Holi, bueno, ¡es oficial!, les traigo el último capítulo de este fanfic. Primero, quiero agradecer a todas las personas que lo leyeron, que marcaron como favorito y que han comentado el fanfic, de hecho, quiero agradecer a dos personas que me comentaron gran parte de los capítulos y me daban ánimos, gracias Genesis y Lina254 por el apoyo.

Segundo, comentar que no pensé que este fanfic iba a ser tan largo y que me iba a demorar tanto, pero me gusto escribirlo, me mantuvo entretenida durante todo esto de la pandemia Covid, espero haberlos entretenido con la historia.

Y por último, comentarles que en los próximos días voy a publicar una nueva historia, también narusasu, llamada "Milagro", en la cual eh estado trabajando durante estos meses, pero que no eh querido publicar hasta haber terminado esta historia. Así que los invito a leerla cuando la publique próximamente.

PD: Cómo recompensa por haber llegado hasta el capítulo 30, les dejo un lemmon :) Gracias por leer, nos vemos!

"No Regrets"

(One day too late, Skillet, música de fondo), (hay un amv muy lindo de Naruto con esta canción y es muy él, representando su esfuerzo y su camino),

(WrYjwMdNyXs)

Sasuke

- ¡Oh Dios!, ese tipo se me aparecía en todos lados, daba un poco de miedo dattebayo- se ríe el rubio, mientras ingresa a nuestra cabaña.

Ruedo los ojos, molesto.

- ¿Te refieres al imbécil que te devoraba con la mirada? sí, lo noté- bufo molesto- tendría que haberle dado un puñetazo- me quito los zapatos.

El Dobe se ríe y también comienza a cambiarse de atuendo. Mientras lo hace, no puedo evitar observar su piel morena y contemplar su torso musculoso.

De un fluido movimiento le tomó la mano y lo tiro de espaldas en la cama. Antes de que pueda reaccionar, me subo sobre su regazo y lo aprisiono debajo mío.

- ¡Oe Teme! - se queja este, pero lo silencio con un beso. Noto como este gruñe, pero luego me devuelve el beso con energía.

Mientras chocamos nuestras lenguas, yo recorro con mis manos todo su torso. Le defino sus pectorales y su estómago con mis manos. Lo escucho jadear levemente y eso sólo me hace sentir poderoso.

-... En verdad...- besos- te puso celoso ese joven...- se ríe el muy bruto. Le muerdo un poco su labio.

-Claro que me va a molestar...tú eres mío- lo abrazo más contra mí, agarrándolo de sus caderas.

Este se ríe, pero continúa besándome. Nunca se lo iba a decir, pero me encantaba besarlo, era intoxicaste, cómo si él fuera mi droga.

Luego de que todos los secretos salieran a la luz, con Naruto habíamos llegado a la misma conclusión, necesitábamos una pausa y estar solos los dos.

Así que nos armamos una maleta y elegimos una de las ciudades con playas paradisíacas, por muy extravagante que haya parecido, decidimos venir a Australia, a Queensland. La ciudad era una locura, pero por, sobre todo, la arena blanca, el sol y el agua cristalina, todo era un sueño.

Estábamos en un resort y a pesar de estar lleno de gente, los cuartos eran como minis cabañas y estaban bastante alejadas unas de otras. Por fortuna, nuestra cabaña daba a la playa y cómo era un lugar privado, quienes iban a la playa era gente del mismo resort.

Con Naruto habíamos disfrutado durante el día del sol y la playa, el Dobe incluso quiso aprender a surfear, sólo diré que tuve unas increíbles horas riéndome de sus olímpicas caídas de la tabla de surf. Fue en la penúltima vez, que se logró estabilizar mejor y surfear, este grito eufórico cuando lo logró.

Tenía que admitir que me encantaba ver cómo su piel se torneaba más morena con el sol, casi me hacía sentir un pervertido, ya que lo único que quería era comérmelo a besos.

Supongo que ese era otro cambio, aquí no había nadie conocido, nadie que nos mirará dos veces, podíamos molestarnos y amarnos sin fronteras. Me sentía muy libre.

Luego de tomar sol, fuimos a comer a la ciudad y luego a una disco en la ciudad. Dónde ¡sorpresa!, todos se lanzaban sobre el Dobe o sobre mí, pensando que éramos amigos y no pareja.

Tuvimos que sacarnos de encima mujeres y hombres pegotes. Uno de ellos, que parecía de nuestra edad, rondaba a Naruto todo el tiempo. Mientras bailábamos, este bailaba con otro hombre muy pegado a nosotros, mientras se iba acercando poco a poco.

Cuando ya no lo aguante más, pesque a Naruto y lo bese con ganas, como gritándole a todos que ese rubio tarado tenía dueño y era de Uchiha Sasuke.

Y sí, ahora que habíamos dicho la verdad a todos nuestros conocidos, yo me sentía mucho más posesivo con el rubio. Este se reía y se encogía de hombros.

- ¿No crees que exagero?, ni yo a veces me reconozco- recuerdo que le dije. Este se había reído y me había peinado los cabellos con cariño.

-Hemos pasado por tanto, que me hace sentir querido el que me celes... te ves tierno cuando lo haces dattebayo- se río este. Cuando intente pegarle, este sólo me besó con más ganas.

Paso mis manos por sus cabellos dorados, alborotándolos a mi antojo. Noto como una cálida brisa me llega a la espalda, nuestra cabaña daba hacía la playa y a esta hora de la noche no había nadie, teníamos las cortinas abiertas, al igual que las ventanas.

Sigo besando sus labios hasta que veo que ya los tiene un poco hinchados de tanto beso. Advierto como este me aparta la polera y comienza a acariciar mi espalda baja.

- ¿Dónde tocas? ...- le susurro, mordiéndole suavemente su labio superior. Este exhala trémulamente, pero sigue tocando.

-... ¿Algún problema? ...- este desciende sus manos y comienza a acariciar mi trasero.

Gruño excitado.

Este separa las piernas y me presiona contra su cuerpo, contra su pene erecto. No sé si es el calor natural del ambiente, pero me siento sofocar, mis mejillas comenzando a teñirse de carmín.

Naruto se levanta y me besa mis mejillas, me besa mis párpados y luego continúa saboreando mis labios, mezclando nuestras lenguas.

Cuando se separa, un pequeño hilo de saliva nos conecta y eso sólo me hace calentarme más. Naruto se sienta sobre la cama, me toma y me hace sentarme sobre su regazo, con ambas manos todavía en mi trasero, comienza a rozarme contra su paquete.

Este gruñe contra mi oído y el sonido viaja por todas mis terminaciones nerviosas. Me agarro a su hombro y me rozo más fuerte contra este.

-... Ahh Sasuke... ¡hey hey para!, si no me voy a correr en mi ropa interior dattebayo- intenta detenerme este, pero lo ignoro. Comienzo a levantarme un poco y luego me dejo caer sobre su regazo.

Naruto se muerde el labio, pero observo como funciona, su pene estaba casi destruyendo sus pantalones de lo erecto que estaba. Me siento poderoso y mientras me froto contra él, voy sintiendo como mi propio miembro comienza a palpitar ansioso.

El Dobe me agarra la cintura y comienza a besar mi cuello, siento sus labios y su lengua haciéndome una marca. La humedad y el pequeño mordisco que me da, me provocan una descarga de corriente eléctrica que me recorre todo el cuerpo. Esta vez soy yo quien se remueve inquieto, sintiendo como mi falo me agujerea los calzoncillos y los jeans.

Era un poco doloroso, Naruto parece notarlo porque sonríe travieso y traslada sus manos hacía mis pantalones y los desabrocha.

-Hey...- le reprocho.

-Shu... sólo disfruta Teme- me recuesta y esta vez es él quien está encima. No me saca los pantalones, ni los calzoncillos, sólo cuela su mano dentro y mientras vuelve a besarme, siento su cálida mano agarrando mi extensión caliente y palpitante.

-... Me encanta cuándo te sonrojas dattebayo- me susurra mientras aprieta y frota mi polla de arriba a abajo.

-... Calla... ¡té! ... - no puedo evitar jadear, mis mejillas vuelven a colorearse. "¡Cómo odio ser tan pálido!", vuelvo a maldecir mi piel. A pesar de ello, muevo mis caderas, coordinando el movimiento con su mano.

Siento como Naruto sigue repartiéndome besos en mi cuello y me siento sofocar, seguíamos con la ropa encima y estaba exudando calor por todo mi cuerpo, todo mientras él me masturbaba.

Cuando reparo en cómo este comienza a acariciarme las bolas, no puedo evitar saltar un poco.

-... Ahh ... Do-Dobe...- me muerdo el labio. Este se aparta de mi cuello y se sienta.

Con parsimonia, lo cual en él era extraño, me quita los pantalones y los calzoncillos. De una sacudida, mi extensión me golpea el bajo vientre, totalmente erecto y enrojecido.

Me muerdo el labio excitado y caliente, pero separo mis piernas y le doy espacio para que actúe. Este me levanta un poco la polera, pero no me la saca y mientras besa mi abdomen, este continúa estimulando y masajeando mis bolas.

Doy un salto y me tapo la boca para no humillarme, no quería jadear como puta en celo.

-No te escuchó Teme- sigue besando mi abdomen, pero haciendo ruido, acentuando el beso.

-No... ha-hagas eso... ahh...- este aprieta mi miembro otra vez.

-No me mientas... te encanta- susurra contra mi ombligo, su aliento choca contra mi piel y eso me hace sentir pequeñas ondas de electricidad recorrerme.

Este comienza apretar la cabeza de mi pene, con su pulgar va presionando y estimulando mi punta enrojecida.

-Ahh... - no puedo evitar jadear. Este aprieta y masajea mi punta de forma tan tranquila, que antes de darme cuenta, siento como comienzo a secretar pre semen.

- ¿Ves?, siempre nos apresuramos mucho ... es más rico así dattebayo- sonríe este tan travieso y sexy, que me hace palpitar aún más mi extensión y sólo me hace ser mucho más consciente del toque de su dedo en la cabeza de mi miembro punzante.

- ¡Uy cállate!, ¡no digas esas cosas! - me siento sofocado del bochorno y de la bruma sexual que me aborda.

El muy bruto se ríe, pero sigue presionando y, de hecho, comienza a usar mi propio líquido y a extenderlo por el resto de mi hinchada extensión.

Sentir mi propia humedad y el toque de su mano, hacen que tenga que echar la cabeza hacía atrás, intentando controlarme. Definitivamente, él único que podía hacerme sentir así era Naruto.

El rubio sigue apretando de arriba a abajo y comienzo a sentir esta bruma que no me deja ni ver. Cierro los ojos y dejo que haga lo que desee.

De repente, este vuelve a estimular mi glande y un calor comienza a extenderse y a crecer por mis entrañas.

-Sigue... ahh, sigue…- le ordeno, respirando trémulamente. Naruto se mete su dedo a su propia boca y lo moja con su saliva, luego procede a mojarme aún más mi punta.

La acción provoca que se me hinche la polla y me quedo sin aire por un mili segundo, luego todo me golpea.

- ¡Diablos sí!... ahhh sí...- jadeo, expulsando mi semen en su mano. Siento como el orgasmo, por ese maravilloso mili segundo, me deja viendo borroso y haciéndome querer expulsar todo fuera de mí.

Cuando comienzo a recuperar mis sentidos, vuelvo a saltar, estremeciéndome por el choque eléctrico que me produce el sentir como Naruto comienza de nuevo a masajearme mi extensión, pero de forma más suave.

-Para que te vacíes bien dattebayo- me susurra este. Sólo puedo volver a enrojecer y sentirme muy acalorado.

Al notarme en mis sentidos otra vez, Naruto me quita totalmente mi polera, dejándome desnudo y se deja caer sobre mi cuerpo. El Dobe besa con tanto cariño y esmero cada rincón de mi ser, que me hace estremecerme y lo envuelvo en un abrazo apretado con mis muslos y mis brazos.

Este deposita besos húmedos en mis pectorales y luego con mucha parsimonia, comienza a chupar y a morder suavemente mis tetillas.

-... Naru...to…- jadeo sujetando su cabeza, mientras aprieto sus cabellos.

Este parece no escucharme o no le interesa, porque continúa besando y chupando mis tetillas, que de forma natural las sentía sensibles y erectas. El rubio chupa una, mientras con su mano derecha acariciaba y estimulaba mi otro botón.

Se acomoda sobre mí y puedo notar sus mejillas también enrojecidas, sus ojos zafiros destellando con frenesí y me fijo en cómo sus jeans me rozan la piel, provocándome más sensaciones estimulantes.

Naruto vuelve a acomodarse y es ahí que, por fin, salgo un poco de mi bruma para reparar en la dura presión que siento contra mi vientre bajo.

-... Suficiente, mi turno de atenderte- le levanto el rostro y lo beso con fiereza. Este gime contra mis labios, permitiendo que lo de vuelta y lo deje sobre su espalda- mira que eres tonto, de seguro ya estás todo chorreado en tu ropa interior- de unos buenos tirones, le saco sus jeans y calzoncillos.

-Estuve cerca, pero me controlé dattebayo- levanta un poco el culo para ayudarme a sacarle la ropa. Cuando lo logro, veo su pene enrojecido y húmedo con sus propios fluidos, su polla de un rápido movimiento, golpea el bajo vientre de rubio, estaba totalmente erecto.

-...Mhh... ¿no quieres mamarlo? ...- sonríe enrojecido este.

Me inclino sobre su rostro y lo contempló ahora que estaba totalmente desnudo- esa era mi misión- le susurro. Este se estremece y yo me siento poderoso.

Tomo con mi mano su extensión y la masajeo un poco-... mhh... dije mamar, no masturbar Teme... ahh...- jadea este.

-... ¡Tsk!, ya voy Dobe- luego de prepararlo un poco, procedo a recorrer su anatomía a besos. Beso su cuello, sus pectorales, su abdomen marcado, hasta finalmente llegar a mi meta.

Tomo aire y con cuidado, comienzo a dar pequeñas lamidas a su punta enrojecida.

- ¡Ahh!... sí...- salta el rubio, enredando sus manos en mis cabellos y acercándome más hacía su miembro.

Con cuidado me voy metiendo su pene en la boca y comienzo a chuparlo como si fuera un helado. "Me siento todo un pervertido, ¿qué sucede conmigo?", me pregunto.

Cuando escucho a Naruto jadear y gritar un poco ante mi toque, recuerdo porque me gusta hacer esto y era porque el rubio me traía de cabeza.

Me acomodo y sigo chupando su extensión de arriba a abajo, como un extra, le agarro sus bolas y se las masajeo mientras tanto.

- ¡Oh mierda Sasuke, no pares dattebayo! - me grita este removiéndose ansioso, con mis manos lo mantengo quieto.

Cuando este comienza a sacudir sus caderas instintivamente, me ahogo un poco con su polla y tengo que tomar aire.

- ¡Hey! - me reclama este.

- ¡Ya voy Dobe!, tú mismo lo dijiste, hay que ir lentamente- le sigo acariciando las bolas, luego procedo a chupar su glande y a presionarlo con mi lengua.

La acción hace que hasta yo me sonroje y me acalore, Naruto comienza a respirar más aceleradamente y noto como su extensión se engrosa mucho más. Sigo chupando hasta que siento como su punta parece hincharse hasta no poder más y luego se desinfla.

- ¡Ahhh! ... mierda sí... de eso es-estaba hablando- jadea este mientras el orgasmo lo devora. Trago un poco de su semen, pero luego me alzo mientras él sigue liberándose en las sábanas.

-... Lo malo de hacer esto, es que luego me duele un poco la mandíbula- hago movimientos abriendo y cerrando mi boca, intentando desentumecerla.

-... Lo sé…- toma aire intentando estabilizarse- no sé porque se demora tanto uno en llegar al orgasmo- se queja este.

Me río y me acuesto a su lado- de eso se trata Dobe, así uno lo disfruta más- me acuesto sobre mi espalda.

-Pues yo estoy para más… ¿otro round dattebayo? - me mira este emocionado. Ruedo los ojos, pero asiento.

-Sorpréndeme- le coqueteo. Este se ríe y se inclina a besarme, me roza con tanto cariño y erotismo mis labios con los suyos, que me siento bullir.

-Tengo una gran idea dattebayo, pero primero hagámoslo acá dattebayo- me susurra este, frunzo el ceño.

- ¿Cómo acá?, ¿qué?, ¿luego quieres que lo hagamos en la ducha? - le pregunto.

-No exactamente- se ríe misterioso- luego te digo, ahora... levanta la pierna dattebayo- me acaricia el muslo y aunque odio que me deje a oscuras, decido confiar en el rubio, total, no era como si me estuviera torturando exactamente, sino que, todo lo contrario.

Separo mis piernas y dejo que este me acaricie el muslo interno. Naruto vuelve a ponerse sobre mí y flexiona mis muslos para dejarle mi entrada a la vista.

Siento como este comienza a tantear mi entrada y acariciar por encima, muy suavemente.

- ¡Oh vamos Dobe!, ¿vas a seguir con lo lento? - este se ríe entre dientes y se inclina a besarme.

-Así es, muy lento- me sigue besando. Mientras nuestros labios y lenguas se encuentran, puedo sentir como su experto dedo hace círculos en mi entrada.

Luego de unos segundos, advierto como este mete su dedo, va metiéndolo y sacándolo de mi interior a un ritmo suave, pero que me va acalorando.

Cuando de repente siento que no me sigue tocando, estoy por reclamarle otra vez, pero observo que este deja de besarme y escupe un poco en su propia mano.

-Ya voy, ya voy- este vuelve a devorar mi boca y siento otra vez su dedo, pero esta vez siento un segundo dedo.

Separo un poco más mis piernas y este va haciendo movimientos de tijera en mi interior. Gimo contra sus labios y este sigue atendiéndome paciente.

Cuando ya siento el tercer dedo, estoy muy caliente- ya no aguanto más... ahh... apúrate- le ordeno, este se ríe malvado.

-Todavía no- este se separa de mi lado y estoy por pegarle para que se deje de idioteces, cuando noto que este se inclina sobre mi entrada y siento su lengua recorrerme.

-... Ahh ... presiona ahí…- susurro, enterrando mis dedos en sus cabellos dorados.

Naruto presiona con su lengua en mi entrada y comienzo a perderme, otra vez sofocado por la bruma sexual.

Cuando se me tensa el estómago y sé que se aproxima mi liberación, este deja mi entrada y me toma las caderas.

Antes de poder procesar que ocurre, voy sintiendo como Naruto se va incrustando en mi interior, mientras su pene se adentra en mis paredes. Aguanto la respiración y cuando lo tengo totalmente dentro, exhalo y me acomodo un poco.

Este me agarra las caderas y comienza un vaivén lento y exquisito, donde mete y saca su miembro de mi entrada, mis paredes contrayéndose y succionando su polla.

El sonido de sus bolas chocando contra mi trasero, el sonido de nuestros jadeos y el sonido de chapoteo resonando en la habitación, me hacen arder.

-Sasu...ke... me ve-vengo...- jadea este. Lo aprisionó con mis piernas y hago que se incruste más hondo.

-... No... no pa-pares...- seguimos en esta danza que, tras unos segundos, nos hace estallar en un último jadeo, mientras el orgasmo nos deja temblorosos.

-... ¿V-Ves? ... hacerlo tranquilos... hace que el orgasmo nos pegue mucho más fuerte dattebayo- Naruto hace unos movimientos para relajarnos, siento como mis paredes se vuelven a contraer ante sus golpes, luego este se separa y se deja caer a mi lado.

Exhalo, sintiéndome dichoso. Naruto se gira y me abraza, apretándose contra mi cómo si yo fuera su peluche o su almohada, este deposita besos en mi hombro y cuello.

- ¿Te eh dicho que te amo? - comenta este, dejando besos en mi cuello sensible.

Casi me siento ronronear feliz y dichoso- un poco... ¿por qué me amas? - acaricio su espalda con mis manos.

-Umm... porque eres hermoso... sexy…- va subiendo con sus besos por mi cuello- muy inteligente... orgulloso... directo... un Teme- le golpeo y este se ríe, no puedo evitar no reírme con él- porque me siento completo contigo a mi lado dattebayo- finalmente me besa en los labios.

Lo atraigo más hacía mí y lo beso con el mismo amor que este me demuestra- eres un usoratonkachi- le sigo besando.

Naruto me mira haciendo un mohín, pero luego sonríe travieso y juguetón. Tenía que admitirlo, me excitaba mucho cuando él me miraba así- ¿listo para mi gran idea dattebayo? - enarco una ceja, pero le asiento, aunque un poco temeroso.

El rubio se levanta, exhibiendo toda su desnudez sin avergonzarse y me obliga a levantarme también. Cuando me percato que nos guía fuera de la cabaña, me freno de golpe.

- ¿Qué haces Dobe?, no voy a salir desnudo- lo freno. Este me mira con un brillo en los ojos, un brillo busca pleitos.

- ¡Vamos Sasuke!, ¡tengamos sexo en el mar, bajo las estrellas!, ¿no te excita eso dattebayo? - no puedo evitar enrojecer otra vez.

La idea era muy pervertida, era cierto que era de noche y la mayoría de la gente del resort estaban durmiendo, ya que no veía a nadie en la playa, pero estaba la posibilidad de que alguien nos viera... y lamentablemente, eso me estaba excitando.

Me muerdo el labio, pero Naruto ve mi cara, sabe que ya ganó. "Estúpido Dobe pervertido y sexy", lo maldigo, pero dejo que me guíe.

Naruto sonríe como niño en la dulcería y corremos, justamente, como dos niños hacía el mar. Para que decir que el agua estaba cálida, apenas estaba fría, nos reímos y nos zambullimos dentro.

Luego de nadar un poco, nos acercamos a la orilla y nos encontramos en un abrazo. A unos pocos 20 metros estaba la sombra de las demás cabañas, pero me dejo poseer por este rubio cabeza hueca.

-Admítelo, es una idea genial dattebayo- me sonríe, mientras nuevamente siento su dedo haciendo círculos en mi entrada.

Levanto una pierna y me cuelgo a este, por lo menos, la oscuridad y el mismo mar tapaban lo que ocurría debajo de nuestras cinturas.

-... De acuerdo, esto es genial- este me sonríe y con delicadeza, noto como vuelve a llenarme mis paredes con su grosor.

Comenzamos este nuevo vaivén abrazados y dejando que las olas choquen suavemente contra nosotros, dejando que el agua lave todos nuestros fluidos.

Me abrazo al moreno y le acaricio sus cabellos, mientras siento como mi orgasmo va creciendo en mis entrañas lentamente. Naruto me cabalga suavemente y me atiende mi propio miembro al mismo tiempo, todo con una dedicación que me enloquecen.

Cuando dejamos salir nuestros jadeos, al atacarnos nuestros respectivos orgasmos, me maravillo con el hecho de habernos corrido al mismo tiempo y de disfrutar ambos, de la liberación juntos.

Naruto

-Oe Dobe... ¡Dobe! ... ¡Naruto! - llego a brincar en la cama y miro a todos lados frenético.

Sasuke me estaba mirando con sus ojos insondables- ¿q-qué?, ¿qué pasa? - sigo mirando a mi alrededor asustado, estaba durmiendo muy profundo.

Este me mira con un tick en el ojo- te dije mil veces que era tú turno de lavar la ropa, ¿y la ropa está lavada? - suelto un resoplido y me dejo caer sobre la almohada- ¡nada de resoplidos melodramáticos!, ¡vas a ir a lavar la ropa porque no es mi turno y yo no soy tu sirviente! - de una buena patada, me manda fuera de la cama.

- ¡Ay!, ¡diablos Sasuke!, ¿por qué tienes que joder hasta en la mañana dattebayo? - me quejo, comenzando a levantarme del suelo de la habitación.

- ¿Así que no quieres que te joda en la noche? - me deja insinuar. Hago una mueca.

-No me refiero a eso Teme, trabajamos toda la semana, por lo menos, el fin de semana descansemos. Más tarde lavo la ropa dattebayo- intento arrastrarme a la cama otra vez, pero me pone su índice en mi frente.

-Te lo eh dicho durante toda la maldita semana, si tengo que volver a repetírtelo, te voy ahogar en la lavadora- me amenaza este, hago un puchero.

-Así te van a demandar por maltrato doméstico, ¿qué es esa manera de amenazar a tu esposo dattebayo? - me quejo.

- ¡Hmpf! ... si oculto tu cadáver, no pueden decirme nada de maltrato doméstico- levanto los brazos, haciendo una mueca.

- ¡Y ahora te van a demandar por asesinato dattebayo! Para ser un abogado, tú perspectiva de la ley falla bastante- le comento, recostándome en la cama.

- ¡Sólo lava la ropa cabeza hueca! - me golpea el pecho.

- ¡Ay!, ¡ya, ya!, ¡lo haré!, ¡no te alteres tanto dattebayo! - no puedo evitar comenzar a reírme cuando este me mira cabreado. Sé que realmente no está furioso, sólo está mostrándome una rabieta.

Realmente en estos tres años, ahora teníamos 28 años, había aprendido a conocer a Sasuke. Ahora el moreno, desde hace un año y medio, era oficialmente mi esposo.

Así es, luego de dejar de mentirles a todos y a nosotros mismos, decidimos vivir un tiempo juntos y luego tomamos la decisión de ir al siguiente nivel, nos casamos.

La celebración había sido increíble. Pese a todas las revistas de chismes que logramos vender con nuestro noviazgo y posterior casamiento, nuestros amigos más cercanos y familiares habían estado ahí el día de la boda, para apoyarnos y felicitarnos.

Había sido algo muy especial para nosotros, algo que nos había intimidado, no voy a decir que no, pero que al final del día, se había sentido correcto.

Se sentía bien el estar junto al contrario, encajamos juntos. Por muy distintos que fuéramos, al final del día nos complementábamos, aunque, cómo me habían advertido, no había sido una convivencia fácil.

Sasuke era ordenado de crianza, yo por otro lado era un desastre, él cocinaba rico y yo con suerte le ponía agua al ramen instantáneo. Yo me quedaba trabajando hasta tarde porque no quería fallar en un proyecto, yo era cabezota y perseverante. En cambio, Sasuke en vez de ayudarme, se iba a dormir.

Siempre terminábamos peleando por alguna idiotez, alguna cosa pequeña que luego iba escalando y se convertía en un súper problema.

Tenía que admitir que había cometido mis meteduras de pata, cómo olvidarme de una cita con él por quedarme trabajando o haciendo algo con mis amigos. Y Sasuke como buena pareja comprensiva que es, pues... me dejaba durmiendo en el sillón de la sala.

Sasuke cuando se enfurruñaba, era cómo un gato enojado y mojado, era imposible razonar con él o darle explicaciones.

Así que, sí, había sido una experiencia demandante para ambos, pero algo que no había cambiado y que me aliviaba el alma, es que por mucho que trabajara duro, por muchas burradas que cometiera, si podía regresar a su lado y poder sentir su calidez contra mi cuerpo, era suficiente.

Esa calidez me hacía el hombre más feliz del mundo, porque a pesar de todo, lo amaba con locura.

Amaba sus mejores atributos y había comenzado a aceptar sus cosas malas por igual.

Sentía que eso era realmente amar a alguien, saber que esa persona no es perfecta, que efectivamente se tira gases al dormir o que deja el baño todo regado de agua luego de bañarse, pero que es la conformación del todo, lo que te hace sentir completo a ti.

Aprender a estar con Sasuke en su totalidad, me hacía aceptar mis propias faltas y disfrutar las cosas grandiosas que podíamos hacer juntos.

Y una de esas cosas que podíamos hacer juntos era, por ejemplo, nuestro último proyecto que habíamos terminado hace dos días y que íbamos a ir a inaugurar hoy, un nuevo orfanato para la ciudad.

Las empresas Real Estate-Senju y Uchiha B&T, habían llegado lejos juntas. Eran los líderes de los mercados y juntos habíamos podido llevar a cabo muchos proyectos que la ciudad por si sola, no había podido llevar a cabo.

Uno de esos proyectos, era la de hacer un orfanato.

Por lo general, los orfanatos de la ciudad no eran muy buenos, el Estado los había dejado muy de lado. Así que habíamos trabajado para crear uno y la organización post inauguración, se la habíamos legado una organización privada, con la cual ya habíamos acordado los detalles.

Una vez que nos bañamos y logro tranquilizar a mi quisquilloso esposo en la ducha, "siempre funciona jeje", nos vestimos de traje para la inauguración.

Antes de salir, dejo lavando toda la ropa sucia; bueno, hay que saber que algunas peleas no vale la pena lucharlas, sólo hay que obedecer.

Una media hora después, estamos frente al gran y bello edificio que diseñé hace unos meses atrás.

-Realmente te luciste con el diseño, te quedó muy elegante- me felicita Sasuke. Le sonrió y le beso su mano, comenzamos a internarnos dentro del edificio con las manos unidas.

Mientras avanzamos, veo pasar correteando niños y niñas de distintas edades, todos lucían sus poleras con el logo del orfanato en sus espaldas.

- ¡Ah!, señor Senju, señor Uchiha, que bueno que están aquí, ¿no tuvieron problemas para llegar? - nos pregunta el señor Ukitake, el nuevo director de la institución.

Ese había sido otro punto de discusión entre nosotros cuando nos casamos, quien iba a ceder su apellido, claramente, ninguno quería. Al final, luego de pelear fuerte el tema, ceder nos hacía sentir la mujer en la relación (legalmente), decidimos que cada uno se iba a quedar con su apellido.

- Gracias por recibirnos dattebayo- le estrecho la mano, Sasuke hace otro tanto- usted nos dice dónde y cuándo- le señalo el camino. El señor cincuentón, pero alegre, se ríe y nos guía.

Al paso de una hora, van apareciendo una fila de niños pequeños, nodrizas con bebés en sus brazos y adolescentes, "¿todos estos niños están solos en el mundo?", no puedo evitar preguntarme angustiado.

Luego que presentamos nuestros discursos y obsequiamos un cheque con un aporte monetario, nos quedamos hablando con el director, pero no puedo evitar distraerme y mirar a los numerosos niños que, pese a sus circunstancias, ríen y juegan entre ellos.

Estoy tan distraído que, no noto cuando el señor Ukitake se disculpa y se va a solucionar un asunto.

-Hey Dobe, ¿estás bien? – Sasuke me roza la mejilla con su mano, salto un poco sorprendido.

-Lo siento, estaba pensando tonterías dattebayo- me río suavemente.

Este me observa fijamente- ¿en qué pensabas? - no puedo evitar sonrojarme un poco.

- ¡No, no es nada!, sólo ... sueños tontos- me encojo de hombros. El moreno me agarra la barbilla y me obliga a mirarlo.

- ¿Qué sueños? - insiste. Exhalo largamente y luego vuelvo a mirar a los niños.

-... Sólo pensaba que... me daba pena que estos niños estén sin familia... que tal vez, en un par de años... bueno, si quieres, tal vez nosotros... podamos…- comienzo a enredarme con las palabras y a sonrojarme.

Sasuke abre los ojos como platos y luego me mira con mucha solemnidad-... ¿te gustaría que adoptáramos un niño en un par de años? - me pregunta sin adornos.

-... Seria lindo ¿no? - vuelvo a encogerme de hombros- poder ayudar a alguno de estos niños y llegar a quererlo cómo a un hijo... ¡claro, si tú quieres!, ¡si no te van los niños, no hay problema dattebayo! - vuelvo a retorcerme y a sonrojarme.

Sasuke se queda en silencio durante un rato que se me hace eterno, pero luego se aferra a mi mano.

-... Me gustaría, si es contigo- me dice bajito y un poco sonrojado también. Me lleno de ternura y lo beso con cariño.

-Te amo Sasuke- le digo al separarnos. Este me devuelve el beso- yo también te amo Naruto- me susurra.

Un susurro entre los dos, una promesa entre los dos, un amor prohibido entre los dos, que al final de todo, no era prohibido.

Fin