Este fic participa en el Fictober 2020 del grupo "Yo también estoy esperando otro capitulo de Muérdagos y Mortifagos"
Día 13: Animago
Descargo de responsabilidad: Los personajes de Harry Potter no me pertenecen. El universo es propiedad de JK Rowling.
Halloween había pasado y Hermione no había salido de la torre, no dejaba de pensar en la noche que había pasado encerrada en el aula de adivinación. Varías notas le habían llegado de él, pero a ninguna le había dado respuesta. Por alguna razón, él joven le atraía pero también activaba en su cerebro una alarma de peligro. Ginny le había preguntado por su noche en el aula y por las notas que llegaban, al parecer la sentía ansiosa.
En el pasillo, se empezaron a oír pasos apresurados y risas en dirección a la habitación de ella. Con un fuerte estruendo entraron varias chicas a la habitación.
- ¡Hermione! – Todas las jóvenes se lanzaron sobre su cama y una muy irritada Hermione solo se ocultó entre las sábanas.
Ginny: Te hemos buscado por todos lados.
Lavander: Creímos que estabas en la biblioteca.
Hermione: Hoy no hay clases.
Ginny: Por eso te buscamos en la biblioteca. – La pelirroja rodó los ojos como si lo que acabará de decir fuer explicación suficiente…y lo era.
Hermione: No por ser el ratón de biblioteca significa que debe vivir en ella. ¿Para qué me buscaban?
Padma había sentido el cambio de humor de la castaña, así que tomo la mano de Lavander para ser ella quien hablara. Gracias al sexto sentido de la joven, Lavander se había salvado de los ataques de algunas jóvenes de las que había esparcido rumores.
Padma: Como no bajaste a desayunar te hemos traído algunos bollos y una noticia acompañada de una petición. - Hermione aceptó los bollos y centró su atención en la morena incitándola a que continuara hablando. – Bien. El profesor Dumbledore ha cancelado las clases de mañana y le ha dado permiso a las casas para que organicen otra actividad pero esta será con motivo del día de muertos. Felicito a Gryffindor por sus disfraces y actividades muggle y ha instado al resto de las casa el organizar sus actividades basados en tradiciones muggle. Pero al final dijo que era solo una sugerencia.
Hermione: ¡¿Cancelo las clases de mañana?!
Ginny: ¿De verdad fue lo único que escuchaste?
Padma: Lo hizo. Hermione, queremos que nos ayudes a realizar alguna actividad. La idea de jugar a las escondidas fue tuya. Y por ser hija de muggles, has de saber como celebran los muggles el día de muertos.
Hermione: Sé muy poco de ello. Solo las tradiciones pero no más allá.
Las chicas que la escuchaban quedaron sorprendidas.
Lavander: ¿Hermione Granger diciendo que no sabe de algo? Este recuerdo vale oro.
Todas las chicas soltaron una carcajada que a Hermione le pareció contagiosa y cambió su humor.
Hermione: Sé que hacen altares donde ponen fotos y comidas que les gustaban a sus seres queridos que ya han fallecido, algunas personas pintan sus caras como si fueran esqueletos pero lo hacen de forma decorativa, a diferencia del Halloween no es con intención de asustar sino de celebrar a la muerte. Las mujeres usan vestidos voluminoso representado a la "Catrina" con sombreros grandes y flores.
Lavander: ¿Y eso no da miedo?
Hermione: No. – Hermione vio las caras poco convencidas de las jóvenes ante la festividad. No pudo evitar pensar en el uso de Internet. – ¿Alguna tiene un pensadero? Así podré mostrarles las imágenes de los vestuarios y la fiesta.
Una chica alzó su mano. – Conozco quien puede prestarme uno. También tiene un ampliador de recuerdos para que todas podamos verlo al mismo tiempo sin tener que hacer fila para usar el pensadero y ver tu recuerdo.
Hermione: Perfecto, intenta conseguirlo y nos vemos en un rato en la sala. Para que todos lo vean. Intentaremos mezclar la festividad con el uso de practicas de nuestro mundo, así como lo hicimos para Halloween. Díganles a los chicos que nos esperen en la sala.
Las chicas abandonaron el dormitorio dejando solamente a las dueñas de este.
Lavander: ¿Hermione?
Hermione: ¿Humph?
Lavander: ¿Estas bien? Es que desde el sábado has estado un poco extraña.
Hermione: No es nada. – ¡Genial! Justo cuando ya había olvidado.
Lavander: Bien. – Lavander se sentó en su escritorio y se puso a escribir una carta. – Herms ¿Los vestidos tiene que ser de algún color en específico?
Hermione agradeció por el cambio de tema. – No, pueden ser de colores y de diferentes gustos y diseños.
Lavander: Perfecto, encargaré tela en Hogsmade para que me la traigan a la brevedad. ¿Quieres pedir algo? Te aconsejaría que sí. Porque en cuanto demos el anuncio del vestuario, todas la chicas pedirán tela y es probable que se acabe.
Hermione no supo que decir: Gracias Lavander.
Lavander: ¿Y bien?
Hermione: Aaah…tela blanca, encaje igual y de ser posible flores, no importa cuáles. Aaaahm, ¿qué más?... cristales, piedras brillosas.
Lavander se sorprendió: Okeeey. ¿Te molesta si pido algo parecido? No te preocupes, no lo digo por el uso de blanco. Es solo que me parece importante el uso de los cristales. Vas a querer un sombrero?
Hermione: No hay problema. Gracias, pero creo que me recogeré el cabello.
La biblioteca estaba a reventar de Ravenclaw que no sabían que actividad hacer. Los Hufflepuff optaron por hacer calaveritas de azúcar y otras comidas, al igual que los Gryffindor, les preguntaron a los hijos de muggles sobre que podían hacer sin perder la tradición de su casa. Los Slytherin estaban en problemas, eran demasiado orgullosos para admitir que no sabían que hacer y como no tenían hijos de muggles, no había a quien preguntar.
Pansy: Hagamos otro baile y se acabó.
Draco: Ese viejo chiflado y sus estúpidas ideas. No me molesta la suspensión de clases, pero mandarnos a hacer otra actividad justo el mismo día de la celebración, eso es lo que me irrita.
Pansy: Ya que terminaste de quejarte, le pregunto al resto de mis compañeros pensantes ¿qué actividad haremos?
Blaise: Primero ¿Qué rayos es el día de muertos?
Theodore: Es una celebración en la que se honra la memoria de aquellos que ya no se encuentran entre los vivos, ósea, muertos.
Astoria: Dia de muertos, suena lógico para mí. ¿Y como se les da "honra"? ¿Tenemos que desenterrar a alguien?
Pansy: ¡Qué asco! Yo no pienso desenterrar a nadie.
Blaise: ¡¿Y de verdad hacen eso los muggles?! – Miro Blaise a Theo con una cara entre aterrado y entretenido.
Theodore: Desenterrar a los muertos si lo hacen en alguna parte pero no por el día de muertos o no lo sé. Pero no tenemos por qué ahondar en la fiesta, quedémonos con los dulces, vestimenta y actividades.
Draco: ¿Y son?
Theodore: ¿Cómo voy a saberlo?
Draco: Entonces seguimos igual que al principio.
Daphne: No es cierto. Ahora ya sabemos sobre que es la fiesta. Y no sé ustedes pero yo tengo bastantes muertos a los cuales me gustaría presentar mis respetos.
Blaise sonrió y saltó en dirección a su compañera. – Hagamos una sesión espiritista. Después de todo, para eso esta la clase de la ojos de telescopio.
Pansy: La clase es de adivinación del futuro.
Theodore: Pero si podemos hacer lo que Blaise propone, a fin de cuentas, debemos agregarle algo de nuestro mundo a la festividad.
Millicent: ¿Y los vestuarios y comida o solo habrá fantasmas?
Astoria: Milli tiene un punto.
Blaise: Seguimos siendo ricos y algunos cabezas de familia. Que alguien se haga cargo de eso.
Pansy: Me parece bien. Adornemos con las flores que se usan en esa fiesta, vistamos como lo que somos y honremos a nuestros muertos.
Blaise: Me haré cargo de los bocadillos.
Hermanas Greengrass: Nosotras los adornos y flores.
Draco: Buscaré quien contacte a los fantasmas.
Millicente: Les avisaré a los demás sobre la actividad y el protocolo.
Blaise: ¿Theo, tú que harás?
Theodore: Sin mi seguirían en cero. – Theo se paró y salió de la sala, no le gustaba que le dijeran que hacer y tenía cosas más importantes en mente. Mas específicamente, una leona de la que no había sabido nada.
Sala de Gryffindor
Chicas: ¡Que hermoso!
Ron: Solo tiene la cara pintada de blanco y negro.
Ginny: Cállate Ronald.
Hermione proyectaba las imágenes de sus recuerdos sobre el conocimiento que tenia del día de muertos.
Lavander: ¡Así quiero que sea mi sombrero!
Neville: Todo es muy bonito. ¿Pero cómo agregaremos magia a la actividad?
Un niño de primer año alzó su mano: ¿No jugaremos como el sábado?
Hermione se enterneció de la carita del niño, para tener 11 años se veía de 8 añitos.
Hermione: Claro que sí. ¿Qué te parece a los encantados? – Después del juego de Halloween, todos los Gryffindor buscaron juegos muggles, así que no había casi nadie que no supiera como jugar algo.
Niño: Se oye bien, pero que su amigo Weasley no se encargue de cazarnos por favor. - Todos en la sala estuvieron de acuerdo y Ron se indignó de ello.
Padma: No se puede iniciar con un solo cazador. Deberían ser varios.
Harry: Estoy de acuerdo. ¿Qué les parece un chicos contra chicas?
Hermione: Suena bien y todos saben hacer un immobulus.
Neville: ¿Cómo estableceríamos al equipo ganador?
Harry: Usemos las reglas de la vez anterior. El equipo con menos inmovilizados a las 6 de la mañana, será el equipo ganador. Solo para aclarar, no se puede usar petrificus pues los encantados pierden equilibrio.
Neville: Entonces ¿usaremos disfraces apropiados para la fiesta y un juego muggle?
Harry: En síntesis, sí. Pero como que falta algo.
Hermione: Un altar.
Ron: ¿Qué cosa?
Hermione: Un altar con fotos de los que ya no están con nosotros. Todo aquel que ponga una foto en el altar, debe agregar la comida o bebida favorita de aquella persona en la foto.
Neville: Ahora me parece mejor.
Harry: Yo quiero participar en eso.
El día paso sin complicaciones, las chicas haciendo sus trajes, los chicos decidieron armar el altar, no se hacían a la idea de pintarse la cara, solo los más jóvenes lo veían divertido por igual.
La hora de la comida llegó, el salón se llenó de manera rápida y de igual manera se desocupo. Todos estaban muy ocupados, no habían tenido mucho tiempo para prepararse y tenían muy pocas horas para terminar.
La sala de Gryffindor estaba llena de ruido.
Lavander: ¡Hermioneeeee! – El grito se escuchó desde los dormitorios.
Hermione se encontraba sentada mientras arreglaba algo que parecía ser un ramo de flores. Cuando escuchó el grito se levantó y salió corriendo a su habitación.
Hermione: ¡¿Qué pasó?!
Lavander: ¿Ese cuervo es tuyo?
Hermione: ¿Cuervo?
Sobre la cama de la castaña, había un hermoso cuervo que no dejaba que nadie se acercara a él. Hermione lo intento y este agacho su cabeza y estiró su pata.
Hermione: Tiene una nota.
Lavander: Yo que tu lo quitaría de mi cama, los cuervos son de mala suerte y aún peor recibir un mensaje de él. Solo traen muerte.
Hermione: Termina de arreglarte, te ves muy bien. – Eso distrajo a Lavander y se olvidó del cuervo y Hermione.
Hermione le quitó la nota al ave pero ¿que se le da a un cuervo? Intentó con una golosina para lechuzas pero la rechazó. Se cansó de intentar y leyó la nota.
"Esta es la última nota que te enviaré, esta noche te buscaré.
Será nuestro juego privado.
Mi querida princesa, esta ves solo te mostraré la oscuridad del príncipe."
Un gemido ahogado murió en la garganta de Hermione, sus manos empezaron a temblar al igual que su labio. El cuervo hizo un sonido horrible y salió por la ventana. La alarma de Hermione sonaba muy fuerte, debía tener cuidado.
El gran comedor refulgía en colores brillantes, las chicas llevaban flores, coronas y diversos accesorios, sin duda, se habían tomado muy enserio su disfraz de catrina. Lavander llevaba un traje maravilloso, su vestido era el de una reina, se había esforzado mucho.
Harry: Me parece extraño que Lavander no te haya pedido vestirse en conjunto.
Ron: Esta enojada por lo de Halloween.
Harry: ¿Qué hiciste?
Ron: La encontré, al parecer creyó que la dejaría ganar y fue de la primeras que encontré. Desde ese día me habla lo absolutamente necesario.
Harry: Lo siento.
Ron: ¿Por qué? Ha sido un fin de semana muy tranquilo.
Los amigos platicaban animadamente y no se fijaron en la chica que entraba al comedor. Hermione había optado por usar un vestido de novia, su rostro estaba lleno de piedras brillosas, se veía preciosa.
- Hola chicos.
La boca de Harry quedó desencajada: ¿Mione?
Hermione: Si.
Harry: Te ves preciosa. Siempre logras impresionarme. Eeehm… ¿tienes compañero para tu traje?
Hermione: No ¿Te gustaría ser el mío?
Harry: Me encantaría.
Harry no dejaba de tomarse fotos con Hermione, Ninguno de los dos notaba las miradas de muerte que les dedicaban desde la mesa de Slytherin.
Blaise: ¿Te gusta mucho verdad?
Theodore: ¿Desde cuándo lo sabes?
Blaise: Desde hace poco, eres un libro muy difícil de leer. ¿Quieres saber que estúpido juego realizaran?
Theodore: Te escucho.
Blaise: Gryffindor jugará a los encantados, consiste en inmovilizarse. Ellos no están en el mismo equipo. En cuanto inmovilicen a Granger, podrás esconderla o aquello que tengas en mente, no dejaré que les encuentren.
Theodore: ¿Qué pides a cambio?
Blaise sonrió: En realidad no había pensado en nada, pero el saber que me debes un favor es agradable.
Theodore: Hecho.
Los pasillos estaban desiertos, todos los ruidos ponían nerviosa a Hermione. Cada que escuchaba pasos, se ponía en guardia, el estrés la estaba acabando. Debió de decir que ella no jugaría. Llevaba a vario compañeros inmovilizados y había ayudado a otras. Repentinamente vio una sombra entrar a un salón, tenía todo el porte de Harry. Ni modo, si ya había decidido jugar, lo haría bien.
Desde afuera el aula se veía vacía así que decidió entrar en ella para inspeccionarla. Cuando estuvo dentro, sintió la puerta cerrarse a sus espaldas. Pegó un salto y encontró a Harry sonriendo.
Harry: Eras mas ruda en la guerra.
Hermione: Era cuestión de vida o muerte.
Harry: ¿Qué debemos hacer ahora?
Hermione sonrió: Sabes la respuesta. No te contengas, siempre he querido enfrentarte.
Harry se sorprendió y sonrió de forma coqueta: Bien.
¡Immobulus!
Hermione perdió, Harry estaba sorprendido, ni siquiera él esperaba ganar.
Harry: No lo puedo creer. ¿Mione? Iré por alguna chica para que levante el hechizo. Pero antes… - Harry besó a Hermione. – Eso es algo que siempre había querido hacer y no creo poder disculparme.
Hermione: *¿Qué pasó? *
Harry salió del aula y en cuanto cerró la puerta, vio luz debajo de ella, alguien había inmovilizado a Harry, no tardaría u alguien vendría a ayudarla. Cuando la puerta se abrió, entró alguien que nunca espero ver. La miro, sonrió y se dirigió a la ventana. ¿Desde cuando estaba ese pajarraco parado ahí?
Blaise se dirigió a Hermione: Te prometo cuidar de tu amigo, el no recordará quien lo atacó. Lo dejaré donde lo encuentren pronto.
El pajarraco entro en el aula y tomó la forma de Theodore. ¡¿Theodore era un animago?! Sus ojos eran como brea, no dejaba de verla.
Theodore: No Blaise, trae a Potter aquí.
Blaise: De acuerdo. – Blaise se estaba divirtiendo mucho.
Theodore: Bien Hermione. Te liberaré y te haré una sola pregunta. – Su varita tocaba la barbilla de ella. – En base a tu respuesta, Potter se quedará con nosotros o dejaremos que Blaise siga con lo que dijo que haría con él. Finite incantatem
Hermione intento correr en dirección a Harry pero Theo se lo impidió, La tomó de la muñeca y la cintura, dejando su espalda contra su pecho. Hermione no forcejeo, el tacto del joven la estremeció. Sentirlo así de cerca mientras se sentía amenazada, fue una sensación que a Hermione la hizo sentir excitada. Theodore sintió como se tensaba la joven bajo su tacto y la pego más a él.
Theodore le habló al oído en susurros: ¿Qué pasa Hermione? – Mordió el lóbulo de su oreja. – Será rápido, solo quiero que Potter escuche una cosa, quiero que sienta lo que yo sentí cuando lo vi besarte.
Hermione: Theo, solo deja que se vaya.
Theodore: No, ahora responde. ¿Quién te gusto mas que te besara Hermione? ¿Potter o yo? – La varita de Theo estaba en la yugular de Harry y cada vez se la enterraba mas. – 3 … 2 …
Hermione: Tu Theo. Lo siento Harry, te veo como mi hermano.
Theodore: Finite incantatem ¿Escuchaste Potter?
Harry se lanzó sobre Theo, en sus ojos se veía que estaba furioso, no pudo atinarle ni un golpe, solo se cansaba cada vez más.
Harry: ¿Hermione? – Ella lo miró. - ¿Te gusta Nott? – Esa pregunta no se la esperaba ni Theodore. – Respóndeme por favor.
Hermione: No lo sé Harry, él no me es indiferente.
Harry se puso derecho y se dirigió a Theodore: No te la dejaré fácil. Te aseguro que ganaré algo mas que su amistad. – Se dirigió en dirección a Blaise. - Me iré solo, no borrarás mi memoria, no es necesario, no diré nada sobre Nott pretendiendo a Hermione. No es algo que me gustaría que los demás supieran.
Theodore: Esta guerra no la ganarás, ya me eligió una vez. No te dejaré olvidarlo.
Harry y Blaise salieron del salón, dejando a una muy nerviosa Hermione a solas con un aún muy enojado Theo.
Theodore: ¿Por qué no respondiste a mis cartas?
Hermione: Debes de saberlo, viste mis reacciones a cada carta. ¿Desde cuándo me sigues?
Theodore: Desde que supe que me gustabas… Hermione, no acostumbro que se me niegue aquello que deseo.
Hermione: Theo, no conozco nada de ti.
Theodore: Y jamás lo harás si insistes es alejarte de mí. En mi familia, la mujer que es objeto de nuestros desvelos es obligada a casarse con nosotros. Pero como soy el último, quiero iniciar una nueva tradición.
Hermione: Lo siento Theo. No supe como reaccionar ante tu declaración, entre en pánico.
Theodore: ¿Me dejarás cortejarte? – De su capa saco un anillo.
Hermione: Si digo que sí, ¿deberé usar ese anillo?
Theodore: ¿No te gusta? – Theo comprendió su mirada. – No está encantado. Alejara a cualquier tipo el cual sus intenciones sean menos que dignas para contigo.
Hermione: ¿Y si decidiera estar con otro?
Theodore: El anillo dejará tu dedo y sabré que he perdido.
Hermione: No puedo usarlo.
Theodore: Lo harás. Porque ni siquiera tu sabes lo que sientes o puedes llegar a sentir por mí. – Mientras decía estas palabras, Theo colocaba el anillo a Hermione. – No te daré razones para temerme.
Hermione: ¿Qué hacemos ahora?
Theodore: Evitar que nos encuentren, te dije que sería nuestro juego privado.
La noche pasó volando y para disgusto de Hermione los chicos ganaron, al parecer, los vestidos hicieron difícil el correr y esconderse. Y el usar piedras brillosas, coronas y flores las hizo fáciles de rastrear.
Gran comedor
Lavander: ¿Me contarás como te fue con Theo?
Hermione: Me fue muy bien. – Le enseña su anillo.
Lavander: ¿No sospechó nada?
Hermione: Nada, tuviste razón en cuanto a los celos y fingí muy bien la sorpresa cuando descubrió que era un animago.
Lavander: ¿Y qué harás con Harry?
Hermione: ¿No quieres divertirte viendo cómo se enfrentan?
Lavander: ¿Quién diría que la niña buena de Gryffindor era tan retorcida? Ahí viene Theo.
Theodore: Buenos días princesa. – Beso su mejilla. - ¿Vamos a la biblioteca?
Hermione: Claro. Nos vemos Lavander.
Lavander los vio alejarse bajo la oscura mirada de Harry.
En menos de 5 días, había descubierto la posesividad del príncipe oscuro de Slytherin, lo manipuladora de la princesa de Gryffindor y la mirada de Harry prometía mucha más diversión. Dirigió su mirada a la mesa de Slytherin y vio una sonrisa que le dedicaba un moreno mientras asentía como incitándola. Bien, estaba decidido, le daría un empujoncito a Harry para "luchar" por su amiga.
Espero no haberlas decepcionado.
