¡Hola!

Les traigo un nuevo One-Shot

02-11-2020


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-¡Ugh!-la mueca de asco en mi rostro fué evidente.

-Shh.-Kakashi sensei sin siquiera voltear a ver lo que pasaba me silenció. No era para menos, se encontraba leyendo su preciado libro y cuando este lo hacía no había poder humano que le hiciera despegar la vista de él. Observé a Naruto dormir tranquilo. Nos encontrábamos de regreso de una misión en la cual hicimos distintas tareas, desde cuidar y atender una pequeña granja hasta ayudar a construir casas y aunque estábamos cerca de Konoha, un descanso era bien merecido.

-No creo que sea la mejor manera de dormir, se podría lastimar-intenté refutar para acomodar al rubio, pero este en lugar de cooperar, me jaló aún dormido para usarme de almohada.

-¿¡QUE TE PASA IDIOTA!?-no pude evitar gritar. No sabía si lo hacía para burlarse de mí enfrente de Kakashi Sensei y Sasuke-kun o porque realmente quería usarme de almohada.

-Shh-ahora el pelinegro me silenció. No pude evitar hacer otra cosa más que obedecerle.

El apuntaba hasta el Jounin del equipo quien se había quedado dormido con el libro en las manos. Era la primera vez que lo veíamos dormir desde que estábamos de viaje pues este siempre estaba alerta. Regresé toda mi atención hacia Naruto quien dormía tranquilamente y aún intentaba usarme como almohada y me sentí un poco mal. El pobre chico siempre era menospreciado pero verdaderamente tenía algo especial. Intenté quitarme su brazo de encima con cuidado. Una vez lo logré observé al rededor. Era temprano pero aún así debían faltar pocas horas para que se ocultara el sol.

Me giré para observar a Sasuke-kun. Este aunque no estaba dormido mantenía ambos ojos cerrados y un kunai en la mano. Aunque debía admitir que se miraba muy apuesto de esa manera, había algo en su semblante que transmitía paz y por un segundo creí ver una sonrisa.

Me levanté. Y aunque intenté llamar su atención no abrió ni un sólo ojo para ver a dónde iba.

-Iré por allá...-susurré, pero al no tener respuesta me sentí idiota. Él probablemente ya se había dormido y ahora yo debía buscar un lugar con amplio campo de visión en caso de algún ataque. Si bien no me gustaba alejarme demasiado de mis compañeros también me gustaba estar silencio a solas.

El crujir de una rama llamó mi atención y volteé. Con su rostro tan inexpresivo como siempre se acercó a mí.

-¿Sasuke...?-dejé la pregunta en el aire y me asomé a mi alrededor, Kakashi seguía dormido a lo lejos y Naruto aún estaba dormido. El aún en silencio se acercó a mí y se recostó en mis piernas. Me quedé hecha piedra un segundo. Era otro de esos momentos, donde ambos estábamos juntos, en paz. Realmente podía sentir a un Sasuke tranquilo, relajado. Tomé una de las flores a nuestro al rededor y la pasé por su rostro. Noté como su rostro se contraía en molestia y alejé la florecita blanca de su rostro, para llevarla a mi nariz y olerla. Su olor era bastante agradable, dulce pero sutil, la llevé a mis labios para después posar aquella margarita en los labios de Sasuke.

¿Algún día lo nuestro podría ser?