Este fic participa en el Fictober 2020 del grupo "Yo también estoy esperando otro capitulo de Muérdagos y Mortifagos"
Día 2: Peeves
Resumen: Cada casa celebra el día de Halloween de la forma en que se de honor a su casa, bailes, cenas, stories, ¿valor ?. ¿Y si lo que logras es quedarte encerrada toda la noche con quien se declara de forma repentina? No es una mala forma de pasar una noche de Halloween.
Descargo de responsabilidad: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen. El universo es propiedad de JK Rowling.
Halloween, día de "truco o trato" para los niños, día de fiesta para los alumnos mayores y para los poltergeists de la escuela, un día para desatar su naturaleza.
Cada casa dentro del castillo de Hogwarts, tenía una forma diferente de celebrar esa fecha, los Slytherins se les permitía hacer un baile de disfraces dentro de su sala, los Hufflepufs tenían una cena con las recetas favoritas de su fundadora, los Ravenclaw se disfrazaban para contar leyendas e iban a presentar sus respetos a la Dama gris, quién les contaba historias sobre la fundadora de su casa y los Gryffindors hacían actividades que demostrarán su valor de diversas formas, los de último año debían elegir la actividad, pero este año, a pocas horas de celebrar un Halloween más dentro del castillo, los Gryffindors no sabían que la actividad realizar.
Ron: ¿Alguien tiene alguna idea? No podemos ser la primera generación que rompa la tradición.
Harry: Al parecer lo seremos. Hemos probado nuestro valor en una guerra y no se nos ocurre una actividad para realizar en nuestro último año en Hogwarts.
Todos quedaron en silencio cuando de repente Lavander soltó un chillido que no llegó a ser un grito.
Lavander: ¡Hagamos un reto de valor en la torre de astronomía, habrá que lanzarse e invocar su escoba!
Hermione estaba metida en su lectura cuando el chillido la desconcentró, se limitó a rodar los ojos y decirle a la insoportable de su compañera - Eso ya se hizo y murieron dos Gryffindors que competían entre ellos y ambos se negaron a invocar a su escoba si el otro no lo hacía. - Hermione volvió a su lectura y una muy indignada Lavander volvió a tomar asiento.
Lavander: Al menos yo doy ideas y no mató el entusiasmo de las fiestas.
Ron tomo su mano y consoló a su novia.
Ron: No te enojes Lav-Lav, es solo que ya se ha hecho de todo, las generaciones anteriores nos han dejado sin ideas ni oportunidades.
Neville: Ummm ... Ya se ha probado el valor por todos los medios y actividades mágicas, pero nunca por juegos muggle.
Harry salto de su asiento y tomó a Neville de los hombros - ¡Eso es! ¡Neville, eres un genio! Los muggles tienen cientos de actividades por las cuales prueban ellos su valor. Hay tantos juegos que probar.
Ron: ¿Cómo cuáles?
Harry: Ummm ... No lo sé, en este momento no se me ocurre ninguno. - Se sonrojó por todas las miradas de sorpresa por su intenso exabrupto y posterior retraimiento al no tener ideas.
Hermione: Podemos jugar a las escondidas, a los encantados, una búsqueda del tesoro, pero para las dos últimas se deberán hacer equipos y para la búsqueda del tesoro habría que pensar cuál sería el tesoro y no tenemos tiempo para pensar cuáles serían las pruebas que te lleven al tesoro.
Todos se emocionaron por la respuesta de Hermione, la sala común empezó a llenarse de cuchicheos ante las palabras de la chica.
Lavander: ¿En qué consiste jugar a las escondidas?
Hermione: Como su nombre lo dice, consiste en esconderse y esperar a que no te encuentren, si te atrapan en tu escondite, debes ayudar a la persona que te encontró a buscar a los que siguen escondidos. Si eres la persona que a cargo de busca a quienes se esconden, debes de rastrear sala por sala, puedes hacer uso de "trucos", hay quienes al entrar a una sala vacían gritan "¡Ya te vi, sal de ahí!" Y los ilusos salen de su escondite.
Ron: ¡Eso es trampa!
Hermione: No, no lo es, es perfectamente válido, si bien, él no te encontró, la otra persona se habrá descubierto delante del "buscador" - Hermione sonrió ante las miradas emocionadas de sus compañeros.
Neville: Esas son as cosas que de verdad deberían enseñar en estudios muggle.
Todos soltaron una carcajada ante lo dicho por su compañero, muchos estaban de acuerdo y lo expresaban, Lavander solo se limitó a asentir, pues, aunque estaba celosa de la idea de su compañera, estaba entusiasmada por participar en el juego.
Ron: Está decidido, los Gryffindors jugarán a las escondidas, hay que llamar a los demás e informales sobre la decisión. - Ron estaba muy emocionado, ahora estaba seguro de que no serían la única generación sin participar en las actividades de Halloween.
Harry: Espera, aún no hemos fijado las reglas. Así lo juegan los muggles, pero nosotros no podemos jugar igual y somos demasiados jugadores.
Hermione: Harry tiene razón, si me permiten, ya tengo una idea de cómo modificar el juego, pero debemos elegir quién será nuestro "buscador". ¿Algún voluntario? - Hermione miró a todos sus compañeros y vio a Ron alzar su mano.
Ron: Suena divertido y esconderme toda la noche no parece divertido, la idea de ser la causa de los nervios de los demás suena emocionante. Ya estuve escondido durante la guerra, ahora quiero ser quien busque a los demás. - La mirada de Ron mostraba emoción y locura, algo que superaba a la de los gemelos.
Hermione trago en seco: B...bien, tenemos buscador. Cuando los buscadores usarán una pulsera roja, para que quienes se esconden los distingan. Ron, te comunicaras con tu grupo de buscadores por medio de patronus, así te reportaran los nombres de a quienes han encontrado. ¿A qué hora empezará el juego y a qué hora terminará?
Padma: ¿No sería más emocionante si empezará a las 12 de la noche? El que llegue a las 6 de la mañana sin ser encontrado, gana. A las 6 en punto, todos los buscadores deberán estar en la sala común y recibirán a aquellos quienes hayan logrado terminar el juego.
Hermione: Suena bien, solo debemos avisarle a la Profesora McGonagall. Avisen al alumnado que los esperamos en una hora en la sala común.
Oficina de la profesora McGonagall.
Hermione tocó la puerta de la oficina de su profesora favorita. Estaba muy emocionada, hacía años que no jugaba a las escondidas, los niños del mundo muggle siempre pensaron que era muy rara, así que no la invitaban a jugar con ella, solo jugaba cuando veía a sus primos, pero debía esperar hasta las vacaciones y había veces que ni así podía verlos. Nunca esperó poder volver a jugar y menos aún en el mundo mágico.
Se escuchó un "Pase" que venía de la oficina de la profesora, Hermione pasó con una gran sonrisa.
Hermione: Buenas tardes, profesora. Quería informarle que ya se ha elegido una actividad para el día de Halloween.
Profesora Mcgonagall: Excelente Srita. Granger. ¿Qué han elegido? Confío en su buen juicio para que la actividad no sea contra las reglas y mucho menos atente contra sus vidas.
Hermione: Es un juego muy seguro profesora. Jugaremos a las escondidas, es un juego muggle. - Hermione se le quedó viendo a los ojos a la profesora como esperando que supiera que si querían romper una regla. - Respecto a las reglas... Queremos que el juego inicié a las 12 de la noche y termine a las 6 de la mañana.
McGonagall se quedó mirando fijamente a la joven, con una ceja arriba. Hermione ya sentía venir su negativa.
Profesora McGonagall: De acuerdo, se lo informaré al director Dumbledore. - Hermione se quedó con la boca abierta, no lo podía creer, McGonagall sonrió. - Srita. Granger, el día de Halloween es un día importante para cada casa. Los jóvenes han vivido una guerra la cual les robó ilusiones y el hecho de que la actividad que este año se realizará sea un juego, me provoca una gran ternura para con mis estudiantes. Avisaré también a los fantasmas, no puedo asegurar la no intervención por parte de todos los fantasmas, pero se les advertirá que no deben molestarlos o causarles problemas.
Hermione salió feliz de la oficina de su profesora, tanto, que no se dio cuenta en que momento empezó a correr hacia su la torre de Gryffindor. Cuando dobló en una esquina se dio de frente con otro alumno el cuál no le dio tiempo de ver y menos de distinguir, se sintió caer y cerro los ojos, inesperadamente el alumno con el que choco la atrapó antes de tocar el piso, ella seguía sin abrir los ojos.
- Abre los ojos Granger, no puedo dejar que otras personas vean que he salvado a la amiga de Potter. – Al escuchar su apellido, abrió los ojos, ¿Theodore Nott la había ayudado?
Hermione: Gracias Nott, disculpa, no quise chocar contigo y no estoy muy segura de que la palabra adecuada sea salvar sino ayudar. Aún así, gracias y disculpa.
Theodore: De nada.
Sin más, Nott retomó su camino. Nunca le había visto otra expresión en su cara que no sea indiferencia y esta vez no fue la excepción, tampoco recordaba que la hubiera molestado antes, así que no había razón para no agradecerle el haber evitado que se hiciera daño. Dejó el asunto olvidado y retomó el camino hacia su sala común, tenía una gran noticia que darles a sus compañeros, ya había pasado mas de una hora, seguramente ya estarían diciendo las reglas del juego.
Cuando entró a su sala, solo se escuchaban risas de emoción y a un muy cansado Harry pidiendo silencio para continuar con las reglas de la actividad. Los pocos niños de primero eran los mas emocionados, ellos y Ron, en el cual no se tenía que usar oclumancia para saber que estaba pensando en mil maneras para ganar el juego, para él sería un juego de cacería.
Harry: ¡Chicos, por favor! ¡Así no terminaremos con las instrucciones del juego!
Hermione: ¿Has intentado un sonorus?
Harry: No quiero llegar a esos extremos. ¿McGonagall aceptó?
Hermione: Si, dijo que se lo informará a Dumbledore. ¡Quien no preste atención, no participará en la actividad de Halloween!
La sala quedó en silencio, las caras de todos estaban implorando por participar.
Harry: Así esta mejor. Como les decía, el juego consistirá en esconderse, aquel que sea encontrado, deberá unirse al equipo de los buscadores y usar una pulsera roja, así, quienes aún se esconden, lograran distinguirlos de los que no lo son. El juego iniciara con un solo buscador, Ron será el buscador principal – Todos voltearon a ver al pelirrojo quien se veía de lo más emocionado y eso puso nerviosos a muchos - y el líder de ellos, cuando un buscador encuentre a alguien, este deberá enviar un patronus a Ron informándole el nombre de la persona que se integra al equipo y el lugar en el que lo encontró. Para aquellos que aún no saben invocar un patronus, pueden pedirle a alguien mayor que avise por ustedes en caso de encontrar a alguien. La actividad iniciará a las 12 de la noche y terminará a las 6 de la mañana, a esa hora todos los buscadores estarán en la sala, por lo que quienes lleguen a esa hora sin ser encontrados, podrán salir sin miedo de ser atrapados y deberán ir directo a la sala común para celebrar su victoria.
La sala estallo en vitorees y aplausos, nunca he jugado un juego muggle, excepto por los nacidos de muggles claro está. Una pequeña mano se levantó, el niño estaba tan rojo que fácil podía pasar por otro Weasley. Harry lo señalo para que hablara.
- ¿Podemos usar disfraces?
Harry: ¡Claro, es Halloween! Pueden usar la ropa que quieran, solo recuerden que es un juego de esconderse y algo muy llamativo los puede delatar rápido o puede hacer difícil el esconderse.
- ¿Podemos escondernos en equipo?
Ron: ¡Claro! Hará más fácil el encontrarlos
Harry le susurra a Hermione - Creo que se lo esta tomando muy enserio. - Hermione solo sonrió y asintió.
Hermione: Creo que deberemos tener cuidado y escondernos separados, él sabe que no querremos separarnos. - Fue el tueno de Harry de asentir. - Iré a preparar mi disfraz, si es mi ultimo año en Hogwarts, quiero hacerlo bien.
El resto de la tarde fue de lo más movida, todos corrían de un lado a otro hablando de sus disfraces y de sus estrategias de juego, nadie se atrevía a acercarse a Ron, algo que el pareció disfrutar en demasía. La mayoría de las chicas tienen optado por disfraces de princesas de cuentos muggle, decían que, si el juego era muggle, el disfraz debía serlo también. Los chicos se emocionaron con eso y se pusieron a investigar sobre disfraces muggle también.
Harry: Ron ¿Ya tienes disfraz? - Ron asintió y sonrió. - ¿De quién te disfrazarás?
Ron: Blade.
Harry: ¿El cazador de vampiros? - Ron asintió. - Okeeeeey… Procura no ser muy duro con los chicos, es su primer Halloween en Hogwarts y ellos esperan divertirse. Y con los grandes como yo, procura no matarnos de los nervios, acabamos de terminar una guerra y aun estamos un poco sensibles. Además, desde que se te nombró el buscador oficial, traes una cara que da miedo.
Lavander entró corriendo y se sentó sobre Ron.
Lavander: ¡Ganó-ganó! ¿Qué te parece si usamos disfraces a juego? Yo seré Alondra y tú el príncipe Felipe. ¿No es una idea fantástica?
A Harry le dio escalofríos de tan solo pensarlo, pero si Ron accedía, no debería mas remedio que prestarle la camera a Colin. Algo así debía ser captado y conservado para la posteridad.
Ron: Lo siento Lav-Lav, ya tengo mi disfraz. - Lavander empezó a llorar a mares y Ron suspiró, sabía que había perdido. - Hagamos un trato, usaré el disfraz de príncipe para ir a la cena en el gran comedor, pero para el juego del escondite, usaré el disfraz que he elegido. ¿Te parece Lav-Lav? - Lavanda saltó de alegría, había ganado, una victoria parcial pero victoria al fin.
Lavanda: ¡Siiiiii! Gracias Won-Won, voy por el traje, esta en mi cuarto, ahora vuelo. - Acto seguido, lo beso escandalosamente en los labios y corrió hacia los cuartos de las chicas.
Harry suspiro y miró a su amigo - ¿Deberás lo harás? - Ron asintió y Harry sonrió y se levantó de su lugar. - Nos vemos en la cena Principe Won-Won.
Ron: Ha..Harry, ¿A dónde vas? - Ron se había puesto del color de su cabello.
Harry: Voy a conseguir unas cosas para la cena de Halloween, nos vemos luego su majestad. – Y se fue con dirección al cuarto de Colin. Sin duda, sería un Halloween para recordar.
Gran comedor
Lo había logrado, tenia una foto de Ron vestido de príncipe de Disney. No podía esperar para mandarle una copia a los gemelos. Todos llevaban disfraces muy originales, al estilo muggle, los miembros de otras casa, no paraban de acercarse a la mesa de Gryffindor y preguntar por el origen de lo que llevaban puesto, solo los Slytherins permanecían en sus lugares, aunque se veía en sus ojos que la curiosidad los estaba matando.
Ron: Harry ¿De quien vienes disfrazado?
Harry: Luke Skywalker, es un personaje de las películas de Star Wars, las veremos en vacaciones, las amaras.
Ron: Esta bien. ¿Has visto a Hermione? – Harry negó. – No la he visto desde que explicamos las reglas del juego.
De repente, por las puertas del gran comedor, entro Hermione, completamente vestida de negro, su cabello rebelde ahora era completamente lacio y de color negro, sus labios siempre pálidos eran de rojo sangre. Los hijos de muggles y mestizos que conocían el mundo muggle, empezaron a silbar de la impresión.
Harry: ¡NO LO PUEDO CREER! ¡Eres increíble! ¿Morticia Addams?
Hermione: Es un placer señor Luke. – Como todo lo que hacía, interpreto el papel de forma perfecta y le tendió su mano a un muy divertido Harry que no dudo en tomarla y besarla en una forma muy propia de Homero Addams.
Ron: ¿Qué rayos le pasó a Hermione? No puede ser nada sano tener la piel así de pálida.
Hermione ya no pudo más y se soltó en risas.
Hermione: En serio Ron ¿De que sirve la magia sino puedes usarla en tu beneficio? En este caso la use para mi disfraz y eso implicaba cambiar mi color de piel y el color de mi cabello.
Ron: Y alisarlo. Bueno, lo ultimo me parece bien, pero tu color de piel me aterra.
Dumbledore se acercó al estrado, silenciando a todos en el gran comedor. Dijo las frases acostumbras y felicitó a todos los alumnos por sus excelentes disfraces y dio inicio al gran banquete de Halloween el cual duraría hasta la mañana siguiente, por lo que, sin importar la hora, los alumnos podrían acercarse y volver a comer dulces. En la mesa de profesores solo se veía una cara preocupada, la de la señora Pompfrey, el día siguiente a Halloween, se llenaba la sala con cientos de niños con dolor de estomago por la ingesta excesiva de azúcar.
La cena transcurrió tranquila, con ruido excesivo, pero sin ningún accidente, nadie regresó a la sala común de Gryffindor, excepto un muy abochornado Ronald el cual fue a cambiar su traje y a esperar a que el reloj diera las 12:00 para empezar su cacería. Sin duda eso mejoraría su noche y lo haría olvidar las estúpidas preguntas sobre el disfraz de príncipe.
Harry y Hermione decidieron esconderse en lugares separados, así que Hermione caminaba sola por los pasillos desiertos del castillo, sabía que la biblioteca no era opción, era el primer lugar donde la buscarían. La enfermería tampoco, la señora Pompfrey dijo que ese no era un lugar de juegos. La sala de menesteres estaba repleta de futuros buscadores ¿Cómo se les ocurría esconderse ahí?
La tranquilizaba saber que Harry no había accedido a prestarle el mapa. De repente, vino a su mente el ultimo lugar en el que la buscarían. ¡El aula de adivinación! Cambio de dirección sin fijarse que alguien ya la seguía, mas bien dos personas, si es que al segundo acosador se le podía llamar persona.
Hermione entró al aula y cerró la puerta tras de sí. Pensaba en las palabras de Ron sobre lo aburrido que sería esconderse toda la noche y sobre los beneficios de dejarse "encontrar", cuando se escuchó que alguien abría la puerta, su instinto le hizo tomar una posición defensiva y tomar su varita. Se encondió en las sombras hasta ver quien era la persona que había entrado al aula. Se asombró al ver que era Nott quien había entrado y se sentaba en el lugar de la profesora Trelawney.
Theodor: Se que me estas viendo Granger, sal de ahí.
¿Nott estaba jugando? Imposible, la actividad era exclusiva de los miembros de su casa, así que decidió salir cuando un gran portazo se oyó y la risa de Peeves del otro lado de la puerta.
Peeves: ¡QUE DESCANSEN! JAJAJAJAJA
Hermione: ¡NOOOO! Desgraciado Peeves. – Hermione dirigió su mirada a Nott. - ¡Todo esto es tu culpa Nott! El no me habría encerrado de haber estado yo sola, tenia instrucciones de no meterse con nadie de Gryffindor por esta noche.
Theodore no dijo nada, solo se le quedo viendo de arriba abajo a una muy pálida Hermione, ella solo se enojaba cada vez mas y mas, estaba a punto de gritarle mas improperios cuando Nott dijo algo que la dejó muda.
Theodore: Me gustas. – Hermione se quedo sin palabras, esperaba todo menos una declaración. Halloween no era exactamente una fecha para demostrar esa clase de sentimientos. – Me has gustado desde hace mucho tiempo y hoy que te tuve entre mis brazos, supe que quería que lo supieras. Apuesto a que no habías vuelto a pensar en mis desde lo de esta mañana. Quiero dejar de ser irrelevante para ti y que me notes, porque yo jamás he dejado de verte.
Hermione no sabia que decir. ¿Qué se supone que respondes a algo como eso? Él era hijo de un mortífago, un sangre pura, era el equivalente a un príncipe en el mundo muggle. ¿Por qué no dejaba de mirarla así?
Hermione: Te notó Theodore Nott. – Fue su turno de sorprenderse. – Jamás has sido invisible para mí. Eres el único que compite contra mis notas. Sé que eres el otro premio anual, el legítimo, no sé porque rechazaste el cargo, pero lo respeto. Gracias por notarme, pero quiero ofrecerte una disculpa, no guardo los mismos sentimientos por ti. – Theodore agachó la cabeza. – Pero puesto que Peeves nos ha encerrado, tenemos toda la noche para conocernos. No saldré enamorada de ti mañana, pero saldré conociendo al chico que ha admitido profesar por mí tan lindos sentimientos.
Jamás había visto a Theodore sonreír, pero había que admitir que lo hacia ver mas guapo de lo que era. Hermione daba gracias a Merlín por su piel pálida, pues de lo contrario se habría notado un fuerte sonrojo en su cara ante la bella sonrisa del joven.
Hablaron toda la noche, Hermione le contó sobre el mundo muggle y le explicó sobre la actividad de su casa. Theodore le contó sobre su familia y como él era el último de su línea familiar, Hermione no pudo evitar sentir empatía por aquel solitario joven, pues ella se encontraba en una situación parecida. Aún no lograba devolver los recuerdos de sus padres y eso hacía que estuviera sola.
Theodore: Hermione… ¿Te gustaría pasar las fiestas decembrinas en mi casa? – Hermione pensó que el chico tenía la extraña habilidad de sorprenderla. – Entenderé si dices que no. Hay muchas razones para que te niegues, pero no quiero que una de esas razones sea el hecho de ser el hijo de un mortífago.
Hermione: No es eso, es solo que mis amigos armarán un escándalo. Ellos si qué pensarán lo peor. Y es muy pronto para pensar en esas fechas. No te aseguro pasar las vacaciones contigo, pero te prometo ir a visitarte y escribirte cada semana hasta nuestro regreso a Hogwarts.
Theo sonrió, él no esperaba que la joven aceptara, pero el obtener una promesa de su parte lo hacia sentir de lo más dichoso.
Se habían quedado dormidos en el aula de adivinación. Theodore fue el primero en despertar. Jamás espero despertar con Hermione entre sus brazos, los cambios que se había hecho para completar su disfraz eran impresionantes, pero él prefería sus pecas y piel canela, su cabello castaño y rizado. Aunque debía admitir que sus labios rojos eran hermosos. Se acercó a ellos y los besó. Este día no podía ser mejor.
Hermione despertó y lo miró a los ojos, esbozo una lenta sonrisa y se sentó a su lado.
Hermione: Buenos días, Theo, solo a las princesas se les despierta con un beso. – Hermione no puedo disimular su risa ante la cara de Shock de Theo. – Tienes los labios de color rojo.
Theo: Para mí, tu eres una princesa Hermione. – Ella se acercó y planto otro beso en sus labios, se oyó un ruido en la puerta del aula.
Profesora Trelawney: ¿Mis niños, han pasado la noche aquí?
Theodore: Peeves nos ha encerrado y no nos ha dejado salir en toda la noche profesora.
Profesora Trelawney: Oh, ya veo. Entonces, pueden marcharse, deben estar cansados.
Ambos jóvenes salieron muy calmadamente del aula y se dirigieron al pasillo que los llevaría a cada uno a su sala. El silencio no era incomodo, pero quedaba la sensación de que no se querían separar.
Hermione: Me tengo que ir, mis amigos deben de estar preocupados.
Theodore: Lo entiendo. – Tomo su mano y la beso. Ella solo cerró los ojos y disfruto de la sensación. Por alguna razón, ese beso se sintió mas intimo que el que compartieron en el aula de adivinación. - Nos vemos en clase Hermione.
Theodore se dio la vuelta y se perdió entre los pasillos, no volteo a mirar atrás y Hermione en su pecho, esperaba a que lo hiciera. – Serias un príncipe oscuro Theodore Nott. – Dio la vuelta y se encamino a su sala.
La sala era un mar de gritos, cuando la vieron todos gritaron. - ¡HERMIONE!
Harry: ¿Dónde rayos estabas metida? Nos tenias muy asustados. Ron esta furioso, fuiste la única a quien no logro encontrar.
Ron salió disparado hacia ella: ¡Admítelo Hermione, rompiste las reglas y te saliste del castillo! Es la única explicación para no haberte encontrado. Todo Gryffindor te buscó durante toda la noche.
Hermione medido si decirles la verdad o no. Al final, optó por decirles la verdad a medias.
Hermione: Peeves me encerró en el aula de adivinación y he pasado toda la noche ahí. La profesora Trelawney me ha dejado salir hace poco.
Ron: ¡Entonces he ganado! Encontré a todos los Gryffindors.
Neville: Me temo que no Ron. Si lo hubieras hecho, Hermione no hubiera pasado toda la noche encerrada en un aula. Has encontrado a casi todos los Gryffindors.
Hermione: Me voy a mi cuarto, muero de sueño.
Harry: ¡Hey, Morticia! ¿No bajas a desayunar?
Hermione: Quisa luego, quiero bañarme y descansar. – Harry asintió y salió de la sala seguido por un muy enojado Ron.
Hermione entro al cuarto y se alegro de verlo completamente vacío. Miro en dirección a su escritorio y se sorprendió de ver dos sobres, de uno conocía la letra, pero del otro no. Abrió el sobre de Harry y se rio al encontrarse una copia de la foto de Won-Won y Lav-Lav vestidos de personajes de Disney. Ron tenia una cara que pedía que la tierra se lo tragase y Lavander no cabía en sí, lo mas probable es que esa chica terminara loca. La segunda carta solo decía "Para Hermione Granger", la abrió y encontró una nota que decía:
"Para mí siempre has sido una princesa y es mi mas grande deseo el llegar a ser tu príncipe.
Te espero en la torre de astronomía a las 10 de la noche.
T. N.
"El príncipe Oscuro""
¿Será posible que la haya logrado escuchar? Se suponía que ya se había ido. Peeves quedaba perdonado, después de todo, gracias a él había logrado hablar pasar la noche con ese príncipe.
En otra parte del castillo
Peeves: ¿Entonces? ¿Tendré lo prometido?
Theodore: Claro que si Peeves, El Barón Sanguinario no te molestará en lo que resta de año. Te lo ganaste. Hiciste un muy buen trabajo. - Theodore sonrió de una forma que hasta Peeves se retrajo. No todas las sonrisas de Nott tenían porque ser bellas, después de todo, él era un príncipe oscuro.
