Star Wars y sus personajes no son propiedad mía sino de Lucas Films y Disney, lo único de mi intelecto es la historia aquí presentada.
Songfic basado en la canción "Do Bad Well" de KSHMR
Rey despertó de su trance cuando escuchó aquel ofrecimiento, se abofeteó mentalmente al descubrir que tenía un gran ofrecimiento que no podía rechazar, Ren era increíble, porque a pesar de ser ligeramente intimidante, tenía una sonrisa de lo más tranquilizadora.
— Entonces hablen, nosotros también lo haremos — Dijo, casi ordenó Hux mientras tomaba a Rose de la mano, la chica simplemente se reía mientras le hacía señas a Rey de que cualquier cosa le llamara a su celular. Al parecer estaba entendiendo que tipo de imbécil era.
Y así se quedaron solos nuevamente.
— ¿Quieres una bebida? — Ofreció Ren.
Ella asintió sin dejar de mirarlo, ahora que lo había visto a los ojos sabía que iba a ser muy difícil superar esa mirada tan intensa en él, se recordó cerrar la boca para no babear y entonces recuperó la postura, se sentía como una polilla atraída por una luz brillante a mitad de la noche.
— Sí, me encantaría. — Respondió mientras lo seguía, él se movía de forma ágil y parecía conocer muy bien la casa en la que estaban, si Hux era quien había organizo aquello, ¿Significaba que él era el amigo dueño del inmueble?
Caminaron evitando personas y ambos se sentaron en una barra donde varios barmans preparaban bebidas rápidamente. A pesar de sus prisas, hubo una mujer que los atendió con toda la amabilidad del mundo, como si las urgencias no fuesen importantes para ella.
— Gracias Maz — Agradeció Ren cuando vio las bebidas impecables frente a ellos.
— De nada niño. — Dijo la mujer mientras le guiñaba el ojo.
— ¿Se conocen? — Preguntó Rey interesada, Ren le dio un trago a su bebida.
— Algo así, ella es la dueña de varios servicios de barmans y cantinas móviles alrededor del país, aunque aquí en la ciudad tiene su matriz. Me imagino que vino a cubrir a alguien que decidió faltar a última hora.
Rey asimiló lo escuchado, ¿Quién sería él exactamente? Sólo sabía que era contador, pero no tenía detalles salvo que posiblemente era el dueño de la casa. Más que él conociese a la dueña de una gran cadena de licorería y que ella se tomase el tiempo para atenderlo personalmente, significaba que no era alguien común y corriente.
— Vaya — Respondió. — ¿Y tú y Hux como se conocieron? — Preguntó sin saber muy bien que decir, aunque después se mordió la lengua mientras agregaba: — Digo, no es que me interese él, pero es amigo de mi amiga y…
— En el trabajo — Le respondió con una sonrisa mientras la ayudaba a salir de la bochornosa situación. — Yo soy gerente, él consultor de procesos, estamos obligados a trabajar codo con codo. Y no me preguntes como se conocieron esos dos porque tampoco sé, solo tengo entendido que ella lo mordió.
Rey había bebido para tranquilizarse, pero bajó el vaso y se carcajeó, apenas había tomado unos trago, pero esa situación descrita se le hizo muy Rose. Necesitaba escuchar esa historia proviniendo de sus labios.
La plática se aligeró después de aquello, ambos empezaron a platicar de trabajo y de lo que ella buscaba en un contador, pero tenían bebidas, y después aparecieron unos canapés que Maz se había traficado de cocina. Era todo muy ameno, así que si bien hablaban de contabilidad, se desviaban con otros temas o comentarios que los hacían reír, a al parecer a ambos les gustaban los vehículos, las carreras de autos, además de que practicaban deportes de defensa personal.
Rey estaba tan concentrada en Kylo que por un tiempo no ser percató que era vigilada por Finn y Poe que estaban en un rincón bebiendo. Más en un determinado momento vio como el piloto sacaba su celular y se retiraba a la puerta principal, Zori había ido a recogerlo, temió que Finn buscase su compañía, pero en eso llegó una chica morena que empezó a platicar con él, bueno, si todo iba bien no la molestaría por un rato.
La plática con Kylo continuó, no supo cuánto tiempo había pasado, pero ya llevaba ella más de 6 vasos bebidos de sustancia misteriosa de Maz que él le había pedido como recomendación. Creía estar bien, pero cuando se levantó de su asiento para ponerse de pie, sintió como todo se movía a su alrededor. Ren fue rápido y la tomó de la cintura para que no cayera.
— ¿Estás bien? — Ella deseaba no soltarse de su agarre, no tanto porque perdiera el equilibrio, sino porque sentía con mucha más intensidad que antes aquella corriente que la cubría cada vez que lo tocaba.
Pero debía de hacerlo, volvía a sentir las miradas a su alrededor, y era obvio porque él era el gerente. No quería meterlo en problemas, no aún.
— Sí, sólo necesito ir al baño— Dijo, agradeciendo al alcohol por no sentir pena por tal petición. — ¿Sabes dónde hay uno?
— El más cercano está en el jardín, ¿Crees que puedas llegar atravesando el pasto?
Rey pensó en ofenderse, pero luego recordó que ella le comentó su inconveniente con los zapatos y la capa que llevaba, todo le quedaba largo, así que por eso se estaba tropezando.
— Creo que necesitaré ayuda — Respondió mientras añadía frustrada; — No sé porque pienso que sería más fácil subir escalones en tacones que atravesar tierra donde se hunden éstos.
Ren miró alrededor suyo, como si intentara buscar a Rose para que la acompañara, pero la chica y Hux seguían desaparecidos.
— ¿Segura que puedes con las escaleras?
— ¿Qué acabo de decir? — Le retó.
Ren soltó la cintura de Rey para que ésta se irguiera y le hizo una seña para que lo acompañase.
Caminaron hacia el cuarto donde estaba el DJ, casi no había gente ahí porque el sonido era demasiado fuerte, y la poca que se encontraba estaba concentrada viendo un juego de beer pong improvisado. ¿Ahí estaría el baño? Al parecer no, porque Ren le hizo señas de que no se separara de él.
Ambos atravesaron la habitación y detrás de la zona del DJ, Ren le mostró una puerta imperceptible a primera vista, el DJ no se inmutó cuando estuvieron detrás de él, y con su silencio asegurado, cruzaron la entrada. La puerta conducía a una escalera que llevaba a un segundo piso, Rey supuso que habían optado cruzar por ahí por la cercanía, o tal vez para que no los vieran en la escalera por la que él había bajado, quien sabe, no le interesaba, sólo quería llegar al baño.
Subieron y ella cumplió su palabra de no tropezarse, aunque Ren le estaba ayudando sujetando la capa estorbosa y ella se apoyaba ligeramente en su hombro, por todos los cielos, aun cuando habían tomado bastante alcohol seguía oliendo bien, ¿Sería acaso el shampoo que utilizaba? No supo porque pero tuvo deseos de quitar el listón que sujetaba su cabello largo sólo para olerlo mejor.
Llegaron al segundo piso y ella volvió a ver las blancas paredes rodeándola, Ren se mezclaba y resaltaba entre ellas con clase, y la dirigió a una habitación que cuando descubrió que era, deseo tardarse en salir de ella.
— Este es mi baño — Indicó él con una mano hacia una puerta dentro de su habitación. — Es el más cercano y privado, adelante. — Rey asintió mientras se dirigía a la puerta, estaba borracha, y quería creer que él igual, porque había bebido más que ella.
Entró al baño e hizo lo que tenía que hacer, pero cuando estuvo lista de nuevo, descubrió que el silencio de la plata superior le estaba haciendo bien, sus oídos le habían estado doliendo y ella no se había dado cuenta. Salió del baño privado mientras ideaba una excusa para quedarse ahí un poco más de tiempo.
Al enfocar su mirada en el cuarto de luz tenue, vio a Ren en el escritorio escribiendo sobre unas hojas.
— ¿Qué haces? ¿Siempre piensas en el trabajo? — Dijo por encima de su hombro, literal, estaba asomando su cabeza arriba de éste, aprovechando que podía disfrutar de su aroma tan adictivo.
Ren se giró hacia ella pero al notar su cercanía simplemente se le quedó mirando y después guio su mirada hacia las hojas.
— Estoy escribiendo un plan, necesito exactamente los números que me has mencionado para ver cómo podrías moverlos sin problema.
— Vaya — Dijo ella sin alejarse, de hecho se estaba acercando cada segundo un poco más, pero no podía evitarlo, sentía algo. Ella no era de acostarse con el primer tipo que se encontrara, pero Ren era un tipo que le gustaba, ambos estaban en una habitación sola, con una cama y se atraían, sólo un tonto podía ignorar esas señales.
Decidió dar un paso, no lo habían dicho en voz alta, pero ya sabían que cada vez que se tocaban sentían una gran corriente eléctrica atravesándolos.
— Digo… — Intentó hablar casual — Estos son los números de los que te hablo. — Dijo recargándose en su hombro y tomado su mano para escribir con el lápiz que él sostenía.
La corriente que los embargaba era intensa, sin poder resistirlo más Ren se giró hacia ella y se besaron. No pudieron decir quien fue el que comenzó, porque ambos sabían lo que quería y respondían a la caricia del otro como si estuviesen conectados.
Rey no dejó que Ren se pusiera de pie, era demasiado alto para ella y tendrían que romper su beso, y eso no lo quería, no, debía de engatusarlo lo suficiente para que él no tuviese el valor de separarse y decirle que eso no era lo correcto.
Aunque sintiendo como la estaba besando, estaba segura que esa posibilidad se estaba haciendo cada vez menor.
Se acomodó en su regazo, él era enorme a comparación de ella y eso le gustaba, porque podía estar sobre sus piernas sin problemas, el beso era apasionado, y más cuando ella lo sujetó de la cara para asegurarse que tuviese los ojos cerrados, después soltó el listón que tanto le había atraído y empezó a jugar con su cabello, él a cambio la tomó por la cintura para que se acomodara con las piernas separadas.
No sabía si era por la falta de aire o qué, pero los suspiros de ambos empezaban a ser cada vez más sonoros, Rey con solo escucharlo se quería desnudar ahí mismo, pero le gustaba el control que él le dejaba tener, le estaba permitiendo sujetarlo de los hombros, al inicio para apoyarse, pero ahora le había quitado el saco y desabrochado la camisa. Prefería desnudarlo a él que desnudarse a sí misma.
Ren por su parte ya le había quitado la estorbosa capa y la corona, estaba jugando con su espalda, y sorpresivamente bajó una mano para darle una nalgada, ella se estremeció, agradeciendo que hubiese bastante sonido debajo de ellos para que no escucharan su grito de placer.
Se tuvo que separar, cuando lo vio a los ojos se mordió el labio inferior hinchado, Ren era guapísimo aun así con el cabello despeinado y la ropa mal acomodada, le encantó la vista que le dio; fuerte, duro, pero aun así bajo el control de ella.
— Hazme el amor — Dijo, intentando no sonar tan vulgar, pero era eso o decirle "Follame como si no hubiera un mañana", a decir verdad ella y el alcohol nunca se habían llevado tan bien hasta ese preciso momento.
Ren pareció analizar su propuesta, puede que hayan sido pocos segundos, pero para Rey se había convertido en una eternidad, hasta que sin preverlo, él la sujetó para lanzarla hacia la cama. Ella gimió por el movimiento brusco, alguna otra chica se hubiese molestado, pero ella no, a ella le prendió más.
Rey estaba boca abajo, y sintió como Ren se acostaba sobre sí para arrancarle el vestido, ella ya se había encargado de la parte de arriba de él, así que no se molestó cuando él se quitó el pantalón sin su ayuda. Agradeció estar totalmente depilada, ella no era una chica con mucho vello, pero se previno por si acaso, aunque su "por si acaso" nunca involucró acostarse con el gerente dueño de la casa.
Sintió que Ren se separó de la cama y supo a que se debía, así que en vez de ponerse boca arriba, decidió ponerse sobre sus rodillas, ahora sólo el collar de cruz la cubría, y no sabía porque eso se le hacía de lo más sexy.
Ren volvió a acomodarse detrás de sí y ella sintió como algo empezaba a rozar su zona, estaba mojada, más cuando sintió como la parte de él empezaba a entrar en ella.
Empezó a gemir, seguía sintiendo electricidad por su cuerpo con el tacto desnudo que tenía, Ren estaba haciendo vaivenes lentos, y eso la enloquecía, quería más, pero a la vez quería disfrutar, no sabía en qué pose ponerse para sentirlo más, aunque esa, de perrito, era una de sus favoritas.
Los movimientos empezaron a hacer cada vez más rápido, cuando volteó hacia atrás vio como los ojos de su Kylo prendían fuego.
— No te contengas, sé que no eres así.
Esas parecieron ser palabras mágicas, porque el movimiento incrementó, y no sólo eso, Ren la sujetó con una mano en la cadera y otra en el cuello, Rey empezó a gemir, le encantaba como él la estaba dominando, su espalda se arqueaba y sus gemidos se atoraban en su cuello. Pero al parecer a él le gustaba escucharla, porque la soltó del cuello para con su mano libre acariciar sus pechos.
Sus manos eran grandes, callosas, y pesadas, que sabía que iba tener moretones al día siguiente, pero le estaba encantando como la tenía, Ren apretaba sus pechos de una forma tan exquisita que ella misma se estaba levantando para poder disfrutar más de las corrientes que tenía.
En cierto momento ella estaba recargada contra la pared mientras él la seguía penetrando, a ella le encantaba como sus pezones rozaban la pared fría estimulándose con cada embestida, además, él le estaba metiendo un dedo a la boca haciendo que salivara mucho más.
Sus gemidos cada vez eran más sonoros, sabía lo que venía, así que ella lo detuvo con una mano.
— Vamos a cambiar de posición. — No ordenó, pero tampoco preguntó, Ren levantó una ceja y se dejó guiar. Rey lo acostó boca arriba y ella se puso encima de él, le dio un beso caliente mientras se volvía a introducir su miembro y lo sentía de una manera más profunda.
— Ahora yo tengo el control. — Dijo, mientras empezaba a mover sus caderas.
Apenas lo hizo volvió a gemir, estaba a punto de venirse, Ren seguramente lo sintió, porque en lugar de observarla, empezó a acariciar sus pechos y darles pequeños golpecitos, dolía, pero el placer era mucho mayor.
Ella se siguió moviendo hasta que una mano de él empezó a masturbarle el clítoris aun con su miembro dentro, esa carga de placer extra más los sonidos de él que la embriagaban todavía más, hizo que su cuerpo se tensara de pronto, y después empezó a relajarse.
Su cuerpo empezó a detener sus movimientos, Ren la miraba maravillado y con eso ella se sentía maravillosa.
— ¿A poco con un solo orgasmo tienes? — Preguntó él, y ella lo miró gustosa.
— Dame un respiro ¿Sí?
Y entonces Ren la giró para ponerla bajo su control. Ella inmediatamente volvió a abrir las piernas, sabía que estaba sensible, así que cualquier movimiento él hiciese contra ella la estimularía de forma enloquecedora, y tal vez eso quería aprovechar él, porque al tenerla bajo su merced, empezó a morder sus pechos, acariciarlos y luego volviéndolos a morder, su miembro de nuevo se había introducido en ella y una mano sujetaba su trasero con fuerza.
Rey gemía al ritmo que él, y descubrió que no deseaba detener ese momento.
…
Después de otra ronda ambos estaban acostados mirando el techo, o bueno, Ren lo hacía, porque Rey estaba acurrucada en su pecho inhalando sus feromonas. De un momento a otro escucharon un silencio preocupante… y después una ovación y muchos aplausos.
— ¿Qué paso? — Preguntó Rey, aunque sin separarse de él.
— Hux le propuso matrimonio a tu amiga.
La chica se incorporó para mirarlo a los ojos.
— ¿Qué?
— ¿No lo sabías?
— No — Respondió ella — De hecho apenas hoy oficialmente supe quién era Hux y porque figuraba con Rose.
— Bueno, creo que tendrás una vida para tratarlo — Respondió él divertido.
— Él no me interesa — Contestó ella — Me interesas tú.
Ren sonrió.
— sí, tal vez nos sigamos frecuentando.
— ¿Tal vez? ¡Pero si eres mi contador!
— Oh, ¿Lo soy? — La retó.
— ¿No quieres el puesto?
— Depende… ¿Te acostarás con el siguiente contador que veas si te rechazo?
Ella rio.
— No. Sólo tú… si quieres.
Ren se acomodó para mirarla a los ojos, ese día había sido perfecto, ¿Qué desgracia futura le esperaba? Porque se conocía a él y a su suerte, y sabía que por cada cosa buena que le sucedía algo trágico le acompañaba. No le importó, algo le decía que esa chica valía la pena.
— Si quiero.
"Oh, mi papá me enseñó bien: Hay algunos demonios en el cielo, y algunos ángeles en el infierno. Entonces, prométeme niño, cuando ellos tiren tus cartas, tú sabrás, tú sabrás quien serás.
Sí, mi papá me enseñó bien: Si no puedes hacer el bien, mejor has el mal bien".
¡Y fin! Aquí terminamos con este especial de Halloween, que decidí subir la continuación hasta hoy porque es 2 de noviembre, y pues, día de muertos, también es una fecha de festividad.
Espero les haya gustado la historia, este capítulo fue mucho más corto que el otro, pero originalmente estaba preparado para ser un one-shot, pero al ver que eran mas de 12k de palabras lo tuve que dividir para no hacer la lectura tan pesada, creo que esta historia se quedará así, con final abierto, pero bueno, es una lectura rápida para disfrutar de vez en cuando. Espero se la hayan pasado bien, disfrazado en sus casas si aún hay covid-19 en su localidad y pues ¡Nos vemos a la próxima!
Agradecimientos especiales a:
Francheska: ¡Espero que te haya gustado la actualización! Tanto de ésta como de Muñeca de Trapo, no sé si ya la leíste, tengo problemas aquí en fanfiction con respecto a las notificaciones y reviews, pero por si no te ha llegado la actualización o no se puede leer, el capítulo también lo subí a watpad, y ahí si está publicado porque ya me han estado llegando comentarios sobre mi regreso, cosa que no me ha sucedido acá en , en fin, como sea, espero ya no nos extrañemos tanto, ¡Disfruta la lectura!
Fraanciiscaa: ¡Qué bueno que te gustó! Acá está la continuación con cosas un poquito más subidas de nivel, jeje.
Guest: Pues al parecer a Hux le fue bien :D Siempre me dan ternura ese tipo de relaciones inusuales, porque creo que son las que más duran a comparación de "las tradicionales", en fin, ¡En norabuena para ellos!
Opiniones, criticas, sugerencias, amenazas de muerte ¡Todo en los reviews!
Nos leemos~~
