Karma
"Tan pronto como todas la hojas de los árboles cayeron al suelo, las calles se comenzaron a llenar de nieve. Y tan pronto como esta se derritió y las nubes comenzaron a despejar el cielo, las flores florecieron de nuevo. Rosa, todo era rosa. Las avenidas, los parques, las casas. Las sakuras se habían apropiado de todo Japón.
Mayu y yo habíamos ido a ver el florecimiento como en años anteriores, y todo estaba en relativa calma. Ambos la extrañamos, y mucho, pero ninguno lo demuestra, seguimos con nuestras rutinas habituales, con la diferencia de que yo ya no trabajaba demasiado y pasábamos más tiempo juntos, cocinando y saliendo a caminar.
Mayu sigue asistiendo a ver a los Maehara, pero nunca se involucra de más en las prácticas del clan. Lo único que me sorprendió mucho es que al cabo de unos meses ella decidiera unirse al dōjō* de la familia. Dijo que quería ser más fuerte. Que cuando yo sea viejo y arrugado, ella quería protegerme.
Comparado con todo lo vivido meses atrás, ahora la rutina parece un poco aburrida, por lo menos Mayu se divertía con sus nuevas actividades. Yo también, para pasar el tiempo cuando ella estaba fuera de casa solía salir con Rio o El Cabeza de Gorila, es divertido hacerlo enojar. Incluso a veces se llega a sentir como si estuviéramos en el pasado. Lo más nuevo para reportar es que ahora esos dos están esperando un bebé. Y me pidieron que fuera el padrino. Aún me sigo sorprendiendo de los extraños antojos de Rio - el otro día me dijo que se quería comer una esponja con jabón y un ladrillo rojo - tu tenías antojos más normales.
Todos estábamos muy atentos a los mensajes de Kayano y de Nagisa, al parecer su viaje iba demasiado bien. Lleno de trabajo, pero divertido, según Kayano. Lleno de explotación laboral y caprichos de Kayano, según Nagisa. Sus perspectivas eran diferentes, pero ambas estaban bien.
Los mensajes de Nagisa hacia Mayu y yo nos alegraban las noches de cada jueves. Siempre tenía algo nuevo que contar. También hacíamos llamadas telefónicas de vez en cuando, pero por la diferencia horaria, no era muy frecuentemente.
Poco a poco las cosas se van colocando en su lugar. Y creo que eso te alegraría muchísimo, te escribo esto para que sepas que todo va bien, y estoy seguro que así sera en el futuro. Tengo el presentimiento de que poco a poco será innecesario escribirte estas cartas y que dejaré de hacerlo con el tiempo, pero todo a su tiempo.
No te voy a olvidar, porque te quiero, y te quise como a nadie en el mundo. Pero es tiempo de avanzar. Y Mayu tampoco te olvidará, eres alguien importante en su corazón. Somos felices, tu deseo poco a poco se vuelve realidad.
Att:
Karma Akabane"
La carta había sido un poco larga esta vez, cada vez las escribía con menos frecuencia y eso significaba que tenía más cosas que narrar, casi como si llevara un diario. También había dejado de quemar las cartas, Mayu me decía que era malo para el ambiente. Así que las dejaba en la tumba de Manami de vez en cuando.
Una vez metí la carta al sobre, me alisté para ir a visitar a Rio. El tonto gorila había conseguido trabajar con un político importante - lo cual me dio más trabajo a mi, y lo maldije por 3 días sin descanso - y hace unos días había salido de viaje junto a este, dejando a Rio sola y malhumorada.
Mientras Mayu estaba en el Dojō, yo la acompañaría a hacerse su chequeo bimestral. Su panza parecía tan grande como un melón y sus cambios de humor eran insoportables, más con la ausencia de su esposo, supongo que cada mujer pasa su embarazo de distintas maneras.
Suspiré mientras tomaba las llaves del apartamento, me daba valor interno para la pequeña guerra que enfrentaría, lo peor del caso es que ni siquiera era mía.
...
-- ¡¡Es un niño, Karma!!, ¡¡Es un hermoso niño!! -- decía Rio entrando a su casa mientras yo cargaba sus compras compulsivas para el bebé -- ¡Espero que el sea un caballero y no como su desgraciado padre! ¡¡Arggg lo mataré cuando vuelva, te lo juro!!
-- Si, si, si.
-- ¡No me ignores!
-- Rio, desde que estábamos en la sala de espera para la consulta llevas diciendo lo mismo. Mejor concéntrate en lo que te dijo el médico, nada de esfuerzos ni enojos.
Aunque creo que eso sería imposible para ti pensé desviando la mirada con miedo de que leyera mi mente.
-- ¡¡Quiero algo de comeeeer!! -- se quejó cayendo en el sillón.
-- Puedo darte algo del menú que te recetó el doctor, solo tengo que revisar si...
-- ¡NO! -- gritó interrumpiéndome -- Quiero un dulce, anda Karma, prepárame un dulceee.
-- No soy tu cocinero privado, además te pondrás tan gorda como un snorlax y eso no es bueno.
-- Karma, si no como lo que mi antojo indica el bebé saldrá feo y tendrás un ahijado feo. No quiere eso ¿o si?
-- Bueno, tampoco es como si su padre fuera muy guapo...
-- La belleza es subjetiva, ¿sabias?
-- Te acabas de contradecir hace unos segundos.Esta bien, te haré tu pastel, solo no comiences a comer tierra de las macetas.
-- ¡A la orden capitán!
Estaba con el delantal rosa que Rio quería que usara y revisaba los ingredientes que ella tenía en su alacena - más del 90% eran dulces - Recordaba muy bien las recetas que Nagisa nos había enseñado y con los antojos de Mayu y Rio había tenido mucho tiempo para practicarlas.
Así que ha pasado tanto, ¿Eh? Nagisa...
-- ¡¡Rio NO TE COMAS LAS GALLETAS!! -- grite saliendo de mis pensamientos cuando vi que devoraba las galletas trituradas que había preparado.
-- ¡¡NO ME GRITES!!
Reí mentalmente ante la actitud infantil que Rio había adoptado con su nuevo estado, tener que cuidarla y apoyarla había sido una de mis experiencias más extrañas y divertidas, muy diferente a cuando Manami estaba en cinta.
-- ¿Y cómo ha estado Nagisa? -- preguntó de repente comiendo las galletas que habían quedado en el empaque.
Deje de batir, sintiéndome un poco nostálgico. Sacudí la cabeza varias veces y seguí con mi labor.
-- Ayer llamó,dijo que habían hecho una parada en Argentina, la gente al parecer es muy cálida y amable, pero que hacía demasiado calor.
-- Ya veo... Se están divirtiendo mucho, ¿no es así?
-- Si...
-- ¿Y tú?, ¿Cómo estás?
-- Pues un poco estresado, me dejaron a cargo de una embarazada glotona, ¿Y tú? -- dije sin interés haciéndola reír.
-- Hablo enserio. A final, era la persona que te gustaba, ¿Recuerdas?
-- Si, pero ella en verdad necesitaba este viaje. Se ve mucho más animada que estando aquí, al parecer, volar le hace bien a ese ratón, aunque, me pregunto porqué, si los ratones se suponen que no son aéreos. -- dije restándole importancia.
Rio se me quedó mirando unos instantes juiciosa, y yo le aguanté la mirada mientras vertía la galleta triturada en los capacillos.
-- ¿Por qué no se lo dijiste?
-- ¿Qué cosa?
-- No te hagas el idiota que no te queda Akabane. ¿Por qué no le dijiste que te gustaba desde antes? Evité preguntártelo, por consideración, pero ahora que mis instintos maternales sorprendentemente emergen, no me dejo de preguntar eso. ¿Por qué? Tu de verdad la querías.
-- Creo que más que nada era por lo que ella me dijo hace mucho tiempo "Decídete a ser feliz, todo es tu decisión" aunque parezca coherente, a veces me pregunto si es verdad.
-- ¿A qué te refieres?
-- A que es muy optimista verlo de ese modo. Es como si todo se fuera a resolver de esa manera, tan fácil, como si la tristeza ni siquiera fuera importante, como si la despreciarás... No estoy del todo de acuerdo con eso... no es realista.
-- ¿Pero es muy bonito, no? Ponerlo de ese modo. "Cuando repites una cosa varias veces se vuelve realidad" ¿No crees que el optimismo es la clave de la felicidad?
-- No lo sé. Lo que si sé es que no es del todo cierto, no después de saber su historia.Todas esas chicas en el bar, incluso ella misma, deseaban salir de ese lugar y hacer otras cosas, pero nunca pudieron elegir, siempre alguien eligió por ellas. Nunca fueron dueñas de sus propias decisiones,en ese lugar eran menos que objetos... ¿Entonces... esas personas no pueden ser felices?
-- Wao Socrates poseyó tu cuerpo de burócrata, deberías dedicarte a la filosofía, eres bueno -- dijo con ironía comiendo una galleta -- No lo sé Karma, solo te puedo decir que el concepto de "Felicidad" es muy ambiguo.
Lo que conocemos como "Felicidad" es algo demasiado idealizado, cuando en realidad uno no puede ser eternamente feliz, siempre es por momentos, la felicidad son pequeñísimos momentos. Mírame, en este momento soy feliz comiendo una galleta, pero en unas horas cuando me pese en una báscula comenzaré a llorar de frustración por mi peso, pero eso no significa que sea desdichada el resto de mi vida. Tal vez ellas eran felices por momentos, incluso la misma Nagisa pudo haberse divertido por instantes... aunque fueran eclipsados por todo lo demás...
-- ¿Y aquellos con depresión? bueno, yo tenía depresión de duelo, pero, ¿Los que son de clínica?, ellos no pueden solo decidirlo y ya.
-- Bueno, su caso es triste, pero como te dije, no es que sean desdichados toda su vida. Con el tratamiento adecuado pueden manejarlo, suena insensible y tal vez, como dijiste, muy optimista, muy lejos de la realidad, pero es lo poco que sé. Quiero creer que toda la gente puede ser feliz... a veces,las mentiras son más emocionantes que la realidad, que irónico, vivir en una burbuja nos hace felices. Los seres humanos si que somos impresionantemente idiotas. ¿Y esto que tiene que ver con que no le hayas dicho a Nagisa tus sentimientos?
-- Pensé... que si le decía estaría restringiendo su capacidad de decidir, que de nuevo le estaría quitando esa opción de hacerlo libremente,... ella es una persona muy noble y considera mucho los sentimientos de los demás y era muy posible que los míos fueran suficientemente fuertes para retenerla aquí.
-- ¡Que amable! -- dijo con ironía -- Personalmente creo que subestimaste a la pobre Nagisa, pero es una opinión personal. ¿Y si vuelve qué harás? No creo que puedas tapar el sol con un dedo.
-- No lo sé... no sé si esté bien decírselo.
-- Yo creo que estas haciendo drama por nada. Nagisa es fuerte, no creo que algo así la detenga, si ya le partió la cara a un sujeto que le duplicaba el tamaño, ¿por qué demonios no podría lidiar con una confesión? ¡En verdad que los hombres son idiotas! (aunque he conocido a mujeres igual de idiotas). Como sea. Si vuelve y sigues amándola, no pierdas el tiempo filosofando y dile lo que sientes, si te rechazan ya nos iremos juntos a beber con canciones de mariachi en algún bar.
-- Me sorprende que una mujer embarazada diga eso -- dije poniendo los cupcakes en el horno.
-- Probablemente cuando vuelvan ya no estaré embarazada. Así que ve pensando como lo harás, no quiero que lo digas imprudentemente, la puedes asustar. ¡Y deja de disfrazarte de samaritano, todos sabemos que eres el demonio encarnado!
Nos quedamos en silencio unos instantes hasta que se me vino algo a la cabeza.
-- Espera... ¿dijiste mariachi?
-- Lo vi en una película, y se veía divertido.
-- ¿Hay mariachis en Japón?
-- No lo sé, pero podemos ponerte un sombreo y un traje con muchas moneditas y simular que eres uno.
Nos reímos ante la idea y juntos buscamos por curiosidad música de mariachi. Tal vez y llevemos serenata.
-- Por cierto... -- dijo Rio con un tono más serio -- No estoy segura de nada sobre la felicidad. Solo puedo decirte que en este momento soy muy feliz, y algo me hace pensar que tu también, aunque la extrañes.
Solo le sonreí y revolví su pelo.
Si, soy feliz
...
Por fin había llegado Agosto, y el clima había enloquecido por completo. A veces el sol estaba en su punto máximo, y al poco tiempo, caía una tormenta.
Mayu llevaba puesto un impermeable de rana sobre su uniforme del dōjō, saltaba los charcos evitando mojar sus botas y agarraba el paraguas con ambas manos, mientras Den descansaba en su hombro. Yo la seguía de cerca con un paraguas negro en mi mano y mi portafolio en la otra. Ella cantaba una melodía que yo no conocía y se oía contenta, al parecer por fin había podido tirar a su profesor, cosa que yo no sabía si era buena o mala.
Aunque me alegraba mucho que ya pudiera defenderse, y sobre todo que se divirtiera.
Nos detuvimos frente a un cruce vial, donde los autos pasaban velozmente amenazando con mojarnos.
-- ¿Así que fue divertido hoy, eh?
-- ¡Muchísimo! Mi sensei me enseñó muchas cosas hoy. Además que después de la práctica física meditamos un poquito y fue muy relajante -- dijo acariciando la cabecita del pájaro.
-- Me alegra. Hoy ha sido un día muy apurado, ¿Qué te parece si comemos unas croquetas de cangrejo?
-- ¡¡Siii!!
Cuando la luz verde nos dio pase, cruzamos la calle y ella tomó mi mano regalándome una sonrisa enorme que me derritió el corazón.
-- ¿Mañana iremos a ver a Kazuki?
-- Si, Rio dijo que le gusta nuestra presencia.
A finales del mes pasado, el bebé de Rio nació sin complicaciones, Terasaka estaba muy feliz y Mayu muy entusiasmada por tener un nuevo compañero de juegos. Le emocionaba la idea de ser tía de un ser tan pequeño.
-- ¿Crees que le agrade Nagisa? -- preguntó mordiendo la uña de su dedo gordo inconscientemente.
-- Pues es un bebé, así que no tengo idea.
-- Nagisa y Hikari se veían muy alegres cuando lo vieron, me pregunto si volverán pronto...
Su voz sonaba melancólica y de repente miraba a la nada pensativa sin dejar de morder su dedo.
-- ¿La extrañas mucho? -- le pregunté.
-- Si,... pero,si se lo digo Nagisa se preocupará. Cuando la llamo siempre parece estar muy al pendiente, no quiero molestarla en su viaje -- dijo con voz temblorosa, Den restregó sus plumas contra su cara haciéndola sonreír débilmente.
La miré de reojo y ella cada vez entristecía más su expresión.
-- Mi sensei dice que cada cosa que hacemos o decimos repercute en otras personas como si fuera una cadena, que es inevitable y que hay que saber lidiar con ello, con ser parte de... No entiendo muy bien, pero sé, que si yo estoy triste la gente que quiero también se pondrá triste, por eso cada vez que la llamo le sonrío, pero... la extraño y mucho, casi ha pasado un año.
Escuchar su voz romperse lentamente me rompió a mi también. me arrodille a su altura y la abracé con fuerza.
-- No tienes que hacerte la fuerte, no con papá -- le susurré a su oído apretándola -- Si la extrañas díselo, si te sientes triste solo llora, para eso esta tu papá, para que no tengas que cargar con ese peso tu sola -- me separé de ella y limpié las lágrimas que salían de sus enormes ojos -- Si haces algo mal, o lastimas a alguien, papá estará ahí, para regañarte, para consolarte, para guiarte. Lo que dice tu sensei es verdad, pero también es verdad que no estas sola, que no tienes que aguantarte tus sentimientos por los demás, porque estoy aquí, siempre estoy y estaré, no importa que.
Mayu comenzó a llorar con más fuerza y me abrazó por los hombros escondiéndose en mi regazo y Den voló hasta mi hombro contrario. Al escucharla decir aquello recordé lo que había platicado con Rio meses atrás, mi hija y yo eramos tan parecidos... y debíamos ser fuertes.
Mis ojos también querían llorar y salieron algunas lágrimas. Me separé de ella y la miré a los ojos.
-- Tu y yo siempre hemos estado juntos, y nada nos va a separar. Así que no llores, ¡somos un equipo!... Si te soy sincero yo también la extraño, así que te propongo algo; La próxima vez que llame, tu y yo le diremos cuanto la extrañamos, ¿si?
-- ¿Y si hacemos que se preocupe? -- dijo alterada entre sollozos.
-- Nagisa siempre se preocupa por todo. Además, le haremos saber que estamos bien -- dije guiñándole un ojo -- Tu y yo siempre estamos bien, lo heredamos de tu abuela, sus genes diabólicos nos mantienen vivos. Aunque a veces nos sintamos tristes siempre nos volvemos a levantar, eso tenlo por seguro.
Mayu me regaló una sonrisa y yo me levanté mientras ella tomaba mi mano con fuerza.
Cuando Mayu nació y me quedé solo, me preguntaba diariamente si podría levantarme de la cama y sonreír, si podría hacerlo solo por mi cuenta, si podría ser suficiente. Y ahora, estaba seguro de que si, yo era suficiente y aunque quien amaba estaba lejos, yo podía seguir, podíamos seguir. Sin importar las circunstancias, sabía que el sol siempre saldría.
...
Cuando Nagisa supo que ambos la extrañábamos ella se puso roja como un tomate, yo sabía bien que no era vergüenza, sino que ella también quería llorar, pero aguantó las lágrimas y nos aseguró que tendría una sorpresa para nosotros cuando volviera. Y sobre todo, que también nos extrañaba.
Cuando Octubre llegaba a su final, Asami, al amiga de Mayu había decidido hacer una pijamada por el día de brujas. Los tres, Mayu, Yoichi y Asami se la pasarían contando historias de miedo toda la noche. Aunque personalmente, sabiendo los sentimientos de Yoichi por Mayu, no me gustaba la idea, sabía que todo iría bien. Más porque dejé a Den a cargo, al igual que Jack, el pájaro resultó ser más listo de lo que pensaba.
A veces me preguntaba si Nagisa era algún hada de los animales o algo por el estilo.
Era de noche y yo me encontraba solo en casa leyendo unos informes, me preguntaba constantemente por el bienestar de mi hija, pero debía dejarla disfrutar su noche. Cerré mis ojos y rasqué el puente de mi nariz , suspiré largamente hasta que sonido de mi celular llamó mi atención. Al ver el número que marcaba respondí inmediatamente.
-- Hola.
-- Hola -- respondió Nagisa con un poco de timidez.
- - ¿Qué tal todo por allá? -- pregunté.
-- Tranquilo, acabamos de llegar a China, así que los husos horarios no son tan distintos, ¿Y Mayu?
-- En casa de una amiga.
-- ¿Asami?
-- Si
-- Que bien.
-- ¿Todo ha ido bien, ningún fan loco?
-- Jajaja por suerte no. No quiero tener que noquear a un fan de nuevo jajaja.
Nos reímos ante el recuerdo de la anécdota y entre risas ella habló:
-- Solo quería llamarte, para decirte que esta es nuestra última parada. Volveremos en unas cuantas semanas, Karma.
Me quedé en silencio unos momentos por la sorpresa.
-- ¿Sigues ahí?
-- ¡Si! -- respondí de inmediato -- ¡Que buena noticia! Pero no creas que me olvidado de la sorpresa que nos prometiste , así que tiene que ser algo genial
-- No te preocupes, tengo todo listo. ¡Así que espera para sorprenderte, Karma Akabane!
Sonreí en medio de la llamada y la moleste un rato más antes de colgar. Mayu también estaría feliz con la noticia.
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Dōjō (道場) es el término empleado en para designar un espacio destinado a la práctica y enseñanza de la meditación o las artes marciales tradicionales modernas o gendai budō. En japones, dōjō significa literalmente «lugar donde se practica la Vía» o «lugar del despertar» y se refiere a la búsqueda de la perfección física, moral, mental y espiritual. Debido a la relación del guerrero medieval japonés o con la de vida del budismo , muchos dōjō antiguos y contemporáneos aún se destinan a la práctica de las diferentes artes marciales más conocidas como budō.
Ya nos acercamos al final!!
