Hola a todos otra vez. Aquí estoy con un nuevo capítulo. He intentado probar que tal se me dan los combates pokémon. Espero que os guste el resultado.
Aquellos que lo leáis, por favor darme vuestra opinión más sincera sobre ello. Por lo demás, disfrutadlo. Pero antes, debo contestar los Reviews.
PD: NO SOY DUEÑO DE POKÉMON NI DE NADA RELACIONADO CON LA FRANQUICIA. ESTA LE PERTENECE A LOS SEÑORES DE GAMEFREAK Y NINTENDO.
PD2: Como nadie respondió a si preferían ver al personaje de Cynthia de joven o a Verity… Yo mismo decidí, así que espero que aquellos que le den una oportunidad a la historia les guste mi decisión.
PD3: Puede haber algún error ortográfico, disculpad por ello, tengo que revisar el capítulo y corregirlo cuando pueda. Mi ordenador esta haciendo cosas extrañas, o más precisamente, el Word. Si existe algún otro fallo puede ser por la traducción automática de Google.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-Wizard: Hola, muchas gracias. Me alegro de que te haya gustado el capítulo. Espero que los siguientes te gusten más todavía.
-Slimslam: jajajajaja, pues que puedo decirte. Me alegro de que te gustará, aunque fuera solo por eso xD. Entonces te animo a seguir leyendo ya que habrá más.
-FireAkai15: Hola compañero. Estoy contento, a pesar de que seas un quisquilloso, como has dicho. Me ha encantado tu reseña y me has ayudado bastante, por lo que te estoy agradecido, pero lo más importante del capítulo, el propio protagonista, no te ha gustado... Por qué tú ya lo has dicho, aunque... Todo a su tiempo, todo tiene un porqué. Si en algún momento decides darle otra oportunidad a mi fic, espero que te dé una grata sorpresa.
En cuanto a los otros detalles que me has señalado, cómo el ritmo de la historia... Trataré de mejorar en eso y en los otros aspectos.
Por cierto, me alegro de que Leaf te gustara, puse todo mi esfuerzo en ello jajajajaja
Cuídate Akai y espero que te pases alguna vez a criticar al Gary Stu.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Keiram suspiró, sentado en la sala de estar del centro Pokémon de Ciudad Verde. Llevaban allí un par de horas, mientras esperaban a que trataran a Charmander y a Pikachu. Cada uno perdido en sus pensamientos. Por el rabillo del ojo, pudo ver como la rodilla de Ash no parara de moverse de arriba abajo, completamente nervioso.
- ¿Crees que Pikachu se recuperara? -Pregunto Ash al fin, cuando estaba tan nervioso que no podía casi mantenerse sentado en su asiento.
Keiram lo miro durante unos segundos, luego suspiro- Estoy seguro de que se va a recuperar. Ya viste que era capaz de hablar y moverse ligeramente cuando llegamos.
-Si… ¡Tienes razón! -Grito Ash y se palmeo la cara con ambas manos, tan fuerte que le quedaron las mejillas completamente rojas. Se las froto dolorido y volvió a mirar a Keiram- Y… Gracias Keiram… Si no fuera por ti, ni Pikachu ni yo lo habríamos conseguido… -Termino, dándole a Keiram una sonrisa tímida, pero con un agradecimiento genuino.
-No te preocupes, Ash… -Contestó moviendo una mano desde su asiento, restándole importancia- Eres casi como un hermano para mí y lo sabes -Lo miro, adoptando una expresión más seria- Sin embargo… Lo que la enfermera Joy nos dijo es cierto… No podemos acabar en estas situaciones otra vez… Si yo no hubiera decidido entrenar con Charmander ni me hubiera quedado dormido, no te habría podido ayudar… Y si esa chica no hubiera estado pescando en el río… No lo habríamos conseguido… -Ash bajo la cabeza, dejando que la gorra le tapara los ojos- Ash… Siempre que necesites ayuda estaré allí para ti… Pero no puedes dejar que un error por tu parte haga daño a todos de esa manera… -Keiram se levantó, algo enfadado. A pesar de que intentaba calmarse, la herida que su primer Pokémon había recibido no dejaba de rondar su cabeza- Por favor, piensa sobre ello… -Se estiro mientras se acercó a la puerta.
- ¿A dónde vas? -Pregunto Ash, todavía con la cara oculta por su gorra.
-…A tomar el aire… Necesito calmarme… Y supongo que tú ya tienes bastante con lo que lidiar sin que yo te sermonee… -Se dio cuenta de que los puños apretados de Ash temblaban de rabia contenida, claramente por lo que había pasado- Si hay alguna novedad por favor ven a avisarme… estaré en el Hall de entrada -Dijo antes de salir de la sala. Keiram sabía que Ash ya tenía bastante sin que él le dijera lo que ya sabía otra vez, sin embargo, no podía quitarse de la cabeza la herida de Charmander… Si el ataque hubiera sido un poco más a la derecha…- Ah… Necesito tomar algo y calmarme -Se dijo a sí mismo.
Caminando con calma, se dirigió al Hall de entrada. Era una zona semicircular con puertas de cristal automáticas. Al entrar había zonas de descanso a izquierda y derecha y al fondo, justo al frente de la entrada, el mostrador de admisión con un enorme reloj que marcaba las 23:23. Ya era bastante tarde. En el centro Pokémon no había casi nadie en aquel momento. Solo un par de personas sentadas en los sillones de la izquierda, ocultas tras sendos periódicos. Sin prestar mayor atención, salió del centro Pokémon y se quedó mirando al cielo nocturno de la ciudad. A pesar de ser una ciudad medianamente grande, el alcalde y el líder del gimnasio habían optado por hacer de aquel lugar una ciudad limpia, por lo que toda la industria estaba a las afueras, algo apartada, en algún punto entre la zona de acceso a la meseta añil y los montes colindantes de la ciudad. Gracias a ello, la contaminación era mínima allí, permitiendo aspirar un aire fresco de montaña y, a pesar de las farolas, ver un cielo completamente despejado y con todas las estrellas visibles en el firmamento.
Allí fuera, Keiram se quedó mirando las estrellas, mientras su mente seguía vagando- "Le dije a Ash todo eso… Pero… Yo también tengo la culpa… Charmander quedó exhausto debido a que lo forcé a una combinación tan fuerte sin entrenamiento previo…" -Se acerco a una farola cercana, apoyándose en ella de espaldas- "La culpa de que Charmander fuera herido… No fue de Ash ¡Fue mía!" -Apretó los puños con rabia- Ah… Mierda… No puedo culpar a Ash por mis errores -Dijo para sí mismo- "Cuando se recupere… El y Pidgey van a entrenar… Necesitamos fortalecernos… Y más si nos vamos a enfrentar al líder de gimnasio de ciudad plateada" -Entonces, recordando a su otro Pokémon, saco su pokeball y vio que lo estaba mirando a través de su pokeball, puesto que la parte roja de la misma era ligeramente transparente- Tu tampoco estás contenta ¿Verdad? -Le pregunto, con algo de tristeza. Desde su pokeball, Pidgey simplemente asintió con la cabeza, con la tristeza impresa en su cara- Entonces ya somos dos, Pidgey… -La miro durante unos segundos. Cuando por fin iba a hablar, fue interrumpido.
- ¡Por fin te encuentro! -Grito una voz femenina con bastante rabia.
Al darse la vuelta, pudo ver una escena un tanto extraña. La chica que le había salvado la vida estaba parada frente a él, medio inclinada, exhausta y jadeando mientras sostenía una bicicleta totalmente quemada sobre su cabeza.
-Oh, eres tú… -Miro a su salvadora con una sonrisa, acercándose. Al fijarse en la bicicleta, sin embargo, algo hizo clic en su cabeza, recordando de repente lo que le había dicho antes de llevarse su bici- Mierda… -Fue todo lo que pudo decir, comenzando a temer por su integridad ya que la muchacha se acercaba a él con claras intenciones hostiles. Con rapidez, guardo la pokeball de Pidgey y se agacho rápidamente- ¡Lo siento! ¡De verdad!
- ¿¡Que lo sientes!? -La joven seguía furiosa, cada vez más cerca de Keiram- ¡Cuando termine contigo sí que lo vas a sentir pedazo de inútil! ¡Te permití llevarte mi bicicleta para que salvarais a vuestros Pokémon y mira cómo me la habéis dejado! ¡Y aun por encima… AH… AAAH! -La chica grito cuando el peso de la bicicleta fue demasiado para ella y se cayó de culo al suelo.
Al verla en el suelo, quejándose del golpe, Keiram se acercó- Dame la mano, permíteme ayudarte -Extendió la mano, pero fue rechazado de un manotazo.
- ¡No necesito tu ayuda! -Se levantó, todavía frotándose el culo adolorido, pero se volvió hacía él- ¡Y me vais a pagar una bicicleta nueva de inmediato! -Grito, con un puño apretado, amenazando a Keiram, que se alejó nuevamente un par de pasos, temiendo el carácter de aquella muchacha.
-Yo… ¡Te lo compensaré! ¡Fui yo quien te prometió devolverte la bici…! ¡Te prometo que te conseguiré otra bicicleta completamente nueva! Pero… Ahora mismo…
- ¡No me des excusas, niñato! ¡Pensé que eras de cierta confianza por como actuaste en el río, pero veo que eres un niño de mamá que no tiene palabra ni se hace responsable por nada!¡Así terminó tu Charmander! -Grito exasperada.
Keiram, ante el sermón, agacho la cabeza y apretó los puños. Entonces algunos viejos recuerdos volvieron a él. Una mujer joven y hermosa que le sonreía, un hombre que lo levantaba en el aire. Un Dratini que se dormía entre sus brazos… Y de repente, todo estallo. La mujer y el hombre gritando en medio de una casa en llamas. El Dratini tratando de protegerlo de una sombra enorme que se acercaba…
-… ¡Ni tan siquiera sabes cómo tratar a un Pokémon!¡Igual que tu amigo!¡Pero que se puede esperar de los niñatos como tú!¡Seguro que tus padres…! -Siguió chillando la chica, pero fue interrumpida por Keiram.
- ¡Cállate! -Su grito hizo detenerse a la feroz joven, que lo miro sorprendida- ¡Que sabrás tú de mi o de mi vida! -Se alejo de camino al centro Pokémon, al abrirse las puertas, se dio la vuelta y la miro- ¡Te devolveré tu estúpida bici!¡Y yo siempre cumplo mi palabra! Pero… ¡No vuelvas a hablar de mis padres! -La furia ciega ardía en los ojos de Keiram cuando le dijo esas palabras, sin darse cuenta de que estaba asustando a la muchacha. Entonces se giró y entro al edificio.
La joven se quedó impactada, mirando al chico mientras entraba al centro Pokémon. Durante unos segundos, no pudo decir nada, como si su cerebro se hubiera quedado atascado. Sin embargo, de repente…
- ¡Como se atreve!¡Ese niñato no sabe con quién se está metiendo! -Grito chirriando los dientes. Cuando, después de unos minutos, consiguió clamarse, suspiro- Pero… Esos ojos cuando hable de sus padres… Está claro que algo malo pasó… -Pensó que luego lo arreglaría. Se calmo durante unos minutos, relajándose. Luego, agarró su bicicleta y la arrastro hacía el centro Pokémon, mientras recordaba lo que había pasado en el río, cuando los rescato- "Ese chico… Puede ser un niñato y un maleducado… Pero… Estoy segura de lo que vi… ¡Una luz azulada envolvió sus manos!¡Su amigo se salvó gracias a eso!" -Al entrar, pudo ver que el chico se había sentado en los sofás, al lado derecho de la entrada. Decidió acercarse a él y tratar de hablar con él de nuevo- "¿Quién es este chico?" -Pensó, antes de sentarse a su lado.
Keiram todavía estaba estresado por lo que acababa de pasar. Jamás le había gustado que le hablaran de sus padres. Menos como lo había hecho aquella chica. ¿¡Que sabía ella de sus padres!?- "Sin embargo… Tiene algo de razón… Soy un maldito niñato… Tengo que hacerme mejor por Charmander… No puede pasar de nuevo lo de Fearow" -Tan metido estaba en sus pensamientos que no se dio cuenta de que alguien se le acercaba hasta que se sentó a su lado. Con un pequeño sobresalto, miro de nuevo a la chica de la bicicleta, que estaba allí, con una ligera pose altiva, con los brazos cruzados. Al final, se volvió para verlo.
-Yo… Mira… Se que no debería haberme puesto así, pero estaba furiosa. Mi bici es mi único medio de trasporte -Dijo la joven, claramente tratando de disculparse por lo que le había dicho fuera del centro Pokémon- En cuanto a lo que te dije, yo… Lo sien…
-Está bien -La interrumpió mirándola- Soy yo el que debería pedirte disculpas… Nos salvaste la vida y nos prestaste tu bici… Y yo solo la destroce y me olvide de ella… Y luego deje que mis problemas sacaran lo mejor de mi… La verdad es que no es la mejor forma de agradecértelo… -Sonrió irónico, mirando hacía el frente.
-…Y… ¿Cómo esta tu Charmander? ¿Y tu amigo y su Pikachu? -Pregunto la chica, tratando de cambiar de tema, algo incomoda.
-Se repondrán, por suerte -Volvió a mirarla- Charmander tendrá una bonita cicatriz de batalla de la que podrá estar orgulloso. En cuanto a Pikachu… Tuvo suerte. La enfermera Joy dijo que, si no hubiera sido por mi poción, no lo habría contado -Su mirada se ensombreció al pensar en el lio en el que Ash los había metido- Por suerte, también acabara recuperándose, aunque tardara un tiempo. Ash, mi amigo, está bien. Esta en la sala de espera del fondo a la derecha -Explico, señalando el lugar.
-Ya veo… Me alegro -Una pequeña sonrisa apareció en su cara, mirando todavía al chico- ¿Te preocupas por tu Pokémon?
-Por supuesto -Keiram se levantó para mirarla de frente- Mi sueño es convertirme en uno, sino el mejor entrenador Pokémon del mundo… Pero siempre ha habido un Pokémon que me fascinaba… Charizard -Extendió los brazos, ilusionado con la imagen mental de su compañero completamente evolucionado, girándose hacia la pared- Me encanta todo de él. Siempre supe que el Pokémon que quería a mi lado como mi primer compañero era un Charmander. Cuando lo conocí ayer e hicimos buenas migas… Para mí fue un sueño hecho realidad… Sin embargo… No es solo eso. No hubiera importado que Charmander no me hubiera querido con él. Cualquiera de los Pokémon que están conmigo se convierten en mi familia -Volvió a mirar a la joven. Un fuego ardía en sus ojos con tal intensidad que sobresalto a la dueña de la bicicleta- Y para mí, la familia es lo más importante. No importa quien sea -Al terminar, se dio cuenta de que había dicho algo ligeramente embarazoso para él, por lo que se sonrojo ligeramente y se sentó nuevamente.
La chica solo escuchaba, mirándolo tranquilamente. Cuando Keiram termino de hablar, la pequeña sonrisa volvió a su cara- Ya veo… Me alegra saberlo… Al menos puedo ver que eres un buen tipo.
-Jaja… Yo… -Keiram se froto el cuello, avergonzado- Simplemente digo lo que siento -Termino con más decisión- No soy muy bueno con las palabras, pero me gusta decir lo que opino y lo que siento.
-Ya veo… -La chica quería decir algo, pero de repente Ash vino corriendo desde la sala de espera.
- ¡Keiram!¡Son Charmander y Pikachu!¡Ya podemos verlos! -Inmediatamente después de decir eso, Keiram y la joven siguieron a Ash a la sala de espera. Allí se encontraba la enfermera Joy del centro Pokémon, dos Chansey y dos camillas con ambos Pokémon en ellas, descansando tranquilamente.
- ¿Cómo se encuentran, Enfermera Joy? -Le pregunto Keiram a la susodicha enfermera una vez que estaba al lado de Charmander.
-No os preocupéis, el proceso fue bien y ambos se recuperarán por completo, además están conscientes. Solo necesitan dos días de descanso en el caso de Pikachu. Charmander, si todo va bien, será dado de alta en la mañana… Aunque le quedara una cicatriz en el hombro… Lo siento, pero la herida fue profunda… Tuvo suerte -Contesto con calma la joven enfermera.
-Muchas gracias enfermera Joy -Dijo Ash, aliviado hasta el punto de que se giró y se tapó los ojos, intentando que nadie viera la pequeña lagrima que se le escapo.
-Muchísimas gracias, Enfermera Joy -Keiram se agacho, dándole una reverencia. Al levantarse, la mirada de Keiram había vuelto a adquirir aquel fuego que salía a relucir- Ha salvado a mi familia, no lo olvidare...
-Eh… -Una pequeña gota de sudor apareció en las cabezas de Joy y la chica de la bicicleta- No te preocupes. Lo que tienes que hacer es evitar que vuestros Pokémon lleguen a esta situación -Dijo, poniéndose severa nuevamente, como había hecho cuando llegaron al centro.
-Lo sabemos. Fue un error por nuestra parte y nuestros Pokémon pagaron por ellos. No volverá a pasar -Dijo Keiram con determinación, mirando fijamente a la enfermera, haciendo que esta se intimidara ligeramente y que incluso un ligero brillo rosado apareciera en sus mejillas.
- ¡Si!¡Keiram tiene razón! -Afirmó Ash, levantando el puño mientras dejaba de darles la espalda- ¡No dejare que nuestros Pokémon vuelvan a terminar así!¡Confié en mi enfermera Joy! -La misma determinación adorno la cara de Ash al decir esas palabras.
-Bueno… Por esta vez lo dejare pasar. Creo que ya habéis tenido suficiente para un día -La enfermera miro la hora- Pero mirad ¡Son ya las doce de la noche!¡Tenéis que descansar chicos! ¿Supongo que queréis quedaros al lado de vuestros Pokémon verdad? -Al recibir una fuerte afirmación de parte de ambos, prosiguió- Bien, entonces acompañadme -La enfermera y sus asistentes, las felices Chansey, comenzaron a acercarse a un ascensor con Ash detrás de ellos. Al darse cuenta de que Keiram y la joven no los seguían, los miro- ¿No venís? -Pregunto, dubitativa.
-Ahora mismo iré, enfermera Joy, pero primero tengo que arreglar un asunto -Dijo mirando a la joven. La enfermera pareció entender algo, aunque no fue lo que se esperaba.
-Hay… el romance de juventud -Dijo simplemente mientras Keiram y la joven se sonrojaban fuertemente y Joy se llevaba las manos a la cara, también sonrojada- Bien, tu Pokémon estará en la habitación 120, junto a Pikachu y tu amigo. No tardes demasiado -Y con eso dicho y una despedida por parte de un Ash que miraba ligeramente confuso a Keiram y a la chica, subieron en un ascensor, dejando a ambos jóvenes totalmente sonrojados en la sala de espera.
Durante unos segundos, ambos jóvenes evitaron mirarse o hablar, aunque una vez que sus sonrojos se calmaron, volvieron a mirarse y Keiram comento- La enfermera Joy debe de ser una devoradora de novelas románticas ¿No crees? -Trató el terreno, a modo de broma.
- ¡Si!¡Tienes razón! -Afirmo la joven con demasiada fuerza en la voz, todavía algo incomoda, pero intentado aligerar al ambiente.
Y así se quedaron unos segundos más en silencio. En ese tiempo, Keiram por fin se fijó bien en la chica. Tenía que admitir que, como Leaf, la chica era muy hermosa. Tenía un cabello de un pelirrojo pálido que rayaba con el naranja y que ataba en una extraña coleta a un lado de su cabeza. Tenía unos ojos verdes increíblemente cristalinos que se asemejaban a unas esmeraldas perfectas. Era bastante guapa de cara, con una nariz pequeña y perfilada y labios delgados. Llevaba puesto una camiseta de un amarillo canario que dejaba al aire parte de su abdomen, que era liso y llamativo. Sin duda la chica estaba acostumbrada a hacer ejercicio de algún tipo. Su camiseta tampoco dejaba mucho a la imaginación ante la curva de sus pechos, de tamaño perfecto, ni muy grandes ni muy pequeños. Su pantalón, un Short vaquero solo tapaba desde su cintura hasta el comienzo de sus muslos. Keiram se quedó mirando fijamente sus piernas durante unos segundos, admirando lo bellas que eran. Por último, saliendo de su trance, observo en el resto del atuendo de la joven. Llevaba unos tenis rojos y blancos con un extraño símbolo amarillo que se asemejaba a un rayo. Aparte de aquello, de su pantalón salían dos tirantes rojos que se enganchaban a ella por los hombros.
- ¿Qué pasa? ¿Tengo algo en la cara? -Pregunto la chica cuando se dio cuenta de que Keiram la miraba.
-Eh… ¡Ah! ¡No, lo siento!¡Es que estaba pensando algunas cosas y me quede perdido en ellas! -Dijo de inmediato, intentando alejar las sospechas de la chica, que lo miraba con los ojos entrecerrados y una expresión de irritación- Pero no importa… Mira… Emmm -No sabía su nombre, pensó.
-Misty -Contesto la chica a la pregunta no pronunciada, alejando aquella expresión de enojo como quien abre las cortinas de una ventana.
- ¿Misty? Vaya, me gusta, es muy bonito -Dijo Keiram, sonriéndole con franqueza.
- ¿De verdad te gusta? Bueno… Gracias, supongo… -Fue la respuesta nerviosa de Misty- Y… ¿Tu cómo te llamas? -termino, saliendo de su ligera vergüenza.
-Keiram… Misty… Lo que quería decirte… Sobre tu bici… ¡De verdad lo siento!¡Te lo compensare!¡Ganare dinero y te comprare una bicicleta nueva! -Volvió a agacharse, intentando sonar sincero. Misty, por su parte lo miro con una mirada indescifrable.
-Ya está bien Keiram. No hace falta que te agaches… En cuanto a mi bici ¡Por supuesto que vas a devolvérmela!¡Y más temprano que tarde! -Grito, acercándose y poniendo un dedo en el pecho del chico- ¡Y no quiero escusas! -Termino, enfadándose otra vez al pensar en su bicicleta- Pero por el momento… Ve con tu Charmander. Él te necesita ahora. Ya hablaremos después de esto.
-Yo… He… ¡Si!¡Sin duda!¡Muchas gracias Misty!¡De verdad! -Se alejo de la chica, llamando al ascensor. Cuando este llego, se giró de nuevo hacia la chica- Tu… ¿Tienes donde quedarte?
-La verdad es que no… -Suspiro, apesadumbrada- Pero supongo que me quedare en la recepción, en algún sillón. Tampoco tengo mucho dinero.
-Bueno. En la habitación seguramente habrá alguna manta, sillas y sofás… ¿Por qué no vienes? Al menos no tendrás que dormir en la recepción del centro Pokémon -Se acercó de nuevo, ofreciéndole la mano y con una mirada serena.
-Yo…, bueno, supongo que está bien… -Dijo con algo de reticencia, aunque por dentro Misty estaba contenta. El chico estaba demostrando ser educado, aunque en un inicio pensara lo contrario.
-Bien ¡Vamos! -La agarró de la mano y la llevo al ascensor con una sonrisa, para consternación de la chica.
Al mismo tiempo, en la recepción del centro Pokémon, las dos personas que se encontraban sentadas mientras seguían leyendo los periódicos, se acercaron ligeramente.
- ¿Viste eso? -Pregunto una voz femenina, casi en un susurro.
-Por supuesto. Llevo con un ojo en el Charmander desde que ese tonto lo dejo en manos de Joy -Contesto la otra persona, con voz claramente masculina, además de llena de arrogancia.
-Si… Tenemos que esperar a Meowth. Espero que haya algunos Pokémon más de interés en este lugar.
-Por lo que dijo antes, había media docena de entrenadores con sus Pokémon ingresados cuando llegaron esos dos tontos llenos de heridas y fango con la Agente Jenny. Si algún Pokémon es tan valioso como Charmander, sacaremos un buen botín para el jefe.
-Así es… Jejeje. Bueno. Vámonos. Por el momento debemos de prepararnos y esperar a Meowth -Termino la mujer, levantándose.
-Tienes razón. Cuando terminemos con este lugar, el jefe nos recompensara enormemente… Tal vez incluso nos ascienda -Fue lo último que dijo el chico, antes de seguir a su compañera entre susurros y risitas, mientras salían del centro Pokémon.
-Entonces… ¿Así terminasteis en esa situación? -Pregunto Misty, completamente incrédula ante la situación en la que Ash se había metido. No era para menos. Gracias a él, casi morían los cuatro.
-Yo… si… -Dijo Ash, intentando sonar normal, pero completamente deprimido cuando tuvo que contar la historia. Les conto como Pikachu no le hacía caso ni quería entrar en su pokeball. Como el Spearow que había tratado de atrapar con una pokeball al no tener forma de debilitarlo se había fijado en Pikachu y habían comenzado a combatir. En el momento en que el ratón amarillo había alcanzado con un Impactrueno al pokémon de tipo volador, este, herido, había salido volando hacia un árbol cercano y la bandada entera había comenzado a perseguirlos. Durante el relato de Ash, Pikachu miro con vergüenza a su entrenador, queriendo disculparse, aunque el chico, dándose cuenta, simplemente se acercó con una sonrisa a su pokémon y le susurro que no pasaba nada, acariciando a su pokémon, mientras Keiram y Misty sonreían ante la bonita estampa.
-Habéis tenido muchísima suerte ¿Lo sabéis no? -Pregunto Misty, cuando chico y pokémon terminaron con su momento tierno, recalcando lo obvio.
-Lo sabemos… -Contestaron al unisonó tanto Keiram como Ash, bajando la cabeza, haciendo que Charmander, Pikachu y Misty se rieran por la comicidad de sus expresiones- ¿Qué es tan gracioso? -Otra vez, parecía que lo hubieran ensayado. Se miraron el uno al otro durante unos segundos, entonces también se rieron.
Cuando todos lograron calmarse, Keiram fue el primero en volver a hablar- Bueno… La compañía es muy grata, pero voy a tratar de dormir, chicos. Estoy cansado y mañana me espera un día duro.
- ¿Y eso por qué? -Pregunto Ash.
-Mañana voy a ir a combatir a los torneos locales con Charmander y mi Pidgey para entrenar y ganar dinero -Dijo, dándole un rápido vistazo a Misty.
-Keiram… No hace falta que hagas eso, al menos no todavía, espera a que Charmander se recupere del todo antes de ponerlo a combatir de nuevo -Contesto la pelirroja, habiendo captado la mirada que le había dado y estando en desacuerdo con que su Pokémon de fuego volviera a combatir tras salir del hospital.
-No es solo por eso -Contesto- Pidgey necesita entrenamiento… Todos lo necesitamos en realidad -Dijo, mirando a los dos Pokémon heridos y a Ash- Lo que nos ocurrió no puede volver a sucedernos o podríamos no contarlo… -Se dirigió a Charmander- Se que te encanta luchar compañero. Si te dan el alta, también participaras. Si no, perdóname, pero no podemos depender solo de que hagas ataques que te causen tanto daño ni que te agoten de esa manera… Dije que éramos una familia, y por ello no puedo permitir que esto vuelva a suceder… Necesitamos ser más fuertes, todos, para poder protegernos de los retos que nos depara este viaje.
Las palabras de Keiram parecieron resonar en las mentes de todos, mientras lo miraban, pensativos y algo sorprendidos por un discurso tan elocuente.
-Char (Estaré bien Keiram… Y combatiré a tu lado… Nos haremos más fuertes… ¡Y tengo mi primera cicatriz! ¡Que emoción!) -Dijo un sonriente Charmander desde su camilla, acostado boca abajo, mirándolo con cariño.
Keiram sonrió a su alegre y belicista compañero. Se acercó y comenzó a acariciarle la cabeza y detrás de lo que eran sus oídos, haciendo que el Pokémon sonriera con una mirada que indicaba cuanto le gustaban aquellas caricias.
Mientras esto pasaba, tanto Ash como Misty sonreían a la interacción entre entrenador y Pokémon- "Tiene buen corazón y parece decidido" Pensó con una sonrisa la pelirroja.
-Bueno, pues, como dije, que tengáis buenas noches, chicos -Se despidió nuevamente Keiram, mientras se acostaba en uno de los dos sillones que había y se tapaba con una manta- ¿Estás seguro de que no quieres la mitad del sofá, Ash? -Miro a su amigo, esperando su respuesta.
-No te preocupes, Keiram. Me quedare velando el sueño de Pikachu toda la noche… Se lo debo… Además, no sería capaz de dormir con él en este estado… -La pena todavía era palpable en su cara.
-Entiendo… Ash -Llamó la atención del muchacho, centrado en Pikachu- Ni yo te culo por lo que paso, ni Charmander, ni tampoco lo hará Pikachu… ¿Lo sabes?
-Yo… Gracias, Keiram, de verdad -La sonrisa de Ash era ligeramente forzada, pero parecía que esas palabras le habían sacado algún peso de encima.
-De nada -Fue lo último que dijo Keiram, antes de quedarse dormido rápidamente.
-Entonces… ¿Piensas combatir? -Pregunto Misty, mientras acompañaba a Keiram y a Charmander, que estaba muy animado, mirando todo con curiosidad. La chica no había tenido demasiadas ganas de salir, pero una noche entera metida en un hospital hacía que cualquiera quisiera un poco de aire fresco.
-Si… Dije que ahorraría para devolverte la bici… Y para ello necesito dinero. Además, con ello entrenaremos, cosa que nos hace falta… ¿No es así, Charmander? -Le pregunto a su compañero que estaba delante del Rattata de un niño y estaban saludándose.
- ¡Char! (¡Por supuesto Keiram!) -Dijo sin dejar de hacer tonterías con el Rattata.
-Ah… Ya te dije que no hacía falta que empezaras ya mismo -Misty quiso decir algo más mientras caminaban por la calle, pero Keiram la interrumpió.
- ¡Mira! -Señalo un pequeño parque con un estadio improvisado- Hay gente reunida… Seguro que allí organizan un torneo local -Los torneos locales y no oficiales servían para entrenar para los torneos oficiales, así como para ganar dinero y otros premios, pues los participantes tenían que poner algo para poder entrar. Keiram se acercó de inmediato, dejando a Misty que puso pucheros al verse dejada de lado- ¿Es un torneo? ¡Quiero participar! -Dijo Keiram alegremente, mientras hacía regresar a Charmander a su pokeball y se acercaba para meterse en el medio de toda la gente. La mayoría eran chicos más jóvenes que el que seguramente querían probar un combate con sus Pokémon.
- ¡Oh!¡Perfecto!¡Con esto conseguimos suficiente gente para hacer un torneo en condiciones! -Dijo una joven un par de años más joven que él. Era una chica de tez blanca, con ojos color café oscuros que denotaban alegría. Tenía unos rasgos amables y unas curvas modestas, aun en desarrollo. Su cabello era rubio y corto, tapado por un sombrero de paja. En cuanto a su ropa la conformaban unas botas de cuero, un vaquero apretado y largo y una especie de vestido marrón sin mangas y que se abría en la cintura. También llevaba un suéter negro de manga larga debajo del vestido y un cinturón de cuero marrón donde llevaba una pokeball. En su hombro había un alegre Pikachu. Al parecer era la que organizaba todo- Para entrar serían unos 1000 Berries. El tercero gana 2000, el segundo gana 5000 y el primero gana 10000 y un par de Super Pociones que pongo yo… Entonces ¿Te interesa?
-Por supuesto -Dijo Keiram con confianza, hasta que rebusco en sus bolsillos y se dio cuenta de que no tenía ni un duro. Con una gran gota de sudor en su cabeza, habló- Esperad un momento, por favor -Se acerco a Misty, que se había sentado en unas gradas cercanas para mirar el torneo y, juntando las manos le dijo- Por favor, Misty, ¿me prestas 1000 Berries?
- ¿Qué? ¿Por qué? -Pregunto la chica, con los ojos entrecerrados.
-Es lo que hace falta para entrar al torneo… Y no tengo ni un céntimo -Dijo avergonzado.
-… ¿De verdad? -Misty estaba sorprendida con el chico delante suya- Pues lo siento, pero no… Ayer me destrozaste la bici y hoy me quieres dejar sin dinero… La respuesta es no, Keiram.
- ¡Por favor Misty! -La chica seguía negándose. Al final, un poco desesperado, dijo- El primer premio son 10000 Berries y dos Super pociones… Dame el dinero y te prometo que ganare y te daré la mitad del premio ¿De acuerdo? -Eso atrajo la atención de la chica, pues lo miro con interés.
-cinco mil eh… Pero… ¿Qué te hace pensar que ganaras? -Pregunto, todavía dubitativa.
- ¡Confía en mí, Misty!¡Te prometo que ganare! -Dijo, cerrando el puño y exponiéndolo entre ambos, totalmente convencido de su victoria- Y si no gano… ¡Añade los 5000 Berries a mi deuda contigo!
Misty se quedó mirando a su acompañante con indecisión durante un rato. Al final, suspiro y saco el dinero de su mochila- Solo me quedan 1200 Berries… Debo de haberme vuelto loca… -se lo dio y lo señalo con el dedo de forma agresiva- ¡Si pierdes me deberás 10000, no 5000! ¿Entendido?
-Eh… ¡Esta bien! -Y se apresuró a alejarse de la chica, temiendo por su integridad, pero convencido de que vencería- "Hoy comienza nuestro camino… Vamos a poner en práctica nuestras habilidades" -Pensó mientras cerraba los ojos y aguantaba las ganas de saltar, alegre.
El torneo se conformaba por rondas eliminatorias. Eran 16 personas en total, por lo que sería un torneo de tres rondas y el combate final. Keiram era el tercero en combatir. Ya estaba posicionado en el campo, mientras su oponente se acercaba. Era un chaval de más o menos su edad, con ropa un poco gastada, que llevaba en su hombro un Rattata.
La joven que había organizado el torneo hacía las veces de árbitro- Solo se permiten dos Pokémon. Cualquiera puede cambiar uno de sus Pokémon en todo momento. Si un Pokémon no puede continuar, es eliminado. Si ambos Pokémon son eliminados, el entrenador es eliminado. Cualquier tipo de trampa es eliminación directa. No se permiten objetos. Ni bayas ni ningún otro tipo de ayuda ¿Queda claro? -Preguntó la chica, mirando a ambos contendientes. Ambos asintieron- Bien. Entonces… -Levantó el brazo y lo bajo rápidamente- Que empiece el combate.
-Adelante Rattata -Dijo el chico, mientras el Pokémon morado saltaba de su hombro al campo de batalla.
-Adelante, Pidgey -Dijo Keiram, tirando al suelo la correspondiente pokeball, de donde salió su Pokémon volador.
- ¡Pid! (¡Vamos allá! ¡Intentare dar lo mejor de mí, Keiram!) -Dijo con una mezcla de inseguridad y voluntad, sin saber cuál escoger, mientras Keiram tenía una pequeña gotita de sudor en la frente y sonreía.
- ¡No te preocupes, Pidgey!¡Ganaremos! -Dijo
-Tu independencia económica depende de ello, Keiram, espero que no lo olvides -Comento su pokedex desde el bolsillo, haciendo que el chico rechinara los dientes.
-No hace falta que lo digas, Gael… -No pudo decir nada más, ya que su rival comenzó el combate.
- ¡Rattata, usa ataque rápido!
El pequeño ratón salto de lado a lado, zigzagueando mientras adquiría una velocidad inusual, acercándose a Pidgey.
- ¡Elévate y esquiva Pidgey! -ordeno Keiram, queriendo evitar el golpe.
Pidgey aleteo con rapidez, intentando poner distancia entre ella y su atacante. Cuando Rattata llego a un par de metros de distancia, salto, directo a Pidgey… Que consiguió esquivarlo con una especie de pirueta en el aire.
-Rattata, aléjate de…
- ¡Ahora Pidgey!¡Tornado! -Grito Keiram, evitando que su rival intentara evitar la abertura.
- ¡PIDGEY! (¡Si!¡Vamos a intentarlo!) -Grito Pidgey mientras aleteaba fuertemente, comenzando a crear unas ligeras ondas con sus alas… Que se aglomeraron y formaron un pequeño tornado del tamaño de un nombre adulto que fue dirigido a toda velocidad hacía el Rattata, que no pudo esquivar al no estar en el suelo justo en ese momento. El golpe lo elevo todavía más en el aire y lo hizo dar varias vueltas, recibiendo varios cortes. Entonces la potente corriente se deshizo, dejando caer al Pokémon ratón.
- ¡Rattata! ¿¡Te encuentras bien!? -Pregunto preocupado el niño.
-Ra…tta…ta -Intento ponerse en pie, pero el ratón no llego a conseguirlo, cayendo al suelo, rendido, mientras unos ojos en espirales aparecían en su cara.
- ¡Rattata no puede continuar!¡Pidgey gana el primer encuentro! -Anuncio el árbitro improvisado.
-Lo hiciste bien, pequeño -Dijo el niño, mientras dejaba a su Pokémon a su lado en el suelo y sacaba una pokeball- ¡Adelante, Poliwag! -Al salir de la pokeball, Keiram pudo ver al pequeño renacuajo.
-Keiram… ¿Quieres saber información sobre este Pokémon? -Pregunto Gael desde dentro del bolsillo de la chaqueta.
-No Gael… Tu recoge la información. La consultare luego -Dijo Keiram. En este momento no quería usar la pokedex. Ya tendría tiempo de usarla contra los líderes de gimnasio y gente con Pokémon que no conocía.
-…Tengo un entrenador irresponsable. No me esperaba esto de ti, Keiram -Fue todo lo que dijo Gael, indignado por el hecho de que Keiram no lo usara.
-Luego te pediré perdón, Gael… Ahora ¡Pidgey!¡Ataque arena! -Grito, señalando al Poliwag.
-Pidgey aleteo a ras de suelo, creando una pequeña humareda que se dirigió al Pokémon de agua.
-Poliwag ¡Esquiva eso!
El Poliwag trato de esquivarlo, pero no fue lo suficientemente rápido, recibiendo el movimiento directamente y haciendo que sus ojos estuvieran entrecerrados, debido a la pérdida de visión.
- ¡O no…! ¡Burbuja Poliwag! -Grito su entrenador.
-Esquiva y contra ataca con placaje, Pidgey
El ataque burbuja salió dirigido a Pidgey, quien esquivo rápidamente. Contorsionándose en el aire, para después salir disparado hacia su oponente, quien no pudo esquivar, recibiendo un golpe directo que lo mando a volar varios metros.
El Poliwag, con mucho esfuerzo, consiguió levantarse. Jadeaba fuertemente y tenía los ojos entrecerrados, claro signo de su cansancio.
-Vamos, Poli ¡Tú puedes!¡Burbuja otra vez! -Grito el niño, desesperado.
-Aléjate volando Pidgey
El pequeño pájaro aleteo con rapidez y salió del rango de ataque de las burbujas.
-Ahora… ¡Acaba con un tornado! -Grito Keiram
- ¡Pidgey! (¡SI!¡Toma esto ranita!) -Grito Pidgey, creando nuevamente el tornado que salió dirigido contra el Poliwag, que lo recibió de lleno al estar agotado. Sus ojos se convirtieron en espirales al momento siguiente de caer al suelo.
-Poliwag no puede combatir. Toni es eliminado. El ganador del encuentro es Keiram, que pasa a la siguiente ronda -Dijo la chica del cabello rubio.
-Poli… -Dijo el niño, mientras, con tristeza devolvió al Pokémon a su pokeball y se fue corriendo para reunirse con sus amigos, que lo estaban animando.
-…Lo siento, chico… -Fue todo lo que pudo decir Keiram, mirando con cierta tristeza al pequeño niño. Entonces, Pidgey descendió y se posó en su hombro, acariciando su cabeza con la mejilla de Keiram- ¡Hey!¡Mi campeona!¡Has estado impresionante! -Dijo, devolviéndole las caricias con cariño, cosa que encanto al pequeño pájaro, que trino contento. Con alegría, se marchaba a las gradas para sentarse con Misty, dejando que Pidgey se acomodara en sus piernas, mientras los últimos contendientes de la primera fase salían a la palestra.
-Vaya… Para ser un novato no lo haces mal -Comento Misty con una ligera sonrisa cuando llego y se sentó junto a ella.
-Jaja… -Dijo Keiram, haciéndose el indignado mientras seguía acariciando la cabeza de su Pidgey- Te dije que confiaras en mí. Además, sabía que Pidgey podía hacerlo ¿Verdad pequeña? -Le pregunto a su pokémon, que trino otra vez, contenta, mientras recibía los mimos de su entrenador.
-Si… pero aun te quedan 3 combates y solo tienes a dos Pokémon. No vas a poder ir a curarlos. Si los hieren o son debilitados… Y no tienes pociones… Estarás en desventaja hasta el final del torneo -Señalo a los demás competidores- Fíjate en ellos. Lo más probable es que compitan muchas veces al mes en este lugar. Probablemente tengan varios Pokémon, aunque no estén demasiado entrenados como el Rattata y el Poliwag de antes… Por lo que pueden usar diferentes Pokémon en cada ronda, mientras que los tuyos estarán desgastados…
-Tienes razón… No lo había pensado -Dijo con cara de póker, evitando que la vergüenza se reflejara en su cara por no darse cuenta de algo así.
-Ya lo imaginaba. Por eso yo te ilumino con mi conocimiento -Contesto Misty, sonriendo con superioridad.
-…Supongo que gracias… -Dijo con una gota de sudor en la cabeza.
-Espero que estés agradecido, no todos los días recibes lecciones como esas de Misty, la gran entrenadora… -De repente, se quedó callada, tapándose la boca con las manos, evitando continuar.
- ¿Eres entrenadora? ¿De verdad? -Pregunto Keiram, mirándola con interés.
-Eh… No, que va… Simplemente me salió… Jeje -Dijo de manera nada convincente.
-Si tú lo dices… -Claramente mentía, pero Keiram prefiero dejarlo estar. Recordando algo, su semblante cambio- …Por cierto, Misty…
-Um… -La chica lo miro, al ver que estaba serio, se extrañó- ¿Qué ocurre?
-Yo… Quería darte las gracias -Giro la cabeza para mirarla de frente- Nos salvaste la vida. Si no hubiera sido por ti, mi aventura y la de Ash ya habría terminado… No lo olvidare nunca… Así que si alguna vez puedo ayudarte en algo… No dudes en pedírmelo -Termino, serio y mirándola con una mirada profunda.
-…No tiene importancia… -Contestó al final con una sonrisa comprensiva.
-Si que la tiene… Mucho más de lo que piensas -Fue la enigmática respuesta de Keiram. Misty se quedó mirándolo y al ver que el chico no decía nada más, pensó en preguntarle, pero justo en ese momento fue llamado para comenzar la siguiente ronda de combates- Parece que abro yo con esta ronda… Deséame suerte -Termino nuevamente sonriente mientras se alejaba. Mientras se preparaba para luchar, miro a su Pidgey- ¿Preparada para combatir otra vez, pequeña?
-Pid (Si… Por suerte no recibí daños antes… Espero poder hacerlo igual de bien…) -Contesto entre feliz e insegura.
-Pidgey… Eres realmente buena maniobrando en el aire. Además de que eres más fuerte de lo que crees. Créeme, lo sé, te acabo de ver… Llegaras a ser un Pokémon poderoso por derecho propio. Solamente permíteme llevarte hasta allí ¿De acuerdo?
Pidgey lo miro pensativamente durante unos instantes, antes de asentir- Pid (Creo que me sobrevaloras… Pero si me quieres a tu lado, ahí estaré para ayudarte, Keiram)
-Bueno, eso ya es un inicio. Entonces… Adelante, Pidgey -Dijo simplemente mientras su oponente, un chaval de su edad, con un pelo negro afro y vestido como si fuera un mayordomo, sacaba su pokeball y la lanzaba, dejando ver un Nidoran macho.
-Umm… Nidoran macho… Si tiene algo de entrenamiento será más peligroso que los combates anteriores… -Justo en ese momento la chica que hacía de árbitro bajo el brazo, dando comienzo al combate- Pidgey, elévate y tornado.
- ¡No lo dejes, Nidoran!¡Garra Umbría! ¡Vamos a ganar esto rápido con nuestro nuevo movimiento! -Grito a pleno pulmón el chico, con una sonrisa petulante.
El Nidoran, con un rápido y preciso pisotón, salió literalmente volando hacía un sorprendido Pidgey, que apenas acababa de extender sus alas, mientras de sus patas delanteras surgía una energía morada que tomaba la forma de unas garras enormes.
- ¡Pidgey!¡No te preocupes, solo esquiva a Nidoran!¡Prepárate para usar tornado! -Grito Keiram. Al saber que ataque había elegido su enemigo, también sonrió.
Pidgey, confundido, obedeció. Aleteo con fuerza, elevándose, pero solo lo suficiente para maniobrar. Cuando el Nidoran lo alcanzó, ataco… Y la garra umbría paso a través de Pidgey sin aparentemente hacer nada. Pero debido al impulso, el ataque de Nidoran golpeo el terreno de combate, creando una pequeña explosión y una humareda.
- ¿Qué demonios? -Pregunto incrédulo el dueño de Nidoran- ¡Nidoran!¡Garra umbría otra vez!
-Pidgey ahora ¡Tornado, mientras tu oponente se prepara!
Sin necesidad de decirlo más veces, Pidgey creo y lanzó su ataque volador contra el Nidoran. Este, sin embargo, volvió a pisar con rapidez y salió de la trayectoria del ataque, que choco contra el suelo y levanto unas pocas rocas.
- ¡Mierda!¡Pidgey elévate!
-No te dejaremos ¡Garra Umbría Nidoran!
Nuevamente, a mayor velocidad de lo que se esperaba de un pequeño Nidoran, este salto en el aire y, como si de un misil se tratase, salió disparado hacía Pidgey, mientras preparaba nuevamente aquel enorme ataque.
- ¡Pidgey! (¡Qué demonios!) -Grito Pidgey, cogida nuevamente por sorpresa mientras intentaba ganar altura. Sin embargo, cuando el ataque volvió a alcanzarla, la atravesó otra vez, sin recibir daño aparente.
-Perfecto… -Keiram sonrió, sabiendo lo que ocurría- "Mientras intente usar un ataque de tipo fantasma contra un tipo normal, podremos derrotarlo… Si cambio de plan o se da cuenta, lo tendremos jodido. Ese Nidoran es más fuerte que Pidgey en estos momentos" -Pensó Keiram, mientras daba a Pidgey otra orden- ¡Pidgey, mientras cae es vulnerable!¡Síguelo y golpéalo con Placaje antes de que caiga al suelo!
Pidgey no tardo en seguir las ordenes de Keiram y se lanzó en picado, directo a golpear a su oponente, que caía a gran velocidad y estaba a unos 4 metros del suelo. Por su parte, el Nidoran se dio la vuelta en el aire, encarando a Pidgey con desafío. Ambos se miraron mientras se acercaban. Los ojos desafiantes de Nidoran y los dudosos de Pidgey. A un metro del suelo, Pidgey, siguiendo su instinto, supo que era el momento. Acelero y golpeo a Nidoran con toda la fuerza que pudo reunir. El golpe dio de lleno e hizo que el pequeño Pokémon violeta se estrellara con un fuerte golpe contra el suelo. Tan fuerte fue el golpe que salió rebotado y dio varias vueltas antes de quedar tendido en el suelo definitivamente.
Mientras tanto, Pidgey volaba en círculos, mirando fijamente a su oponente, unos metros por encima.
- ¡Bien hecho Pidgey! -Pero cualquier otra cosa que quisiera decir se ahogó en su garganta al ver con rabia como el Nidoran se ponía en pie, con gran dificultad y muy magullado, pero en pie de todas formas- ¡Mierda!... ¡Vale!¡Pidgey, tornado!
- ¡Nidoran!¡Esquívalo y…! ¡Y Garra umbría de nuevo! -Ordeno con dudas el joven.
- "Perfecto" -Pensó Keiram con una sonrisa. No sabía porque seguía tratando de usar aquel movimiento, pero no pensaba desaprovechar su oportunidad- ¡Adelante Pidgey, tornado!
El resultado fue exactamente el mismo que en el primer intercambio de golpes. Pidgey ataco con su poderoso tornado, pero Nidoran lo esquivó, aunque esta vez por muy poco y se lanzó nuevamente al aire, intentando darle a Pidgey con aquellas garras fantasmales… Volviendo a atravesar a Pidgey, que no había intentado ni evitarlo esta vez, segura de que no recibiría daño.
- ¡Ahora Pidgey!¡Vuelve a usar Placaje y véncelo! -Grito Keiram, haciendo que con un potente trinar, el pequeño pokémon volador se lanzara de cabeza contra el Nidoran, golpeándolo de inmediato esta vez y lanzándolo contra el suelo, haciendo que chocara con un fuerte ruido y quedara tirado en el suelo.
- ¡Nidoran! -Grito el chico con rabia, acercándose- ¡Como pudiste perder!¡Me gaste todo el dinero en comprarte esa MT en ciudad Azulona…! ¡Y no acertaste ni una vez!¡Dos semanas entrenándote y no has mejorado en nada!¡Eres un Pokémon inútil! -El pequeño Nidoran abrió con dificultad los ojos y lo miro con ojos llorosos por aquellas palabras. Sus gritos atrajeron la mirada y curiosidad de los transeúntes de la calle, así como del resto de los participantes del pequeño torneo local. El joven, enrabietado y sin prestar atención a nadie, quiso darle una patada, pero Keiram se adelantó.
- ¡Hey! -Keiram ya se había acercado al pequeño Pokémon violeta y al joven, viendo los gritos que pegaba, no era una sorpresa para Keiram que quisiera agredir a su Pokémon. Y tuvo razón. Sin embargo, estando casi al lado y acortando la distancia con mucha velocidad, se interpuso entre el Nidoran y el chico, empujándolo, haciendo que cayera al suelo- ¿¡Quién te crees que eres para tratar así a tu Pokémon!? -Pregunto Keiram, con enfado.
-Tu… ¿¡Y quien te crees que eres tú para atacarme a mí por decirle la verdad a ese inútil!?
-Berry. Tu Pokémon es fuerte. El problema eres tú que solo sabes comprar MT y usarlas sin saber su utilidad o lo que hacen -Le dijo la joven que había organizado el torneo, acercándose para evitar que la pelea fuera a más. Pero el llamado Berry no tenía intención de dejar así las cosas.
- ¡No me digas que hacer Yellow! ¡Red no está aquí para protegerte! -Saco una pokeball y la lanzó hacía la llamada Yellow- ¡Eevee, Placaje! -Ordeno Berry cuando el pequeño gato Pokémon salió de su pokeball, mirando maliciosamente a Yellow, a la que intento atacar de inmediato, para consternación de esta y de todos los presentes.
- ¡Pidgey, usa placaje y protégela! -Dijo Keiram.
Rápidamente Pidgey voló desde detrás de la chica, apareciendo justo cuando el Eevee estaba a punto de golpearla. Ambos chocaron en el aire. Por desgracia, Pidgey no fue lo suficientemente fuerte y salió despedida hacía atrás, cayendo al suelo. Pero el ataque de Eevee había sido detenido.
- ¡Pidgey! ¿Te encuentras bien? -Preguntó desde donde estaba a su pokémon, que se levantó y asintió con una expresión adolorida- ¡Como te atreves! -Grito Keiram, todavía más enfadado. Aquel chico no solo había tratado a su Nidoran como si fuese basura, sino que había intentado atacar a una chica con su Pokémon de la manera más cobarde posible y había herido a su Pidgey- ¡Das asco! -Pudo ver que su Pidgey volvía a levantar el vuelo y se posicionaba encima de Yellow, aleteando un par de metros por encima, defendiéndola como le había ordenado Keiram- "Buena chica" -Fue todo lo que pudo pensar de su pequeño Pokémon pájaro.
- ¡Cállate gilipollas!¡Ahora mismo iré contigo y tu patético Pidgey! -Se volvió a Yellow, que lo miraba todavía sorprendida y algo asustada por el ataque sorpresa. Ahora, sin embargo, el Pikachu que antes tenía en su hombro había vuelto a aparecer y miraba con odio al Eevee, mientras de sus mejillas salían chispas- ¡Yellow, me he callado hasta ahora!¡Pero no lo voy a hacer más!¡Sin Red aquí nadie puede derrotarme!¡Así que dame el dinero del torneo o te hare daño de verdad!
- ¡Eres una persona horrible, Berry! ¡Desprecias a tu Pokémon e intentas atacar a alguien a traición!¡Que bajo has caído! -Dijo furiosa Yellow con los puños apretados, mientras los demás participantes, que parecían conocer ya a Berry, asentían y se posicionaban detrás de la joven, para darle su apoyo.
- ¡Yellow tiene razón! -Gritó un niño pequeño con una tirita en la nariz- ¡Eres un matón Berry!
- ¡No debimos dejarte participar! -Continuo una niña pequeña.
- ¡Eres lo peor Berry! -Un chico un poco mayor, casi de la edad de Yellow, fue el siguiente.
- ¡Por favor!¡Sois todos unos idiotas! ¿¡Que importa si ese inútil suelta un par de lágrimas!? -Señalo al Nidoran, que empezó a llorar, sintiéndose realmente traicionado- Un Pokémon como él no me sirve de nada. ¡Yo voy a empezar mi viaje la semana que viene y pienso ser el mejor de todos los entrenadores! ¡No necesito sermones de inútiles como vosotros! ¡Con mi dinero comprare más MT y hare que mis Pokémon se vuelvan invencibles…! ¡Si no fallan los ataques, como ese inútil! -Gritó, haciendo que el resto escuchara con incredulidad sus palabras.
-Realmente no vales nada -Las palabras de Keiram fueron dichas con voz normal. Sin embargo, por alguna razón, aquel tono hizo que Berry tuviera un ligero escalofrió, así como el resto de los chicos allí reunidos. Keiram, sin decir nada, se acercó al pequeño Nidoran y lo acarició, incluso cuando el pequeño Pokémon trató de apartarse- Ya está… Tranquilo pequeño… No hagas caso de un inútil como él… Eres realmente fuerte ¿Sabes? -Estas palabras hicieron que el Nidoran lo mirara, entre esperanzado y extrañado, pero siguió sin decir nada.
- ¿Qué? ¿Estás de broma? ¿Cómo va a ser fuerte ese bueno para nada? -Pregunto con petulancia Berry.
Keiram, por su parte, abrazo con ambos brazos a Nidoran, que seguía lleno de magulladuras debido al combate con Pidgey, por lo que no podía hacer mucho más que dejarse llevar. Al girarse, su cara estaba contorsionada en una mueca de pura rabia, haciendo que todos se sorprendieran por su cambio, mientras el malicioso Eevee se acercaba para proteger a Berry si era necesario- Este Nidoran es fuerte… Lo suficiente como para evitar ataques de acción rápida como son tornado y placaje. Lo suficientemente ágil como saltar varios metros en el aire y acercarse a un Pidgey y atraparlo por sorpresa. Y su fuerza de ataque es sobresaliente, sino mira el agujero que dejo con su primer Garra Umbría -Señalo con la cabeza el hoyo de un metro cuadrado que había hecho el Nidoran- El problema es la gente como tú. Gente que no tiene conocimientos sobre los pokémon o sus habilidades… ¡Ni tan siquiera conoces la tabla de tipos! Gente como tú… A la que nada les ha costado jamás. La gente como tu sois de lo peor… -Keiram tomo un pequeño respiro, tratando de clamarse, antes de continuar- Para empezar, Garra Umbría es un movimiento de tipo fantasma, por lo que no afecta a los tipos normales, como Pidgey. ¿Pretendes iniciar tu viaje de entrenador…? Lo único que conseguirás con esa actitud y esos pensamientos es terminar mal -Sentencio Keiram con profundo disgusto.
A esas palabras le siguieron unos segundos de silencio tenso. Mientras Misty, que se había acercado para ayudar si era necesario, se había quedado impresionada con las palabras de Keiram y mostraba una pequeña sonrisa, los chicos que estaban participando en el torneo miraban a Keiram embobados, como si estuvieran mirando algún tipo de celebridad. Berry, sin embargo, solo bufo.
- ¿Qué acabare mal? -Berry se rio sin gracia- La gente idealista como tú me pone rabioso. Vamos a ver si lo adivino. Eres amigo de tus Pokémon. Crees que ellos y tu formáis un vínculo increíble que puede haceros superar los obstáculos ¿Verdad?
-No solo eso… -Keiram cambio su expresión por una calmada, aunque sería- Mis Pokémon y yo somos compañeros, amigos… Familia -Dijo mientras miraba a Nidoran, que le devolvió la mirada, ya sin llorar, por las palabras que estaba diciendo- Y yo cuido de mi familia.
A esas palabras le siguieron una ola de vítores por parte de todos los jóvenes del parque donde estaban haciendo el torneo. La chica, Yellow, por otro lado, miraba a Keiram sorprendida y con una pequeña sonrisa en su cara- "Es como Red… Incluso me da los mismos escalofríos que cuando Red se enfada…" -Al darse cuenta de sus pensamientos, movió su cabeza, intentando centrarse en lo que ocurría.
- ¿Tu familia? -Volvió a reírse, como si tratara de avergonzar a Keiram con su acción. Pero al ver que sus risas no tenían efecto en su rival, decidió cambiar de táctica- Muy bien… Hagamos esto. Luchemos. Mi Eevee y otro Pokémon contra tu Pidgey y tu otro Pokémon. Si ganas, me iré sin más. Si gano yo -Señalo a Yellow- Me darás el dinero del torneo o mi Eevee os dará una demostración de poder ¿Verdad Eevee? -Su Pokémon ensancho su sonrisa maliciosa.
- ¡Eso no es justo!¡No es la final del torneo! Además ¡Es injusto que quieras pelear con dos Pokémon!¡Keiram ya derroto a uno de los tuyos! -Dijo Misty, entrando a la discusión.
- ¡Cállate y no te metas zorra! -La palabra salió de la boca de Berry, haciendo que todos se sorprendieran por el insulto antes de mirarlo entre asqueados y enfadados. Pero este continuo- ¡Vigila a tu estúpida puta! -Grito, señalando a Keiram.
- ¡Como te atreves!¡Bastardo! -Misty esta furiosa, agarrando una pokeball de su mochila, mientras miraba a Berry con presagios funestos. Sin embargo, fue detenida por el brazo de Keiram. Ella lo miro, todavía enfadada- ¿¡Que haces Keiram!? ¡Apártate! ¡Voy a cerrarle la boca a ese imbécil!
-Misty… -Keiram la miro con calma, al hacerlo, la pelirroja abrió los ojos ligeramente por alguna razón- No hace falta que tú te rebajes al nivel de semejante sujeto… Déjamelo a mí. Tu cuida de Nidoran por mi ¿De acuerdo? -Sin esperar respuesta le puso al pequeño Pokémon en los brazos, al cual miró- Luego te llevare al centro Pokémon para curarte ¿Vale? -Lo acaricio en el lomo mientras este asentía con una expresión triste en su cara. Miro a Misty de nuevo, que seguía mirándolo con una expresión entre enfadada y asombrada- ¿Ocurre algo Misty?
- ¿Qué…? ¡Oh!¡No!¡Nada!¡Tranquilo…! -Se giro para ir a las gradas, pero se dio la vuelta antes de llegar- ¡Si quieres agradecerme de verdad por lo del río… Destrózalo Keiram! -Fue todo lo que la chica dijo, mientras se sentaba en las gradas con Nidoran en sus piernas y un ceño fruncido en su cara.
- ¿Destrozarme?... Bien, entonces… ¿Vas a luchar por el dinero y por tu putilla?
-…No voy a luchar… -Keiram lo miro- ¡Voy a destrozarte! ¡Pidgey! -Alargo su brazo y su pequeño Pokémon se acercó, posándose en él.
-El chico de pelo afro sonrió, ansioso- Estoy deseando machacarte, petardo -Miro a Misty- Tal vez luego puedas hacerme algún servicio, guapa. Al menos disfrutaras más que con este payaso que tienes de novio -Gritó, mientras se reía. Los demás se habían alejado, pero estaban indignados con lo que Berry decía.
Keiram, por su parte, dejo de escuchar lo que aquel imbécil tenía que decir. Se fijo en Pidgey y le dijo- Pequeña, sé que estas algo cansada y que el Eevee te hizo daño… Pero vas a seguir tú, ¿De acuerdo?
-Pid (Si… Hare mi mejor esfuerzo, Keiram) -Fue todo lo que dijo Pidgey, nerviosa pero enfadada al igual que todos con aquel Eevee y su entrenador.
-Esa es mi pequeña -Dijo con cariño Keiram, revolviéndole el plumaje antes de hacer que alzara el vuelo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Misty estaba enfadada, al mismo tiempo que nerviosa. Por un lado, había querido acabar con aquel entrenador de pacotilla y demostrarle que no valía nada contra ella. Por otro lado, el que Keiram hubiera querido defenderla había hecho que dentro de su pecho naciera una sensación agradable. No sabía bien que era, pero se sentía bien- "Bueno… Supongo que se siente bien que te traten de esa manera… Como una chica…Sentir que alguien se preocupara por ti" -Pensó Misty, calmándose. Sabía muy bien que tenía un carácter muy fuerte, hasta el punto de que la podrían considerar un poco marimacho- "Tomboy… Así me llamaban de pequeña ¿No?" -Se preguntó a sí misma, recordando ligeramente su infancia. Entonces echo un pequeño vistazo a la ropa que vestía. Nunca se había vestido exactamente femenina, agravando el problema. Pero el hecho de que Keiram hubiera intercedido hizo que por dentro estuviera agradecida. Aunque no necesitaba que nadie la defendiera, era una sensación cómoda.
-Ni… -Se quejo débilmente el Nidoran, mientras dejaba salir una expresión de tristeza, mirando al tal Berry.
-Oh, lo siento, Nidoran… -Acomodo al pequeño Pokémon mejor en sus piernas y comenzó a frotarle la espalda, mirándolo- Se cómo te sientes Nidoran… Que te excluyan sin razón alguna… Sin merecerlo… A pesar de tus esfuerzos… Que te traten como si no valieras nada… Pero Berry no es más que un estúpido.
- ¿Ni? -Nidoran la miro, como queriendo saber algo. Misty pareció entender hasta cierto punto.
-Si… Creo que no deberías sentir tristeza. Berry ya demostró que tipo de persona es… Fíjate en Keiram… El entrenador que te defendió -Nidoran miro fijamente al chico de cabello negro- No permite esas cosas, incluso aunque eso lo meta en problemas… Demuestra compasión y buenos sentimientos hacía los demás… Además de que el irradia una especie de autoridad… -Misty se calló, mirando también al joven que había salvado el día anterior- "Hace unos momentos, todos lo notaron… Su voz era más profunda. Todos sentimos el poder que irradiaba… Y esos ojos… Sus ojos son de un verde increíble, y hace un momento juraría que eran de un azul celeste… Como si algo ardiera en ellos… Ayer, en la Ruta 1, durante un instante, pareció pasarle lo mismo… Y aquella energía en las palmas de sus manos…" -Misty no había querido comentar nada ni pedirle explicaciones al chico, no lo conocía lo suficiente y no quería inmiscuirse en la vida de nadie. Pero el chico que había salvado junto a Ash el día anterior estaba demostrando ser un misterio. Como un gran rompecabezas que Misty no conseguía montar- "Es muy tranquilo y amable… Tiene buenas intenciones… Pero cuando se enfada, se vuelve intimidante… Y esa aura en sus ojos y manos… Keiram, ¿Quién eres?"
-Emmm… ¿Hola?
Misty salió de sus pensamientos al notar a alguien a su lado, mirándola. Al fijarse vio que era la joven llamada Yellow que había organizado el torneo y haciendo de árbitro. Venía con el Pikachu que la acompañaba a su lado.
-Umm… ¡Oh! ¡Hola!¡Lo siento! Estaba pensando algo y no preste atención -Señalo el asiento a su lado- ¿Quieres sentarte?
- ¿Puedo? -Pregunto tímida la chica
-Por supuesto -Misty le ofreció una sonrisa.
-Gracias… -Yellow se sentó y no dijo nada unos instantes, pero no aguanto ni un minuto antes de preguntar- ¿Tu eres Misty verdad?
-Eh… Si, ¿Cómo lo sabes?
-Keiram dijo tu nombre antes.
-Ah, es cierto. Disculpa. Estoy un poco fuera de lugar ahora mismo -Se excuso Misty, todavía con los pensamientos sobre Keiram rondando su cabeza.
-No te preocupes… Yo estaría igual si el imbécil de Berry me hubiera insultado de esa manera-La cara de Yellow se dejó contraer por el disgusto- Es un imbécil… Sus padres son ricos y le compran todo lo que quiere… Incluso las notas en el colegio… Por eso se cree que puede hacer lo que quiera… -Miro al Nidoran, todavía algo triste- Pero lo que acaba de hacer hoy es lo más ruin que ha hecho nunca… Si Red estuviera aquí, ni se le habría ocurrido esta tontería. Se habría ido a casa a llorar -La molestia de Yellow impregnada en cada una de sus palabras.
- ¿Red?
-Oh, si, disculpa. Red es el entrenador más prometedor de por aquí. Consiguió un puesto entre los tres elegidos por el profesor Oak para recibir uno de los iniciales de Kanto y una pokedex para ayudarlo en sus investigaciones este año -Vieron como Berry y Keiram se preparaban en el campo para terminar el combate- …Y dime ¿De que conoces a Keiram? -Pregunto con curiosidad le chica de cabello rubio.
-Pues… apenas lo conozco… Ayer nos encontramos por primera vez… Así que no puedo decir mucho sobre él -Misty prefirió guardarse sus pensamientos sobre el chico y lo que sabía de él, así como los hechos que los habían juntado. Por alguna razón, no quería contarle demasiado a Yellow, aunque parecía una persona agradable, no se sentía a gusto hablando de Keiram con otra chica.
-Entiendo… pero ¿Es fuerte? Si no… Berry se llevara el dinero.
-… ¿Por qué lo dejáis comportarse así? Incluso aunque ganara a Keiram, aun no se habría terminado el torneo, por lo que no es justo que se lleve el dinero.
- ¿Te sorprende? -Pregunto con ironía Yellow- Cuando Red esta, se suele comportar. Pero cuando no está, pasan cosas parecidas a estas… Pero jamás había llegado tan lejos. Normalmente solo lanzaba un par de insultos a los demás o algo por el estilo… Lo de hoy ha sido lo peor que ha hecho nunca con diferencia.
- ¿Por qué lo dejáis participar entonces?
Yellow miro a Misty, con algo de culpabilidad- Bueno… Eso sería culpa mía. Ayer me pidió que por favor le dejara participar en el torneo. Quería prepararse para ir de viaje con sus Pokémon… Me lo pregunto de buenas maneras y no pude decir que no -Dijo la chica, poniéndose nerviosa mientras se frotaba un poco el cuello. Su pikachu se levantó y se acercó a ella, frotándose con su brazo, dándole ánimos.
-Entiendo… ¡Mira!¡Empieza el combate! -Fue lo que dijo Misty, haciendo que ambas chicas y el Nidoran se centraran en el combate. Misty, por dentro, solo tenía ánimos para Keiram- "Vamos Keiram… No dejes que ese imbécil te gane… Demuéstrale lo que es un verdadero entrenador Pokémon"
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-Pidgey ¡Ataque arena! -Grito Keiram con rabia.
Pidgey se elevó y aleteo de inmediato, formando una polvareda enorme, que dirigió contra el Eevee.
- ¡No te dejare gilipollas!¡Eevee, esquiva y tóxico directamente a ese Pidgey!
El Pokémon de cuatro patas esquivó la nube de polvo saltando al aire, mientras en su boca se formaba una substancia morada que no presagiaba nada bueno.
- ¡Esquiva Pidgey!¡No dejes que te dé!
Pidgey dejo de aletear y se alejó. Eevee por su parte, aun en el aire, lanzó varios chorros de la sustancia morada en dirección a su rival. El pequeño pájaro, por su parte, hizo varias piruetas en el aire de forma impecable, logrando evitar cada uno de los ataques.
- ¡Bien hecho Pidgey!¡Torna…!
- ¡Cuando caigas al suelo acércate con ataque rápido y golpéalo con golpe cuerpo Eevee! -Grito Berry, interrumpiendo a Keiram.
El Eevee sonrió mientras al tocar suelo, salía corriendo hacía Pidgey, envuelto en un aura blanquecina y a una velocidad superior a la del Nidoran. Al alcanzar la zona por debajo de Pidgey, saltó y en medio del aire preparo su lomo.
- ¡Pidgey!¡Esquiva eso!¡Usa tornado para salir del camino!
Pidgey, inmediatamente aleteo con fuerza, creando una ráfaga de viento lo suficientemente fuerte como para dejarse empujar hacía atrás justo cuando Eevee pasaba por donde había estado un segundo antes.
- ¡Eevee!¡Tóxico otra vez! -Grito Berry, sabiéndose ya ganador del combate.
- ¡Tornado Pidgey! -Ordeno Keiram
Pidgey volvió a crear el tornado. Su tiempo de preparación fue inferior al del tóxico, por lo que el pequeño remolino salió en dirección al Eevee, cayendo hacía el suelo, recibiéndolo de lleno y haciendo que cancelara el ataque de veneno por el daño. Con un fuerte golpe, Eevee se estrelló contra el suelo.
- ¡Mierda Eevee!¡Levántate! -Grito Berry, dejándose llevar por la rabia- ¡No dejes que ese imbécil piense que te ha vencido!
El Eevee se volvió a levantar, pero con mucha dificultad. Keiram observo que cojeaba ligeramente de la pata derecha trasera.
- ¡Berry! -El chico lo miro con odio- ¡Tu Eevee cojea de una pierna!¡Devuélvelo a su Pokeball y saca a otro Pokémon!¡No puede continuar así o se hará más daño!
- ¿¡Por quien me has tomado!? ¡No soy gilipollas como tú! -Miro a Eevee, que le devolvió la mirada y el chico sonrió- ¡Vamos Eevee!¡Demostrémosle al gilipollas su lugar!¡Golpe cuerpo!
El Eevee devolvió la sonrisa con una propia, llena de malicia, al igual que su entrenador y, a pesar de cojear, se lanzó contra Pidgey con un golpe cuerpo de manera directa.
- ¡Esquívalo y Placaje Pidgey! -Grito con enfado Keiram mientras pensaba- "Hasta su Eevee es así de idiota… ¿Cómo demonios hay algún Pokémon interesado en ser entrenado por este niñato?".
Tal y como Keiram dijo, Pidgey espero a que su oponente se lanzara con todo su cuerpo por delante para intentar golpearlo. Con un suave giro, esquivó hacía la derecha, girando rápidamente para seguir al Pokémon y golpearlo con un placaje fortalecido por el impulso que ya llevaba Eevee, haciendo que saliera despedido a gran velocidad hacía el pequeño riachuelo cercano, estrellándose con gran estrepito en la orilla, de donde ya no se levantó.
- ¡Mierda!¡Mi Eevee! -Berry se llevó las manos a la cabeza- ¡Me costó 3000 fichas en el casino de Azulona! -Saco su pokeball y lo hizo volver. Entonces sacó otra Pokeball- ¡Vas a pagar por esto!¡Este es mi Pokémon más fuerte!¡Vas a desear no haber venido por aquí! -Grito como un niño pequeño con una rabieta. Cuando lanzó la Pokeball, de ella salió un…
- ¿¡Un Dratini!? -Pregunto incrédulo Keiram.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
- ¿Un Dratini? -Preguntó Misty, incrédula de que aquel imbécil tuviera un Pokémon Dragón, considerados inteligentes y pacíficos, casi legendarios.
A su lado, Yellow hizo una mueca- Si… Como dije, tiene dinero y, aunque no sé qué hace alguien de su edad en un casino, ha comprado a todo su equipo en el casino de Azulona… Salvo a Nidoran -Dijo Yellow, mirando al Pokémon violáceo- ¿A ti te capturo no es así? -Pregunto con una sonrisa amable. Nidoran, por su parte, asintió sin más, totalmente centrado en aquel combate.
-Vaya… está realmente concentrado ¿no? -Dijo Misty
-Bueno… Quiere ver como acaba este combate… -Yellow observó al Pokémon unos segundos, entonces sonrió- Si gana… Quiere quedarse con Keiram… A Nidoran le gustan los combates y Keiram se ganó su respeto al vencerlo y protegerlo.
Misty miró extrañada a Yellow- ¿Cómo sabes eso?
- ¿Qué?... -Yellow de repente pareció darse cuenta de lo que había dicho, porque se puso nerviosa- ¡No!¡Nada!¡Simplemente es lo que pienso que ha pasado! Jeje… -Dijo mientras se frotaba el cuello otra vez, muy nerviosa- "No puedo decirle nada sobre mi habilidad…"
-Ummm… -Misty no parecía convencida, pero Nidoran chillo emocionado al ver como empezaba el combate, haciendo que ella y Yellow también prestaran atención.
- ¡Así es gilipollas!¡Mi pokémon más fuerte!¡Me costó una fortuna en fichas en el casino de Azulona! -Grito orgulloso el niño, jactándose de su capacidad económica.
-… ¿Solo sabes hablar de dinero? ¿Y qué demonios haces con tu edad en un casino? -Fue todo lo que dijo Keiram, cansado de aquel chico- Pidgey ¡Ataque arena! -Ordeno a su pokémon, queriendo terminar cuanto antes aquel combate.
- ¡Piiiiiid…gey! (¡Allaaaaa…Vamos!) -Gritó Pidgey, creando la polvareda en dirección al Dratini.
- ¡Dratini, usa ciclón para contrarrestarlo y usa otro para atacar! -Ordeno el chico del afro.
El Dratini creo un remolino mientras la pequeña especie de perla en el centro de su cabeza se iluminaba. El remolino giro y con rapidez se acercó a la polvareda, deshaciéndola y dirigiéndose a Pidgey. Al mismo tiempo creo un segundo remolino mucho más grande, con el que también atacó.
Pidgey esquivó el primer ataque virando hacía la izquierda. Pero al encontrarse el segundo, supo que no podría evitarlo.
- ¡Tornado rápido para evadir Pidgey! -Le ordeno Keiram con presteza.
Pidgey aleteo con toda su voluntad, sabiendo que debía detener aquel ataque o la derrotarían. Cuando consiguió crear un tornado, lo dirigió hacia el ataque que la amenazaba. Ambos ataques chocaron, pero el tornado del Pokémon pájaro apenas llegaba a la mitad de altura que el remolino del dragón. Sin embargo, fue suficiente para detenerlo un par de segundos, haciendo que Pidgey se elevara en el cielo para escapar…
- ¡Cayó en la trampa!¡Onda trueno! -Las palabras de Berry sonaron por todo el lugar, alertando a sus oponentes, pero era tarde.
Dratini, que se había movido hasta estar debajo de su enemigo, fue envuelto por unas pequeñas ondas eléctricas que lanzó hacía Pidgey, alcanzándolo de lleno, para horror de Keiram.
- ¡Pidgey! -Al ver que su pequeño Pokémon era incapaz de volar o planear, paralizado totalmente mientras caía, salió corriendo hasta su posición, llegando justo cuando estaba a punto de golpear el suelo. Tirándose con un salto y arrastrándose por el suelo, consiguió agarrar a su Pokémon antes de que se hiciera daño contra el suelo, sorprendiendo a todos por su acción- ¿Estas bien, Pidgey? -Preguntó con una sonrisa adolorida, mirando a su Pokémon.
-Pid… ¡Pidgey! (Keiram… tu… ¿¡Porque lo hiciste!? ¡Te has hecho daño!) -El incrédulo pajarito miraba a su entrenador con preocupación. Intento moverse, pero fue imposible, tenía todo el cuerpo agarrotado.
-Más te hubiera dolido a ti… Y no pensaba permitirlo -Se levantó con Pidgey en sus brazos, con una sonrisa en su cara- Te lo dije...Somos familia… Y cuido a mi familia -Susurro Keiram.
Ante las palabras de su entrenador, los ojos de Pidgey adquirieron una expresión de ternura. El pequeño pajarito froto la cabeza contra el pecho de Keiram, conmovida por su acción- Pid… (Gracias Keiram… Eres un humano especial…)
-Soy normal Pidgey… En todo caso un poco torpe, o no habría ocurrido esto…
- ¡Rayo, Dratini! ¡Acaba ya con ese pájaro inútil! -La orden de Berry fue seguida por la indignación de todos, mientras Keiram se preparaba para esquivar si fuera necesario. Pero no lo fue. A pesar de la orden de Berry, su Dratini no le hizo caso. Simplemente se quedó mirando a Keiram y a Pidgey, sin hacer nada, esperando- ¿¡Que haces!? ¡Rayo! -Pero el Pokémon Dragón no lo hizo. Para sorpresa de todos, asintió con la cabeza ligeramente a Keiram, se dio la vuelta y se fue a su zona del campo de batalla, esperando, a pesar de que Berry seguía gritándole, incluso insultándole, pero no hizo caso alguno.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
- ¡Es una persona de lo más baja! -Fue el grito de indignación de Misty que se había levantado al escuchar como Berry quería que el Dratini atacara a Keiram y a Pidgey.
-Hoy está siendo completamente… Asqueroso… No volveré a aceptarlo en ningún torneo… Ni quiero saber nada más de él -Fueron las palabras de Yellow, también enfadada al escuchar el intento de ataque a traición del chico- Por suerte su Dratini no es como él ¿Eh?
-Piiika -El pikachu de Yellow estuvo de acuerdo con las palabras de la chica.
-Si… Aun no entiendo como ese imbécil puede tener un Pokémon tan místico como un Dratini.
-Ya sabes… Poderoso caballero es Don dinero -Dijo Yellow.
- ¿De dónde has sacado eso? -Pregunto Misty, curiosa, mientras se sentaba.
-Mi abuelo solía decirme refranes parecidos… -Fue todo lo que la rubia dijo sobre el tema, mirando hacia el campo de batalla, perdida en sus pensamientos.
-Entiendo... -Fue todo lo que contestó Misty, sabiendo perfectamente que no era un tema que debiera tocar más.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Keiram sonrió al pequeño dragón mientras se marchaba a su lado del campo- Vuelve a tu pokeball Pidgey. Cuando regrese al centro Pokémon, hare que te curen -Le dio una suave caricia a su Pokémon antes de hacer que entrara en la pokeball. Se giró y cogió la pokeball de su compañero- Estoy seguro de que te has dado cuenta de lo que ha ocurrido… Nuestro enemigo es fuerte, Charmander, así que tenemos que darlo todo y más… Adelante ¡Charmander! -De su pokeball salió el pequeño Pokémon de fuego, ya en posición de combate y con los ojos llenos de furia.
- ¡CHAR! (¡Han intentado haceros daño a ti y a Pidgey…!¡Voy a derrotar a ese Dratini por ti, Keiram!¡Voy a enseñarle quien es el más fuerte!) -Fueron las furiosas palabras de su autoproclamado protector, que lo hicieron sonreír.
-Entonces, no hay más que decir… ¡Charmander, Danza Dragón!
- ¡Haz algo maldito Dratini! -Grito Berry, harto de que su Pokémon no lo obedeciera… Hubiera sido tan fácil. Sin embargo, el Dratini lo miro, como instándolo a darle ordenes- ¿¡Por fin me haces caso!? ¡Bien! ¡Usa rayo! -Grito con furia contenida, sin entender la actitud de su pokémon.
La gema en la frente del dragón se ilumino mientras cargaba el rayo. A su vez, Charmander comenzó a moverse en una especie de baile rápido, mientras un aura violeta que aparentaban ser espíritus draconianos lo envolvía.
El rayo salió disparado hacía Charmander, que justo acababa de terminar su movimiento.
- ¡Esquiva con un giro y usa el impulso para realizar otra danza dragón! -Grito Keiram, teniendo una corazonada. El Pokémon de fuego, se movió a un lado con facilidad y, con un giro, como le habían ordenado, comenzó a ser envuelto otra vez por el aura dracónica- "Perfecto… ¡Lo sabía! ¡Según como esquive puede encadenar con la danza dragón!"
- ¡Usa Onda trueno Dratini!
El dratini, con una velocidad increíble, se acercó a Charmander. Justo cuando estaba enfrente del Pokémon de fuego y el ataque estaba cargado, pero el pequeño pokémon de fuego había terminado su movimiento y Keiram grito.
- ¡Esquiva y Envite Ígneo Charmander!
Charmander, a pesar de la proximidad, esquivo fácilmente el ataque gracias a la velocidad de su danza dragón y se envolvió en fuego rápidamente. Con la cercanía y la velocidad que tenía, Dratini no pudo hacer nada, salvo enrollarse a sí mismo para intentar absorber parte del golpe, que fue enorme, causando una potente llamarada que envolvió al Pokémon dragón cuando este fue lanzado con fuerza al otro lado del campo de batalla.
Todos quedaron impresionados por el despliegue de poder que Charmander acababa de demostrar. La cantidad de fuego que expulso al atacar hizo que medio minuto después, aun hubiera varias lenguas de fuego en la zona, apagándose lentamente.
- ¡CHARMANDER! (¡Eso es por lo que le hiciste a Pidgey! ¡Maldita serpiente!¡Y tu humano es el siguiente! ¡Voy a morderle su apestoso culo hasta que llore!) -El furioso rugido del pokémon hizo que todos lo miraran con algo de miedo, mientras Keiram sonreía, entendiéndolo completamente.
- ¡Así se hace compañero! ¡Pero no pierdas la concentración! ¡Ese Dratini parece muy fuerte! -Le respondió Keiram, tratando de calmar la furia de Charmander, sabiendo las ansias del pokémon por los combates. Su pequeño compañero de fuego lo miró de reojo y sonrió, aunque todavía parecía acelerado, queriendo luchar más que nada.
- ¡Dratini!¡MALDITA SEA!¡LEVANTATE INUTIL! -Grito Berry al pequeño dragón, que se había quedado tirado en el suelo, completamente inmóvil. Al menos eso pensó Keiram, pero el Pokémon de tipo dragón se levantó. Respiraba con dificultad y tenía varias quemaduras por el cuerpo, pero se había levantado.
El Pokémon mitológico no hizo caso de su entrenador. Simplemente miró a Charmander y de este a Keiram con obvias intenciones de mostrar un desafío, al igual que había querido el Nidoran contra Pidgey antes.
- ¡Bien!... ¡Aceptamos! -Fueron las palabras de Keiram, corroboradas por un Charmander, que ahora estaba totalmente centrado en el combate, sonriendo con anticipación.
- ¡Dratini!¡Usa Rayo! -Grito Berry.
Dratini, sin embargo, comenzó a ser envuelto por una luz blanquecina mientras se movía de un lado para otro, acercándose, cada vez con más rapidez.
- ¡Ha usado agilidad!¡Charmander danza dragón seguido de Envite Ígneo! -Keiram sabía que el ataque de fuego era poco efectivo contra el dragón, pero al estar potenciado por la danza dracónica, podría derrotarlo- "No puedo usar enfado ahora… Por lo que he leído del movimiento, los Pokémon poco entrenados o que se dejan llevar rápidamente se vuelven confusos y agresivos" -Miro a su joven compañero- "Aun no está preparado para algo así" -Sentencio, muy a su pesar, sabiendo que su pequeño compañero era muy joven y temerario.
Charmander hizo lo que le dijeron, danzando con el aura a su alrededor. Sin embargo, esta vez Dratini fue más rápido gracias a la potenciación de agilidad. Alcanzó a Charmander mientras abría la boca y una bola de fuego se creaba, dándole a Charmander a quemarropa, que solo pudo abrir los ojos con sorpresa cuando todo se volvió fuego para él.
- ¡Charmander! -Grito Keiram con miedo- "Eso fue… ¡Una furia dragón!¡Es muy peligroso!"
El dratini, sin embargo, no se detuvo allí. Giro rápidamente hacía un lado, rodeando la esfera llameante que el mismo había provocado e impulsándose contra un árbol cercano, salto directo a la bola de fuego que comenzaba a desaparecer mientras su gema brillaba y la energía eléctrica lo envolvía.
- ¡Charmander!¡Sal de ahí!
Pero Charmander todavía estaba aturdido por el golpe, lleno de magulladuras. Le había dolido mucho. Cuando pudo ver a su alrededor y escuchar, ya era demasiado tarde. Ni tan siquiera vio como su enemigo lo golpeaba desde un lateral y lo mandaba a volar, lanzándole un rayo de inmediato que le dio prácticamente a quemarropa.
-CHAAAAAAAAAR -Grito el Pokémon de fuego, al sentir la increíble cantidad de voltios recorrer su cuerpo. Justo entonces se estrelló contra una pared cercana, creando una enorme polvareda.
- ¡Mierda!¡Charmander! -El pequeño pokémon no era visible ni respondía a la llamada de Keiram- ¿¡Compañero!? -Ahora tenía miedo. No había esperado que el Dratini pudiera igualar o superar la velocidad de Charmander. Y sus ataques eran terroríficos para un Pokémon con nivel supuestamente bajo.
Charmander, para sorpresa de todos y alivio de Keiram, salió del agujero en la pared. Magullado y herido, pero en pie y con una expresión de completo enfado.
- ¡Char! (¡Eso dolió!¡Vas a ver quién soy yo!) -Grito con furia.
- ¡Así me gusta compañero! ¡Usa…mierda! ¡Esquiva!
Keiram no pudo dar su orden, pues el Dratini no había contestado a su oponente, simplemente había vuelto a moverse a gran velocidad, en dirección a su rival. Al alcanzarlo, su gema se ilumino y trato de lanzar un rayo, pero esta vez Charmander lo esquivo.
- ¡Ahora arañazo! -Grito Keiram, sabiendo que era lo más rápido en aquel momento.
El Pokémon de fuego salto hacia adelante y con sus pequeñas garras ataco al Dratini que se contorsiono, esquivando los ataques de Charmander.
El Dratini saltó, alejándose, mientras miraba a Charmander y este le devolvía la mirada. Así estuvieron durante unos segundos, analizándose mientras trataban de recuperar el aliento. Entonces Dratini tomo la iniciativa. Cargo una onda trueno y la lanzó, tratando de alcanzar a su adversario, que se movió hacía la derecha, esquivándolo.
- ¡No dejes que te alcance con la onda trueno o estamos perdidos! ¡Ahora, Envite ígneo y persíguelo Charmander! -Grito Keiram. Estaba tenso y concentrado en el combate. Pero al mismo tiempo había algo dentro de él que no sentía desde hacía mucho tiempo. Era una sensación increíble, que lo llenaba por dentro, poco a poco… Entonces, viendo como Charmander se envolvía en fuego y el Dratini usaba agilidad, comenzando a correr a la par el uno con el otro, tratando de golpearse sin éxito, entendió lo que sentía- "Es lo mismo que sentí en el campeonato sub 15 de Oak… Es la emoción de un buen combate…Y Charmander siente lo mismo" -Eran las reflexiones de Keiram, sonriendo ahora que se había olvidado del imbécil de Berry, que seguía tratando de hacer que su Dratini le hiciera caso sin éxito. Era una sensación de plenitud. El encontrarse en una difícil batalla junto a su compañero, mientras trataban de superar a un oponente verdaderamente fuerte- ¡Charmander!¡Se que también lo sientes!¡Vamos!¡Hay que darlo todo!¡No perderemos! -Grito mientras animaba a su compañero, que sonrió mientras esquivaba un rayo y trataba de golpear con su Envite ígneo.
- ¡Ahora!¡Acércate y arañazo! -Sabía que no conseguiría golpear al Dratini, pero tenía un plan. Justo cuando Charmander ataco y Dratini lo esquivo, saltando hacía atrás, puso su plan en marcha- ¡Salta impulsándote con la cola y golpea a ese Dratini con tu Envite Ígneo más poderoso Charmander!
Todos miraron con sorpresa cuando, tras la orden de Keiram, su Charmander se impulsó con la cola, acercándose al Dratini mucho más rápido de lo que había logrado hasta entonces, debido al impulso adicional. El golpe creó una explosión en medio del campo de batalla que ilumino todo y consiguió que Keiram cayera al suelo de culo.
Desde el suelo, Keiram se puso de rodillas, esperando a ver que había ocurrido. Sabía que con ataques tan fuertes y siendo ambos Pokémon de nivel relativamente bajo, no aguantarían más de dos o tres golpes, sin embargo, aquel Dratini había demostrado ser muy fuerte. La ansiedad lo estaba carcomiendo mientras el humo se disipaba cuando vio a Charmander, sentado en el suelo y completamente exhausto, pero consciente. Entonces la polvareda se disipo por completo, dejando ver al Dratini de Berry, completamente inconsciente en el suelo, con varias quemaduras.
- ¡Lo logró! -Keiram salió corriendo hacía Charmander, a quien abrazo y levanto en el aire, dando vueltas con alegría- ¡Lo hiciste compañero!¡Venciste a ese Dratini!¡Eres el mejor Charmander! -Gritaba mientras su compañero sonreía con cansancio. Cuando consiguió calmar la emoción que sentía, acercó a su Pokémon a su cara, apoyando su frente contra la del Pokémon de fuego- ¡Eres increíble compañero!¡Realmente lo hiciste!
-Char… (No lo hice solo… Lo hicimos juntos, Keiram…) -Contesto con cansancio, pero henchido de orgullo.
- ¡Maldita sea! -Grito Berry, mientras devolvía a Dratini a su pokeball- ¡Solo tengo Pokémon inútiles!¡Tengo que reclamar en Azulona!¡No es normal que pierdan con esos ataques y habiendo pagado tanto por ellos! -Miro a Keiram- Ganasteis esta vez, pero la próxima vez te daré una lección -Y con eso se fue, gritando a la gente por la calle y haciendo un escándalo.
-…Ese chico tiene un serio problema… Lo siento por ese Dratini -Le dijo Keiram a su Charmander. Pero en aquel momento no podían hacer nada. Por lo que decidieron acercarse a Misty, sentada en las gradas con el Nidoran en su regazo y la chica llamada Yellow a su lado, mientras varias otras personas, de las que habían participado en el torneo y otras que solo habían estado mirando, miraban a Keiram con sonrisas y lo felicitaban por un combate tan increíble. Keiram dio las gracias al pasar, algo tímido. No estaba acostumbrado a aquellas muestras de afecto por parte de la gente.
-Charmander (Keiram…Quiero dormir un poco, estoy cansado… ¿Puedo entrar a la pokeball?) -Pregunto Charmander mientras sonreía con los ojos medio abiertos por la actitud de su entrenador.
-Claro, compañero. Descansa. Mañana hablaremos -Fue todo lo que dijo Keiram mientras sacaba la pokeball y hacía que su compañero entrara en ella. Justo entonces llego a las gradas, donde ambas chicas lo miraban tan sonrientes como el resto- Bueno… ¿Ha sido suficiente para ti Misty? ¿O necesitas que lo rete a otro duelo y esta vez Charmander le queme el culo? -Misty y Yellow soltaron una sonora carcajada, aunque Keiram tuvo que admitir que sus risas eran vibrantes y llenas de vida. Alegres. Les quedaba bien.
-… -Cuando Misty consiguió parar de reír, dijo- Me parece que ha sido suficiente para ese Imbécil… -Misty lo miro unos segundos, todavía sonriendo, antes de agregar- Realmente no eres malo en esto de los combates… Y… Gracias, Keiram -Termino la joven pelirroja con ligera timidez.
-Ha sido un placer, Misty -Dijo mientras hacía una reverencia a modo de broma. Misty, por su parte, miró al cielo mientras sonreía por la broma. Al erguirse, Keiram miro a la otra chica- ¿Te llamabas Yellow? -Ante su confirmación, se acercó a estrecharle la mano- Keiram -Se presentó.
-Un placer, Keiram. Y más después de lo que acabas de hacer -Señalo con la cabeza al lugar por donde Berry había desaparecido, mientras dejaba de estrechar la mano del chico y se sentaba de nuevo- Hasta ahora el único que había podido controlar y poner en su lugar a ese imbécil había sido Red… Pero aún no ha vuelto de pueblo Paleta -Dijo con ligera tristeza- Me hubiera encantado presentaros, además que sin duda un combate entre vosotros hubiera sido increíble…
-Espera… ¿Red? ¿Un chico con pelo negro, una gorra oficial de la liga y mirada seria? -Pregunto Keiram
-…Si ¿Cómo lo sabes? -Respondió curiosa la chica rubia.
-Ya veo… Bueno… Se por el profesor Oak que Red recibía su pokedex y un inicial de Kanto.
- ¿Conoces al profesor Oak? ¡Espera! -Dijo la chica, levantándose, como si viera a Keiram por primera vez- ¡Tu…! ¡Ahora te recuerdo! ¡Keiram!¡Claro! ¡Tú eres quien ganó el campeonato sub 15 patrocinado por Oak y la liga! ¡Tu fuiste quien derroto a Red en la final! -Terminó señalándolo asombrada.
- "Justo lo que necesito… ¡Más atención!" -Pensó con fastidió al darse cuenta de que todos los que estaban cerca lo miraban impresionados por aquella información. Incluso Misty lo miraba ligeramente asombrada al mismo tiempo que levantaba una ceja- Bueno… Si, soy ese Keiram -Contestó al final, sabiendo que era una estupidez negarlo.
- ¡Lo sabía! ¡Oh! ¿¡Porque Red no volvió antes!? ¡Hubiera sido increíble veros en una revancha!
-Yo… Bueno… -Una gotita de sudor caía por la cara de Keiram, intimidado por la atención que recibía. Miro a Misty, como rogándole con los ojos que lo ayudara. Ella, sin embargo, miro para otro lado, mientras aguantaba de mala manera una sonrisa burlona, dejándolo a su suerte- "Perfecto… Hazte el caballero para que te traten así… Muchas gracias Misty" -Sus ojos entrecerrados fueron todo lo que necesito la pelirroja para comenzar a reír mientras trataba de que sonara como una tos.
- ¡Keiram! -Yellow le estaba mostrando un pequeño papel blanco con dos números escritos en el- Estos son los números de la Pokegear de Red y mía. Tienes que agregarnos para que podamos hablar y quedar algún día. Yo voy a viajar con Red así que podríamos hacerlo -La sonrisa en la cara de la chica era enorme.
-Tengo que comprarme un Pokegear… Pero en cuanto pueda lo hare ¿De acuerdo? -Contestó, guardando el papelito- "No es mala idea después de todo… Podría venirme bien para entrenar… Además, Red no parecía un mal tipo en el torneo… Muy callado, pero bueno al fin y al cabo"
- ¡Si, Perfecto! ¡Entonces…! Fue cortada cuando algo salto desde un lateral y se agarró a la camiseta de Keiram.
- ¿Qué? -Al darse cuenta de lo que había chocado contra él, se sorprendió- ¿Nidoran? -El pequeño Pokémon no dijo nada, simplemente miro a Keiram con ligera admiración, haciendo que Keiram sintiera incomodidad nuevamente- Emmm… Bueno, vamos al centro Pokémon ¿No? -Preguntó, sabiendo que era su oportunidad de evadir toda la atención innecesaria, al menos por el momento- Tenemos que hacer que te curen ¿No crees? -Le pregunto esta vez al pequeño, que esta vez asintió con felicidad, mientras se agarraba más a Keiram y se relajaba entre sus brazos, con un ligero rubor de vergüenza en sus pequeñas mejillas.
-Parece que le gustas -Dijo una sonriente Misty.
-Sin duda quiere estar contigo -Dijo Yellow, también alegre con la situación -La actitud de Berry y el cómo lo protegiste hizo eso… Supongo -Terminó con una sonrisa y mirando a otro lado.
-Oh… ¿Es eso cierto? ¿Quieres convertirte en parte de nuestro…? -Estuvo a punto de decir Equipo, pero se lo pensó mejor y termino diciendo ¿…De nuestra familia?
- ¡NIDORAN! (¡Si que quiero!¡Sois fuertes!¡Quiero hacerme fuerte y tener grandes combates!¡No quiero estar más con ese humano!) -La alegría del pequeño Pokémon de veneno era evidente sin necesidad de poder entenderlo.
-Bueno… Entonces… -Keiram saco una pokeball- Si es lo que quieres, Nidoran… ¡Bienvenido a nuestra familia! -Termino con emoción Keiram. El Pokémon no espero más. Golpeó el centro de la esfera, que lo absorbió, dando tres pequeños golpes, hasta que se detuvo, indicando la captura efectiva- ¡Perfecto!¡Con esto nuestra familia tiene un nuevo miembro! -Grito emocionado Keiram, mientras hacía un baile extraño y le enseñaba a Misty la pokeball. Entonces el chico se dio cuenta de lo que estaba haciendo y de las caras de las dos chicas, intentando aguantar la risa, al igual que los otros chicos allí reunidos y las personas que se habían acercado a ver el pequeño torneo improvisado. Con vergüenza se detuvo y sonrió tímidamente, frotándose la nuca, mientras muchos se reían abiertamente por su pequeño baile- Me emociono cuando capturo algún Pokémon… -Fue todo lo que pudo decir, sonrojándose.
-…Mejor vámonos al centro Pokémon, señor bailarín… -Dijo Misty, aun aguantándose las ganas de reír, para vergüenza de Keiram- "Pero… Jamás me había encontrado con nadie como él… Realmente le encantan los Pokémon… Es alguien… Especial" – Pensó Misty, volviendo a sonreír sin darse cuenta mientras comenzaban a caminar hacia el centro con Yellow a su lado. Entonces recordó nuevamente las ocasiones en que Keiram había usado aquella extraña aura- "¿Quién eres, Keiram?" -Era la pregunta que Misty seguía haciéndose, mientras miraba a al chico.
- ¿Misty? ¿Te ocurre algo? -Pregunto Keiram, sacando a la chica de sus pensamientos.
Esta, dándose cuenta de lo que había estado haciendo, se puso nerviosa y contestó rápidamente- ¡No!¡No pasa nada!¡Simplemente recordé algo! -Riéndose con nerviosismo, evitó el tema, dejando a una Yellow y a un Keiram mirándose, completamente perdidos mientras eran guiados por la pelirroja.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
- ¡Vaya!¡Que rabia!¡Me hubiera encantado poder ver ese combate! -Grito enfurruñado Ash, mientras estaba sentado al lado de la cama de Pikachu, que estaba despierto y se divertía con las quejas de su entrenador- Además… -Señalo a Keiram- ¡Quería un combate contigo Keiram! -El joven en cuestión, simplemente le sonrió en respuesta, no queriendo agregar nada. Ash ya estaba bastante emocionado.
- ¡Bueno!¡Lo que tenemos que hacer es conseguir Pokegears para que nos podamos comunicar! -Contestó Yellow, entusiasmada al conocer a Ash y recordándolo también del torneo juvenil.
- ¡Cierto! -Dijo Ash, con emoción. Pero se desinflo al momento- Pero una Pokegear es bastante cara… -Saco la tela de dentro de sus bolsillos- Y no tengo ni un duro… -Suspiro con pesar.
-Bueno, entonces lo que tienes que hacer es ganar dinero, Ash. En los torneos oficiales en las ciudades y en torneos no oficiales, como en el que estuve hoy, puedes conseguir dinero para el viaje… Y con suerte algunos objetos especiales -Explicó mientras sacaba las dos super pociones que Yellow le había entregado junto con el premio. Ella había estado de acuerdo en dárselo al final, diciendo que nadie se molestaría por el simple hecho de haber puesto a Berry en su lugar, y casi lo había obligado a cogerlo, a pesar de la reticencia inicial de Keiram.
- ¡Si!¡Tienes razón! -Dijo Ash, elevando el brazo- ¡Y entonces podre llamaros para luchar en cualquier momento!¡Ya me estoy emocionando! ¡En cuanto te den el alta, Pikachu, debemos ir a buscar algún torneo para hacernos más fuertes!
-Pika (Por supuesto. Si no a saber qué haces sin mí, señor atrae problemas) -Dijo Pikachu, riéndose de su propio chiste. Sin saberlo, Keiram lo miro y aguanto la risa, haciéndose el tonto.
-En ciudad verde no hay torneos oficiales desde que el líder del gimnasio se fue -Dijo Misty, más seria y comedida, sentada con las piernas ladeadas y las manos en las rodillas- Pidió a la organización un par de años de excedencia y en cuanto se la concedieron, se esfumo… Fue bastante raro, la verdad -Se callo unos segundos, pero luego agrego- Y es una pena. Los torneos oficiales son muy importantes para los participantes de las ligas.
-Bueno, ya antes era muy reservado. Creo que nadie en la ciudad lo conocía, salvó sus propios ayudantes del gimnasio -Informo Yellow.
- ¡VAYA!¡Que rabia!¡Entonces tendremos que ir a ciudad Plateada para participar en tornos y ganar nuestra primera medalla, Pikachu! -La ilusión de Ash, ahora que había recuperado el ánimo, era contagiosa, haciendo que todos sonrieran con él.
-Misty -Keiram llamó la atención de la chica- ¿Por qué son tan importantes los torneos oficiales de las ciudades?
- ¿No lo sabes? -Pregunto incrédula. Al ver que todos la miraban con cara de póker, suspiro exasperada- En serio… ¿Y pensabais hacer vuestro viaje sin saber ni tan siquiera eso? -No dejo que le contestaran, simplemente siguió hablando- En los torneos oficiales se os da un registro, que es el mismo que el que tenéis para la confederación oficial de la o las ligas de las distintas regiones. Al participar en esos torneos, no solo obtienes experiencia y premios… Obtienes mucho más -Dejo unos segundos para poner en orden sus pensamientos, dándole más dramatismo al asunto- Según como quedes al final de cada torneo, obtiene un puntaje que se va sumando con el puntaje de los otros torneos que hagas. Al llegar a la liga, si tienes un puntaje alto, puedes pasar por alto las batallas preliminares y comenzar directamente en las batallas clasificatorias de la propia liga -Explicó Misty- Tenéis que daros cuenta de que cada año nuevos y viejos entrenadores tratan de llegar a la cima para enfrentarse al alto mando… O simplemente para ganar fama como campeones de la Liga. Esto hace que se reúnan cientos y cientos de entrenadores… Los organizadores de las ligas tienen que usar esos filtros para que el torneo no se haga eterno -Termino con su explicación la pelirroja.
-Wow… Realmente los torneos pueden ser importantes -Dijo Yellow con asombro- ¡Tengo que decírselo a Red en cuanto vuelva de Pueblo Paleta!¡Espero que vuelva mañana!¡Siempre se está perdiendo…!
-Eso me recuerda a alguien -Comentó Keiram, mirando a Ash de reojo, que lo miro con el ceño fruncido por su comentario. Pero volvió a centrar su atención en Misty- ¿Cómo es que sabes todo eso Misty? -Pregunto curioso el chico. No era normal que una entrenadora promedio o novata tuviera esos conocimientos.
-Me gusta estar informada -Dijo con naturalidad la chica, aunque a Keiram le pareció notar un pequeño tic en la mano cuando le pregunto, pero prefirió no decir nada.
- ¡Eso no importa!¡Lo que importa es que vamos a ir a todos esos torneos y arrasar Pikachu! -Volvió a decir Ash, animando a todos. Así estuvieron durante diez minutos más, hablando de cualquier cosa, conociéndose, hasta que la enfermera Joy entro y llamó a Keiram.
-Tus Pokémon están totalmente recuperados Keiram. Están en la habitación 145. Hay sofás y sillas para acompañantes allí también. Mañana por la mañana podrán irse, al igual que Pikachu. Solo necesitan descansar -Dijo con una leve sonrisa al salir, dejando a aquel grupo tan animado.
-Bueno, entonces yo me tengo que ir -Dijo Keiram con tranquilidad, levantándose de su asiento- Nos veremos mañana chicos… Que descanséis -Salió por la puerta después de que los demás le desearan también buenas noches. Con pasó raudo se dirigió a la habitación que le había dicho Joy. Deseaba ver a sus Pokémon, aunque sabía que estaban bien desde que se los había dejado a la enfermera, deseaba poder hablar con ellos un poco. Eran su familia, después de todo.
Al entrar, pudo ver tres pequeñas camas a lo largo de la habitación, dos sofás y dos sillas. En la primera cama estaba acostada su Pidgey, mirándolo con cariño. En la siguiente estaba Charmander, sentado ya en la orilla de la cama, contento de verlo, totalmente ansioso y enérgico, como siempre. Al final de la habitación se encontraba su nuevo Pokémon, Nidoran, que lo miraba con tranquilidad. Estaba claro que todavía no sabía cómo comportarse con él a pesar de que había querido unirse a ellos.
-Me alegro de ver que estáis bien chicos… -Se acerco a Pidgey, a quien acaricio desde la cabeza a la espalda, haciendo que su pequeño Pokémon pájaro trinara contenta. Entonces se acercó a Charmander, que quería agarrarse a él para un abrazo. Keiram no pudo dejar de sonreír ante esto, dándole lo que quería a su compañero.
-Charmander Char ¡Charmander! (Hola Keiram. ¿qué te pareció el combate? ¿Verdad que soy muy fuerte? ¡Le di una paliza a ese Dratini!) -Canturreo con orgullo el sonriente pokémon mientras le devolvía el abrazo a su entrenador.
-Lo eres Charmander. Eres increíble compañero -Lo dejo en la camilla y lo miro con calma- Pero que no se te suba a la cabeza ¿De acuerdo? -Comentó contento el joven.
-Char (Pero es que soy fuerte) -Contestó con un pequeño puchero- ¡Charmander! (¡Y me hare más fuerte! ¡Tanto que solo con verme nuestros rivales huirán!) -Terminó con una ilusionada sonrisa, sin duda pensando en sus combates venideros.
Keiram, aguantando las ganas de reírse, simplemente lo volvió a acariciar- Esperemos que no… Si huyeran solo con verte, sería muy aburrido ¿No crees? -Mirando a Pidgey que estaba sonriendo al igual que el entrenador- Y no quieres tener combates aburridos ¿Verdad?
Charmander se quedó mirando a Keiram con una mirada de miedo, como si le hubieran dicho que el mundo se terminaría al día siguiente- ¡Char! (¡No quiero eso! ¡Quiero combates increíbles!)
-Eso pensé. Entonces tómalo con calma. Si no pronto no habrá enemigos que quieran enfrentarse al todopoderoso Charmander -Keiram hizo unos aspavientos, dándole énfasis a sus palabras, mientras Charmander entrecerraba los ojos.
-Char… (Eres malo Keiram…)
El joven de Pueblo Paleta, sin decir nada, rasco a su pokémon debajo de la cabeza, haciendo que este se derritiera de repente, indicando que le gustaba mucho lo que estaba haciendo- Si soy tan malo ¿Por qué tienes esa sonrisa en la cara?
-Char… (No lo decía en serio… Eres el mejor Keiram…) -Fue la contestación simplista del feliz pokémon.
El joven entrenador, suspiro con una sonrisa mientras ponía los ojos en blanco por las tonterías de Charmander. A veces parecía un niño pequeño. Unos minutos después, dejo de hacerle carantoñas a Charmander y se acercó a Nidoran, que lo miraba expectante, sin saber que hacer o decir. Keiram, por su parte, acerco la mano al pequeño Pokémon y le acarició detrás de las orejas. No pasó desapercibido por el chico que el Pokémon tembló ligeramente cuando lo toco. Aquello no le daba buenas vibraciones, pero al menos su nuevo Pokémon se relajó cuando acepto que Keiram no le pensaba hacer daño. Keiram siguió haciéndole algunos cariños a los tres, de manera aleatoria, dejándoles disfrutar de la sensación. Cuando terminó, agarro una silla y se sentó frente a la cama de Charmander- Bueno… Chicos, tengo que decir que estuvisteis increíbles. Los tres, aunque tú eras nuestro rival, Nidoran. Si no fuera porque Berry era estúpido, podrías habernos puesto en serios aprietos. Eres un Pokémon a tener muy en cuenta -Aquello halagos hicieron que todos sonrieran, sobre todo el Pokémon violeta- Pidgey… Después de verte combatir tengo claro que eres una voladora increíble. Tienes agilidad y una forma de maniobrar que he visto muy pocas veces en Pokémon de tu tipo... Y te aseguro que me he tragado muchos combates, aunque fueran por la televisión. Cuando salgamos de aquí mañana, voy a ponerte un entrenamiento para mejorar esa capacidad de esquivar tuya, así como para fortalecerte.
-Pid (¿Fortalecerme?) -Pregunto Pidgey entre entusiasmada y confundida.
-Si, veras…
- ¡Nidoran! (¡Espera!¡Puedes entendernos!¡No me estaban mintiendo! ¿¡Como es posible!?) -La voz chillona del Pokémon veneno interrumpió a su nuevo entrenador, mientras lo miraba asombrado.
-Si, puedo entender a los Pokémon Nidoran… Aunque me cuesta hacerlo cuando es un Pokémon rival… En esos casos no suelo entender nada. Es una habilidad que poseo desde nacimiento. Se llama Aura, o eso me han dicho -Explico Keiram con tranquilidad- Aunque no lo controlo realmente bien… Nunca he intentado entrenar esa habilidad… Es casi como un instinto…
-Ni… (Entonces… ¿Cuándo me lance a tu pecho me entendiste?)
-Si, lo hice -La cara de Keiram se volvió oscura al recordar como Nidoran había temblado ligeramente hace un momento- ¿Cuánto tiempo estuviste con Berry?
-Ni… (¿Dos semanas?… Las peores de mi vida…) -Contesto triste el Pokémon.
- ¿Te hizo daño ¿No?
Nidoran lo miro y, aunque sus ojos se aguaron, no permitió que se derramaran lágrimas. Su orgullo se lo impedía- Nidoran, Ni (Me encontró en el bosque. Uso a Dratini para capturarme… Recibí una paliza. Incluso cuando ya me tenía debilitado ordeno a Dratini que me siguiera atacando… Por suerte Dratini se negó) -La mirada de Nidoran se endureció- Nidoran… (Al capturarme, me curo y me enseño ese ataque. Me dijo que me haría poderoso si seguía a su lado. Era lo que yo quería) -Nidoran miro hacía la pared, con unos ojos soñadores)- Ni, nido, ni… (Quiero evolucionar y hacerme fuerte, combatir y viajar con un humano y un grupo de Pokémon, juntos… Pero él no era como yo había creído…) -Nidoran miro a Keiram con una gran tristeza en sus ojos- Nidoran… (Al siguiente día comenzó a entrenarme… Uso un látigo para golpearme si fallaba y no me dejaba comer si consideraba que cometía muchos fallos… Aprendí rápido… Pero no pude evitar pasarlo fatal los primeros días… Cuando hoy me saco a combatir, creí que era mi oportunidad… Pero cuando quiso golpearme… No quiero estar cerca de un humano así…) -Su mirada se calmó ligeramente, mirando a Keiram a los ojos mientras sonreía- Nido (Pero tu… Pareces un buen humano. Luchaste bien junto a Pidgey) -Miro a la pequeña ave, dándole un reconocimiento con la cabeza y una sonrisa, que fue devuelta por el pájaro Pokémon- Nidoran… (Y además… Me ayudaste cuando me querían castigar por perder… Creo que mereces la pena y quiero estar junto a ti…) -Terminó Nidoran, sonriendo abiertamente, aunque no llegara de todo a sus ojos y la vergüenza de lo que había dicho se notara en sus mejillas sonrojadas.
-…No tendrás que sufrir jamás de esa manera Nidoran… No mientras sea yo el que este contigo -Se acerco y volvió a rascarle detrás de las orejas, cosa que Nidoran agradeció- Y… Gracias por poner tu confianza en mí, Nidoran.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Misty estaba parada al lado de la puerta donde estaba Keiram con sus pokémon. Había salido para hacerle compañía al chico y así no estar con Yellow y Ash, que, aunque eran buenas personas, eran demasiado emocionales e hiperactivas para su gusto, hasta el punto de que no paraban de montar jaleo en su habitación, hablando de las ligas y campeonatos que pensaba ganar Ash y Yellow animándolo y hablando de su amigo Red.
Al llegar a la habitación donde estaba él y sus Pokémon, escucho como Keiram hablaba con sus Pokémon… Al principio no le dio importancia, pero justo antes de abrir la puerta, escucho como Keiram le decía a su Nidoran que podía entenderlo, así como la habilidad Aura… Era increíble e incomprensible para ella, aquella habilidad parecía cosa de fantasía- "Sin embargo… ¿Puede que eso explique lo de sus ojos y el aura en sus manos? ¿Serán partes de su habilidad que ni tan siquiera sabe que posee? Realmente es una habilidad increíble…" -Pensaba la joven, entendiendo ahora algunas cosas de las que había visto entre ayer y hoy. Seguía pareciéndole increíble que existiera una habilidad como aquella, pero tenía la prueba delante- "Realmente es alguien increíble… A pesar de que es apenas un novato" -Pensó con una sonrisa Misty, decidiendo marcharse a dar una vuelta y volver más tarde para darle a Keiram más intimidad con su equipo.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
-Bueno chicos… Se que aun estáis cansados, pero quiero deciros algunas cosas sobre los combates de hoy -Esto hizo que los tres somnolientos Pokémon levantaran la cabeza y se despejaran de inmediato, sobre todo Charmander y Nidoran- Primero. Pidgey. Como dije, eres increíble en el aire. Pocas veces he visto a Pokémon voladores con tanta habilidad para maniobrar y esquivar como tu -El halago hizo que el Pokémon sonriera y trinara contenta y orgullosa.
-Pid (Gracias Keiram… Aunque solo hago lo que puedo) -Fue su respuesta, volviendo a su inseguridad tras recibir el halago.
-Haces más que eso… El Dratini era demasiado rápido y fuerte y ya estabas cansada y herida. Pero eso no me preocupa. Quería que supieras que ya he decidido un tipo de entrenamiento para ti.
-Pid (¿De verdad?) -La curiosidad se filtraba en su tono calmado.
-Si… Lo primero que haremos será mejorar esa velocidad tuya y tu maniobrabilidad en el aire… Después fortaleceremos tus alas. Si todo va bien, creo que en poco tiempo podrías aprender a usar un potente ataque que sirve tanto para atacar como para defender y que cualquier Pokémon volador de alto nivel conoce.
-Pidgey (¿Qué ataque?) -Todos, no solo Pidgey, miraban a su entrenador con ansiedad, queriendo saber de qué movimiento hablaba.
-Ala de acero -Contestó con algo de emoción- Es un movimiento de tipo Acero. Hace que tus alas sean tan duras como el mismo acero durante un periodo corto de tiempo. Te permite atacar y puede usarse para defender… Y es efectivo contra tipos como la Roca, que son uno de tus mayores debilidades Pidgey.
-Pidgey (¿Tú crees que podre aprender un movimiento tan increíble?) -La inseguridad llenaba la voz del Pokémon volador.
-No solo lo creo… Estoy seguro de que necesitaras muy poco tiempo en aprenderlo -Dijo con seguridad, sonriendo a su pokémon para animarlo- Y cuando lo hayas hecho te convertirás en uno de los Pokémon voladores más impresionante de esta región, Pidgey -Termino con mucha decisión Keiram.
-Pid…Pid…Pidgey (Yo… Si eso crees… Entonces lo hare. Daré lo mejor de mi Keiram) -Terminó aceptando el Pokémon volador.
-Estoy seguro de que lo lograras… -Se volvió a Charmander- Compañero… Eres fuerte para ser tan joven. De eso no me cabe duda. En parte es gracias a los movimientos que heredaste de tus padres. Sin embargo… No podemos depender de ellos siempre. Enfado es un arma de doble filo que te confunde tras un par de ataques… Envite ígneo te hace daño, aunque sea muy poderoso… Lo mejor es tu danza dragón… Por lo que a partir de mañana nos centraremos en que te hagas más fuerte y rápido… Luego intentaremos que aprendas algún movimiento nuevo. Y seguiremos con el entrenamiento de ayer, con las piedras. Hoy pude ver que al esquivar comenzabas a realizar una danza dragón. Si conseguimos que mejores en ese aspecto… ¡Tal vez no perdamos tiempo en realizar el movimiento!¡Puede que con el tiempo no necesites el tiempo de carga de dicho movimiento, si esquivas para comenzarlo! -Terminó Keiram con entusiasmo.
- ¡CHAR! (¡Lo hare Keiram!¡Voy a conseguir lo que me has dicho y hare que la danza dragón me salga con apenas moverme!) -Dijo entre alegre, orgulloso de los halagos de su entrenador y desafiante por lo que tenía que hacer.
- ¡Así me gusta, compañero! -Se acercó y lo abrazo con cariño. Apenas lo conocía hace un día, pero aquel pequeño Charmander era ya invaluable para Keiram. No todos los días tu primer y joven Pokémon te salva la vida de cientos de Spearow y un Fearow muy cabreados.
-En cuanto a ti, Nidoran… Contigo lo tengo más fácil -Dijo mirándolo seriamente- Ya conoces un movimiento fuerte y antes mire mi pokedex. Conoces también patada doble, picotazo venenoso y cornada ¿Verdad? -El pequeño Pokémon asintió- Bien, tu entrenamiento consistirá en mejorar tu aguante y tu fuerza de ataque directo. Al menos por el momento ¿Entiendes?
-Ni (Lo entiendo… Pero ¿Cómo?)
-Tranquilo, eso déjamelo a mi ¿De acuerdo? -Fue la respuesta simple de Keiram, mientras su Pokémon más reciente asentía- Bien, entonces…
-ALERTA. CENTRO POKEMON BAJO ATAQUE. CENTRO POKEMON BAJO ATAQUE. DIRIGANSE A LAS SALIDAS DE EMERGENCIA. NUESTRO EQUIPO DE PROFESIONALES PONDRAN A SUS POKEMON A SALVO -Una alarma sonó de repente por todo el centro Pokémon, alertando a las pocas personas que allí estaban.
- ¿Qué demonios? -Pregunto Keiram, justo entonces, Misty abrió la puerta de la habitación y entró sin parar de toser. Keiram no pudo evitar ver una espesa cortina de un humo verduzco en el pasillo, antes de que la chica cerrara la puerta- ¡Misty! ¿¡Estas bien!? -Se acercó a la joven que se había dejado caer de rodillas en el suelo, respirando con algo de dificultad- ¿Qué ocurre?
-Cof… Salí al hall para… Cof…Cof… Dar una vuelta -Agarro a Keiram por la muñeca y aguantando la tos, dijo- ¡Es el Team Rocket!¡Han dejado inconsciente a la enfermera Joy y quieren hacerse con todos los Pokémon del centro! -Misty ya no pudo más después de eso y comenzó a toser con mucha fuerza, tratando de respirar con normalidad.
Keiram no dijo nada, mientras adoptaba una expresión de enfado- Ven, deja que te ayude Misty -Dijo, ayudando a la pelirroja a levantarse y llegar a un sofá, donde la obligó a tumbarse, pese a los intentos de la chica por protestar- ¡Misty!¡No estás en condiciones de hacer nada!¡Lo primero que debes hacer es calmarte y dejar de toser! -La mirada seria que le dio a la joven hizo que se calmara un poco, aunque seguía tosiendo y mirándolo con cara de pocos amigos- ¡Tranquila!¡Voy a resolver esto!
- ¿Cómo? -Preguntó con dificultad la chica.
Keiram la miro sin contestarle. Luego se giró hacía sus Pokémon- Charmander, voy a guardarte en la pokeball para que el aire tóxico no te afecte. Pidgey, te quedas para proteger a Misty, si algo de ese humo tóxico entra, aletea para despejarlo. Nidoran, eres nuestra mejor baza en esta situación. Eres tipo veneno por lo que no debería afectarte ese humo. Tu abrirás camino y serás quien luche ¿De acuerdo? -Pidgey y Nidoran estaban de acuerdo, asintiendo enérgicamente, pero Charmander miro a su entrenador con un ligero enfado- Hey… Charmander, sabes que no hago esto por apartarte del combate. Lo hago por protegerte… Y porque si las cosas se tuercen, aun te tendré a ti para protegerme… -Esas palabras hicieron que el pequeño Pokémon de fuego mirara a Keiram y tras unos segundos observándolo, asintiera con decisión, entendiendo a su entrenador- Bien, entonces… -Uso la pokeball y tras guardar a su Pokémon, se dirigió a la puerta con Nidoran a su lado.
- ¡Espera, Keiram! -Misty se había levantado del sofá. Tosía mucho menos, pero se notaba que se mareaba ligeramente y apenas se mantenía en pie mientras miraba al joven de pelo negro- ¿¡Sabes quienes son los del Team Rocket!?¿¡Sabes lo que te harán!? ¡No son como Berry!¡Te harán daño a ti y se llevarán tus Pokémon! -Gritó Misty, preocupada por el joven.
Keiram, desde la puerta, la miro seriamente a los ojos durante unos segundos, aguantándose la mirada el uno al otro. Al final, dijo- Solo sé que son gente horrible que harán daño a los que no pueden defenderse… Y si nadie les planta cara, seguirán haciéndolo… -Un fugaz recuerdo de una casa en llamas pasó por la mente de Keiram mientras decía aquello- Yo… ¡No permitiré que eso ocurra! -La seriedad de sus palabras aplacaron a Misty, aunque la preocupación todavía estaba presente en su mirada. Keiram la miro unos segundos más, pero al ver que la chica no le decía nada más, sonrió- No te preocupes, Pidgey está contigo y ya has visto que buena es peleando. Tu descansa… Nos vemos luego -Dijo mientras miraba a Nidoran y asentía al Pokémon de veneno, sacando un pañuelo y tapándose la boca y la nariz con él. Abrió la puerta y salió.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Misty, por su parte, se quedó allí, inmóvil durante unos segundos más, hasta que al final sus piernas comenzaron a temblar por su debilidad y la obligaron a sentarse, mientras miraba preocupada la puerta por la que Keiram se acababa de ir. Agachó la cabeza, mirando el suelo con rabia. Se sentía inútil y eso no le gustaba. Jamás se había quedado sentada, esperando a que otros resolvieran los problemas y, sin embargo, allí estaba, débil y temblorosa, dejando a Keiram tratar solo con el Team Rocket- "Solo espero que no haga ninguna estupidez…"- Pensó, mientras Pidgey se acercó a ella dando pequeños saltitos, intentando animarla mientras le daba suaves picotazos cariñosos en la pierna. La joven, con algo de dificultad, agarró al pájaro Pokémon y lo abrazo entre sus brazos. Pidgey la miro con algo de preocupación, a lo que la chica contestó diciendo- Tu entrenador es una gran persona… Pero también es un idiota impulsivo… Espero que este bien -La preocupación plasmada en cada una de sus palabras mientras Pidgey asentía con tristeza y trataba de animar a la entrenadora.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
A Keiram le lloraban los ojos y se le hacía difícil respirar. A pesar de llevar el pañuelo en las vías respiratorias, aquel humo verduzco era realmente molesto. Caminaba agachado por el pasillo, tratando de que el humo no lo alcanzará, pues se concentraba en las alturas del pasillo. Nidoran caminaba delante de él, moviendo sus orejas hacia todos lados, atento a cualquier posible ataque, echándole de vez en cuando un ojo a Keiram para comprobar como estaba.
Al acercarse a la sala donde se encontraba Ash, Yellow y Pikachu vio que la puerta estaba abierta y que el humo se colaba por ella. Echo un rápido vistazo y vio que no había nadie dentro. Se dio cuenta de que la cama donde había estado Pikachu tampoco estaba- "Espero que hayan conseguido ponerse a salvo…" -Pensó antes de seguir avanzando por el pasillo. Cerca de las escaleras que bajaban al Hall de entrada, Nidoran giro sus orejas con rapidez hacía otra puerta abierta en el pasillo. Le hizo una ligera señal a Keiram, que la entendió de inmediato. Con cautela se fueron acercando, comenzando a escuchar la conversación de varias personas. Echo un rápido vistazo dentro.
En la habitación había tres personas y cuatro Pokémon. Dos de aquellas personas eran, sin duda, parte del Team Rocket por la indumentaria, tendrían unos veinte o veinte y pico de años. Eran un hombre y una mujer. El hombre era alto, delgado y con cuerpo atlético. Tenía el pelo morado y lacio que le caía hacía los lados hasta los hombros, con ojos grandes y verdes, de un tono parecido a los del mismo Keiram. La mujer era un poco más baja que su acompañante. No podía decirse otra cosa que era una mujer increíblemente hermosa. Tenía un cuerpo muy bien definido y desarrollado. Su cara no se quedaba atrás con el resto de su cuerpo, con unos bonitos ojos azul grisáceo, una nariz pequeña y afilada y unos labios carnosos. Si acaso, tenía el defecto de tener una mirada de arrogancia que estropeaba sus rasgos, así como un bonito pelo de un fucsia claro, pero tenía una forma que desafiaba las leyes de la gravedad, pues estaba todo junto, formando una especie de espiral que hacía que le llegara hasta el final de la espalda. Al lado de ambos se encontraban un Ekans, un Koffing que sin duda era el causante de aquel humo verduzco, aunque ahora no estaba expulsándolo, y un Meowth. Tanto el Pokémon gato como los dos miembros del Team Rocket llevaban máscaras de oxígeno y una pequeña bombona conectada a las mascaras. Todo el grupo amenazaba a una joven y a su Pokémon.
Era una joven de más o menos su edad. Tenía el cabello castaño lacio que le llegaba hasta la nuca, con un adorno que asemejaba a una gota o algo similar de color negro que colgaba del lado izquierdo de su cabeza, agarrada a una cinta del mismo color. Una cara muy agradable, con bonitos rasgos. Lo que más destacaba eran sus ojos de un gris muy exótico y llamativo. Físicamente era delgada y atlética, con un bonito cuerpo en desarrollo, pero si tenía que compararla con alguien, estaba tan bien desarrollada como Leaf. Llevaba puesto una camiseta azul de mangas cortas con un dibujo de color negro en el cuello. También llevaba puestos unos leggins de color gris oscuro con una línea azul en cada pierna y por encima de estos, un pequeño pantalón blanco que tapaba hasta la parte superior de sus muslos. Por último, tenía unos tenis de color rojo con unos símbolos de rayo, parecidos a los que llevaba normalmente Leaf. Se notaba que también estaba intoxicada, pues apenas se mantenía en pie al apoyarse en una cama. La expresión en su cara era de miedo y preocupación al ver al que debía ser su Pokémon, una especie de pingüino de colores blanco y azul, trataba de mantenerse en pie entre ella y el Team Rocket, pero apenas lo lograba, claramente envenenado y con varios golpes y magulladuras que se veían bastante graves.
-jujum… Pero mira que voluntad tiene tu pequeño Piplup. Será una gran adicción a nuestras filas -Dijo con sarcasmo la mujer a través de la mascara.
-Estoy de acuerdo, Jessie -Respondió su compañero con malicia.
-Meowth… Deberíamos terminar ya, chicos, aún quedan varios Pokémon por capturar, como el Charmander del tonto de pelo negro -La sorpresa paso por la cara de Keiram cuando escuchó hablar al Pokémon gato como si de una persona se tratara. Miro a su Nidoran, que lo miraba igual de sorprendido. Pero su sorpresa fue olvidada al ver como la joven trataba de hablar, llena de miedo y con dificultad.
- ¿Por qué hacéis… cof, cof… esto? -Pregunto con dificultad.
-Jajaja… No necesitamos contarte nuestras razones. Lo único que debes saber es que tu Pokémon es nuestro a partir de hoy -Contestó el chico con sorna, divirtiéndose ante las miradas de temor de la chica y su Pokémon.
- ¡No os… Cof, cof, cof… ¡Lo permitiré!¡Piplup!¡Rayo burbuja! -Grito la chica.
- ¡Ekans!¡Esquiva y deslumbrar! -Fueron las ordenes de la mujer del equipo Rocket.
Todo sucedió muy rápido. El pequeño Piplup trato de acertar con su potente ataque de agua, pero la serpiente lo esquivo como si no fuera nada, contorsionándose alrededor de todas las burbujas. Entonces sus ojos se iluminaron y teniendo por objetivo al pequeño pingüino, lo paralizo.
- ¡Piplup! -La joven se acercó a su Pokémon, tirado en el suelo sin poder levantarse y le puso una mano en la espalda- ¡Sois personas… Cof… horribles! ¿¡Como podéis… Cof… hacer esto!?
El hombre del equipo se acercó a la chica, que lo miraba temerosa, y le dio una fuerte bofetada con el dorso de la mano, haciendo que la chica se estampara contra el suelo con un grito de dolor mientras su Pokémon chillaba enojado, tratando de levantarse.
-Oh, pobrecita, Meowth. ¿Vas a llorar? -Dijo con gracia el Pokémon gato, acercándose mientras sacaba sus garras al ver que la chica levantaba la cabeza con lágrimas en los ojos- Si quieres llorar, yo hare que llores de verdad… ¡Cuchilla…!
No termino de usar su ataque. Keiram salió de su escondite y le ordeno a Nidoran atacar- ¡Garra Umbría con toda tu fuerza Nidoran!¡Derrota a estos tres hijos de puta! -La sorpresa inicial junto con un poderoso ataque a gran velocidad por parte de Nidoran hicieron que los tres Pokémon fueron alcanzados por las enormes garras violáceas que había creado Nidoran, estrellándolos con un gran estruendo contra la pared, haciendo que esta se rompiera y les cayeran encima los cascotes.
Al mismo tiempo, Keiram salió corriendo hacía el hombre del Team Rocket y conecto un fuerte puñetazo en su mentón, tirándolo al suelo. Corrió hacía la chica y, agarrando al pequeño pingüino y la chica del brazo, grito- ¡Vámonos!¡Nidoran! -Llamó a su Pokémon mientras arrastraba a una confusa joven que no dejaba de toser y todavía no entendía del todo lo que ocurría, al igual que sus agresores. Pudo escuchar a la mujer del Team Rocket lanzar maldiciones contra él y mandar a sus Pokémon a atacar, pero sabía que el ataque de Nidoran y la caída de la pared le daría unos minutos para tomar ventaja. Con la máxima rapidez que pudo, llevo a la joven por todo el pasillo, bajando las escaleras, de camino al Hall de entrada. Sabía que no podía volver a donde estaba Misty o podría poner a ambas en peligro.
- ¡Esper…Cof… ¡Espera por favor!¡No puedo correr más! ¡Me arde…Cof… ¡El pecho! -Dijo como pudo la joven. Para su alivio, el chico que la acababa de salvar, redujo la velocidad, mirándola con preocupación. La joven no se veía bien.
Mirando con prisa hacía todos lados vio que estaban cerca de la recepción. Allí podría haber algo con lo que ayudar a la joven. Se puso sobre una rodilla en el suelo, mirándola. Ella pareció captar el mensaje, pues se subió a su espalda y se agarró a su cuello para que el chico la llevara a caballito mientras Keiram dejaba al pequeño pokémon pingüino, que gemía ligeramente por el dolor que le causaba la parálisis, en la espalda de su Nidoran.
El pokémon de tipo veneno los seguía de cerca, mirando hacía las escaleras, vigilando que no aparecieran los enemigos, mientras trataba de llevar con cuidado al pequeño pokémon de agua. Al entrar en la sala detrás de la recepción, pudo ver a la enfermera Joy del centro, tirada en el suelo, Inconsciente y con una pequeña herida sangrante en la cabeza.
Aparte de la joven enfermera, vio varias máquinas de análisis con distintas funciones, pero lo que Keiram buscaba era otra cosa- Vigila la entrada, Nidoran -Dijo con algo de dificultad Keiram, notando ya el efecto del humo tóxico. Vio una camilla lo suficientemente larga como para que la chica se tumbara. Acercándose de espaldas dijo- Acuéstate en la camilla -Ella obedeció, pero, por sus ojos casi cerrados, estaba claro que la chica estaba casi inconsciente.
Entonces le dejo a su Pokémon en los brazos, aunque apenas tuviera fuerza para abrazar al pequeño pingüino- "Mierda… Debió de absorber mucho, su condición empeora… ¿Dónde están las máscaras de oxígeno?" -Se pregunto a si mismo con prisa, mientras abría cajones y estanterías con rapidez. Un par de minutos después noto como el humo que se filtraba a la sala comenzaba a afectarle, mientras sus ojos picaban y su garganta se secaba, ardiendo- "¡Mierda! ¿Dónde están?" -Entonces se dio cuenta de una enorme caja en la zona más alejada de la sala. Al acercarse, notó con alivio que era lo que estaba buscando.
Allí dentro había bombonas de oxígeno y mascaras para ensamblarlas. Con rapidez cargo una bombona con la máscara ya acoplada. Se acerco a la chica y le puso la máscara de oxígeno en la boca. Luego hizo lo mismo con la enfermera Joy y con el Pokémon de la chica.
-¡NI! (¡Ponte tu una Keiram!) -Urgió su Nidoran, mirándolo con preocupación.
No era para menos, apenas podía abrir los ojos, notándolos hinchados, al mismo tiempo que notaba su garganta arder, como si estuviera en el desierto. No conseguía introducir la cantidad necesaria de aire en sus pulmones, comenzaba a notar mareos. Con mucha dificultad, se acercó a las bombonas y se preparó una para él mismo. Para cuando pudo ponérsela en la boca para comenzar a respirar con normalidad, se dio cuenta de que se había caído al suelo y se encontraba de rodillas. Estuvo así durante unos minutos, dejando que el aire limpio inundara nuevamente su sistema, haciendo que se recuperara ligeramente. Con esfuerzo, se levantó y agarro la bombona y la coloco en un carrito que había allí para poder cargarla más fácilmente.
-Nidoran… Vamos… -Su cara se contorsiono con rabia a pesar de la dificultad que tenía para moverse- ¡Vamos a…! Cof… ¡A darles su merecido a esos cabrones!
- ¡Nidoran! (¡Vamos!¡Voy a darles de su propia medicina!) -Dijo el pequeño Pokémon con rabia al recordar cómo habían pegado a la chica solo por sentirse en una posición de poder… Al igual que su antiguo entrenador había hecho con él.
-Es… Cof… Espera, por favor -La débil voz de la chica, que lo miraba, habiendo recuperado la consciencia ligeramente, hizo que se detuviera y se acercara.
-Me alegro de que estés despierta ¿Cómo…? Cof… ¿Cómo te encuentras? -Pregunto Keiram con preocupación por el estado de la joven. Ahora que la miraba de cerca, pudo darse cuenta de que le habían roto el labio con el golpe que le habían propinado. Apretó los puños.
- ¿Qué vas… a hacer? -Pregunto la chica, sin hacer caso de la pregunta del joven que la había ayudado.
-…Darles una paliza a esos tres cabrones -Respondió con simpleza Keiram, aguantando la rabia y el odio que lo inundaba.
- ¡Te harán daño! ¡No… COF, COF, COF…! -Una fuerte tos hizo que la chica no pudiera hablar más durante unos instantes. Cuando se calmó ligeramente, lo miraba preocupada- Te harán daño si los enfrentas solo…Cof… ¿Por qué no llamas a la policía?
-Para cuando llegue la policía, se habrán ido y con ellos todos los Pokémon que habrán robado, no pienso… Permitirlo -Respondió con dificultad.
La joven se quedó mirándolo impresionada por esta respuesta. Al final sonrió y dijo- ¿Tienes complejo de héroe? -Intento burlarse de él, aunque parecía más un intento por su parte de aliviar la tensión que sentía.
-Me lo han dicho un par de veces… -Contestó con una media sonrisa mientras recordaba a cierta joven de pueblo Paleta con el pelo castaño y un Jigglypuff- Pero solo soy un entrenador normal y corriente. Ahora descansa. Si la enfermera Joy despierta, dile que avise a la policía y que envié a los Pokémon a otro centro Pokémon -Con eso dicho, se dio la vuelta para marcharse.
-Gracias… -La voz de la joven era un hilo de voz, pero lo miraba con un par de lágrimas cayendo por su cara- Si no me hubieras ayudado no sé qué nos habría pasado a mí y a Piplup… Gracias, de verdad…
-No tiene importancia -Respondió con simpleza- Quédate acostada y te deberías recuperar -Y se fue.
La chica miraba apenas consciente como el joven que la había salvado se marchaba. Ella esperaba que estuviera bien. Quería agradecerle como era correcto cuando se hubiera recuperado y todo hubiera pasado. Entonces, acariciando a su Piplup, que la miraba con una sonrisa preocupada, la joven se dio cuenta de una cosa mientras seguía pensando en su salvador- Sabes, Piplup… Se me olvido preguntarle su nombre… -Dijo antes de quedarse dormida nuevamente.
Al salir, Keiram se dio cuenta de que en el hall de entrada del centro Pokémon, ahora más despejado, se encontraban Ash y Yellow con sus pikachus, mirando al Team Rocket, que parecían divertidos porque les estaban haciendo frente. Con rapidez, se agachó, dejando a su espalda el molesto carrito con la bombona de oxígeno, quedando oculto por el largo escritorio del Hall.
- ¿Quiénes demonios sois? -Pregunto Ash con rabia.
-No te asustes niñito -Dijo Jessie.
-Dejad que nos presentemos -Siguió de inmediato el hombre del Team Rocket.
Entonces comenzaron a hacer una coreografía que hizo que Keiram sintiera vergüenza ajena.
- ¿Buscáis problemas? -Comenzó Jessie.
-Pues escuchad nuestro lema.
-Para proteger al mundo de la devastación.
-Para unir a todos los pueblos en una sola nación.
-Para denunciar a los enemigos de la verdad y el amor.
-Para extender nuestro poder más allá del espacio exterior.
-Jessie.
-James.
- ¡El Team Rocket despega a la velocidad de la luz!
- ¡Rendíos ahora o preparaos para luchar!
Después de aquella perorata vergonzosa, el Meowth parlanchín salto entre los dos, terminando el lema con- ¡MEOWTH, Bien dicho!
-… ¿Qué demonios? -Ash fue el primero en hablar, completamente perdido con las tonterías de aquel grupo. Keiram, por su parte, no podía juzgarlo. Eran patéticos.
-No te enteras de nada ¿Verdad? -Dijo Jessie.
- ¿Porque habéis atacado el centro Pokémon? -Interrumpió Yellow entonces, enfadada.
-Hemos venido a por los Pokémon, por supuesto -Continuó James.
- ¿¡Que!? ¡No dejare que os llevéis a Pikachu! -Gritaron completamente al unísono Yellow y Ash mientras agarraban a sus Pikachus y se miraban, sorprendidos.
-ajajaja -Se rio la mujer- Que tiernos los dos tortolitos, están sincronizados.
- ¡No somos novios! -Volvieron a decir al unisonó. Keiram miro a Nidoran y este a él, con una gota de sudor en la cabeza. Aquello se había convertido en una extraña escena.
-Ya, como digáis -Dijo Jessie, interrumpiéndolos- Igualmente… No nos interesan vuestras pequeñas ratas amarillas.
-Así es. Solo buscamos Pokémon raros y especiales.
-Esto es un centro Pokémon, aquí hay Pokémon heridos, no Pokémon especiales -Contestó Yellow, dando dos pasos adelante, enfrentándose a ellos.
Al ver esto, Keiram le susurro a su Nidoran- Rodéalos… Cuando te de lo diga, atácalos con Garra Umbría -Este obedeció de inmediato, por lo que Keiram comenzó a acercarse poco a poco, para no alertarlos de su presencia, escuchando la conversación y atento a los movimientos de su Nidoran.
-Cierto… Pero no sería una sorpresa encontrar alguna joya entre tanta basura. Por ejemplo… El Charmander de ese amigo vuestro. Hemos estado siguiéndolo todo el día… Ese Charmander es increíblemente especial -Dijo Jessie.
- ¡Sois un asco!¡Estáis comenzando a hartarme! -Dijo entonces Ash, cabreado y poniéndose a la par con Yellow.
- ¡Cierto! -Afirmó Yellow, mirando a su Pikachu, que se puso delante de ellos, protegiéndolos mientras sus mejillas comenzaban a lanzar chispas.
-Que monos los novios -Dijo Jessie, aguantando la risa.
-Y están hartos -La siguió su compañero.
-Acabemos con ellos -Fue el gato quien lo dijo.
- ¡Ahora Nidoran! -Grito Keiram, saliendo de detrás del escritorio y tirando el carrito con la bombona al mismo tiempo. En ese mismo instante, su Pokémon salió de detrás de un sofá en el que estaba escondido, saltando ya con el movimiento cargado. Los tres Pokémon del Team Rocket solo pudieron miran sorprendidos cuando aquel pequeño Pokémon los volvía a sorprender, golpeándolos con un enorme ataque en forma de garras fantasmagóricas, lanzándolos contra la pared del fondo, destrozándola nuevamente.
- ¡Ekans/Koffing! -Gritaron ambos miembros del Team Rocket al unisonó, incrédulos, mientras Nidoran se acercaba a ellos con cara de pocos amigos.
-Vaya… Mira quienes son los novios ahora -Dijo Keiram con falsa alegría, acercándose por fin a sus dos amigos- ¿estáis bien chicos? -Pregunto, mirándolos.
- ¡Si!¡Misty nos avisó de lo que estaba pasando! ¡Ayudamos a las pocas personas del centro a huir! ¡Ellos avisaran a la policía! ¡Entonces decidimos ir a la sala de almacenamiento y asegurarnos de que los pokémon estaban bien! ¡Pero escuchamos un fuerte ruido y al volver aquí nos los encontramos tratando de buscar información en el ordenador de Joy! Lo único que pude hacer fue que Pikachu destruyera algunas ventanas para que el humo de Koffing saliera de aquí o ya estaríamos asfixiados -Explico Yellow rápidamente.
-Entiendo… Como siempre protegiendo a los pokémon, eh ¿Ash? -Le dijo con una sonrisa real mientras se quitaba la máscara de oxígeno. Efectivamente podía respirar con cierta normalidad.
-No lo dudes nunca, Kei -Ash se pasó un dedo por la nariz, sonriente- No voy a permitir que unos payasos como estos le hagan daño a nadie… -Terminó con algo de rabia, al recordar el estado de desesperación y miedo que tenían aquellos entrenadores a los que habían ayudado a salir de allí.
-Lo se… -Entonces miro a su Pokémon, que amenazaba a los Rockets, pero sin hacer nada, esperando sus órdenes- Vosotros dos, rendíos y no tendrá que ocurrir nada.
- ¿Qué? -Preguntaron ambos- Debes estar de broma ¿verdad? -Siguió la mujer, mirándolo con una sonrisa burlona- Ahora que estas aquí, vas a darnos a tu Charmander y nos vas a decir donde esta esa amiguita a la que salvaste para coger también a su Piplup.
- "¿Con que se llama Piplup?" -Bien… -Los volvió a mirar muy serio, haciendo que ambos lo miraran sorprendidos durante unos segundos, ya que, sin saberlo, los ojos de Keiram se habían tornado azules- No estoy de broma… Atacáis un sitio público para robar Pokémon… Intoxicáis a la gente… Y lo que es peor… Golpeáis a una chica inocente y que no puede defenderse… -Miró a James, prometiéndole dolor con sus ojos- Rendíos sin oponer resistencia o voy a haceros sufrir… A mí, personalmente, me gusta más la segunda opción -Terminó, amenazante.
Ambos miembros del Team Rocket se miraron, ligeramente dubitativos unos segundos, hasta que notaron como sus Pokémon llegaban corriendo para atacar al Nidoran que los amenazaba, obligándolo a esquivar de un salto, poniéndose al lado de Keiram. Entonces, sonrieron- Las cosas no van a salir como tú quieras, muchacho. Ekans, ¡Mordisco! -Ordenó Jessie.
- ¡Koffing!¡Placaje! -Grito James.
Ambos Pokémon se abalanzaron contra el Nidoran que miro a Keiram, esperando órdenes.
-Eres fuerte Nidoran, puedes hacer esto tu solo -Le animo con una sonrisa- Salta para esquivar a Ekans y Garra Umbría en Koffing.
Nidoran sonrió, alegre de que su nuevo entrenador creyera en él. Se giró con confianza, viendo como el Ekans estaba encima de él, sin embargo, le basto un ligero movimiento con sus patas traseras para saltar, ya formándose las garras fantasmales alrededor de su cuerpo. Una vez Ekans se estrelló contra el suelo, miró a la bola venenosa, que se acercaba volando. Giró en el aire, dando una vuelta para obtener impulso y junto las garras, formando unos puños enormes de energía fantasmal. Al golpear al Koffing, ambos ataques chocaron entre ellos unos segundos, haciendo fuerza cada Pokémon para ganar el duelo. Sin embargo, Nidoran, con un potente grito, hizo que el Koffing fuera lanzado contra el suelo a una velocidad increíble, estrellándose y formando un pequeño cráter, quedando inconsciente.
- ¡Oh no Koffing! -Grito James, preocupado.
-No creas que te ocurrirá lo mismo con mi Ekans, mocoso. Ekans ¡Estruja a ese Nidoran!
-Nidoran, gira en el aire con tu Garra Umbría y haz… Cof… que ese Ekans salga volando también -Dijo Keiram, serio, centrado en la batalla. Aún notaba los efectos del humo de Koffing, pero en aquel momento sentía que estaba casi normal.
Con rapidez Nidoran comenzó a girar mientras volvían a aparecer las enormes garras, justo cuando estaba a punto de caer al suelo, donde estaba Ekans, enroscándose, preparado para atraparlo. Ekans no tuvo tiempo de reaccionar al ver cómo era agarrado y lo detenían con extrema facilidad. Entonces Nidoran lo levanto y, con un par de giro rápidos, lanzó a la serpiente contra la pared nuevamente, donde quedo completamente inconsciente.
- ¿¡Qué demonios!? -Jessie miraba incrédula como aquel Pokémon tan pequeño se había desecho de sus Pokémon con tanta rapidez.
-Meowth. No os preocupéis. Yo me encargo -Dijo el Pokémon gato, saltando al combate con sus garras por delante.
-Lo siento, pero ahora me toca a mí y a mi amigo Pikachu -Dijo Ash. Al fijarse en él, Keiram pudo ver que esta encima de la bicicleta completamente chamuscada de Misty, pedaleando con todas sus fuerzas, mientras la tenía conectada a Pikachu, que estaba despierto y mirando con cara de pocos amigos al Team Rocket, con sus mejillas chispeando.
- ¿Qué es eso? -Pregunto el Meowth, confundido.
-Veras… Es que mi amigo Pikachu y yo queremos darte un poco de diversión. ¡Vamos a hacer que sueltes chispas con tanta diversión! -Decía Ash mientras pedaleaba con todo lo que podía mientras el foco de la bicicleta se iluminaba completamente y Pikachu comenzaba a acumular electricidad.
Todo el Team Rocket se quedó mirando, sin hacer nada, cuando Pikachu saltó encima del foco y la electricidad lo cubrió, mientras el Pokémon amarillo la dirigía y agregaba su propio ataque eléctrico. Keiram tuvo que admitir que era un ataque increíble que duro al menos 2 minutos, mientras todo el Team Rocket saltaba de un lado para otro, electrificados. Entonces, se dio cuenta de que Koffing parecía a punto de explotar por la electricidad. Con rapidez, agarró a Yellow y corrió hacia Ash y Pikachu, tirándolos al suelo y cubriéndose la cabeza. Al momento siguiente, fue lanzado contra el mostrador del centro Pokémon debido a la onda expansiva de la explosión, que alcanzó el techo de la entrada, reventándolo y haciendo volar todo en mil pedazos como si fuera de mantequilla. Lo último que vio Keiram antes de caer inconsciente fue a los dos chicos, mirándolo preocupados, y a su Nidoran, encima de él, gritando algo en su idioma.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
La oscuridad era eterna… Caminaba y caminaba, pero no encontraba nada más que oscuridad… No supo cuando, pero llego un punto en el que sintió que no podía continuar. El cuerpo le pesaba y sentía su pecho arder, como si hubiera hecho una maratón.
- ¿¡DONDE DEMONIOS ESTOY!? -Gritó con todas sus fuerzas, cuando no pudo soportar más aquello- ¿¡Que es este lugar!? –"¿Dónde están Charmander, Pidgey y Nidoran? ¿Y Ash, Misty o Yellow?" -Pensó Keiram, sintiéndose inútil en aquel lugar.
Pero no hubo respuesta alguna. La frustración de Keiram no hizo más que aumentar, mientras se levantaba y comenzaba a caminar, escuchando el sonido de sus pasos, resonantes como si pisara un suelo de mármol.
-Un suelo que no puedo ni ver… -Comentó con fastidió- ¿Qué es este lugar? ¿Y dónde están todos?
Siguió caminando, como si fuera hostigado por una fuerza invisible, que lo empujaba sin parar, a pesar de que sentía que aquello era una estupidez.
De repente, sin embargo, una pequeña luz emergió de la oscuridad, al fondo de aquella inmensidad oscura, haciendo que se cubriera los ojos por la deslumbrante luz. Cuando se acostumbró a la fuente a de luz, la miró. Era una masa de luz uniforme que de vez en cuando adquiría una forma ovalada y otras se desdibujaba, teniendo una forma más abstracta.
- ¿Qué demonios…? -Se preguntó Keiram, observando aquella extraña luz. La observó durante lo que debieron ser varios minutos, pero esta no hizo nada, simplemente se quedó allí, esperando, delante suya. Intentó dar un pasó hacía ella, pero antes de que pudiera hacerlo, la luz obtuvo forma esférica, estabilizándose y empezó a girar alrededor del chico, que la miraba entre extrañado y temeroso de lo que pudiera pasar.
- ¿Quién…? ¿O que eres? -Preguntó, pero no recibió respuesta alguna- "En serio… como pretendo que una esfera de luz me conteste… Ni que fuera un pokémon…" -Pensó mientras rodaba los ojos, algo irritado con él mismo por su estúpida reacción.
La esfera de luz, por su parte, solamente giraba alrededor del chico, causando que este comenzara a molestarse al ver el mismo patrón durante al menos cinco minutos. Cuando su paciencia se agotó, miro con mala cara a la luz y se lanzó contra ella cuando pasaba por delante, tratando de agarrarla.
La esfera luminosa, sin embargo, hizo un rápido movimiento y esquivo la mano de Keiram. El joven trato de agarrarla o espantarla de alguna manera, pero sus intentos no servían de nada. Aquella especie de faro en la oscuridad que lo rodeaba simplemente evitaba cualquier contacto con Keiram con una rapidez increíble y luego volvía a girar a su alrededor con calma, cuando el chico paraba para recuperarse de sus intentos por atraparla.
- ¡Maldita sea! ¿¡Que es lo que quieres de mí!? ¿¡Que eres!? ¡Deja de molestarme! -Grito, completamente frustrado, queriendo salir de allí. No sabía dónde estaba ni que ocurría. Lo único que sabía era que necesitaba salir de allí. Quería ver a sus pokémon y a Misty, Ash y Yellow y comprobar que estuvieran bien.
La esfera, por su parte, siguió inmutable. Entonces Keiram sintió que su frustración alcanzaba su punto álgido cuando, sin saberlo, sus ojos se iluminaron de color azul y se lanzó nuevamente contra la luz, pero esta vez tuvo un impulso con el que no contaba, haciendo que su dedo índice rozara la esfera de luz antes de caerse en aquella oscuridad… Escuchando un doloroso grito, sin duda de una mujer, como si alguien la estuviera torturando de la forma más horrenda posible. Lo último que pudo ver Keiram fue el recuerdo que siempre lo perseguiría. Una enorme casa de dos pisos consumida totalmente por las llamas…
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
El cuerpo le dolía, sintiendo como si hubiera sido atropellado por una estampida de Rhyhorn salvajes. No sabía porque estaba acostado en una cama, ni porque escuchaba las respiraciones de varias personas a su alrededor. Le costaba orientarse. Estuvo así durante unos minutos, sumido en su estado semi consciente, tratando de recordar. Entonces los recuerdos se agolparon en su cabeza… El torneo en Ciudad Verde, Nidoran uniéndose a su familia, Misty entrando en su habitación tosiendo, muy débil, la joven a la que el hombre del Team Rocket golpeo, la pequeña y rápida lucha contra la pareja de ladrones y como Koffing estallo… Él lanzándose sobre Ash y Yellow para que no recibieran daños… Y la inmensa oscuridad, la luz y el horripilante grito de la mujer…
Abrió los ojos con algo de dificultad, pero nervioso. Cuando se adaptó a la luz, notó que se encontraba en la cama de una habitación en algún hospital. Tenía una vía conectada a su mano, mientras un gotero, colgado encima de su cabeza, dejaba caer aquello que le estuvieran administrando a cuentagotas.
Intentó girar la cabeza y mirar alrededor, pero notó el cuello ligeramente rígido. Entonces un chillido hizo que su cabeza retumbara.
- ¡KEIRAM! -El gritó de Misty fue seguido por ella misma, que apareció en el campo de visión del entrenador con una cara horrible, con ojeras y despeinada, pero con una sonrisa radiante al verlo despierto- ¡Estábamos preocupados por ti! -Fue lo único que pudo decir antes de mirar hacia atrás, donde había movimiento.
- ¡Keiram! ¿¡Como te encuentras!? -La voz de Ash sonaba preocupada, mientras aparecía detrás de la pelirroja, mirando a su amigo con la misma cara que Misty y su Pikachu, con un aspecto parecido. No debían de haber dormido nada.
-Yo… Me encuentro bien… Supongo… ¡OUCH! -Un dolor asaltó el estómago de Keiram cuando tres pequeñas formas saltaron encima suya, en la cama, agarrándose a él con fuerza.
- ¡CHARMANDER! (¿¡Qué demonios te pasa Keiram!? ¡Eres idiota! ¡Pensé que te había dicho que te protegería! ¿¡Como te voy a proteger si te haces daño a cada segundo!?) -Gritó su pokémon de fuego con un enorme puchero y unos ojos llorosos que lo miraban con enfado.
- ¡PIDGEY! (¡Me alegro de que estés bien Keiram! ¡No vuelvas a hacer algo así! ¡Pudiste hacerte mucho daño!¡La próxima vez iré contigo!) -Su pokémon de tipo volador lo miraba con mucha preocupación, mientras trataba de acariciarle un brazo con su cabeza.
- ¡NIDORAN! (¡Lo siento! ¡Pensé que los había dejado inconscientes y ya no eran una amenaza!) -Chillaba con rabia el pokémon de tipo veneno.
-Han estado muy preocupados por ti… Y has estado inconsciente toda la noche… -Fue la respuesta de Ash a la pregunta que Keiram no formulo.
-Ya veo… -Con ayuda de Misty y Ash se sentó en su cama e, inmediatamente después abrazó a sus tres pokémon- Gracias chicos y perdonad por preocuparos -Fue lo que dijo con una pequeña sonrisa en la cara, haciendo que los tres pokémon se calmaran ligeramente, mientras los dos acompañantes en la habitación también sonrieran ante la acción de Keiram. El joven de pelo azabache, por su parte, seguía manteniendo a sus tres pokémon abrazados, mientras pensaba en lo que sin duda había sido un sueño de lo más extraño… La luz, el recuerdo de la casa en llamas… Pero lo peor, sin duda, fue el grito que había escuchado al final de todo- "¿Qué fue todo eso?" -Se preguntó a sí mismo, antes de que su pokémon de fuego saliera del abrazo y lo mirara con fiereza.
- ¡CHAR! (¡No me importa lo que digas! ¡A partir de ahora voy a entrenar! ¡Me hare tan fuerte que nadie tratara de hacerte daño!¡Y no vas a meterme en la pokeball en cualquier otra situación de peligro!) -Volvió a chillar el joven pokémon lagartija, al mismo tiempo que saltaba y trataba de aferrarse al cuello de su entrenador con tanta fuerza que Keiram no podía respirar, haciendo aspavientos.
-No… Puedo… ¡Respirar! -Tanto Pidgey como Nidoran agarraron a Charmander para alejarlo del cuello del joven entrenador, a pesar de las quejas del pokémon de fuego. Ante la imagen, tanto Misty como Ash comenzaron a reír- ¿Qué os hace tanta gracia? Cuando tengáis un Charmander sobreprotector que quiera daros un abrazo sabréis lo que es… -Dijo poniendo un puchero, indignado por la risa de sus amigos.
- ¡Oh venga! ¡Deja de ser un aguafiestas! -Comentó Misty a tono de broma, mientras le daba una pequeña palmada en la espalda, con demasiada fuerza según la opinión del chico.
-Eres un poco bruta ¿No? -Pregunto Ash con tono de broma, mientras veía a su amigo frotarse como podía la espalda.
-… ¿¡A quien llamas bruta!? -Los ojos de Misty se volvieron de fuego y le salieron colmillos mientras señalaba a Ash con un dedo acusador- ¡Tu fuiste quien hizo estallar el centro pokémon! ¡Señor chispitas!
- ¿Qué? ¿¡A quien llamas señor chispitas!? -Gritó Ash, cayendo en la provocación de la pelirroja- ¡Por lo menos yo hice algo para hacer huir al Team Rocket! ¿¡Que hiciste tú!? -Ash puso un tono de burla mientras miraba a Misty.
- ¿¡Cómo!? ¡Yo estaba recuperándome! ¡Te recuerdo que fui yo quien os aviso a todos de lo que estaba pasando! ¡Cabeza de Chorlito! ¡Sin mí ni tan siquiera te hubieras despertado!
- ¡Pero fuimos Keiram, Yellow y yo quienes les dimos una paliza al Team Rocket! -Ash levantó un puño mientras hacía movimientos exagerados, para darse énfasis- ¡Aunque tu no nos hubieras avisado nos habríamos dado cuenta igual!
Misty miró a Ash con furia, pero al no poder decir nada, giró la cabeza con indignación- JUMM -Fue todo lo que dijo, con los ojos cerrados ante la mirada de victoria de Ash.
Keiram, por su parte, solamente tenía una enorme gota de sudor en la cabeza mientras miraba entre la pelirroja y su amigo, preguntándose qué demonios les pasaba.
Justo entonces la puerta de la habitación se abrió y Yellow entró, haciendo que Misty y Ash dejaran su discusión. Al verlo despierto, esbozó una sonrisa radiante mientras se acercaba para darle un abrazo al chico con la camiseta de Dragonite- ¡Keiram! ¡Me alegro de que estés bien! ¡Estábamos preocupados por ti!
-Yellow… No… Puedo… Respirar… -Dijo como pudo el joven de Pueblo Paleta, haciendo que todos comenzaran a reírse por la situación, mientras la joven rubia seguía estrujándolo con alegría.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Habían pasado cinco días desde que había tenido lugar el ataque. En el centro Pokémon de la ciudad verde se encontraba la enfermera Joy con un collarín en el cuello y la oficial Jenny mirando al ordenador mientras hablaban por videollamada con la enfermera Joy de ciudad Plateada.
-Gracias por aceptar a todos los Pokémon, hermana. Hasta que reconstruyamos la entrada, tenemos difícil el tratar aquí a los Pokémon -Dijo la Joy de ciudad verde. Habían tardado los tres días en traspasar todos los Pokémon que necesitaban cuidados al otro centro Pokémon.
-No te preocupes. Sabes que siempre que puedo me gusta ayudarte, hermanita -Dijo, giñando un ojo.
-Gracias… -Suspiró con calma- Ahora que lo pienso. Los chicos que nos ayudaron están ya en camino a la ciudad Plateada.
- ¿Los chicos de los que me hablaste? ¿Ash y Keiram?
-Si… Ash se fue por su cuenta hace tres días, al ver que su amigo Keiram estaba en perfecto estado… Creo que el mismo Keiram discutió con él para que lo hiciera… Algo sobre hacer su aventura por su propia cuenta. Y hoy por la mañana le dieron el alta a Keiram. Lo acompañaba esa chica, Misty… Pero igualmente, estoy algo preocupada por ellos. Tienen que atravesar el bosque Verde para llegar a Ciudad Plateada.
-No te preocupes, Joy -Dijo la oficial Jenny, entrando a la conversación- Por lo que pude ver y tú me has contado, estoy segura de que esos tres saldrán de allí sin problemas.
-…Si, supongo que tienes razón… Pero... ¡Oh! -La enfermera Joy pudo ver como una joven de cabello castaño y ropa azul se acercaba a ellas entre los escombros con su Piplup caminando a su lado, teniendo algo de dificultad para seguirle el paso a su compañera humana- Me alegro de ver que te ya te dieron el alta… esto…
-Verity, enfermera Joy. Y gracias -Dijo con una ligera sonrisa la joven, mientras miraba alrededor- Esto… ¿Me podría decir dónde está el chico del Nidoran? -Preguntó con un ligero tinte rosado en las mejillas.
-Oh, vaya… Lo siento, pero ese chico, Keiram, ya se fue.
- ¡Oh! -Verity de repente se sintió decepcionada - ¿Sabe hacía dónde? ¡Quería agradecerle por haberme ayudado a mí y a Piplup!
-Bueno… Se que se dirigían al norte, hacía ciudad Plateada… Salieron esta mañana. Si te apresuras tal vez los alcances.
-Entiendo… ¡Muchas gracias enfermera Joy! -Dijo Verity con su ímpetu renovado, miro a su Pokémon- Vamos Piplup ¡Tenemos que alcanzar a ese chico! -Decía mientras por dentro, pensaba- "Keiram… Es un bonito nombre" -Comenzó a correr, mientras miraba a su Pokémon, que se quedaba atrás, riendo, le grito- ¡Corre o te quedaras atrás, Piplup!
- ¡Piplup! -Grito indignado el pequeño Pokémon, mientras trataba de alcanzar a su entrenadora dando pequeños saltos.
-Y… ahí van… -Dijo Jenny- Por cierto ¿No has dicho nada sobre… Yellow?
-Yellow estará en el orfanato o entrenando al Pikachu de su amigo Red en algún torneo callejero. Por lo que me dijo, Red es malísimo con las direcciones y le extrañaría que fuera y volviera de Pueblo Paleta antes de una semana -Dijo con una sonrisa nerviosa la enfermera.
- ¡Ya veo!... -Contesto igualmente la oficial.
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Y listo. Quise meter una escena o dos extras (sobre todo reacciones a lo que ocurre), pero decidí dejarlo para el próximo capítulo y no alargarlo demasiado.
Dicho esto, tengo que decir que, tras los primeros capítulos de la historia, haré capítulos tanto para Ash como para Keiram, centrándome en cada uno de sus viajes. Es un dato que quería dejar en claro, para que aquellos que leáis esto no penséis que el OC va a estar siempre presente, hay más personajes en la historia y que mueven la trama.
Por último, dar un enorme gracias a aquellos que leísteis el primer capítulo, dejarais o no Review y espero que disfrutarais con este. A partir del siguiente, el mundo de pokémon se volverá algo más AU.
Dejad Review si os gusta.
Hasta el próximo capítulo y un saludo a todos.
