¡Holi, gracias por los vistos y comentarios! Puede sonar retorcido, pero me encanta que estén sufriendo con los personajes, porque significa que estoy llevando la historia por donde yo quería, es decir, un buen drama de teleserie jiji.
En fin, les traigo el capítulo más dramático y triste de todos, tenía ganas de escribir esto desde el primer momento en que imaginé este fanfic, les aconsejo dos cosas, escuchen la canción de fondo que les deje y piensen en las peleas finales entre Naruto y Sasuke. Eso, espero que les guste. ¡Quedan 2 capítulos!
"The party is over"
("Paralyzed", NF, versión lenta; música de fondo)
Naruto
Me vuelvo a ver al espejo, lucía bien. Me intento peinar, aunque mis cabellos siempre han sido rebeldes, siempre era un desafío peinarlo.
Vuelvo a mirar la hora en el teléfono, estaba a tiempo para juntarme con los muchachos. Hoy nos íbamos a juntar para mi despedida de soltero, faltaba sólo una semana para la boda.
Me quedo mirando distraído hacia mi celular, había estado buscando el contacto de Shikamaru, pero cuando lo encontré, mis ojos se desviaron al contacto de Sasuke.
"¿Por qué sus nombres tienen que ser parecidos?", maldigo en mi cabeza.
Me dejo caer sobre la tapa del Water y me quedo mirando su contacto. Tenía tantos deseos de hablarle, de pedirle perdón, que volviéramos a estar juntos... "pero no puedo, tomé una decisión, sé lo dije y ya no había marcha atrás…"
Sacudo la cabeza, me cacheteo y miro firmemente mi reflejo.
"Esto se acabó, ¡deja de pensar en él!, te vas a casar con Hinata y eso es todo. No vas a pensar en él en toda la noche, vas a pasar una buena noche con tus amigos bebiendo, riendo y bailando, eso es todo", asiento frente al espejo.
"¡Yoshh! todo estará bien, tomé una decisión... esto es lo mejor", me sigo convenciendo.
Me obligo a salir del baño y dirigirme donde Shikamaru.
-Hey hombre, ¿qué tal todo? - me pregunta este al subirse al auto.
- ¡Bien!, pasemos un buen rato ¿sí? - intento disimular un poco mi ánimo. Este se queda en silencio por unos segundos, pero asiente.
Cuando llegamos a la dirección que nos dio Kiba, alcanzo a ver a todos mis amigos esperando en el estacionamiento.
-Hey chicos, gracias por venir dattebayo- los saludo.
- ¡Es un placer Naruto-kun! - me saluda Lee.
-Alguien tiene que cuidarlos a ustedes niños- me saluda Neji riéndose entre dientes.
Bufo divertido- ¿ah sí?, oye Kiba, recuérdame quien en el cumpleaños número 16 de Ino ¿estaba cantando borracho encima de la mesa hasta las cuatro de la mañana? - todos nos reímos.
Neji enrojece.
- ¡Eso fue hace años!, ¿cuándo lo vas a olvidar? - replica este.
Me sigo riendo- ¡nunca!, sigo recordando que cantaste esa canción de Beyoncé, esa de Single Ladies- todos volvemos a reírnos.
- ¡Había olvidado eso! - se ríe Choji.
- ¡Yo todavía tengo el video! - se ríe Kiba.
- ¡Por favor mándalo al grupo! - pide Shikamaru.
-Los odio- sólo susurra Neji.
Es así como entramos al club nocturno, alquilamos un cuarto, y pedimos comida y tragos.
Sé que no debería, pero apenas nos traen los tragos comienzo a beber. No podía negarme en mi interior que estaba triste, así que por lo menos iba a ahogar mis penas en alcohol.
Mientras conversamos, Kiba nos mira insinuante- les tengo una sorpresa que me ofrecieron, sé que esta despedida de soltero es para ti Naruto, pero me dijeron que no tienen lo que te gusta, así que ¡más para nosotros! -se ríe este.
Lo miramos confusos, pero justo en ese momento se escucha que alguien toca a la puerta.
Cuando Lee va a abrir, entran tres mujeres en pequeños vestidos apretados al cuerpo. Prácticamente puedo escuchar cómo los chicos tragan saliva.
Me río de ellos y me echo hacía atrás, observando el espectáculo. Las mujeres eran esculturales, se veían maduras, pero tenían una sensualidad y confianza en ellas mismas que hicieron que mis amigos quedaran con la palabra en la boca.
Pusieron música y al son de la canción, iban haciendo movimientos sensuales y contorsiones mientras se sacaban los vestidos y quedaban en ropa interior. Una fue donde Kiba, otra donde Neji y Lee, y la otra se acercó a mí.
Su pelo negro alborotado y su piel pálida me hacen admirarla, comienza a sacudir sus caderas y a sentarse sobre mi regazo. Todos se ríen, todos estábamos con el alcohol en la sangre.
El movimiento de su trasero sobre mi regazo me hace calentarme, pero cuando comienzo a fijarme en su cabellera oscura y en su tono de piel, los fantasmas de Sasuke y Hinata vuelven a presentarse en mi cabeza.
Exhalo, pero me inclino sobre ella y simulo que le estoy besando el cuello, en su lugar, le aparto el pelo y le susurro- eres muy bella, pero no estoy de humor, además, me gustan un poco más masculinos-ella se voltea y me sonríe.
- ¡Oh! entiendo, no hay nada que hacer entonces, es una pena, eres muy bello… ¿por qué siempre los guapos tienen que ser gays? -me susurra. Me giña un ojo y se levanta, se acerca a Choji y Shikamaru.
Bufo divertido y alagado, pero otra vez me había sumergido en mis problemas. La sonrisa se me comienza a caer, al igual que mi ánimo.
Puedo ver cómo los chicos se divierten y gritan, al hacer chocar los vasos de tequila. Me río junto a ellos, aunque no puedo dejar de ver hacía la ventana, de repente, sólo tenía ganas de sólo levantarme e irme.
Una despedida de soltero se supone que era para disfrutar la última noche de 'libertad', pero yo no me sentía libre en primer lugar. Además, cuando el esposo se casa, pueden estar las bromas de que ahora estará esclavizado, pero en el fondo el hombre se siente feliz por estar con la mujer que ama, por algo le pidió matrimonio.
Nada de eso se aplicaba a mí. Sin que los muchachos se den cuenta, me sirvo otro vaso y salgo a la calle a tomar aire.
Me quedo mirando a la calle y cuando voy a tomar más de mi trago, escucho como la puerta atrás de mí se abre, al voltearme, veo salir a Shikamaru.
-Hey, ¿te sentiste mareado? - le sonrió y lo molesto en buena onda, aprovecho de seguir tomando.
-Estos clubes son... un poco alocados, son muy problemáticos - se ríe el moreno, me río dándole la razón. Esas bailarinas habrían calentado a cualquiera, incluso siendo homosexual podía apreciar eso.
-Más te vale que tu esposa no se entere dattebayo- bromeo con él. Se pasa la mano por el cuello, nervioso.
-Esperemos que no- reímos-... aun así... entre nosotros hay confianza para decirnos este tipo de cosas- comenta suavemente.
Me giro a mirarlo -... me alegra hombre...- me mira confuso- que encontraras una mujer que te ame tanto y tú a ella- le aclaro.
-Gracias...- este parece tomar valor para algo, lo miro confuso- tú sabes qué... su hermano, Gaara, seguimos viéndolo, a veces va de visita- tomo una inhalación, intentando relajarme.
- ¿Sí?, bueno, me imagino que Temari lo seguirá viendo, son hermanos después de todo... ¿cómo está él? - me obligo a preguntar por educación.
Admitía que no tenía nada en contra del peli rojo, él había sido mi primer amor, con quien perdí mi virginidad, nunca lo iba a olvidar y tampoco quería hacerlo.
Las cosas habían terminado para mejor, sin remordimientos, pero pensar en estos momentos en Garra, era algo que me superaba.
-Bien... muy bien la verdad, en uno de sus viajes de arqueología…- me volteó a mirarlo, este eleva una ceja- ¿qué?, ¿no sabías?, es Arqueólogo, ha ido en unas cuantas expediciones a Egipto. Le gusta mucho, es como su ambiente, cuando lo ves rodeado de toda esa arena- no puedo evitar sonreír.
Me muerdo el labio, atrapado en esos tiernos recuerdos de esa época- lo sé... - no puedo evitar reírme- me dijo que ese era su trabajo soñado... me alegra que lo haya logrado dattebayo- me doy cuenta del cariño que todavía albergo dentro por él, realmente me sentía muy feliz por el peli rojo.
-Lleva un año casado- esta vez, casi me disloco el cuello para mirar al de coleta. Este se ríe- de hecho, lo conoció allá en Egipto, se ven felices juntos- me cuenta.
Miro hacía la calle y no puedo evitar reír, realmente feliz por Gaara, desde lo más hondo de mi ser.
-... Creo que le mandaré un mensaje... ¡me alegro mucho por él dattebayo! - comento.
-Sí... le conté en lo que estabas y él…- se aclara la garganta incómodo, muy incómodo. Lo miro alzando una ceja- él me pidió que... ¡diablos, que problemático es esto! - se masajea el cuello- él me pidió que te dijera que, por favor no te mientas a ti mismo…- frunzo el ceño.
Miro a Shikamaru, este se remueve incómodo, pero me mira con ojos tristes.
Trago saliva y comienzo a enojarme, aprieto el puño y paseo por la vereda, frenético. Antes de darme cuenta, lanzo el vaso del cual estaba bebiendo y lo estrelló contra la pared del club, haciendo que el vaso explote en miles de pedazos.
- ¡Naruto!, ¡¿qué diablos?!- se exalta Shikamaru. Me meto las manos en mi cabeza.
-No quiero escuchar eso... ¡mierda!, ¡no quiero escuchar eso!, ¡no necesito esa mierda justo en estos momentos!, ¡diablos!, no lo necesito dattebayo- paseo frenético por la vereda.
- ¡Naruto, hombre, cálmate!, ¡estás un poco borracho!, ¡tranquilo! - me intenta apaciguar mi amigo.
- ¡No!, ¿por qué me dijiste eso?, con todo lo que estoy lidiando, ¿y le metes esta basura ahora? - le increpo enojado.
-Naruto, te lo digo porque estoy preocupado como tú amigo... y cuando se lo comenté a Gaara, él también se preocupó por ti- me dice este, intentando apaciguarme. Aprieto más los puños.
-Gaara es mi ex, ¿por qué hablas de mí, ¡a mis espaldas!, con mi ex?, ¡se supone que eres mi amigo!, ¡eso está dentro del código de amigos!, ¡son mierdas que no se hacen dattebayo! - me enfrento a él.
-Puede ser, ¡lo siento! - me grita este, poniéndose la mano en el corazón- pero ¡cómo tu amigo, mi deber es velar por ti!, ¡Naruto, estás en un gran lío!, ¡y sólo te engañas y lastimas a ti mismo! - me enfrenta, este duda por un segundo, pero dice- y le haces daño a la persona que tú amas- exhalo, pasándome la mano por el cuello.
- ¡Por favor Shikamaru!, ¡no quiero pensar en Sasuke!, pienso en él cada día, a cada hora, a cada minuto- acentuó con mis manos- ¡sólo déjame por esta noche, no pensar en él! - me giro.
-... Déjalo Shikamaru, él es más testarudo que una mula- me quedo paralizado ante la llegada de la nueva voz. Lentamente, me volteo y veo a Sasuke.
Me giro hacía Shikamaru- ¿lo llamaste?, ¿¡le dijiste dónde estábamos!?- dirijo mi rabia hacía él.
Este levanta las manos, pidiendo calma- sé que fue un movimiento agresivo por mi parte, sé y entiendo si no quieres tenerme más como amigo, pero tenía que hacerlo... porque Naruto, me preocupas, a todos la verdad- deja escapar el aire.
Estrecho los ojos, leyendo entre líneas. Señalo al bar - ¿a todos?, es decir... ¿qué todos saben sobre esto dattebayo? - lo miro cada vez más enojado.
Este asiente- sólo queremos ayudar... te vemos triste Naruto, triste y enfermo- me señala- nos duele verte así, es muy problemático, por eso lo llamé... entiendo si quieres mandarme a la mierda, pero tenía que hacerlo-comienza a dirigirse al interior del club.
Estoy por gritarle algo hiriente, pero me muerdo la lengua, no quería perder más personas que me importan. Por mucha rabia que estuviera sintiendo en estos momentos, sabía que Shikamaru lo había hecho de buena fe, porque realmente él y los chicos me querían.
Dejo escapar el aire y cuando veo que el de coleta entra al club, aunque no me volteo, comienzo a hablar- vete Sasuke, no quiero hablar contigo, no quiero verte... tú me insultaste, yo te insulte – tomo aire, pero continuo.
- Tú me gritaste, yo te grite... no sigamos haciéndonos esto, nos dijimos todo lo que había que decir la noche del evento... me casaré dentro de una semana y listo, fin de la historia- me quedo mirando el suelo.
- ¿Fin de la historia?, ¿y qué?, ¿serás feliz? …- bufa divertido- no iba a venir, me juré que no iba a venir, que no iba a seguir arrastrándome tras de ti... pero cuando Shikamaru me llamó y me pidió ayuda, pude notar en su voz lo desesperado que estaba, por eso vine…- este toma aire, se acerca un poco más a mí.
-Naruto, tus amigos también están preocupados, incluso tu ex lo está, ¿eso no te dice nada?, a tus amigos no les importa si eres heterosexual, homosexual, si eres bisexual, ¡o si eres una puta mariposa!, ¡te quieren por quién eres tú!, nuestras familias también lo van a aceptar, si les damos la oportunidad de contarles- me apoyo contra la pared.
-... ¿Y qué si no funciona? …- le comparto uno de mis miedos.
- ¿Qué si no funciona qué? - se acerca este.
Miro al cielo- ¡eso!, ¿qué pasa si, ya, nos vamos juntos? - me volteo a verlo, me encojo de hombros- nos vamos juntos y vivimos nuestro amor, ¿qué pasa si, ya, nos casamos?, ¿qué pasa si nos compramos un apartamento y vivimos felices por siempre? ... ¿realmente va a ser así? ...- este frunce el ceño y se cruza de brazos.
-Ahora estás mezclando otro tema, ¿me estás diciendo ahora que tienes miedo al compromiso? - niego con la cabeza.
-No, me refiero a que...- muevo las manos, intentando explicarme- ¿qué pasa si hacemos todo eso?, renunciamos a todo y lo perdemos todo; nuestros trabajos, nuestros amigos, nuestras familias... y todo por estar juntos... ¿y qué ocurre si luego de perder todo eso, no valió la pena dattebayo? -me volteo a mirarlo- el amor no es suficiente- este me agarra la chaqueta bruscamente.
-Mira Dobe, te doy un segundo para que te retractes de eso, ¡no he pasado por todo lo que he vivido, sólo para que comiences a dudar de mi amor por ti! - le golpeo la mano, apartándolo de mí.
-No dudo de tu amor, ¡yo también te amo dattebayo!... pero el amor no es infinito, ¡esto no es como un cuento de hadas!, donde los personajes al final de la historia vivieron 'felices para siempre y comieron perdices', ¡no!, ¡esto es serio y hay mucho en juego!, ¿qué pasa si lo arriesgamos todo y nos vamos juntos? - trago saliva.
Este frunce el ceño, dispuesto a interrumpirme, pero continuo - puede ser que con el paso de los meses, nos demos cuenta que no nos gustan cosas del otro... no sé...- miro a todas partes- puede ser que descubra que tú te tiras gases en la cama durante la noche y no te das cuenta, o no sé, a ti te da mucho asco y nervio cuando yo me he estresado mucho y se me descompone el estómago- me encojo de hombros.
-Uno se enamora muchas veces en la vida, pero sólo tenemos una familia y no quiero cometer un error, ¡no quiero que tú cometas un error dattebayo! - intento hacerlo comprender.
Este resopla y se me queda mirando. Niega lentamente con la cabeza- en primer lugar, no perderíamos nuestros empleos, ambos estamos titulados de grandes universidades, nos contratarían en cualquier lado- apoya el peso en un pie.
-Segundo, no perderíamos a nuestros amigos- este señala al club- tus propios amigos están intentando ayudarte, ayudarnos. Y tercero... sí, puede que perdamos a nuestras familias, pero si estamos juntos, podemos ser nuestra propia familia- lo miro con el corazón en la boca.
Este se encoge de hombros- tal vez con los años, podríamos pensar en adoptar y formar nuestra familia...- este frunce el ceño- pero si tienes miedo y desconfías de lo que podemos hacer juntos, entonces nada de todo esto tiene sentido... porque ni siquiera confías en un 'nosotros'- este se voltea y comienza a alejarse, pero luego se gira bruscamente y se aproxima rápidamente a mí.
-Y no confías en mí, ¡porque eres un cobarde! - me pega con su dedo en mi pecho- ¡porque no sabes lo que quieres! - vuelve a pegarme- ¡y porque eres un cabeza hueca testarudo! - más golpes- ¡un usoratonkachi insufrible! - le atajo su mano, ya que este ya estaba comenzando a pegarme con los puños.
- ¡No soy nada de eso y me tienes harto dattebayo! - lo empujo lejos. Nos quedamos viendo de frente, ambos respirando agitadamente.
Antes que alguno pueda racionalizarlo, antes que podamos aceptar que esta película de amor se volvió una de venganza y resentimiento, nos abalanzamos sobre el otro y conectamos un fuerte puñetazo en el cuerpo del contrario.
Yo le pego en el estómago, haciendo que se ahogue por unos segundos y este me pega en la cara, haciendo que se me desencaje la mandíbula.
- ¡Mierda! - me agarro la boca.
-... Idiota...- susurra Sasuke, agarrándose el estómago.
Nos volvemos a mirar y eso sólo aviva más nuestra rabia, volvemos a batirnos sobre el otro y esta vez, lo alcanzo primero y le pego un puñetazo en la cara.
Este gruñe, pero antes que yo pueda hacer algo, Sasuke me conecta una fuerte patada en la pierna.
Me tambaleo, pero vuelvo a abalanzarme y le pego en el hombro. Este me pega en el estómago, se lo devuelvo.
- ¡Arg!... ¡TE ODIO! - grita Sasuke, dándome una patada en el abdomen, que me hace caer sobre mi trasero. Cuando se acerca, con un movimiento de mi pierna, le pateo sus piernas y hago que este caiga.
Me levanto rápidamente, me pongo sobre él y le conecto un fuerte puñetazo en la cara- ¿me odias?, ¡pues tú no eres mejor que yo!- lo golpeo otra vez- ¡siempre vienes y dices que nos vayamos juntos, como si fueras tan valiente!, ¡son puras mentiras dattebayo!, ¡si eres tan valiente!, ¿por qué no le dices que eres gay a tu familia?, ¡sin meterme a mí en la foto!- vuelvo a intentar golpearlo, pero este me ataja el puño y me da un codazo en plena cara.
Mientras me quejo, este nos da vuelta y es él quién queda encima mío- ¡me tienes harto! - me pega- ¡sí!, ¡yo también tengo miedo!, ¡pero quiero intentarlo, no como tú! - me golpea en el estómago.
Intento hacer que me llegue el aire- ¡me-mentira!... ¡luego de cómo te he tratado!, ¿¡por qué quieres estar conmigo dattebayo!?- me levanto a penas. Este me imita.
-... Porque es contigo con quiero estar... ¡soy patético, lo sé!, ¡tú eres el único novio que he tenido!, ¡nunca nadie me había importado tanto como para quererlo de novio! ... -este aprieta los dientes y vuelve a abalanzarse, tirándonos a los dos al suelo.
- ¡Pero tú eres un cobarde! - continua el moreno- ¡ahora más encima me dices que te da miedo el compromiso!... ¡todas esas veces que estuvimos juntos y me dijiste cursilerías!, ¿¡eran mentira!?- me golpea el costado.
Le conecto una patada en el estómago y lo tiro lejos de mí- ¡no!, ¡claro que no eran mentiras! ... -me levanto un poco y me quedo sentado, mirando al suelo.
Escupo un poco de sangre, pero sigo diciendo- ¡claro que no eran mentiras! ... ¡todo lo que siento por ti es verdad!, ¡me gustaría no sentirlo, pero lo hago! - este se levanta, también escupe sangre y se limpia la boca.
- ¿No quieres sentir nada, para ahorrarte problemas? ... ¡tsk!, no sé quién es más idiota, tú... o yo por enamorarme de ti- escupe en mi dirección, vuelvo a enojarme.
- ¿¡Sí!?, ¡pues yo lamento haberme enamorado de un imbécil como tú!, ¿¡y sabes qué!?- vuelvo a escupir y me levanto cómo puedo, usando la pared de apoyo- ¡tal vez esto es lo mejor!, ¡tal vez lo que realmente quiero es alguien dulce como Hinata!, ¡y no un emo como tú dattebayo! - lo miro enrabiado.
Este se levanta también como puede y comienza a reírse histéricamente, una risa cruel- ¿sí?, ¿con ella te sientes hombrecito y no un cobarde?, ¿te consuela meterle tu polla?, ¿te afirma más la confianza? - me dice con veneno en la voz.
Bufo - sí, me gusta meterle mi gran polla y hacerla gritar mi nombre dattebayo, igual que te hacía jadear a ti, pidiendo por más. '¡Eso Dobe!, ¡métela más hondo!'- lo imito, haciendo teatro. A este se le colorean las mejillas del coraje y la vergüenza.
- ¡NARUTO! - grita este con toda su furia.
- ¡SASUKE! - también me siento explotar.
Corremos hacía el otro y en vez de abrazarnos como hacíamos hace dos meses atrás, nos golpeamos hasta hacernos sangrar.
En vez de llamarnos por nuestros nombres, para decirnos algo tierno, nos insultamos.
En vez de tocarnos para hacer el amor, nos tocamos para destruirnos.
A cada golpe que doy, más me destrozo los nudillos, a cada puñetazo que doy, más cansado me siento. No es sólo un cansancio físico, no, es emocional.
Me duele pegarle, me duele que él me pegue. A cada golpe, a cada patada, a cada insulto, a cada escupitajo; más siento que sangro, pero no sólo mi cuerpo sangra, sino que me siento sangrar y morir por dentro.
- ¡DIOS!, ¿¡POR QUÉ!?... -conecto otra patada en su entrepierna.
Este resuella y luego me conecta una patada en el estómago- ¡ES LO QUÉ YO DEBERÍA DECIR!... - nos tiramos al suelo, resollando exhaustos.
Pero no lo dejamos ahí, nos levantamos tambaleantes y como si fuéramos dos borrachos, volvemos a conectar golpes.
Golpes que al paso de los minutos ya no llegan al objetivo, pero ninguno se detiene.
Cuando nos damos un último gran puñetazo, con lo último de nuestras fuerzas, nos quedamos frente al otro de rodillas, resollando exhaustos. Nos quedamos observando, cada uno con el puño en la frente del otro.
Es en ese momento que veo como tiene el ojo morado y casi cerrado, es ahí que veo como le sangra el labio, es ahí que veo un gran moretón que se le está formado en su mejilla, mientras se le hinchaba.
Me siento morir. La angustia crece en mí, sabiendo que yo le acabo de hacer todas esas heridas y que todas las heridas que me duelen, me las acababa de hacer él.
-... ¡L-LO SIENTO!, ¿DE ACUERDO? ... lo siento-to…- comienzo a llorar. Este llora también y golpea el suelo con rabia.
-... Yo lo siento también... esta relación no debería haber ocurrido... y no porque nuestras familias sean enemigas, ¡sino porque somos muy diferentes! ... - este mira al suelo.
Toda la situación comienza a angustiarme y a marearme, de hecho, alcanzo a girar la cara hacía un lado, justo cuando los tragos suben de mi estómago a mi boca.
Vomito de forma estrepitosa y cuando termino, me limpio la boca-... pero yo te amo...- no puedo evitar susurrar.
- Cállate... no digas eso... no digas nada, no quiero escucharte...- este se limpia las lágrimas y la sangre.
Con esfuerzo y resuellos por su parte, se levanta como puede, apoyándose en la pared- no quiero verte nunca más... iré a tu condenada boda, porque es mi deber como Uchiha y tú vendrás a la mía, y listo... no quiero volver a verte- escupe y comienza a caminar.
Durante toda la pelea, nos habíamos trasladado a un callejón entre el club y otro edificio, gracias a eso no nos había visto nadie.
Cuando este comienza a caminar alejándose por el callejón, sé que es la última vez que lo veré, era la última oportunidad y se había ido. Habíamos tomado nuestras decisiones.
- ¡AHHH!, ¡MALDICIÓN! – grito golpeando el suelo y mientras lo hago, más lágrimas amargas van cayendo por mi rostro.
Sasuke
Salgo a penas del callejón, todo me dolía, sentía un dolor profundo en mi caja torácica, apenas veía con mi ojo izquierdo y me temblaban las rodillas, las sentía de gelatina.
Mientras aprieto los dientes por el dolor, voy caminando por las calles oscuras sintiendo una angustia creciente y demoledora en mi interior.
Comienzo a distinguir luces a lo lejos y me acerco como puedo, había venido en auto, pero no podía pensar en manejar ahora, necesitaba algo que me hiciera olvidar, que me quemara todo por dentro y me dejara en blanco.
No quería pensar, no quería recordar, porque son los recuerdos los que más me queman, me arden, son los recuerdos que me hacen sufrir y quería sacarlos de mí.
Me meto a un bar y me siento como puedo en la barra- ¡vaya!, ¿mala noche amigo? -me pregunta el barman cuando me ve.
Me sujeto la cabeza con mi mano- no tiene idea… ¿me puede traer un whisky solo?, ¿y un paño con hielo? -le pido.
-Seguro, no hay problema- luego de unos minutos, este me trae todo. Me presiono el ojo con el paño y me quedo viendo mi trago, de un solo golpe me trago el contenido.
-Otro…-pido y de ahí, ya no paro y no quiero hacerlo.
Mientras pasan las horas, me tomo más y más tragos, el alcohol me quema la garganta, pero luego del sexto vaso ya no siento nada.
Me quedo mirando la barra como en trance, ni siquiera puedo seguir llorando, me siento vacío, sólo puedo seguir bebiendo.
Soy consciente que mi celular vibra cada tanto, sé que me están llamando. Cuando saco el celular alcanzó a leer que es Itachi, pero lo ignoro.
Sigo bebiendo y llegado un momento dejo caer la cabeza en la barra, todo me daba vueltas- … la ubicación del celular sale que debería estar acá, es peli negro y con los ojos oscuros- logro comprender que dice una voz cerca de mí, al parecer le estaba hablando al barman.
-Creo que es él… ha bebido mucho…-alguien se acerca a mí.
- ¡Por Dios, Sasuke!, ¡hey respóndeme!, ¡Dios, mira tu cara!, ¿¡qué te pasó?! - cierro los ojos ante sus gritos, la cabeza retumbándome.
-… ¿Qué…? -intento aclarar mi vista y noto que es Itachi-…nii-san…-comienzo a reírme histéricamente, el mayor me mira muy preocupado, pero me siento desquiciado.
Me levanto tambaleante- ¿adivina qu-qué? ... ¡hip!… ¡él me dejó! ... ¡mandamos todo a la mierda! ... ¡hip! … ¡nos molimos a puñetazos, y! … ¡hip!... ¡se fue, lo perdí! ... ¡porque soy un cobarde! ... ¡porque no puedo decirles a todos que soy homosexual!... - me sigo riendo, pero a medida que me río, las lágrimas van cayendo.
-…Sasuke…-el mayor me mira con una pena en sus ojos que me desquicia, lo aparto tomando la botella de la cual estaba bebiendo y me tambaleo hacía la salida- ¡espera, Sasuke! -escucho que me grita, pero sigo avanzando.
Escucho un revuelo mientras Itachi paga y corre por alcanzarme -ven, sube al auto y suelta la botella-intenta quitármela, pero la protejo.
Camino a la casa, apoyo la cabeza en la ventana. Cuando nos detenemos, me sorprendo al darme cuenta que no estamos en la casa- ¿qué?… ¿dónde? -intento hacer una frase.
-Es mi departamento-dice mientras se baja del auto. Comienzo a atar cabos y comienzo a reírme.
-Aquí es donde vienes a follar con Shisui ¿verdad?... ¡hip! ...-me tambaleo mientras salgo del auto.
-Sasuke -intenta tomarme el brazo el mayor, pero me lo saco de encima. Intento irme en otra dirección, pero no camino ni tres pasos cuando me caigo sobre el césped frente al edificio y vomito todo el alcohol de la noche- ¡Sasuke, diablos! -viene a socorrerme mi hermano.
Mientras vomito, dejo salir mi llanto, las lágrimas cayendo por mi rostro sin control.
Cuando me vacío, me siento y me cubro la cara- me du-duele… ¡qui-quiero arrancarme todo esto!... ¡no qui-quiero sentir esto! ...-el llanto haciendo temblar todo mi cuerpo violentamente- … ¡no qui-quiero perderlo!… me du-duele…-me ahogo en mi llanto.
-Shu... tranquilo Sasuke…tranquilo…-me abraza Itachi y yo sólo puedo sollozar contra su pecho.
Me abrazo a él igual que cuando tenía seis años y tenía pesadillas, mi hermano siempre siendo mi salvavidas, siempre dándome ánimos cuando lo necesitaba.
Cuando me decían cosas feas en el colegio por ser más delicado de apariencia y llegaba llorando a la casa, él siempre estaba limpiándome los moretones que ocultábamos de nuestros padres, diciéndome que estaba bien ser homosexual, que no tenía nada de malo.
Me abrazo a mi puerto seguro y dejo que el alcohol me noquee. Sólo quería olvidar, soñar con tiempos mejores y no despertar jamás.
