Holi, gracias por los vistos y comentarios. Bueno, les cuento que me ha costado un poco escribir estos últimos capítulos, no he tenido mucho tiempo, eh pensado en hacerlos más cortos y actualizar, pero no quiero eso, hacerlo a la rápida y hacerlo mal, prefiero tomarme mi tiempo y hacer un buen trabajo. Así que, eso, les traigo un nuevo capítulo muy dramático jiji, y dejarles mi análisis.

Yo veo a Naruto como alguien muy cabezota, alguien muy sacrificado, él dejó que le dieran una paliza en el país del hierro, sólo por defender a Sasuke, entonces, me lo imagino que, él prefiere sufrir, a que él lastimar a la gente que le importa. Por eso, hago que actué como lo hace en este capítulo.

Bueno, ¡espero que les guste!, ¡nos quedan 3 capítulos más!

"Let´s go together"

("Sweet nothing", Calvin Harris, música de fondo)

Sasuke

Vuelvo a dar vueltas en mi cama y a refunfuñar, parecía anciano cascarrabias.

Tomo mi celular y me quedo mirando fijamente, el contacto del Dobe. La foto de él me sonríe y me invita a marcar, pero... "no puedo", me paralizo.

Vuelvo a exhalar y a taparme el rostro. Desde nuestra pelea no habíamos vuelto a hablar, a veces, como ahora, sentía la necesidad de llamarlo, pero luego recordaba la razón de nuestra pelea y el orgullo me ganaba otra vez.

Una parte de mí, se repetía una y otra vez que, esto era lo que habíamos acordado, mantener nuestra relación, pero en secreto. Mantener la relación a escondidas de nuestras prometidas y de nuestros familiares.

Y la otra parte, quería ir donde Naruto y raptarlo. O ya, decir la verdad a todo el mundo y listo.

"Y luego me desheredan y pierdo a toda mi familia", me lamento y vuelvo a ponerme la almohada en la cara.

"¿Cómo pude aceptar esa proposición del Dobe?", vuelvo a reprenderme, eso era ser masoquista. Aceptar mantener una relación en secreto, saber que, en privado él era mío, pero en público era de ella y verlo riendo con ella, me daba una rabia asesina.

Y ahora, nos estamos quedando sin tiempo. La boda de Naruto ya era dentro de un mes, ya habían repartido las invitaciones y todo.

"Un mes y listo... lo pierdo ante Hinata", golpeo la almohada.

Cuando ya no puedo seguir acostado, me levanto y bajo a la cocina. Noto que el resto de la familia ya se han levantado y están desayunando.

Tomando un respiro, pongo cara de póquer y me acerco al comedor.

- ¡Ah, Sasuke!, pensé que te habías quedado dormido, ven, come- me hace señas mamá. Me siento y saludo a todos.

Estoy tan ensimismado en mi cereal que, me pierdo una buena parte de la conversación, pero cuando escucho un apellido en particular, no puedo evitar levantar la cabeza de golpe.

-... Se nota que los Senju no están reparando en gastos- estaba comentando papá.

-Es importante, va a ser uno de los eventos más relevantes en el año, bueno, las dos bodas- sigue el abuelo Izuna.

"El tema sale hasta en el desayuno, ni siquiera puedo comer mi cereal en paz sin pensar en ello", me lamento.

-A la gente y a los medios, parecen gustarles la pareja, se ven bien juntos- comenta el tío Obito.

-Tendrás razón, para que les dieran espacio en la portada- continua el bis abuelo Madara.

Frunzo el ceño, confuso. Ya no pudiendo evadirlo, levanto la mirada y veo al bis abuelo con el periódico de hoy.

-Umm... ¿puedo ver el periódico? - le pido. Este levanta la mirada y me lo extiende.

- ¡Oe, no!, ¡era mi turno! - se adelanta Itachi y le arrebata el periódico al bis abuelo. Lo miro feo y Shisui lo mira confuso.

Nii-san intenta decirme algo con los ojos, pero no lo entiendo y no estoy de humor para sus tonterías.

-Itachi dame el periódico, yo lo pedí primero- le extiendo la mano.

-Niños, no peleen por tonteras. Itachi, dale el periódico a tu hermano, tú ya lo viste- mamá se lo quita al mayor y me lo extiende.

El peli largo me dirige una mirada y niega con la cabeza, de forma casi imperceptible. No le hago caso y me dedico a inspeccionar el dichoso periódico.

Al extenderlo, siento un aguijonazo y un hueco en mi interior. En una esquina de la portada, sale una foto de Naruto y Hinata.

Controlándome, pero con rapidez, busco la sección de eventos y veo que hay varías fotos de ellos dos, anunciando su compromiso dentro de un mes más.

Y lo que me dejaba con un mal sabor de boca, es que no eran fotos oficiales, como si las familias hubieran mandado unas fotos de ellos para promocionar la boda.

No, eran fotos que les habían tomado los paparazzi, se notaba que no estaban posando y no estaban planeadas. Eran fotos de momentos entre ellos, momentos donde los habían sorprendido.

"Al parecer, no lo están torturando para que pase tanto tiempo con ella... tsk...", no puedo evitar enojarme.

Hago lo posible para mantener mi rostro tranquilo, y sigo leyendo lo que dice el artículo.

'La multimillonaria familia Senju, emprendedora en bienes raíces, ha decidido unirse con la familia Hyuga, la cual, también es conocida por ser una empresa multimillonaria, en el área de las finanzas, a través del matrimonio.

La joven pareja, conformada por Senju Naruto y Hyuga Hinata, fue vista saliendo del restaurante 'Konoha' donde habrían estado en una cita…'

Cierro el periódico y aunque me dan ganas de romperlo y arrugarlo, lo doblo con parsimonia. Siendo consciente de la mueca que no puede evitar hacer Itachi, me levanto.

-Gracias por la comida- digo apenas en un susurro ronco. Por lo menos, nadie a parte de mi hermano, parecen detectar algo extraño en mi comportamiento.

A penas me siento en mi cama, me doy cuenta que no puedo quedarme aquí, tengo que salir o voy a enloquecer.

Tomo mis cosas y me subo al auto. Pienso en ir al muelle, pero necesitaba ir más lejos.

Comienzo a salir de la ciudad y sigo manejando, casi sin darme cuenta, me voy dirigiendo a la cabaña donde pudimos estar juntos con Naruto.

"Estoy siendo un idiota", me reprendo, pero sigo manejando.

Una media hora después, distingo el condominio de cabañas. Me acerco a la que compartimos.

Técnicamente, estaba haciendo algo ilegal ya que, sólo había entrado sin pagar el arriendo, pero sólo quería caminar por el sector y ver la cabaña de lejos.

"Porque soy un idiota masoquista, que le gusta revolcarse en su dolor", me maldigo.

Cuando me voy acercando, me doy cuenta que está ocupada. Estoy por retroceder, cuando algo me hace disminuir la velocidad.

"Ese es... el auto del Dobe", parpadeo confuso. "Es eso o ya estoy tan enloquecido que, veo rastros de él donde no los hay", me muerdo el labio, pero me acerco.

No veo mucho por la ventana, así que, siguiendo mis instintos, me atrevo a entrar.

Al hacerlo, veo a una figura sentada en el sillón de la sala, pero distingo una cabellera rubia.

-Dobe...- lo llamo. Este salta sorprendido y se gira a mirarme.

-... Teme...- susurra este. Nos quedamos observando en un silencio pesado, este abre la boca como si fuera a gritar enojado, pero luego parece desinflarse y sólo se queda mirando al suelo.

-... ¿Qué haces aquí? - le pregunto, luego de unos minutos en que, ninguno de los dos dice nada.

Este se encoge de hombros- ¿qué importa dattebayo?, estoy aquí- dice este, bruscamente.

Bufo y me cruzo de brazos -vaya, ¿podemos hablar como los adultos que somos? - lo miro firme.

Esta vez, él bufa- ¡seguro!, ¡hablemos como adultos dattebayo! - exclama este, haciendo teatro- ¡sin ataques de celos de por medio! - bufa entre divertido y enojado.

-Tsk... supongo que te di mucho crédito, sigues siendo un niñato- le recrimino.

Este me dirige una mirada molesto- ¡sí, yo soy un niñato!, ¿y qué eres tú? ... fui a hablar contigo, para explicarte la situación del baile ¿y qué hiciste tú?, ¡me mandaste a la mierda dattebayo!, ¡no dejaste que me explicara! - sacude la cabeza.

Ruedo los ojos- ¿y qué querías que hiciera?... ¡veo a mi novio pegado a esa niñata con las tetas operadas!, ¿y tengo que ser de piedra? - vuelvo a enojarme con él.

Este se levanta molesto- ya te lo he dicho Sasuke, ¡no insultes a Hinata!, es una buena chica, al igual que Sakura-chan, ¡déjalas fuera de esto dattebayo! - frunzo el ceño.

- ¡Ese es el punto!, ¿cómo no voy a enojarme?, ¡¿cómo no voy a enojarme con toda esta situación?!, ¡de tener que fingir que no te amo!, ¡qué no significas nada para mí! - dejo salir todo lo que estaba guardando dentro, desde la última vez que nos vimos.

Este se revuelve el cabello- ¿y crees que a mí tampoco me duele? ... ¡me está matando dattebayo!, me duele no tenerte a mi lado...-este abarca la habitación con sus brazos- ¿por qué crees que estoy aquí?... - deja caer los brazos- porque te extraño- dice en un suspiro.

-... Pero, no haces nada...- me muerdo el labio- no hacemos nada... eres un cobarde... ¡somos cobardes!, ¡y vamos a seguir sufriendo, hasta que hagamos algo para cambiarlo! - lo confronto.

Este se cruza de brazos- habíamos acordado seguir juntos, pero en secreto y luego me montaste toda esa escenita de mierda dattebayo ... ¿qué más cambios quieres? - sacudo la cabeza. Miro al piso.

-... Quiero poder besarte en público, poder decirles a todos que tú eres mío y sólo mío... ¿acaso es mucho pedir? - Naruto se sienta de golpe y mete las manos en su cabello.

-Sasuke... no podemos- susurra este.

Exhalo largamente- ¿por qué no? ...- me mira, sus ojos se ven apagados.

-Ya sabes por qué, y no lo voy a volver a repetir dattebayo ... tal vez, esto es para mejor, casarnos con estas chicas y vivir con cariño, y no con este... amor abrasador que nos consume- se encoge sobre sí mismo.

Lo miro triste- no te reconozco... - frunce el ceño- mi Dobe es fuerte e imparable, lleno de energía y brillo... -exhalo- frente a mí, sólo veo a un fantasma débil de Naruto- desvía la mirada.

-... Pues no sé qué hacer dattebayo... por un la-lado estás tú… por el otro mi familia y Hinata…- se encoge sobre sí mismo- no sé qué ha-hacer... -dice con la voz temblorosa y apenas audible.

No puedo evitar sentir como se me encoge el corazón. Comienzo a acercarme a él para confortarlo, pero cuando estoy por rozarle el rostro, este me detiene.

-Vete …- me quedo de piedra. No me mira, pero distingo como las lágrimas se deslizan por su rostro- por favor vete...- dice en un tono lastimero.

"Dobe…", se me parte algo el verlo así, pero mi orgullo vuelve a inmiscuirse, porque luego de todo lo dicho, no puedo desafiarlo y quedarme.

Alejo mi mano de él y me doy la vuelta, saliendo de la cabaña.

Naruto

"Vete", esa palabra se me repite una y otra vez en mi cabeza.

Me levanto y por enfermo que parezca, me voy al segundo piso de la cabaña y me dejo caer en la cama, abrazándome a la almohada, queriendo que, en vez de una almohada, sea Sasuke a mi lado.

Me sentía tan confuso, una parte de mí había apartado a Sasuke por rabia y despecho, por mi orgullo herido, luego de como habían terminado las cosas en su invernadero.

Recordarlo me daba tanto coraje. Era un sentimiento muy desagradable en mi interior, que por mucho que me dijera a mí mismo que, yo también tenía mi cuota de culpabilidad, no quería aceptarlo.

"Porque si lo acepto, entonces ¿qué?, ¿qué me queda? ... "

Sólo iba a quedar el dolor y la impotencia, de no atreverme a dar el paso final e irme con Sasuke.

Era tan sencillo y como le había dicho al moreno, era tan difícil al mismo tiempo. Cualquier decisión que tomara iba a terminar dañando a alguien.

"Pero, al paso que voy, la persona a la cual más daño hago y a la cual, debería proteger, es a mí mismo", me muerdo el labio.

"Ahora soy un masoquista, me gusta y disfruto esto... estoy enfermo. Me gusta revolcarme en mis penas, en mi indecisión, sino ¿por qué mierda estoy aquí, en la cama que he compartido con Sasuke, durante estos años? La cama donde nos hemos amado y follado, a lo largo de numerosas ocasiones", vuelvo a suspirar.

Durante todo ese día, me quedo en la cabaña, en la cama, pensando y torturándome en recuerdos.

En la noche, me saco el collar de cristal que Sasuke me dio para Navidad, hace años atrás.

Me muerdo el labio, preparándome para arrancarlo y lanzarlo lejos, pero mi brazo no me hace caso, no puedo.

Me tapo el rostro y vuelvo a meterme el cristal debajo de mi polera. Me quedo en vela buena parte de la noche.

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Durante el resto de la semana, parezco una máquina. Cumplo con todos mis deberes en la oficina, convivo con mis amigos y con Hinata, pero todo lo realizo como en control automático, sin poder disfrutarlo.

Me encuentro en mi oficina, revisando unos documentos, cuando escucho que tocan a la puerta.

Al levantar la cabeza de golpe, me encuentro con papá- ¡hey, tranquilo!, no te asustes- se ríe suavemente el mayor.

Dejo escapar el aire y me reclino sobre la silla- siéntate papá, ¿te sirvo algo? - estoy por levantarme, pero este me detiene.

-Descuida, hay cosas que tenemos que hablar, aquí es un poco más privado- me vuelvo a sentar y asiento, aunque estoy viendo a la nada, con la cabeza en la luna.

-Bueno, quería comentarte que con Hiashi-san, hemos comprado un departamento, para ti y Hinata. Luego de la boda y de su luna de miel, van a poder mudarse allá. Todos los primeros gastos están cubiertos, luego, ya será responsabilidad de ustedes- asiento.

Papá eleva una ceja y lucho por sonreír, aunque creo que sólo logro hacer una mueca.

El mayor no dice nada, pero luego exhala y continúa- bueno, lo otro es que... -papá sonríe, lo miro confuso- uno de los proyectos internacionales que tú dirigiste, ha dado muy buenos números y ganancias. La empresa británica con la que trabajaste, quedó muy contenta contigo... realmente, me siento muy orgulloso- siento como se me hace un nudo en la garganta.

-Por ello, vamos a ofrecer un pequeño evento, para celebrar y darte un reconocimiento- lo miro sorprendido- ya está todo arreglado y las invitaciones enviadas- se apresura a decir el mayor- por eso, te quiero bien vestido hoy, con traje y dispuesto a pasar un buen rato- me sonríe este.

Me daban tantas ganas de decirle que no tenía ganas, pero...- ¡muchas gracias papá!, iré dattebayo, gracias...- le digo. Este me sonríe y luego se va.

Me desplomo sobre mi silla y me quedo viendo a la nada, sin ganas de nada.

Cuando termina mi jornada, me dirijo a casa y me alisto para la noche. Una vez listo, bajo a reunirme con el resto de la familia.

-Hey Naruto, ¿por qué no vas por Hinata en el auto? - me dice Ero-sennin, le dirijo una mueca.

-Ese sería un bonito gesto, así llegan juntos al evento- comenta Tsunade oba-chan.

Comienzo a estresarme otra vez, pero lo único que puedo hacer es asentir. Estoy por salir, cuando una nueva necesidad me acecha.
-Ustedes vayan, a mí se me olvidó algo en mi cuarto- les comento, subiendo las escaleras rápidamente.

-Umm, ¿seguro?, eh... bueno, ¡te vemos allá dattebane! – alcanzo a oír que me grita mamá.

Yo sólo me apresuro a llegar al baño. Con suerte logro levantar la tapa y bajarme los pantalones, cuando un fuerte estremecimiento me hace apretar los dientes.

"Estupendo, ¡lo que me faltaba dattebayo!, ¡enfermarme del estómago!", me lamento, mientras mi estomago se retuerce.

"¿Por qué?, ¿habré comido algo que me hizo mal?", me pregunto angustiado.

De repente, recuerdo que estos sucesos solían ocurrirme siempre en el colegio, cuando estaba sometido a mucho estrés, los alimentos me caían mal al estómago.

"Genial... ahora no sólo estoy triste por no atreverme a estar con Sasuke, sino que ahora se me descompone el estómago por el estrés y la situación actual con él", entierro mis manos en mi cara.

Luego de veinte angustiantes minutos, logro recomponerme lo suficiente y me apresuro a tomar las llaves del auto.

Agarro el celular y le marco a Hinata mientras conduzco.

-... ¿Naruto-kun? - contesta.

- ¡Hinata, discúlpame!, ¡voy llegando a tu casa a recogerte, espérame ahí dattebayo! - le cuelgo.

Voy lo más rápido que me atrevo, sin que termine ocasionando un accidente y cuando llego donde la morena, me doy cuenta que estamos con el tiempo justo.

Me apresuro a tocar a su puerta. Mientras espero, me sacudo nervioso y todavía un poco débil, por la emergencia estomacal de hace un rato.

Cuando por fin se abre la puerta, Hinata sale con un bello vestido plateado, estallado en su cintura y que le acentúa su figura y sus pechos.

A pesar de ello, lo que me llama la atención, es su leve, pero elegante maquillaje y su peinado, remarcando sus bellas facciones.

Se había hecho una cola de caballo alta, y su pelo caía negro y lacio en un moño, hecho de su mismo cabello.

En definitiva, estaba preciosa y me sentía muy orgulloso de ella, por atreverse a dejar sus inseguridades y mostrarles a todos, lo bella que era.

El problema era que no siento la más mínima atracción hacía su cuerpo, o hacía su persona, no en un sentido que otros hombres podrían sentir, al verla de ese modo.

Me muerdo el labio, pero le extiendo una rosa, de esas que se amarran a la muñeca.

-Ten, disculpa la hora y...- le sonrió- realmente estas preciosa Hinata- ella se sonroja, pero acepta mi rosa.

-Gracias... yo te veo un poco despeinado- se ríe suavemente. Me río e intento manejar mis cabellos rebeldes.

Antes de darme cuenta, ella se adelanta y me peina suavemente. Me quedo estático y dejo que su calidez me conforte.

Me sacudo un poco, parpadeando rápidamente, de repente tenía ganas de llorar.

-Mejor nos apuramos, o llegáremos tarde dattebayo- le señalo el auto.

Ella me ve confundida, pero luego acepta mi mano y yo la guio hasta mi auto, donde la ayudo a subirse.

Durante en camino, hablamos de pequeñeces, pero su voz me va tranquilizando, ya que, era como si todos los semáforos en rojo se activaran para nosotros.

Cuando por fin llegamos, distingo que hay toda una multitud de paparazzi con sus cámaras.

Hago una mueca, los paparazzi habían sido un culo durante todo el mes, nos seguían a todas partes.

Resoplo molesto, pero le extiendo la mano a Hinata. Juntos, nos bajamos del auto y vamos caminando entre el mar de personas.

- ¡Ahí están!, ¡por favor, joven Senju!, unas palabras sobre su boda- comienza un paparazzi.

- ¿Realmente están enamorados, o es un negocio entre familias? - comienza otro. Le dirijo mi enojo, apartándolo de un buen codazo.

-Señorita Hyuga, ¿está feliz de casarse con el joven Senju?, ¿no está enamorada de nadie más? - le paso un brazo sobre los hombros a Hinata, acercándola a mí, para protegerla de los paparazzi.

- ¡Ha habido rumores sobre la rapidez de la boda!, ¿puede deberse a un embarazo no planeado?, ¿está embarazada señorita Hyuga? - aprieto el puño, y me dan tantas ganas de darle un buen puñetazo, pero me aguanto y me apresuro a llegar adentro del salón de eventos.

Durante el camino, termino quedando un poco ciego, de tanto flash que hacen las cámaras.

Cuando logramos llegar, miro un poco confuso a mi alrededor, comenzando a recuperar de a poco mi vista.

Al lograrlo, un joven se acerca y nos ofrece ayuda para encontrar nuestros asientos, pero al levantar la mirada, me topo con la mirada de Sasuke, quien estaba esperando junto al resto de su familia, el que los ubicaran.

Este me mira, y es ahí que me doy cuenta que sigo abrazando contra mi cuerpo a Hinata. El moreno aprieta los dientes y desvía la vista.

Suelto a Hinata al instante, pero el daño ya estaba hecho.

Antes de poder siquiera acercarme, y por lo menos, poder hablarle como colegas, me termino topando con las felicitaciones de los miembros de su familia. Sasuke se queda atrás a propósito, y yo no puedo golpear y abrirme paso entre toda su familia, para llegar a él.

Vuelvo a sentir como mis entrañas se retuercen estresadas.

Al entrar al salón, veo que hay un pequeño escenario y varías sillas. Cuando entro, todos me dirigen una sonrisa, un aplauso, un asentimiento de cabeza, y aunque era un momento para sentirme orgulloso de mi mismo y de mis logros, no puedo disfrutarlo.

Sasuke

Verlo siendo ovacionado y verlo brillar sobre el escenario, cuando sale a dar unas palabras y a dar detalles de a quienes beneficiaría ese proyecto, me destrozaba.

Verlo sonreír y verlo de la mano de la peli negra, me hace enloquecer de rabia, tenía tantas ganas de ir y darle un buen empujón a Hinata. Con esos tacones ridículos, estaba seguro que se iba a ir directa al suelo.

A pesar de eso, no hago nada, me mantengo lo más al margen que puedo, no es hasta que lo veo dar unas excusas y escurrirse en dirección al baño, que puedo notar que algo está mal.

Ahora que me fijaba objetivamente y no a través de mi rabia, este estaba un poco pálido y tenía unas ojeras bien marcadas.

Me muerdo el labio, pero no puedo ignorarlo. Me dirijo a buscarlo, al entrar, puedo notar como este estaba inclinado sobre el inodoro y vomitaba estrepitosamente.

- ¡Naruto! - me acerco preocupado y le sobo la espalda. Este por la fuerza de las arcadas, llega a llorar.

A pesar del olor, y un poco el asco que me da verlo en este estado, me quedo a su lado, tranquilizándolo.

Cuando deja de vomitar, baja la tapa y larga la cadena.

-... Vete…- dice en un graznido lastimoso. Hago una mueca al recordar cómo terminó nuestro último encuentro, justamente con esa palabra.

-No- le digo firme.

Este se lleva sus manos a la cara con ímpetu, mientras las lágrimas se deslizan por su rostro.

-... Naruto...- intento tocarlo, pero este me aparta la mano de un sólo golpe.

-Es que no lo entiendes... ¡déjame solo! - me grita, con sus ojos cielo, rojos de llanto- ¡déjame destruirme solo! ... déjame hacer lo correcto y destruirme solo…- solloza en el suelo.

-Naruto... - intento alcanzarlo, pero este se aparta.

-Soy miserable, ¿eso quieres escuchar?, pues lo soy... -señala el inodoro y deja caer la mano- hasta mi cuerpo se está descomponiendo dattebayo …- aprieto los puños.

- ¿Entonces por qué hacernos esto?, ¡sólo vámonos juntos! - le tomo el rostro con mis manos y le acaricio sus mejillas- vámonos... vámonos juntos- apoyo mi frente contra la suya.

Este solloza-... no puedo... mierda, no puedo…- abro mis ojos y veo el vacío en sus ojos.

-... Me pides que te vea destruirte... que te vea vacío... ¿por qué me pides eso? - susurro.

Este levanta una mano y me acaricia la mejilla. Me delinea los labios y me siento temblar.

-... Vete lejos con Sakura... o yo me iré lejos- abro los ojos como platos-... así no verás cómo me destruyo…- deja caer la mano, como si estuviera muerta.

Me levanto molesto y paseo por el baño, por lo menos, no había nadie, para asegurarme de ello, me dirijo a la puerta y le pongo pestillo.

Naruto sigue tirado en el suelo y con la vista en la nada.

- Si esto te destruye, ¡si esto nos destruye!, ¿cómo puedes decir que es lo correcto? - me planto frente a él.

Este no contesta, pero se levanta despacio y muy débil. Se acerca al lavado y se enjuaga la boca.

Se queda mirando el agua correr, y es a través del espejo que puedo notar realmente, lo desmejorado que se ve. Su pelo rubio lucía más opaco, su rostro moreno estaba pálido y con ojeras, e incluso su figura antes musculosa, ahora se veía más enjuta.

-Naruto mírate ... te ves enfermo, esto no está bien- lo intento de nuevo.

Este se gira y se encoge de hombros- yo no importo... mientras no le haga daño a mi familia, a Hinata y a mis amigos, yo puedo sacrificarme dattebayo - comenta en un susurro.

Frunzo el ceño- ¿sacrificarte?, ¿destruirte?... ¿te estás escuchando!?, ¿¡cómo puedes decir eso!?, ¿cómo puedes permitir que te aplasten, sólo por los demás? ... -este se encoge de hombros otra vez. Me enojo más todavía- ¡deberías mandar a todos a la mierda!, ¡debes pensar en ti y no en los demás! - respiro exaltado.

Al rubio le tiembla el labio, pero se vuelve a encoger de hombros-... yo soy así...- dice en un susurro.

Vuelvo a aproximarme a él y le tomo las mejillas, obligándolo a que me mire- y es por eso que te amo, pero debes pensar ¡en lo que tú quieres! ... ¿qué pasará en 10 años más?, vamos a seguir viéndonos y sufriendo en este círculo enfermizo…- me acerco más a su rostro- tú eres mío y yo soy tuyo, ¿por qué no quieres aceptarlo? - este tiembla contra mi cuerpo, y vuelve a hablar en un graznido débil.

-... No puedo... estoy atrapado... estamos atrapados dattebayo- se muerde el labio, pero me toma las manos y hace que deje de tocarlo.

Me separo de él y me quedo mirándolo con coraje- ¿y qué va a pasar en el futuro?, ¿seguiremos con este secreto? - desvía la vista, pero yo arremeto- y cuando tengamos hijos, porque nos van a obligar a tenerlos, ¿entonces qué?, ¿nos seguimos viendo a escondidas? - me cruzo de brazos, pero sigo atacando.

-Y cuando nos presentemos a nuestros hijos, ¿entonces qué?... ¡mira hijo!, te presento al tío Sasuke- lo miro con mi rabia acumulada- con quien papi folla los viernes por la noche a espaldas de mami- comento con veneno.

Naruto se sacude y niega con la cabeza- para... por favor detente…- solloza este.

Tomo una inhalación temblorosa, pero lo intento una vez más- vámonos entonces, ¿no quieres ese futuro?, ¡vámonos! - le imploro.

Este cierra los ojos-... no puedo... lo siento…- me esquiva y se dirige a la puerta.

El coraje me llena y mi orgullo lastimado me hace arder- ¡vete entonces!, ¡vete a la mierda! - cuando este sale del baño, le pego una patada a la puerta y la aporreo furioso- ¡vete! - grito, golpeando la puerta.

Me dejo caer al suelo y grito lo más fuerte que puedo, ahogando el sonido con mis manos.

Las lágrimas deslizándose por mis mejillas.