La muerte

Extraña la música.

Para la catrina fue lo único que noto en la transición al mundo puro.

No es que haya dejado de existir, los vivos siempre llegan al camino del sonido de una manera u otra... pero simplemente no es lo mismo, se había encariñado con ciertos tonos... con ciertas canciones que le dedicaron o sintió que eran para ella... cosas que se perdieron al cambiar de cultura, al perder su historia.

No hay música igual.

Parada en la parte alta de uno de sus edificios, la dama roja mira debajo a las diferentes almas que recorren las calles de su reino... no es tan colorido como antes, apenas la flor de cempasúchil cuelgan en cada área verde que puede... muchos se sujetan a sus tradiciones de vivos, todavía hay divisiones y peleas... el ruido de pláticas le llegaban... pero sin ritmo, sin sabor ni cantos... todas estas almas, civiles o shinobis eran tan austeros.

Era bastante triste, ahora más que nunca extraña la música.

-¿Nostalgica?- la voz burlona e impertinente llena sus oídos.

La catrina no se molesta en girar a Xibalba, solo se encoge de hombros todavía vigilando con sus ojos curiosos a las almas que esperan integrarse al ciclo -Pienso que debí de darme cuenta antes- murmura al agitar su mano separando una pelea a la distancia como si nada.

-No puedo decir que no fuera tu culpa- su tono era rastrero, burlón, el que era el gobernante de la tierra de los olvidados no siente que deba ser suave con mencionar algo obvio.

Agitando su cabeza con el tintinear de su sombrero rojo, la dama solo suspira conociendo a su viejo amigo -Al menos me hubieras advertido-

-Que te puedo decir, era tu culpa ser distraída tanto tiempo- Xibalba añade con desdén.

Un bufido indigno de la dama roja, pero mira con curiosidad a su improbable visitante... ambos tienen demasiado trabajo como para perderse hasta el mundo puro muy lejos de sus dominios -¿Qué quieres?-

-Bueno, hubo una vez hace tantos siglos que hicimos una apuesta ¿quieres entrar?-

Sus ojos se iluminan al girarse con gracia, la catrina es débil a los juegos de azar y recuerda con cariño a cierta pareja por la que apostaron... al final fue una trampa, al final Xibalba era el villano pero no guarda rencores por eso, fue una buena aventura y ayudo a una de sus, en ese entonces, populares familias... ahora solo mira en consideración esperando la propuesta.

Una sonrisa de dientes maliciosa, el antes regente de la tierra de los olvidados mira a la siempre altiva muerte con apreciación -Veras, hay una carrera actualmente entre los vivos-

-¿Una carrera?- pregunta interesada, siempre le gusto ese tipo de apuestas.

-Si algo simple, solo juntando piezas para traer a la madre del sabio de regreso... -

Un gruñido corta la explicación porque hay cosas que superan su amor a las apuestas, odia todo lo que tenga que ver con el sabio... con su madre... personajes que rompieron todo lo bueno, que arrebataron tanto de su mundo llevándose tradiciones y a los vivos los transformaron a algo tan triste.

Las visitas recientes al mundo de los vivos solo le dan pena, tristeza que aun arrastra en su pecho y este tonto... Xibalba... lo trae a la mesa sin advertencia, sin cuidado... las velas se agitan a su temperamento opacando la bondad de su rostro y su viejo amigo retrocede un paso grande lejos de la Catrina con sorpresa -No- muerde con advertencia en su tono.

El que fue reconocido alguna vez como dios del inframundo entrecierra sus ojos, aunque un poco sorprendido y arrepentido por pensar que ella había perdonado, no está por dejarse intimidar -No era necesario enojarse- protesta.

-Una propuesta como esas, sabes que no aceptare Xibalba ¿Qué quieres? ¿Qué alegremente deje pasar un tema como esos? Sabes lo que pienso, sabes lo que siento al respecto... soy bondadosa... no tonta y cualquier situación que traiga a ellos a la discusión no terminara bien... así que espero que esta visita no sea por eso- su tono era grave, bajo y lleno de oscuridad con su mirada fija en su viejo amigo.

Chasqueando los dientes, Xibalba gira los ojos un tanto burlón -Hay cosas sucediendo con los vivos, al menos quería hacerlo divertido-

Un suspiro, el fuego de su mirada y veladoras disminuye y la Catrina baja sus defensas volviendo de nuevo su mirada al pueblo lleno de almas -Estaría encantada en participar en cualquier apuesta, pero no en una como esas-

-Entonces sabes- Xibalba arquea una de sus complicadas cejas juicioso, divertido e interesado... supone que hizo mal en pensar que ella no ha hecho sus viajes últimamente... quizás no debió de haberla dejado sola tantas edades.

-Por supuesto...- La catrina acepta fácilmente -el chico Madara es un buen conversador cuando pude sacarlo del lugar donde se aisló- tararea recordando con cariño dicho evento, integrarlo a su familia es aun difícil hoy en día pero ya llegara a eso.

-Pensé que los shinobis eran más duros- Xibalba se burla mirando igualmente la ciudad bajo sus pies, tan diferente a lo que recuerda y deseo alguna vez... sus roles se han modificado... tuvo que adaptarse y en su caso, adoptar otro espíritu sirviente que le ayuda en la transición... Shinigami fue una de las pocas creaciones dignas del cambio.

-Es porque no me conocen, Xibalba, por eso son duros- La catrina divulga con una sonrisa pícara.

El dios del inframundo se ríe a carcajadas, porque en efecto, los vivos han perdido cultura y aunque nuevas oportunidades... también se han cerrado infinitas puertas... adaptarse fue difícil, tardo años pero al final están obteniendo resultados -Los vivos son tan tontos a veces- prefiere decir para finalizar esta visita.

La regente del mundo puro no puede decir nada en contra.

XXXXX

Kakashi miro directamente a la dama roja que sale entre las sombras de esa llanura donde se ha encontrado en una fogata con su amado padre, la reconoce solo por rumores... una que sabe fue promulgada como un secreto rango S por el Sandaime antes de su retiro.

No es hostil según informes que pueden o no haber sido leídos sin autorización, rige sobre los muertos y es extraño para el copy-nin que saber que ya entra bajo su dominio (no se siente triste, está satisfecho y cree que puede seguir adelante)... es impresionante como se describía y lo que su presencia provoca igualmente es abrumador.

Si pudiera levantaría su ojo sharingan, pero ciertamente carece de intensiones por lo que no indaga mucho... cree que tendrá tiempo ¿verdad?

Kakashi le da un ondeo de mano que fácilmente es respondido por una mano delgada y blanca con picardía en sus asombrosos ojos... luego Sakumo le sonríe con serenidad para poner toda su atención en al recién llegada como si fueran conocidos.

-Son pocos los que salen de este lugar, Hatake Sakumo- su voz es tan suave enfocándose en el Hatake mayor amistosa y sonriente -Un logro, pequeño, que puedo respetar- añade.

-Sí, no pensé alguna vez querer salir, Katorina-hime-

Una risa sonora, burbujeante, con el tintinear de las calaveras y el cálido aroma de flores o dulce con cera quemada... la dama toma la mano endurecida del guerrero para ponerse de pie, aun es más alta que el Hatake mayor -Una cosa magnifica el perdonar ¿no?- le guiñe un ojo al copy-nin que se sonroja -Así que es hora de pasar por el Tlalocan-

Kakashi se pone de pie para unírseles a este misterioso viaje, pero la dama le niega con la cabeza el que se acerque... inclina la cabeza extrañado y un poco preocupado.

-No te apresures, niño, el camino se abrirá para ti de manera natural... pero tu padre debe marchar por otro sendero-

XXXXX

Xibalba no era feliz.

Parado en medio de una zona de desastre, obligado a soltar tantas almas que se esparcen por el área como un día lluvioso, chasquea los dientes con un agitar de sus propias velas en su persona... el aire es fresco, el día es hermoso y la destrucción asombrosa pero esto no llama la intención del antes dios del inframundo.

Tendrá un dolor de cabeza.

Prefiere ser testigo que utilizado, ahora sabe lo que tanto enojo a la otra regente sobre estas personas ¿Dónde está el respeto?

-Que en el nombre de la creación ha sucedido- gruñe en voz alta de nuevo mirando alrededor con ojos agudos, agitando sus alas para alzarse por los cielos sin temor a ser visto... por primera vez en edades... los vivos tienen contacto con Xibalba.

Los shinobis que lo vieron primero, se pusieron en guardia dispuestos a defenderse de esta extraña criatura... conjetura de los Nara en el entorno... ojos asustados de quienes estaban muerto hace unos segundos... pero Xibalba solo inspecciono con ojos llenos de anormalidad, sintió el ambiente y con amargura se dio cuenta que no puede llevarse nada de lo que debería ser suyo para manejar.

Le han quitado en definitiva estas almas.

Las llamas verdes se agitaron cuando se detuvo encima del desastre, negando para sí mismo.

-Quien eres- un valiente joven grita por debajo de sus pies, con su cabello negro y ojos rojos bastante agotado pero dispuesto a continuar... Uchiha Sasuke junto con Itachi y un Kisame agitados se paran cercas junto a varios jounin en condiciones de continuar.

-Un poco más de respeto, niño, no tengo humor- Xibalba dice de mala gana inspeccionando a estos tontos mortales con aburrimiento y desdén -¿No les dijo la catrina sobre respeto a los muertos?- cuestiona con una de sus peculiares cejas arqueadas.

Todos parpadean.

-Ya saben, regente del mundo puro, protectora de los muertos... en nombre de la creación ¿Qué enseñan a estos niños?- exasperado agitando sus alas de nuevo poniendo nervioso a los paranoicos, el mítico ser gira los ojos.

-Lo siento, pero no creí prudente que alguien más se enterara de su existencia... pensé que quería ser respetada, no venerada- un anciano dice abriéndose paso entre la multitud cada vez más grande de observadores que siguen sin bajar las armas.

-Tonto, niño, al menos quiere ser conocida para que sepan con quien se están metiendo... ella es así de humilde- chasquea Xibalba al anciano, girando una sonrisa torcida.

-¿Eres como ella?-

Otro bufido, se encoge de hombros -Voy por el nombre de Xibalba... - se presenta olfateando -antes regente del inframundo, ahora, bueno, su tonto sabio hizo modificaciones muy profundas en el orden del ciclo- gruñe porque puede o no importarle tanto como a la otra regente todo sobre ese mocoso y su familia, pero ciertamente fue molesto.

El anciano ordena que bajen las armas a unos extrañados jóvenes que escuchan y se llenan de interrogantes que seguro explotaran después de que se marche.

-Así que ¿Quién hizo la tontería de quitarnos tantas almas?- cuestiona pero todos esos mortales se miran inquietos, algunos saben pero son pocos y nada dispuestos a contestar... parecen estar analizando sus palabras... esto le provoca un bufido -Saben que, dejare que la Catrina se haga cargo, suerte mocosos- se despide desdeñoso.

XXXXX

Fue escuchado, Naruto espera la conclusión de alguien como Pain en la penumbra de ese lugar sombrío al que han llegado para negociar... el joven postrado en un extraño artefacto hace débilmente unos sellos y un jutsu había comenzado a trabajar un momento antes.

Fue hasta que la pequeña Katsuyu entre sus ropas le advierte que la gente de Konoha se está levantando de nuevo que pierde el aliento mirando a Nagato con asombro.

Konan se queda callada pero un gesto doloroso al comprender lo que iba a perder al final del día.

-Maldita sea ustedes mocosos- una voz retumba en el lugar removiendo polvo, la kunoichi salta con un kunai en mano al lado de naruto mientras Pain respira forzadamente soltando los sellos con manos débiles... el olor a cera quemada se extiende por todo el lugar trayendo un ambiente asfixiante -Romper el equilibrio... romper mi dominio... esto, esto es una locura-

El rubio se agita buscando entre las sombras sin mucho éxito, la kunoichi igualmente mira por todas direcciones sin percatarse de donde viene y sin intenciones ni llamaradas de chakra es imposible adivinar para el debilitado tercer shinobi en esa cueva.

-Cuantas veces en menos de un siglo ¡Que les ocurre niños para no aprender a respetar a la muerte!- con un estallido de flores amarillas algo o alguien se alza a unos pasos donde están parados protectoramente los únicos dos shinobis capaces de moverse.

Konan se tensa en anticipación ante este extraño ser que carece de cualquier intensión o chakra... aunque enojada... no se siente de esa manera, es engañosa y sus instintos quieren rendirse haciendo a esta cosa un nivel de peligrosidad que está segura no ha enfrentado en su carrera como shinobi.

Pero la dama, una cosa alta y escultural cuya preferencia es el rojo, pintura blanca en toda su tez en adornos cuidadosos y hermosos... un cabello oscuro, tan oscuro como alguna vez existieron los Uchiha en rizos largos... con un sombrero peculiar cuya amplia ala cargaba velas o calaveras... sus ojos intensos con iris roja y dorada miraba en completa ira.

-¿Quién eres?- apuntando groseramente Naruto grita con el ceño fruncido.

Ojos en sombras de colores parpadean, la furia aún no se lava de su postura delgada y alta cuando golpea su frente con dureza que hace eco en la cueva -Siguen sin hablar de mí, ese mocoso tendrá una palabra conmigo antes de irme...- jura en voz baja aunque no esta tan molesta -Soy La Catrina regente del mundo puro, reina de los muertos- presenta con la barbilla en alto -Y de nuevo no respetan mis limites, han arrancado lo que ya era mío-

-¿Tuyo?-Naruto parpadea curioso, pero el kyubi comienza a ser molesto en sus entrañas y resiste no reaccionar al respecto.

-Todas esas almas, todos esos niños por fin en casa ¡Y me los quitaron de las manos! Xibalba puede no interesarle ¡Pero a mí sí!- pisotea agitando el aroma a la cera quemada, sus ojos centellan y pone nervioso a los shinobis.

Cualquier palabra que el rubio quisiera decir muere, de alguna manera el kyubi ruge y lo hace tambalearse con dureza... pero la dama apenas le presta atención.

Pero Konan solo se tensó mirando con cuidado donde Nagato estaba apagándose como una triste vela, intento cubrirlo con su cuerpo pero esa dama alcanzo a observarlo antes de que cerrara sus ojos con el rinnegan haciendo que todo se congelara unos segundos... el ambiente que se estaba alivianando con el aroma de dulce o flores se borra de golpe y ese ceño colorido se frunce.

-¡Quien si no el $%# sabio y sus extraños ojos!- chasquea y las veladoras en su vestimenta se alzan de nuevo con su tono de voz duro -¿Por qué no me sorprende?- dice con furia al negar para sí misma.

Antes de que cualquiera de los shinobi pudiera reaccionar, la Catrina está enfrente del esquelético Nagato... Konan intento arremeter pero se vio obligada de rodillas, flores amarillas creciendo a su alrededor mientras Naruto ha dejado de luchar en comprender que inquieta a su bijuu igualmente encontrándose en el suelo... ambos viendo el momento justo en que las veladoras extendían sus llamas.

-Una triste resolución ¿no? Un pequeño, tan perdido, tan dolido... cuanto dolor deben pasar ustedes los vivos... cuando aprenderán a dejar ir y continuar viviendo... ¿Cuántas veces tengo que decirlo para que pasen el mensaje al resto de los perdidos?- un suspiro de la dama roja al levantar sus manos al rostro de Pain de aspecto dormido.

-Déjalo- la kunoichi ruega escandalizada, mirando con furia a esa extraña criatura que sigue mirando a su compañero.

-¿Cómo dejarlo? No ves que ya están conmigo- La catrina mira a la niña con una pequeña sonrisa, una luz en sus manos y el chakra de Nagato tan brillante en ese punto insinuando tanto.

Konan se congela, su corazón se agita y llora silenciosamente.

-Un descanso, eso mereces y aunque repruebo tu método de quitarme lo que ya era mío... -la dama roja habla directamente a la luz entre sus manos -creo que lo hiciste por un buen motivo ¿no?- arrulla.

Naruto apenas mira a extraña dama.

La kunoichi está desecha.

-Me quedare con esos ojos, niña- la catrina murmura al pasar una mano blanca por el rostro del cadáver, no parece afectar nada, pero para cualquiera que busque después, ya no habrá rinnegan que robar -Y no te dejes abrumar por el dolor, ellos aguardaran por ti... así que toma mi consejo... vive una vida que puedas contarles cuando llegues a ellos ¿no? Quizás algunos niños, que continúen la herencia, su legado y una manera de inmortalidad... y celebra el día de los muertos como Konoha, esa será una fecha en que podrán venir-

XXXXX

Zetsu negro perdió el aliento, su eterna sonrisa se borró por completo y si pudiera ser posible... palidecería por lo que han perdido.

Llego tarde para interceptar a esa cosa que ha robado algo que era suyo.

Tobi quien se pasea infelizmente en esa cueva que sirve como guarida para los únicos dispuestos a continuar con los planes de cacería... sus piezas más fuertes se han retirado de Akatsuki.

-Hay que hacer algo con esa cosa-

-Es la muerte, Tobi ¿crees que puedes hacer algo?- el Zetsu arrastra las palabras.

El Uchiha solo mira sin emociones -Se puede hacer algo si se quiere- espeta gruñonamente -Esa cosa me quito lo que amaba ¿bien podría regresarle el gesto?-

Zetsu Negro sonríe alegremente entusiasmado por la idea.

XXXXX

La Catrina extraña la música pero más extraña la sensatez de los vivos al asunto de la muerte.

XXXXX

Fin del capítulo.

Esperaba alargar y que este fuera el ultimo, pero creo que pensare mucho más en el que sigue.

Quizás lo tenga para el 2, eso espero, sino, bueno, durante la próxima semana.

Notas:

Muriendo en un día de lluvia, Sakumo entro por la puerta del Tlaloc... había estado en el limbo durante todo este tiempo.

El jutsu del rinnegan que revive a los muertos se supone que invoca al dios del inframundo... en este caso... Xibalba, quien ha tomado el deber de recoger almas cuando sus números son superior a la norma... que son en casos de guerra o la destrucción de Konoha... pero no muestra su furia, eso se lo deja más a la Catrina.

Sasuke trajo a Itachi y por consecuencia a Kisame a Konoha... rompiendo el pacto mucho tiempo antes del canon y haciendo que akatsuki golpeara la aldea con todo su poder... el drama Uchiha se resolvió con cuidado, probablemente Danzo tendrá cosas que tratar con todos los trapos saliendo a la superficie... Hiruzen tampoco saldrá muy limpio pero está dispuesto a cargar el peso de sus errores en lo que le queda de vida.

Obito dejo de creer en el día de muertos, odia con fervor a la Catrina que le quito todo (odiar a la muerte para algunos es más fácil ¿no?).

Sin el rinnegan ¿Cómo se hará la cuarta guerra?

Oto, Ame y Konoha son los que actualmente celebran el día de los muertos.

Han formado una extraña alianza al pasarse la tradición de la catrina.

Orochimaru sea un criminal es el Kage de su aldea y ha dejado todo por la paz aunque nunca será perdonado... sus crímenes fueron crueles... simplemente se alejó del conflicto y ayudo a que su aldea creciera más allá de ser un simple lugar de experimentos.

La existencia de la catrina dejo de ser un secreto a voces (para los altos rangos de shinobi de konoha) y fue extendida como la propia de Xibalba... Sarutobi suspiro pesadamente, la visita de dicho personaje después de la destrucción de la aldea fue suficiente motivo para dejarlo ir.

La flor amarilla es comercializada que se usa para el día de muertos se ha extendido a mas lugares que solo el bosque Nara.

La catrina se volveria loca en un lugar como dragon ball XD que le quiten a sus muertos seria constante.

Neah20 fuera.