Lamento mucho haberme tardado más tiempo. puedo excusarme pero quieren capítulo. Espero no tener tantos errores y sobre todo que les guste. Saludos.

JillValentine.x.

CAPÍTULO 16.

Candy no quería que Terry la viera llorar, pero no estaba preparada para semejante dolor, y las lágrimas comenzaron a brotar. Podía sentirlas abrasando sus mejillas. ¡Ella no quería que Terry siguiera!

—Es una lástima, ¿verdad? —dijo él con sorna, y Candy quiso gritar por el dolor que estaba sintiendo dentro de su ser—. Tengo… cosas que hacer—. Candy asintió como si aquella fuera una conversación normal, como si los ojos de ella no estuvieran anegados en lágrimas, y no tuviera de nuevo el corazón roto—. Nos estaremos… viendo, esposa —Candy sintió cómo algo se desgarraba dentro de su corazón. ¿Cómo era posible que, luego de haber compartido sólo unos pocos días y luego del tiempo separados, le estuviera doliendo tanto?

Separación. Candy se había ido, y eso había estado mal. Pero no podían estar juntos. ¿Como quedaba Terry?

Después de marcharse para ir hacer quién sabe que cosas con la mujer que amaba, Candy no podía olvidar que la dejara sola, sin importarle lo que le podía suceder. No era que Candy no supiera cuidarse, pero el sentimiento de abandono que había sentido estaba allí. Además estaba lo del matrimonio falso, todo eso y mucho más los separaba. Terry encendió el auto y maniobró para salir del lobby car de la enorme casa de William Andley, y Candy lo vio perderse en el camino. Candy abrió el sobre que le dio Terry, y saco un documento, y la llave la guardo simplemente en su bolso del pantalón. Candy puso una mano en el centro de su pecho, sintiendo como un fuerte dolor la paralizarla… pero era un dolor emocional, le estaba doliendo el alma. Qué fuerza tan poderosa es esta cesación. Reconoció, Candy.

Terry no la había engañado con un matrimonio falso, la prueba la tenía en sus manos. Candy quiere pasar por encima de la realidad e imponerse. Candy mira nuevamente el documento legal. Quiere echar todo por la borda, acabar con todas las amenazas y sobrevivir. Cuando ya pasó más o menos un par de minutos desde que se fue, ella ya tenía los nudillos de sus dedos blancos por la fuerza que estaba usando al empuñar su mano con el documento; y al fin, dejó salir un quejido del fondo de su corazón. Todo el dolor que había contenido salió por fin, y doblándose en el piso, empezó a llorar.

Terry no quería ver sus errores, por qué era más fácil culpar a Candy, antes que aceptar parte de la culpa.Terry se puso la mano en el pecho y por unos minutos se concentró en normalizar su respiración y tsu ritmo cardiaco. La había visto, era ella, tan hermosa, más hermosa ahora con el cabello suelto en ondas que le llegaba a la espalda, le había crecido bastante en ese último año. Ella tan perfecta.

Candy le afectaba de formas que sabía que ninguna mujer debería afectar a un hombre. Hacía que fuera débil. Le hacía necesitar cosas que sabía que no debería necesitar. En cualquier caso, se dijo que no se había casado con ella para tenerla lejos. Terry no estaba bien. Conducía hacia el suite del hotel Inn, pensando en lo injusta que era la vida, en la mala suerte que tenía, en lo patética que se estaba volviendo su situación. No le gustaba, no le gustaba nada sentirse así. ¿Por qué, si él ya se había resignado a que no creía en él amor, Lo que él sintió por Savanna después de que lo dejara, no era ni por asomo a lo que sentía por una rubia de ojos verdes esmeralda. Ah, pero la sensación que tuvo cuando conoció a Candy… Había creído que era real, que esta vez era la buena, la vencida. Pero se había equivocado al pensarlo. Candy al fin y acabó era otra mujer como cualquier otra.

Mi Candy.

No, no era suya, tuvo que recordarse, que nunca hizo que Candy se sintiera suya de corazón.

¿Solo querías su cuerpo, Terry?

Pero todo cambió, y ahora quiero su alma, su mente, sus sueños, anhelos, y su corazón.

Y ese había sido su mantra cuando se dio cuenta de que no saldría tan ileso luego de verla.

Ah, sí.

Terry creía que se había olvidado de Candy en ese año, estaba seguro que lo había conseguido aunque fuera un poco, pero hoy se había dado cuenta de que el tiempo y la distancia no habían hecho más que acentuar su anhelo por ella, Terry tenía un sentimiento muy fuerte por Candy, y se de odiaba por eso, Ahora sabe que su sentimiento nunca pudo difuminarlo.

Y él odió, ¿lo olvidaste?

Esta bien tengo que dejar de mentirme. No es lo que siento dentro en lo más profundo de mi ser.

¿Acaso es amor, Terry?

Estoy perdido.

Después de las palabras que dijiste, Terry ¿Como crees que se siente Candy ahora mismo?

Demonios.

Lo se, soy un imbécil. Perdí el control, sempre ha sido así con Candy dejo de pensar como un hombre hecho y derecho. Candy tiene el poder de desequilibrar mi sensatez.

La tendrás para ti esta noche, ¿lograrás comportarte como un hombre hecho y derecho?

Una parte de mi esta convencido de que no vendrá, y la otra tiene una esperanza.

¿Que harías si apareciera?

No lo sé. Saber que para ella, la familia Andley es más importante que ella misma, me hace un malestar en el estómago.

¿Dejaras de poner obstáculos en Andley Inc?

Quiero Andley Inc, antes de que termine hundiéndose, Los Andley unidos a los Legan, solo llevaran a la ruina a Andley Inc. Y dejará de existir.

¿No crees que Anthony pueda levantar una empresa?

Ese niño de bonito rostro no sirve para los negocios. Además esta casado con una arpía que sera su perdición. Elisa sería capaz de vender a su propia familia sin con eso consigue lo que quiere.

¿Pero tú querías a Andley Inc y acabar con la compañía?

Bueno, en parte si, pero siempre supe que tenía conservar a los empleados y así proteger a las familias que dependen de la empresa Andley, cualquier otro podría importarle un rábano que los empleados se quedaran en la calle.

Es Candy la razón que te llevo a tomar decisiones extremas en las finanzas para Andley Inc.

No

¿Entonces hay un motivo que te llevo a querer destruir a los Andley?

Se trata de tener valores, y a esa familia no conocen la compasión y misericordia. Nadie se atrevía a enseñarles que no pueden pasar encima de las personas solo por qué su posición es diferente...

Pero no todos los Andley son así.

Los que yo conozco son lo peor

¿Y, cuál es ese motivo, para odiar a los Andley?

Los hermanos Legan son protegidos de William Andley. Di mi palabra a una mujer que su pena no quedaría impune.

Terry recordó el día que encontró a Dorothy, su ama de llaves del ático que Terry tiene en Nueva York. Dorothy estaba tirada en cualquier esquina en un estado lamentable. Nunca imagino lo que la chica había pasado para estar allí. Hasta que la muchacha le contó que había trabajado para los Andley, Dorothy

—Sobra decir que fui demasiado ingenua —le había dicho Dorothy con su historia, acercando el pañuelo que Terry le había ofrecido a su nariz—. Él se presentó ante mí como el auténtico príncipe, como el hombre que toda mujer habría elegido para pasar el resto de su vida. Me llevó a conocer una casa que quería comprar para mí y nuestros hijos… ¡¡Incluso llegó a ponerle nombre a los hijos que supuestamente tendríamos!! Me hizo regalos caros. Hasta que un abogado me visitó un día para darme la noticia. Yo no sabía, no tenía ni idea de que mis padres, al morir, me habían dejado un fideicomiso que debía cobrar cuando cumpliera veinticinco años. Cuándo se lo conté a Neil él me pidió matrimonio. Terminé pensando que era la mujer más afortunada sobre la tierra, y que sería una auténtica estúpida si lo rechazaba. Neil consiguió que le firmara un poder. Después Neil no llegó a buscarme, y a la mañana siguiente, tampoco… Él simplemente dejo de buscarme—. Ella rio y lloró al tiempo, Terry la vio temblar y secarse las lágrimas—. Hasta que lo encontré y lo enfrente, y me he arrepentido por qué ese día me violó, después de terminar, Legan le dijo que ya solo le servía para dar servicios de prostitución. Dorothy después de decirle a la señora Elroy, Neil la habia hechado al a calle, y con amenazas de lo que podía suceder si decía semejante mentira, Dorothy había intentado hablar con los Andley pare Elroy no le creyó.

Terry la había tratado de convencer a Dorothy para que denunciara a Neil Legal, pero Dorothy se negó a quedar expuesta, por qué estaba segura de que sería inútil. La justicia cuando se enfrentaba a las familias poderosas perdían toda autoridad, y nadie evitaría que Neil Legan saliera inmediatamente, Terry tenía que admitir que eso era verdad. Terry no tenía poder suficiente en América para pasar por encima de los corruptos. Otra cosa sería si estuviera en Inglaterra. En Inglaterra Terry tenía los medios suficiente para tratar con gente como Neil Legan, Al saber que a Dorothy no tenía familia, Terry le ofreció un trabajo estable y bien pagado. Dorothy no llego a conocer a Candy, pero si conocía a los nietos del señor William. Dorothy estaba un poco enamorada de Anthony. Aunque ellos nunca la vieron. Y no tenían por qué importarles lo que la pasará a ella, por eso se había ido de Chicago buscando trabajo en diferentes estados, por la falta de recursos Dorothy no comía, no tenía un lugar en donde dormir y sentía que era el fin para ella, Nunca imagino que en Nueva York encontraría a alguien tan caritativo como Terrence GrandChester.

Candy se sintió intranquila de ir a su empresa, y regreso adentrándose a su casa y, al llegar al salón se encontró a William sentado en el sofa. A Candy le recorre una oleada de terror en cuanto ve el rostro pálido y casi inconciente de su padre.

—¿Papá qué ocurre? —Candy preguntó alarmada. William intentó calmarla, pero su respiración irregular no le permitía hablar. Como si lo hubieran pinchado. Rápidamente, Candy se puso en marcha y aviso a Ana, la empleada, que iba llegando justo en ese momento para cuidar a William. Candy habia contactado a Ana para que mientras que ella estuviera en la oficina, su padre no estuviera sólo.

—Llama al doctor Stuart. —Dice Candy nerviosa. —Dile que vamos al hospital, mi padre esta mal. mientras Candy hablaba con Anna, al mismo tiempo llamaba a la ambulancia, cuando término la llamada, Candy puso su teléfono móvil sobre la mesita, y afirmó:

—Papá nos vamos para el hospital. Como William no tenía fuerzas, no rechistó y, veinte minutos después, Anna la empleada, miraba como se alejaban, en ese momento el teléfono de la casa timbro. un momento mas tarde, Anna reconoció la voz, por que anteriormente la empleada le comunico a William a esa persona y escuchaba que se hablaban con cariño. Un momento después Anna comunica al interlocutor la situación del señor William, y el hospital al que se dirigían Candy y William. Por otro lado, Candy se olvido completamente de que tenía que encontrarse con Terry esa misma noche.

Mientras iban en una ambulancia camino del hospital iban cogidos de la mano. Candy quería comunicarle todo su cariño. Nada más llegar, a William lo llevaron a urgencias, y le pidieron a Candy que esperara. Candy está asustada, se sienta en una de las sillas a esperar mientras lágrimas empezaban a salir de sus ojos,.

El tiempo pasaba y Candy no tenía noticias ni sabia nada de su padre. Candy se siente desesperada. Después de dos horas. Candy se estaba retorciendo las manos, nerviosa mientras caminaba de un lado para otro Cuando, minutos después, la puerta de la salita privada se abrió, y para su sorpresa apareció Anthony. Rápidamente, se quedó inmóvil. Él se acercó a ella y la cobijó entre sus brazos. Durante varios minutos permanecieron en silencio. Él la acunó entre sus brazos, cuando sintió que se desmoronaba.

—Tranquila, pequeña. Tranquila. Candy lloró. Lloró sin parar durante más de media hora seguida y, en cuanto Anthony consiguió tranquilizarla, la miró a los ojos, y se disponía a hablar cuando la puerta se abrió de nuevo y un médico se dirigió hacia ellos. Cogida de los brazos de Anthony, Candy escuchó lo que el médico decía. Las noticias no podían ser más desalentadoras. El tumor que William padecía se había esparcido, y de momento tenía que quedarse ingresado. En cuánto William estuviera estable lo subirían a un cuarto y Candy podría verlo. Fue entonces que Candy pudo analizar todo lo sucedido ese día. Candy hasta se sintió agradecida con Terry, si él no se hubiera aparecido, para decirle todas sus amenazas, por que la situación de su padre habría sido peor.

Candy descubrió que sus sentimientos por Terry no habían cambiado ni un poco, todo lo contrario, Nada más tuvo que mirarlo, para que sus sentimientos salieran a flote, Candy sacude la cabeza con desaprobación, la sensatez se niega a ir por ese rumbo. Candy mira a Anthony y se preguntaba cómo había llegado y lo más importante como la encontró. Candy se queda observándolo.

¿ Sigues albergando sentimientos por tu primer amor?

Bueno, fue mi ilusión de la adolescencia, y siempre lo amaré. Anthony es y será alguien especial en mi corazón.

¿Aunque te traiciono con Elisa?

Ella lo amaba primero, y yo no tome en cuenta su sentimiento. Apesar de que Elisa y yo no somos amigas, y ella me miré como su rival. Yo solo le deseo que sea feliz de verdad.

Candy Cierra el Capítulo de Anthony.

—¿Como llegaste aqui? Candy le pregunto a Anthony después de un momento.

—Hable con él abuelo, mejor diría el abuelo me llamo —Candy lo vio inquisitiva—. Fue después de que te marchaste de Nueva York, Él llamo para saber lo que había pasado en la junta y le conté que fuiste toda una gerrera, Candy sonrie— hoy simplemente hize una llamada, y Anna, tú empleada me dio la noticia, asi que me vine lo más pronto posible.

—¿Alguien más esta enterado? -—Pregunto Candy temiendo encontrarse a Neil o la tía abuela Elroy.

Candy Sabía que la tía Elroy estába molesta por lo sucedido con Terry, La situation que enfrentaba la empresa no podía pasar desapercibida.

-—Bueno, Archive viene en camino —Candy abrió los ojos como platos. — Él aparte de mi, nadie mas sabe —Dijo Anthony para tranquilizarla. —Él abuelo me pidió no decirles a los Legan, no los quiere cerca de ti, ni mucho menos deseaba ver a la tia Elroy. --Candy entendió que su padre lo hacia por ella, pero Candy no sabe como sentirse. Después de todo ellos eran su familia de verdad.

Candy decide hablarlo con su padre en cuanto tuviera mejor salud. Lo primero era que William se recuperara, y Candy lo deseaba más que nada en la vida.

—Candy —Anthony habla con cautela. —Los abogados me dijeron que GrandChester detuvo todo y se retiró. Candy abre los ojos impresionada.

—¿Qué?

Candy recuerda la amenaza de Terry.

«Puedo ser indulgente contigo si haces todo lo que quiero y lo que quiero es tenerte en mi cama».

¿Terry estaba dando por sentado que iré ? Pero que pasara cuando sea evidente que no iré... ¿Cumplirá todo lo que dijo?

—¿Que ocurrió entre ustedes Candy? —Anthony preguntó directamente.

Se oían rumores en la Andley Inc, en los restaurantes, y centros comerciales distinguidos , y aunque Anthony no se los creía, le preocupaba que Candy se sintiera incómoda. Candy no le había dicho con detalles lo que había ocurrido para que dejara a Terry, pero sabía por experiencia que Candy no perdonaba una infidelidad. Y Anthony como todos sabían que GrandChester tiene una amante, y que no oé importa que lo vean pasearse con ella.

—No tiene importancia, Anthony.

—¿Que está sucediendo? Por qué Terry primero quiere quedarse con Andley Inc, y de pronto apareces tú, y a los pocos días decide dar marcha atrás.

All sentir el tono preocupado de Anthony, y la advertencia, velada. Candy no supo que decirle, por que detrás de las palabras había muchas preguntas que Candy no piensa responder, por que Anthony es el menos indicado para opinar en su relación con Terry. Candy no era consiente de que ella es la esposa de Terry.

Dios bendito. Tanto por pensar. Decisiones por que tomar, y miedo a equivocarme. Extraño mi vida tranquila.

¿Cual, Candy?

Candy no sabe qué decir. Pero si sabe que nunca a tenido una vida normal, con dos padres, tíos, hermanos y todo el árbol genealógico. Candy se siente sola muy sola de pronto.

—Nena… Los periodistas dicen que dejaste a Terry por qué te fue infiel— explicó Anthony, y regreso a Candy del abismo en el que empezaba a caer—. De alguna manera se enteraron de tu regreso, y ya ha salido en todas partes.

—¿ Qué ? — Candy Grita sorprendida —. ¿Cómo es eso posible? ¡Creí que sería un secreto!

Lo que me faltaba . Pues bien Terry quería estar con su amante, eso me da la excusa para mantenerme lejos.

Cómo a las 2:00am el doctor les informó que habían llevado a William a la planta de quimioterapia. Una vez el médico se marchó, Candy se sentó en una de las sillas y, tras coger aire, Candy se repite a sí misma:

—No puedo llorar. No debo llorar. Dolido al verla de ese modo, Anthony la abrazó, pero Candy, deshaciéndose de sus brazos, le clavó la mirada y sentenció:

—Ahora no puedo llorar. Sin hablar, Anthony asintió. Como bien podía advertido William, Candy luchaba contra sus sentimientos, y creyó que debía dejar que Candy continuara. Por ello, tendiéndole la mano dijo:

—Ya eres fuerte, pequeña. En silencio, Candy y Anthony estuvieron por casi mas de una hora y, cuando después que les avisarán que William estaba en una habitación. Candy y Anthony fueron inmediatamente. Cuando entraron en la habitación, vieron a William tumbado en la cama con una mascarilla puesta.

William estaba agotado, pero le tendió una mano a su hija al verla entrar y preguntó preocupado con un hilo de voz:

—¿Cómo está mi hija? Ella se apresuró a acercarse a él y, besándole la frente, murmuró:

—Ahora que tú estás bien, mejor. William sonrió y, mirando con amor a aquella rubia que tanto se preocupaba por él, susurró:

—No sé qué he hecho para que me quieras tanto. Candy le cogió la mano y, besándole los nudillos, respondió:

—Simplemente, quererme tú a mi.

Horas después, llego Archie también allí. Había sido recibir la llamada de Anthony y coger el primer avión para llegar cuanto antes al hospital. Estaba preocupado por William, pero sorprendido ver lo diferente que estaba Candy, y el cariño con que trataba al abuelo William. Archie observo cómo aquella niña que habían conocido en su adolescencia, parecía ser más que hermosa, toda ella destilaba inteligencia, fortalesa, paz, y amor a William . Aquello le gustó, Candy se merecía todo lo bueno del mundo. Tenía mucho tiempo de no saber nada de su familia. Aunque ahora viendo la tristeza y preocupación en sus ojos, era desalentador. Archie no tenía tiempo en ver noticias de farándula. Cuándo Anthony le comunico la situación de la Andley Inc, atravez de un correo electrónico, Archie no se lo podía creer. Él estaba dispuesto a levantar el negocio familiar, ese era su mundo y se manejaba a la perfección. Cuando se habían enterado hacia muchos años que el abuelo William se iba a un viaje de negocios, y Anthony tomo su lugar, Archie comprendió que por mas que hubiera hecho una carrera y tuviera un título de MBA, El mundo de los negocios no era lo suyo, Anthony habia tomado una decisión y como Candy no pensaba separarse del abuelo William.

" Razonable". Archie era el mejor para tomar su lugar.

Terry había dejado el hotel cuando se hizo evidente que Candy no llegaría. Sin Terry embargo tuvo que dejar a Candy tranquila por el momento y viajar. El abogado de los GrandChester lo necesitaba en Inglaterra urgentemente.

Savanna estaba enfadada sin saber nada de Terry, y decidida a todo consiguió la información de Candy. Savanna creía que iba a encontrar allí a su hombre. Savanna no pensaba permitir que Terry la dejara.

Elisa no estaba de mejor humor. Aunque Elisa desconocía el paradero de Anthony.P Solo por el momento.

Terry habia dado la orden a Jefferson de poner vijilancia a Candy. Quería estar enterado de todos sus pasos. Terry no iba a perderla a hora que la habia encontrado.

El fin de semana, Candy, junto Anthony, y Archie se preocuparon por hacer que el abuelo William se recuperara.

Candy y Archie decidieron bajar a tomarse un café. Y, en vez de hacerlo en el ascensor, decidieron ir por la escalera.

De pronto, unos chillidos agónicos de una mujer que parecían provenir del piso de abajo llamaron la atención De Candy.

—Pobre familiar a saber que estan pasando. Solo de oír es doloroso.

—Ni que lo digas —musitó Candy. Mientras seguían bajando, los lloros proseguían. Entonces, al llegar a la planta, Candy se detuvo. Aquella voz le sonaba. ¿Dónde la había oído antes? Y, sin pensarlo dos veces, en vez de continuar bajando por la escalera, echó a andar por el pasillo en busca de aquellos lamentos.

—Candy, ¿qué ocurre? —Pregunto Archie cogiéndola de la mano. Candy lo miró.

—No lo sé. Pero conozco esa voz.

Caminando apresuradamente por el pasillo Candy se detuvo al doblar en la esquina, se paró en seco y, llevándose la mano a la boca, murmuró:

—No. Dios mío, no. Candy sintió un dolor en el pecho y, con lágrimas en los ojos, siguió caminando.

--Candy... Dice Archie siguiendola preocupado.

La mujer que lloraba desconsoladamente a escasos metros era la abuelo de jimmi. Un par de enfermeras la asistían con cariño, intentaban sentarla en una de las sillas que había en el pasillo, pero era imposible, la mujer estaba fuera de sí, llorando rota de dolor.

—Mi niño. Mi precioso niño se me ha ido. Mi niño..., mi niño... Las lágrimas comenzaron a correr más rapidas por las mejillas de Candy. Era imposible que el corazón no se te encogiera ante un caso así, y tan sólo fue capaz de abrazar a aquella mujer. No podía hacer más.

Aquella noche, el hospital lloró en silencio.

Tres dias después Candy supo que Jimmi solo tenía a sus abuelos, y el cáncer que termino con su vida no tenía cura. Candy cubrió los gastos del niño y ayudo a los abuelos de jimmi. Candy tuvo que llorar en silencio y le pidió a Archive guardar silencio. Candy tenía que ser fuerte para William. Incluso en los momentos más oscuros, la vida sigue...

Una semana después, William fue dado de alta otra vez. Parecía que con la nueva medicación todo empezaba a estar en un relativo orden. Incluso los doctores se sorprendieron por su rápida mejoría, y todos sonrieron al ver cómo pasaban los días y dejaba el bastón aparcado para andar, lentamente pero con normalidad.

Los días pasaron y William estaba bien y en casa y eso era lo único que a Candy le importaba.

El jueves, mientras Candy leía una revista, sonrió al ver los colores del pelo de las excéntricas y algunas cantante de Rock urbano. Candy cerró la revista y, tras hacer una llamada de teléfono, cogió su bolso.

—Levanta. Sorprendido por su repentina aparición, William mira a Candy.

—Vamos —dijo Candy—. Tenemos que ir a un sitio. Veinte minutos más tarde, cuando llegaron frente a un spa, William preguntó:

—¿Qué hacemos aquí? Candy sonrió.

—Creo que querías cambiar el estilo de pelo , ¿no? William mira a Candy alucinado porque se hubiera tomado aquello en serio, William suelta una carcajada, pero más sorprendido se quedó cuando ella afirmó:

—¿Sabes una cosa? Yo quiero llevar el mismo estilo que tú. Dos horas después, ambos salieron de la peluquería con el pelo de colores . La gente los miraba al pasar, pues pocos llevaban ese color tan estrambótico.

—En la diferencia está el gusto — Candy dice encantada. Al oírla, William río con ganas.

—Muñeca... —murmuró—, cada día estás más loca. Cuando llegaron a casa, se dirigieron a la cocina y William con un bolígrafo tachó de su lista de deseos «Cambiar el estilo del pelo de ». Sin duda, ¡ya lo tenía!

Anthony, y Archie miraron extrañados el cambio de Candy y el abuelo William. Explotaron en risas cuando William les contó divertido de la locura de Candy y su lista. A los pocos días su pelo regreso al color original.

No habría una cena como en cualquier navidad. Los hombres de la familia habían organizado una parrillada en el jardín, y Candy estaba afuera alrededor del calor, disfrutando y dejándose mimar, era la única mujer. Aunque en realidad solo era William, Archie, Anthony, lo gracioso es que más que cena, habían hecho una fiesta para cumplir otro deseo de William. Los bocadillos que se habían dispuesto a lo largo de una mesa. La música estaba alta, y no había invitados más que ellos. Lo que les daba disfrutar de esa paz, era que se encontraban lejos de todos, en un lugar que no revelarían.

Candy quería que su padre cumpliera sus deseos. No le importaba las consecuencias que sabía iba a enfrentar cuando regresaran.

En cuanto terminaron de comer, de pronto William se levanta apoyándose en el respaldo de la silla, cuando Candy, Archie, y Anthony lo miraron, empezó a hablar.

—Desde el día que comencé a planear mi partida, llevo pensando qué decir y, si os soy sincero, todavía no lo sé. —Todos de quedaron en silencio, y William prosiguió—: Quiero que sepáis que hoy está siendo un día muy bonito y feliz para mí porque estoy junto a vosotros, junto a las personas que me quieren por como soy, y no por quién soy. Como sabes, antes fe venirnos a esta travesía hable con mi notario, y he hecho ciertos cambios en mi testamento, Candy. No quería hablar de aquello. No quería ni pensarlo.

—No me mires así —pidió William riendo—, tenía que hacerlo. Candy niega sacudiendo la melena. Anthony no dijo nada, y Archie al ser un hombre de negocios puso mucha atención, William apoya la cabeza en la butaca, siguió mientras miraba las estrellas:

—Candice has sido una hija increíble, mi personita especial, mi cómplice, mi compañera, mi amiga, y también tus locuras. Contigo aprendí muchas cosas y me di cuenta de muchas otras. Sin ti nada habría sido lo mismo, porque eres verdadera y auténticamente maravillosa. Gracias por estar a mi lado y por ser una guerrera. Con esto quiero decir que lo significas todo para mí y que te quiero porque eres la mejor persona que conozco, la menos interesada, la más cariñosa, la más dulce, la más cabezota, y podría seguir y seguir diciendo cosas de ti y nunca acabaría.

—Papa te quiero y, por favor, para ya —murmuró Candy conteniendo las lágrimas a duras penas, mientras por debajo de la mesa apretaba la falda que llevaba ese dia. Cogiendo fuerzas, William volvió a hablar.—Y la vida continuó dándome alegrías al aumentar mi familia con estos hombres que estáis hoy aquí. Y ¿sabéis por qué? Porque son como los buenos libros, no es necesario tener muchos, sino tener los mejores, y eso sois vosotros: ¡los mejores!

--Sin embargo Candy, sé que tú harás posible todo lo que yo no he podido. Llenarás mis casas de amor, de vida y de alegría, y por eso he decidido que sean para ti y te plantees dejar. de sentirte responsable por todos y te dedicaras a vivir, junto al lado del hombre que amas.

—¡¿Qué?!

William la miró. Candy lo observaba con los ojos abiertos como platos y, antes de que dijera nada más, William siguió:

--Vosotros sois mi familia y nunca os estaré lo suficientemente agradecido por todo lo que me habéis dado. Vosotros me enseñasteis a ser la persona que soy, a diferenciar el bien del mal y a saber quién era mi familia, sin importar cómo se hubiera formado, porque, como bien dicen, la sangre te hace pariente, pero sólo la lealtad y el amor te hacen familia. Los tres sonrieron emocionados. Sin duda sus palabras les llegaron al corazón.

La vida se envejecía poco a poco para Candy. Cuando vio que su padre salía del comedor, sin poder contenerse más, Candy se levantó y, apoyándose en la barandilla, dejó que las lágrimas manaran. No estaba siendo un día fácil para ella, y aquello último le había llegado al corazón. Al verla, Anthony se levantó también, se acercó a ella y, con toda la delicadeza del mundo, la abrazó con un gesto protector.

—No puedo llorar —sollozaba Candy con pena—. Le prometí que sería fuerte, que no lloraría, pero me cuesta mucho, demasiado.

Candy mira a Anthony que la observa con interés.

Si era cierto lo que se adivinaba en las palabras del abuelo William, Candy había pasado por mucho en esta vida, lo que hacía aún más admirable que ella siguiera siendo este ángel luminoso,. Anthony supo que Candy le atraía más que cuando habían sido novios y eso lo desconcertaba.

Candy se separa de Anthony y se va a su habitación.

--Estas casado con Elisa, Anthony. Archie le recordó antes de irse también a su habitación.

Los siguientes días, todo fue paz, amor, y tristeza. William cumplió otro de sus deseos acompañado por Archie, Anthony, y su hija. Los cuatro gritaron con todas sus fuerzas en la cima del valle de Yosemite. Rodeados fe prados, flores silvestres y El Capitán, una pared de granito prominente que se eleva desde el valle y es uno de los destinos de escalada en roca más famosos del mundo. Half Dome. Candy queda maravillada por; Dos ríos salvajes y pintorescos, Tuolumne y Merced, los Ríos que comienzan en el país alto de Yosemite y fluyen hacia el oeste hasta el Valle Central de California. Candy y William pudieron experimentar el parque desde 800 millas de senderos, aunque no hicieron las caminatas, pero si recorrieron 282 millas de carretera en el automóvil de William.

El día después de año nuevo, William empeoró. Se despertó en la cama sin poder respirar y rápidamente Candy lo llevó al hospital. Allí lo estabilizaron enseguida pero, cuando hablaron con Candy, a ella se le cayó el alma a los pies. El empeoramiento de su padre era grave y, según los médicos, debían estar preparados para lo peor. Aturdida, Candy no podía ni hablar. Aquellas palabras eran las que nunca habría querido oír.

Continuará...