Hola amigos, mi nombre es Yuzu
Una vez más traigo un One Shot para Love Live y que mejor ocasión que poner un singular escenario que he querido retratar, la pareja en cuestión será nada más ni menos que una pareja interesante, así que sin más preámbulos empecemos.
Espero que les guste
Yuzu y fuera
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-El siguiente servicio que llega a la plataforma 3 es el sub-expreso- Anunció la voz sintetizada- Atención, la ruta n. ° 1 está designado como ruta "Solo para mujeres". Por favor tenga cuidado de...
Una joven de cabello azulado y largo estaba haciendo fila en una estación del metro, la ruta que iba a escoger era larga pero le era beneficioso para llegar al paradero relacionado con el barrio en donde vivía. La peliazul sacó de su chaqueta un móvil color azul con orejitas y unos audífonos del mismo color, luego de colocárselos en los oídos entró al tren junto con la gente que estaba a su lado mientras salían otras personas.
El Shinkansen zarpó de inmediato y dentro del mismo la chica de cabello azul tuvo el completo infortunio de estar en un alimentador concurrido de gente, gente que ocupaba todo el espacio, no había ningún vagón libre a lo que decidió estar parada sosteniéndose de una de las manijas del tren mientras tanto y sin saberlo a una distancia prudencial estaba una especie de persona que usaba una chaqueta negra con capucha ancha la cual le cubría totalmente el rostro.
Dicho desconocido miraba de reojo a la joven que estaba ante sus ojos sobretodo su vestuario el cual consistía en una chaqueta deportiva blanca con franjas azules, short blue jean, pantimedias negras y tenis deportivos blancos, su mirada apuntaba a su trasero… Perfecto, era la oportunidad perfecta para hacer de las suyas ante semejante manjar.
La peliazul estaba muy concentrada en escuchar su galería pero no debía ignorar el tablero como la voz sintetizada que anunciaba tanto las paradas como la hora presente aparte de tratar de sostenerse bien firme para no causar pleitos innecesarios con el tumulto de gente que rodeaba todo el interior del Shinkansen.
Ahora con el curioso desconocido, el sujeto usaba una chaqueta buzo con capucha ancha de color negro que le cubría el rostro junto con un kanji rojo en cada hombro, una sudadera oscura que le llegaba a los tobillos y unas botas militares del mismo color, dichas prendas mencionadas hacían más misterioso como aterrador la apariencia de tan extraño sujeto.
El joven miraba de reojo a la joven de cabello azul simulando ser un pasante en medio de la gente reunida y hacinada, nadie lograba presenciar ni ver al tipo de la capucha como si fuese un fantasma en pena rondando la ruta hasta llegar cerca de la chica, habían dos personas que le cerraban el paso pero el desconocido logró escabullirse hasta estar cerca y quizás de una manera sutil pegado al lado de la joven.
Ahora estaba a la derecha de la peliazul que seguía perdida en su móvil, la oportunidad estaba ante sus manos pero debía que ser precavido, bastante, ya que cualquier persona los estaría viendo pero para su buena fortuna ninguno de los pasajeros no notaba su presencia aparte de que estaban en los sitios menos vistos en la ruta.
-Hola Umi
-Ah hola…
La joven saltó un poco como si sintiera que estuviese presintiendo algo pero posiblemente era la velocidad del tren como por el tumulto de gente que habitaba en ese vagón, el encapuchado colocó su mano, de hecho colocó la muñeca contra el short ajustado a centímetros como si tratase de calcular el tiempo necesario para lograr su fechoría, jugaba con sus dedos sobre la raja marcada cosa que ni siquiera fue notada por la chica de cabello azul.
Ahora debía ir por lo más alto pues ahora su mano se iba a acercar al short como si quisiera bajárselo lentamente, la peliazul apartaba aquella molestia que la dominaba pero eso más que frustrar los intentos del sujeto le incitaban a continuar más. El joven encapuchado seguía trazando con la yema de sus dedos con tal de bajarle la parte inicial del short pero la joven apartaba incesantemente los intentos del supuesto joven.
-¿Hiciste lo que te pedí?- Preguntó el abusador
-Sí…-Suspiró- Me aseguré de mastur... Hacerlo en casa ...
La chica de cabello azul miró de lado con un pequeño gesto de molestia a la persona que estaba cerca suyo el cual era un sujeto todo raro con vestuario al muy estilo de un rapero pero no le tomó importancia a lo que se acomodó un poco el short pero no pasaron dos segundos cuando una mano desnuda le agarró el glúteo izquierdo y comenzó a acariciarlo y pellizcarlo, la mano de la chica trataba de quitárselo de encima mientras miraba de mala gana a ese maldito encapuchado.
El encapuchado continuó su trabajo acariciándole todo el culo como si lo disfrutara, agarrándole los glúteos todo en un intento barato de bajarle los shorts, la chica de mala gana miró a ese sujeto que estaba haciendo como si nada estuviese pasando, ahora una mano comenzó desabrochar la prenda mientras la joven suspiró de mala gana y en vez de hacer un reclamo al respecto decide bajarse la pantaloneta.
-¿Ni te acordaste de quitarte la ropa interior?- Interrogó el joven de capucha con un liguero tono de enfado
-No quería hacer lo que tu dijeras- No miraba a ese muchacho pero conocía su voz como sus planes indecorosos hacia ella
Las prendas superpuestas daban a ver una especie de panty de flores estampadas que encantó y encendió los motores al abusador que comenzó a rozarle la entrada y acariciarle el trasero, la pobre peliazul miraba en todos lados no contaba que en menos de nada el vagón ya estaba abarrotado lo que para el singular sujeto fue la oportunidad dorada, se pegó cerca de la chica colocando una mano sobre su hombro derecho mientras la mano zurda del encapuchado disfrutaba del roce de la brillante y elástica textura de la pantimedia que hacía más deleitable su culo.
La peliazul decidió tragar aire sintiendo como ese hijo de puta andaba con lo suyo, se maldecía por dejarse seguir pero es que ese desgraciado con tan solo mirarlo a pesar de la capucha que le cubría era un insaciable de mierda, mira que hacer ese tipo de pendejadas en pleno transporte público mientras que con el muchacho desconocido frotaba con su mano el trasero en todas direcciones, los glúteos como la entrada le estaban ganando algo de interés.
Paró en seco en el centro de la peliazul y se puso a mover dos dedos con tal de mojarla lo más rápido posible, la joven temblaba sus piernas ante el ataque precipitado del sujeto que posiblemente conociendo su tacto como su modo de pensar no estaba conforme con solo tratar de frotar.
El encapuchado ahora metió su mano dentro de la prenda superpuesta tocando como se debía su trasero en todas direcciones haciendo estremecer a la peliazul que trataba de ver si en verdad estaba llegando a su parada, maldita sea, su parada no estaba en funcionamiento por desinfección, ahora debía soportar a ese maldito imbécil y callarse lo mejor posible.
-Debes ponerte nerviosa por llevar puesta cosa, ¿Verdad?
-Esto…
-Y emocionada también…
El abusador de ropas anchas ahora tenía ambas manos y con ellas comenzaba a apretar y mover los glúteos de la peliazul, se estaba sintiéndose muy a gusto y le fascinaba el tacto a lo que se le ocurrió algo que lo emocionaba como algo que probablemente odiaba la chica. Comenzó a hacerle eso del calzón chino, es decir, estirar la braga con tal de hacerla venirse, tanto como la flor de carne y la raja estaban comenzando a picar por el apriete del singular y extraño encapuchado que seguía disfrutando de su presente jugada.
Mientras que con una mano hacía los calzones propios de un luchador de sumo o rikishi con la otra comenzaba a sentir y mover la carnosa forma del glúteo maravillándose por ello, hasta que los dos dedos empezaban a acariciarle la flor sin dejar de empujar y tirarle de las bragas, la joven peliazul doblaba sus rodillas como movía sus piernas de una forma nerviosa mientras lidiaba con el inclemente calor que se cernía dentro del vagón como del tren el cual ante cada salida mínima de personas siempre subía otro montón aparte de contenerse ante los estímulos de aquel pervertido hijo de su puta madre.
La joven para tratar de darle más vía libre a ese idiota se bajó lentamente sus pantimedias dejando al visto su trasero como también dejarle libertad a su acompañante para hacer lo que quisiese con su culo, se sentía sacudir el bote mientras que el manoseador seguía jalándole el calzón acrecentando más ese placer callado y tragado.
Luego de realizar su parte el encapuchado con su misma mano izquierda llevaba la yema de sus dedos sobre la entrada de la peliazul no sin antes apartar la braga para facilitar más su labor, la pobre chica de manera agitada inhalaba y exhalaba por su nariz soportando ese infernal tormento como también extraña sensación de ser ultrajada por ese hijo de puta.
El joven misterioso ahora movía con desenfreno sus dedos midiendo la paciencia y resistencia de su linda y tierna victima pero prefirió dejarlo para más tarde pues se propuso a darle unas pequeñas nalgadas que para su fortuna no hacían eco en ese hacinamiento público, se apartó la capucha debido a que el calor lo estaba invadiendo reflejándose como una especie de joven algo andrógino de cabello rojo recogido en una coleta samurái alta con mechones hasta los hombros, piel vainilla como dos grandes orbes amatistas cuya mirada estaba entre la seriedad y la paciencia pero el rubor en sus mejillas reflejaba que lo estaba disfrutando.
El extraño pelirrojo o pelirroja, quien sea que fuera se llevó dos dedos para humedecerlos con su saliva y trasladó su tacto hacia la entrada de la peliazul aunque comenzó a toquetear un poco en esa parte para saber si estaba mojada para facilitar la labor, los ligueros como pequeños chapoteos dieron con su teoría mientras una sonrisa asomaba en su rostro.
La peliazul se tuvo que tragarse la vergüenza para dejar que la persona a su lado hiciese su labor, la pelirroja decidió explorar el interior entrando sus dedos dentro de la peliazul que trataba de cubrirse la boca con tal de que no la oyeran así como así.
-Ya estas inundando- Comenzaba a empujar sus dos dedos sintiendo la humedad ardiente de la peliazul, no conforme con eso decidió besarle y morderle el cuello como si fuese una terrible fiera que dejaba tras de sí rastros de propiedad de que era completamente suya mientras que la peliazul sentía aquellos empujes como si de alguna manera la penetraban muy fuerte
-…- Cerraba fuertemente sus ojos manteniendo cerrada su boca algo que para la pelirroja no era nada de su completo agrado
-Oh vamos Umi, no lo entiendo- Habló entre dientes algo audible haciendo que una de las miles de pasajeras comenzara a mirar a una pelirroja en ropas anchas- Siéntete libre de gemir tan fuerte como quieras, no creas que todas las que estamos seamos santas, todas quieren escuchar tu voz lasciva
-¡Cállese niña horrible!- Gritó enfurecida una anciana que estaba a una distancia junto a otras personas pues eso era público y no se toleraba ese tipo de cosas o quizás la pelirroja a su criterio era un completa loca que se subió aquí para decir cuántas sandeces
La más alta suspiró pesadamente y le señaló
-Sólo mira a tu alrededor…
-¿Eh?
La peliazul miró a todos lados, en efecto mientras que Maki volvía a encestarle dos dedos dentro de ella, habían varias mujeres que miraban con completo enojo e inconformidad aquella escena, ella estando con los pantalones abajo pero otras lo miraban con sonrisas en sus ojos, no con cualquier sonrisa era una con…
-Indecente… Esto es indecente
Era cierto lo que había escuchado, habían foros de internet donde varias jóvenes expresaron su gusto de intentar ver o tocar alguna que otra chica en los medios de transporte concurridos y que mejor escenario que los servicios solamente femeninos durante las horas de la mañana y durante el horario nocturno y en efecto esas chicas como mujeres que sonreían aunque fuesen unas pocas eran de esa clase de personas, cerdas y enfermas de mente, pervertidas e indecentes que rondaban ahí en ese tipo de transportes y juraba que al menos era lo más decente.
Error, error fatal, ahora en estos momentos todas las féminas presentes, bueno las que estaban en ese vagón la estaban mirando de diferentes maneras y por supuesto que lo estaban haciendo, después de todo, estaba haciendo algo como esto, estando ahí con los pantalones abajo dejándose follar de esa manera a manos de su kouhai y amante, puta mierda.
Sin duda alguna, aquello era vergonzoso pero… No podía evitarlo, su cuerpo se sentía muy caliente.
La pelirroja en cambio siguió penetrándola sin parar usando sus dedos, la pobre peliazul ante su inseguridad y su nerviosismo inclinó un poco su trasero mientras sus piernas no dejaban de temblar y encima las que gustaban de aquello se mostraban satisfechas, una joven que pasaba cerca las comenzó a grabar, a la distancia, quizás en el siguiente vagón, tres chicas sentadas estaban viendo en sus móviles a una peliazul de espaldas con el culo al aire siendo follada tan a la liguera lo que ocasionaba algo de risa al trío de jóvenes.
Otras dos que estaban a una distancia pero dentro del mismo vagón miraban en sus móviles aquello mientras una sonrisa de burla se hacía claramente en notarse pues no creían que su senpai fuese una chica sucia como una puta más del montón y aparte ser víctima de su tomodachi, sin duda alguna era una revelación.
Umi Sonoda, la joven que se hacía distinguir por su seriedad y por su talento en la escritura como también en la poesía aparte de ser sucesora en línea de una familia tradicionalista era oficialmente una puta violable, de aquellas cuya apariencia y su lado dudoso eran fácilmente un buen motivo para que más que algún humano disfrutase su gusto con ella… La perra sumisa de Otonokizaka.
No era la primera vez que Maki hiciera con ella lo que se le diera gana, pero tocarla en pleno medio de transporte era jodidamente imperdonable, bochornoso e inaceptable.
-Asombroso…- Dijo otra de las féminas que estaban a una distancia de los hechos viendo el video- Apuesto a que se va venir en menos de nada, Nishikino sí que hace su trabajo
Ahora con la escena en cuestión, la pobre estaba respirando agitada mientras la pelirroja no paraba de jugar en su interior esperando con ansias a que su amante pudiese venirse con rapidez mientras que la pobre chica sentía que se iba a morir de la completa vergüenza, en momentos como estos quería hacerse el harakiri aparte de que soportaba el aliento que chocaba muy fuerte contra su cuello y ahora su oído estaba siendo víctima de las ganas insaciables de su novia.
-Lo disfrutas pero…- La joven no dejaba de plasmar sus besos sobre el cuello- No estás satisfecha, ¿Cierto?
La pobre peliazul seguía tratando de contenerse pero los incesantes dedos de su tomodachi la seguían taladrando lo más fuerte posible con tal de hacer posible que gimiese en ese mismo momento, movía sus manos de manera nerviosa o las estrechaba entre sí pero era inevitable, Maki no se detendría hasta lograr su objetivo.
-Maki…
-Sí, mi vida- Le susurró muy sexy
-Me…
-Déjalo salir, hazlo…
La peliazul prefirió irse por lo seguro a lo cual comenzó a gemir suavemente mientras esos dedos no dejaban de penetrarla fuertemente sintiéndose como una más mientras que la pelirroja lo estaba gozando aparte de ver ese lado sensible de su tomodachi lo cual le generaba una gran alegría hasta que la esencia de la pasiva se hizo presente impregnando los dedos de la activa mientras unas gotas sin cesar caían sobre las pantys y otras salpicaban en el suelo del vagón.
Finalmente luego de tanto tiempo la peliazul estaba respirando ganando el aire perdido mientras que la pelirroja la volteó y la abrazó dulcemente, no lo hacía en un sentido morboso si de un modo algo protector se tratase sin olvidar un beso en la frente como si fuera un "¿Estás bien?" a lo que la sumisa asintió quedamente y hundió su cabeza en el hombro de la contraria que sonrió levemente.
La joven peliazul se tuvo rápidamente de los hombros mientras que su tomodachi le subió las pantimedias y luego la misma Umi se subió los shorts mientras esperaba el fin de la ruta. Finalmente luego de unos minutos lograron llegar al final del trayecto literalmente al otro lado de Tokio lo que causó un liguero enojo a la peliazul mientras que la pelirroja se disculpó jugando con su mechón de pelo.
Luego de unos segundos Umi algo timida y mirando al suelo se acercó a Maki abrazándola por la espalda, quizás aquello en el tren fue completamente imperdonable pero por otro lado aunque no lo quisiese admitir- lo mismo que su tachi- le agradó a lo cual en voz baja le dijo a su amante.
-Eh… Maki…
-¿Sí?
-Yo… Esto… ¿Quieres ir conmigo a… Yoshiwara?
-¿Yoshiwara? ¿Te refieres a…?
-Sí…
La pelirroja quedó como un tomate al oír tal proposición de parte de la peliazul
-Pero la próxima vez, no lo hagamos en el tren… Es horrible
-De acuerdo no lo haré- Le sonrió- Por cierto, lo siento lo de hace rato. Es que hace un mes que no lo hacemos y yo… Bueno, no lo soportaba y quería oír tu voz hasta el fondo de mi corazón y ahora yo estoy moja…
-¿Vamos a Yoshiwara si o no?- Interrogó con tal de no saber más de aquello, de hecho no toleraba ciertos términos linguisticos dentro de su relación
-Está bien, vamos a Yoshiwara, ¿Contenta?- Hizo una pequeña mirada de mala gana aunque a la peliazul le pareció tierno ese gesto- ¿Quieres una ruta rápida hacia Hibiya?
-Tú ya sabes que sí…
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Ahora para concluir, ustedes se preguntarán a que quiso decir Umi con Yoshiwara
Verán, Yoshiwara, es un distrito ubicado en Tokio.
Ese distrito fue creado en el año 1617 por orden del shogunato Tokugawa, restringiendo la prostitución a distritos designados en la ciudad. El Yoshiwara original estaba localizado cerca de lo que hoy se conoce como Nihonbashi, cercano a la transitada autopista Tōkaidō al oeste de Japón, pero cedió ante el fuego de Meireki (junto con gran parte de la ciudad) en 1657 y el distrito fue movido a su localización actual al norte de Asakusa.
En un momento, Yoshiwara contó con más de 3.000 mujeres que servían como prostitutas. Los rōnin, samuráis sin señor, no eran permitidos, en o cerca de lugares de prostitución, excepto una vez al año para ver el hanami o florecimiento de los cerezos y visitar a parientes fallecidos. El Yoshiwara mantenía un aura de misterio y refinamiento. Las prostitutas podían variar en clases sociales, yendo desde extremadamente pobres hasta muy ricas.
Actualmente la prostitución está prohibida por ley, aunque esta supuesta ilegalidad viene acompañada de una aplicación algo superficial del término (por ejemplo, la definición de "prostitución" por alguna razón no se extiende a un "acuerdo privado" alcanzado entre un hombre y una mujer en un prostíbulo). El área antiguamente conocida como Yoshiwara, cerca de la estación Minowa en la Línea Hibiya, es ahora conocido como Senzoku Yon-chō-me y sigue manteniendo un amplio número de soaplands y otros lugares de servicios sexuales.
En pocas palabras ese dichoso distrito fue tu típico barrio donde el sexo y el trabajo sexual era el pan de cada día, jeje y con lo mencionado por Umi les dejo lo siguiente a su imaginación
Nos vemos hasta la próxima
PD: Creo que los Nicomakistas y Kotoumistas me van a linchar por eso pero es que es uno de mis crackships favoritos junto con UmiEli y HonoKoto
SAYONARA
