Bueno en este capítulo quise salirme un poco del libreto, pero no de lo que es el universo del Dragon Age, hacerlo lo más realista posible, no me gusta que mis personajes saquen recursos de la nada, todo tiene que tener sentido.


.

Crónicas de una Maleficarum

-Compañerismo-

.

.

-Espera… ¿Dijiste que eres una Hermana de Claustro?-

-Si.- Respondió con un acento Orlesiano.

-Entonces ¿Qué puedes decirme del prisionero Qunari?- Sus ojos se llenaron de tristeza al escuchar mi pregunta.

-Oh, él… asesinó a una familia de campesinos, incluyendo a los niños.-

-Muy conmovedor, estaba pensando en que podrías ayudarnos a liberarlo.-

-¿Por qué querríamos liberar a un peligroso asesino de niños?- Alistar no veía más allá de lo que Leliana había mencionado.

-Porque no estamos hablando de un vulgar criminal, un soldado de la Vanguardia Qunari no es cualquier cosa, hablamos de un ejército que tuvo en jaque a toda Thedas.-

-Concuerdo con Azana, además me parece inaceptable tener a una majestuosa criatura como esa enjaulada esperando la muerte….- Comentó Morrigan, pero nada de eso importaba pues todos inconscientemente volteamos hacia Elizabeth, de forma tácita se había convertido en la líder indiscutible.

-Me parece bien, Leliana ¿Crees que podrías ayudarnos a convencer a la Reverenda Madre para que nos facilite la custodia del Qunari?-

-Bu-bueno, si es lo que hace falta para que me permitan ir con ustedes entonces los ayudare.- Y mientras nos alistábamos para ir a la Capilla, Elizabeth nos detuvo a Morrigan y a mi antes de poner un pie fuera de la caverna.

-Es mejor que ustedes 2 nos esperen aquí, no quiero llamar más la atención.-

-¿De qué hablas?-

-Iremos a pedir a la Capilla que liberen a un prisionero acusado de asesinato, no quiero llevarlas y arriesgarme a que las apunten como apostatas, no se vería bien. Espero que lo entiendan.-

Un sucio plato con un par de barras de pan añejo era lo único que nos mantenía "entretenidas" a Morrigan y a mí, sin nada más que hacer que mirarnos las caras…

-Puedo hacerte una pregunta.- Me dirigió una mirada que no pude descifrar.

-¿Qué?-

-¿Cómo es que una maga puede aceptar someterse a la voluntad de la Capilla?- Auch, directo a grano.

-Imagino que para alguien como tú, con aires de superioridad, la simple idea de vivir atrapada en el Círculo es patética, te crees mejor que todos aun cuando desconoces por completo la realidad fuera de la Espesura. Veamos… ¿Cuál era tu pregunta? Ah sí por qué "elegí" someterme, bueno es simple, a diferencia de ti a mí no me criaron para creerme mejor que los demás, eso lo aprendí de más adulta y porque realmente soy mejor que el resto de los magos. No sé qué imagen tendrás del Círculo pero te enseñan que eres una desgracia, que tu magia es una marca del odio del Hacedor y que prácticamente deberías dar gracias cada segundo de que te permitan seguir con vida en la torre. Nunca aprendes a tener orgullo o a respetarte como igual, no somos iguales al resto y jamás te dejaran olvidarlo, vives con el filo de la espada templaria en tu cuello. Pero tú no sabes lo que es eso, piensas que es nuestra elección y que de ser tú probablemente te suicidarías antes de renunciar a tu libertad, la mayor diferencia entre tú y yo, es que yo no renuncié a mi libertad… nunca la tuve. Ya sea como maga o como elfa siempre me han visto como algo inferior. Por si te lo preguntas son muchos los magos que se suicidan, en su mayoría son quienes llegaron a la torre en su adultez, los otros como yo no tenemos ningún recuerdo fuera de la torre, por tanto nada a que aferrarnos o aspirar.

-A-aun así no creas que me vas a conmover con tu causa.-

-Yo solo respondí tu pregunta, no me interesa tu lastima.-


A las afueras de Lothering preparamos un campamento improvisado, muchos necesitábamos descanso, el cual no duró mucho, interrumpido por el movimiento de ramas y hojas.

-¿QUIÉN ANDA AHÍ? ¡MUESTRESE DE INMEDIATO!- Elizabeth exigió a la oscuridad de la noche.

-Oh-oh por favor no-no ataquen.- Un par de enanos salieron de entre unos arbustos con las manos levantadas. –So-somos a quienes salvaron a las afueras de Lothering esta tarde, los seguimos porque te-tenemos una tienda, mercancías que quizás podrían interesarles.

-Ahora que lo pienso… Debemos tener en cuenta la cantidad de dinero con la que contamos…- Comentó Elizabeth a lo que todos nos reunimos cerca del fuego, mientras los enanos acercaban su carro al campamento.

Por razones obvias ni Morrigan ni Sten tenían ni siquiera una moneda de cobre… Alistar, Leliana y yo sumábamos en total 47 piezas de plata.

-… Es muy poco… Apenas medio soberano, es mejor guardarlo todo junto.-

-Espera por qué guardaras tú todo el dinero que tenemos.- Exclamó Morrigan aun cuando nadie más objetó.

-Por esto.- Dijo a tiempo que lanzaba una pequeña bolsa de cuero junto al fuego, que al caer asomó un puñado de monedas de oro. –Allí hay 63 soberanos, es todo lo que pude traer de Pináculo, pero hay más… Bann Loren es un gran amigo de mi familia, tenemos una cámara con dinero y objetos de utilidad en su Castillo Caer Oswin, en caso de… Emergencia.-

-¿Por qué no lo mencionaste antes?-

-Porque antes no teníamos a todo Ferelden en nuestra contra…-

-¿Dónde queda el Castillo?-

-Al noreste de la Torre del Circulo.-

-Debemos ir de inmediato, no sé ustedes pero los recursos son una prioridad, no podremos derrotar la Ruina cuando ni siquiera tenemos armaduras o armas apropiadas.-

-Descansen mañana a primera luz partimos en dirección al norte.-


Oscuridad, tinieblas y corrupción me abrumaban, pero aun así podía escucharlo a la lejanía… una canción y una voz… llamándome gritando mi nombre…

Intento acercarme hacia la voz adentrándome cada vez más en la oscuridad…

Y ahí lo vi, se alzó ante mí el enorme dragón con los ojos completamente blancos el terror me paralizó por completo… Me está mirando…


-Déjenme adivinar, ninguna de las 2 estaba soñando con pie o conejitos.- Dijo Alistar, al tiempo que me percataba que Elizabeth también había despertado de golpe, podía ver el sudor frío corriendo por su frente.

-Fu-fue demasiado real.- Elizabeth tenía la mirada clavada en sus manos.

-Bueno, lo era más o menos, esa es la conexión que tenemos con los engendros tenebrosos.-

-Entonces ese era…- De solo pensarlo se me heló la sangre.

-Si… Ese era el Archidemonio, por eso podemos saber con seguridad que esto es una Ruina.-


La caminata por el bosque era muy distinto a recorrer los caminos, el calor, la humedad, la falta de caminos… el lodo…

Alistar nos hizo una seña y todos nos agazapamos en silencio, un hombre que parecía pertenecer a la nobleza por su atuendo estaba siendo rodeado por un grupo de soldados con sus espadas desenvainadas.

-Ese es el Confidente del Rey.- Susurró Elizabeth exaltándose, antes de que nadie pudiera reaccionar uno de los soldados lo apuñaló e hizo que todos saltáramos al combate.

-Gracias… no creí que los hombres de Loghain me encontrarían tan rápido… ahora soy hombre muerto.-

-Usted era el confidente del Rey.-

-Lady Cousland, usted estaba en Ostagar… el Rey confió en mí pero yo lo decepcioné y después de la batalla Loghain vino tras mi.- Elizabeth sujetaba con fuerza la mano del hombre moribundo al punto de temblar.

-No se preocupe cuénteme que ocurrió.- Intentaba con todas sus fuerzas mantener la compostura pero con cada silaba su voz se quebraba más.

-Estuve tanto tiempo en la prisión de Bann Loren todo porque creían que aún seguía en posesión de un objeto de gran valor… pero dígame mi Lady ¿Qué la trae a estas tierras tan peligrosas?.-

-De hecho dirigíamos al Castillo Caer Oswin… A reabastecernos y solicitar la ayuda de Bann Loren, pero por lo que veo… no encontraremos ayuda en esa dirección.-

-La llave, la llave del cofre de la Armadura Real esta en Ostagar, la enterré allí, es curioso si la hubiera conservado ahora estaría en manos de Loghain, no se rinda mi Lady si conoce alguna forma de entrar a Caer Oswin inténtelo, todos los hombres del Bannon están fuera en campañas por la guerra civil incluyendo al mismo Bann. Debe recuperar las armas del Rey Maric, además el cofre tiene un compartimento donde encontrará documentos secretos con los Orlesianos y la Emperatriz Celine en persona… La llave está enterrada en la base de una estatua en el campamento de los magos… Sé que sabrá darle al Rey una apropiada sepultura en que caso que… en caso de qu- El hombre exhaló su última bocanada de aire en brazos de Elizabeth.

Cada vez las cosas lucían peor para nosotros, los aliados desaparecían y los enemigos no hacían más que rodearnos, como lo habían hecho con ese hombre en el bosque…


Bueno para estar más en contexto, Bann Loren es el esposo de Lady Landra la amiga de la Teyrina Eleonor (la que fue a Pináculo con su hijo y su dama)