Leyendo sus comentarios, si hay algunas partes que avanzo rápido o derechamente me salto y es que no soy muy buena para describir peleas ni batallas, a lo largo de toda la historia trataré de centrarme en las decisiones y conocer un poco más el pasado de los personajes.


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Crónicas de una Maleficarum

-Rol-

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-Bien hecho ese elfo merecía que lo pusieran en su lugar.- Exclamó el tabernero mofándose de lo que acababa de ocurrir.

-Dame una excusa para no matarte en este mismo momento.- Ese hombre estaba burlándose de un elfo justo frente a mi… malas noticias para él.

-Azana por favor, no es necesario recurrir a la violencia.- Dijo Leliana sujetando mi brazo.

-Si no quieres que te envuelva en llamas en este momento lo mejor será que saques tu gordo trasero de aquí ahora y vayas a ayudar a defender tu mugrosa villa esta noche.- Dudó por un momento antes de tragar saliva y salir del local sin mirar hacia atrás.

-Bien hecho, cualquiera que pueda luchar debería hacerlo.- Agregó Sten sin referirse a mis reacciones.


De vuelta en la Capilla Leliana escuchaba con gran alegría las "hazañas" que Alistar y Elizabeth habían realizado en nuestra pequeña incursión a los alrededores.

-"Aahhh ayudaron a esa pobre muchacha a encontrar a su hermanito y además le pagaron una fortuna por un trozo de acero inservible… Aaawww le prometieron a un asqueroso ebrio que rescatarían a su hija la cual probablemente esta super muerta…"

Con todos los encargos concretados solo nos aguardaba esperar el anochecer, la tensión podía cortarse con un cuchillo, los aldeanos aterrados intentaban calmar a los niños, mientras que otros ya habían abandonado completamente la esperanza.

-Tú pensaste desde el principio que esto era una causa perdida… ¿No es así?- Mi innata curiosidad me tentó a romper el eterno silencio entre Sten y yo.

-Tú tampoco querías ayudar ¿Por qué te sorprende?- Respondió estoico sin dejar de mirar hacia la nada.

- Es diferente… Mis acciones son egoístas, no es que piense que la aldea está perdida, es que simplemente no me importa.- Esperando una reacción que nunca llegó, voltee a mirarlo.

-Eres alguien falto de propósito, en Par Vollen encontrarías un sentido en el Qun, certeza. El único camino a la verdad, el egoísmo de tu raza y los humanos es como ponzoña.- Las palabras de Sten solo me confundían ¿Tan radical era su forma de pensar que no le hallaba sentido alguno a sus creencias?

-No lo entiendo… ¿Qué es exactamente el Qun?- Rodó los ojos hacia mí y suspiró.

-No estas prepara para aprender ni yo para enseñar.-

-No te pido que me conviertas solo que… aclares algunos puntos oscuros.-

-Sten, es mi papel y mi nombre, es lo que soy y lo que seré, el Qun me dio un rol, un propósito y hasta el último de mis días deberé desempeñar mi papel según las exigencias del Qun.-

-Pero nadie puede decirte lo que eres… lo que quieres ser.-

-No son cosas que dependa de nosotros elegir, tú por ejemplo eres Saarebas, ese seria tu papel y tu nombre, la declaración y acusación para los magos, no es algo que puedas cambiar.-

-Claro que no… pero lo que haces con tu vida, eso es algo que puedes elegir, es decir si alguien te hubiese preguntado qué rol te gustaría desempeñar es-

-¿Elegir? Que extraños conceptos tienes maga, uno no puede elegir lo que es. Por mucho que quieras ser humana, o no ser maga, o ser hombre, es lo que eres, esa ilusión de elegir solo causa frustración, es desperdiciar una vida. De someterte al Qun entenderías que el que te otorguen un propósito te hará feliz-

-… Entonces… Sten ¿Tú eres feliz?- Su cara se vació completamente de emoción pero también comenzaba a entenderlo un poco más...


El anochecer finalmente dejó caer su manto y la intranquilidad de quieres creían que esta sería su última noche en este mundo aumentaba la tensión de los que se enfrentaban por primera vez a este horror desconocido. La bruma verde cubrió el puente que conecta el Castillo con la aldea y los gritos no tardaron, algunos soldados titubearon en quedarse en sus puestos mientras Ser Perth recitaba en voz alta unas plegarias al Hacedor.

La batalla fue larga y sangrienta, muchos cayeron y no fue hasta que los primeros rayos de sol impregnaron la tierra de luz que pudimos ver realmente las consecuencias de la carnicería.

Unas palabras dedicadas a los caídos que hicieron brotar chispas de esperanza en quienes aún seguíamos aquí y unos minutos de silencio antes de volver a la realidad puesto que esto no hacia más que comenzar.


Junto al molino Bann Teagan con una expresión más calmada nos esperaba…

-El asalto terminó y salimos victoriosos, es el momento de entrar al Castillo, acabamos con la mayoría de los cadáveres así que es el mejor momento par- ¡Por el aliento del Hacedor!- Exclamó sin poder creer lo que sus ojos veían, una mujer de ropas elegantes acompañada de un soldado corrieron a toda velocidad hacia nosotros aparentemente desde el Castillo. -¡Isolde! Es-es… cómo es posible ¿Te encuentras bien?-

-Oh Teagan, no sabes cuánto me alegro de verte, yo... yo necesito que vuelvas al Castillo conmigo, por favor Teagan.-

-No creo que sea prudente… Es demasiado arriesgado y no podemos darnos el lujo de que pierda su vida.- Elizabeth hizo acto de presencia mientras la mujer llamada Isolde volteaba a mirarla con desdén.

-¿Disculpa? Teagan ¿Quiénes son estas personas?- Preguntó ignorando completamente el hecho de que estábamos de pie frente a ella.

-Isolde ellos son nuestros amigos, nos han ayudado desinteresadamente en estos tiempos de necesidad.-

-Por favor Arlessa, debemos saber cuál es la situación en el Castillo.- Agregó Alistar sin demasiado entusiasmo.

-¿¡Alistar!? De todas las personas que- Antes de terminar su despectivo comentario Teagan volvió a interrumpirla.

-Isolde, debes decirnos que ocurre en el Castillo.-

-Y-yo… no sé qué puedo revelar sin riesgos… Una maldad desconocida nos ha apresado en el Castillo, Connor… esta maldad nos mantiene con vida, a Eamon, Connor y a mí pero no sé por cuánto y los demás… Oh Teagan tienes que venir conmigo ¡Te lo ruego! Connor, él ha visto tanta muerte ¡TEAGAN POR FAVOR!- La mujer sonaba particularmente desesperada haciendo que Teagan terminara por ceder.

-Está bien Isolde, iré contigo, solo dame un momento a solas.-

-Bi-bien yo… te esperare cerca del puente pero ¡por favor Teagan no tardes!-

-Alistar… debo pedir tu ayuda y la de tus compañeros una vez más… hay un pasadizo en este molino que lleva hasta los calabozos del Castillo, deben entrar y sacar a Eamon de aquí, los demás Connor, Isolde y yo somos descartables.-

-No puedo permitirlo Teagan.- Elizabeth una vez más intercedía.

-U-una vez dentro… pueden abrir las compuertas para que los caballeros de Ser Perth os ayuden, por favor sois nuestra única esperanza.- Teagan se aproximó a Elizabeth y tomó sus manos en señal de súplica a lo que ella solo se limitó a suspirar dando a entender que aceptaba el plan.

-Un plan estúpido tras otro…- Sten no escondió su descontento.

-¿Así que nos infiltraremos en otro Castillo? No imagino como eso puede ayudarnos a derrotar la Ruina…- Dijo Morrigan hastiada.


-¿Quién construye un túnel subterráneo que cruce un lago?- Sten preguntaba incrédulo ante la hazaña que aparentemente significaba.

-Increíblemente… la mayoría de los Castillos tienen pasajes ocultos, es más me atrevería decir que todos los Castillos tiene una, claro que no todos atraviesan un lago…- Respondió en un susurro mientras avanzábamos con antorchas en mano.

-Ahhh recuerdo cuando me encerré todo un día en una celda *suspiro* buenos tiempos…- Agregó Alistar, no sé si me gusta la idea de imaginarme a un niño encerrado en un calabozo.

-¡A-ALEJENSE DE MI!- Unos gritos desesperados de ayuda provenientes de algún pobre diablo captaron nuestra atención.

-Jowan… Hacedor tiene que ser una broma…-

-¡Azana no puedo creer que seas tú!- Replicó furioso. –TÚ ME TRAICIONASTE CREI QUE ERAS MI AMIGA.-

-Ya cállate… yo no te traicioné, lo único que hice fue salvarle el pellejo a Amelia del problema que TÚ causaste ¿¡Magia de sangre!? ¿Qué creíste que ocurría? Sabías que los templarios te tenían en la mira e hiciste lo más estúpido que pudiste… Pero sabes que tengo que agradecerte, de no ser por tu infinita estupidez yo no estaría aquí. Gracias Jowan siempre fuiste un inútil pero al menos me serviste para convertirme en una Guarda.- Pude notar como cada una de mis palabras lo provocaban.

-¡MALDITA PERRA!- Me gritó antes de rajarse las muñecas. –¡Veamos si te podrás burlar de esto!- Todos en posición de combate y Jowan atacó, una oleada de sangre nos tumbó, solo Alistar y Sten quedaron de pie, Alistar rápidamente dispersó la magia a tiempo que pude tomar mi bastón.

-Mueve un musculo y voy a hacer que te retuerzas como una alimaña.- Con la punta de mi bastón sobre su cuello pude ver duda en los ojos de Jowan. –Ahora me dirás qué demonios está pasando aquí.- A regañadientes se dignó a contestarme.

-Teyrn Loghain… Él me contrató para envenenar al Arl…- Alistar apretó los puños ruidosamente.

-¿Cómo lograste meterte al Castillo.-

-Lady Isolde, ella me contrató para enseñarle a su hijo…-

-¡¿Connor es un mago?! ¿Arl Eamon lo sabe?- Al ex-templario le estaba costando procesar tanta información nueva.

-Él, él debe haber rasgado el velo eso es lo que está causando todo… la verdad yo ya estaba aquí encarcelado cuando todo empezó, es todo lo que sé ¿Qu-qué harán conmigo ahora?.- Elizabeth nos miró a todos en busca de opiniones.

-Libérenlo… No tiene sentido tenerlo aquí enjaulado.-

-Espera, es un mago de sangre que NOS ATACÓ, no puedes simplemente liberarlo.-

-Todos merecen una oportunidad… Incluso él.-

-Ohhh te refieres a él… o a ti misma.- Mientras Leliana y Morrigan argumentaban me acerque cuanto pude a Jowan.

-Sabes lo que le ocurrió a tu preciosa Iniciada.- Susurré a su lado.

-¿¡Qué hiciste!?- En cuanto se acercó lo suficiente clavé una daga en su cuello, el grito ahogado en sangre de Jowan captó la atención de los demás.

-¿¡Por qué hiciste eso!?- Elizabeth me interrogó.

-No hay nada que decir… es un mago de sangre, debía morir.- Respondí y seguí avanzando por el Castillo en silencio.

Cualquiera que me amenace no vivirá para contarlo... sin importar quien sea...


Y bueno aqui termina, en el capítulo siguiente se decidirá el destino de Connor...