Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores Nagita e Igarashi. Mundo alterno época actual.

Chicas les marco las 《ADVERTENCIAS》 Si se siente ofendida con la temática hot, favor de mantenerse en leer. Este capítulo tiene escenas de índole sexual. Queda advertido.

Lección para el beso francés...

George y Candy había formado una hermosa pareja y se adoraban. Era la envidia tanto de hombres como de mujeres. A más de uno, George había puesto en su lugar y a las mujercitas fáciles que se sentían con derecho de reclamar les había dejado en claro el amor y veneración que sentía por su adorada Candy. Iba a defender su relación contra todos. Nunca imagino que ese noviazgo cumpliera ya dos años Y ya vivieran juntos. George ya había terminado su carrera y había sido admitido como físico teórico en una de las prestigiosas instituciones secretas de gobierno. Se unió al equipo de investigación de la teorías de las cuerdas. Y había obtenido excelentes beneficios. Candy se sentía orgullosa de su adorado amor. Ambos tenías sus ocupaciones pero, buscaron la manera de hacer funcionar su relación. Se amaban con locura y pasión. Cuando les comunicó a sus padres que ya vivían juntos... Albert no lo tomó muy bien, pero Candice su madre le tranquilizó y le recordó que ellos mismos vivieron juntos en el Magnolia mucho antes de casarse y Albert tuvo que aceptar de buena gana la relación. Albert recordó esos hermosos momentos compartidos. Habían vivido como roomers ya que ambos estudiaban la Universidad al principio no se soportaban y se fueron enamorando poco a poco. Pero, el provenia de una familia adinerada y ya lo habían comprometido con alguien más cuando Candy se enteró le abandonó sin oportunidad de explicarle nada. Pero gracias al cielo que recapacito y le dio la oportunidad... ahora juntos y felices.

Al conocer a George, se dieron cuenta del amor que le tenía a su hija. Y tuvieron que aceptar que ya no era una niña... era toda una mujer adulta que tomaba decisiones y respetarian la manera de vivir de su amada Candice Rosemary.

Candy se encontraba trabajando en unos proyectos, y George le había comentado que llegaría un poco tarde, porque tenía demasiado trabajo. Candy le extrañaba pero entendía que al ser uno de los mejores físicos teóricos, su trabajo le absorbia demasiado tiempo. Candy al estar en exámenes finales y George con su trabajo. No habían tenido tiempo de compartir sexualmente hablando y Candy le extrañaba y moría por que le hiciera el amor. Extrañaba su calor de hombre, extrañaba sus brazos, su boca recorriendole y por primera vez le pediría que le enseñase el "Beso francés".

Cuando se hicieron novios y después vino lo inevitable de intimar. Después de tiempo Candy, le preguntó que era eso del "beso frances" George reía y por fin le explicó ese método y técnica y de lo que podía hacer una boca en la parte íntima de una mujer. Candy se quedó sorprendida y no le convencía ese método. Al ser inexperta obviamente rechazó ese método y prefería lo convencional. George se sintió complacido por su timidez y sabía que algún día iba a ocurrir pero no la presionaria y dejaron el tema al olvido. Pero, en una plática íntima entre amigas. Paty le confió su apasionada aventura con stear con lujo de detalles. Y le picó la curiosidad y al llegar al departamento se dedicó a googlear información acerca de ese método y al leer todo encontró más pros que en contras y se armó de valor y está noche sería la noche.

Candy terminó sus deberes, eran las siete de la tarde... su adorado le había dicho que llegaría a las diez el compraría la cena, se pasaría a comprar algo en el camino. Candy dispuso la bañera y le agregó unas gotitas de colonia con aromas a cítricos al agua caliente y el vaporcillo oloroso le llenó las fosas nasales. Se adentró y se dio un baño minucioso... Quería estar lo más aseada para él. Reía divertida mientras disfrutaba de ese delicioso baño. Se le erizaba la piel al imaginar los labios de George en su parte más íntima y secreta pero no para él.

Candy duró alrededor de una hora disfrutando de la calidez que le brindaba el agua caliente y salió para prepararse. Tomó su bata de baño y se enredó una toalla en sus hermosos rizos rubios. Candy se dio cuenta que el vapor había empañado el espejo de su cuarto de baño y como toda mujer enamorada dibujo con sus dedos un corazón poniendo las iniciales de G y C. Candy estaba enamorada hasta el tuétano. Jamás imaginó amar a alguien así. Salió de su ensoñación al escuchar la puerta del apartamento y supo que su querido Georgy ya había llegado. Y se apresuró a secarse y se puso una pequeña bata transparente que dejaba ver sus hermosas piernas y no dejaba nada a la imaginación. Escuchó que le llamaba.

-Candy... cariño, ¿donde estas? Espero que te guste la cena...-George se interrumpió al ver que Candy hacia su aparición. Quedó con la boca abierta al verle con esa pequeña prenda que apenas cubría ese hermoso cuerpo que le volvía loco de excitación.

-Bienvenido... amor mio-dijo Candy acercándose lentamente exudando femeneidad y sensualidad. George le recorrió con la mirada llenándose de su presencia... verle con ese hermoso cabello rizado humedecido, le apasionaba demasiado esa melena suave y abundante que la hacía ver como una hermosa hada Irlandesa. Pudo apreciar esos hermosos ojos verdes oscurecidos por el deseo de mujer. Su mirada se aproximó a ese esbelto cuerpo y ahogo un gemido al observar ese par de senos que se traslucian con esa tela transparente. Y fue más aventurero y posó su mirada en su entrepierna que dejaba ver en toda su majestuosidad ¿depilada? ese monte que se hayaba enchido por el deseo sobrepasado. Habían sido varios días que no había gozado de su amada y le había extrañado como un loco. Al venir a camino a casa deseaba con todas sus fuerzas llegar rápido para poder yacer cuerpo a cuerpo con Candy y verle ahora así hermosa y dispuesta. Supo que ella también le necesitaba y no aplazaria más esto. George se acercó y le abrazó en desespero. Absorbió su aroma que entró como una droga en sus venas y en todo su ser.

-Oh, Georgy .. No sabes lo que te he extrañado y necesitado-susurró Candy en jadeo.

- Pas plus que moi chérie ... Tu ne sais pas ce que mon corps exige de ne pas t'avoir. Je suis à toi de corps et d'âme. Tous mes désirs et ma passion n'appartiennent qu'à toi .. Je t'aime.

(No más que yo cariño... No sabes lo que mi cuerpo exige al no tenerte. Soy tuyo en cuerpo y alma. Todos mis deseos y pasión te pertenecen sólo a ti.. te amo)--decía George en francés. A Candy le extasiada escucharle decir con ese acento que la volvía loca de placer. George le besó posesivo y con la sangre a hervir... Candy abría la boca para que él le explorara sin restricción. George bebía de ella y jamás se saciaba. Sus manos recorrían todo su cuerpo. Candy sentía la calidez de esas manos que sabían como acariciarle y llevarle al límite de su pasión. George la levantó en brazos y le susurraba palabras que solo los amantes se pueden permitir.

- Candy ... ma vie, laisse-moi me perdre dans ton paradis. Tu ne sais pas comment je te veux maintenant et pour toujours. Laissez-moi vous adorer et savourer votre peau ...

(Candy... mi vida, déjame perderme en tu paraíso. No sabes como te deseo ahora y siempre. Déjame adorarte y saborear tu piel...)- pedía George sumiso.

- Oui mon amour ... fais de moi le tien. Je te veux aussi maintenant et toujours. C'est toi et seulement toi ... emmène-moi au paradis et profite-moi ... donne-moi ce "baiser français" montre-moi le paradis...

(Sí amor mío... hazme tuya. También te deseo ahora y siempre. Eres tú y sólo tú... llevame al cielo y gozame... dame ese "beso francés" muestrame el cielo)-expreso Candy con un temblor movido por la excitación. George al escuchar esas palabras con un acento francés mejorado sintió que moriría de deseo. Había deseado con toda su alma darle esa pasión,,, que procuraba ese "el beso francés" y pondría empeño en esta labor para que su hermosa mujer viviera una experiencia sublime.

Todo era consensuado. George la llevó a su habitación, a su templo donde este mismo, había sido testigo de esas entregas libres de inhibiciones... ahora sería testigo de una más de sus fantasías. Se adentraron sin dejar de devorarle sus labios. Le gustaba paladear esa boca incitadora... George la recostó en medio de la gran cama y se dispuso a quitarse todo lo que le estorbaba. George se fue despojando de sus ropas lentamente y sin prisas sin dejar de perderse en esa mirada que prometía tantas cosas. Candy le veía hacer y su atracción se intensificaba cada vez más. *¿podría desearle más?* se preguntaba mentalmente Candy sin perder detalle a ese cuerpo varonil aunque delgado pero se dejaban ver esos músculos definidos por la actividad de sus deportes extremos. Candy le recorrió descaradamente y llegó a ese lugar donde se encontraba esa enorme protuberancia que se erguia ante ella como si supiera donde pertenecía. Candy se mojó sus labios pasando su lengua de manera insitadora y su respiración la sentía entrecortada por la excitación latente. George le miraba con toda esa pasión y lujuria. Deseoso por probar el elixir que está diosa le ofrecía sin tapujos. George se recosto junto a ella cubriendo con su cuerpo el de ella. Sus miradas se decían todo. Candy confiaba en él, Candy le amaba. George se apoderó otra vez de esa boca, introducía su lengua con movimientos suaves y Candy se dejaba hacer... sólo podía gemir y George la callaba con besos avasalladores. George fue descendiendo y posó su boca en su cuello y le acaricio con su lengua degustando el sabor de su piel suave y limpia. Deslizo su boca a esos senos apenas cubiertos por esa prenda fina y sobre esta lamia suave y delicado esos pezones que no tardaron en endurecerse y Candy no pudo evitar arquearse por tan infinito placer que le ofrecía esa boca, esos labios y esa intrépida lengua. Candy sólo podía emitir jadeos a placer. George concentrado en su labor le recorría con su boca y lengua todo ese hermoso cuerpo, buscaba sus partes más vulnerables y sensibles dando mayor atención a estas. Quería que su mujer disfrutará al máximo. George le retiró esa prenda que aunque transparente impedía llegar a esa piel que tanto le gustaba saborear. George le recorrió ambas piernas con esa lengua que dejaba rastros húmedos que ponían a prueba la cordura de Candy. George se tomaba el tiempo no apresuraria nada... su meta era lograr que Candy se mojara al máximo, para así poder llevarla a la gloria con su boca. George no la acariciaba con sus manos todo lo hacía con sus labios, el calor que emanaba de su boca y su lengua ardiente. Candy sentía morír por esta deliciosa sensación.

- Ouvre-toi à mon amour pour moi...

(Abrete para mi amor mío)... suplicó George con la voz entrecortada por la excitación. Candy sin pensarlo más separó sus piernas dejando ver su sexo brillante por la humedad de su deseo. George se relamio los labios tal cual gato antes de beber su plato de leche. Y se acercó a ella olisqueo su aroma de mujer y sintió como ese magnífico olor se colaba en todo su ser.. como una droga haciendo efecto... era maravilloso.

- euh, je t'aime sentir délicieux, je meurs d'envie de te goûter -

(uhm, amor hueles delicioso, muero por probarte)-dijo George jadeante. Candy sólo asintió y sus piernas abiertas temblaban de deseos. George hundió su guapo rostro y posó sus labios en esos bellos labios enchidos que esperaba ser besados. Y así lo hizo besaba esos pliegues chorreantes, que lograban en Candy el máximo placer conocido. El "beso francés" no tiene nada que ver con el clásico sexo oral faltó de técnica. El beso francés es saber estimular los puntos más sensibles de esa parte más vulnerable de la mujer. Se tiene que tener respeto y delicadeza... los labios, el calor del aliento y la lengua tienen que hacer todo. No se deben involucrar los dedos y mucho menos clavar los dientes ni jalar los pliegues como si fuesen ligas. Se debe tratar como si fuera lo más delicado del mundo. Para que así mismo la mujer logré el orgasmo infinito. George besaba suave y certero. Candy sentía infinidad de sensaciones agradables al sentir esos labios suaves. George fue más lejos... dejando salir sus jadeos ardientes. Candy sentía su aliento caliente en ese lugar y su cuerpo se arqueba exigiendo más.

-No pares... por favor, cariño-suplicó Candy abriéndose más a él.

George no le hizo esperar y se hundió más en ella y acaricio con su lengua toda esa parte humedecida y por fin sintió ese sabor salado que le removió todo su ser.

-mmn ma vie ! Délicieux ! (mmn mi vida! Riquísima!!)-decia George entre lameton y lameton. Candy se sentía adorada y su cuerpo comenzó a sacudirse de deseo.

- calme, mon amour ... ne l'anticipe pas, profite .. tu as l'air glorieux et savoureux...

( tranquila, amor mío... no lo adelantes, disfruta.. te ves gloriosa y sabrosa)-- expresaba George en susurro. Candy se quería volver loca de placer y más al escucharle hablar en francés era de lo más sexy y sensual. Le encantaba que George le dijera esas cosas en francés simplemente la ponía la límite. George con gran destreza, paladeaba e insitaba al próximo orgasmo de su hermosa hada. La sentía vibrar, sentía el calor y sus espasmos esas contracciones que exigían la pronta liberación de esa miel salada que pronto saldría a presión y el gustoso se bañaria el rostro con esta. Y beberia de esa poción que lo embrujaria aún más. George le penetraba con su lengua con movimientos suaves y precisos. Algunas veces acelerados y otras veces pausadamente. Para Candy era una tortura maravillosa. Candy dejó el pudor y gritaba a todo pulmón. Sentía que de su ser emergia un gran torrente de fluidos que no podía ya detener. George se dio cuenta que ya vendría la lluvia de éxtasis e intensificó sus lámidas. George le miraba con esos ojos aún más oscurecidos por la pasión. Prenetraba su hábil lengua rápidamente, logrando adentrarse lo más que podía en esa cavidad que tanto adoraba. Candy se sentía arder quería ayudar a su pronta liberación pero George le impidió que moviese sus caderas y su pelvis.

-No cariño, no te muevas deja que yo haga todo, deja que tu orgasmo llegue solo... -y George continuó con su faena, su lengua no le daba tregua... George sentía el ardor candente que emanaba de su interior y sin aplazarlo más vino la liberación, como si hubiese doblado una manguera con la llave abierta y a la hora que le desdoblas sale apresion el chisguete de agua. George recibió ese extracto delicioso que provenía de ella y para él era glorioso.

- Tu es délicieux! Mon amour ... ton goût me rend fou ...

( ¡Eres deliciosa! Amor mío... tu sabor me enloquece...)-decia George saboreando todo ese zumo ofrecido. Candy había quedado exhausta por el placer obtenido. Nunca había imaginado que ese famoso... "beso francés" fuera así de maravilloso. Se sentía transportada a otro mundo. Respiraba agitada y buscó la mirada de su perfecto amante. Y no pudo evitar sonreír de felicidad y satisfacción.

-¡OMG! Georgy, Eres...¡divino!-expresó Candy aún mareada por la experiencia.

-Esto apenas comienza cariño, no me puedes dejar así- dijo George dejando ver una enorme erección. Candy sonrió y le besó apasionadamente y comenzó de nuevo todo. Se amaron toda la noche. Prometiendose estar juntos siempre y para siempre.

Fin

Chicas espero que no se hayan sentido ofendidas al leer lo que es el "beso francés". Todavía algunas se les hace perverso y asqueroso. Algunas de mis amigas prefirieron no leerme porque no les gusta leer este tipo de cosas. Algunas me dicen que no es correcto... soy la oveja negra jajajaja las que me conocen saben cuál es mi estilo al escribir y la mayoría mis fics son para gente adulta y mente abierta. Por eso sólo encontrarán mis relatos con el filtro en M en fanfiction no aparecerá en la plataforma... sólo encontrarán mis relatos si buscan directo de mi perfil.

Habrá epílogo obviamente,,, mañana lo posteo... besos a todas.