A ojos de Marinette, Adrien era la perfección en persona. No sólo por su apariencia física que le seguía deslumbrando cada día de su vida, sino también por su cálida manera de ser. Esos ojos verdes podrían detener guerras si se lo proponían, sus sonrisas fáciles y cándidas derretían su corazón... Todo en él era perfecto, aun con sus imperfecciones.

También sentía perfecto esa actitud juguetona que adoptaba siendo Chat Noir, al principio le había confundido un poco cuando revelaron sus identidades. Era... Extraño. Adrien como civil era en extremo amable, siempre buscaba la comodidad de sus allegados aún por encima de la suya, su sonrisa expresaba tranquilidad y felicidad en la versión más pura que existía. Pero como Chat Noir, era rebelde, hacía bromas absurdas - aunque eso no le quitaba lo gracioso -, disfrutaba de incomodarla levemente, de siempre tener contacto con alguna parte de su cuerpo o de coquetarle descaradamente. Antes de saber que eran la misma persona, sentía la presencia de Chat Noir un poco avasallante, aunque le encantaba... Cuando descubrió quién se escondía detrás del antifaz fue un shock para su cabeza que a pesar de haber presenciado el momento de la destransformación. Se negaba a aceptar que ese chico de mirada amable era la misma persona que le ponía las rodillas a temblar cuando se acercaba de más.

Aunque fue así solo al principio, luego de haber derrotado a ese Hawk Moth, haberse gritado y separarse por un tiempo, tanto como amigos y como superheroes, ambos decidieron que sus sentimientos eran más fuertes y aprendieron a vivir con sus diferencias.

La mejor parte era la libertad de Chat Noir de acercarse a su balcón, la calidez y el aroma del cuero de su traje todavía le volvía el estómago líquido hasta posarse sobre su entrepierna. No importaba qué tan mágico era el traje, este no le dejaba nada a la imaginación, ni a la vista ni a su toque. Como en ese momento, donde sentía la tela del traje sobre su piel desnuda, brindándole calor y aumentando la sensación de pesadez sobre su centro al sentir la ligera textura del cuero...

Lo amaba.


Voy atrasada un capítulo, perdón. Prometo ponerme al día pronto.