Lamento del cazador

Por Nochedeinvierno13


Disclaimer: Todo el universo de Canción de Hielo y Fuego es propiedad de George R. R. Martin. Sawyn Tarly es un personaje que hice por diversión.

Esta historia participa en la segunda ronda del "I Certamen de los Originales" del Foro "Alas Negras, Palabras Negras".


II

Cuando la guerra te despierta

La Rebelión de los Viejos —como posteriormente la llamaría el pueblo llano— comenzó cuando los príncipes Jaehaerys y Saera Targaryen rompieron sus compromisos matrimoniales. Él estaba prometido a Celia Tully; ella a Luthor Tyrell.

El rey ofreció disculpas por la afrenta pero lo único que recibió de los grandes señores fue silencio, y en el más absoluto secreto los cuervos volaron desde Altojardín hasta Aguasdulces. Así las dos casas se levantaron con sangre y acero para coser el orgullo herido.

En su carta, lord Tyrell me ordenaba mover mis tropas hacia el norte del Mander para enlentecer la marcha del ejército real y así forzar un asedio a Altojardín. Y no había que ser un hábil estratega para comprender que llevaría años ganar un asedio contra aquella fortaleza. Los Tyrell guardaban más de la mitad del grano de todo el reino, sus tierras eran prósperas y los afluentes del Mander los proveían de una fuente inagotable de agua.

—Colina Cuerno apenas puede apoyar la causa con doscientos hombres —le dije a mi hijo mayor, Samwell—. Lo que pretende lord Tyrell es que seamos carne de cañón para el ejército real.

—No puedes negarte a obedecer la orden de Altojardín. Somos sus vasallos.

—Lo que está haciendo Altojardín y Aguasdulces es traición, deben lealtad al Trono de Hierro.

Pero no pude tomar ninguna decisión porque esa misma noche un rostro conocido me arrancó las sábanas y el sueño. Era Jeremy Norridge.

Me llevó hasta la sala principal donde mis hijos fueron llegando uno a uno. El primero en llegar fue Samwell, con el pequeño Samy durmiendo en sus brazos; la última fue Alysa, con su expresión hosca de siempre.

—¿No os bastó con romperme el corazón? —le preguntó a Jeremy Norridge, recientemente nombrado caballero por el mismo príncipe Daeron—. Me jurasteis que jamás volvería a veros. Y ahora os aparecéis en mi casa y perturbáis mi sueño y el de mi familia.

Él tuvo la decencia de sonrojarse, pero Alysa aún seguía con la espina clavada en el corazón.

Se habían conocido en la época en la que ambos servían en Altojardín. Lord Norridge estaba deseoso de encontrarle lugar a su cuarto hijo y decidió que Colina Cuerno era una buena opción. Alysa, recién florecida y enamorada de la idea del amor, había aceptado ansiosa el compromiso.

—¿Después de todos estos años me seguís guardando rencor?

—¡Me dejasteis plantada frente al septón y a nuestros trescientos invitados! ¿Pensabais que la miserable dote de vuestro padre pudo alimentar todas esas bocas? —increpó, olvidando los modales que su madre le había enseñado—. Imploré a los dioses por no volver a veros nunca más, pero solamente se burlaron de mis plegarias.

Si bien decía haber superado aquel episodio, seguía guardando su vestido de novia en el armario. A veces lo desempolvaba y contemplaba. Quizás imaginaba la vida que nunca llegaría a tener con Jeremy Norridge. El rencor y la frustración la habían vuelto una muchacha áspera y descortés.

El príncipe Daeron carraspeó, incómodo. Cruzó una mirada rápida con el caballero.

—Mis señores, no estamos aquí para limar viejas asperezas sino para que elijan entre la traición o la vida.

—Qué delicado es nuestro príncipe.

—Cállate, Alysa —reprendió Samwell.

—Como os decía —prosiguió, mirando de reojo de Alysa—, lo que Altojardín y Aguasdulces están haciendo se llama traición, y todo aquel que los apoye también los convierte en traidores.

No necesitó desenvainar el acero para que entendiera el significado de sus palabras. Tenía que elegir entre doblar la rodilla o pasaría a todo el castillo por la espada. Elegir entre permanecer leal a los Tyrell o la vida de mi familia, la decisión fue sencilla.

—Colina Cuervo es vuestra, príncipe.

—Espero que el príncipe y el caballero tengan la dignidad de alojarse en sus propias tiendas, y no nos despojen de nuestras habitaciones…

—Descuidad, mi señora. Levantaremos nuestras tiendas junto a vuestro foso —se despidió—. Por la mañana el maestre deberá enviar un cuervo a mi padre y a Duncan el Alto.

Alysa se marchó a su habitación resoplando.

—Querida, sé que te duele ver a Jeremy nuevamente —intenté conciliar. Era tan parecida a su madre de a momentos, pero no podía leerla de la misma forma—. Tienes que pensar…

—Ahora que volví a verlo comprendí la razón por la que me dejó plantada en el altar, padre. Y esa razón lleva una corona.

De todo corazón quise entender a qué se refería. Lo único que hice fue abrazarla y dejarla llorar largamente en mi hombro.


Nota de la autora: Un poco de contexto histórico: El príncipe Daeron Targaryen fue el tercer hijo de Aegon V (también conocido como Egg), él al igual que sus hermanos mencionados en esta historia, estaba comprometido con alguien a quien sus padres habían elegido, Olenna Redwyne. Pero Daeron permaneció soltero durante su corta vida y se decía que estaba muy unido a Jeremy Norridge, a quien había conocido en los tiempos que ambos eran escuderos en Altojardín. Por ende, se puede deducir la clase de vínculo que tenían Daeron y Jeremy.

Ahora bien, a mí me tocó este personaje como condición del reto. Al ser Jeremy un miembro de la casa Norridge, del Dominio, pensé que al igual que Daeron podría haber tenido un compromiso infructuoso. La diferencia es que Daeron jamás llegó a concretar nada y Jeremy huyó a último momento, rompiéndole el corazón a la pobre Alysa que nunca se vio venir que era gay, recién al final de esta historia que sucede varios años después del plantón en el altar.

Por otro lado, la Rebelión de los Viejos fue una guerra que me inventé para mi historia Lo que nos une donde Altojardín y Aguasdulces se unieron para subsanar el orgullo herido debido a que los otros dos hijos de Aegon V se casaron entre sí. Se llamó la Rebelión de los Viejos porque los señores Tyrell y Tully eran bastante mayores como para entrar en una guerra de esa magnitud. Eventualmente ambos fueron derrotados, y Colina Cuerno fue clave para derrotar al poderío de Altojardín.

Gracias a Lucy por, una vez más, tener la paciencia de betearme la historia :)