Los personajes no me pertenecen exclusivamente a sus creadores Nagita e Igarashi mundo alterno época actual. Contenido adulto queda advertido.
Epílogo
Tres años después...
George y CandyRos se habían casado hace un año... su relación se había soldificado y no había manera de que ellos pudieran estar separados. Albert y Candy... Se habían sentido tristes y felices al mismo tiempo. Al darse cuenta que su única hija había abierto sus alas y había volado lejos del nido y había hecho ya una vida con el hombre de su vida. Habían convivido con George hasta el momento de su boda y habían tenido una buena percepción de él y no podían negar que era un joven maduro, serio y solvente económicamente y lo mejor que adoraba a su hija. En ese entonces la boda fue como de un cuento de hadas, Albert y Candice al ver a su hermosa hija vestida de blanco...Candy al ver entrar a su hija del brazo de su hermoso esposo, recordó su boda y los problemas que por poco hacían que no estuviera con su amado Albert.
Retrospectiva
Cuando Candy se enteró que su amado Albert no era un chico común y corriente... que era nada más y nada menos que William Albert Andrew, un heredero de un clan escocés y que además estaba comprometido con una hermosa mujer de estatus. Se sintió herida y engañada. Se había enterado por los diarios acerca de su presentación y su compromiso con Karen Kleiss. Cuando llegó al departamento después de ese supuesto "viaje" de trabajo. Le enfrentó. Albert entraba al departamento con rosas y otros obsequios... Candy se encontraba ahí de pie con una mirada encolarizada.
-Hola mi amor... no sabes lo que te he extrañado...
-¿Extrañado?...- Candy le avento los periódicos y algunas revistas que lograron golpearle el rostro y se dio cuenta que Candy se había enterado de es absurdo... lo que no sabía Candy, era que había roto el compromiso en secreto. Se había negado a casarse con Karen. Esta noticia del compromiso había sido sólo por mera atención a Karen y ella más adelante daría la noticia del rompimiento. Por ser un caballero le concedió ese derecho. No quería ponerla en ridículo y arruinar su reputación y dejarla botada y humillada. Así que el era libre y sabía Dios, ¿cómo haría que su mujercita le creyera?.
-Candy... me permites que te explique...
-No, y... quiero que te vayas del departamento y de mi vida. Lo que me tengas que explicar llega demasiado tarde... me has mentido todo este tiempo y eso no lo puedo perdonar. No se quien eres.. ya dejaste de ser Albert el hombre sencillo y amante de la naturaleza un ser libre sin rollos y sin compromisos. ¿cómo has podido jugar así conmigo? Sólo te divertias conmigo y echabas una cana al aire antes de casarte... eres bajo y ruin un canalla y patán. Lárgate...
-Candy...
-¡Que te largues! eres un fraude y te odio-dijo Candy firme. Albert sabía que no podía hablar con ella estaba dolida y eso le dolía ya que no quería perderla. Así pasaron los días y cualquier intento de acercamiento con Candy era inútil. Habían pasado ya dos meses y Candy había abandonado el Magnolia había rentado una habitación pequeña en la Facultad. Albert le veía a lo lejos y Candy lo evitaba y lo trataba como si nunca se hubiesen conocido. La había perdido... Candy no podía soportar verle. Quería correr hacía él e incarse para suplicarle que no se casara que le amaba que iba a morir de dolor, pero su orgullo herido no le permitía escucharle. Albert no pudiendo más el rechazo se armó de valor y ya le escucharia esta mujer terca. No había renunciado a todo y a todos... para que ni siquiera le diera la oportunidad de explicarse. Albert la vio en los jardines de la Facultad y sin más se acercó a ella. Se encontraba con unas amigas y sin preguntarle nada la levantó en brazos tal cual costal de papas. Candy estaba furica.
-Albert, ¡SUELTAME!... ¿QUÉ TE PASA?-pataleaba Candy luchaba por bajarse de sus brazos.
-Quieta... ¿o es que quieres caerte?. BASTA CANDY-alzó la voz Albert al mismo tiempo que le daba una ligera nalgada. Aunque no fue fuerte Candy se indignó pero dejó de moverse. Albert la llevó a los jardines exteriores, buscando privacidad. Candy quería evitar este encuentro. Le amaba tanto que era capaz de ser su amante si se lo pedía. Por eso quería alejarse de él, no era fuerte y no quería sobajarse. Llegaron aún lugar privado y Albert la bajó despacio.
-Albert no, no quiero ni puedo hablar contigo...
-Perfecto... no digas nada déjame hablar por favor... -Suplicó y Candy al ver esos hermosos ojos azules, sólo pudo asentir.
-Candy, se que omiti ciertas cosas de mi vida y me arrepiento por ocultarlas... Pero, jamás fingi ser lo que no soy... soy Albert un hombre normal con virtudes y defectos... pero un hombre que te ama por sobre todas las cosas. Yo no voy a casarme, a menos que sea contigo amor... no le amo. Lo que viste en las revistas y periódicos fue una exageración yo ya había dado por terminado el compromiso... Pero, ya se había filtrado la información. Candy para mi eres la única mujer de mi vida. Mis padres dieron por sentado que nos casariamos algún día... al crecer juntos nació un gran cariño, fraternal de mi parte. Debes creerme... que sólo te amo a ti, tú eres la mujer de mi vida. No quise mentirte respecto a mi vida y a que familia pertenezco... contigo podía ser yo, podía ser libre, podía ser feliz. Eso quiero amor... ser feliz y tu eres la única que logra eso en mi. Te amo, no me alejes de ti... -Albert terminó su monólogo. Candy no podía más moría por perdonarle y aceptar todo de él. Y claro que lo haría... él era todo su mundo y le amaba más que a su propia vida. Candy le abrió sus brazos y ambos con lágrimas en los ojos se unieron en un abrazo que expresaba todo ese amor y adoración que se prodigaban, y buscaron sus alientos cálidos y se fundieron en un beso lleno de promesas cumplidas. Y a partir de ese momento han sido muy felices. Los padres de Albert habían estado enojados y distanciados por casarse con una mujer de bajo estatus social. Pero, nada más nacer CandyRos todo ese resentimiento y rechazó hacía su esposa desapareció y decidieron que era mejor disfrutar de la vida y de la familia, en lugar de vivir con rencores y distanciamientos.
Final de retrospectiva
Ahora saber a su hija enamorada y con el gran amor de su vida, sabían que habían cumplido como padres al ver a su hija feliz y eso es lo que todo padre quiere para sus hijos su felicidad.
Ahora, viajaban a Francia ya que su hija radicaba en ese país. Albert y Candy se sentían ansiosos de conocer a sus nietecitos. CandyRosmary, había quedado embarazada y de gemelos. CandyRos habia dado ha luz hace dos semanas. Al enterarse lloraron de emoción y no lo dudaron más y tomaron el primer avión con destino a Francia y pronto conocerán a sus nietos.
CandyRos y George estaban felices por la llegada de sus gemelos. Eran hermosos eran idénticos a su padre pero con ojos verdes. Fue lo único que sacaron de Candy. Eran bellísimos con piel blanca y melenita negra como el ébano. Al sonreír a ambos se les dibujaba esos adorables hoyuelos mismos que tenía su hermoso hombre. Ambos eran sumamente felices.
Cuando Albert y Candice conocieron a sus nietos... quedaron prendados por tan hermosos nenes. Y decidieron pasar una buena temporada en Francia y así estar presente cuando se les bautizara. Los padres de George y Paty... Habían hecho una buena amistad con Albert y Candy y les ofrecieron quedarse en una de sus propiedades y ellos gustosos aceptaron, así pasaron las tardes amenas y conviviendo estrechamente.
Paty y Stair también se casaron y pronto llegaría el heredero Cornwell. Así toda la familia reunida celebraban el bautizo de los gemelos. George y Candy veían como sus padres se llevaban muy bien y como consentian a sus pequeños. Se sintieron afortunados y bendecidos. George le abrazó amorosamente.
-Je t'aime ma fée irlandaise...(Te amo mí hada irlandesa)-dijo George mientras le besaba.
-Moi, je t'aime plus ... mon chevalier a les lèvres brûlantes...(Yo, te amo más... mi caballero de labios ardientes)-dijo Candy insitandole. George se sonrió pícaro y se humedecio los labios con su lengua de manera seductora. Candy sintió una punzada en su entrepierna. George besó su boca y se perdieron en la pasión de un beso mojado.
Ahora si el fin...
Chicas agradezco su tiempo y su apoyo... espero que esta historia la hayan disfrutado como lo he hecho yo... cumplí con el reto y quedé satisfecha. Les tengo noticias estaré posteando un SONGFIC que me vino a la mente cuando escuchaba una cancion ochentera. De Laureano Brisuela la canción se llama... TIEMPO PARA AMARTE... En estos días estaré posteando el primer capítulo. Es una trama diferente a lo que escribo... pero es un Albert fic. Si pueden ir escuchando la canción para que vayan familiarizandose con la melodía. Este songfic estará lleno de drama pero con un lindo mensaje... besos a todas.
