La Catrina
Su tradición estaba prosperando.
La catrina no era muy ambiciosa, no con lo que vio del mundo de los vivos y cómo se comportan sus muertos tan divididos, tan hostiles y rencorosos como si no pudieran cerrar todo el pasado para esperar pacíficamente el ciclo de rencarnación... tontos... pero a pesar de todo esto, era hermoso ver de nuevo como llegan las ofrendas, como el aire de su mundo a gobernar se enciende a las luces y conexiones que hacen al mundo de los vivos.
El niño Tobi hizo un buen trabajo haciendo de su tradición conocida de nuevo en el plano mortal, espera que empiece a propagarse al resto del país donde está sentado la aldea de las hojas y con gracia sabe que sucederá... como antes del sabio o los cambios...que sea algo conocido por el mundo entero.
Se percató que hay tantos llegando en algunas temporadas... en su mayoría llegaban a través del Omeyocan o Tlalocan... había tan pocos que atravesaban el Mictlan... la catrina solo juzga en silencio administrando el mundo puro, vigilando a los recién llegados y explicándoles cómo funcionaba su régimen... naturalmente nadie la conoce, todos la miran con ojos incrédulos o hasta desdeñosos... sinceramente no le importa lo que piensen de ella (muchos esperaban ver al tonto sabio).
Bajo un disfraz aprendió del mundo vivo.
Decidiendo que no era suficiente lo que atrapo en su única visita y que no molestaría a la familia Senju con sus interrogantes... investigo por su propia voluntad percatándose que como temía... el mundo es un lugar cruel lleno de guerras, actualmente iban por la tercera y eso explica los números de Tlalocan.
La catrina negó para sí misma.
Al menos entiende por qué ha habido tantos intentos de varias peleas... pero ella gobierna... aunque olvidada... es La catrina así que los muertos tienen que aprender que este no es su mundo, no es su dominio para regir y no permite viejas riñas continuar en este lugar.
La Catrina tiene un trabajo duro constantemente, la mayoría de estos son personas tercas que no dejan de ver enemigos donde ahora no son nada... este comportamiento, esta rivalidad y ganas de matarse debió de haberle hecho notar cuando exactamente el mundo cambio... cuando las personas dejaron de ser amigables una de otra en la muerte.
Estos han dejado de respetarle, de saber su posición en el mundo puro y sobretodo apreciar el descanso eterno como lo que es.
Culpa al tonto sabio.
La Catrina se está cansando de esto, siempre la confunden con algo tan bajo como el Shinigami.
XXXXX
Hiruzen miro los ataúdes abiertos.
Los gestos sin emoción de sus antecesores cuyo paso delante fue mecánico... con pieles como si fueran cerámica rota... con ojos cuyo contorno era negro y pupilas sin brillos... erguidos, pero muertos bajo la diversión de quien los convoco.
Hay un tercer ataúd cerrado.
El discurso que Orochimaru iba a decir a continuación fue interrumpido por una maldición sonora viniendo de quien menos esperan... todos se asilencian... dentro y fuera del brillante escudo que los aísla del mundo miran directamente al culpable... El Nidaime sigue con una letanía constante de groserías como si fuera lo único que pudiera decir... unas que hace del fallecido Shodaime jadear incrédulo y escandalizado que no concuerda con su rostro sin emociones... aun Sarutobi no recuerda haberlo escuchado decir una maldición en vida.
-Y fuiste el tonto que hizo este jutsu, Niño- una voz retumbo clara para todos los testigos a la redonda, para los que están en el interior de la barrera... al sonido de un ataúd abriéndose... el aroma de dulces, flores y cera quemada se esparció cargando el ambiente.
Orochimaru no puede ver, pero al igual que su sensei miran el tercer ataúd... Sarutobi solo se prepara con la inquietud anidando en su estómago al ver la oscuridad profunda de esa única apertura y traga un nudo enorme de su garganta por la incertidumbre de esta pausa.
-Maldita sea- El Nidaime cuyo control del cuerpo es nulo, solo suspira sonoramente algo que debería ser imposible en ese cuerpo muerto -Lo lamento tanto, Katorina-hime- su tono es suave, consolador y su único estudiante anciano parpadea porque tampoco lo ha escuchado mendigar como ahora.
-Honoríficos no te salvaran de esta, niño, ¡Pensé que te advertí! ¡Al menos hubieras dado las debidas advertencias de esta tontería a los tontos descendientes que cometieran la estupidez de romper con mi dominio!-
Las palabras se hunden en los vivos lentamente.
¿Qué convocaron?
Abriéndose de golpe el tercer ataúd, una figura altiva tropieza con elegancia... el desdoblar de un sombrero descomunal cuya ala carga el peso de calaveras colgando o veladoras encendidas como si nada en color rojo que combina con un vestido que envuelve la figura delgada y de reloj... cabello ondulado negro... manos exquisitas en blanco, con flor que los vivos conocen muy bien.
Sarutobi que esta de frente ve cuando la susodicha levanta el rostro, se queda sin aliento y tiene el impulso de retroceder... el fuego en ellos... la profundidad... lo anormal le hacen aferrarse a sus armas... aunque no hay nada de chakra, genjutsu e intenciones sinceramente sabe que eso esta cabreado y las llamas en las veladoras que no solo están en su sombrero sino en la cola de su vestido se encienden amenazantes opacando el dulce y las flores del aroma.
-Katorina-hime- mendiga de nuevo el Nidaime el jadeo del Shodaime es audible porque nadie ha escuchado ese tono en alguien tan orgulloso -No pensé...- una mano blanca se levanta callándolo.
Sarutobi no esconde el dejar caer la mandíbula por la obediencia de su antecesor, los anbu parpadean inquietos y los que sostienen la barreara en su lugar solo pueden temblar de anticipación.
Orochimaru mira con ojo especulativo pero igual de rígido en la parte trasera de este conflicto, analizando cada detalle interesante que esta presencia está provocando con su mera furia... no es tan tonto como para no prepararse en el caso de que esto que no pidió convocar y cuya identidad es bien conocida por el fallecido segundo Hokage se vuelva aún más hostil.
-Nada, Niño, hablaremos de esto cuando regrese- despide al agitar su mano.
Ambos vivos ahora abren los ojos cuando el edo tensei se disuelve en polvo, dejando atrás los cuerpos de los sacrificios usados para esto... el olor de cera quemada aumenta venenosamente en el ambiente, el rostro pintado en blanco y esos labios rojos se fruncen en desaprobación unos segundos de preciado silencio.
Sarutobi vigila como esta extraña camina hasta colocarse justo en medio de él y su estudiante, no tiene el valor de empezar a cuestionar... solo espera.
-Son tan tontos ¿Quién de ustedes fue?- rompe la dama pintada de blanco al cruzarse de brazos y mirando a ambos presentes con decepción e impaciencia, su ceño se frunce y labios carnosos sobresalen como una madre a punto de dar un sermón que recordaran el resto de sus vidas -Hablen niños, no tengo su tiempo ¡quien fue el idiota que quiso romper mi dominio!-
-¿Quién eres tú?- Orochimaru responde con una pregunta y se obliga a no retroceder cuando esos ojos... cuyos colores son imposibles... lo miran con detenimiento en ese rostro blanco.
-Este es el regente del mundo puro, niño- levantando la barbilla en arrogancia y furia, la dama de rojo con el tintinear de huesos de su sombrero y el agitar de las flamas de sus velas empieza bajo la mirada de horror de quienes escuchan y comprenden ahora el "hime" del nidaime -Voy por La Catrina y aunque sé que ninguno sabe de mi existencia, me encabrona que rompan mis leyes... la primera vez lo perdone, el niño trajo mi tradición a este plano de nuevo después de haber sido olvidado por el tonto sabio...-
Sarutobi se ahoga por el desdén en el que llama a una leyenda como el sabio de los seis caminos (porque asume que no hay otro sabio para mencionar)... pero no solo por eso... sino porque ahora obtuvo la respuesta a la incógnita sobre una tradición que ya lleva generaciones siendo base de Konoha desde que el Nidaime lo promulgo, una que trae paz y conexión con los que se fueron.
Hay una historia que sabe el anciano nunca aprenderá.
-Pero hoy, esta advertencia es clara para quien la escucha... los muertos son mi dominio, ellos ya dieron lo que tenían que dar en vida, dejarlos descansar y honrarlos es el deber de los vivos... no traerlos para cualesquiera que sean sus intenciones- espeta la regente del otro mundo al alzarse aún más en su altura, apretando sus diminutos puños y levantando el fuego de sus velas -Así que díganme, quien de ustedes intento romper eso-
Sarutobi no quería sentirse de esa manera, pero lo hace al señalar acusador a su estudiante al otro lado sin pestañear... tiembla ligeramente culpable, arrepentido y espera al ver que la dama roja gira de nuevo para mirar a su descarriado alumno... no sabe que gesto le está haciendo, pero Orochimaru da un paso atrás con toda su insolencia de antes siendo suplida por temor puro sin adulterar.
-Un niño temeroso- la voz de la dama es clara, firme al girarse para dar unos sonoros pasos en el tejado que sirve de escenario para este duelo, el sannin extrañamente esta silencioso y Sarutobi no tiene el valor para asomarse -Un niño tonto que no comprende que lo natural, lo seguro de toda esta vida es la muerte ¿Qué temes pequeño? Si solo hay descanso al final de todo esto-
-No quiero morir- Orochimaru se sorprende a si mismo aceptando esto -No quiero ser olvidado como mis padres por todas las personas que creo importantes- se reprende pero ver esos ojos, oler esa cera está haciendo algo a su persona y se siente traicionado (preocupado).
Pero recuerda cada fecha en que honran los muertos... sin nada para traerlos de regreso en esta fecha... Orochimaru siempre estuvo solo y fue revelador... con la guerra mostrando que no importaba, la gente tendía a olvidar a sus muertos... no quería ese destino.
Una mano se acerca, el blanco combina con el rostro del sannin y la Catrina siente más que ver lo que este triste personaje lucha para no aceptar -Este mundo ha hecho algo con su gente para hacerlos menos sinceros a sí mismos ¿verdad?- murmura tristemente pero audible para todos los que son testigos silenciosos -Herramientas sin propósito, sin vivir la vida... que existencia tan triste ¿no lo crees?-
Hiruzen como cada shinobi se congela por sus palabras.
-No entenderías, una deidad como tú, no comprendería nuestro dolor- el veneno de Orochimaru es audible, burlon y puede que este enfrentando a algo absolutamente fuera de sus posibilidades... pero no dejaría de amargarse ante el capricho de esta invocación.
-Oh niño, tu eres el que no entiende- La Catrina es firme en agarrar esa barbilla afilada, alzándose por encima de este incomprendido huérfano y mirándolo con detenimiento... su furia olvidada al comprender que aunque el niño Tobi hubiera hecho algo, que este mundo conociera su nombre o existencia... este mundo no la respetaría como antaño -No soy una deidad, soy un hecho... lo único seguro de toda la existencia... la muerte no quiere ser venerada, quiere ser respetada y eso es algo que ustedes han dejado de comprender-
-¿Me mataras?-
-Nunca quitaría una vida, eso no me corresponde- la dama roja se endereza mirando al joven que ha intentado romper el ciclo no solo con ese jutsu... sino con las atrocidades que ha creado -Pero quiero que comprendas, niño, el peso de tus hechos... no huyas de la muerte, no es perdida... es descanso-
Orochimaru se queda callado sin comprender en nada sus palabras arrogantes.
-La bondad no es debilidad, es un regalo... niño, no lo desaproveches- la advertencia es dada, la dama niega con un tintinear de huesos de su sombrero... el dulce y las flores comienzan a ser un olor más constante acompañando la cera quemada -Cada ancla que has creado será eliminada- empieza al agitar su mano en la nada trayendo repentina oscuridad.
-¿Qué?- el sannin tropieza sintiendo como sus maldiciones... un punto en su subconsciente... se apagan... pero su queja muere porque esos ojos bicolor de nuevo tienen severidad, advertencia y que debe quedarse callado porque la piedad no se extenderá mucho más.
-Cada intento de burlarme, será peor niño... toma la muerte como lo que es, no es un castigo... quizás un dolor y tristeza pero es un regalo- agitando las manos un pergamino antiguo aparece flotando... Orochimaru lo conoce... es el jutsu del edo tensei, pero no solo eso... sus investigaciones al respecto que incluye divagaciones del uso que pudieran dar a la sensación que da el día en que veneran a los muertos para la guerra... todo está en las manos de esta dama -Esto es para que se aprenda, soy la Catrina y gobierno al mundo puro... honren, recuerden a sus fallecidos y vivan su vida... que al final, lo único seguro es la muerte-
Cenizas, cada documento y archivo se enciende como uno solo con una oleada de la advertencia siendo clara dentro y fuera de las barreras para cualquier vivo cercano... Los que luchaban no comprenderían hasta más tarde que es lo que se perdieron.
La catrina es piadosa, comprensiva y paciente... pero otro de estos intentos, otro experimento tan ruin para sacarla de su mundo... no será consecuente, puede que no le guste tomar una vida pero lo hará si la obligan.
Y Hiruzen como Orochimaru comprendieron en absoluto lo no dicho.
La deidad desaparece sin mirar a los vivos.
XXXXX
Zetsu negro miro todo el intercambio.
Y para alguien tan antiguo supo con solo mirar a lo lejos que este personaje era antes de su madre.
Entrecierra sus ojos, el pecado de los mortales es la avaricia.
Y creen que la muerte puede ser domada.
XXXXX
Fin.
Casi cerca del final que reservare a más tardar para el 2 de noviembre y con este celebrar el día de muertos.
Notas:
Sasuke y Anko junto con cada Oto-nin cuya maldicion fue dada sintió que por primera vez el peso invisible de Orochimaru se extinguia... el Uchiha ya podia pensar con mas claridad, las emociones negativas fueron superadas y quizas no abandone konoha.
Los Anbu reportaron todo esto y el agente root de ocasion paso el dato a un Danzo bastante interesado en el asunto, Hiruzen levanto otro tipo de secreto S a la existencia de Katorina-hime y con mas entusiasmo dedico un poco mas de presupuesto a la fecha como es honrar a los muertos.
Orochimaru escapo, no sin antes sentir esto como una leccion que pudo atravesar toda su arrogancia... ver literalmente cercas a la muerte cambia mentalidades ¿como? bueno, no lo sabremos hasta la proxima.
Explicaciones adoptadas de las creencias mexicas para este fic:
Tlalocan: a este sitio se dirigían aquellos que murieron en circunstancias de agua (quizas jutsus de agua).
Omeyocan: aquellos que murieron en combate (segunda y tercera guerra shinobi).
Mictlan: los que mueren por causas naturales.
Neah20 fuera.
