Reencontrándonos.
"Cloud halló una nueva forma, sencilla y honesta, de reencontrarse con ella."
I
Antes de entender lo que sucedía a su alrededor, Cloud oyó una risa, coreada por los sonidos del viento pasar entre el follaje de los árboles, lejana como un entrañable recuerdo que se confundía con la realidad y la fantasía. Abrió los ojos inmediatamente cuando la reconoció y la luz del sol hirió en sus pupilas, con tanta intensidad, que lo obligó a cerrarlos otra vez.
Sintiendo el pecho arder, esperó que la vista se adaptara al fulgor y se halló en medio de un vasto valle cubierto de flores blancas y amarillas. Sus flores. No muy lejos de Cloud, se veían enormes abedules, rodeados en sus troncos por enredaderas que trepaban incluso por las ramas más gruesas y altas, de uno de ellos colgaba un columpio que había visto mejores momentos. Cloud intentó ignorar la ansiedad que creció abundante en su interior y procuró mantener la calma. Giró en su lugar, buscándola...
Ella no estaba; a pesar de que Cloud lograba sentirla cerca suyo, percibiendo su andar silencioso y compasivo entre las flores.
Cloud vio oscuridad de pronto y la risa de Aerith se intensificó tras suyo.
—¿Adivinas quién soy?
Era su voz.
Cloud inspiró largo y hondo, sin decir una palabra, aguardando que mermara el ímpetu de su corazón y el torbellino que se expandió en su mente. Estaba soñando. Soñando con Aerith. Con ella. No era la primera vez. Siempre lo hacía; pero todos los sueños eran recuerdos, algunos buenos y malos, otros tristes y alegres, otros amargos y dulces de cuando ella estuvo a su lado en vida. Sus pesadillas solían teñirse de ella en ocasiones, cuando la frustración emergía insufrible y no podía salvarla; e intentaba de una y mil maneras evitar que no muriera en sus brazos.
Ante el prolongado silencio de Cloud, Aerith retiró sus manos y la oscuridad desapareció, siendo reemplazada por el rostro gentil de una joven que lo miraba con intriga entretenida. La vida no la había abandonado, aún. Ni rastro quedaba de esa palidez enfermiza y surrealista de la muerte.
La sorpresa de Cloud, materializada en su cara, la hizo reír y él sintió cada una de sus carcajadas hundirse en sus costillas. Suspiró con suavidad, casi temiendo que su respiración pudiese perturbar la silueta de Aerith frente suyo.
—¿Cómo estás, Cloud?
La pesadez en su pecho vislumbró un poco de descanso cuando las manos de Aerith, tan suaves y delicadas como la brisa, se situaron sobre sus hombros; entonces la ansiedad se fue, la sorpresa dejó las expresiones de su rostro y sólo halló esa profunda paz.
La sonrisa de Aerith seguía dibujada con intensidad, paciente por las respuestas de Cloud y agradecida por sólo tenerlo allí con ella.
Cloud atrapó cada detalle.
—¿Te has portado bien? ¿Has comido todas tus comidas? —Lo riñe, decidida a hacerlo hablar.
El hombre levantó sus manos con lentitud, temiendo que al tocarla, volviera a sentir aquel frío ingrato que la inundó ese día. Cloud esperaba, aun tratándose de un sueño, experimentar la dicha de sentirla como antes. Viva. Acopló sus manos en la cintura de Aerith y, para su alivio, la calidez que desprendía el cuerpo femenino acarició su propia piel.
La joven comprendió, entristecida, lo que él intentaba hacer.
—Estoy aquí —habló con suavidad, calmando su preocupación y miedo—. Tranquilo, no me iré.
Cloud reaccionó a sus palabras. La contempló en silencio y la abrazó, con el mayor ardor. Aerith emitió un sonido de sorpresa, antes de rodearlo con la misma fuerza.
—Oh, Cloud… —la voz de la joven suena tan real en su oído, que él la estrechó aún más, ya sin ganas de querer despertar, ya sin ganas de querer despedirse.
—Aerith…
—¿Hmm?
—No te vayas… —pidió él y su voz tembló.
Aerith le acarició el cabello que nacía en su nuca, quitó cualquier indicio de llanto en los ojos del muchacho, y le dio un besito en la punta de su nariz antes de mirarlo a los ojos.
—Nunca lo he hecho, Cloud. Siempre he estado contigo.
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Año y medio hace que no escribo fics, incluso puse en mi perfil mi abandono permanente de este mundillo. Pero el remake me ha tenido con sentimientos encontrados y me ha calado fuerte y duro.
Serán serie de drabbles, algunos cortos, quizá otros largos; dependerá de la inspiración.
Muchas gracias por leer.
Final Fantasy VII © Squaresoft-enix (?)
