Osomatsu-san no me pertenece, pertenecen a su respectivo mangaka (descanse en paz) y tome prestados a sus bastardos Nini con fines de lucro y entretenimiento

pd- son las 4 de la mañana, mi cerebro esta frito,(y al parecer adoro escribir esto cuando no tengo sueño)

ENJOY!


¿Que definía a los Matsuno?

Esa era una pregunta con respuesta: ser problemáticos.

Si vas y preguntabas a cualquiera que los haya conocido desde que eran esquincles, esta sería su respuesta en automático. Después de todo, quien podría olvidar semejante enjambre de niños que desde muy temprano, se dedicaban a causar problemas.

Las gentes más cercanas a ellos te dirán que son odiosos, peleoneros y hasta idiotas.

Lo cual es verdad.

Pero, preguntar que definía a la bola de Ninis es muy diferente a preguntar ¿que definía a ser un Matsuno?

Y he aquí donde todo cambia.

Pues puedes preguntar qué era lo que más amabas de ser el mayor de los hermanos o si era más divertido ser uno de los menores o no. Si llegabas y preguntabas que era lo resaltara más de cada hermano el mundo se tornaba patas arriba.

Todos tenían respuestas únicas y tal cual sudadera colorida, cada hermano poseía algo que resaltaba.

Y aunque no lo dijeran en voz alta, los sextillizos agradecían esas diferencias, si, para el mundo son y serán siempre los sextillizos; una sola mente y revoltosos en sincronía, tenían sus tics y hábitos que serán duros de mata, aun así, agradecían que aquello (fuera bueno o malo, -más malo que bueno-) que les daba un valor extra en su persona.

Todomatsu: el menor y el adorable del grupo, manipulador, algo femenino (ja!) y sin duda el diablo disfrazado de ángel

Jyushimatsu: poseedor de una sonrisa tan ancha que hasta dormido la trae puesta, el primero en tener novia y sin duda el más energético de todos,

Ichimatsu: todo lo opuesto al 5 hermano, el más sombrío, el más solitario, antisocial (no es su culpa, solo es tímido) y sin duda el que más adora a los animales (tiene corazón de pollo)

Choromatsu: el más responsable, la mama gallina y alguien que sin duda tiene el ego ¡más grande del mundo mundial!

Osomatsu: condenado a ser el mayor, por siempre y para siempre, idiota y apostador sin escrúpulos, pero ama a su familia (aunque lo esconde muy bien)

Y ¿Karamatsu?, pues bien, muchos dirían que es el más amable, sentimentalista y con el sentido de la moda de un avestruz.

Pero si llegas a preguntar qué es lo que más destaca, aquello que lo hace resaltar de ente todos, siempre será una sola cosa:

Doloroso.

El segundo mayor, viene oyendo esto desde que empezaron la preparatoria y los hermanos habían desarrollado diferentes personalidades, cuando se metió a clases de teatro, lo había hecho con una finalidad: destacar.

En ese tiempo él no era tan popular como los demás, no era igual de dulce que Totty o tan atlético como Jyushi, Ichimatsu se está insolando cada vez más y el primer y tercer hermano estaba pegados de la cadera, así que sí.

Se había quedado solo.

Ahora, uno diría que esto sería malo y lo es, si esto fuera algo que el hacía para si y no por otros, aparte le gustaba el teatro.

Así de simple.

Decir que había aprendido algo de las largas sesiones de practica y arduo trabajo, es decir poco, Karamatsu había entendido que, en el momento que el reflector se encendiera y las cortinas se abrieran, podías ser alguien más, alguien que deslumbra y deja su huella.

Y eso es lo que hizo.

Actuó.

Durante años el segundo mayor baso su personalidad en lo que él creía sería un gran ejemplo para sus hermanitos y la envidia de su salón, después de todo, quien no encontraría guay a alguien con cuero y lentes oscuros.

Pasaron los años y un día, simplemente se miró en el espejo y casi se pega un susto, sin darse cuenta ya había crecido y el seguía en ese papel.

Ese día se contempló por largo rato, pero con tanta familia y un solo baño, decidió irse antes de que lo tacharan de raro y cuando se disponía a salir por Oden, se encontró un pequeño puesto de espejos de una dulce anciana.

No se necesita un adivino para saber lo que paso después.

Y ahora helo aquí, años después….

El sol se perdía entre los edificios y las farolas de la calle empezaron a encenderse, la brisa que se emanaba mecía suavemente las copas de los árboles y los cabellos de un chico moreno, quien tenía su rostro lleno de vendas y lágrimas que no parecían querer parar.

Ya hacia un rato que aquellas 5 figuras habían desaparecido de su vista y ya solo quedaba el.

Necesitaba calmarse, tenía que respirar, no podía solo llegar a casa cubierto de lágrimas y mocos, ah, pero dudaba que le notasen, si no lo hicieron en todo el día.

La mirada del moreno se apagó y dirigió su mirada al suelo, su mano derecha, que antes estaba tratando de contener el rio que manaba de sus ojos, cayo a su costado, sintiendo un bulto en el proceso, cuando se fijó bien noto que era uno de los tantos espejos portátiles que poseía.

Lo abrió y por segunda vez en su vida, lo que vio lo dejo mudo.

La imagen frente el, no era ni la sombra de lo que una vez fue.

Los cabello, tan cuidadosamente cuidados, por sin ningún lado, la cara llena de heridas y rasguños (cortesía de los gatos de Ichimatsu e Ichimatsu en sí) la nariz roja de tanto escurrir y pegarse contra la banqueta del porche, pero lo que más lo asusto fueron sus ojos, ojos rojos y llenos de ojeras, hace rato que no dormía bien, pero sobre todo ojos sin vida.

aquellos ojos que miraba el lado positivo de todo y a todos, sin importa que, aquellos que jamás juzgaba a primera y se tornaban poéticos cuando se inspiraba miraban las estrellas buscando sus nombres e historias.

Esos ojos agonizan, desde rato.

Nii-san cállate de una vez que no oigo la televisión con tanta frase cursi, vaya si que eres doloroso, baka-nini

¡Doloroso, doloroso, duele! ¡strike! ¡Out! ¡Hustle, hustle! ¡Muscle, muscle!

Te crees mejor que yo, ¡ah Mierdamatsu!, eres un dolor en el culo , haznos un favor y vete a saltar de un puente.

Deberías dejar eso de la moda, duele con solo verte, mejor pote a buscar empleo

¡Ahjajajajj! ¡Basta Karamatsu, m-mis costillas, no puedo, duele, enserio que eres gracioso! Ahora retomando el punto, ¿pachinko o que?

Doloroso

¡Buen golpe Totoko!

Karamatsu, deja de molestar los gatos de Ichimatsu, no vez que los estas haciendo agonizar, enserio que eres doloroso.

¡Qué clase de idiota se enamora de un pez!

Doloroso.

No seas animal y deja de utilizar esos ridículos shorts duelen con solo mirar.

Vez a ese raro? Ni te le acerques, parece sospechoso.

Doloroso.

Mierdamatsu.

Itaimatsu

Muérete ya.

O talvez, ya terminaron de morir.

¿Tanto duele que exista?


HELLOOOOOOOOOOOOOOW!

.

¡No mames! ¡Cuánto llevo si actualizar este pedo! *ve la fecha y se le va el alma a los pies* uh oh… perdón enserio perdón.

No quería dejar esto como algo sin terminar, y mas si se supone que era un regalo (uugh me quiero morir) *se da de topez contra la pared*

Uugh odio mi vida.

Bueno, al menos es mejor tarde que nunca y por el lado positivo, me sorprendió tanto apoyo e interés en este fic, me alegra mucho que le haya gustado y espero poder seguir con esto ya sin tanta interrupción o algún otro problema.

ejeje, los reviews los contesto despues!
ahroa si BYE BYE!