Holi, ¡gracias por los vistos y comentarios! Bueno, les cuento que les traigo un capítulo feliz, pero el drama se acerca en los próximos capítulos, jiji, así que eso, espero que les guste.

"Date in New York"

(Empire State of Mind, Alicia Keys, música de fondo)

Sasuke

Veo hacía el frente, siempre había gente en el aeropuerto, en especial en la parte internacional.

Me siento esperar Mientras lo hago, no puedo evitar morderme el labio, y pensar que lo que hago, es una tontería.

Dos años, ahora tuve 21 años, me gustaría decir que habían pasado volado, pero no era así, todo lo contrario, se hicieron muy pesados.

Habíamos ingresado a la universidad, sin ningún problema. Con mis notas y el pedigrí de mi familia, había logrado ingresar en una de las mejores del país, la universidad de Kioto.

Había mucha gente interesante, aunque la sorpresa fue, cuando me topé con Haku, también había ingresado en la misma carrera y la misma universidad que yo.

Por esas cosas de la vida, nos habíamos terminado haciendo amigos, ya no era mi contacto sexual.

Y aunque este me lo ofreció, lo rechacé. Ya no iba a ser cómodo.

Con la otra persona que me llevé una sorpresa, fue con una chica rubia, llamada Temari.

No recuerdo cómo, creo que fue cuando nos pusimos juntos para un trabajo, y conversamos, comenté sobre el último trabajo de mi familia, y la nueva alianza que teníamos con los Senju.

Ella se sorprendió, y yo me sentí si conocía al heredero de los Senju, un Naruto. Tuve que usar todas mis clases de etiqueta, para simular que no me afectaba, y le dije que sí.

Ella me comentó que, era novia de uno de los mejores amigos del Dobe, Shikamaru.

Cuando hice memoria, me acordé de un chico de coleta alta y ojos agudos.

Lo otra revelación, que me había hecho apretar los dientes, fue enterarme que, ella también era la hermana del primer novio de Naruto. Gaara, había descubierto que se llamaba, ese pelirrojo de la foto.

Me hice el que no sabía nada, y seguimos conversando, al final, nos llevamos bien. Era con ellos, con los cuales más me relacionaba en la universidad.

Lamentablemente, como siempre, había llamado la atención femenina, pero esta vez, decidí cortarlo de raíz, y les dejé en claro que, yo estaba en una relación.

Muchas se decepcionaron, pero me dejaron tranquilo. Aunque, no era cierto que estaba en una relación, sino más bien, estaba en una pausa.

Todo el asunto de saber si seguimos juntos con el Dobe, me confundí mucho. Los primeros meses, luego de su partida, hablábamos todo el tiempo. Nos llamábamos mediante aplicaciones, nos mandábamos mensajes, en fin, manteníamos el contacto.

Pero, ya luego de un año y medio, es decir, hace seis meses atrás, respondió a escasear los mensajes. El mantener el contacto, se hizo difícil, ya no era lo mismo. La distancia, fue una barrera realmente fuerte.

Había intentado superarlo, cuando comencé a escanear la comunicación, dije que había pasado lo inevitable, y había intentado volver a mis relaciones libres.

En la universidad, había un compañero, donde casi sin hablar, nos habíamos puesto de acuerdo, y nos habíamos terminado acostando.

Decir que fue decepcionante, era quedarse corto. El sexo fue bueno, pero fue tan rápido, tan fácil, tan ... sin emoción. Fue el acto en sí, muy excitante y todo lo demás, pero eso fue todo.

Hasta el nombre del tipo, se me había olvidado.

A ese nivel estaba de jodido, que ya recordaba ni su nombre.

No importaba cuanto lo intentara, Naruto se había hecho, una pura fuerza de voluntad, un hueco importante en mi corazón y en mi mente.

Estuve intentado seguir con mi vida, con mis viejos y nuevos amigos, y enfocarme en la universidad.

Había resultado, pero era como mi corazón y cuerpo, se hubieran cerrado con candado. Y luego de los años, me di cuenta que, él único que podría desbloquearlos, era Naruto.

Mi sorpresa vino hace un mes atrás. Yo había estado llamando a un número desconocido, y yo había estado rechazando, pero un día ya harto y medio dudoso, había contestado.

Mi sorpresa fue mayúscula, cuando escuché la voz de Naruto. Me quedé muy sorprendido, y mi sorpresa aumento, cuando sentí la furia quemarme por dentro.

Yo había estado sufriendo, y había estado bastante confundido, pensando que había seguido mi consejo, de que me había olvidado. Pero, en mi interior, eso me dolía, me había dolido que, me había superado.

Con furia, lo había terminado insultando, y había estado a punto de cortar la llamada, pero este me había contestado, gritado frenético, qué por favor lo escuchara.

Recuerdo haber apretado los dientes, pero no había tenido la voluntad de cortar la llamada, y dejé que se explicara.

Este me explicó que, hace cinco meses atrás, le habían robado el celular, y en este, tenía todos los contactos y contraseñas de sus redes sociales.
Se había tenido que comprar otro, y con suerte, el único número que se sabía de memoria, era el de su padre, pero los demás contactos, los había perdido, entre ellos, mi número.

Además, como también se le perdieron las contraseñas de sus redes sociales, tuvo que hacerlas de nuevo. No las habíamos recuperado.

Había intentado conseguirse mi número, pero fue complicado, podría haber levantado sospechas entre las familias. Resultó que, cuando lo cambió, yo ya había cambiado mi celular y mi número.

Eso lo había hecho, justamente, en un esfuerzo de olvidarlo y mandarlo a la mierda.

Luego, de muchos pedidos y contactos entre personas, controlamos con el número de Karin, y esta le dio mi número actual, y así, logré llamarme.

Me confesó que, había hecho un esfuerzo por olvidarme, pero que no había podido, y que la verdad, ni había querido hacerlo. Que toda esta confusión, donde pensé que, él me había olvidado, solo fue un gran malentendido.

Cuando me di cuenta que, este seguía amándome, me llegué a sentir hasta mareado del alivio.

Luego me envió un poco patético, parecería que el silbaba y yo acudiría, como un buen perrito.

Luego me volvía a sentir el ridículo, por sentirme de esa manera, y así, una y otra vez.

Estuve todo el mes, en este monólogo interno infinito, si ir o no. Este me había implorado que fuera, pero luego me había dicho que, lo dejaba en mis manos, que no quería obligarme a nada.

Es así, como estuve todo el mes, intentando decidirme. Finalmente, no pude decidir nada racional, solo pude seguir mis instintos.

Así que, heme aquí, luego de 12 horas de vuelo infinito en avión, incómodo, con el trasero y cuadrado, pero entero. Donde, por fin, había llegado al aeropuerto internacional JFK, en Nueva York.

Llevaba esperando unos 40 minutos, le había mandado un mensaje a Naruto, y este había insistido en venir a buscarme personalmente, en vez de darme su dirección.

Miro a todos lados, me sorprende la cantidad de gente que hay, a pesar de ser un jueves, en la tarde.

Suspiro, y cuando ya comienzas a maldecirlo en mi cabeza, recibo otro mensaje.

"Estoy afuera", exhalo, pero me dirijo a la salida.

Luego de caminar por un rato, era grande el aeropuerto, y de rechazar taxistas que me ofrecieron sus servicios, es que salgo al exterior.

Por lo menos, iba medio ligero, un bolso que llevaba colgado al hombro y mi mochila.

Tenía que regresar el lunes, ya había comprado el pasaje.

Al salir, me pongo a buscarlo, casi me dislocó el cuello en mi frenesí, pero finalmente, lo veo. Este igual busca en todos los lados, y cuando nuestros ojos se encuentran, nos quedamos como paralizados.

Se vieron unos centímetros más alto y un poco más fornido. Su piel morena y su pelo rubio, salvaje y llamativo, se veían como lo recordaba.

Este se acerca lentamente, y nos quedamos solo viendo. Finalmente, este exhala y me muestra su más grande sonrisa.

Antes de poder frenarlo, este salta y yo abraza con toda su fuerza. Casi nos caemos por su ímpetu.

- ¡Oe !, calma usoratonkachi- le digo, simulando estar molesto. Este se ríe, y yo abraza más fuerte. Siento su aliento, haciéndome cosquillas en mi cuello.

-... Te extrañé tanto ... - Se vuelve a reír- hasta extrañé tus motes, que me pones dattebayo- exhalo, pero ya no puedes aguantarme, lo estrechó entre mis brazos y aspiro su colonia.

Me doy cuenta que, realmente, no había comparación entre ese compañero de la universidad y Naruto. Compararlos, era como comparar una ampolleta con el sol.

Sólo él podría calentar cálidamente, mi alma y cuerpo, y al mismo tiempo, hacerme sentir en llamas.

Cierro los ojos, solo sintiendo su cálido cuerpo contra el mío. Le acarició su cabello.

-... Yo también te extrañé ... - no puedo evitar susurrarle. Lo escucho que se ríe, y me da un beso en mi mejilla.

Es solo en ese momento, en que aterrizo que, estamos en la mitad de la calle y cualquier persona nos puede ver.

Me separo rápidamente de él, y comienzo a mirar a mis alrededores, un poco frenético.

Lo que me hace frenar, es escuchar como Naruto se ríe. Lo miro confuso.

-No tienes que preocuparte Sasuke- levantando los brazos, abarcando los alrededores- estamos en Nueva York, aquí nadie nos conoce, ya nadie le importa ver una pareja de homosexuales. Aquí uno ve cosas más extravagantes que esa dattebayo- me sonríe este, señalando algo.

Al mirar un poco a lo lejos, veo un hombre con múltiples piercings en la cara, múltiples tatuajes en el cuerpo, y el cabello verde, casi como el personaje del Joker .

Parpadeo, un poco sorprendido - ¿a qué esta ciudad es genial dattebayo ?, hay una sorpresa en cada esquina. Hay gente muy amable, y otra que no tanto - se encoge de hombros.

Resoplo divertido - se nota interesante- este toma mi bolso del suelo, y se lo cuelga al hombro.

-Oye, no tienes que llevarlo- intento quitarle mi bolso.

-Vamos, tú debes estar cansado por el vuelo, no tengo problema en llevarlo a cabo. Resoplo, pero lo dejo.

Este me guía, y llegamos a la calle, donde con un gesto de su mano, le llama a un taxi.

Cuando llega, me sorprende con lo rápido y fácil que fue. Nos deslizamos por el asiento trasero, y nos acomodamos.

-Buenas tardes muchachos, ¿a dónde? - pregunta el taxista. Se ve joven y simpático.

También tengo que concentrarme, por el cambio de idioma, pero el inglés siempre se me había dado bien.

Naruto lo saluda y le da la dirección. El taxista parpadea, y se gira a mirarnos. Nos quedamos confusos, mirándolo de vuelta.

-... Yo te conozco ... me suena esa ... umm- se ríe- ni siquiera puedo pronunciarla, pero es como una muletilla, me parece- Naruto parpadea, pero luego se ríe.

- ¡Si !, tú eres el taxista que me llevó, cuando recién llegué a la ciudad dattebayole sonríe el Dobe.

-El chico que se había mudado a Japón, ¡me acuerdo! - me echa una mirada y me apunta este deber ser un amigo de Japón, él parece japonés- ambos se ríen.

- ¡Sí, exacto !, este es Sasuke- me presenta. Me mira confuso.

-Sa ... Sasu ... ¿qué? - Se vuelve a reírlo, los nombres extranjeros se me hacen difíciles, una vez llevé a un chino, nunca pude decir su nombre. ¡Un placer chico! - yo sonríe. Le agradezco, pero miro a Naruto, más que confuso.

Este señala al conductor el taxista que me llevó, cuando recién llegué a Nueva York, terminamos conversando un poco. Es increíble que te acuerdes de mí dattebayo- comenta este. El taxista comienza a manejar, pero nos sigue conversando.

-Me acuerdo por esa muletilla que usaste, y porque me llamó la atención tu historia. No podría imaginarme viviendo aquí, y luego tener que mudarme a un país, tan distinto como lo es Japón.

Me sorprende lo amigable que es el joven. Ya me estaba dando curiosidad, por seguir explorando esta ciudad tan cosmopolita.

-Si, es bastante distinto- comenta Naruto.

Durante el viaje, me maravillo mirando los rascacielos, y lo ajetreada que es la ciudad.

Luego de un rato, el taxista nos vuelve a hablar.

-Supongo que ahora van a ir a explorar la ciudad y divertirse - comienza a detenerse- eso es bueno. En otras noticias, llegamos chicos- nos sonríe.

Nos reímos, y le pagamos- gracias hombre, un placer haberte visto de nuevo- lo despide el rubio. También le agradezco, y dejo que Naruto me guíe dentro del edificio.

Al llegar, este me deja entrar. No puedo evitar reírme- sigues tan desordenado como siempre- le respondió, al ver su desorden.

Este se ríe, un poco apenado, y comienza a ordenar.

-La verdad es que ordené un poco ayer, pero fui a clases en la mañana, y bueno ... volví a desordenar dattebayo- me río. Comienzo a curiosear su departamento.

Tenía un pequeño salón con dos silones, a lo lejos vi la cocina, había un pequeño balcón, y tenía tres cuartos más; un baño, su cuarto, y un cuarto de estudio.

Me acercó curioso. Veo distintos cuadernos, libros esparcidos, hojas sueltas con distintos dibujos de diseños arquitectónicos, y maquetas de edificios y otras estructuras, hechas con palitos de madera.

Vuelvo a la sala me gusta, debes sentirte muy libre aquí- le comento.

Este se acerca y me ofrece un vaso con agua, lo acepto.

-Gracias ... al principio me costó bastante acostumbrarme dattebayo, bueno, eso alcanzó a contarte, antes de todo el asunto del teléfono- hace una mueca.

Asiento, mordiéndome el labio- eso me recuerda ... - me acerco lentamente a él.

Me mira confuso, pero antes de que pueda reaccionar, lo golpeo en el estómago, este se dobla sobre sí mismo, por el dolor.

-... ¡Diablos !, ¿¡y eso por qué fue dattebayo!? - me mira adolorido.

-Por toda la confusión, que sentí en estos meses- este resopla, pero niega con la cabeza.

-Si bueno ... créeme que yo también la pasé mal Temese levanta, agarrándose el abdomen.

Sigo mirando el departamento, este se aproxima a la cocina- ¿tienes hambre? - Elevó una ceja.

- ¿Vas a cocinar? - me sorprendo.

Este me mira- Sasuke, pensé que nos conocíamos ... voy a pedir comida, claro está- ruedo los ojos.

-Eso tiene más sentido- este se ríe.

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-Todavía eres como un remolino- le digo. Este eleva una ceja.

- ¿Por qué? - me mira confuso.

-No eres ordenado, y no sabes comer- le señalo a un lado de su boca- tienes salsa ahí- este se limpia.

-Ups - se ríe. Ruedo los ojos, pero me identificó relajado, estaba tan en paz con su energía, viendo sus burradas y escuchando su risa.

Se muerde el labio- tú me estás mirando mucho dattebayo ... vas a hacer que se me pasen cosas por la cabeza- sonríe coqueto. Me río, pero me muerdo el labio también.

-Estaba pensando que ... sería buena idea bajar la comida, haciendo un poco de ejercicio ...- este se acerca a mí, y comienza a rozar su nariz contra la mía.

-Me parece esa idea dattebayo ...- susurra, le sonrió.

-Vamos entonces, salgamos a caminar- este parpadea confuso, me río. Vuelve a parpadear confuso.

-Uchiha Sasuke, haciendo bromas ... suficiente, ¡vamos !, tengo que hacerte mío dattebayo- se levanta este, haciendo señas con su mano frenético.

Ruedo los ojos, pero yo río. Realmente, me consideró ligero. Dejo que este neumático de mí, y que me lleve a su cuarto.

Al llegar, este se gira y me toma el rostro. En un segundo, nos abalanzamos sobre el otro y nos besamos.

Gemimos contra la boca de otro, lo insto a abrir su boca, y cuelo mi lengua dentro suyo.

Este vuelve a gemir, y comenzamos una batalla, saboreando la lengua del contrario.

Este comienza a guiarme, y termina cayendo sobre la cama. Nos acomodamos como podemos, sin dejar de besarnos. Acaricio con mi lengua la suya. Este se separa y comienza a repartirme besos por mi rostro. Me besa las mejillas, me besa los párpados, me besa mi cuello.

Dejo salir un suspiro, sus brazos agarrándome más firmemente mi cintura, paso una pierna sobre su propia cintura, acercándolo más a mí.

Este gime contra mi cuello, y siento que comienza un chuparlo. Me froto contra su cuerpo, siento como sus manos comienzan a apartar mi polera y me acaricia el pecho.

-... Te extrañé tanto dattebayo- me susurra, luego de apartarse de mi cuello.

- ... ¿Sí? ...- también susurro.

-Como el infierno- me mordisquea el oído. Este gime, y el sonido viaja por todo mi cuerpo, poniéndome los pelos de punta.

Siento como mi miembro comienza a palpitar contra mi ropa interior. Me remuevo incómodo, pero solo me termino frotando contra el miembro de Naruto, el cual, también se remueve incómodo y ansioso.

Lo agarro de sus cabellos y vuelvo a besarlo duro. Comienzo a sentir, como nuestros labios ya están medios hinchados, por tanto beso, se los muerdo un poco.

Este gruñe, y se acerca más a mí. Ambos comenzamos a respirar más alto, ambos con las mejillas coloreadas. Nos miramos, ambos relacionados con los ojos brillantes, excitados.

Este agarra mi polera, y yo la saca por la cabeza. Se incluye sobre mí, y comienza a hacer un recorrido de besos, partiendo por mi cuello, y avanzando hasta mis pectorales.

Cierro los ojos, gimiendo alto, cuando este muerde y chupa mis tetillas, al mismo tiempo, siento como este me aprieta el culo con sus manos.

Mi miembro vuelve a ser palpitar, casi estaba haciendo un agujero en mi ropa interior.

Acaricio su espalda caliente, y le tironeo su polera, sacándosela. Comienzo a acariciar su cintura y su abdomen, y es ahí que, me doy cuenta de un detalle.

Dejo de besarlo, y lo miro curioso- ¿qué ?, ¿por qué te detienes? - me sigue besando el cuello.

-Esto ...- le acaricio el abdomen, cerca de su ombligo- ¿te hiciste un tatuaje? - le pregunto.

Miro el diseño, era un círculo, con signos y líneas curvas, se vio como místico.

-Umm ... - sigue besándome- ¡ah sí !, me lo hice hace casi un año, ¿te gusta ?, no sé, me dieron las ganas de hacérmelo. Se supone que alinea las energías del cuerpo, alinea los chakrasme cuenta. Lo acaricio, y este jadea suavemente.

Le sonrió- me gusta ... es un poco sexy- le susurro. Siento como este traga, y como su propio miembro palpita. Estamos tan pegados, que lo siento.

Este vuelve a agarrarme y me estrecha contra su cuerpo. Beso y muerdo, suavemente su piel. Beso su cuello, sus pectorales, sus tetillas.

Naruto gime y me deja acostado de espaldas, este se pone sobre mí y comienza, nuevamente, un repartirme besos, pero este comienza un descendiente por mi cuerpo. Me besa mi ombligo, y comienza a desabrochar mis pantalones.

Me los saca de un tirón y de paso, me saca mis calzoncillos también. Jadeo, al sentir mi miembro libre.

Este me lo agarra suavemente, y comienza a apretarlo. Cierro los ojos suspirando. Siento como este me acaricia y me aprieta mi punta, mientras sigue masajeando de arriba a abajo.

Comienzo a ver borroso, pero de un segundo a otro, este deja de tocarme.

Estoy por reclamarle, cuando veo como inclina su cabeza y me toma con su boca. Sentir su humedad en mi miembro, hace que me grabe un estremecimiento por todo mi cuerpo.

Este me agarra los muslos y me los mantiene quietos, mientras me atiende.

Comienzo a mover mis caderas, provocando que este llegue más hondo con su boca.

Jadeo cada vez más fuerte, estoy por morderme los labios, para acallar mis gemidos, pero este me muerde suavemente mi punta, y termino jadeando más fuerte, sintiendo como el orgasmo me hace estremecerme de alivio y de goce.

El Dobe traga lo que puede, y luego se alza, apoyándose contra mi pecho. Lo miro casi como en un sueño, todavía intentando recuperar mi respiración.

Este me peina los cabellos, con las mejillas enrojecidas y los ojos enfebrecidos.

Me besa la nariz, yo resoplo divertido. Este me vuelve a besar y luego se separa, quitándose sus propios pantalones y ropa interior.

Me muerdo el labio, se me había olvidado lo bien dotado que era el Dobe. Me remuevo, sabiendo lo que viene, ya ansioso.

Este sonríe y yo agarra los muslos, flexionándolos. Me acomodo, y le termino dejando mi entrada a la vista.

Este se inclina. Me estremezco al sentir su cálido aliento contra mi entrada, este de hecho, soplado en mi entrada, y yo salto.

-Dobe ... - lo reto, sintiendo como mi entrada palpita.

Lo escucho reír, y siento como este comienza a meterme su lengua. Vuelvo un jadear.

El Dobe acaricia y dilata mi entrada, durante un par de minutos.

-... Dobe ...- lo apremio.

-Ya voy, ya voy- este se pone en posición, agarrándome la cintura y comienza a introducirse dentro de mí.

Cierro los ojos, sintiendo como me va penetrando y metiendo toda su extensión.

Abro más mis piernas, dejándole más espacio. Cuando lo logra, deja que me acostumbre y luego, muy paciente y suave, comienza con las embestidas.

Siento como mi entrada se cierra alrededor de su miembro, este gruñe, pero sigue con su movimiento.

Comenzamos a respirar más fuerte, envuelvo su cintura con mis piernas. Acaricio su espalda y le agarro su culo, ayudándolo con las embestidas.

Aprieto los dientes cuando mi interior se contrae, unos segundos después, vuelvo a jadear, mientras que el orgasmo me deja exhausto.

Siento como Naruto está vacío dentro mío, ya que siento algo cálido en mi culo. Me embiste un poco más y con un gran suspiro, venta de mí, dejándose caer a mi lado.

No hablamos, solo nos quedamos viendo, todavía jadeantes. Este me pasa una pierna por encima de mi cintura, y me besa.

Entre todo lo que habíamos hecho, ya estaba oscuro afuera. Me apego a su calor y me dejo adormilar.

Naruto

Al despertar, observo el rostro de Sasuke. Me quedo mirándolo dormir, me gustaba mucho hacerlo. El moreno relajaba mucho las facciones cuando dormía.

Vuelvo a mirarlo, había crecido unos centímetros y estaba más tonificado. Su cabello oscuro y rebelde, enmarcaba su rostro como lo recordaba.

Sonrió, estaba tan feliz de tenerlo aquí. Cierro los ojos y me acomodo contra su cuerpo.

Durante la sesión de anoche, habíamos hecho un caos de las sábanas, ahora, tendría que levantarme para buscar una manta.

Pero, yo encojo de hombros, difícilmente entrando a los meses de calor y aquí en el departamento, era difícil pasar frío.

Así que, yo adormilo otra vez, disfrutando de la visión de su cuerpo desnudo.

Cuando vuelvo a despertar, es porque escucho golpes en la puerta. Gruño e intento espabilar, pero me cuesta.

Escucho a Sasuke gruñir y acomodarse, sigue durmiendo, yo ya estaba por hacer lo mismo, olvidando los golpes, cuando escucho una voz acercándose.

-... Eres un caso perdido, ¡vamos Naruto !, que vamos a llegar tarde a clases- frunzo el ceño, intentando ubicar la voz e identificarla. Yo era lento en las mañanas.

Cuando por fin lo tuve, ya era muy tarde.

-Vamos Naruto, que va ... - se frena Tenten. Abre los ojos como platos, mirándonos.

Bajo la mirada y nos sentimos, como en un trance. Sasuke estaba acostado de frente, así que, por lo menos, no sé lo que es nada muy revelador, excepto su culo sexy.

Pero yo estaba de frente.

Tenten comienza a enrojecer rápidamente y se tapa la boca, al mismo tiempo que, yo me tapo mi miembro, con mis manos.

Esta da un fuerte chillido, típico de chica. Me siento enrojecer furiosamente, esta comienza a negar con sus manos, frenética.

- ¡Lo si-siento mu-mucho! - tartamudea, se da la vuelta y yo habla por sobre su hombro- y-yo venía a buscar para ir a la universidad, pero veo que estás ocupado, ¡lo siento !, ¡ya me voy! - venta prácticamente corriendo.

Me masajeo la cara, y me dejo caer contra la almohada, sintiéndome sofocado de la vergüenza.

-... Nos vio desnudos ¿cierto? - Me giro, dando un bote por la sorpresa, un mirar a Sasuke.

- ¿Estabas despierto dattebayo? - este asiente, comenzando a enrojecer.

-Me desperté con los gritos, iba a darme la vuelta, pero creo que había sido peor- se revuelve los cabellos, apenado.

Suspiro, avergonzado- sí, le mostraste solo tu culo, no como yo, que le mostré todo mi paquete ... ¡mátame dattebayo! - me tapo el rostro del bochorno.

-... Estas cosas solo me pasan cuando estoy contigo- suspira el moreno, levantándose.

-Créeme que no es mi intención, que estas cosas pasen dattebayo -también suspiro, pero lo sigo.

Nos vestimos y vamos a tomar el desayuno. Por lo menos, todo bien hasta ahí, una vez pasada la vergüenza, conversamos y nos ponemos al día.

-Bueno, ¡vamos !, hay mucho que debo mostrarte Teme - lo miro emocionado.

- ¿Qué tienes que mostrarme? - me pregunta confuso.

- ¡Pues la ciudad !, es tiempo de nuestra ciudad, este resopla divertido, pero asiente.

Es así como, luego de ordenar y lavar los platos, tomamos el metro y nos dirigimos al centro.

- ¿Y qué me vas a mostrar primero? - le sonrió.

-Vamos a ver el Times Square dattebayo- es así como lo guía y salimos a la superficie.

Los grandes carteles, los edificios, las luces, los autos y la gente nos recibió. Caminamos como otros turistas más, como otros jóvenes.

Justo estaba pasando un tour con turistas, así que, nos aproximamos y escuchamos como el guía, iba explicando hechos históricos. Era información que ni yo sabía, así que, fue muy interesante.

Nos compré unos hot dogs que vendían cerca, y disfrutamos del espectáculo de un artista callejero, que se había desfrazado de la estatua de la libertad, y había un baile para los turistas.

Luego de eso, llevé al moreno al museo de historia natural.

-Siento que las cosas van a cobrar vida, cómo en la película- se ríe este. Me río con él.

-Lo sé, lo mismo cuando vi la primera vez dattebayo - nos tomamos fotos en las distintas exhibiciones, y luego seguimos.

Llegué al Hotel Plaza, donde fuimos a la cafetería y nos comimos algo. Por lo menos, caminando caminando, así que, no me identificaron tan mal por comer tanto.

Fuimos a ver el Empire State, pero decidimos no subir, era una incursión para todo el día, si queríamos subir.

Lo llevé a mi universidad por fuera, y fui contando a mis compañeros, mientras pasábamos por las tiendas.

-... Y Jason es un idiota, cree mucho por vivir en el Upper East Side, es más tonto que una puerta dattebayotermino de contarle.

-Me suena eso de Upper East Side- parece concentrarse.

-Es un barrio bastante exclusivo, pero tal vez te suena por Gossip Girls , ¿recuerdas esa serie? - le miro el precio a una chaqueta.

-... Creo que sí, vi una temporada, de ahí me debe sonar- le sonrió.

Seguimos paseando, y finalmente, lo llevo al Central Park. La luz del atardecer, y de los focos comenzando a encenderse, daban un toque muy especial al ambiente.

Fuimos paseando, tomados de la mano. Nadie nos dio una segunda mirada, ni por ser hombres, ni por nuestras familias, me identificó tan libre.

Cuando regresamos al edificio, al llegar a mi piso, nos terminamos topando con Sai, que iba a llegar.

Este nos mira curioso, y mira nuestras manos entrelazadas. Me eleva una ceja.

-Sai comento sorprendido. Me dan ganas de escabullirme, pero le hago frente. Él era bastante peculiar, y tenía cierta dificultad de conversar con la gente, era muy torpe en ese sentido, pero era un buen tipo.

Hemosmos pasado buenos momentos yendo al cine, y de fiestas todos juntos. Era mi amigo, así que, suspirando, yo planto frente a él.

-Sai, te encontré a mi novio Sasuke, llegó ayer de visita, desde Japón- los presentadores- este es Sai, vive acá al frente, y nos volvimos amigos, él viene de Corea del Sur volteó hacia Sasuke.

Estos se saludan, luego Sai se gira a mirarme- así que Tenten estaba diciendo la verdad, si los vio desnudos en la mañana- sonríe. Siento como el bochorno me sube a la cara.

-Si ... bueno, eso fue un pequeño accidente dattebayo- este sonríe.

-Ella me dijo que podemos salir todos, para conocernos ... todos vestidos-.

Vuelvo a enrojecer, me revuelvo el cabello- ... ¿te gustaría ir Teme? - Me giro a mirar al moreno.

Este se encoge de hombros, también un poco colorado.

-De acuerdo, salgamos todos- nos ponemos de acuerdo.

Una vez nos bañamos y nos cambiamos de ropa, nos juntamos con los demás, a las afueras del edificio.

Tenten al vernos, enrojece furiosamente, pero se acerca decidida.

-Yo quería pedirles disculpas. Se me hace común ir por Naruto en las mañanas, para ir a clases, pero igual violento su privacidad. Lo siento- la apaciguo.

-Tranquila, no es la manera en que quería presentarlos, pero, en fin, chicos, este es Uchiha Sasuke, mi novio que vino de visita de Japón- vuelvo a presentarlo a los chicos, aunque el único que todavía no lo conocía, era Shino

-Es un placer ... ¡oh !, pero no debe entenderme- hace una mueca Tenten.

-Descuida, me manejo bien en el inglés, y lo de la mañana fue un accidente, dejémoslo pasar- la saluda Sasuke.

-Tenten es china, y estudia Arquitectura conmigo. Sai estudia diseño gráfico. Y Shino estudió pedagogía dattebayole cuento, presentando a todos.

-Es un placer Sasuke. No tenía idea de que Naruto tenía novio ... hombre- comenta suavemente Shino.

-... Yo tampoco lo sospeché- Tenten juega con sus dedos. Me masajeo el cuello, un poco incómodo.

-Lo siento chicos ... nunca me ha gustado mucho, hablar tan abiertamente del tema. Lo siento, no es que no confíe en ustedes dattebayoles les aclaro.

-Yo lo sospechaba, pero es tu vida- se encoge de hombros Sai, los demás asienten.

Les sonrió, sintiéndome más ligero. Tomamos un taxi todos juntos, y nos vamos a una discoteca conocida.

Al llegar, pedimos unos tragos y nos vamos a sentar. Cuando nos acomodamos, comenzamos a conversar más animados. Tenten y Shino, conversan amigablemente con Sasuke.

- ¿Y cuánto tiempo llevan juntos? - pregunta ella.

-Umm ... pues ... llegamos a estar alrededor de un año juntos, luego Naruto se vino para acá, y nos separamos- cuenta Sasuke.

-Las distancias son duras en las relaciones, me pareció algo similar al venirme- le cuenta Tenten.

- ¿Tú que estudias, allá en Japón? - le pregunta esta vez Shino.

-Leyes, estudio para ser abogado- contesta este.

- ¡Vaya !, debes ser muy inteligente- comenta Shino.

-Lo es, Sasuke es muy cabezota- me río. Este me tira un mechón de pelo- ¡itai !, lo siento Teme- hago una mueca.

-Así está mejor- comenta Sasuke. Los demás se ríen.

-Pues yo tengo curiosidad ... - Sasuke se gira a mirar a Sai. Tomo de mi trago, no haciéndole mucho caso al otro desconocido de curiosidad ... ¿quién se lo mete a quién? - termino escupiendo mi trago, mientras toso desesperado.

- ¡SAI! - grito, con los ojos llorosos y con mi cara caliente- ¡ya te dijo que no preguntes cosas así dattebayo! - Lo reto.

Tenten se tapa la cara, y Shino niega con la cabeza. Sasuke se ve incómodo, y también está un poco colorado.

- ¿Qué dije? - se encoge de hombros, mostrándose inocente.

A veces no sabía, si realmente era tan tonto, o se hizo.

Luego que todos le dejamos en claro que, no era correcto preguntar ese tipo de cosas, de la intimidad sexual de una pareja, las cosas fluyeron sin problemas.

En un momento de la noche, nos separamos de los demás, y comenzamos a bailar con Sasuke.

-Tus amigos son ... curiosos- comenta este. Me río, rodando los ojos.

-Sai es buen tipo, pero es un poco raro - sigo bailando.

-Es una forma de decirlo- nos reímos.

Bailamos hasta las cuatro de la mañana, y al llegar al departamento, volvimos a tener relaciones.

Cuando comienza un amanecer y estamos acostados juntos, me doy cuenta que, realmente, nadie podría enfrentar frente a Sasuke. No había nadie que se le comparara. Que haberlo esperado estos años, había valido la pena.

Lo abrazo más fuerte, y me dejo adormilar. Ya solo me quedaban dos días con él, y luego no lo vería en dos años más ... no, iba a hacer que viniera de nuevo, o viajaba a Japón.

Estos dos años se habían hecho eternos, no iba a haber otros dos años sin él.

Sonriendo decidido, me duermo.