Otro fic de temporada que aspira a algo corto.
(Recordando que tengo uno de coco con Bleach que igual subí por esta temporada)
No tengo derecho de ninguna franquicia, solo de este fic.
Katorīna
La reunión de guerra finalizo con la promesa de aumentar el número de shinobi en sus fronteras.
Encerrándose en su laboratorio, despidiendo al cuerpo de anbu que siempre vigilan... Tobirama se recarga en una de sus mesas llenas de pergaminos encorvándose en pena y cansancio... afuera de estas paredes no demostraba cuanto la pérdida de su hermano le afecto, cuanto el sombrero pesa en su cabeza y como solo desea ser un simple shinobi.
Pero es tarde para quejarse.
El no insultara a su gente negando el cargo y no debe llorar, debe ser fuerte.
Son pensamientos que deben recordar otras dos o tres veces para tener el valor de levantar su cabeza mirando su escritura en esos pergaminos que ha trabajado constantemente sin pausa entre reuniones de guerra y responsabilidades con la aldea... sabe que está a punto de lograr algo y está por hacer la primera de varias pruebas.
Este jutsu será innovador e importante para esta guerra.
¡Será posible restaurar sus números de escuadrones si funciona!
Pero secretamente tiene un interés más personal, porque ha apuntado a traer no solo a Hashirama de regreso sino a todos sus hermanos pequeños... cada uno... de esa manera no estaría tan solo, no soportaría la carga solo y dejaría de sentir este frio de ser incomprendido por el resto del mundo.
Acomodando todos los pergaminos en un montón ordenado, Tobirama parece su misma persona apática al alejarse de la mesa de esa habitación con solo una hoja para anotar y algo para escribir en sus manos.
Todo el tiempo pensando que eran pasos sencillos que romperán las leyes de la vida y la muerte.
Caminando más al interior del laboratorio, no reacciona a la mirada de odio de su "sacrificio" cuya diadema de suna es evidente... tarareando prepara los restos del alma que traerá de la muerte porque aunque desea ver a sus hermanos, no se arriesgara a ponerlos en peligro en este experimento por lo que ha elegido a uno de sus shinobis al azar... sus piscinas de chakra están estables, por lo que puede comenzar.
El sello es dibujado con paciencia en el suelo.
Coloca al sacrificio delante tan cerca del material genético del shinobi a convocar, piensa que si esto tiene éxito podrá sintetizar los pasos a considerar en este jutsu... quizás limitar los requisitos o aumentarlos dependiendo del resultado de este experimento... alejándose con ese plan en la cabeza, el Nidaime se prepara a verter el chakra en el borde del sello.
Una cortina de humo brota con una pequeña explosión tan parecida a la invocación.
El ambiente cambia rápidamente a algo más espeso casi difícil de respirar... como estar en la cima de una de las montañas o debajo del agua... el aire no huele diferente y el chakra... el chakra que aplico parece haber ido a algún lado porque no siente nada por el momento.
Pero lo más extraño es en el centro del sello hay un ataúd de madera perfecto en su forma además de muy sencillo... Tobirama entrecierra sus ojos sin detectar algún error y se pregunta ¿de dónde salió? ¿Es parte de la invocación? Comienza a caminar alrededor de este féretro con cuidado, siempre manteniéndose alerta y registrando todo esto en un pergamino que tiene en su mano... anotando cada detalle para futuros intentos.
-No hay señales de movimiento- dice en voz alta al llegar de nuevo al frente.
Fue como una provocación de parte del Nidaime porque exactamente al detenerse, la puerta se abre lentamente alertándolo además de darle tiempo de abandonar sus notas en la mesa cercana... con un kunai en mano respira profundamente detectando el cambio del aroma.
Dulce y flores.
Pero no cualquier dulce conocido, su boca hace agua en instantes y es extraño... él no era de probar nada con azúcar para tener esta reacción familiar... tampoco hay flores que le vengan a la mente de los alrededores o que hayan traído los Yamanaka en sus jardines para poder identificar... y el frio de su pecho se ha extinguido un poco.
Nota: Estas reacciones de mi cuerpo no tienen nada que ver con el propósito del jutsu.
Probabilidades de que el resultado de este experimento fallo y ha traído algo mas es demasiado alto en la mente analítica del Nidaime... por lo que se prepara para las consecuencias cuando ve salir entre la ranura abierta delgados dedos pintados en blanco con esmalte rojo... el aroma se vuelve fuerte ahora se agrega el olor a cera fundida.
Espera, se prepara y aguarda (porque la curiosidad siempre fue su debilidad).
El tintinear de algo viene a sus oídos cuando la apertura se hace más grande mostrando algo que se esfuerza por salir demasiado alto para ser al que deseaba convocar (de nuevo confirmando sus suposiciones que trajo a alguien más)... hay el bufido exasperado de una voz femenina haciendo eco cuando la puerta del ataúd se abre de golpe mostrando a alguien que tropieza unos pasos fuera... el féretro cae al suelo... pero nadie se mueve.
Tobirama acostumbrado a analizar en segundos, lo hace.
Y esta sinceramente sin habla.
Ojos grandes en colores peculiares le regresan la mirada congelándolo por su profundidad y sabiduría, con sombras azules en sus parpados y bordes negros con adornos rojos alrededor de sus cuencas... un rostro pintado de manera extraña en blanco con labios rojos carnosos... y flores amarillas desconocidas colgando en el lugar de sus orejas o hasta en sus muñecas... la dama se endereza mostrando una altura que supera por poco al ya alto Nidaime evidenciando larga cabellera negra, obviamente el ataúd era incomodo porque era tan pequeño a comparación... con un sombrero rojo que se desdoblaba en un crujido cuya ala era tan amplia de la que colgaban calaveras pequeñas y encima sostenía velas encendidas que no quemaban nada... un vestido del mismo color carmesí envolvía su figura de reloj... no hay tez que mirar, solo pintura.
No parece hostil, pero Tobirama no es un endurecido shinobi por confiarse en apariencias.
Además no siente nada de esta extraña, no hay chakra... no hay intensiones... no es genjutsu... esta aparición es real y sus instintos le engañan al solo registrar esto como un aliado... un compañero... alguien inofensivo... y eso le hace endurecer su postura alerta porque estas emociones no son propias, son un engaño bien hecho y le preocupa lo fácil que esto se extiende en la habitación ¿será el aroma?
Pero esta mujer solo lo mira detenidamente a sus ojos, el descontento en su postura pero es más algo domestico... algo hogareño de una madre decepcionada... entonces abre la boca, le dice algo con un tono de castigo y una voz melodiosa pero el Senju no comprende ninguna palabra.
Las palabras dichas tienen son difíciles de seguir, entonaciones extrañas y combinaciones que nunca ha hecho en su vida... este es otro idioma... Tobirama entrecierra sus ojos aún más alerta, porque no hay registro que hubiera otro en la historia de los países elementales.
(Y sabe que con la guerra, muchos registros se han perdido con el tiempo).
Enfocándose, el shinobi aun a la defensiva toma la iniciativa de interrumpir -No comprendo- dice lento, no sabiendo si es prudente entablar un contacto... la parte racional le empuja a que reaccione como el ninja de elite que es... pero de nuevo la curiosidad lo detiene.
Ojos peculiares que parecen brillar en luz propia parpadean deteniéndose a media frase, un suspiro al inclinar su cabeza como si buscara... y encontró -¿Ahora?- cuestiona al arquear una de sus elaboradas cejas pintadas recibiendo una confirmación del todavía alerta shinobi -Sabes, es bastante grosero lo que has hecho, pequeño- su sermón ha sido reducido a esto, con un descontento en su postura.
Tobirama olfatea ofendido por este regaño escueto como si fuera un mocoso, era indignante no solo ser tratado... sentirse de esa manera... pero el endurecido guerrero es detenido de dar su ingenioso comentario a esta criatura con todo su desdén y amenaza cuando la mano pálida le hace detenerse (maldita sea por obedecer).
Sus labios carnosos se fruncen -Romper el ciclo de esta manera ¡intentar atraer a uno de los míos a un plano al que ya no pertenece! Es grosero ¿no hay respeto para los muertos? ¿Qué han enseñado hoy en día a los niños!- reclama disgustada como si este ingenioso jutsu no fuera otra cosa que una travesura.
Tobirama golpea el impulso de culpa y de disculparse para cruzarse de brazos tercamente sin abandonar en nada el kunai o su repertorio de jutsus a la vanguardia de su mente porque no se dejara intimidar... esta criatura influye en sus emociones... le da falsa seguridad, le da un instinto de doblarse como un niño y esto en su libro... confirma que es peligroso -Quien eres ¡cuál es tu propósito!- exige apretando su kunai en una postura más visible, para que esta cosa se diera cuenta que no son amigos.
El tintinear de las calaveras en su sombrero, el bailar del fuego de las velas y ojos curiosos a su persona... parece ajena al peligro... a considerarlo incapaz de atacarla... la dama solo pone una mano en su cadera desdeñosa -No puedes hablar en serio, niño-
-No soy un niño, soy el Hokage de esta aldea que invades- escupe groseramente dejando oleadas de su poder para ser notados.
Pero la dama blanca solo parpadea retrocediendo solo un poco pero con la emoción incorrecta (era más incredibilidad que miedo) -Espera ¿no sabes quién soy?- dice con un grito ahogado al considerarlo con seriedad por primera vez.
El nidaime no se deja engañar, sin bajar su máscara ni su arma niega seriamente la pregunta.
-Por amor de toda la creación ¡Me han olvidado!- exclama con una mano en su pecho dolida.
Tobirama se está fastidiando (pero registra sus palabras ¿olvidado?).
Pero la dama solo pasa una mano por su rostro sin remover la pintura, mira alrededor por primera vez y sobre todo al suelo donde están los rastros del sello para caer en el shinobi como si considerara tanto -supongo que debí de haberlo adivinado...- murmura incomoda al cruzar sus brazos resignada -todo en el mundo muto pero supuse que era normal, los vivos cambian constantemente y siguen adelante...- murmura para sí misma pasando al mismo idioma con el que empezó con furia en su tono, las luces en el laboratorio parpadearon aterradoramente y las velas en ese sombrero se levantaron con cada oración hasta que se giró mirando al tenso nidaime como si algo fuera importante -Me invocaste, no puedes acusarme de invadir- inicia con un nuevo tono acusador -Y me llamaste sin saber nada de mi o las leyes antes de este tonto sabio de los seis caminos ¿Por qué?- espeta con dureza nada del reclamo maternal al alzarse como una montaña figurativa.
Tobirama titubeo no solo al insulto a una leyenda entre los shinobi sino por la aplastante presencia... como si el aire fuera aún más espeso y el aroma dulce o flores desapareció para ser enteramente de cera quemada... esos ojos lo miran con tanta antigüedad, oscuridad y amenaza... su entrenamiento no es nada a esta criatura... pero se aferra a un hilo de valentía, pero no puede lanzar el kunai ni jutsu... algo le dice que no sería inteligente.
-Contesta niño ¡Que te llevo a romper algo tan delicado entre la vida y la muerte sin saber siquiera de mí! ¡Shinigami puede jugar a las reglas actuales pero yo no!- exige la mujer ahora tan cerca que puede sentir el calor de las velas que ahora están encima... todo es rojo por el ala del sombrero rodeándolo y esos ojos rojos/dorados resplandecen nada amigables.
-Quiero ver a mi familia- admite acorralado, no se había dado cuenta de que dio tantos pasos atrás hasta que choco con la pared y derribo parte de su investigación al suelo junto con su kunai.
La opresión se retira, es más fácil respirar y una sonrisa comprensiva en el rostro pintado que se aparta de respirarle en la cara como si nada -El tiempo... las costumbres y la gente ha cambiado... pero supongo que hay cosas iguales- susurra con voz amable.
Tobirama se niega a mirar a esta cosa que lo arrincono con solo su presencia, sin chakra ni amenazas solo su esencia... esta aterrado pero sobretodo humillado... el poderoso Nidaime esta tan débil recargado en la pared, su corazón se siente en pedazos y decir en voz alta su debilidad es demasiado para su persona... dedos cálidos lo hacen girar para mirar los comprensivos ojos que lo consumen.
¿Esto es un engaño?
¿Qué invoco?
-El dolor es natural para quienes dejamos atrás, pequeño, no te avergüences en mostrarlo-
Tobirama rechaza el toque al alejarse como puede de toda esta presencia que amenaza con envolverlo, engañarlo y asfixiarlo... no toma esto como una amabilidad, lo toma como un insulto y se pierde del gesto herido de la mujer a sus espaldas -quien eres- exige con voz quebrada que lo hace cerrar sus ojos amargado, aun siente debilidad y su corazón partirse.
-Me gusta ir por La Catrina, por supuesto- su voz es clara tan sencilla como el viento que trae el aroma dulce y flores de nuevo, respetando el espacio que han puesto entre ellos con solemnidad -La regente de lo que ahora conoces como el mundo puro- añade.
La revelación lo hace girarse, mirarla con ojos sorprendidos por tal declaración insólita para un guerrero que aunque cree en el descanso... ciertamente NO cree en la vida después de la muerte y esta invocación reclama un dominio en eso -Shinigami-
Una risa burbujea -No, creo que ya lo dije... Shinigami no trabaja bajo mis reglas, Xibalba no lo permitiría... Soy la catrina- complementa desdeñosa con palabras difíciles de pronunciar para el nativo.
Esto son muchas posibilidades.
¿Fue su jutsu? ¿Qué consecuencias tendría? ¿Sera útil en la guerra?
Pero el peso del ambiente se espeso, esos ojos bicolor lo miraron con advertencia -lo que sea pienses, espero lo abandones, niño- repite con voz pausada llena de gravedad -Debo advertirte que no intentes, Niño, lo que ya has hecho hoy... Soy comprensiva pero justa en los castigos a quienes rompen el ciclo-
Tobirama rechaza mirarla de nuevo.
-Comprendo que extrañes...- su tono vuelve al dulce comprensivo, aun a la distancia educada la dama de sombrero enorme le ofrece una sonrisa que no se molesta en ver -Pero no busques cuando ellos ahora están bien, los mantengo a salvo y felices ¿no crees que es injusto traerlos? Ya dieron por esta vida lo que pudieron-
-No fue suficiente, no es justo- Tobirama la mira de nuevo con fuego -Porque tiene que ser justo... mis hermanos eran niños... Hashirama era un buen hombre ¿Cómo es justo la muerte? ¿Cómo es justo no tener una palabra con ellos? Quiero verlos ¡me siento solo!- reclama al pisotear dando un gesto amenazante a la imperturbable invocación.
Respira con pesadez.
Aceptar sus emociones a gritos no era propio pero estaba cansado de fingir.
Y ella ha provocado que sus sentimientos florezcan con su extraño efecto que tiene en su persona.
Odia esto.
Baja la mirada con un nudo en su garganta sintiendo como es observado por esta señora, como le permite controlarse y la comprensión viniendo en oleadas cálidas que lo envuelven... que le hacen reflexionar que sus parientes están mejor de lo que nunca estuvieron en vida.
Ahora no piensa en engaños o la peligrosa habilidad de la dama.
Su experimento hizo lo que quería, pero, no trajo a quienes quería.
Quizás era lo mejor.
-Solo quería verlos- murmura sin poder detenerlo, Tobirama está cansado.
-Hay algo que puedes hacer, una tradición que lamentablemente se ha perdido con el tiempo... con el tonto sabio entrometiéndose y el mundo mutando a lo que es actualmente- la dama expresa repentinamente rompiendo el silencio llamando su atención de nuevo a mirarla.
Altiva, colorida, sin nada en su esencia más que olores y sentimientos cálidos.
Peligroso y desconocido.
Esta señora es el resultado de su jutsu.
Y le está sonriendo amable, como si su enojo antes fuera nada.
Tobirama parpadea registrando de nuevo sus palabras, de nuevo señalando cosas históricas y se pregunta ¿de qué época viene esta mujer para ser tan desdeñosa al sabio?
-No me mires asi, pequeño, esta es una historia que no voy a contar- la Catrina señala con un dedo delgado y mirada divertida, como si pudiera entender lo que ahora empieza a cuestionar sin las emociones nublando su juicio -Pero esto merece ser recordado de nuevo, una creencia digna de revivir-
-Yo no soy creyente de nada- dice con voz dura, recompuesto y retador a esta existencia que le ofrece algo desconocido... las religiones nunca fueron practicadas, eso era para civiles o shinobis devotos... no para el Senju que lo perdió casi todo.
-Por supuesto que no, no necesitas ser creyente, niño, para honrar a los muertos- ella canturrea.
-Ya los honramos- protesta.
-Pero esto es diferente, niño- advierte.
Aprieta los labios disgustado.
-Toma esta flor y plántala... - de su cabello quita una de las flores amarillas transformándola en sus blancas manos a algo más modesto, más pequeño y con raíces... dos en total... una vibrante la otra no tan hermosa -hazla crecer... florecer... que vuelva a existir en este plano... entonces cada...- aquí duda pensativa, como si estuviera eligiendo una fecha -1 y 2 de Noviembre- dice satisfecha -usa sus pétalos en un camino ya sea pequeño... en tu casa, en tu mesa... o grande... que abarque la calle principal de este pueblo... con una foto o algo de las personas que quieres recordar y veladoras que iluminen su camino... entonces aunque no los veas, ellos vendrán así que prepara las ofrendas más exquisita para ellos-
El Nidaime frunce el ceño escéptico pero extiende sus manos de mala gana donde le colocan en una cálida transición la extraña planta, esto era tonto... era poco creíble... pero sabe que sinceramente lo intentara porque está desesperado, el mundo es caótico y necesita un ancla -Katorīna-san... -
Una risa melodiosa lo interrumpe, la dama parece divertida de su pronunciación fallida del extraño nombre -supongo que es lo máximo que obtendremos ¿no?- le señala.
Se sonroja, pero se aclara la garganta rechazando detenerse en eso más de lo debido -Lo lamento- murmura.
Y ella vuelve a reír tan cercas que no se esperaba que tocara su mejilla para que levantara el rostro -No lo lamentas con sinceridad, solo que esto haya fallado y que yo esté aquí como resultado... -le señala alegremente -pero sencillamente no me importa... - aclara -Porque espero que esta sea una lección, que aprendas a dejar ir chico... hay mucho por lo que vivir, aprovéchalo y busca tus propios impulsos para seguir adelante... es un presente, un regalo para los mortales, aprovéchalo tanto como puedas-
Tobirama bufa incrédulo ¿Cómo aprovechar una vida llena de guerras?
Otra risa amarga, La Catrina mira por encima de su cabeza (porque es más alta) con el tintinear de su sombrero como si observara la muerte fuera de estas paredes, pero suspira propagando el aroma de cera, flores y dulce -se fuerte por los vivos, pequeño, recuerda a los muertos y sigue adelante... no sé qué tipo de cultura ahora tengan entre ustedes pero algo es seguro en esta vida y esa es la muerte- aquí le sonríe.
XXXXX
La flor fue una labor que los Yamanaka junto con los Nara tomaron dudosos de la boca de su Hokage, pero con la guerra librándose salvajemente en el exterior no hubo tiempo para cuestionar con más profundidad su procedencia o motivos para tal petición... tomaron el deber con la seriedad que pudieron y con la poca información que les proporcionaron (que era nula) empezaron su misión.
Las propiedades de esta planta extraña... que nombraron Taiyō no hana... son algo que deberán descubrir en el proceso de cultivación, la zona elegida fue el bosque del clan Nara al ser más estable en temperatura además de protegida por arboles de Hashirama.
Sin saber en qué tipo de clima prosperan, temieron que fueran a fallar pronto.
Pero graciosamente la planta se adaptó y acepto los cuidados que el Yamanaka proporcionaba de buena gana sin secarse.
Al Año tomaron la ayuda del Aburame por consejo del Nara, al no saber si necesitaban polinización o la ayuda de algún insecto para multiplicarse... el hombre de los insectos igualmente miró extraño esta misión, pero ayudaron en lo que pudieron.
Tomo otro año para tener éxito, lograr una cantidad modesta de flores... temieron perderla en las nevadas, pero lograron resistir y hasta tomar propiedades propias, adaptarse al clima y crecer en consecuencia.
Entregaron un ramo cuando el Nidaime tuvo la oportunidad de pedirla tres años después de la asignación... durante una pausa de la guerra... los felicito profundamente.
Se dieron cuenta que no les explico para que lo quería.
Tampoco cuestionaron el uso porque ellos mismos empezaron a cuestionar la planta por voluntad propia y desentrañar que tipo de utilidades tenia.
Para un shinobi tuvo un excelente uso.
XXXXX
Esta seguro que no es creyente.
Pero valía la pena el intento.
No sabía si confiar en las palabras de la invocación desconocida como lo es Katorina-san... pero sinceramente está cansado, la guerra le está quitando tanto y ahora tiene la oportunidad de intentarlo... justo en las fechas que le dijo... así que preparo un modesto lugar como vagamente le indico en una de las habitaciones sin uso en el complejo (un complejo que comienza a vaciarse por las muertes que esta guerra ha dado).
Era una cosa modesta en una mesa cuadrada, el ramo ha sido desbaratado y sus pétalos usados en un camino dorado iluminado por las veladoras... es extraño, Tobirama se detuvo a observar y se encogió de hombros sinceramente ajeno a investigar más su pequeño proyecto... coloco un poco de sake, algo de dulces que compro en el pueblo y al final una de las pocas fotos que pudo encontrar de sus hermanos.
Hashirama no fue el problema, considerando que le gustaba tomarse fotos ridículamente a cada momento en que podía (tuvieron que esconderle la cámara)... sino de Itama y Kawarama cuya existencia fue mucho antes de que tuvieran la comodidad de comprar una de esos aparatos... pero lo logro, solo para agregar un poco más de peso a esto... coloco una de las pocas pertenencias que de ellos tenía guardadas.
Se alejó para apreciar su trabajo.
Se sintió un poco ridículo estar haciendo esto sin investigación previa.
Al respirar profundamente, detecta que el ambiente se ha estancado y antes de que abra una de las pocas ventanas se detiene... olfatea más profundamente... se da cuenta que a esto olía la dama blanca.
Niega para sí mismo, se coloca en seiza delante de esta cosa que hizo... ¿Qué hacer? ¿Qué debe esperar? ¿Tiene que rezar? ¿Se sabe algún rezo? Tobirama estaba en su dilema sobre esta "costumbre" olvidaba cuando escucho el reloj... una cosa lejana en la sala principal del complejo... y parpadeo desconcertado por esto.
(Porque dentro del complejo no usa chakra, porque debería ser imposible que un pequeño reloj se escuchara tan profundo en el complejo).
Antes de que abandone la habitación para investigar, se detiene, las velas parpadean y al respirar... los huele... de alguna forma poco natural sabe que ellos están aquí... por un momento su garganta se cierra, sus ojos se vuelven vidriosos y el perfecto seiza se rompe... ahora agachado con la frente en el suelo delante del camino de flores, con sus manos en el pecho comienza a llorar como no ha podido durante tantos funerales.
El Hokage se romper en pedazos que ya estaban fracturados con el peso del ambiente en el lugar.
Quizás sean las flores... quizás sea el aroma... o una combinación de ambos... quizás esto es peligroso, una farsa y una trampa... pero abandona la precaución para solo dejarse ahogar con su llanto.
-Solo los extraño tanto...- y no reza porque no cree en Kami, prefiere platicar cuanto los extraña... como le pesa el sombrero... como la guerra le está quitando todo... como ha logrado mantener a niños menores de 12 fuera de la guerra y como ha luchado contra los clanes que quieren lo contrario... como Mito se ha aislado y sus sobrinos han comenzado a morir dejando a su nieta casi desamparada a merced de los ancianos sin poder intervenir porque tiene que dedicarse a la guerra... quiere consejos, quiere acabar con esto.
Quiere ir con ellos pero no tiene el valor de abandonar un trabajo de años como es la aldea.
XXXXX
Mito estaba preocupada.
Tobirama no ha salido a sus deberes durante dos días (una noche y todo un día).
El consejo de guerra no deja de preguntar, de empujarla a que saque a su cuñado de la habitación donde se ha encerrado pero no tiene el valor de hacerlo.
No les ha dicho como lo escucha hablando solo, como el aroma se filtra por el corredor delante de esa habitación... la Uzumaki lo último que quiere es que lo acusen de loco y le quiten el puesto... un puesto que era de su marido y ahora le pertenece al hermano.
Tobirama abre la puerta justo en el momento en que se estaba preparando para interrumpir... Mito puede ver ligeramente por encima del hombro... pero no entiende lo que ve... le preocupa... y vuelve a enfocarse en el rostro de su cuñado.
No se dicen nada como no se han dicho nada desde que Hashirama murió.
El Senju solo se va cerrando la puerta a su paso.
Pero Mito puede detectar que algo ha cambiado, que el hombre apático ha dejado algo ir... que sus hombros son menos sufridos... que sus ojos eran menos tormentosos... estaba en paz con lo que sea estuviera aquejándolo (porque lo noto, pero simplemente no le importo tratar).
Y no le pregunto.
Como tampoco investigo que había en esa habitación.
(Y si el Kyubi ruge algo, no lo menciona)
XXXXX
Su Hokage ha promulgado algo extraño.
Todos en el consejo de clanes... en el consejo civil... se miran entre ellos unos largos minutos para luego caer al frente donde Senju Tobirama les explica con lujo de detalle lo que quiere de su pueblo a partir de este año.
Con la guerra ¿En verdad tiene el tiempo para esto? Es lo que todos piensan, pero nadie exterioriza porque obviamente el Nidaime ha silenciado con la mirada al representante de Shimura que pudo o no haber tratado de alegar sobre la importancia de esto cuando los están asediando los pueblos vecinos.
Les preocupa un poco... porque no son tontos, las fechas en las que el Hokage desaparece coinciden con las que ahora propone como festivo... Pero lo que lo dejan ser, ceden porque esta guerra los está cansando y un día y medio ausentes no afectara ¿verdad? Además a muchos les parece interesante.
Muchos desean más homenaje a sus muertos que solo crecen con la guerra.
Todos están cansados.
Al menos el Yamanaka, el Nara y el Aburame ahora entienden para que eran las flores que les dieron a cultivar.
XXXXX
Tsunade junto con muchos otros niños pequeños y grandes como ella, han tomado canasta de pétalos de esta flor olorosa para esparcirla por toda la calle principal entre risas... burlas... fue divertido, le gusta esta fecha que su Ojisan promulgo ¡debería haberlo hecho antes si era así de divertido!
Su Abuela esta junto con otras señoras colgando adornos coloridos en las fachadas de las casas que dan a esta calle cada vez más llena de pétalos... hay otras colocando veladoras a los costados... Los hombres traen cajas de licor o platos de comida colocándolo al final del camino donde más flores rodean esa mesa grande... su madre es una de las tantas personas que traen fotos para ser colocadas en el estante cada vez más saturado de pertenencias de los que han muerto.
Cuando la noche cae, como niño disfruta.
XXXXX
Tobirama no podía traer a todos a celebrar de los diferentes frentes en esta guerra.
Pero viendo desde la torre la noche iluminada por el camino de flores en la calle principal, admite que se arrepienta que se lo estén perdiendo... pero los vivos no dejan de luchar, no pudo llamarlos de regreso más que enviarles un incentivo para que se sientan involucrados.
Nunca creyó hacer esta tradición algo general para Konoha.
Fue arriesgado, temió que hubiera resistencia sobretodo porque no podían permitirse este tipo de gastos... pero al final... se resolvió, ellos aceptaron y quizás también necesitan relajarse o recordar a todos los que han perdido más allá de un nombre en la piedra, su pueblo sufre durante toda esta guerra y cree que compartir lo que Katorina-san le otorgo era buena idea para sonreír una vez más.
Mira la base de la torre que es la parte principal donde ahora hay más mesas con gustos además de dulces, admite que Mito es buena organizando algo de esta magnitud, fue buena idea darle poder en este tipo de eventos y admira muchas de las cosas que ahora cuelgan en las fachadas que no se le hubieran ocurrido... fue muy hermoso... y es una manera de reconciliarse entre ellos.
Ve gente quedándose al borde de la calle con torpeza, inseguros de que hacer a continuación.
Sonríe porque el mismo paso por lo mismo cuando hizo esto la primera vez.
Pero hay otros, sobretodo ancianos, mujeres y civiles que alientan para levantar plegarias... no hay religión oficial en Konoha... cree que nunca lo habrá considerando que respetaron la individualidad de los clanes... Tobirama está orgulloso de ver aunque sea a los Hyuga involucrándose solo por curiosidad.
El viento que trae consigo el aroma a través de la ventana abierta, tararea contento al ver cómo la gente busca alrededor confundidos... entonces los relojes de toda la aldea suenan misteriosamente... antes de que cualquiera se alarme (porque todos tienen los nervios destrozados)... el sentimiento que lo embargo la primera vez en ese altar privado, se esparce por todos en la calle.
Sonríe.
Ajeno a lo que sucede con su gente... que llora de rodillas... incrédulos... tensos... o que empieza a contar... otros pocos a maldecir... Senju Tobirama solo empieza a relatar este año con voz clara y firme.
XXXXX
Tobirama se deja caer en la base de un gran árbol para mirar los cuerpos destrozado de sus perseguidores.
Tose sangre mientras sus pulmones se agitan al inundarse de sangre.
Morirá.
Sus alumnos lograron escapar... logro nombrar al siguiente Hokage... cree que se merece un descanso y ya está listo para irse.
No sabe si es la pérdida de sangre... pero puede escuchar pasos viniendo, cree que quizás sea un enemigo dispuesto a tomar su último aliento o humillarlo... espera el golpe, pero sus ojos entrecerrados se llenan de una sombra roja... alguien que cubre un gran espacio llena su visión... sonríe al reconocerla agachada tan cercas para poder oler las flores, dulce y cera quemada.
-Niño, creo que mereces un descanso ¿verdad?- su voz es tal como la recuerda, sonriéndole a su cuerpo destrozado y dándole una mirada llena de cariño en su lecho de muerte.
Tobirama ahoga su risa, le duele su pecho pero ahora ya no siente nada en absoluto solo mira a la gran dama ofreciéndole una afirmación torpe -Viniste en persona- murmura.
Manos pálidas sin temor a mancharse con su sangre tocan el rostro cada vez más blanco, la crueldad es una cosa propia de los vivos... la catrina solo ve y no juzga al darle comodidad a quien propago su tradición con éxito en su pequeño pueblo, quizás sea cosa del sabio y sus tonterías... pero ahora todos son más conscientes de lo que pasa un día de muertos -Claro que vendría por ti, mi niño, aunque estoy un poco molesta que no hablaras de mi-
Tobirama da otra sonrisa cansada porque no iba a decir nada sin evidencia para respaldarlo, además que sinceramente no sabía mucho más de lo que ella le dijo en la primera reunión.
-Pero hiciste un buen trabajo- alaga la catrina con un tintinear de los huesos que cuelgan en su sombrero, no parece enojada de ser dejada de lado de nuevo para el conocimiento de los vivos -ahora vamos que tu familia te espera- se pone de pie extendiendo su mano blanca.
El Nidaime toma la mano abandonando sus dolencias y se va sin mirar atrás... donde deja su cuerpo destrozado, una voluntad de fuego y una tradición para las siguientes generaciones.
XXXXX
Con la muerte de Senju Tobirama, todas sus investigaciones pasaron a ser registradas.
Entre ellas una que olvido actualizar y aunque archivada como prohibida, nunca debió de seguir existiendo... pero este sería el problema para generaciones futuras.
XXXXX
Fin del capítulo.
La Catrina: Una palabra que no fue fácil pronunciar para un idioma similar al japonés, por lo que al final... Tobirama con toda su dignidad... pudo lograr decir Katorina sin poder mejorarla.
Aquí es la regente del mundo puro, uno cuyas raíces son la tierra de los recordados... supongo que muchas reglas cambiaron al respecto.
Taiyō no hana: Flor del sol o mejor conocida por el viejo mundo como Cempasúchil. Ciertamente los shinobis le encontrarían un uso.
Xibalba: Era el regente de la tierra de los olvidados, actualmente jefe del Shinigami... una existencia que llego a su nómina durante la transición del mundo antes y después del sabio de los seis caminos.
Claro estos son términos del libro de la vida... pero no me involucrare tanto en el valor prehispánico e histórico que en verdad pesa en mi pais.
Se da a entender muchas cosas... como el hecho que la catrina conoce al sabio... que es tan antigua... que el mundo cambio tanto terrenal como espiritual... o que el chakra hace posible una profundidad del día de los muertos que se supone los vivos no deberían sentir... pero sinceramente no le interesa investigar mucho.
Espero que este fic sean maximo tres capitulos.
Uno por cada intento del edo tensei.
Asi que nos leemos.
Neah20 fuera.
