Disclaimer: Los personajes no son míos, la historia sí.
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Miró con cierta diversión la casa de Scott, a excepción de las luces del porche y las de una habitación en el segundo piso, el resto de la vivienda estaba a oscuras.
—¿Está ahí dentro? —preguntó Erica.
Como única confirmación, Derek olfateó el aire y el olor de la costosa fragancia de Lydia inundó sus fosas nasales.
—¿Vamos a entrar por ella? —se volvió hacia Isaac al oírlo, el rubio tragó saliva—. Supongo que sí porque no creo que salga por su propio pie.
Se concentraron en escuchar los latidos dentro de la casa, los corazones de Stiles y Allison saltaban como locos, aterrados. En el piso de arriba, los latidos de Jackson se incrementaron con furia mientras que los de Lydia resonaban, heridos.
Casi sintió pena porque iban a matarla.
Casi.
Fue cuando los escuchó besarse que decidió que era momento.
—Erica, Isaac— sus betas lo miraron—, entren ahora.
Ambos rubios asintieron y rodearon la casa sigilosamente para que ninguno de los dos humanos en la puerta lo notaran, Derek sonrió con satisfacción al escuchar la pequeña pelea si es que podía llamársele así dentro de la vivienda.
Se escuchaban un sinfín de sucesos que Derek no se molestó en discernir, decidió acomodarse en su Camaro y aguardar a ver salir a Isaac con el pequeño cuerpo sin vida de Lydia.
Boyd no compartía el mismo desenfado y se envaró al escuchar quien sabe qué, provocando que el alfa se enderezara y prestara atención; un par de sonrisas sardónicas adornaron su rostro al escuchar gruñidos, arañazos y varios golpes.
Pero la perdió cuando la puerta de entrada se abrió y definitivamente lo que vió no fue lo que esperaba.
Scott tiró a sus pies los cuerpos paralizados e inconscientes de sus dos betas rubios, Allison y Stiles no tardaron en unirse a él para respaldarlo.
—Ahora entiendo por qué te niegas a unirte a mí, Scott— declaró—. No eres un omega, tú ya eres un alfa de tu propia manada— sonrió con presunción—; pero no me puedes ganar.
—Te soportaré hasta que llegue la policía— la sonrisa se le borró al comprobar por medio de las sirenas que en efecto, un par de patrullas estaban cerca.
Un siseó se hizo oír por encima del ruido, dirigió sus orbes esmeraldas hasta el techo de la casa de los McCall y tensó la mandíbula al ver a la Kanima.
La bestia rugió antes de marcharse, los ojos del alfa se enfocaron en los betas tirados en el césped y volvió hacia el único que quedaba en pie.
—Sácalos de aquí— ordenó, ya iría él tras de esa mocosa…
Cortó sus pensamientos y giró en dirección de la casa, el sonido de unos tacones golpeando con fuerza en el suelo de madera había atraído su atención.
—¿Quién va a explicarme qué demonios está pasando aquí? —bramó Lydia, cabreada.
Derek se sintió extrañamente aliviado al ver sus pálidas mejillas arreboladas del coraje y comprobar que no era ella la Kanima.
Lydia ya no tendría que morir.
Entiendo que Teen Wolf terminó hace años, pero a mi me sigue gustando haha. Espero que haya alguien a quien le interese esta historia.
Yo sé que no habrá ninguno, pero me veo en la obligación de decirlo:
Entonces qué… ¿Review? ¿No? Ok.
Harry.
