, ponte esto- le paso un polerón.
-Naruto- me mira.
- ¡Oh vamos Teme!, no seas aburrido. Estamos aquí para, justamente, ver ropa- abro los brazos, abarcando la tienda en la que estábamos.
Este toma aire, y negando con la cabeza, se pone el polerón- ¿feliz? - levanta los brazos.
-Umm, no- lo analizó, y vuelvo a revolver en los estantes. Lo escuchó suspirar, exasperado- si te pones algo oscuro, con tu pelo negro, no te luce la ropa- le digo.
- ¿Y ahora eres un experto de moda? - dice este, sacándose el polerón.
-Exacto, ya te lo había dicho, pura calidad- tomo una polera blanca, y una chaqueta negra- ponte esto- le sonrió.
Este vuelve a suspirar, pero se comienza a cambiar. Mientras tanto, yo disfruto viendo su torso desnudo.
-… ¿Y? - salgo de mis ensoñaciones pervertidas y lo miro. Sonrió, Sasuke estaba realmente bello con ese conjunto.
- ¿Ves?, ¡te ves genial! Tenías que confiar en mí dattebayo- lo arrastro frente a un espejo.
Este enrojece un poco, pero me sonríe, negando con la cabeza.
Vuelvo a mirar en los estantes- a ver, que más encuentro por aquí…- analizó la ropa.
- ¿Y sólo vas a elegir ropa para mí? - me giro a mirarlo. Me encojo de hombros.
-De ahí veo que encuentro para mí- este se cruza de brazos.
-Si me vas a usar de maniquí, por lo menos, yo también quiero hacerlo. Es lo justo- me río.
-De acuerdo, sorpréndeme- le sigo el juego.
Le seleccionó otro conjunto, y cuando me giro, este me pasa por la cabeza, una prenda.
Cuando saco la cabeza, me doy cuenta que, es un polerón ancho. Me pone en la cabeza, un jockey hacía atrás, y se aleja.
Se ríe- ahora si eres un rapero- me dice. Me miro en el espejo, me río también.
-Pero me falta algo... - busco una camisa, y me la amarro en la cintura. Y busco un collar vistoso, el cual me pongo- ¡ahora sí!, ¿qué tal? - levanto los brazos.
Este se ríe- a ver, date la vuelta- me dice para molestar, pero no me enoja. Doy una vuelta, para que me mire bien.
-... ¿Y? - le pregunto. Mientras poso para él, burlonamente.
Me miro en el espejo, cruzo los brazos y flexiono un poco las rodillas- ¿what's up bro! - exclamo frente al espejo.
Estallo en carcajadas, junto con el moreno- I like the way you work it. No diggity,
I gotta bag it up- canto un poco, haciendo teatro.
Sasuke se ríe más fuerte, me río con él. Me encantaba verlo así, no me importaba hacer el idiota, si era con él.
- ¡Y-Ya para! - este toma un respiro, intentando recomponerse. Me sigo riendo, pero me saco la ropa.
-Bueno, me gusta el rap, pero no usaría esa ropa en público. A mi abuela le daría un ataque- me imagino su reacción, si me apareciera con esas pintas en la casa. Me río de sólo pensarlo.
-Se supone que iba a hacer una broma, pero a ti te queda el estilo- vuelve a sonreír- esto era lo que había elegido para ti- me pasa una camisa a cuadros negra, y una polera blanca, con un degradado naranja en la parte del pecho.
Me lo pruebo, y cuando me miro al espejo. Me sorprendo al darme cuenta que, el negro me hacía resaltar mi pelo rubio y ojos azules.
-... Vaya, admito que me gusta... también tienes buen ojo- le sonrió.
Este se encoge de hombros- sólo calidad- me río ante eso.
-Bueno, creo que me lo llevo- comento.
- ¿Te lo vas a llevar?, ¿no que estábamos buscando regalos, para nuestros familiares? - me pregunta este.
Esta vez, yo me encojo de hombros- problemas financieros, no tengo. Además, me gusta, lo considerare tu regalo de navidad, y tú llévate lo que te escogí, que te ves bien guapo con eso dattebayo- este vuelve a enrojecer un poco, pero asiente. Me río.
Mientras ordenábamos la ropa que, no íbamos a llevarnos, este se gira a mirarme.
- ¿Eres alguien que, usa el dinero sin importarle mucho? - me pregunta curioso.
Me giro a mirarlo- umm... si te refieres a despilfarrar dinero, no, no lo soy, pero me gusta darme un gusto cada tanto- me encojo de hombros- una nueva computadora, ropa nueva... no sé, ir a comer a un lugar bueno-le cuento.
Este sonríe- eso está bien, de hecho, eso no es nada, para todo el dinero que tiene tu familia. Tengo compañeros que vienen a la escuela, en autos marca Audi, y más- me cuenta este.
- ¿En serio? - lo miro sorprendido, mientras nos acercamos a la caja a pagar- cuando yo dije que quería un auto, aunque fuera usado, ¡me mandaron a volar, en mi casa! - exclamo molesto, haciendo un puchero, recordando.
-Lo mismo me pasó, prefieren que llegue en limosina a todas partes. Es un poco vergonzoso- este hace una mueca.
Le doy la razón, me pasaba lo mismo. A veces prefería caminar.
Cuando pagamos, salimos de la tienda y seguimos caminando.
-Si pudieras elegir, ser pobre... bueno, no pobre, pero ser alguien con recursos económicos normales. ¿lo serías? -me pregunta. Lo pienso, pero niego, este abre la boca sorprendido, pero lo atajo, antes que diga nada.
-No me malinterpretes, ósea, admito que me gusta mi vida, por mucho trabajo que me den, me gusta poder pertenecer a mi familia adinerada, pero... más que por las comodidades, aunque admito que me gustan, no soy un santo. Me gusta la idea de tener dinero, porque así, tal vez en el futuro, pueda ayudar a esa gente pobre- este me mira curioso.
- ¿Ayudar a la gente? -le asiento.
-Si, cuando era pequeño, mis padres me llevaron a un campamento de personas sin hogar, era tremendo. No podía creer como vivía esa gente dattebayo- le cuento- por eso quiero ser Hokage, podría poner mi granito de arena, y ayudar a esa gente- este me sonríe.
-Eso es muy lindo de tu parte, y muy desinteresado. Ojalá todos los empresarios fueran como tú- me dice. Enrojezco, pero le sonrió enternecido.
-… ¿Tú que quieres estudiar, cuando termine este año? -le pregunto.
Se encoge de hombros- no lo tengo muy bien definido, pero creo que Leyes- me cuenta este.
-Si les pones tu mirada de indiferencia, de seguro ganas todos los casos- este me golpea, me río un poco.
-... ¿Y tú? -me pregunta el moreno.
-Quiero estudiar Arquitectura, me cuestan un poco los números, pero me gusta diseñar y dibujar-le cuento.
-Para la empresa de tu familia, sería ideal- comenta este. Asiento.
Seguimos caminando, cuando pasamos una joyería, me detengo.
-Umm...entremos aquí- le digo a Sasuke.
Este frunce el ceño- ¿por qué? ... ¿acaso te vas a comprar un arete? - se burla este.
-Exacto, me lo voy a poner en el ombligo, ¿qué opinas dattebayo? - este bufa, rodando los ojos. Me vuelvo a reír.
-No, no le eh comprado el regalo a mi mamá. Tal vez aquí, encuentre algo bonito... ¿tú le compraste algo a la tuya? - lo miro alzando una ceja.
Este hace una mueca-... a decir verdad, no- suspira- supongo que será buena idea, pasar a la joyería- le sonrió, y entramos.
Sasuke
Veo como el Dobe mira los escaparates, buscando algo, me doy vueltas por el otro lado de la tienda.
No tenía idea que regalarle a mi mamá, nunca la había visto usar muchas joyas, excepto en raras ocasiones.
Así que, al ver unos pendientes finos y no muy llamativos, me decido por ellos.
Una vez me los envuelven, y los pago, le echo otra mirada a Naruto. Este estaba hablando con uno de los vendedores, al parecer, todavía no se había decidido.
Suspiro, y paseo la mirada, mientras lo espero.
Un destello azul, me llama la atención. Me adelanto, y veo en una vitrina, un collar con un cristal celeste. Un celeste marino que, me recuerdan a los ojos del Dobe.
Me aproximo curioso y lo miro. Era simple, pero tenía una belleza en sí misma, muy especial.
- ¿Le interesa esta pieza joven? - me sorprendo y miro al vendedor.
-Umm... sí un poco, ¿de qué está hecho? -le pregunto.
-Es cristal puro, sacado del mar, de hecho, la pieza se llama "Mare cristallino"- me dice este en italiano-es una pieza simple, pero muy única y, bueno -se ríe un poco este- tiene una historia interesante.
- ¿Una historia? - lo miro confuso.
-Si, bueno, es de estas historias más románticas, no tengo idea de si es verdad, pero, en fin- se encoge de hombros- se supone que una mujer, encontró hace muchos años, este cristal en la playa, y lo transformó en collar. Y este, se lo dio a su esposo, que era un pirata, ¿supongo que sabe cómo eran los piratas? -me eleva las cejas, insinuante.
Me río, le asiento- poco fieles- le contesto.
-Entre otras cosas- eleva las manos, me río otra vez- la cosa es que, este pirata, cada vez que sentía tentación y se iba a un burdel. Veía el collar y pensaba en su esposa, así que se aguantaba.
Tal vez, ante esta fidelidad que mostró, es que el pirata siempre pudo regresar al lado de su esposa, nunca murió, hasta que ya fue muy viejo para surcar los mares. Algunos dicen que esa protección, quedó aquí, en el cristal-se encoge de hombros- no lo sé muy bien, lo qué si le puedo decir, es que el cristal ha resistido intacto muchos años. Tiene 50 años de antigüedad- lo miro incrédulo.
-Así es, por eso, y por su material, es una pieza bastante cara-me comenta. Lo miro, de que era cara, lo era, pero no mucho para mí.
Estoy por darle las gracias, e irme, pero algo me lo impide.
Me muerdo el labio, suspiro, pero me decido.
-Me lo llevo, ¿me lo puede envolver? - el señor se sorprende.
-Pero joven, le decía la verdad, esta pieza no es barata, es bastante exclusiva- me dice preocupado.
-Le creo, y descuide, puedo comprarla- este parpadea confuso, pero asiente.
-Pues tenga, aquí están todas las especificaciones sobre el material del cristal, y porque es tan caro- me pasa una hojita, y pone el collar en una fina caja, y esta la envuelve para regalo.
Me sentía un poco absurdo, comprando algo tan importante y caro, para alguien que, tal vez, en un año ya no estaría conmigo. Pero, mis instintos me habían llamado a comprarlo.
Quien sabe, tal vez gracias al cristal, el Dobe regresaría siempre a mí, a pesar de las dificultades.
Bufo divertido, de mis propios pensamientos absurdos.
-Muchas gracias por su compra. Como regalo extra, le ofrecemos unos chocolates- me sonríe el vendedor. Le asiento agradecido.
- ¡Hey Teme! - llega Naruto a mi lado- ¿estás listo?, yo ya compré lo mío- me dice, le asiento.
Cuando salimos, ya estamos los dos cargados de bolsas.
Nos sentamos en las mesitas de un café, donde el Dobe se pide unos cafés, y unos postres, para cada uno.
-Oe, al final, ¿qué le compraste a tu mamá?, vi que el vendedor te estaba vendiendo algo importante, por lo que parecía dattebayo- me comenta este.
La llegada del mesero, me evita el responderle. Me caliento las manos con la taza.
Este ataca su pastel, pero parece que la curiosidad no desaparece- ¿y? - me mira.
- ¿Y tú qué le compraste? - pregunto para ganar tiempo. Este suspira.
-Pues un collar y unos pendientes a juego. Había muchas cosas para ver, me dejaron un poco mareado dattebayo- me río.
Pero, este sigue mirándome curioso- le compré unos aretes- me encojo de hombros.
Este me mira más detenidamente- ¿te atendieron tanto tiempo, sólo por unos aretes? - se nota que no me cree.
- ¿Qué?, ¿celoso? - lo molesto.
-Hmpf, como sea- sigue con su pastel. Me río, negando con la cabeza.
-Compré los aretes y algo más… - le insinuó. Este levanta la mirada de golpe.
- ¡Lo sabía!, ¡dime!, no sé porque me da tanta curiosidad, pero lo hace dattebayo- sonríe. No puedo evitar sonreírle de vuelta.
Suspirando, me inclino, y tomo la bolsa, se la extiendo.
Este me mira confuso- toma, feliz Navidad Dobe-le digo. Este parpadea confuso, pero luego me sonríe.
Toma la bolsa, y saca el paquete. Me muerdo el labio, mi estómago salta por los nervios y la emoción, pero espero paciente que, este termine de abrirlo.
Cuando le saca el papel de regalo, con cuidado, acaricia la caja de terciopelo, y la abre.
Este abre los ojos como platos, con cuidado, saca el collar y lo mira. Efectivamente, el color del cristal era igual al de sus ojos.
-... ¿Es en serio? - me mira boca abierta. Me río de su cara, le asiento-... pe-pero... esto es bellísimo... no, no puedo aceptarlo. De seguro te salió un dineral- este niega frenético con la cabeza.
-Pues yo insisto, lo compré para ti…- bufo divertido. Este me mira confuso. Le señalo el collar- se supone que ese collar, se lo dio una mujer a su esposo pirata. Y este nunca murió, y siempre regresaba a su lado, a pesar de los peligros. Te lo doy, para que no creas que puedes escapar de mí- le sonrió prepotente.
Este vuelve a quedar boca abierto, pero luego se ríe- ¿así que me estás, básicamente, poniendo la correa? - se inclina y me mira coqueto.
-Exacto, dice 'Propiedad de Uchiha Sasuke'- también me inclino. Este resopla divertido, pero me atrapa los labios en un beso, que me hace quedar sin aire.
Cuando nos separamos, ya no sentía nada de frío.
Este se queda maravillado, viendo el collar, luego se gira a mirarme- ¿y me lo pongo solo? - ruedo los ojos, pero me levanto, este me sonríe.
Me pongo atrás suyo, y le abro el collar. Cuando le abrochó el cierre, me inclino sobre su hombro, y girándole un poco el rostro, vuelvo a besarlo. Beso que, este me devuelve con ganas.
Cuando nos separamos. Le echo un vistazo rápido al local, no había muchas personas, y ninguna nos miraba.
Vuelvo a inclinarme, y saboreo su lengua con la mía. Este me agarra de los cabellos, mordiéndome suavemente los labios.
Con esfuerzo, nos separamos- ... me encanta dattebayo, gracias, siempre lo usaré- me susurra este.
-Más te vale-lo miro amenazante, este se ríe. Me vuelvo a sentar.
-… Esto me recuerda, ¿en tu casa no te preguntaron nada, del fin de semana pasado? - me pregunta, luego de unos minutos.
-No, hice bien mi tapadera, no sospecharon. ¿a ti? - le pregunto.
-Nada... eso sí, tuve que usar camisas y polerones con cuello alto, durante la semana. Me dejaste lleno de marcas el cuerpo- me susurra este, sonriendo zorrunamente.
No puedo evitar enrojecer- idiota- es lo único que puedo decir. Este se ríe, orgulloso.
Lo pateo debajo de la mesa, este se queja, pero sigue riéndose.
-... ¡Oh!, ¡se me olvidaba! - exclama este de golpe, luego de unos minutos, comiendo tranquilos.
Este se inclina, y rebusca entre las bolsas en el suelo. Cuando da con una, se eleva feliz.
-Toma, ¡feliz Navidad! - me sonríe ampliamente.
Lo miro sorprendido, pero abro el paquete curioso.
Al desenvolverlo, me doy cuenta que, es un polerón blanco, y en la espalda, tiene el abanico que representa a mi familia y a la empresa.
Parpadeo sorprendido- ¿te gusta?, lo mandé a hacer, Jeje, eso era lo que había ido a buscar al principio del día- me sonríe.
No puedo evitar que, se me encoja un poco el corazón. El Dobe sabía bien, cuánto quería y respetaba a mi familia. Y lo orgulloso que me sentía de ser parte de esta.
Sin aguantarme, me inclino sobre la mesa, y vuelvo a besarlo-... me encanta, gracias- este me acaricia.
-Qué bueno, ahora estarás calentito, en la casa de tus abuelos- me río, no puedo no darle la razón.
-Créeme que, lo usare todo el día- este vuelve a reírse, encantado con la idea.
Vuelvo a acariciar la prenda. Era de polar por dentro, y de buena calidad, tampoco le había salido barato al Dobe, y lo había hecho por mí.
Vuelvo a sentir un calorcito por mi cuerpo.
- ¡Hola!, lamento molestar, ¿desean una postal navideña?, dos por uno- se acerca un joven con una cámara, de esas que sacan fotos físicas instantáneas.
Nos miramos con Naruto confusos, este se encoge de hombros- por mí no hay problema- me dice este, sonriendo.
Intento decir algo, dándome miedo que, quedara algún registro de nuestra relación secreta, pero desestimo mi preocupación. Sólo era una foto.
Le asiento al joven- ¡genial!, acérquense un poco más- nos hace señas con la mano.
Nos acercamos, sonriendo frente a la cámara. Escuchamos el flash de la cámara, y vemos como sale la foto. Este la sacude un poco.
-Bueno, la siguiente- vuelvo a sonreír, pero Naruto me sorprende, dándome un beso en la mejilla. No puedo evitar sonrojarme, pero me fuerzo a seguir sonriendo.
Cuando escuchamos el flash de la cámara, es que me atrevo a mirarlo, este me sonríe travieso.
- ¡Aquí tienen las fotos! - el chico nos pasa las fotos enmarcadas, en un marco con temática navideña, hecha de papel.
- ¡Muchas gracias!, ten- le paga el Dobe.
-De nada, ¡disfruten su día! - nos despide el joven.
- ¡Me encantan dattebayo! - me pasa las fotos.
Me fijo en la foto que, Naruto me estaba besando la mejilla. Me hace acordarme de esa foto que le vi con su antiguo novio.
Sonrió, ahora no tenía por qué sentirme celoso. Este rubio cabeza hueca, era totalmente mío.
-A mí también me gustan- le sonrió, aprovechando, nuevamente, de besarlo. Realmente, no podía aburrirme de hacerlo.
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Naruto
En la cena de Navidad, la celebración es simple, pero divertida. Mamá había trabajado en una gran cena, claro, con ayuda de Kurenai-san y Tsunade-obachan.
Cuando me levanto para ir al baño, aprovecho de ir a buscar mi celular.
Al desbloquearlo, me doy cuenta que tengo un mensaje de Sasuke.
Al abrirlo, no puedo evitar sonreír. Este me había mandado una foto, frente al espejo, usando el polerón que le había dado.
Me muerdo el labio, pero rebusco debajo de mi camisa, y saco mi collar. Me tomo una foto usándolo, y se la mando.
Juego con mis manos, sintiendo como el estómago se me hace un nudo. Este me responde.
-"Te queda bien Dobe"- sonrió. No puedo evitar reírme de mi mismo, sintiendo las mariposas en mi estómago.
-"Feliz Navidad"- me vuelve a escribir. Vuelvo a sonreír.
-"¡Feliz Navidad dattebayo!"-le mando emojis sonrientes.
Me vuelvo a reír, al ver que lo llene de emojis. Me sentía como colegiala enamorada.
Ya quería tenerlo de nuevo conmigo. "Ya te extraño Teme."
