Hola a todos otra vez. Aquí estoy con un nuevo capítulo. He tardado debido a problemas personales, pero espero que os guste el resultado. A partir de ahora, si puedo, actualizare cada mes o mes y unos días.

Aquellos que lo leáis, por favor darme vuestra opinión más sincera sobre el capítulo. Por lo demás, disfrutadlo. Pero antes, debo contestar los Reviews.

PD: NO SOY DUEÑO DE POKÉMON NI DE NADA RELACIONADO CON LA FRANQUICIA. ESTA LE PERTENECE A LOS SEÑORES DE GAMEFREAK Y NINTENDO.

PD2: Puede haber algún error ortográfico, disculpad por ello, tengo que revisar el capítulo y corregirlo cuando pueda.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

-Stilent: No tengo mucho que decir que no te haya dicho ya por privado, solamente, volver a agradecerte tus palabras y espero que sigas leyendo el fic a medida que avance. Espero que te gustes tanto como para seguir dándome tu opinión, no sabes cuánto significa para mí.

-Grewsa: Me alegro de que te haya gustado el capítulo. Espero que este te guste tanto como los anteriores. En cuanto a tus palabras… Lo de Misty lo descubrirás leyendo el capítulo. En cuanto a Serena… No tardara demasiado en aparecer. Y sobre darle a Ash más pokémon… Puede, pero no pienso darle muchos más d ellos que ya tiene. Como mucho media docena más d ellos que ya tiene en el canon.

-DarkHeroZ: Pues espero que este capítulo te guste igual que los anteriores. Espero tus comentarios al respecto con ilusión.

Con los review contestados... Tan solo resta el capítulo. Una vez más espero que los disfruteis.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

- ¡AAAAAAAHHHH! -El fuerte grito de Misty espantó al pobre Caterpie que observaba a la chica y a Keiram desde su árbol... Y al menos a dos docenas más de pokémon.

-Misty… ¿Puedes calmarte? Por favor ¡Era solo un Caterpie! -Dijo con enfado Keiram, al haber visto a la chica gritar sin parar durante la última hora, cada vez que un Pokémon de tipo bicho aparecía.

- ¿¡Solo un Caterpie!? -Gritó la chica, poniendo las manos contra su pecho, aterrorizada- ¡Los bichos me horrorizan!¡Incluso dentro de las pokeball!¡Son una de las cosas más asquerosas del mundo!

-… Por casualidad ¿Cuáles son las otras cosas? -Preguntó Keiram con una ligera sonrisa socarrona en la cara.

- ¡Las zanahorias!¡Los pimientos!¡Y por supuesto los Pokémon bicho! -Grito Misty al odio del chico, dejándolo medio sordo, mientras no dejaba de hacer aspavientos con los brazos y miraba horrorizada hacía todos lados, esperando que algún Pokémon de tipo bicho saliera de cualquier lugar, dispuesta a acabar con ella.

-Bueno… No me gustan los pimientos… Pero si las zanahorias y los pokémon de tipo bicho… Supongo que, para gustos, colores -Dijo con calma Keiram, tratando de recuperar la capacidad auditiva en su oído- Pero eso no importa… Trata de calmarte Misty.

- ¿Cómo quieres que me calme? ¡Este lugar está lleno de Pokémon de tipo bicho! -Volvió a gritar mientras juntaba sus brazos en su pecho, con miedo, mientras miraba los alrededores.

-Si… Pero sabes que los Pokémon son muy curiosos ¿verdad? -Preguntó Keiram. Ante la respuesta afirmativa de la chica, mezclada con una cara de confusión, continuó- Si sigues haciendo este escándalo atraerás a todos los Pokémon del bosque… Y eso incluye a todos los bichos -Terminó Keiram algo exasperado, esperando que aquello hiciera que la pelirroja se callara.

- ¿Qué? -Los ojos de Misty se abrieron hasta el punto que parecía que fueran a saltar en cualquier momento. Miró de nuevo hacia todos lados, todavía esperando a que algún insecto saliera y la atacara. Se acercó al azabache y le susurro- ¿Estás seguro de ello?

-Si, sin duda alguna… Y si no… -Sacó a Gael- Gael ¿puedes verificar la información que acabo de decir?

-No debería hacerlo debido a tu falta de sentimientos hacía mí… Llevas sin usarme días… Pero lo hare de todas formas. Tú, humana llamada Misty, posible pareja de mi humano...

- ¡Cállate Gael! -Gritó Keiram con un fuerte sonrojo en las mejillas, mirando con odio a la máquina- ¿Por qué saliste así de pervertido?

-Chssttt- Dijo Misty, escuchando ruidos en la lejanía, mientras ella también tenía la cara roja como un tomate por lo que había dicho la pokedex, pero en aquel momento no estaba pensando claramente, sino hubiera rotó el artefacto- ¡No grites! -Terminó ella, gritando, antes de taparse la boca.

-…Como decía Keiram antes de que me interrumpierais, sí. Los Pokémon bicho y en general los Pokémon suelen verse atraídos por la curiosidad ante ruidos fuertes y otro tipo de sonidos y olores. Normalmente esa es una de las razones por la que los Pokémon suelen aparecerse a los entrenadores, pudiendo ellos capturarlos. Los humanos no tienen grandes habilidades de camuflaje en la naturaleza, por lo que son un radar natural para Pokémon.

Al escuchar a la Pokedex, Misty se acercó más a Keiram, haciendo que el chico se pusiera nervioso por la corta distancia entre las caras de ambos- Si tu o tu pokedex habláis en algo que no sean susurros… Os mató -Fue todo lo que dijo Misty con una sonrisa que hizo que Keiram comenzara a sudar con miedo.

-De… Acuerdo -Respondió con una sonrisa forzada en la cara, temiendo que aquella chica agresiva cumpliera sus amenazas. En apenas unos días que habían estado juntos en ciudad Verde, una cosa había quedado claro para Keiram. La pelirroja podía ser amable y tener buen corazón, pero tenía una paciencia muy limitada y saltaba con agresividad a la mínima, como había demostrado Ash. Antes de que Keiram lo hubiera convencido de que estaba bien y de que siguiera su viaje, habían pasado dos días… Dos días en los que tanto el entrenador con las extrañas líneas en las mejillas y Misty no habían dejado de discutir y lanzarse pullas el uno al otro- "Casi me vuelvo loco con ellos discutiendo todo el tiempo…" -Eran sus pensamientos mientras su acompañante femenina sonreía complacida por su respuesta.

-Entonces perfecto... Vamos, hay que salir de este bosque cuanto antes -Terminó así la conversación para después ponerse en marcha por el camino principal.

Todavía con algo de miedo, Keiram guardo a Gael y decidió seguir a la chica sin rechistar. Así estuvieron durante al menos media hora, sin hablar, con Keiram algo aburrido pero temeroso de su acompañante y esta, enfadada por estar en aquel bosque y con miedo cuando escuchaba algún ruido.

Pasado ese tiempo, Keiram no pudo aguantar más- Misty -La llamó.

- ¿Sí? -Contestó en un leve susurro, mirándolo con los ojos entrecerrados por haber usado un tono de voz normal.

-Yo… quería preguntarte… ¿porque nos acompañas? -Preguntó Keiram sin tacto alguno. No sabía cómo afrontar la situación de otra manera. No podía negar que la chica era guapa y hasta cierto punto agradable, pero no se conocían de prácticamente nada. Que lo acompañara era un misterio para él.

- ¡Yo!... -Misty se puso nerviosa de inmediato, olvidándose de su propia regla auto impuesta de susurrar- Esto… -Un ligero tono rosado cubrió sus mejillas, aunque Keiram no lo noto porque ella estaba moviéndose de un lado para otro, nerviosa-… ¡Mi bicicleta! -Dijo Misty al fin, como dándose cuenta- ¡Prometiste devolverme mi bicicleta y la destruisteis!¡Eres responsable de devolvérmela! -Dijo, suspirando aliviada y con una sonrisa por haber dado con aquella excusa, aunque en parte fuera verdad.

- ¡Hey! -Keiram se sintió algo indignado- ¡Dije que te la devolvería y no piensa romper mi palabra!¡Te di la mitad del dinero del torneo! ¿O no?

-Eso no importa y no es igual. ¡Y no me digas nada de tu palabra!¡Ya confié en ti antes y me quede sin bici!¡Voy a acompañarte hasta que me la devuelvas! -Terminó elevando la voz la chica, mientras cada vez se acercaban más, mirándose cara a cara, algo enfadados ambos.

- ¡Eso no quiere decir que hagas como si fueras mi carcelera, Misty!¡Podrías darme tu número y te agregare al Pokegear cuando me compre uno! -Keiram no quería discutir, además de que se sentía verdaderamente responsable por la bicicleta de la chica- ¡Te prometí que te la devolvería!¡No tienes por qué acompañarme para ello!

-…Como dije… -Misty pareció calmarse ligeramente, aunque no pensaba ceder tan fácilmente- ¡Voy a acompañarte hasta que me devuelvas mi bicicleta y no hay más que hablar! -Dijo, elevando otra vez la voz, poniéndole un dedo en el pecho, haciendo que Keiram retrocediera ligeramente, algo asustado por su expresión, que prometía dolor- ¿Entendido?

-…Yo… Si… Supongo que si…

- ¡Entonces no hay problema ningún…! -Misty vio algo moviéndose en el suelo, a unos metros, delante de ella. Inmediatamente salto para atrás. Inexplicablemente, en su miedo, consiguió dar un salto y colocarse detrás de Keiram, agarrándose a su brazo, completamente amilanada y con los ojos cerrados, con miedo- ¿¡Que es eso!? -Preguntó, señalando con un dedo.

Keiram miro hacia delante, alegrándose al ver que había asustado a su compañera- No te preocupes, Misty. Es un Pikachu -Dijo con tranquilidad mientras acercaba la mano a una pokeball.

- ¿Un pikachu? -Abrió los ojos y miro al Pokémon amarillo, que los miraba con curiosidad, moviendo la oreja izquierda con gracia, de lado a lado, mientras que la derecha se mantenía elevada y quieta, mostrando que le faltaba un pequeño pedazo en la punta, como si se la hubieran cortado- Menos mal... -Suspiró y se alejó rápidamente de Keiram al darse cuenta de la posición en la que estaban.

-Bien... -El azabache sacó la pokeball de Charmander- ¡Adelante Charmander!¡Vamos a capturar a Pikachu!

Al salir de su pokeball, Charmander miro a su oponente- ¡CHAR! (¡VAMOS ALLA! ¡VOY A DERROTARTE!) -Dijo sonriendo, preparado completamente para el combate.

El Pikachu, por su parte, al entender que pretendían, su coloco a cuatro patas, enseñando los pequeños colmillos que tenía mientras sacaba chispas de sus mejillas.

-Vamos a hacer esto, Charmander ¡Envite Ígneo a toda potencia! -Ordeno Keiram.

Charmander se envolvió rápidamente en llamas y aumento su velocidad cuando salió disparado hacía adelante, con Pikachu como objetivo. Este, al verlo, sonrió para confusión del Pokémon de fuego y el propio Keiram. Pero esa confusión se transformó en asombro cuando, en apenas un segundo, Pikachu desapareció, reapareciendo detrás de Charmander, soltándole una descarga al Pokémon de fuego.

-CHAAAAAR (¡AAAAHHHH DUELEEEEEE!) -Gritó con dolor durante unos segundos, hasta que la descarga se detuvo, dejando a un herido Charmander mirando a su oponente con un ojo cerrado, mientras gruñía.

Pikachu, por su parte, lo miro a él y a Keiram y sonrió con arrogancia, poniéndose a dos patas y suspirando mientras se encogía de hombros, como si pensara que no valían mucho.

- ¡Mierda!¡Charmander!¡Usa tu cola y salta hacía un lado, gira y danza dragón! -Grito Keiram- "Eso fue un ataque rápido increíble… ¡Jamás había visto un ataque rápido tan sumamente veloz…Este Pikachu… Sería una adicción increíble a la familia" -Pensó ansioso.

Mientras Keiram tenía esos pensamientos, Charmander hizo lo que le habían dicho, por lo que la danza dragón duro menos de lo normal debido al salto y a que ya había comenzado a girar para realizarla en medio del aire.

-Bien ¡Ahora impúlsate nuevamente y arañazo! -Grito Keiram

Otro golpe con su cola y Charmander saltó hacía Pikachu, dejando un pequeño boquete en el suelo. Al acercarse gracias a la velocidad otorgada por la danza dragón y por el impulso, el pequeño pokémon de fuego salió casi despedido hacía el ratón eléctrico. Sin embargo, este miro con desinterés a su oponente, antes de volver a ejecutar el ataque Rápido, desapareciendo nuevamente para aparecer al lado de un sorprendido Charmander, solo para poner su cola en el camino, haciendo que el pequeño inicial de fuego trastabillara y callera al suelo de golpe.

- ¿¡Que!? -Fue todo lo que pudo decir Keiram, mirando entre ambos Pokémon- ¡Vamos Charmander, no podemos dejar que nos humille así!

-Char ¡CHARMANDER! (Lo se… ¡Oye! ¡Lucha de verdad maldito!) -Dijo mientras se levantaba, masajeándose la mandíbula, que había recibido todo el impacto. Miro a su rival con rabia, mientras este solo lo miraba de reojo, con indiferencia.

- ¡Oh no! No vas a tratarnos como si fuéramos nadie ¡Compañero!¡Usa otra danza dragón y acércate a ese Pikachu!

-¡Keiram! ¡No uses la misma estrategia otra vez! -Gritó Misty, siendo completamente ignorada, antes de taparse la boca desde donde estaba, escondida detrás de un árbol por si el combate atraía pokémon de tipo bicho.

- ¡Char! (¡Si!) -Afirmo mientras la conocida aura violeta lo envolvía. Al finalizar, se abalanzó sobre el Pikachu con mayor velocidad que antes, haciendo que Pikachu lo mirara con algo de asombro. Aunque solo duro un segundo. Al siguiente, Pikachu salto y comenzó a girar rápidamente en el aire, como si de una peonza se tratara. Cuando se encontraron en medio del campo de combate improvisado, Pikachu, con su gran velocidad y usando su cola, golpeo a Charmander en las piernas, sin que este pudiera defenderse, haciendo que cayera rodando al suelo.

Charmander, sin embargo, se levantó rápidamente. Entonces su entrenador le ordeno que tratara de acertar con arañazo al ratón amarillo. Tras esa orden, comenzó una secuencia que parecía coreografiada, en la cual Charmander y Pikachu se movieron a la par durante unos cuantos minutos, entrechocando golpes. El problema era que Pikachu no estaba usando ataque Rápido, simplemente estaba usando su velocidad normal. A pesar de aquello, Charmander apenas había conseguido darle dos veces a su oponente con poco efecto, mientras que el Pikachu lo había golpeado ya siete veces con su cola, que se asemejaba a un látigo y había conseguido darle una vez más con un Impactrueno, haciendo que el combate se decantara claramente a su favor.

- ¡Keiram!¡Haz algo o Charmander saldrá malherido! -Volvió a gritar la pelirroja, haciendo que esta vez Keiram le hiciera caso.

Keiram vio como Pikachu, ya cansado del combate, uso ataque Rápido para acercarse a Charmander que se estaba recuperando del último golpe recibido. Poco pudieron hacer. El pokémon eléctrico había aparecido ya en pleno salto, encima de Charmander, girando con gran velocidad y cayendo directamente encima del Pokémon de fuego, golpeándolo con la cola en la cabeza mientras una potente descarga eléctrica lo sacudía. El golpe fue tan fuerte que lo estrello contra el suelo como si de una muñeca de trapo se tratara.

- ¡No, Charmander! -Grito Keiram con preocupación, mientras Pikachu se quedaba encima de su contrincante, haciendo símbolos de victoria con las manitas juntas y mirando con descaro a Keiram- ¡Tu…! -Pero se dio cuenta de algo, Charmander tenía los ojos abiertos y lo miraba, exhausto, pero consciente. Gracias a la arrogancia del Pikachu, este no se había dado cuenta de esto. Sonrió- ¡Agárralo con la cola y no lo dejes escapar!

En cuanto dio la orden, el pikachu supo que algo estaba mal, pero fue demasiado tarde para él. La cola del Charmander lo envolvió por el abdomen. Se giro con mala cara, pensando que aquel Charmander y su entrenador eran tontos si pensaban que con aquello lo tenían. Comenzó a cargar su electricidad, pero el humano no lo permitió.

- ¡No dejes que use su electricidad Charmander!¡Arañazo y luego lánzalo al aire!

El Pikachu chillo de dolor al recibir el impacto de varios arañazos potenciados de Charmander, interrumpiendo su carga de energía. Algo aturdido, no se dio cuenta de que lo habían lanzado al aire hasta que pudo abrir con dificultad un ojo y vio como su oponente lo miraba desde el suelo, desafiante- "Si quieren atraparme, tendrán que darlo todo" -Pensó el pequeño Pikachu, acumulando electricidad en su cuerpo, mientras comenzaba a descender, girando a gran velocidad.

- ¡Charmander!¡Usa Envite Ígneo con todo lo que tengas!¡Toma impulso y derrota a ese Pikachu!

Charmander no necesitó escucharlo dos veces. Una capa de fuego lo envolvió casi de inmediato, haciendo que se asemejara a un pequeño sol. Entonces salto, impulsándose con su cola, hacia el pikachu que caía.

- ¡Charmander!¡Gira igual que Pikachu!¡Usa tu cola como una maza para golpearlo! -Gritó Keiram, decidiendo que, si el Pikachu quería luchar de esa manera, aceptarían el desafío.

Charmander lo hizo mientras ascendía, ganando más velocidad al girar como si de una rueda de fuego se tratara. Esto sorprendió al Pikachu- "Usando mis tácticas… Eso es jugar sucio" -Pensó, sabiendo que aquello dolería. Al momento siguiente, ambos contrincantes se encontraron en medio del aire, golpeándose con sus colas. Fuego y Electricidad pugnaron por la victoria, mientras ambos elementos se arremolinaban alrededor de los dos Pokémon. Entonces todo estallo en una potente explosión que creo una polvareda y levanto un potente viento que hizo que tanto Keiram como Misty, medio protegida por el árbol donde estaba, cayeran al suelo.

Un par de minutos después, cuando el viento y el polvo se asentaron y Keiram pudo levantarse, vio aun medio aturdido que tanto Pikachu como Charmander estaban tirados en medio del claro que había sido su campo de batalla. Ambos estaban inconscientes, al parecer, ya que estaban totalmente quietos. Keiram se acercó de inmediato, sacando una de las pociones que había comprado en ciudad verde antes de irse. Roció el producto por todo el cuerpo de Charmander, haciendo que las peores heridas sanaran casi de inmediato, como si fuera mágico, aunque no sanara la fatiga del Pokémon. Entonces Charmander abrió los ojos, mirando a Keiram, y sonrió.

-Char… (Hola Keiram… ¿Qué tal lo hice?) -Pregunto, totalmente agotado- Charmander (Ese Pikachu es casi tan fuerte como yo… ¿Vas a capturarlo?)

-Esa es la idea compañero… Y… Lo hiciste increíble. Descansa ¿De acuerdo? Luego tratare mejor tus heridas -Sacó la pokeball para hacerlo regresar después de hacerle una pequeña caricia en la cabeza, que su compañero agradeció.

-Char (De acuerdo… Luego quiero entrenar. Tengo que ser aún más fuerte…) -Fue lo único que pudo decir. Pero un deje de orgullo se notaba en la voz del pequeño Pokémon de fuego, mientras era absorbido por la pokeball.

-Lo harás, compañero, de eso estoy seguro -Dijo con una sonrisa y se giró hacía el Pikachu, que estaba mirándolo de manera desafiante, medio aturdido y todavía tratando de levantarse. Se acercó con una pokeball al pequeño Pokémon- Pikachu… Eres realmente fuerte… Y te quiero en mi equipo.

- ¡Pika! (¡No voy a ser la mascota de un humano tonto!)

-No quiero que seas mi mascota. Quiero que seas mi compañero, mi amigo y mi familia… Como el resto de los Pokémon que me acompañan -Contestó Keiram. Entonces se dio cuenta de que había contestado al Pikachu y a su Charmander delante de Misty, se giró ligeramente, mirándola de reojo. Ella estaba allí de pie, sin sorprenderse por nada. Aquello lo extraño, pero decidió que luego hablaría con ella.

-Pi… (¿Familia? No te creo…Todos los humanos decís eso y luego nos tratáis como objetos…Metiéndonos en esas pequeñas cosas redondas para que no molestemos…)

- ¿No te gustan las pokeball eh? -Preguntó con cierta curiosidad Keiram. Este Pikachu le recordaba demasiado al Pikachu de Ash, aunque este fuera bastante más fuerte, por lo que sabía de ambos.

-Pi… (Odio estar dentro de esas cosas… Sería insoportable para mi estar en un lugar tan pequeño… No ver el exterior…)

-…Bueno, voy a capturarte… Así que hagamos un trato… ¿Qué te parece?

-Pi... (¿Un trato?) -Preguntó un confuso Pikachu, sintiendo el cansancio del combate, haciendo que cada vez le costara más mantener la consciencia.

-Si… Te capturo, pero te dejo fuera de tu pokeball siempre. Si no te gusta estar en su interior, no te voy a obligar. De esa forma puedes ver el mundo a mi lado… Y además… Si consideras que no soy de tu agrado… Bueno, no me gustaría, pero podrías huir en cualquier momento y volver a tu vida ¿No crees?

-… -Pikachu no dijo nada en principio, mirando a aquel humano que estaba tratando de capturarlo y al mismo tiempo hacerle sentir cómodo. Pero Pikachu no podía confiar en él. Todos los humanos eran egoístas. El problema es que no tenía muchas opciones- Pikachu… (Bueno… No es que tenga muchas opciones ¿Verdad?) -Lo miró, sonriendo con ironía, a pesar del dolor- Pika… (Captúrame entonces… Tal vez te arrepientas de ello…) -Terminó, cerrando los ojos, derrotado y resignado.

-No lo hare… Y estoy seguro de que tú tampoco lo harás -Dijo, lanzando la pokeball. Esta absorbió al Pikachu. Entonces comenzó la cuenta… Un movimiento… Dos movimientos… Tres movimientos y un leve clic, marcando la captura efectiva. Keiram corrió hacía la pokeball, alzándola y haciendo un pequeño pero apasionado baile que consistía en saltos y aspavientos, mientras gritaba- ¡Si!¡He conseguido otro Pokémon!¡Y menudo Pokémon!¡Este Pikachu es fuertísimo! -Acercó la pokeball a la cara y susurro- Se que ahora no confías en mí, Pikachu, pero espero que en el futuro puedas hacerlo -Dijo con una sonrisa que estaba a caballo entre lo ridículo y lo pervertido.

-Así que… -Empezó Misty, con una gota de sudor enorme en la cabeza, desde atrás, haciendo que el chico se girara. Ella se acercó un poco más, con mirada seria, poniendo las manos en sus caderas y poniendo nervioso a Keiram por su forma de actuar- ¿Te importaría decirme como es que puedes entender a los Pokémon? -Preguntó con una sonrisa maliciosa.

Keiram estaba atrapado, lo sabía. Así que simplemente suspiro derrotado. Miró a la joven- Bueno… Te lo contare… Pero primero encontremos un lugar donde descansar… Prefiero curar a Charmander y Pikachu y comenzar a entrenarlos… ¿De acuerdo?

- ¡Espera!¡No!¡No quiero quedarme en este bosque más de lo necesario! -Dijo la chica, elevando la voz.

-Tranquila, Misty… Tengo un par de repelentes -Dijo sonriendo, sacando de su mochila el aerosol- Los compre precisamente para esto. Aunque no paráramos ni a dormir, no llegaremos a Ciudad Plateada hasta la madrugada… Mejor descansar, continuar otro poco por la tarde y mañana terminar el camino ¿No crees?

- ¡No!¡Me parece una idea horrenda! -Contesto la pelirroja, haciendo una equis con ambos brazos- ¡Estamos en un bosque lleno de pokémon tipo bicho, Keiram!

-Tengo que estar de acuerdo con mi entrenador. Forzar el cuerpo para salir de este bosque cuanto antes sería contraproducente. Tanto para vuestros humildes y débiles cuerpos de carne como para los Pokémon que lleváis con vosotros… Sobre todo, si Keiram quiere ganarse la confianza de ese Pikachu… Lo siento, Tomboy… pero lo más productivo es quedarse por aquí. Además, una de las mejores terapias contra nuestros miedos, es enfrentarse a ellos. Lo relata el Psicólogo Charles Esteri en sus libros. Puedo recomendarte el libro sobre el tratamiento en especifico…

-Gael… Si quieres que tu carcasa siga entera… Mejor cállate -Interrumpió Keiram, mientras agarraba con miedo la pokedex en su bolsillo y miraba a Misty, cuyos ojos estaban totalmente ocultos por su cabello, pero estaba temblando mientras unos colmillos demoniacos salían por las comisuras de sus labios.

-Keiram… -La pelirroja se acercó a su compañero, todavía con los ojos sombreados.

- ¿Sí?...

Misty levantó la cabeza. Keiram comenzó a sudar, alejándose de ella varios metros- ¡Dame esa Pokedex! -Grito, comenzando a perseguirlo- ¡Voy enseñarle lo que es una Tomboy! -Dijo con furia, corriendo como una loca.

- ¡No!¡Es mi pokedex!¡Por muy bocazas y entrometida que sea! -Gritó con miedo Keiram, corriendo todo lo que podía, con la furiosa chica unos metros por detrás.

-AAAAAHHH -Misty pego un enorme grito de repente, seguido del ruido de un golpe sordo, que hicieron que Keiram se parara en seco y se diera la vuelta.

- ¡Misty! ¿¡Te encuentras bien!? -Preguntó, acercándose, dejando de lado el motivo por el que había estado corriendo en primer lugar. Al parecer, la chica había tropezado con una rama y se había caído de bruces.

-Si… Auuu -Dijo, quejándose, mientras se levantaba, pero entonces se agacho de inmediato, agarrándose un tobillo- ¡Auch! -Dijo- Creo que me he hecho un esguince.

-Déjame ver -Keiram se agachó a su lado, mientras sacaba de su mochila una venda de compresión.

-No, tranquilo, no es nada -Misty no quería que se preocuparan por un simple esguince, sin embargo, cuando quiso apoyar el pie, no pudo mantener el equilibrio y casi se cayó. Tuvo que agarrarse a Keiram para no hacerlo.

-Te lo dije... Ahora, venga, agáchate con cuidado y déjame ver el tobillo -Comentó Keiram con calma, tratando de que entrara en razón.

La chica, antes de hacer nada, se dio cuenta de que estaba siendo agarrada por el chico de cabellos negros en una posición un poco embarazosa. Estaba entre sus brazos, que la tenían bien afianzada por la cintura. La chica se sonrojo levemente, aunque no dijo nada en esta ocasión, simplemente se sentó en el suelo con ayuda de su compañero y con algo de reticencia, se quitó el tenis y el calcetín, dejando al aire un tobillo ligeramente hinchado.

-Bueno… Está claro que fue un golpe fuerte… Se ha hinchado con bastante rapidez… Pero no pasa nada. En unos días estarás mejor…Pero olvídate de llegar a Ciudad Plateada antes de mañana por la noche…O incluso pasado mañana, Misty -Explicó, algo inseguro de cómo reaccionaría la irascible chica.

-…Ummm…Supongo que no puedo hacer nada… -Fue lo que contestó la chica con resignación y un largo suspiro, sorprendiendo a Keiram, que esperaba otro ataque de ira.

-Tranquila… Tengo los repelentes -Respondió, aliviado de que la chica se lo estuviera tomando de aquella manera- Si los usamos con cabeza, no deberíamos encontrarnos con ningún Pokémon de tipo bicho en el bosque. Además, en cuanto encontremos un sitio donde descansar un rato, curare a Pikachu y a Charmander y los dejare salir a todos para entrenar. Pueden alejar a los Pokémon bicho también.

-Entiendo… -Misty apoyó su cabeza contra el tronco del árbol con el que se había hecho el esguince, finalmente rendida ante la idea de que pasaría en aquel horrendo bosque muchas horas. Miró a Keiram, que comenzaba a enrollar alrededor de su tobillo la venda que llevaba- "Por lo menos es alguien agradable y de confianza" -Pensó para sí misma- ¿Tienes conocimientos de medicina? -Preguntó al ver que parecía un profesional por la agilidad y la técnica con la que le vendaba el tobillo.

-Para nada -Dijo Keiram, mirándola con una sonrisa- Pero cuando tienes que cuidar de muchos críos más pequeños que tú, al final aprendes una o dos cosas, ya sea que quieras o por necesidad.

-Entiendo… Tus hermanos se sentirían muy a gusto contigo ¿no? ¡El gran Keiram!¡Preparado para protegerlos! -Dijo Misty con una sonrisa. Al momento se dio cuenta de que había metido la pata. Keiram había dejado de vendarle el tobillo durante unos segundos y había puesto la cara más triste que le había visto hasta ahora. De repente parecía un muerto en vida- ¿He dicho algo malo? -Preguntó dubitativa la pelirroja, esperando no haberlo ofendido al menos.

-No… -Suspiró apesadumbrado antes de mirarla con una sonrisa melancólica- Simplemente no tengo hermanos… Ni padres, en realidad. En donde vivía era en el orfanato de Pueblo Paleta hasta que me hice entrenador Pokémon -Explicó, evitando dar demasiados detalles, mientras seguía envolviendo firmemente el tobillo de Misty.

-Yo… Lo siento -Misty no sabía que más decir sin sonar entrometida. La cara de Keiram dejaba claro que aquello era algo doloroso de lo que hablar.

-No, no pasa nada…Yo… Apenas recuerdo a mis padres, o donde vivíamos… Apenas recuerdo la casa donde vivíamos… Ellos murieron cuando yo era pequeño… Tendría uno años -No quiso agregar más, mientras destellos de recuerdos volvían a su mente. Tratando de olvidarlo, movió la cabeza, como si tratara de alejar dichos recuerdos. Volvió a mirar a la pelirroja, que lo miraba con tristeza- Pero eso no importa… Sucedió hace ya muchos años… Y la vida en el orfanato no fue tan mala. Cuando te acostumbras a que diez u once niños dependan de ti, al final no tienes tiempo para pensar en esas cosas -Termino, sonriendo ligeramente- Esto ya está, por cierto -Se levantó y le tendió la mano a Misty.

-…Gracias -Dijo Misty, dejándose levantar por el chico.

-No te preocupes… ¿Puedes apoyarlo?

-Creo que sí... -Trató de hacerlo, pero de inmediato el pie cedió por el dolor. Misty se agarró a Keiram otra vez, tratando de no caer. Al darse cuenta de ello, se avergonzó, pero no podía mantenerse en pie, salvo que fuera a la pata coja.

Keiram no dijo nada, simplemente agarro con delicadeza el brazo de Misty, pasándoselo por encima de los hombros, para después agarrarla con un brazo por la espalda- Venga, así deberías poder caminar ¿no?

-Supongo que sí, gracias -Volvió a decir la chica, más calmada de lo que normalmente era. O al menos en la opinión de Keiram.

-Deja de agradecerme, Misty. Parece que me debas algo… Y el que en realidad te debería dar las gracias sin parar soy yo… -Sonrió. Entonces comenzaron a caminar poco a poco por el bosque en un cómodo silencio. Durante un rato estuvieron así, apenas intercambiando alguna palabra.

-…uuummm… ¿Keiram? -Llamó Misty al final, sin poder contenerse.

-Dime -El chico miraba hacia adelante, tratando de evadir posibles obstáculos, pero atento a lo que la chica podía decirle.

-Siento lo que te dije en el centro Pokémon de ciudad verde cuando te alcancé en la puerta la primera noche que estuvimos allí… Yo… estaba enfadada… Y no sabía nada de que tus padres… Dije lo primero que se me paso por la cabeza -La voz de Misty sonaba verdaderamente apenada cuando habló.

-No importa, Misty… No lo sabías y estabas enfadada… Es normal -Contestó Keiram, comprensible y con ganas de dejar el tema.

-Yo…

-Además. Ya te lo dije. Si alguien debería pedirte disculpas y darte las gracias soy yo a ti. Sin ti yo estaría en el lecho de un río, pudriéndome -Dijo con una sonrisa, mirándola directamente a los ojos.

La sonrisa de Keiram era contagiosa, además de aquellos ojos verdes tan inquietantes. Misty, al darse cuenta de lo que estaba pasando por su cabeza, tuvo un ligero sonrojo, aunque lo oculto mirando para otro lado mientras pensaba en otra cosa. Al cabo de unos segundos, contestó- Hagamos un trato.

- ¿Un trato? ¿Qué clase de trato? -Preguntó con curiosidad, pero antes de que Misty contestara, agregó en broma- ¿No querrás cargarme también con los gastos médicos de tu tobillo? Entre eso, tu bici y darle a mis Pokémon de comer, voy a ser pobre durante mucho tiempo.

-… -Misty se quedó mirando a Keiram con la cara en blanco unos segundos, entonces entrecerró los ojos ligeramente- JAJA -Río falsamente Misty, aunque una sonrisa verdadera apareció en su cara, sin que la irascible joven pudiera evitarlo- No… Lo que quiero es que dejes de agradecerme por salvarte a ti y a Ash.

-Oh… Bueno, si eso es lo que quieres, de acuerdo… Pero ¿Qué me darás a cambio?

- ¿A cambio? -Misty sonó desconcertada al inicio, pero luego, al ver la cara del chico, supo que estaba en broma, así que le siguió el juego- ¿Y qué podrías querer a cambio? -Lo miró con una sonrisa petulante, antes de que le contestara- Se que soy guapa Keiram, pero no voy a salir contigo, no eres mi tipo -Comentó Misty, sorprendiéndose a si misma por el tipo de broma que acababa de hacer. Aquellas bromas nunca habían ido con ella.

-oh, ¡Venga Misty! ¡Y yo que pensé que podríamos ser una pareja increíble! ¡Mira! -Señaló el bosque a su alrededor- ¡Ahí podríamos construir la cabaña! ¡Creo que hay un río cerca! ¡No tendríamos problemas de agua o alimentos! -Keiram le siguió la broma a la pelirroja, poniendo cara de tristeza, claramente fingida.

- ¡ARCEUS! ¡Keiram! ¡Eres un actor patético! -Dijo Misty mientras se reía de la cara del azabache, agarrándose el estómago.

- ¿¡Que!? ¡No soy tan malo! -Contestó con dudas el joven, recordando la conversación con Leaf en el orfanato, antes de irse.

- ¿Qué no? ¡Pero si frunces los labios y sonríes como si te estuvieran torturando! -Explicó la pelirroja, todavía riéndose a medias- ¡Si nuestras vidas llegan a depender de tus habilidades de interpretación…! ¡Arceus nos ayude! -Terminó la joven con risitas de vez en cuando.

-Al final tendréis razón y todo… ¿De verdad lo hago tan mal?

- ¡Si! ¡Si hubieras puesto una cara seria podría haberte tomado más en serio, pero con esa cara es imposible no reírse Keiram! -La joven señalo hacía donde había dicho que podrían construir una cabaña- ¡Y que quede claro! ¡Yo jamás viviría en una cabaña! ¡Y menos en este bosque! -Terminó con ligera indignación la pelirroja.

-Eso lo se… -Keiram sonrió con astucia, sabiendo que había cogido a la pelirroja con la guardia baja- Pero… ¡No has dicho nada sobre que seriamos una pareja increíble! ¿¡Eso es un sí!? -Keiram alzó las cejas, de forma sugerente.

- ¿¡QUÉ!? -El gritó de Misty se debió escuchar por todo el bosque. Aunque no importó. La pelirroja se había quedado en blanco, bloqueada, mirando a Keiram a los ojos, que todavía le devolvía una sonrisa burlona, tratando de aguantar las ganas de reírse a carcajadas. La pelirroja comenzó a entender que había caído en la broma del chico. Mientras sus mejillas se teñían de un potente tono rojizo, sus ojos se endurecieron y su boca se cerró con tanta fuerza que sus labios se convirtieron en líneas muy finas- KEIRAM… -Sus palabras salieron con una voz grave, haciendo que el chico dejara la broma y comenzara a ponerse nervioso de nuevo, temiendo su ira. Pero era tarde, Misty lo tenía bien agarrado debido a que todavía se apoyaba en él- ¡Eres estúpido! -Apretó con fuerza su mano, formando un puño que golpeó al joven en la cabeza, haciendo que se doblara como una frágil brizna de hierva mientras un enorme chichón y algo de humo salían del lugar donde lo había golpeado. Misty, por su parte, todavía con la cara enrojecida de la vergüenza, respiraba de forma entrecortada por su breve arrebato de furia.

- ¡Hay! ¡Mierda! ¡ESO DUELE MISTY! -Keiram la miró con ojos llorosos, pero se detuvo en cuanto vio delante de su nariz uno d ellos dedos acusadores de la pelirroja.

- ¡Jamás vuelvas a hacerme una broma así Keiram! ¿¡Lo has entendido!? -La mirada de muerte de la pelirroja contrastaba con la vergüenza que sentía, aun clara en sus mejillas enrojecidas.

-Yo…

- ¿¡Entendido!? -Volvió a decir Misty, esta vez cerrando el puño y amenazándolo con él.

- ¡Esta bien!¡Esta bien!¡Dejare ese tipo de bromas! -Keiram ahora tenía miedo, todavía sintiendo el dolor del golpe- "¡Menuda fuerza tiene! ¡Podría tumbar a un Nidoking con ese golpe! ¡Quien termine con ella…! ¡Lo compadezco!" -Pensó para si mismo Keiram, sabiendo que tendría que tener mucho cuidado con el carácter irascible de la joven.

Misty, por su parte, se relajó ligeramente, mientras comenzaba a caminar otra vez, todavía ayudada por Keiram, que la había vuelvo a agarrar, esta vez con miedo. Al ver como el joven ahora parecía arrepentido, aunque fuera solo por el enorme chichón aun visible en su cabeza, la pelirroja sonrió internamente, satisfecha consigo misma- "Por lo menos así evitare que haga bromas estúpidas… " -Reflexionó mientras en su cabeza, de forma involuntaria, se imaginaba una enorme casa con jardín blanca y grandes ventanales, con ella y un Keiram unos años más mayores, saliendo de ella y dirigiéndose a un parque al atardecer, agarrados de la mano… - "¿¡En que estoy pensando!?" -Misty se sorprendió por sus pensamientos, volviendo a sonrojarse, al mismo tiempo que movía la cabeza con rapidez de un lado para otro, como tratando de olvidar sus propias ensoñaciones.

- ¿Estas bien Misty? -Preguntó Keiram con cautela, viendo con extrañeza lo que hacía su compañera de viaje.

- ¿Eh? -La pregunta de Keiram sacó a la chica de sus pensamientos, mirándolo a los ojos y recordando de nuevo lo que acababa de imaginar. Con todo el autocontrol que consiguió reunir, contestó- Si, solo estaba pensando en cosas mías -Sintió como sus mejillas todavía se sentían calientes por su sonrojo, pero para su alivio, Keiram, si lo noto, no dijo nada sobre ello, simplemente asintió y miro hacia adelante, mientras continuaban caminando. Para cambiar de tema, Misty preguntó lo primero que le vino a la cabeza- Entonces… ¿Qué quería pedirme a cambio?

- ¿Lo que? -Fue la respuesta confusa del joven.

-Dijiste que querías algo a cambio de que no volvieras a darme las gracias… -Explicó la pelirroja, suspirando y volviendo a retomar el control de la conversación- ¿Qué era?

-Bueno… No se… Lo que me pides es algo muy difícil… Tiene que ser algo de la misma importancia -Dijo en tono de circunstancias, poniendo su mano en el mentón, como si pensara profundamente en ello. Al ver que Misty apretaba ligeramente su hombro y lo miraba con mucha seriedad, supo que debía dejar las bromas- ¡Ya se! -Miró con una sonrisa a Misty.

-Y ¿Qué es entonces?

- ¿Cuál es tu sueño?

-EH ¿Qué? ¿Mi sueño? -Misty preguntó perpleja y confundida, mirando a Keiram y olvidando la broma anterior y su enfado.

-Si, claro, tu sueño, tu objetivo ¿Por qué saliste de aventura? ¿No me dirás que decidiste dejar tu hogar para simplemente pescar en los ríos? -Comentó con renovada alegría Keiram, aunque se calló al ver que Misty tampoco estaba muy cómoda con su pregunta- Si no quieres responder, no hace falta.

-No, tranquilo… Es solo... Solo que tu pregunta también me ha hecho recordar algunas cosas de mi pasado… Pero… -Misty dejó de lado sus pensamientos depresivos, volviendo a su versión enérgica y emocionada, con sus ojos verde acuosos destellantes de felicidad y determinación mientras contestaba- ¡Mi sueño es convertirme en la entrenadora de Pokémon de agua más grande del mundo! ¡Luego me hare líder de gimnasio para ayudar a los novatos! -Explicó.

- ¡Vaya! ¿La mejor en Pokémon de agua? -Ante la afirmación de la chica, continuó- Entonces tienes un viaje muy largo por delante, ¿no?

- ¿Por qué lo dices?

-Si lo que quieres es ser la mejor con los Pokémon de agua… Tendrás que viajar, atrapar e investigar Pokémon de ese tipo… Entrenarlos… Combatir… ¿no? -Preguntó Keiram.

-Yo… si… Supongo -Misty dio con una sonrisa nerviosa, como si no hubiera pensado mucho en ello.

- ¿No lo habías pensado?

-Emmm… La verdad es que solo había pensado en atrapar Pokémon de agua en Kanto y en Johto… Pero no había pensado en las otras regiones… -Suspiró con algo de tristeza- Pero tienes razón, lo que quiero no puede ser tan fácil… -La chica se calló, pensativa y con un aura de ligera depresión en su rostro.

- ¡Alégrate, Misty!

- ¿Por qué lo dices? -La pelirroja miró a Keiram, que todavía seguía sonriéndole.

-Pues… ¡Porque no estarás sola! ¿Por qué más sería? -Se golpeó ligeramente el pecho con la mano, dándose importancia- El gran Keiram, el futuro mejor entrenador Pokémon, campeón de la liga, ira de aventura contigo -Terminó con una sonrisa.

- ¿Qué? ¡Tu…! ¿Vendrías conmigo? -La sola idea de lo que Keiram estaba diciendo estaba haciendo que Misty comenzara a teñirse de un rojo parecido al de su propio pelo, mientras miraba ligeramente al suelo, al mismo tiempo y, por un momento, la imagen de ellos en unos años y la casa volvía a su cabeza.

- ¡Por supuesto!¡Mi sueño también incluirá viajar y combatir en varias regiones antes de asentarme!¡Y solo si consigo convertirme en campeón de alguna región! ¡Por lo que tengo una gran aventura por delante!... Y creo que estos viajes, que pueden ser increíbles… estando bien acompañado, se vuelven insuperables -Terminó mirando a Misty abiertamente, con una enorme sonrisa. Luego se calmó y la miro. Viendo que ella tenía la cabeza agachada y sin saber el porqué de su comportamiento, pensó que la había incomodado- Bueno… Eso será si tú quieres claro. Sino simplemente ganare el dinero para devolverte tu bici, como querías.

-Yo… Creo que un viaje bien acompañado puede ser increíble -Repitió las palabras de Keiram, mirando al muchacho con un leve sonrojo y una sonrisa adornando su cara.

Keiram, al ver a Misty sonreír de aquella manera, no pudo evitar sentir que algo dentro de su pecho se calentaba. Keiram no era tonto. Se había dado cuenta de que la chica, a pesar de no vestirse ni comportarse de manera femenina en absoluto, era muy guapa físicamente hablando. Pero en aquel momento, con una sonrisa de verdadero agradecimiento por parte de la chica, no pudo evitar darse cuenta de cuan hermosa era y de lo bien que aquella sonrisa le quedaba a la joven.

-Mira, ahí hay un claro, podemos pasar ahí la noche -Dijo Misty, interrumpiendo los pensamientos de Keiram. Al mirar, pudo ver que, efectivamente, había un pequeño claro en el bosque.

-Me parece perfecto. Así será más fácil tratar tu tobillo y a mis Pokémon -Dijo sonriendo, olvidándose por completo de lo que había pensado. Solamente una cosa estaba en su cabeza- "Parece que nuestra familia ha crecido en un miembro de manera oficial"

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

La habitación se encontraba en la semi penumbra. Solo iluminada por una pequeña lampara cercana y la poca luz del exterior que sus magníficas cortinas de diseño dejaban pasar. Sonrió con arrogancia. Aquello era, sin duda, vida. Miro a su alrededor, todavía con la arrogancia plasmada en su cara, admirando su despacho.

Era una amplía habitación de unos cuarenta metros cuadrados, con muebles de diseño exclusivos, hecho con roble rojo de Sinnoh, lleno de libros sobre pokémon, economía y varios temas distintos. Los sofás estaban tapizados con piel de Dratini de los criaderos de Kanto y estaban alrededor de una mesa de marfil hecha completamente con los colmillos de varios Mamoswine.

Al mirar a la pared detrás de los sofás, observó con orgullo algunos de los "trofeos" que había conseguido a lo largo de los años. La caza de pokémon por deporte era ilegal y, el solo hecho de incurrir en aquel delito, podía acarrear varios años en la cárcel. Sin embargo, él, con una sonrisa que ahora denotaba malicia completa, miró las cabezas disecadas de los pokémon que había cazado a lo largo de los años, muchos de ellos pokémon de gran poder y muy codiciados por todos. Salamence de Hoenn, Kommo-o de Alola, Dragonite en Kanto, Garchomp de Sinnoh… Había una veintena de cabezas colgadas de la pared, todas de pokémon muy raros o que en el pasado le habían supuesto un estorbo para sus intereses.

Era divertido pensar como él, oculto del mundo y habiendo abandonado la vida pública, tenía el poder y la capacidad de poder encontrar a aquellos pokémon, cazarlos y disecarlos sin que ninguno de los gobiernos regionales pudiera encontrar rastros sobre sus actividades o directamente saber sobre ellas.

Entonces abrió un pequeño cajón en su escritorio de caoba de la región de Galar, sacó una botella de Whisky Dalmore 62 y admiró la figurita agregada a la botella, una cabeza de un Sawsbuck invernal, hecha de plata de primera ley. Aquella botella le había costado medio millón de Berries… La ironía es que mientras compraba aquella botella, había enviado a algunos subordinados a robar las otras noventa y nueve en existencia. Su sonrisa se hizo más amplia mientras abría la botella y, sacando un pequeño vaso que parecía hecho de algún tipo de cristal exótico, vertió el contenido de la botella.

-Sin duda… Esto es vida -Se dijo a sí mismo. Entonces un pequeño murmullo se escuchó cerca suya, a la izquierda. Mirando hacia allí, pudo ver a un pokémon mirándolo con un ojo abierto y expresión de fastidió, como exigiéndole respuestas por hablar sin motivo, tratando de dormir en una cama para pokémon que era más grande y mullida que muchas camas humanas- No me mires así, Persian… Sabes que digo la verdad -Contestó ante la pregunta no formulada por su compañero.

Persian siguió mirando a la persona en la sala con irritación. Era un pokémon con forma de un gato muy grande, tanto que alcanzaba casi la cintura de un humano normal, con afiladas garras, así como ojos rasgados y astutos de color rojo, colmillos que sobresalían ligeramente por la parte delantera de su boca, con un pelaje sedoso de un blanco acanelado y una pequeña esfera de color rojo en el centro de su frente. Al final, con un leve bufido, cerró el ojo y se dio la vuelta, haciendo reír ligeramente a su acompañante.

-Siempre tan irritable al dormir… -Movió la cabeza con una sonrisa. Aquel pokémon y él habían formado un potente vinculo a través de los años. Era astuto, despiadado y sabía lo que quería. Pero lo más importante. Era leal, incondicionalmente. Había sido su compañero durante muchos años y uno de sus ayudantes más eficientes, hasta el punto de que le había salvado la vida en alguna ocasión… Con el tiempo, se había convertido en su confidente, y podía decir que eran incluso amigos.

Si, amigos. Realmente jamás había creído en la amistad entre pokémon y humanos. Para el aquello eran patrañas. Los pokémon eran seres increíbles, sí, pero que estaban allí para servir a los humanos y sus propósitos. Para sacar provecho de ellos y librar las batallas de los humanos que ellos jamás podrían realizar. Pero siempre había una excepción a la regla, y aquel Persian lo era, sin duda alguna.

-A tu salud, compañero -Dijo divertido. Mientras bebía podía escuchar con satisfacción otro bufido por parte del gato pokémon. Entonces escuchó el inconfundible sonido de un email que acababa de llegar a su bandeja de entrada. Dejo el vaso a un lado con curiosidad. Normalmente no recibiría ningún correo a esas horas si no fuera algo importante. Al mirar quien se lo había enviado, su cara adquirió una expresión de fastidio- Esos tres inútiles… ¿Qué quieren ahora? Espero que no hayan estropeado la misión que les di… -Comenzó a leer el informe que le habían enviado los tres personajes más incompetentes de su organización- "Si fueran tan buenos en el trabajo como leales… Serían mi mano derecha…" -Unos minutos después, su cara se contorsiono en disgusto, tras leer la primera parte del informe. Agarró el vaso y bebió, todavía sin saber cómo tomarse aquello o si lanzar el vaso al otro lado de la habitación. Al final logro calmarse lo suficiente como para no hacerlo- "¡Malditos inútiles! ¡Les di una misión sencilla! ¡Solo tenían que robar unos pocos pokémon para causar miedo en la población y que se centraran en ellos! ¡No que destruyeran un maldito centro pokémon!" -Pensó mientras seguía leyendo el informe- "Me ausentó unos días y pasa esto…" -Fue todo lo que pudo decirse a sí mismo con fastidió, calmándose ligeramente. Después de todo, no era lo que pretendía al darles la misión, pero aquella acción podría aterrorizar a la población más allá de lo que los tres inútiles podrían haber logrado solo con unos pokémon robados.

Sin embargo, algo llamo su atención. Observó con detenimiento la foto de los entrenadores que había en el centro pokémon y que habían ocasionado el fallo en la misión… - "Los dos jóvenes con el cabello negro son parecidos… ¿Serán primos o hermanos?... Parecen novatos, a juzgar por sus pokémon… ¿Pikachu inusualmente poderoso? ¿Están de broma?... Umm ¿Charmander con movimientos legados por huevo? Eso es más interesante…" -Continuó leyendo lo que quedaba del informe. Cuando llegó a cierta parte, se echó para atrás en su asiento, mirando la foto de una joven entrenadora con pelo castaño y ojos de un gris acerado… - "Solo conozco a una persona en todo el mundo con unos ojos parecidos… ¿Podría ser?" -Comenzó a buscar entre los distintos informes y bases de datos que poseía. A los pocos minutos encontró lo que buscaba. Una imagen de una hermosa mujer, de unos treinta y cinco años, con una larga y cuidada cabellera rubia, un conjunto completamente negro que consistía en zapatos, pantalón, blusa y una gabardina, así como unos colgantes a ambos lados de la cabeza, también negros. Pero lo que aquel hombre estaba observando no era otra cosa que sus ojos. Eran de un gris casi idéntico al de la joven de la foto. Acercó ambas imágenes para compararlas y apenas podía discernir la diferencia entre los ojos de cada una. Incluso pudo notar detalles que tenían en común… Los labios finos y delicados, la nariz pequeña… Incluso, salvando las edades, tenían una constitución física muy parecida…. No pudo evitarlo, soltó una carcajada- ¡Esto es increíble! -Con ánimo renovado y sin hacer caso de los gruñidos amenazadores de Persian, se acercó al teléfono que tenía cerca. Pulsó un botón y habló- ¡Matori! ¡Ven de inmediato! ¡Y trae los archivos de Cynthia Shirona! ¡Y también contacta con la célula Sigma! ¡Los quiero de vuelta! ¡Tengo una nueva misión para ellos!

-En un momento, jefe -Fue todo lo que se escuchó desde el otro lado con voz neutral y femenina.

-Está claro que es la hija de Cynthia… Y según los informes, solo tenía una hija… -Comentó para sí mismo, recostándose en su asiento, todavía mirando la pantalla del ordenador- La pregunta es… ¿Cómo la campeona dejó a su única hija viajar a Kanto sin protección?... Con tan solo un Piplup… ¡Es una oportunidad única! -Se levantó de su asiento, sonriendo con una cara que denotaba la anticipación que sentía, mientras trazaba un plan. Si lo que tenía en mente salía bien, podría tener bajo sus pies a la campeona de la región de Sinnoh… Aquello hacía que la sonrisa arrogante volviera a su cara, mientras volvía a mirar la foto de la campeona rubia- No sé cómo pudiste dejar a tu hija a su suerte de esa manera… Pero te costara caro, Cynthia… -Susurró, ya con un plan de acción pensado. Aquella misión podía otorgarle casi el control de una región completa, casi ajena a su organización. Era una oportunidad de oro- "Y si todo sale como espero… También podre divertirme contigo, Cynthia…" -La lujuria estaba impresa en su rostro cuando se alejó del escritorio y se giraba, mirando las luces de los coches y los establecimientos nocturnos, esperando a que su secretaria le trajera los archivos que le había pedido- La suerte me sonríe… -Volvió a comentar para sí mismo, mientras la sonrisa en su cara se acentuaba- Con esto, mis planes más grandes por fin podrán ponerse en marcha… -Recogió el vaso de la mesa y lo lleno de nuevo, lo levantó de cara a la imagen de la joven castaña- A tu salud, Verity Shirona… Gracias a ti, mis ambiciones podrán cumplirse -Y bebió. Jamás un vaso de alcohol, fuera el que fuera, le había sabido tan dulce.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

-Bueno… Pidgey, Nidoran, salid -Dijo Keiram, dejando a sus dos Pokémon salir de las pokeball después de haber tratado un poco más el tobillo de Misty y de haberla ayudado a recostarse contra un árbol para que descansara, mientras el trataba a sus Pokémon.

Al salir, ambos Pokémon saludaron a su entrenador, mirando hacía todos lados, curiosos.

-Pid (Keiram ¿Vamos a entrenar?) -Pregunto su Pidgey.

-Así es chicos… -Sonrió a Nidoran que saltó emocionado por aquello- Pero por el momento, tengo que tratar a Charmander y a nuestro nuevo miembro. Así que por el momento entrenareis vosotros por vuestra cuenta.

-Nidoran… (¿Nuevo miembro? Ok… Pero ¿cómo quieres que entrenemos?) -preguntó curioso el pokémon mientras miraba a su entrenador.

-No os preocupéis… He estado pensando en ello… Lo primero, ayudadme a reunir ramas de este tamaño -Señaló una rama cercana caída en el suelo- Piedras pequeñas y medianas ¿De acuerdo? -Dijo con animó. Los tres procedieron a buscar lo que necesitaban mientras Misty miraba aquello, confusa por lo que estuviera pensando el azabache. Un tiempo después, habían reunido lo necesario, según Keiram- Vale, entonces dejadme un momento -Sacó unas pequeñas cuerdas de su mochila y una navaja. Comenzó a limpiar las ramas reunidas, dejando el tallo más grueso y con tamaños distintos. Tras eso, usando las cuerdas, comenzó a crear varias "cajas" de distintos tamaños, pequeñas, medianas y grandes.

- ¿Para qué es todo eso? -Preguntó Misty, cansada de estar callada y queriendo saber que pensaba hacer Keiram con todo aquello.

-Bueno… Es una sorpresa -Dijo Keiram con una sonrisa, haciendo que Misty pusiera los ojos, entre medio exasperada y medio divertida por su actitud. A los cinco minutos, terminó de atar y construir todo, lo probo para ver si aguantaban, levantándolas por unas cuerdas que había dejado a modo agarraderas y probando por la fuerza si aguantaban la presión. Una vez estuvo feliz con su trabajo, comenzó a llenar las cajas con distintas cantidades de piedras y las cerro. Una vez lo hizo, los miro a todos- Bien. Este será el entrenamiento… Pidgey. Eres rápida en el aire y maniobras de manera increíble, pero creo que podemos mejorar eso, así como la fuerza de tus alas… Voy a ponerte una de estas cajas pequeñas atada a tu espalda. De momento lo que quiero que hagas es que vueles, que pruebes tus habilidades, intenta mejorar tus habilidades maniobrando y haciendo giros bruscos, que te canses por el peso extra… Una vez logres la misma maniobrabilidad con ese peso y sin cansarte, pasaremos al siguiente paso ¿De acuerdo?

-Pidgey (¡Si Keiram…!¡Hare lo mejor que pueda!)

-Bien, entonces, quédate quieta, pequeña -Dijo mientras se acercaba a una obediente Pidgey y le ataba una de las cajas pequeñas a la espalda. Una vez hecho, le dijo- Esto está listo, Pidgey, ya sabes que hacer, pero no te alejes demasiado ¿De acuerdo?

-Pid (¡Si!) -El Pokémon pájaro froto su cabeza contra el brazo de Keiram con cariño y se elevó en el aire. Desde el primer momento, noto el peso extra, por lo que tardo más en elevarse. Una vez lo logro, comenzó a hacer piruetas y giros en el aire, aunque estaba claro que las piedras le pesaban, pues las maniobras que realizaba eran mucho más toscas y con fallos.

-Bueno... Entonces, ahora te toca a ti, Nidoran -Le dijo a su otro Pokémon. Agarro otra caja. Esta más grande que la de Pidgey y se la ato en la espalda, llena de piedras y cerrada- Bien… Lo que quiero que hagas es mejorar tu resistencia. Tu aguante. Quiero que corras, que saltes… Cuando no puedas más, descansa un poco y vuelve a hacerlo. Una vez vea mejoría, probaremos con lo siguiente.

-NI (¿En qué me va a ayudar esto en un combate?) -Preguntó, confundido.

-Bueno… Para empezar, a la larga, mejorara tu resistencia, tanto a golpes como a combates largos. También hará que tu fuerza física y tu velocidad aumenten… Solo imagínate ese poderoso Garra Umbría potenciado por dos o por tres en un corto espacio de tiempo… ¿No crees que sería maravilloso? -Explicó con una sonrisa, creyendo saber que haría que Nidoran aceptara el entrenamiento rápidamente. Y no se equivocaba, en cuanto le dijo cuan fuerte podía volverse y que aquel movimiento que tanto había usado podría volverse aún más poderoso, lo único que hizo Nidoran fue acercarse con cautela a su pierna, acariciarla con cautela, como si le diera vergüenza y luego ponerse a dar saltos y a correr por el claro- Me lo suponía… -Comentó, con un suspiro- Bueno, ahora… -Sacó la pokeball de Pikachu y la lanzó.

Cuando apareció el pequeño ratón eléctrico, completamente herido y tumbado en el suelo, Keiram se apresuró a sacar objetos de curación como pociones y vendas de su mochila. Se sentó en el suelo y puso a Pikachu con cuidado en su regazo, mientras comenzaba a hacerle las debidas curas. Pikachu estaba apenas consciente, por lo que solo lo miraba con un ojo abierto, mientras se dejaba hacer.

Mientras esto pasaba, Keiram comenzó a hablarle a Pikachu- Sabes, Pikachu, realmente me sorprendió tu velocidad y tu poder. Charmander tuvo que usar dos danzas dragón para apenas poder igualarte… No sé qué tipo de vida has tenido, pero puedo ver que eres un gran luchador… ¿Verdad? -Le preguntó, mirándolo a los ojos y señalando la parte que faltaba en la oreja derecha del pokémon, que no dijo nada, simplemente seguía observándolo y dejándose curar- Se que no confías en mi… Pero te pido que nos des una oportunidad… Veras que somos como una familia de verdad… Y… Me sentiría más que agradecido de que me prestes tu fuerza -El pikachu reaccionó ante esto, moviendo ligeramente la oreja a la que le faltaba la punta, demostrando su interés- Bueno… Mi sueño… Lo que pretendo alcanzar… Es no ser un entrenador normal. Quiero ser uno de los entrenadores más poderosos del mundo… Quiero ser un campeón… Una leyenda -Las caras de dos campeones aparecieron en su mente, haciendo que sonriera- Para ello, quiero que vosotros -Lo señalo a él antes de abarcar el campo, donde Pidgey y Nidoran seguían esforzándose- Me prestéis vuestra fuerza -Terminó con confianza.

Pikachu siguió sin vocalizar palabra, todavía observandolo, aunque hubo un cambio en su mirada. Keiram podía decirlo. No confiaba en él, pero parecía entender su sentimiento por ser grande.

- ¿Cómo piensas lograrlo? -Interrumpió Misty, de repente, haciendo que Keiram la mirara- ¿Cómo quieres convertirte en un campeón? ¿Qué piensas hacer para lograrlo que no haya hecho otro antes? -Preguntó Misty. Por dentro, aunque el entusiasmo y la positividad de Keiram la hacían sentirse a gusto, sabía por experiencia que las cosas no sucedían porque si… Y quería ver que tenía que decir Keiram. La respuesta le diría si era un simple soñador o si por el contrario tenía una base para construir desde ella sus sueños.

-… -Keiram siguió aplicando la poción en Pikachu mientras le frotaba con la otra mano para esparcir bien el compuesto curativo. Pudó darse cuenta de que empezaba a dar resultado. Su nuevo Pokémon comenzaba a moverse ligeramente, aunque seguía mirándolo sin decir nada, también esperando su respuesta- No tengo una solución definitiva… Ni hay un camino que te lleve a la victoria, menos de manera rápida… -Miró a Misty- Se desde hace mucho que mi sueño es a muy largo plazo y será duro… Pero eso no quiere decir que no sea inalcanzable… Con esfuerzo y trabajo duro lo lograremos ¡Estoy seguro de ello! -Terminó Keiram, con una ligera sonrisa.

Misty, por su parte, suspiró ante la respuesta del chico. Casi tenía la respuesta, pero aún no había entendido del todo lo que implicaba su sueño- Keiram… ¿Te das cuenta de que muchos habrán intentado labrar su destino con trabajo y esfuerzo? La mayoría de los entrenadores hacen eso precisamente… ¿Sabes que distingue a los verdaderos campeones del resto?

-…Supongo que experiencia y conocimientos… Y también instinto -Dijo, tras pensarlo por un rato.

- ¡Exactamente! -Dijo Misty, contenta porque lo hubiera entendido tan rápido- Las batallas Pokémon son un conjunto de cosas que pueden influir en ellas. Cosas como el estado físico del Pokémon, su fuerza, sus habilidades, su voluntad para luchar, sus movimientos… Pero el entrenador también influye en la ecuación… Sus conocimientos sobre todo lo que rodea ese campo, su propia seguridad, la respuesta rápida ante situaciones de presión, la forma de llevar sus estrategias… Y claro está, el vínculo que te une con tus Pokémon, que es una de las cosas más importantes, así como la experiencia ¿Entiendes?

-Si…

-Bueno… ¿Entonces entiendes lo que trato de decirte? -Preguntó Misty, esperando a que Keiram se diera cuenta. La pelirroja no tenía ninguna mala intención por su acompañante, pero no quería que pensara que su sueño se cumpliría porque si o haciendo lo mínimo imprescindible.

Keiram se quedó mirando durante unos segundos al suelo, pensando. Entonces, miró a la chica de nuevo y sonrió- Cuando lleguemos a ciudad Plateada iré a comprar unos libros sobre habilidades y otros datos de Pokémon. Supongo que tendré que poner mucho de mi parte entonces.

Misty le sonrió también, viendo que tenía la misma pasión, aunque le hubieran dicho que él tendría que ponerse a aprender cosas también- Estoy de acuerdo… Hay algunos buenos libros que puedo recomendarte… En el pasado los leí… -Entonces, dándose cuenta de que había estado a punto de hablar de su pasado, decidió callarse.

-No necesitas comprar dichos libros, Keiram. Ya he descargado varios de esos libros para que los empieces a estudiar cuando quieras -Sonó la electrónica voz de Gael desde el bolsillo de la chaqueta de Keiram- Muchas gracias por tus sabias palabras, chica agresiva. Keiram necesitara todo de su parte para conseguir sus objetivos.

-Cállate Gael… -Dijo Keiram, esperando que Misty se enojara, sin embargo, esta miro a Keiram con tranquilidad. Por alguna razón, aquello hizo que se estremeciera aún más que si hubiera estado enfadada.

-No has terminado con Pikachu, Keiram -Indicó Misty, sin decir nada del comentario de la pokedex.

- ¿Qué?¡Oh si!¡Disculpa Pikachu! -Y Keiram volvió a masajear a su Pokémon con la poción, que le rociaba poco a poco, para potenciar su efecto. Al mismo tiempo, sentía un ligero alivio al notar que Misty no quería hacerle nada a Gael, aunque supuso que era debido a su tobillo.

-Entonces… ¿Me vas a explicar de una vez porque puedes hablar con los Pokémon?

La pregunta hizo que Keiram diera un ligero respingón. Se había olvidado por completo de aquello. Miro a la chica que le devolvía la mirada con una sonrisa de superioridad. Sabía que no podía evitarlo. Ya lo había hecho delante de ella- Esta bien… -Suspiró- Se trata de una habilidad muy rara y antigua… Se llama Aura.

- ¿Aura?

-Si… No sé porque la tengo ni como… Ni se mucho de la habilidad, salvó por lo que pudo investigar el profesor Oak y lo que descubrí yo mismo.

-Espera… ¿El profesor Oak? ¿Lo conoces?

-Por supuesto… He pasado en su laboratorio tanto como en el orfanato… Él es demasiado serio ahora que envejeció, pero es un hombre increíble -Explicó con entusiasmo el azabache mientras hablaba del hombre que era casi como un padre para él.

- ¿Y él sabe de tu habilidad?

-Bueno… Gracias a ella es que seguimos vivos su nieto, Ash y yo… -Antes de que Misty preguntara por la historia, continuó- Pero eso es una historia para otra ocasión… -La chica asintió, aunque un poco contrariada- La cuestión es que después de eso, acordamos ocultar mi habilidad al mundo.

- ¿Pero por qué? Una habilidad como esa sería muy útil e increíble -Preguntó la pelirroja, confusa.

Keiram la miro, suspirando- En el pasado… Había humanos con esa habilidad, por lo que averiguo el profesor. Les llamaban Guardianes del Aura -Miró hacia el cielo, pensando, mientras seguía rociando y frotando a Pikachu, ya casi terminando con sus heridas- En el pasado fueron protectores humanos del mundo. Se dice que poseían habilidades de ensueño… Aunque no sé qué tipo de habilidades, salvo la de hablar con Pokémon… Pero con el tiempo y las guerras, fueron reduciéndose en número… Hoy día, por lo que se, soy el único humano en este mundo con la habilidad de Aura. Por eso decidimos ocultarlo... Si cualquier organización se enterara de mi habilidad… Bueno… Como has dicho, es una habilidad muy útil… Aunque no la controlo prácticamente nada… Solo me sirve para comunicarme con mis Pokémon o con aquellos con los que tengo algún tipo de vínculo… Si trato de hablar o entender a otros Pokémon, me cuesta muchísimo, aunque puedo hacerlo hasta cierto punto…

-Entiendo… -Misty estaba impresionada con la habilidad de Keiram. Ahora entendía aquella aura azul y el hecho de que hablara con los Pokémon. Era su habilidad. Y probablemente cuando estaba bajo presión o enojado, su habilidad se manifestaba como había sucedido cuando Ash no respiraba o cuando Berry lo enojo- Es increíble. Es una habilidad única… -Agregó Misty, mientras empezaba a soñar con lo increíble que sería tener aquella habilidad.

-Misty… Por favor, no quiero que nadie lo sepa. Tal vez en el futuro tenga que acabar por mostrarle mi habilidad al mundo… Pero ahora no estoy preparado para ello… Y si se enteraran ahora mismo…

-… -La pelirroja se quedó mirando al joven entrenador, meditabunda, mientras esta la miraba con algo de nerviosismo. Al final suspiró con una amable sonrisa en la cara- Tranquilo, Keiram… Tu secreto está a salvo conmigo -Comentó, entendiendo al chico- Por cierto… Creo que ya terminaste con Pikachu ¿No?

Keiram, que le devolvía la sonrisa a su acompañante miro al Pikachu en su regazo, dándose cuenta de que ya no tenía heridas por el cuerpo y ya comenzaba a moverse ligeramente. Con sumo cuidado, cogió su chaqueta, la puso en el suelo y coloco a Pikachu encima de ella, como si de un cojín se tratase- Gracias Misty… -La sonrisa y el alivio presentes en su cara mientras la pelirroja simplemente movía la mano, como restándole importancia. Se volvió a su pokémon eléctrico- Bueno, Pikachu. La poción estará haciendo ya efecto. Quédate tumbado ahí y descansa. Para dentro de un par de horas deberías poder moverte completamente y tal vez ejercitar un poco ¿De acuerdo?

-…Pi… (…Esta bien…) -Fue lo único que dijo Pikachu, cerrando los ojos. Se notaba que se encontraba mejor, cosa que hizo sonreír a Keiram.

Entonces saco a Charmander de su pokeball.

-Char… (Hola Keiram… Ya me encuentro mejor… ¿Vamos a entrenar?) -Dijo emocionado el pequeño Pokémon con una mirada que dejaba ver cuan cansado estaba en realidad. Eso sin contar todos los moratones y rasguños que aún tenía por el cuerpo. Además, la llama de su cola estaba un poco tenue.

-Keiram no pudo evitar reírse, haciendo que Charmander hiciera un puchero- …No compañero -Le dijo al pokémon de fuego cuando dejo de reírse- Primero voy a tratarte las heridas completamente. Luego descansaras un rato. Si todo va bien, más tarde podrás comenzar a entrenar ¿De acuerdo?

-Char… (Ok… Jo. Quería entrenar) -Contestó desilusionado.

-Anda, no te pongas así, vas a entrenar igualmente. Además… ¿No quieres que te dé un masaje? -Pregunto Keiram sacando otro trapo y una poción, sonriéndole. Charmander sonrió, acercándose a Keiram, agarrándose a él y frotándose contra su pecho, haciéndole cosquillas- Jajaja… Tranquilo compañero, parece que te gusta la idea ¿eh? -Dijo mientras dejaba que el Pokémon se acomodara en su regazo, entonces comenzó a masajearle la espalda con la poción y un paño.

Se quedaron en silencio durante unos minutos, escuchando los ruidos del bosque y sintiendo la brisa, al mismo tiempo que Keiram seguía tratando a Charmander.

- ¿Keiram? -El chico hizo un gesto con la cabeza, para que la pelirroja siguiera- Se me había olvidado… ¿Fuiste el campeón del campeonato sub 15 como dijo Yellow?

-Si… Así es.

-Vaya… Parece que al final tienes algo de talento -La pelirroja se inclinó un poco hacía adelante, con una sonrisa burlona- Si te esfuerzas de verdad, tal vez llegues a entrar en la liga regional este año… ¿Quién sabe? Tal vez ganes un combate -Terminó Misty, sacándole la lengua, queriendo meterse un poco con él.

-JAJA… -Contestó Keiram- ¡Solo espera Misty! ¡Puede que ahora no lo veas…! ¡Pero estas ante futuro campeón! ¡Algún día todos sabrán mi nombre! -Dijo Keiram, en un raro acto de arrogancia, señalándose a sí mismo con el pulgar.

-Vaya ¡Tenemos un listillo con muchos humos! -Misty puso las manos en las caderas, aun en el suelo, aunque aquello le daba un aspecto más cómico que amenazante- Entonces no necesitas de mis consejos ya que tu solo puedes apañártelas -Dijo con enfado fingido mientras lo miraba de reojo.

- ¡Venga Misty! ¡Aunque sea uno de los mejores entrenadores del mundo siempre escuchare tus consejos sobre pesca…! ¡Después de todo pescaste el mejor pescado del mundo! -Le respondió, sacándole la lengua y señalándose a sí mismo.

Misty se quedó sin respuesta por un momento. No se había esperado esa respuesta. Entonces comenzó a reír- Jajaja… Sin duda… Capture un Psyduck muy raro. Que sea capaz de hablar… debería venderlo para comprarme otra bicicleta -Contestó cuando consiguió parar de reír.

- ¡Oye! ¿¡En que me parezco yo a un Psyduck!? -Preguntó indignado Keiram, mientras su compañera se volvía a reír sin parar. Con ese buen ambiente, continuaron hablando entre ellos. Así estuvieron durante al menos una hora. Keiram se dejó llevar en el cuidado de Charmander, haciendo que tuviera una sesión extra de masaje, que el pequeño Pokémon agradeció enormemente.

Cuando terminó, dejo al pequeño pokémon en su chaqueta, mientras Pikachu se levantaba, ya prácticamente recuperado. Miro la hora en su reloj, ya era mediodía. Se fijo entonces en Misty, que había estado callada durante bastante tiempo. Se dio cuenta de que respiraba de forma acompasada. Se había quedado dormida contra el tronco del árbol. Sonrió ante la imagen. Si tuviera una cámara le hubiera sacado una foto sin dudarlo, ya que Misty estaba verdaderamente adorable durmiendo de forma tan tranquila. Entonces, la joven tuvo un ligero escalofrió. Al verlo, Keiram saco de su mochila una pequeña manta y se la coloco a la chica encima. Con eso hecho, se dirigió a los Pokémon que habían estado entrenando.

Pidgey y Nidoran no habían parado prácticamente para nada. Salvo ligeros momentos de descanso, llevaban unas tres horas entrenando con aquellas piedras como peso extra. Podía ver como ambos estaban bastante exhaustos. Sonrió con orgullo y les hizo señas con la mano para que se acercaran. Al hacerlo, les dijo en voz baja- Estoy orgulloso con vuestro esfuerzo, chicos. Ahora dejad que os saque eso y descansad. En un momento preparare la comida ¿De acuerdo?

-Nidoran/Pidgey (¡Si!¡Comida!) -Dijeron al mismo tiempo, dejándose caer el uno contra el otro, agotados pero sonrientes.

Keiram les acaricio la cabeza y les saco las cajas con piedras. Entonces empezó a preparar las cosas para hacer la comida. Tanto de sus Pokémon como para Misty y él. Saco dos pequeñas ollas de su mochila, desengancho el camping gas que llevaba por fuera y el resto de cosas necesarias- "Tuve mucha suerte con el pequeño torneo en ciudad verde" -Pensaba, mientras preparaba todo- "Gracias a ese dinero pude comprar la mayoría de cosas que llevo ahora" -Con aquel dinero había comprado cosas como el camping gas, la manta, las pociones, la comida… Se había quedado con apenas 100 Berries, pero había valido la pena, ya que ahora estaba mucho mejor preparado.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Un delicioso olor atrajo los sentidos de Misty, despertándola de su placentero sueño. Aun con los ojos cerrados, se sentía a gusto, pero aquel riquísimo olor la llamaba con insistencia. Con pereza, comenzó a abrir lentamente los ojos. Lo primero de lo que se dio cuenta es de que debía haberse quedado dormida durante al menos un par de horas, pues el sol estaba en su punto más alto en el cielo.

Lo siguiente que noto fue que tenía puesta una pequeña manta gris encima, tapándola. Sonrió, Keiram debía habérsela puesto. Entonces, miró al claro. Los Pokémon de Keiram estaban todos comiendo ya, haciendo un pequeño circulo mientras devoraban con alegría su comida, hablando entre ellos en su idioma. Aunque no estaban causando mucho alboroto, lo que la extraño.

Al lado de estos estaba Keiram, con una pequeña olla encima de un camping gas, tenía dentro algún tipo de alimento, aquella era la fuente del maravilloso olor que la había despertado. Se estiró levantando los brazos por encima de su cabeza y saludo- Buenos días otra vez… Eso huele riquísimo, Keiram -Dijo, levantándose y probando su tobillo.

-Oh, hola Misty. No te habremos despertado ¿No? -pregunto con tranquilidad, removiendo la olla.

-Para nada… En realidad, el olor de lo que estas cocinando fue lo que me despertó… ¿Qué es? -Señalo la pequeña olla. Al ver que su tobillo parecía aguantar en este momento, se acercó a Keiram con calma.

-Bueno, espero que sepa tan bien como huele. Y es un guiso. Estará terminado en cinco minutos -Miro que la chica se acercaba con inseguridad, pero que su tobillo parecía aguantar su peso- Parece que tu tobillo esta mejor ¿No?

-Si. ¡Gracias! Si no fuera por ti dudo que ahora pudiera apoyarme en este pie -Dijo sonriendo con la manta bajo el brazo.

-Ya te dije que no me dieras las gracias -Contestó con una sonrisa- Ahora lo que debes hacer es probarlo poco a poco. Si quieres, puedes coger los platos para comer. Los tengo en mi mochila. Con eso debería bastar para que lo ejercites un poco, luego quédate sentada -Dijo, señalando a su espalda.

-Está bien, sin problema… Y gracias por lo de la manta -Dijo, enseñándola.

-No te preocupes -Miró a sus compañeros Pokémon que devoraban la comida que les había preparado como si no hubiera un mañana- Más despacio chicos. No comais tan rápido. Es mejor que lo hagáis con calma -Dijo mientras los señalaba con el cucharon con el que revolvía la olla con su comida.

- ¡Char! (¡Venga Keiram!¡Esta comida esta riquísima! ¿Verdad chicos?) -Ante la pregunta, todos, Pikachu incluido, asintieron, pero sin decir nada, todavía comiendo.

-Ah… Eso no quita que debáis comer de esa forma -Dijo mientras suspiraba. Sus Pokémon parecían críos.

-jejeje… -Misty llego con los platos mientras se reía por la interacción entre Keiram y sus Pokémon- Déjalos disfrutar. Llevan días comiendo comida de lata.

-Lo sé, lo sé… -Miro a la chica- Bueno, da igual, si luego les duele la tripa, que no se quejen mientras entrenan -Dijo en alto, mirándolos de reojo. Ante esas palabras, todos comenzaron a comer con más calma, salvo Charmander. El seguía a su propio ritmo. Como si fuera un tren sin frenos- ¿Qué tal dormiste? -Le preguntó a la pelirroja.

-Bastante bien, la verdad… -Entonces se fijó en que al lado de los pies de Keiram había un repelente con la mitad del recipiente vacío- ¿Usaste el repelente?

-Claro. Te dije que lo haría. De esa forma estarás más tranquila ¿No?

-Si. Tienes razón -Dijo mientras sonreía, cerrando los ojos.

Se quedaron en un cómodo silencio hasta que la comida estuvo lista. Cuando comenzaron a comer, a Misty se le hizo la boca agua.

- ¡Esto está buenísimo Keiram! ¡Eres muy bueno con la comida! -Dijo, asombrada de lo rico que estaba aquel guiso, parecía hecho por alguien con mucha experiencia.

-Bueno… La señora Ketchum me enseño algunas cosas… Por lo que tengo algunas nociones… -Dijo, frotándose la nuca con vergüenza.

- ¿igual que sobre primeros auxilios? -Misty se rio de su expresión, aun mas avergonzado- No seas modesto, esto de verdad está buenísimo… ¿Y quién es la señora Ketchum?

-Gracias Misty -El azabache tomo un par de cucharadas con algo de nerviosismo, antes de contestar- Su nombre es Delia Ketchum. Es la madre de Ash.

-Espera… ¿Ketchum? ¿Ese es el apellido de Ash? ¿En serio?

-Bueno… Si -Keiram la miro mientras trataba de no sonreír, sabiendo lo que debía estar pensando la chica- Y por si algún día se te ocurre, no hagas bromas relacionadas con el kétchup y Ash. Se lo toma bastante a pecho. Incluso un amigo nuestro, bastante brabucón, aprendió a no meterse con ese tema -Explicó el azabache, recordando una pelea entre Ash y Gary por aquel motivo y la venganza de Ash, que había incluido un saco de plumas, un montón de tarros de miel y una sustancia conseguida de los pokémon de color blanquecina, aunque Ash jamás había querido decir que era o como la había conseguido, cambiando de tema al instante. Keiram jamás le había preguntado, pero sospechaba que era. Sin embargo, lo que más recordaba era el fuerte olor de lo que fuera aquello, todavía causándole nauseas.

-Lo recordare… Es una pena. Su apellido es una buena fuente de bromas -Comentó con normalidad la pelirroja y cierta mirada astuta, recordando al joven con las extrañas mejillas ralladas y como la había sacado de quicio en las pocas horas que habían estado juntos en el hospital de Ciudad Verde, mientras Keiram no despertaba.

-Puede ser, pero solo si estas dispuesta a afrontar las consecuencias -Contestó con diversión.

- ¿Las consecuencias? Me gustaría ver al señor chispitas devolverme alguna broma -La sonrisa arrogante de Misty salió a relucir- No sería capaz ni en mil años.

-Si tú lo dices… -Fue todo lo que dijo el azabache, todavía sin saber porque aquellos dos habían chocado de aquella manera, pero sin querer meterse en el tema. Por el momento, solo quería disfrutar de su guiso.

Y de esa forma, pasaron la comida, hablando de cosas sin importancia, mientras disfrutaban la compañía del otro. Tras ello, la tarde la dedicaron a entrenar. Como Keiram le había dicho a Misty, necesitaba descansar para mañana poder marcharse. Aunque siguió reticente, al final aceptó cuando Keiram le permitió tener a Gael para leer algún libro o cualquier otra cosa que se le ocurriera. No sin antes hacerle prometer que no le haría nada a la pokedex. Con la promesa hecha, Keiram se dedicó a preparar a sus Pokémon para entrenar que, sin rechistar, comenzaron a mejorar su resistencia y velocidad mientras llevaban carga extra. Pidgey y Nidoran continuaron con el mismo entrenamiento de la mañana. A Charmander le puso un entrenamiento muy parecido al de Nidoran, pero con la adicción de llevar peso en la cola y tener que usarla para fortalecerla, de esa forma podría darse un gran impulso o usarla como un ariete. A Pikachu le puso pesos pequeños y le hizo correr y saltar dando aquellos giros increíbles con su cola. El mismo Keiram comenzó a hacer ejercicio con cajas pequeñas llenas de rocas. Según él mismo, tenía que sufrir lo mismo que sus Pokémon para saber qué era lo que sentían ellos.

La tarde dio lugar al crepúsculo. Entonces Keiram, viendo la hora que era, decidió que ya estaba bien de tanto entrenamiento- Bien chicos, el entrenamiento ha terminado por hoy.

Con esas palabras, los cuatro Pokémon del chico se dejaron caer al suelo, completamente agotados. Incluso el mismo Keiram se había caído al suelo de culo, completamente exhausto. Hacía horas que había dejado de sudar, pues su cuerpo ya no tenía agua para expulsar. Entonces algo golpeo el suelo a su lado, al mirar, vio que era una botella de agua. Le echo una mirada a Misty, que lo miraba con calma.

-Bebe o al final te desmayaras.

-Tienes razón. Gracias Misty -Bebió y mientras lo hacía, señalo con la mano libre el tobillo vendado- ¿Cómo se encuentra tu tobillo?

-Creo que bien -La chica se levantó y comenzó a probar el pie. Con cautela se acercó a Keiram y le devolvió la pokedex- Supongo que esta algo mejor. Ya casi no me duele. Mañana podremos salir de aquí -Informó con una sonrisa.

-Eso está genial -Entonces miro a Gael, que estaba muy callado desde hacía bastantes horas- ¿Ocurre algo Gael? Estás muy callado.

-No ocurre nada… -Respondió la voz electrónica de Gael- Nada de nada…

- ¿Eh? -Keiram estaba confuso por el comportamiento de Gael. Entonces miro a Misty, que se alejaba tranquilamente, mientras silbaba- ¿Misty te ha hecho algo? -Le preguntó bajando la voz.

-No… No me ha hecho nada, Keiram, aún… -No dijo nada más. El azabache quiso preguntarle a la pelirroja, pero entonces sus Pokémon comenzaron a demandar comida, recordándole cuan hambriento estaba él, por lo que lo dejo pasar.

Después de cenar, todos estaban preparándose para ir a dormir. Los Pokémon de Keiram aceptaron con gusto el rayo de la pokeball para dormir dentro de ellas, sin molestias de ningún tipo. Salvo Pikachu, que sin decir nada, se alejó un poco de Misty y Keiram y se hizo un pequeño ovillo en el medio del claro, cerca del fuego.

-Veo que todavía no quiere hablar contigo -Observó la pelirroja, mientras preparaba su saco para dormir, de un color rosa chillón con varios estampados de burbujas de agua.

-Bueno… Es normal. Si no confía en nosotros... Solo dale tiempo, estoy seguro de que al final será otro más -Contestó con confianza Keiram.

-Si… Si no sale huyendo por la noche -Fue la respuesta de Misty, mirando a su compañero con ligera preocupación.

-Era parte del trato. No me gusta, pero le prometí que estaría fuera y lo voy a cumplir. Espero que decida quedarse -Fue lo único que dijo sobre el tema, dándolo por zanjado, convencido de sus palabras. Entonces se fijó en el saco de dormir de Misty. No dijo nada sobre ello en voz alta, sin embargo, no pudo evitar pensar que Misty no parecía la típica chica que le gustara un saco completamente rosa, aunque los estampados de agua si podía verlos. Tras eso, con el pequeño campamento ya montado y el fuego avivado, se metieron dentro de los sacos de dormir. Al acostarse, Keiram podía ver las estrellas en el firmamento.

-Son preciosas ¿Verdad? -Misty llamo su atención con la pregunta, mientras miraba las estrellas al igual que él.

-La verdad es que si… Nunca me había fijado mucho en ello… En pueblo Paleta no hay un cielo nocturno como este. Al menos en el orfanato.

- ¿Y eso?

-Las luces… El orfanato está al lado del parque central y del Ayuntamiento, por lo que hay más luz que en el resto del pueblo por las noches… Es bastante difícil ver un cielo tan bonito como este.

-Ya veo…

-Y… Dime Misty… ¿En tu casa podías ver un cielo así por la noche?

-Ah… Bueno… -La pelirroja se había puesto nerviosa- La verdad es que no solía hacerlo -Dijo, sin querer agregar nada más.

-Entiendo… -Keiram no quería preguntar sobre el hogar de la chica. Estaba claro que evitaba el tema cuanto podía. Entonces, se le ocurrió otra cosa- Misty -La chica miro en su dirección- Dijiste que tu sueño es ser una gran entrenadora de Pokémon de agua ¿No? -Ella asintió- Entonces ¿Tienes Pokémon de agua?

-Si, claro que tengo -Los ojos de Misty parecieron iluminarse cuando le preguntaron por sus Pokémon, mientras comenzaba a hablar de ellos, apoyándose en el codo para hablar más cómodamente- Tengo un Staryu, un Starmie y un Goldeen. Me han acompañado por años, sobre todo Starmie -Y se lanzó a un pequeño discurso sobre como cuidaba de sus Pokémon de agua, como les lavaba las partes centrales a las estrellas de mar o como le masajeaba las aletas al pequeño pez pokémon.

Keiram la miro con interés, era increíble cómo podía emocionarse tan pronto cuando hablaba de lo que más le gustaba- Ya veo… Gael ¿Lo has cogido todo? -Preguntó con tranquilidad.

-Lo he hecho Keiram. Si algún día tienes Pokémon de tipo agua o en específico alguno de la familia Staryu o Goldeen, los consejos de la dama Misty serán muy beneficiosos -Contestó Gael.

- ¿Qué? -Sacó a Gael de su bolsillo y miro entre él y Misty, que ahora se hacía la tonta, silbando nuevamente- ¿Dama Misty? -Se fijo en su compañera- Misty ¿Qué le has hecho a Gael? -Preguntó incrédulo- Que hable con ese respeto a alguien salvó a mi es nuevo…

-Bueno -Misty dejo de hacerse la tonta y lo miro, guiñándole un ojo- Eso es un secreto -Dijo, sin contener su risa cuando Keiram la miro de mala gana.

Keiram intentó parecer enfadado, pero al final, la risa de la chica era contagiosa, así que no aguanto más y también se rio. Cuando por fin terminaron de reírse, guardo a Gael- Con el tiempo me enterare -Dijo simplemente- Y dime ¿Qué otros Pokémon de tipo agua te gustan? Imagino que tendrás algún favorito.

- ¡Sin duda! ¡Tentacool y Tentacruel! -Dijo, sentándose y haciendo movimientos cómicos con los brazos. Era como una niña con un juguete nuevo. Sus ojos incluso tenían estrellitas.

- ¿En serio? ¿Esos dos Pokémon? -Keiram no dejo que se notara en su voz, pero estaba ligeramente sorprendido. Que le gustara sobre todo aquellos dos Pokémon no era lo más común del mundo- ¿Qué tienen de especial?

- ¿¡Como que qué tienen de especial!? Tentacool y Tentacruel son las joyas del mar -Explicó la pelirroja como quien le tiene que contar a un niño una noticia importante.

-Las… joyas… del mar… -Keiram estaba completamente perdido, cosa que Misty notó.

- ¡Claro! -Se señaló la frente- ¡La gema que tienen en la frente! ¡Es como un enorme rubí! ¡Por eso son las gemas del mundo marino! -Terminó con la explicación completamente convencida de sus palabras.

-… -Keiram se quedó mirándola, mientras la pelirroja esperaba su respuesta con entusiasmo- … -No sabía que decir. Tenía ganas de reírse, pero por respeto se había aguantado- …Ya veo… Las joyas del mar…

- ¡Oh cállate Keiram! -Cogió una botella de agua y se la lanzó, fallando por poco- ¡Si no te gustan o crees que lo que he dicho es una tontería no hace falta que digas nada! -Dijo indignada Misty, cruzándose de brazos.

- ¡Venga Misty! -Recogió la botella y la abrió para beber- Es que me cuesta creer que a alguien como tú le parezcan tan hermosos unos Pokémon como Tentacool y Tentacruel… Me esperaba que me dijeras otros, como Lapras, Dewgong… No se… Pero ¿Precisamente esos?

- ¿Y que tienen de malo? -La mirada feroz de Misty hizo que Keiram se sintiera intimidado.

-Nada. No tienen nada de malo. Simplemente pensé que alguien como tu tendría entre sus favoritos otros Pokémon más…

- ¿¡Más que!? ¿Mas lindos? ¿Más de chica? -Los ojos de Misty ya lo habrían matado con la mirada si pudieran mientras se inclinaba hacia delante con rabia.

-No es eso lo que quiero decir -Keiram se sentó en el suelo también- Es que me esperaba que nombraras a otros Pokémon. Que te gusten esos no tiene nada de malo -Trato de apaciguar los ánimos de su compañera, pero era en vano.

-Uhmmm. Ya veo. ¿Por qué son Pokémon de tipo veneno y tienen tentáculos son malos y asquerosos no? -Preguntó Misty- No hace falta ni que contestes, Keiram -Se acostó, dándole la espalda- Que tengas buenas noches.

- ¿En serio? ¿Te vas a enfadar por eso? -Pregunto Keiram con incredulidad. El silencio fue la única respuesta. Al final Keiram perdió la paciencia- Bien. Que tengas buenas noches, Misty. Buenas noches Pikachu -Dijo, dirigiéndose a su Pokémon, que había estado mirando la conversación y ahora miraba a Keiram con cara de no entender nada.

-Pika (¿Por qué se ha enojado así? Esos Pokémon son asquerosos) -Declaró con cara de no entender nada.

-Lo sé, Pikachu… Pero no importa. Supongo que, a gustos, colores. Que tengas buenas noches -Y Keiram, con un ligero enfado y haciendo caso omiso de que se había referido a Misty como su pareja, se tapó y se dispuso a dormir.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El sol comenzaba a asomarse entre las montañas lejanas de la calle victoria y la liga Indigo cuando Keiram se despertó. Había escuchado un ruido, haciendo que mirara alrededor, pero no había nada fuera de lugar. Se fijo en Misty, que seguía profundamente dormida. Recordó la discusión del día anterior y suspiro, pensando que aquello era una tontería- "Supongo que luego hablare con ella…" Se levantó y se acercó al moribundo fuego para avivarlo. Entonces se dio cuenta de que alguien faltaba. Pikachu no estaba por ningún lado.

Miro alrededor, esperando verlo en las cercanías, en un árbol o en cualquier otro sitio. Pero al no verlo, se quedó allí unos segundos, completamente quieto. Al final, se resignó. Recogió su saco de dormir y comenzó a preparar el desayuno- "Supongo que es normal. Le di la libertad de hacerlo… Pero… El que ayer hubiera estado entrenando con nosotros y comiera con los demás… Pensé que al menos se quedaría un tiempo… Bueno… El equipo vuelve a ser de tres…" -Pensó, ya calentando leche y preparando la comida para los Pokémon.

De repente, otro ruido hizo que mirara a su espalda, hacía el bosque. Allí, en el límite del claro, se encontraba Pikachu. Llevaba una hoja gigante de algún tipo con muchas bayas distintas en ella. La arrastraba como podía, se notaba que le pesaba bastante. Entonces se quedó mirando a Keiram con su oreja cortada en alto, que a su vez lo miraba con sorpresa.

-Pikachu… (¿Te vas a quedar mirándome o me ayudas?) -Preguntó con indignación- Pika (Aun por encima que reúno bayas para ayudarte y te quedas ahí parado sin hacer nada) -Siguió, señalándolo con su pequeño dedo.

-Yo… Buenos días Pikachu… Y perdona… Al no verte, pensé que te habías marchado… -Con cada palabra su voz bajaba de tono, terminando casi en un susurro, avergonzado mientras se frotaba el cuello.

- ¡Pika! (¡Teníamos un trato! ¡Y por el momento lo estas cumpliendo! ¡Así que no digas tonterías y ayúdame humano! ¡Tengo hambre!) -Terminó Pikachu con impaciencia.

-Como ordenes, jefe -Le contesto Keiram, haciendo un saludo militar. Pikachu no le dio importancia y se acercó al fuego, donde se sentó, dejándose calentar- ¿Hace cuánto que te fuiste a buscar las bayas?

-Pi Pika Pi (No sé el tiempo exacto… Los Pokémon no lo medimos igual que los humanos. Se que la bola brillante aún no había salido y hacía mucho frío) -Mientras contestaba se frotaba el cuerpo, temblando ligeramente. Entonces una manta apareció envolviéndolo. Al girarse pudo ver a su entrenador que comenzaba a frotarlo ligeramente con la tela- Pi (Gracias… Humano) -Dijo, mientras se quedaba quieto, dejándose acariciar.

-Mi nombre es Keiram, Pikachu.

-Pika (Si… Pero no confió en ti todavía)

-Oh, ya veo… Entonces ¿Cuándo lo hagas me llamaras por mi nombre?

-Pikachu (Es posible… O talvez te de algún otro nombre… Lo llamáis apodo ¿No?)

-Vaya ¿Cómo sabes eso?

-Pika Pi Pikachu (¿Crees que tú y tu pareja humana sois los primeros que pasáis por aquí? ¿O el primero que trata de atraparme? Además, los humanos sois muy ruidosos… Puede aprenderse mucho de vosotros y vuestras costumbres cuando pensáis que estáis solos) -Explicó Pikachu con tono de suficiencia.

- ¿Me estás diciendo que espías a los humanos? -Keiram estaba sorprendido por esta revelación al mismo tiempo que una pequeña sonrisa se extendía por su cara.

-Pi (Hay que conocer a tu enemigo) -Fua la simple respuesta del pokémon roedor.

-Los humanos no son enemigos de los Pokémon… Al menos en la inmensa mayoría de los casos -Keiram se ofendió ligeramente por la declaración de su Pokémon. A pesar de ello no se detuvo y siguió frotándole la espalda. Parecía que ya había entrado en calor ligeramente.

-Pi Pika Pi Pikachu (Tu lo has dicho… Pero hay humanos que nos tratan como basura... Ya me he encontrado con un par… O creen que, porque han conseguido meternos en esas bolas horrendas, somos de su propiedad… Que a la mayoría de Pokémon les guste viajar en esas bolas no quiere decir que a todos nos guste. Los humanos soléis creer que somos unos monstruitos buenos que haremos todo lo que queráis y que nos dejaremos llevar) -Explicó con ira el pequeño pokémon, recordando las muchas veces que entrenadores novatos con aires de grandeza habían creído que podían capturarlo.

-Entiendo que hay gente así… Pero Pikachu, si sigues con nosotros, te darás cuenta de que no toda la gente es así. En realidad, la mayoría no lo es. Supongo que por unos pocos pagamos todos -Reflexionó Keiram. Entonces, dejando de frotar al Pokémon, que ya había entrado en calor, le pregunto curioso- Si piensas así ¿Por qué no te fuiste por la noche?

Pikachu se giró y se quedó observándolo unos segundos con el ceño fruncido, dándole un lindo aspecto, aunque Keiram no se lo dijera. Entonces se enrollo la manta alrededor, haciéndose un ovillo y contesto- Pikachu (Como dije… No confió en ti. Pero por lo menos de momento me has tratado bien y has cumplido tu palabra de dejarme fuera de esa horrible bola… Así que de momento cumpliré mi parte… Te ayudare a ganar… Además, a mí también me gusta combatir… Quiero ser poderoso… Ahora, quiero comer, por favor) -Y con eso zanjo la conversación, dejando a Keiram con la palabra en la boca.

-Si, jefe -Dijo Keiram, volviendo a saludarlo como un militar, antes de comenzar a preparar el desayuno.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

-Misty, despierta. El desayuno está listo -Dijo Keiram, mientras le tocaba el hombro a la chica y la movía con delicadeza. La chica abrió los ojos ligeramente y lo miro.

-Oh… Estaba cansada y me dormí… Gracias… -Dijo, aunque su tono era ligeramente cortante. Era claro que aún estaba algo enfadada por la conversación de la noche anterior.

-Toma -Le acercó un plato lleno de lo que parecía una mezcla de cereales y algunas frutas y una cuchara.

- ¿Qué es esto? -Lo probó con algo de desconfianza, pero en cuanto su paladar dilucido los sabores, sonrió, y se comenzó a mover cómicamente, como si de una anguila se tratase, con una sonrisa de felicidad pura y estrellitas en los ojos- ¡Esta buenísimo! ¡Keiram! ¿Qué es esto?

-Es el desayuno especial de Keiram -Dijo, llevándose una mano al pecho- Quería pedirte disculpas y que olvides nuestra discusión de ayer, Misty. No tengo derecho a juzgar tus gustos… Y ese plato es mi forma de pedir disculpas -Dijo, yendo al grano. Keiram no quería estar enojado con su compañero de viaje, y más por una tontería como aquella.

-… Está bien -Dijo Misty- Yo… También… Te pido disculpas -A Misty, por alguna razón, siempre le había costado pedir disculpas. Pero sabía que tenía que hacerlo. Aquel chico no había sido más que amable con ella y la había ayudado y tratado con respeto, bicis destruidas aparte. No como muchos otros chicos con los que se había encontrado en el pasado- Así que olvidémoslo.

-Me parece perfecto -Dijo Keiram, con un peso sacado de encima. Se acercó su mochila, para comenzar a recoger todo.

-Vaporeon -Dijo Misty, entre trago y trago.

- ¿Qué?

-Ayer me preguntaste cuales eran mis Pokémon de agua favoritos… Aparte de Tentacool y Tentacruel, siempre me ha encantado Vaporeon. Me gustaría tener uno algún día -Explico con calma, disfrutando su rico desayuno.

-Bueno, estoy seguro de que algún día lo conseguirás -Fue la respuesta de Keiram mientras por dentro pensaba que aquel Pokémon era algo más parecido a lo que se había imaginado para Misty.

-Eso espero… ¿Y tú qué? ¿Cuáles son tus Pokémon favoritos? -Pregunto con curiosidad.

-Bueno… Sin duda mi Pokémon favorito es Charizard -Comentó con una mirada feliz a su Charmander, que estaba terminando su desayuno, al igual que el resto de sus Pokémon- Pero aparte de él… Hay muchos tipos de Pokémon que me gustan… … Los tipos dragón en general… No sé, realmente, quitando a Charizard y su línea evolutiva, y tal vez al tipo dragón, no tengo preferencias en cuanto a gusto por los Pokémon. Todos me parecen geniales -Terminó con una amplia sonrisa en la cara.

-Ya veo… Sabía que eras un amante de los Pokémon -Contestó mientras seguía desayunando con alegría.

-Que puedo decir. En eso soy como Ash, siempre nos volvíamos locos cuando se trataba de los Pokémon. Daba igual el que fuera -Recordó los años anteriores y su infancia junto a Ash, Gary y Leaf. La nostalgia lo invadió unos segundos, pero luego decidió que ya era hora de desayunar y ponerse en marcha- Bien, voy a tomar algo y luego podemos irnos.

-Me parece genial -Fue la suave respuesta de la pelirroja que se quedó mirando durante unos segundos la espalda de Keiram, perdida en sus pensamientos. Entonces sonrió y siguió desayunando.

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

El sonido de un despertador comenzó a sonar con la voz de una cantante, despertándolo y haciéndolo caer al suelo de repente con un fuerte ruido. Desde el suelo y, todavía escuchando la voz de la cantante, se preguntó dónde estaba. Mirando alrededor se dio cuenta de que el lugar era familiar. ¿Y como no lo sería? Llevaba trabajando allí dos décadas.

-Debí quedarme dormido mientras trabajaba -Se dijo así mismo, levantándose con una mano en la espalda por el dolor, mientras que con la otra apagaba el despertador del ordenador, que todavía seguía volcando datos y haciendo análisis de la investigación que estaba realizando. Les echo un vistazo rápido, sintiéndose algo desilusionado. Suspiró- Me estoy volviendo viejo… ¿Por qué le dije a Rowan que lo ayudaría con esta investigación?... Ah, si… Soy el único que accedió a ello… Y mi especialidad es la que mejor va con este proyecto -Mientras que Rowan centraba sus esfuerzos y se había especializado en la evolución pokémon, él había centrado sus investigaciones en el vínculo entre humanos y pokémon. El hecho de que hubiera pokémon que pudieran dar un paso adelante y evolucionar al tener un estrecho vínculo con los humanos o incluso superar sus límites y ganar batallas imposibles había hecho que Rowan le pidiera ayuda. Aun recordaba la osca conversación y la cara impertérrita del investigador con barba blanca cuando había intentado hacer un chiste, haciendo que diera un pequeño gruñido.

Tenía un gran respeto por sus compañeros investigadores. Incluso podría decir que tenía una buena relación con todos ellos e, incluso yendo más allá, podría decir que poseía una amistad con algunos, como el profesor Elm en Johto y con Rowan en Sinnoh. Sin embargo, algunas veces, sus compañeros investigadores lo sacaban de quicio. Todos poseían una sería de costumbres que los hacían insufribles en algunas ocasiones, como el permanente estado de despiste de Elm o la seriedad perpetua que rayaba el mal humor de Rowan… O incluso el más joven de los nuevos investigadores, Kukui en Alola… Su estilo de vestir no era lo que el llamaría tradicional.

Mientras seguía analizando los datos que estaba compartiendo con Rowan, todavía con poca esperanza, escucho el timbre de la puerta. Con algo de sorpresa, dejo su ordenador y fue a abrir.

- ¡Buenos días profesor! ¿Cómo se encuentra hoy? -La hermosa y vibrante voz de Delia Ketchum fue quien lo recibió.

El profesor sonrió a la joven y hermosa mujer- ¡Oh! ¡Buenos días Delia! ¡me encuentro bien! ¡Un poco afectado de la espalda, pero bien! -Sonrió mientras se ponía la mano en la espalda nuevamente y la estiraba un poco, haciendo su punto.

La mujer de pelo castaño le sonrió al mismo tiempo que suspiraba- Profesor… ¿Volvió a quedarse dormido en su silla? Son las doce del mediodía -Preguntó con normalidad, sabiendo que era la costumbre del hombre.

-Yo… jeje… -El hombre mayor puso la mano en la nuca, avergonzado- Si, tienes razón -Admitió al final. Entonces se fijó en la pequeña cesta que llevaba la mujer.

Delia se dio cuenta de lo que miraba el profesor, por lo que alzó la cesta con una sonrisa- He ido a comprar algunas cosas a la plaza del pueblo. Pensaba en cocinar una comida para dos, ya que hace tiempo que no le hago una visita… Eso si no esta muy ocupado, claro -Explicó Delia, mientras esperaba la respuesta del investigador.

-Oh… ¡Oh! -Los ojos del hombre se iluminaron- Delia, querida muchacha ¿Cómo podría decir que no a tu maravillosa comida? -Y con un ligero movimiento, se apartó y señalo a con su mano el interior de su casa- Por favor, pasa y usa mi cocina como desees. Es toda tuya -Contestó con una enorme sonrisa en su cara. Los platos de Delia Ketchum eran conocidos por todos en el pueblo. Ya desde joven había sido increíblemente buena cuando se trataba de cocinar.

-Gracias, profesor -Contestó la morena con la sonrisa contagiosa todavía en su cara, entrando en la casa. Al darse cuenta de que el ordenador procesaba datos sin parar en el centro del salón, hizo un ligero puchero y miro al señor mayor cuando este cerró la puerta y la alcanzó- ¿Todavía tiene ese ordenador aquí? Creí que había aceptado trasladarlo al laboratorio y dejarlo allí, profesor.

-Jeje… Si, lo hice -La mano nuevamente detrás de la nuca, mientras sonreía nerviosamente ante la mirada de la mujer- Pero el profesor Rowan en Sinnoh me ha pedido ayuda con una investigación… Y bueno… -La mirada de Delia le lanzó hizo que se callara.

-… -La morena suspiró- Siempre igual, profesor. No descansa nunca -La mujer se dio la vuelta y se dirigió a la cocina- Siempre ha sido igual… Ya cuando era una niña y Akemi, Masao, Takeru y yo veníamos a ayudarle al laboratorio hacia lo mismo…

-Que buenos tiempos eran… -Comentó el profesor, recordando aquellos años en que los cuatro niños se hicieron amigos y lo ayudaban en sus inicios como investigador. Siguió a Delia a la cocina, mientras suspiraba, recordando… Los recuerdos atenazaban su alma y le infligían dolor a su viejo corazón solo con recordar aquella época, libre de problemas y preocupaciones. Ya en la cocina, se sentó en una silla y se apoyó en una mesa blanca, cuadrada y con el tamaño perfecto para dos personas mientras Delia empezaba a colocar varios alimentos para preparar lo que tuviera en mente. Oak, por su parte, se mantuvo callado, todavía con el pasado en su cabeza. Cerró los ojos y se los enjugo con la mano, no queriendo que la castaña lo viera. No quería que ella se pusiera triste también, ya tenía bastante con la preocupación de su único hijo y familia viajando por la región en compañía de un Pikachu desobediente y completamente solo- "Estoy seguro de que, si alguien es capaz de hacerse amigo de ese Pikachu, es Ash… Pero tal vez debería haber forzado las cosas para que Keiram o Leaf lo acompañaran al menos durante las primeras semanas…" -Miró la espalda de Delia, que comenzaba a tararear una dulce canción, ya cortando un puerro- "Ah…" -Suspiró nuevamente. Pero debió hacerlo demasiado fuerte de forma inconsciente, porque Delia se volvió para mirarlo con algo de preocupación.

- ¿Se encuentra bien Profesor? -Dijo con su dulce voz la castaña, mientras miraba al investigador.

- Oh... Tranquila, Delia… Solo recordaba… Pero no te preocupes… -Dijo, levantando las manos, al ver la comprensión en los ojos de Delia, sabiendo lo que estaba recordando- A mi edad, es normal recordar el pasado.

-…Lo siento, Profesor, no quería recordarle…

-No te preocupes, por favor. Para ti es tan difícil como para mí -Respondió firme el hombre, queriendo dejar el tema cuanto antes. Ni a la mujer que consideraba casi una hija ni a él le vendría bien recordar cosas del pasado.

-… -Delia lo miro unos segundos más, como queriendo decir algo, pero al final simplemente suspiro y volvió a sonreír con aquella sonrisa perpetua en su cara- Entiendo… Y, dígame, profesor, ¿Ha tenido noticias de los chicos? -Preguntó Delia, mientras se giraba nuevamente y seguía cocinando.

Oak la observó con tristeza, pero prefirió dejar el tema, por lo que contestó- La verdad es que tanto Gary como Leaf me han llamado ya tres veces… Siempre están pidiéndome consejo sobre como avanzar -Delia lo miro con una ceja alzada por lo último dicho- Yo no te he dicho nada… Ambos son igual de orgullosos… Si Keiram o Ash se enteraran… Tanto Leaf como Gary me comerían vivo… Pero… -Miró a Delia- Ambos han conseguido su primera medalla de Gimnasio ya -Se sentía orgulloso por el logro de ambos chicos, sobre todo por su nieto, pero sabía que aquel no era el momento para demostrarlo.

- ¿¡De verdad!? ¡Vaya! ¡No ha pasado más que una semana desde que se fueron! ¡Parece que lo están haciendo bien! ¡Me alegro! -Fue la respuesta entusiasta de Delia, aunque desvió la mirada al decirlo, cosa que no pasó desapercibida para Oak.

-Y… no sé nada de Keiram… Ni de Ash… -La mujer dio un pequeño respingón al escuchar el nombre de su hijo. Oak hizo una mueca, sabiendo que aquella era la razón de su visita- Ninguno de ellos ha contactado conmigo todavía, Delia…

-Estarán bien… -La morena lo dijo sin confianza, más bien como si fuera un mantra que se hubiera estado repitiendo durante un tiempo, tratando de autoconvencerse, mientras su sonrisa flaqueaba y sus ojos miraban al suelo con el primer atisbo de tristeza que Oak había visto en la mujer desde hacía años- Se que Ash es aún un poco inmaduro, pero con este viaje crecerá… Y… Se que todo le ira bien… Y… -Delia trató de decir algo más, pero no pudo. Las palabras no salían de su boca.

-Delia… -Oak no sabía que decir. Pocas veces había visto a Delia de aquella manera. Insegura, casi como si no supiera que debía decir- "No es de extrañar… El imbécil de su marido desapareció… Y la luz de su vida, su hijo, acaba de abandonar el pueblo… Y con el pasado de su familia…" -Reflexionó el investigador, mientras se levantaba y se acercaba a la mujer. Poniéndole una mano en el hombro, sonrió de manera reconfortante- Estoy seguro de que pronto tendremos noticias de Ash… Y tranquila, en cuanto hable con él, le diré cuatro cosas. Hare que te llame ¿De acuerdo?

-Profesor… Yo… -Delia sintió como sus ojos ardían ligeramente. Sabiendo que las lágrimas se agolpaban en la punta de sus ojos, bajo la cabeza, aguantando la impotencia que sentía y el hecho de que no podía hacer nada, salvó sonreír y mostrarse fuerte. Entonces se lanzó contra el profesor, sorprendiéndolo, y lo envolvió en un fuerte abrazo, mientras un pequeño sollozo fue lo único que dejo escapar- Gracias profesor… De verdad se lo agradezco… Siempre ha hecho tanto por mí y mi familia… -Dijo Delia unos minutos después, con un hilo de voz, cuando ya se había recuperado y dejo escapar al hombre de su abrazo de oso- Si no fuera por usted, profesor… Tal vez…

-Delia… Tu siempre has sido una mujer maravillosa… Y Ash es un chico fantástico… Sois prácticamente de mi familia, aunque no nos unan lazos de sangre… Siempre hare lo que este en mi mano para ayudaros -Contestó el investigador con una sonrisa, haciendo que la castaña también sonriera, agradecida por sus palabras. Oak quería agregar algo más, pero entonces el teléfono sonó.

Con algo de fastidió, le indicó a Delia que volvería en unos minutos y se marchó. En la parte más alejada del salón se encontraba una especie de ordenador que solo tenía una pantalla y un teclado de marcación numérica. Al reconocer el número que lo estaba llamando, se preocupó. La persona al otro lado solo hablaba con él cuando algo importante pasaba.

Descolgando el teléfono con un simple botón, la pantalla se encendió y un hombre de unos treinta y tantos años con el cabello pelirrojo de punta y una mirada seria le devolvió la mirada- Vaya… ¿Cuánto tiempo ha pasado?... ¿Dos años? -Comentó con tranquilidad el profesor.

-… -El hombre pelirrojo suspiró antes de hablar- Usted sabe mejor que nadie que, en mi posición, tengo poco tiempo para tener llamadas o hacer visitas de ocio, profesor -Explicó con tono uniforme, pero con respeto y una chispa de algo en los ojos, aunque no podía identificarse.

- Si, si… Ser campeón y dirigir Kanto y Johto es difícil y te deja sin tiempo… Lo sé, Lance… Así que… ¿Para qué llamas? Aunque me encantaría hablar contigo, muchacho, tu solo me llamarías por algo importante.

El pelirrojo miró al investigador mayor durante unos segundos, antes de volver a suspirar y hablar- ¿Ha visto lo ocurrido en Ciudad Verde?

-Por supuesto… ¿Quién no lo haría? ¡Está en todas las noticias! -Exclamó Oak, recordando haber visto por lo menos una docena de veces el destruido centro pokémon en la última semana.

-Cierto… Pero lo que seguro que no sabe es quien estuvo implicado ¿Verdad? -Respondió Lance, tornándose aún más serio- Después de todo, la agente Jenny y el alcalde de la ciudad decidieron dejar eso fuera del informe oficial…

-…No me digas… -Oak comenzó a sentirse nervioso de repente, creyendo saber lo que estaban a punto de decirle y rezando para que Delia no lo escuchara, si su hijo también estaba implicado.

-Así es, profesor… Ese chico, Keiram… Y otro chico, Ash Ketchum, fueron los encargados de expulsar al Team Rocket del centro pokémon… ¿Sabe lo que eso puede significar?

-…Mierda… -Fue todo lo que Oak dijo, mientras sacaba una caja de cigarrillos y, poniéndose uno en la boca, lo encendió y comenzó a inhalar- Cuéntamelo todo…

-Entonces tendrá que venir a la Meseta Indigo, profesor… Voy a hacer una reunión de emergencia en una semana… He llamado a los líderes de gimnasio activos de Kanto y a algunos de Johto, a la Elite Four de Kanto y Johto, a Goodshow y a un par de invitados especiales…

- ¿Estas de broma? -La pregunta de Oak no hizo que Lance se inmutara. El pelirrojo simplemente volvió a asentir- Doble mierda… -Fue todo lo que pudo decir, recordando la mirada que cierta mujer le había lanzado la última vez que se vieron…

-Se que esto puede truncar algunas de sus investigaciones… Pero es importante, profesor… En el centro pokémon de ciudad verde se encontraba la hija de Cynthia Shirona…

- ¿¡Como!? -El grito de Oak al dejar caer su cigarrillo hizo que Delia entrara corriendo al salón, alarmada.

- ¿¡Profesor!? ¿¡Que ocurre!? -Al mirar a la pantalla, vio al campeón de la región devolviéndole una seria mirada- ¡Oh! ¡Lance! ¡Yo…! -Delia quería decir algo para excusarse y no interrumpir, pero Oak no lo permitió, ya que agarró la pantalla de su video comunicador y lo zarandeo.

- ¿¡Como que su hija estaba en Kanto!? ¿¡Ella sola!? ¿¡Sin protección!? ¿¡Se ha vuelto loca Cynthia!? -Gritó Oak a la pantalla, mientras sus dos interlocutores cerraban los ojos y se tapaban los oídos. Cuando Oak dejo de gritar para retomar aire, Lance aprovecho para hablar de nuevo.

-Es… complicado, Profesor. Lo único que sé es que en este momento tenemos a la hija de una campeona regional perdida en nuestra región… Y tengo sospechas para pensar que el Team Rocket pueda ir detrás de ella… ¿Por qué atacarían el centro pokémon si no?

Oak se sentó en la silla, mientras dejaba caer los brazos, pensando en Ash, en Keiram, en la hija de Cynthia y en lo que aquello podría provocar- Triple mierda… -Dijo con fastidió. Se encendió otro cigarrillo ante la mirada desaprobatoria de Delia y siguió hablando- Estaré en la reunión Lance. Envíame un email con el día y la hora…

-Ya lo he hecho, profesor… Nos vemos en unos días… Cuídese -Fue todo lo que dijo el campeón, antes de apagar la llamada.

- … ¿Qué fue todo eso? -Pregunto Delia, preocupada al ver las reacciones del investigador.

-Eso… Mi querida muchacha… Puede ser el inicio de una tormenta… -Fue lo único que dijo sobre el tema, sin tener agallas para preocupar a Delia sobre lo que podría pasarle a Ash, pero teniendo en mente consultar el localizador de su pokedex y enviarle un mensaje a la enfermera Joy de la ciudad más cercana… -"Keiram… Ash… Espero que no hayáis hecho ninguna locura… Solo pido que estéis bien, mis muchachos… El Team Rocket no es algo con lo que jugar…"

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Ya habían estado caminando durante al menos tres o cuatro horas. Lo hacían a paso lento, para que Misty no forzara su tobillo, mientras seguía necesitando apoyarse en Keiram. Al mismo tiempo, los Pokémon de Keiram estaban todos fuera, a su lado, caminando o corriendo con las cajas de piedra llenas a sus espaldas, al igual que el mismo Keiram. Sudaban como si se acabaran de duchar, pero aquello no les importaba. Incluso Pikachu, que era el más débil físicamente hablando, estaba cargando sus cajas a solo dos patas y con una expresión determinada en su pequeña cara.

Misty, por otro lado, no podía comprender al chico- Keiram, esto es una tontería. Se que lo que estás haciendo es entrenamiento… Pero tú no eres un Pokémon y no aguantas lo mismo que ellos. Acabaras exhausto -Declaró Misty, mirándolo algo irritada al ver como el chico trataba de ayudarla a ella al mismo tiempo que cargaba una caja grande llena de piedras. El cómo había aguantado hasta ahora, era algo que Misty no comprendía.

-Ya te lo dije ayer. Tengo que saber… y sentir que les pido a mis… compañeros -Dijo entre ligeros jadeos.

-Lo entiendo, pero cuando estés parado en algún lugar y puedas descansar, como en el claro de ayer. Estas completamente agotado. No puedes forzarte así Keiram -La cara de Misty cambiaba entre la irritación por notar lo terco que era el chico y la preocupación por que se hiciera daño por forzarse tanto.

-No es algo que vaya… a cambiar, Misty.

- ¡Tu…! ¡Eres idiota! -Terminó por gritar Misty al aire. Entonces se alejó de Keiram y comenzó a caminar como podía. Cuando Keiram trato de acercarse para ayudarla, se negó- ¡No! ¡Si no me vas a hacer caso no voy a ponerte más peso extra encima! -Dijo completamente enfadada otra vez.

- ¡Vamos Misty! -Keiram sabía que la chica tenía razón, pero aquello era algo que él consideraba que tenía que hacer- ¡No es para tanto! -Intentó aligerar el ambiente, incluso se puso a dar pequeños saltitos. Lo que le permitía aquel peso para que la chica viera que no era tan duro- ¿Ves? ¡Puedo con esto y más!

- ¡Keiram! ¡O te quitas esas piedras de encima o deja de hacer el tonto! ¡Acabaras por hacerte daño! -Grito Misty que ya se había quedado atrás por culpa de su tobillo.

- ¡Pero…! -Antes de que Keiram pudiera decir algo, Pidgey se acercó a él.

-Pid…Pidgey, Gey –(Keiram… Misty tiene razón. Nos recuperamos más rápido y somos más fuertes que tu…)

- ¿Pidgey? -Preguntó Keiram, con algo de traición en su voz, al ver que su pokémon volador apoyaba a la pelirroja. Miro al resto de sus pokémon, que lo miraban igual que Pidgey- ¿Charmander? -Le preguntó directamente a su compañero.

-Char ¡Charmander! (Todos pensamos igual… ¡Tienes que dejar que seamos nosotros los que nos hagamos fuertes! ¡Los humanos sois más débiles que nosotros!) -Dijo mientras abría sus pequeños bracitos, señalando a sus compañeros de equipo para enfatizar lo que decía. Todos miraban a Keiram con preocupación al verlo completamente agotado por la carga extra.

Pikachu fue el siguiente en hablar- Pika, Pi pikachu (No seas estúpido, humano. Que quieras entrenar con nosotros es bueno. Pero no de esa manera. Charmander tiene razón, los humanos sois más débiles que nosotros. Si quieres entrenar con nosotros, hazlo. Creo que es lo correcto, pero con límites) -Y con eso, dio un paso para atrás, dejando que Nidoran se acercara, también mirándolo.

- ¿Tú también? -Pregunto al pequeño pokémon de tipo veneno, que asintió.

-Ni, Nido, Nidoran (Deja tus piedras Keiram. Podremos conseguir más en el futuro. Ahora mismo tenemos las nuestra y podemos entrenar. Tú necesitas descansar.)

-Pid, Pidgey (No quiero que te hagas daño por pretender compartir el entrenamiento… Keiram, por favor, haznos caso, no queremos que te pase nada) -Volvió a hablar Pidgey, que se acercó más para frotarse con cariño a Keiram.

-Pero…

- ¡Charmander! (¡No queremos que te hagas daño! ¡Nosotros somos los que tenemos que entrenar! ¡Tú no!) -Contestó con enfado el pokémon lagartija, cansado ya de la actitud de su entrenador.

- ¡Ves!¡Hasta tus Pokémon piensan como yo! -Interrumpió Misty con seriedad, al ver lo que ocurría. No había que ser muy listo ni entender el idioma Pokémon para darse cuenta.

Keiram miro entre Misty y sus Pokémon, esperando que alguno lo terminara apoyando. Al ver que esto no ocurría, se desinfló- Esta bien… si eso pensáis… -Con reticencia, dejo caer la caja de madera la suelo, que golpeo la tierra produciendo un fuerte ruido sordo, antes de romperse y desparramar las piedras.

-Ya está ¿Contentos? -Dijo cuando lo hizo, enfurruñado.

- ¡Si! ¡Por lo menos así no te harás daño innecesariamente! -Gritó Misty- ¡Y ahora puedes ayudarme! -La chica casi le ordenó que se acercara para que pudiera seguir apoyándose en él.

- ¿En serio? -Miró a sus Pokémon, que, salvo Pikachu, ahora lo miraban con una sonrisa, complacidos- Sois unos traidores -Dijo, sintiéndose traicionado. Entonces se acercó a Misty para continuar la marcha, intentado evitar sonrisa y la mirada de superioridad que la pelirroja le dedicaba.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Más tarde, con el ánimo nuevamente alto y riéndose entre ellos, Keiram y Misty seguían por el camino principal a ciudad plateada. Ya se notaba que el bosque no era tan frondoso en aquella zona, indicativo de que estaban cerca de salir de allí.

- ¡Alto ahí! -Gritó una voz, de repente- ¿Sois de pueblo paleta? -Preguntó la voz. Entonces, desde un saliente cercano, saltó un chico de su edad con un ridículo traje de samurái y una red para cazar bichos en la espalda. Lo más asombroso es que llevaba desenvainada una katana que coloco en la cara de Keiram, amenazándolo, mientras su casco solo dejaba ver sus ojos castaños.

- ¿¡Quién te crees que eres!? -Gritó el azabache, dando un paso para atrás junto a Misty, con miedo por lo que pudiera hacer aquel psicópata salido de a saber dónde. Misty, por su parte, se había quedado un poco detrás de Keiram de forma inconsciente- ¡Aleja esa espada de mi cara ahora mismo! -Dijo mientras, en un acto reflejo, le daba un manotazo a la parte sin filo de la katana, apartándola el mismo. Al mismo tiempo, los Pokémon de Keiram habían dejado caer las cajas de madera y se habían interpuesto entre él y el extraño samurái, preparados para atacar.

- ¡CHAR! (¡No toques a Keiram!) -Gruñó Charmander, siendo el que estaba justo en medio de ambos muchachos, mientras su cuerpo se cubría de una espiral de fuego.

- ¡Pidgey! (¡Este humano está loco Keiram! ¡Ten cuidado!) -Pidgey se había posado en el hombro de su entrenador, preparada para saltar hacia adelante si era necesario. Mientras tanto, Nidoran y Pikachu se habían colocado ambos lados de Keiram, mirando con cara de pocos amigos al extraño samurái.

-No te preocupes. La espada no es de verdad -Explicó, mientras la doblaba como si fuese de goma.

- ¡Que sea de mentira no te excusa! ¡Has tratado de intimidarnos con ella! -Chillo Misty, mirándolo con enfado, mientras daba dos pasos adelante, saliendo de detrás de Keiram y señalando al extraño chico de la espada- ¡Con esa actitud solo pareces un psicópata!

-Es para atemorizar a quien lo merezca. Así que tranquilos -Fue todo lo que contestó, ignorando a Misty y centrándose exclusivamente en Keiram, que le devolvía la mirada con disgusto.

- ¿Y yo lo merecía? -Pregunto el azabache con enfado. No le gustaba la actitud de aquel chico.

-Necesitaba saber si eras un cobarde o no -El chico levantó su cabeza, dejando ver su cara redonda y sus ojos duros y castaños- Has pasado la prueba ¿Tu nombre? -Preguntó guardando la espada.

-Keiram ¿El tuyo? -Se apartó de Misty, que lo miro preocupada.

-Gareth. Entonces es cierto ¿Eres de Pueblo Paleta? -Volvió a preguntar sin apartar la mirada de Keiram ni un segundo, ni tan siquiera cuando Charmander dio un paso adelante y soltó una pequeña bocanada de fuego, amenazante.

- ¡Char! (¡Como intentes tocarle un solo pelo a Keiram o a Misty te quemo a la brasa!) -Gritó enojado, siendo secundado por Nidoran, que dio un paso adelante, mirando con ojos peligrosos a Gareth. Por otro lado, Pikachu y Pidgey todavía estaban al lado de Keiram. El pequeño pájaro seguía posado en el hombro de su entrenador, pero con la cabeza agachada, preparada para lanzar un ataque, de ser necesario. Pikachu simplemente se había puesto al lado del azabache, de pie en el suelo y echando unas pequeñas chispas.

-Si así fuera ¿Sería un problema? -Contestó, devolviéndole la mirada sin miedo.

-He recorrido este bosque para encontrarte, al igual que al resto de chicos que salieron de pueblo paleta con la pokedex y los Pokémon del profesor Oak -Contestó con cierta ira Gareth.

-Entiendo… -El profesor Oak ya se lo había advertido hacía algún tiempo. Aunque el número de entrenadores con una pokedex y un Pokémon inicial en las distintas regiones había aumentado en los últimos años gracias a los esfuerzos del profesor y sus compañeros científicos, la inmensa mayoría de los entrenadores no habían tenido aquella suerte, ya fuera porque no fueron escogidos o porque eran demasiado mayores en su momento, creándoles sentimientos de envidia o incluso de inferioridad hacía los entrenadores con pokedex- Mi nombre, como dije, es Keiram. Y sí, soy de pueblo Paleta.

- ¡Entonces no se hable más! ¡Tengamos un combate Pokémon! -Dijo con una pokeball ya en la mano.

-No tengo ningún problema con ello… Pero tendrás que esperar -Explico, señalando a sus Pokémon- Hemos estado cargando piedras toda la mañana como método de entrenamiento y están cansados. Si quieres que combatamos, será cuando hayan descansado.

Misty sonrió ante las palabras de Keiram, creyendo que evitarían la confrontación y podrían salir de allí cuanto antes, pero el samurái no lo tomo bien.

-Eso es una excusa patética. Usas a tus Pokémon de manera cochambrosa -Miró las cajas llenas de piedras- ¿Eso que es? ¿La forma de prepararlos para ser burros de carga? -Gareth trataba de hacerlo enojar, mostrándole una sonrisa arrogante, pensando que atacar su orgullo como entrenador funcionaría, aunque se llevó una sorpresa al escuchar la respuesta de Keiram.

-El único que usa a sus Pokémon de manera "cochambrosa" eres tú -Le respondió Keiram mientras hacía símbolos de comillas con los dedos- si es que un entrenamiento duro que agota a tus Pokémon te parece una excusa. Los Pokémon no son armas ni herramientas. Son seres vivos con su propia personalidad y su propia resistencia física. Y mi equipo… ¡Mi familia! -Dijo, señalando a sus Pokémon- Estuvieron de acuerdo en seguir el entrenamiento para fortalecernos. En ningún caso los obligue.

- ¡Como te atreves! -Dijo Gareth. Le habían pagado con la misma moneda y ahora era su orgullo el que había salido mal parado. Lanzó la pokeball al suelo, dejando salir un Pinsir de mirada amenazante- ¡Vamos a luchar para resolver esto! ¡Pinsir, usa Agarre en ese Nidoran!

- ¡Oye! -Grito Misty, alarmada- ¡Te han dicho que esperes! -Ella ya estaba sacando una pokeball para ayudar a Keiram y sus Pokémon, pero Keiram fue más rápido en sus órdenes.

- ¡Nidoran! ¡Garra Umbría y salta al cielo! -Dijo Keiram, verdaderamente enfadado- "Los chicos están cansados, pero… si quiere un combate de esa manera… ¡Lo tendrá!" -Pensó, mientras pudo notar que sus Pokémon estaban completamente concentrados, esperando a que les ordenara algo. Entonces Pinsir fallo su ataque, mientras su Nidoran ya estaba tres metros por encima del insecto con las monstruosas garras creadas- ¡Ahora Nidoran! ¡Gira en el aire y golpéalo como un mazo! -Fue su orden.

Nidoran asintió, enfadado. Aquel humano había estado molestando a Keiram y a su equipo y ahora lo atacaba a traición. Pensaba enseñarle una lección a aquel Pinsir. Unió ambas manos fantasmales y comenzó a girar en el aire tan rápido, que, a los ojos de todos, se volvió una pelota violeta. Al caer, soltó un poderoso grito- ¡NIDORAN! (¡Esto es para que aprendas a no atacar a traición!).

- ¡Esquívalo, Pinsir! -Grito Gareth.

Sin embargo, Pinsir no era ágil de movimientos, por lo que le fue imposible evitar el brutal golpe. Con un rugido de dolor, fue estampado contra el suelo, creando un agujero a su alrededor.

- ¡Pinsir! -Gritó el samurái, completamente asombrado del golpe que acababa de recibir su Pokémon. Una gota de sudor bajo por su cara al notar que tal vez no había sido buena idea atacar de aquella manera a aquel muchacho.

Nidoran, por su parte, saltó girando nuevamente mientras deshacía su movimiento fantasma y cayo con gracia a un metro de Keiram, con cara orgullo y una enorme sonrisa.

-Bien hecho, Nidoran -Alabó Keiram- ¿Quieres continuar con esto o prefieres dejar que mis Pokémon descansen y luego tengamos un combate normal? -Preguntó con seriedad a Gareth.

- ¡Tu…! ¡Maldito! ¡En una batalla Pokémon no hay algo como un combate normal! ¡Se basa en que tus Pokémon y tu uséis lo que tengáis para llevaros la victoria! -Miró a su Pinsir, que comenzaba a reaccionar- ¡Pinsir! ¡Levántate amigo! ¡Vamos a demostrarle a estos mequetrefes de que estamos hechos!

Ante las palabras de su entrenador, el Pinsir se levantó con un potente rugido, como si hubiera recuperado su fuerza, mientras miraba a Nidoran con ojos que prometían dolor.

- ¿¡Estas sordo o que!? -Gritó Misty, metiéndose- ¡Te estamos diciendo que…!

- ¡No necesito que me digas que soy o que hacer, mujer! -Le respondió de manera despectiva Gareth, sin dejar de mirar a Keiram- ¡Solo he venido a combatir con el entrenador de Pueblo Paleta! ¡El resto me da igual! -Levantó un brazo, para enfatizar su siguiente orden- ¡Pinsir, a por ellos! -Y Pinsir se lanzó con las grandes pinzas por delante, corriendo a lo máximo que podía con sus pequeñas patas.

Nidoran estaba a punto de saltar hacía delante, pero Keiram tenía otros planes.

- ¡Nidoran!¡Espera! -Le echo una mirada rápida a su primer compañero- ¡Charmander! ¡Hagamos esto!

-¡CHAR! (¡Si! ¡Voy a quemarte vivo, maldito insecto!) -El pequeño Charmander se lanzó hacía adelante con confianza, mirando al Pinsir, a pocos metros de él, preparándose para golpearlo con fuerza.

- ¡No permitas que se escape Pinsir! ¡Desquite!

- ¡Esquiva usando tu cola y Danza dragón! -Ordenó Keiram, sabiendo que, si aquel desquite golpeaba, Charmander sería gravemente herido.

Tal como dijo Keiram, Charmander se movió hacía un lado, impulsado por su cola, justo cuando el Pinsir estaba sobre él. Haciendo que el ataque fallara y, debido al impulso, Pinsir cayó al suelo de bruces. El Pokémon de fuego aprovechó ese momento para comenzar a girar sobre sí mismo, mientras el aura violeta con forma de dragón lo rodeaba.

- ¡Pinsir! ¡Levántate y usa Agarre! ¡No permitas que ese Charmander se ría de ti! -La voz de Gareth sonaba con desesperación, viendo como el combate se decantaba hacía el lado de Keiram con bastante facilidad.

-Charmander… Envite Ígneo y espera a tu rival -Fue lo que dijo Keiram con la voz calmada, pero mirando a Gareth con irritación por su comportamiento hacia sus Pokémon y hacía Misty.

-CHAR (¡Eso es lo que me gusta!) -Una bola de fuego envolvió a Charmander, preparándose para usarlo cuando Keiram se lo indicara.

Pinsir salió corriendo nuevamente contra Charmander, como si de un autómata se tratara, mientras abría las grandes pinzas en su cabeza y se agachaba, preparado para agarrar con ellas a su oponente.

Justo cuando estaba a un metro de Charmander, Keiram gritó- ¡Ahora Charmander! ¡Esquiva y golpea desde abajo con todo!

En apenas un segundo, Charmander había hecho lo que le habían pedido, haciéndose a un lado, evitando el ataque con relativa facilidad por su incremento en velocidad. Entonces, agachándose, se metió en la guardia del Pokémon insecto, justo debajo de su brazo y lo embistió con un poderoso golpe envuelto en fuego que lo lanzó varios metros por el aire, hasta que choco con un árbol, cayendo al suelo y quedando completamente inconsciente, con espirales en lugar de ojos.

- ¡Oh no! ¡Pinsir! -Gareth lo devolvió a su pokeball y miro a Keiram- ¡No está mal! ¡Pero aún me quedan Pokémon! ¡Adelante… Metapod! -Exclamó con rabia. Entonces el Pokémon capullo apareció en el campo de batalla, mirando con desafío hacía el frente.

-… ¡No puedes estar en serio! -Gritó a su vez Misty, ya completamente cabreada con la situación y con el samurái- ¡Metapod es un Pokémon que apenas puede atacar hasta que evoluciona! ¡Y Charmander es un Pokémon de tipo fuego! ¿¡Quieres dañar a tu propio Pokémon!?

-La batalla no está decidida hasta que uno de los combatientes esta fuera de juego ¿Verdad Metapod? -Le preguntó al Pokémon, que asintió cerrando los ojos rápidamente- ¡Ese es el espíritu! ¡Adelante Metapod! ¡Salta y Placaje contra ese Charmander!

-… Esto no puede ser en serio… -Dijo en voz baja Keiram, completamente horrorizado con lo que hacía Gareth- Charmander, esquiva y regresa… -Miró a su Pokémon eléctrico- Pikachu… Termina esto.

-Pika… (Esta bien…) -Contestó, suspirando con algo de fastidió, mientras el pokémon de fuego esquivaba el ataque de su oponente.

- ¡Vuelve a intentarlo Metapod!

El Pokémon eléctrico cambio en ese momento por Charmander y rápidamente esquivo el placaje del Pokémon verde, moviéndose hacía la derecha.

- ¡Impactrueno! -Ordenó Keiram.

Las mejillas de Pikachu comenzaron a emitir chispas justo antes de lanzar el ataque eléctrico, decidido a terminar aquello cuanto antes. El golpe dio de lleno en el Pokémon insecto, haciendo que cerrara los ojos por el dolor al recibir una gran descarga de voltios.

- ¡Bien hecho Pikachu! -Alabó Keiram, esperando que con aquello bastara para terminar el combate y que Gareth lo dejara en paz.

-Pika (No es que fuera tan difícil… Es un Metapod) -Dijo despectivo Pikachu, alejándose de su contrincante.

- ¡Metapod! ¡Vamos! ¡Se que puedes hacer más que esto! -Gareth animaba a su Pokémon, completamente impotente al haber sido derrotado tan fácilmente. De repente, una luz envolvió al Metapod derrotado. Unos segundos después, todos miraron asombrados como un hermoso Butterfree miraba a Pikachu con enfado y queriendo volver al combate.

-Es hermoso… Para ser un Pokémon bicho -Dijo Misty por lo bajo, admirando a la mariposa gigante.

-Eso no me lo esperaba… -Fue todo lo que dijo Keiram, ligeramente sorprendido por el espíritu del pokémon bicho.

- ¡Si, Butterfree! ¡Así me gusta! ¡Ahora ganaremos! -Gritó el entrenador de la mariposa, señalando a Pikachu- ¡Paralizador!

Butterfree aleteó con fuerza, comenzando a lanzar al aire una pequeña nube de polvo amarillenta que se extendía con rapidez, con Pikachu como objetivo.

-Pikachu, Butterfree está demasiado alto para alcanzarlo de manera normal ¡Corre hacía el árbol y salta! ¡Entonces Impactrueno! -Ordenó Keiram.

Pikachu, sin demorarse ni un segundo, se lanzó a correr contra el árbol más cercano, subiendo la corteza con suma facilidad mientras las chispas ya se estaban formando en sus mejillas. Entonces, desde la rama más cercana a la mariposa, saltó con todas sus fuerzas, girando sobre sí mismo rápidamente, aumentando la velocidad y evitando ser afectado por la nube paralizante.

- ¡Esquiva Butterfree! -Chilló Gareth

Butterfree, sin decir nada, aleteo, dejando de expulsar el paralizador y se elevó en el aire, evitando por poco el ataque de Pikachu, que siguió girando hasta llegar a otra rama en un árbol cercano, donde se agarró con dificultad.

- ¡Impactrueno otra vez Pikachu!¡No te detengas! -Fue la orden del azabache.

Pikachu comenzó a lanzar Impactrueno tras Impactrueno, tratando de golpear al Butterfree, pero gracias a que ahora podía volar, era incapaz de alcanzarlo, ya que este se movía muy bien en el aire y guardaba mucho la distancia. Así continuaron durante unos minutos, sin cambios. Entonces Keiram noto que la cantidad de electricidad que Pikachu generaba en cada Impactrueno comenzaba a descender. Se estaba cansando. Era rápido y fuerte para un pikachu, pero la cantidad de electricidad que podía generar y almacenar tenía un límite.

- ¡Se está cansando! -Gritó Gareth con alegría, dándose cuenta al igual que Keiram- ¡Disparo Demora!

- ¡Salta para esquivar Pikachu!

La sustancia pegajosa salió dirigida contra Pikachu, quien salto hacía la rama siguiente, tratando de no caerse.

- ¡Sigue con el disparo demora Butterfree!¡No le dejes ni una sola rama para que salte! -Dijo Gareth, sonriendo- Parece que te has quedado sin ideas, ¿eh? -Preguntó a Keiram con aire de suficiencia.

-…Esto no termina hasta que uno de los combatientes este fuera de combate… -Keiram había guardado la compostura, pero por dentro estaba tal y como había dicho Gareth. Sin ideas. Pikachu tenía la ventaja, pero de nada servía su velocidad o su ventaja de tipo si no conseguían alcanzar al Butterfree- "Su velocidad es muy inferior a la de Pikachu… Pero no conseguimos alcanzarlo. Guarda muy bien las distancias y eso le permite esquivar todos los ataques que le lanzamos… ¿Cómo puedo derrotarlo?" -El azabache se fijó en el campo de batalla, las ramas comenzaban a estar completamente cubiertas de la sustancia que expulsaba por la boca el Butterfree. Muy pronto, Pikachu no tendría más ramas y se vería obligado a volver al suelo, donde no tendría oportunidad de alcanzar a Butterfree. Entonces la luz del sol lo alcanzó en los ojos. Mientras se tapaba con la mano, se dio cuenta de algo- "¡Eso es!" -Pensó con ánimo. Miró a Pikachu, que seguía esquivando los ataques de su oponente- ¡Pikachu! ¡Acumula toda la carga que puedas! ¡Vamos a ganar de una vez por todas! -Ordenó, aguantando las ganas de sonreír.

-¡Pika! (¡Espero que se te haya ocurrido algo bueno, humano! ¡Este Butterfree es un dolor en mi trasero!) -Contestó irritado Pikachu, que dejo de usar el Impactrueno y se limitó a saltar de rama en rama, esquivando los ataques de su oponente, mientras acumulaba electricidad.

- ¡No servirá de nada! ¡Butterfree! ¡No caigas en su trampa! ¡Sigue con el disparo demora! ¡Pronto tendrá que volver al suelo y la victoria será nuestra! -Dijo Gareth, convencido de lo que decía y sabiéndose ya ganador del combate.

-Eso lo veremos… -Dijo Keiram por lo bajo, evitando sonreír para no destapar su carta del triunfo.

Al mismo tiempo, tanto Nidoran como Pidgey se miraron entre sí y luego a su entrenador. Querían decirle que les permitiera combatir, pero se callaron al ver la seriedad de Keiram. Entonces se volvieron a mirar y asintieron, comenzando a chillar, animando a Pikachu. Tenían que confiar en el Pokémon amarillo y su entrenador. Mientras tanto, Charmander estaba ya casi afónico de gritarle a Pikachu que le pateara el trasero a aquella mariposa gigante.

Misty, por su parte, miraba con algo de preocupación el combate. Así como el primer combate había sido un paseo para Charmander. Ahora, Pikachu, a pesar de que era muy rápido y fuerte, estaba teniendo muchos problemas debido a la habilidad de volar de su oponente- "Debería cambiar a Pidgey… Sería lo mejor para poder enfrentarse a un rival que vuela…" -Observó a Keiram, que seguía pensativo, aunque le pareció notar que había estado a punto de sonreír- "¿Qué está pensando hacer? ¿Se le habrá ocurrido algo?"

Los pensamientos de Misty fueron contestados cuando Keiram, viendo que solo quedaba una rama para que Pikachu se posara, gritó- ¡Pikachu! ¡Salta hacía el cielo!

-PIKA (¿Hacía el cielo? ¡Estás loco!) -Pero Pikachu hizo lo que le pidió, creyendo que aquel humano acababa de darle el combate a su rival. Ya en la última rama que quedaba sin seda pegajosa, se giró, preparado para saltar, al mismo tiempo que acumulaba la electricidad para lanzar el Impactrueno más fuerte que tuviera.

- ¡No lo dejes Butterfree! ¡Disparo demora una última vez!

- ¡Salta sobre tu cola y gira Pikachu! -Ordenó Keiram.

El disparo demora salió a gran velocidad hacía la rama donde se encontraba Pikachu, pero este, obedeciendo a Keiram, dio un pequeño saltito para apoyar todo el peso de su cuerpo en su cola, entendiendo lo que pretendía su entrenador. Sonriendo, se impulsó hacía el cielo justo a tiempo para evitar el ataque. Mientras giraba sobre sí mismo.

- ¡No tiene a donde ir en el cielo! ¡Disparo Demora! ¡La victoria es nuestra! -Volvió a gritar Gareth.

Butterfree comenzó a preparar otra vez su ataque, mientras miraba al Pikachu, que giraba mientras seguía subiendo en el cielo... Justo cuando alcanzó a ponerse entre el sol y Butterfree.

- ¡Butterfree! -Gritó el Pokémon mariposa, cegado por la luz solar, cerrando los ojos y mirando hacia otro lado.

- ¡Es nuestro momento Pikachu! ¡Lánzale tu mayor descarga! -Gritó, alzando al aire sus brazos.

-PI...KA…CHUUUUUUU (¡Espero que tu humano tenga algo para las quemaduras!) -Exclamó Pikachu, liberando su ataque eléctrico con la mayor potencia posible. El rayo fue dirigido directamente contra el indefenso Butterfree, alcanzándolo de lleno.

-FREEEEEE -Un chillido lleno de dolor fue la respuesta del Butterfree mientras la electricidad, al ser tanta, no solo lo electrocuto, sino que lo hizo estrellarse contra el suelo, causando una explosión de polvo y pequeños escombros.

- ¡No!¡Butterfree! -Gritó Gareth, corriendo a ayudar a su Pokémon.

Mientras tanto, Pikachu dejo de girar y caía del cielo a gran velocidad, sin tener donde caer o apoyarse para minimizar el impacto- Pikaaaaa (¡Esto va a doleeeeer!) -Chilló con ojos como platos, temiendo el inminente golpe. Pero cuando estaba a punto de chocar contra el suelo, Keiram se interpuso, cogiéndolo entre sus brazos y cayendo al suelo de culo, pero haciendo de amortiguador a Pikachu.

- ¡Ouch! -Dijo el azabache, frotándose con una mano el trasero- ¿Estas bien Pikachu? -Miró al ratón eléctrico, que le devolvía la mirada, incrédulo por su acto- ¿Pikachu? -Volvió a preguntar Keiram, mirándolo con confusión.

- …Pika… (…Gracias…) -Fue todo lo que dijo, mientras se bajaba de los brazos de su entrenador y lo seguía mirando, metido en sus pensamientos.

-Me alegro -La alegría palpable en su voz, entonces se levantó con un dolor de estómago que seguramente se convertiría en un moratón y miro a su rival- ¿Estas ya satisfecho? -Preguntó Keiram, todavía enfadado con el samurái por obligarlo a luchar cuando se había negado en un inicio.

Gareth, sin embargo, dejo que su casco le ocultara los ojos, mientras acariciaba a su Butterfree y lo alababa por su trabajo antes de regresarlo a su pokeball. Al levantarse, miro a Keiram con respeto, antes de inclinarse, haciendo una reverencia- ¡Lo siento mucho! ¡Se que mi actitud fue arrogante y mal educada! -Se levantó y sonrió- Pero quería comprobar con mis propios ojos el talento del último entrenador de Pueblo Paleta. Me dijeron que tu serías un gran desafío.

- ¿El último?... ¡Espera! ¿Eso quiere decir que Leaf, Gary y Ash ya han pasado por aquí? -Ante su afirmación, suspiro- Entiendo… Siempre van corriendo como locos… Entonces ¿Te enfrentaste a ellos? -Preguntó con curiosidad.

-Así es… Fui derrotado completamente por ese chico, Gary… Y la chica, Leaf. El último fue Ash. Los tres me dijeron que tu aun tenías que pasar por aquí.

-Ya veo… Y ¿Qué fue lo que te dijeron exactamente? -Keiram tenía curiosidad por lo que sus amigos de la infancia podían haber dicho de él.

-Bueno… Gary me dijo que podrías llegar a ser un buen rival, pero solo eso, que el campeón sería él… Luego se marchó con un coche y un equipo de animadoras detrás de él.

-Eso sería propio de él -Dijo Keiram, con una gota de sudor enorme en su cabeza, imaginando a su antiguo amigo, diciendo aquellas palabras mientras levantaba los brazos y el coche avanzaba, con el de pie, como si fuera algún héroe o algo así.

- ¿Quién demonios tiene un equipo de animadoras y un coche con quince años? -Preguntó Misty, incrédula, acercándose a Keiram y uniéndose a la conversación. Aunque aún estaba enfadada por cómo se había comportado el samurái, por lo menos se había disculpado.

-Simplemente Gary… -Comentó Keiram, suspirando- Ya te contare… -Sabiendo que la chica querría saber sobre su rival- Y… ¿Leaf y Ash?

-Bueno… -Enumero Gareth- La chica, Leaf, me dijo exactamente las siguientes palabras -Puso los dedos como si fueran comillas a los lados de su cabeza- Keiram un cabezota que no se entera de nada, salvo de los combates Pokémon. Pero tiene un gran corazón y seguro que con el tendrás un combate increíble.

-Torpe, cabezota y que no me entero… -La gota de sudor volvió a su cabeza- ¡Esa Leaf! -Gritó, irritado- ¡Espera que la encuentre! -Lanzó el puño al aire, imaginando como ganaría a Leaf en un combate para devolverle sus palabras.

-… -Misty no dijo nada, pero por dentro, pensaba- "¿Leaf? Está claro que es una chica… ¿Quién será? Parece que Keiram la conoce bien… Aunque debo darle la razón… Tiene una cabeza más dura que el metal" -Misty volvió a escuchar a los dos chicos mientras hablaban, dejando de lado sus pensamientos sobre aquella chica.

-Y en cuanto a Ash… Debo decir que fue el que más me sorprendió, después de ti, claro.

- ¿Ash? ¿A qué te refieres? -La curiosidad de Keiram palpable en su voz.

-Bueno… -Y se lanzó a comentarles como él y Ash habían comenzado un combate que había durado horas debido a Metapod. Como habían sido perseguidos por un enjambre de Beedrill que habían secuestrado al Metapod de Ash y como este había recuperado a su Pokémon, arriesgando su vida. Al final el Metapod había evolucionado en Butterfree, salvando el día con un somnífero increíblemente potente- …Aunque dejamos nuestro combate inconcluso, debo decir que me sorprendió increíblemente. Al principio parecía que no tenía ni idea de lo que hacía, pero al final resulto tener las cosas muy claras. Con su Butterfree recién evolucionado fue capaz de dejar fuera de juego a un montón de Beedrill.

-…Eso suena como Ash… -La cara de Keiram era una mezcla entre molesto y asombrado, con el sudor corriendo por su cuello otra vez- Parece que no aprendió nada del incidente con los Spearow…

-Parece que no -Dijo Misty, también suspirando y moviendo la cabeza con incredulidad- "Menos mal que no fui con el señor chispitas de viaje…" -Todavía estaba enojada con el chico por la discusión que habían tenido en el hospital –"Es un buen chico... Pero solo pensar en los problemas en los que se mete…" -Miró a Keiram- "Al menos Keiram es más sensato… Cabezota, pero sensato… O eso espero" -Eran sus pensamientos mientras seguía mirando el intercambio entre el chico y Gareth.

-Si, parece bastante propenso a los problemas -Comentó con una sonrisa Gareth- Aunque también parece saber sacarse las castañas del fuego.

-Bueno... al menos no os ocurrió nada a ninguno -Fue todo lo que dijo el azabache, haciendo una nota mental para hablar con Ash en un futuro sobre su propensión a meterse en problemas.

-Eso es cierto… Y bueno, Ash me dijo que, si quería un verdadero desafío, tú eras el indicado… Me dijo que en el campeonato sub 15 del año pasado, quedaste ganador por encima de otros chicos muy prometedores.

-Es cierto… -Afirmó Keiram. Si Ash se lo había contado, era una tontería negarlo- Pero ese torneo no significa nada realmente -Aseguró con firmeza- Era un torneo con Pokémon prestados y entrenados exclusivamente para que fuera fácil utilizarlos por los entrenadores sin experiencia en combate -Explicó.

- ¡Keiram! ¡Ese torneo es seguido por cientos de personas en la región! ¡Mucha gente quiere ver a los entrenadores novatos que prometen! ¡Muchas veces suelen patrocinarlos! ¿¡Como puedes decir que es solo un torneo!? ¡Es el primer paso para un futuro entrenador! ¡Si tu ganaste…! -Entonces Misty se quedó callada, dándose cuenta de algo. No lo sabía a ciencia cierta, pero Keiram parecía no tener ningún patrocinador oficial ni nadie ayudándolo más allá del profesor Oak –"¿Si fue el campeón de dicho torneo…? ¿Como es que nadie ha querido patrocinarlo? ¡No tiene dinero y tampoco está afiliado a ningún equipo o asociación como sería lo lógico…! ¿Por qué?"

-Eso es demasiada modestia. Alguien que consigue ganar ese torneo no es un cualquiera -Gareth sonrió, alabando a su oponente.

-Yo… Muchas gracias, pero sigo diciéndolo… -Keiram se movió, caminando un poco más adelante en el camino, de espaldas al resto- Ese torneo no significa nada para mí -Se volvió hacía sus compañeros- ¡Coged vuestro equipo de entrenamiento chicos! ¡Hay que llegar hoy a ciudad Plateada!

- ¿Te vas ya? -Preguntó Gareth, curioso por el repentino cambio de Keiram- ¡Por favor! ¡Quedaos y sed invitados en mi casa para comer! ¡Sería un honor y una compensación por mi actitud anterior!

-Muchas gracias, pero no podemos quedarnos. Necesitamos llegar cuanto antes a ciudad Plateada para tratar a mi amiga, que se ha dañado el tobillo -Explicó Keiram, señalando el tobillo vendado de la pelirroja.

Misty se dio cuenta de inmediato que Keiram quería irse cuanto antes. Ella no estaba tan mal del tobillo y estaba claro por su expresión que no se sentía cómodo, por lo que decidió callarse y mantenerse apoyada en un árbol.

Gareth, por su parte, volvió a insistir- ¡Pero Keiram, si os quedáis ella puede descansar! ¡Además casi es la hora de la comida! ¡Seguro que estáis hambrientos!

Keiram se volvió, mirando como Pikachu obedecía sus órdenes e instaba al resto para hacerlo, a pesar de que estos se quejaban de tener hambre- De verdad te lo agradezco Gareth, pero no podemos quedarnos. Necesitamos llegar cuanto antes a Ciudad Plateada -Volvió a decir, esta vez en un tono que no dejaba lugar a discusión alguna.

-…Entiendo… ¡Entonces hagamos un trato! -Gritó el samurai, mirando seriamente a Keiram.

- ¿Qué clase de trato? -Keiram estaba inquieto por lo que quisiera ofrecerle, aquel chico era demasiado extremo, como ya había demostrado.

- ¿Vas a presentarte en la liga Indigo este año? -Keiram dijo que si con la cabeza- Entonces… ¡Encontrémonos allí y tengamos un gran combate como revancha! ¡Entrenare cuanto pueda en este bosque y luego iré a por las medallas de gimnasio…! ¡Quiero volver a enfrentarme contigo y con Ash! -Declaró Gareth, gritando.

Keiram no dijo nada durante unos segundos, pero al final, sonrió- Me parece perfecto -Se acercó a Gareth, olvidando su anterior enfado con el entrenador, y levantó la mano para estrechársela. Gareth le devolvió el gesto- ¡Pero…! -Siguió- ¡Solo aceptare ese trato si sales de este bosque cuanto antes para ir por las medallas de gimnasio!

- ¿Qué? -Preguntó un incrédulo Gareth.

-Me gustan los combates Pokémon… Me gusta combatir… Y no admitiré un rival débil -Informó- Si de verdad quieres entrar en la liga y que combatamos nuevamente, no puedes quedarte en este bosque a entrenar. Tienes que coger tu equipo y recorrer Kanto… Quedarte aquí solo te retrasara… Y debes reunir las ocho medallas para poder participar en la liga.

-Pero… Estaba entrenando y capturando a los Pokémon bicho del bosque… -Gareth puso la débil excusa, pero Keiram no se lo creyó.

-Gareth… En Kanto hay miles de Pokémon bicho en varias zonas… Incluso Pokémon muy interesantes para agregar a tu equipo, tales como Scyther. No me voy a creer que te quieres quedar aquí para atrapar un Scyther o algo parecido.

-Yo… Es que llevo años viviendo en el bosque… Salir sin estar preparado… Yo no tengo una pokedex como vosotros… -Gareth sonaba nervioso, indeciso, algo raro por cómo se había presentado a ellos.

Ahí estaba la verdadera razón- Nunca estarás preparado, Gareth -El chico lo miro sin saber que estaba tratando de decirle- Mírame a mi… Mira a Gary, Ash y a Leaf… Es cierto que recibimos un inicial de Kanto. Pero aparte de eso, no tenemos más ayuda que la Pokedex. El resto está en nuestras manos. Tenemos una ventaja inicial, pero a largo plazo, esa ventaja es solamente virtual. Un tecnicismo. Si sales ahí fuera y enfrentas el mundo, si das un paso adelante, entonces podrás cumplir esa promesa. Podrás volverte un gran entrenador. Pero si por el contrario te quedas aquí, poniéndote una excusa tras otra para no irte… Al final el tiempo pasara y no habrás hecho nada… -Entonces Keiram se dio cuenta de que había hablado de más al ver la mirada impresionada que tenían tanto Misty como Gareth.

-Yo… ¡tienes razón! ¡He sido un estúpido! -Gritó Gareth, mirando a Keiram- ¡Recogeré mis cosas! ¡Pasado mañana me marchare de este bosque para conseguir las medallas! -Le tendió la mano a Keiram- ¡Así que el trato sigue en pie! ¡Encontrémonos en la liga Pokémon Keiram!

-Me parece perfecto -Fue la respuesta de Keiram, mirándolo con aire desafiante mientras le estrechaba la mano- Espero verte en el la liga entonces… -Se giró y comenzó a caminar por el sendero- ¡Nos vamos chicos! ¡Hasta la próxima Gareth! -Terminó, despidiéndose con la mano alzada y notando por el rabillo del ojo que sus Pokémon lo estaban siguiendo, así como Misty.

- ¡Hasta la vista! -Contestó Gareth, sonriendo orgulloso por haber tomado una decisión. Así se quedó un tiempo, hasta que decidió que ya era hora de ponerse en marcha. Tenía mucho que preparar para su viaje…

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Tiempo después, el grupo con Keiram a la cabeza seguía caminando por el sendero hacía su próximo destino. Misty, desde la retaguardia, lo estaba mirando mientras seguía el paso como podía. Pikachu se acercó a Keiram al ver a la chica esforzándose y dándole un pequeño golpe con su cola para llamar la atención de su entrenador, le señalo a la chica.

Keiram no dijo nada al principio, simplemente asintiendo a Pikachu. Se acercó y ayudo a Misty sirviéndole de apoyo- Discúlpame, estaba pensando en otras cosas y no me di cuenta de que aun estas con el tobillo dañado.

-No te preocupes… Realmente parecías enfadado al principio, aunque no es para menos -Dijo Misty, tanteando el terreno.

-Bueno… La verdad es que Gareth fue bastante mal educado e impetuoso… Pero al final no resulto ser tan malo ¿No? -Keiram tenía el atisbo de una pequeña sonrisa en sus labios, mirando a Misty.

-Si… Aunque espero no encontrarme entrenadores como él durante el viaje o acabare por romperles algo en la cabeza -Dijo, poniendo pucheros con mal genio- Me puso muy nerviosa al principio.

-Jajaja -Keiram soltó una carcajada por su comentario, haciendo que la pelirroja lo mirara indignada un momento- Teniendo en cuenta como ha empezado el viaje Misty… ¿De verdad piensas que se han terminado las personas estrambóticas y las situaciones raras? -Comentó con una sonrisa de oreja a oreja.

-…Tienes razón -Misty le devolvió el gesto, mirando hacia adelante- ¿Cuánto queda para ciudad Plateada?

-Pues si he calculado bien… Deberíamos estar allí en un par de horas.

-Perfecto… Quiero salir de este bosque de una vez…

-Te noto muy calmada -La chica lo miro- Para alguien que odia y teme a los Pokémon de tipo bicho.

-Bueno… Gracias a tus repelentes ningún Pokémon se acercó, así que he podido estar más tranquila… Lo cual te agradezco, Keiram -Dijo con alegría.

-Oh… -Keiram se llevó el brazo libre al bolsillo de su chaqueta, sacando dos pequeños botes de repelente- ¿Te refieres a estos? -Enseño el producto en la zona donde no había etiqueta y el envase era transparente. Estaban llenos- Solo rocié un poco ayer en el claro cuando llegamos y cuando nos fuimos a dormir… Así que ya ves, no ha ocurrido nada, ¿Verdad? -Miró a Misty, pero un segundo después deseo no haberlo hecho, o mejor dicho, haberse quedado callado.

Misty se había parado, agarrando el brazo de Keiram, que cada vez sentía más la presión. Por su parte, la cara de Misty se había convertido por arte de magia en una especie de ente demoniaco con colmillos y ojos rojos que lo miraba con instintos asesinos. Keiram comenzó a sudar, al igual que Charmander y el resto de los Pokémon.

- ¿Misty? -Volvió a intentar Keiram, sin éxito.

-Char (Keiram, Misty quiere aparearse contigo) -Keiram lo miro con los ojos como platos.

-Pika (¿aparearse? Eso no es apareamiento… Eso es instinto asesino. Quiere matarlo)

-Charmander Char (¡No puede ser! ¡Mi padre siempre que quería aparearse ponía esa mirada y…! ¡PUUMM!) -contestó Charmander, feliz.

-Ni (Tu padre es raro) -Fue todo lo que dijo el pokémon de tipo veneno, alejándose de los dos humanos, sintiendo miedo y pena por su entrenador.

-Pidgey (Keiram… Tranquilo… Pasará pronto… Tu trata de aguantar) -Alzando el vuelo para posarse en una rama alejada.

- ¿Qué significa eso? ¿Chicos? -Vio como sus Pokémon se alejaban, aunque Charmander lo hacía porque Pikachu lo obligaba. Entonces noto que Misty se movía- ¿Misty? ¿Mist…? -Todo lo que pudo ver fue el puño de la chica justo antes de que este bajara. Lo siguiente que Keiram sintió fue un golpe incapacitante en su cabeza, que se estrelló contra el suelo, mientras un enorme chichón salía de su cráneo.

- ¡Eres un idiota Keiram! ¡Te perdone lo de la bicicleta! ¡Pero de esta te acuerdas! -Gritó Misty con los ojos llenos de ira mientras continuaba con la paliza.

-Char… (Mi padre no se apareaba así… Pobre Keiram… Es mejor que no se aparee nunca más…Y menos con Misty…) -Dijo Charmander con miedo, desde detrás del árbol donde se escondían el, Pikachu y Nidoran, haciendo que ambos suspiraran, escuchando los gritos de dolor de su entrenador y los golpes de Misty por haberle mentido.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Estaba atardeciendo en la ruta 3 mientras Ash caminaba con Pikachu en su hombro y un joven de tez morena, con ojos achinados y el pelo castaño de punta. Era más alto y tendría unos 18 años. Vestía un vaquero de color marrón, unos tenis azules, una camiseta naranja y encima de esta, un chaleco verde con varios bolsillos.

- ¿Ash, estas seguro de que no te importa que te acompañe en tu aventura? -Pregunto el chico con una sonrisa, mirando al chico más joven.

- ¡Claro que no Brook! ¡Cuantos más mejor! ¿No es así Pikachu? -Le pregunto a su compañero, que contestó en su idioma con felicidad. Ash miró al chico- ¡Siempre es bueno tener alguien con quien hablar! -Terminó, sonriendo.

-Tienes razón… Entonces gracias -Dijo simplemente.

-No importa Brock… Por cierto ¿Cómo crees que le ira a tu padre con tus hermanos?

Brock se quedó callado, pensando, antes de sonreír y contestar- Francamente. Será un infierno para él.

- ¡Eh! ¿Entonces será bueno que te vayas y lo dejes solo con tus hermanos? -Ash no entendía la lógica en aquello.

-Bueno… Como dijo, voy a perseguir mis sueños…

- ¿No estas enojado con él? -Pregunto un inocente Ash, haciendo que Pikachu rodara los ojos, impresionado con la falta de tacto de su entrenador.

-Lo estaba -Suspiró con algo de incertidumbre- Pero luego me di cuenta de que estaba tratando de expiar sus fallos… Y el cuidar de mis hermanos es suficiente castigo -Brock se rio de lo que acababa de decir- Pueden ser mis hermanos y los quiero mucho, pero pueden ser unos verdaderos monstruitos cuando quieren -Dijo con una cara un poco perversa.

-Jeje -Ash se rascó una mejilla, algo nervioso por la cara de su nuevo compañero de viaje- Por cierto. ¿Hacia dónde vamos por esta ruta? -Preguntó, cambiando de tema.

-Este sendero nos llevara a la entrada al Monte Moon.

-Uh… ¿Monte Moon? -Ash estaba totalmente perdido.

-Si, es una ruta montañosa de paso. Es necesario cruzar sus cuevas para llegar a Ciudad Celeste.

-…-Ash se quedó callado unos segundos, entonces levantó el brazo al aire- ¡Muy bien! ¡Entonces al Monte Moon! ¡Allí capturare muchos Pokémon! -Grito- ¡Vamos Pikachu! ¡Hacia las cuevas! -Se lanzó a la carrera, siguiendo el camino para llegar cuanto antes al Monte Moon, con Pikachu agarrado a su mochila para no caerse.

- ¡Ash! ¡Espera! -Y Brock, con una sonrisa, corrió detrás de su compañero de viaje. De esa manera continuaron corriendo mientras trataban de llegar al Monte Moon antes del anochecer, sin darse cuenta de que, en mitad de su trayecto, pasaron por encima de un boquete en medio del camino, tropezando, pero sin caer…

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

- ¡Malditos críos! ¡Cuando os pille! -Gritó Jessie, muy cabreada y con una suela de zapato plasmada en su cara, mientras salía de un agujero que habían hecho en la ruta 3. A su lado también emergieron James y Meowth, totalmente exhaustos. Los tres se miraron, antes de suspirar y acomodarse en los bordes del agujero en el que estaban- Enterrados vivos… Pisoteados…

-Al menos cumplí mi promesa… Os dije que os sacaría de aquí -Dijo James con una sonrisa de suficiencia y una huella de zapato en medio de la cara.

-Solo porque has tenido suerte, Meowth -Le contestó el Pokémon parlante.

- ¡Eso no importa! ¡Lo que importa es que salimos! ¡Ahora podremos perseguir a ese enano para robarle el Pikachu y al otro enano del Charmander! -Gritó Jessie, golpeando repetidamente la pared del túnel en el que estaban.

Entonces, de repente, notaron como la tierra a la que estaban aferrados comenzaba a ceder. Antes de poder salir, se vieron arrastrados al fondo otra vez, con un gran grito de miedo. Ya en el fondo, sentados en el suelo y con tierra por todas las partes de su cuerpo, Jessie y James se abrazaron y comenzaron a llorar- ¡Hemos tocado fondo! -Gritaron a dúo.

Meowth, por su parte, miraba a sus penosos compañeros de equipo mientras suspiraba y se lamía con disgusto.

-¡AAAAAAAAAHHHHH! -Grito una voz femenina en medio de la noche, en el bosque verde. A toda velocidad, la joven, de pelo castaño y ropas azules, corría lo más rápido que podía mientras llevaba en sus brazos a su compañero. Un pingüino azul- ¡Nadie me dijo que en este bosque hubiera tantos Pokémon de tipo bicho! -Chilló, mirando hacia atrás, donde un Spinarak la perseguía con ojos llorosos- ¡Odio a los Pokémon de tipo bicho! ¡Y estamos en Kanto! ¡Tú deberías estar en Jhoto! -Le gritó al Pokémon araña, sin dejar de correr.

Tiempo después, aquella noche de luna llena sería conocida por ser la primera noche en que un alma en pena deambulo por todo el bosque verde, asustando a Pokémon y aventureros por igual por sus espeluznantes gritos del más allá.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Un Keiram completamente golpeado, con múltiples hematomas y diferentes chichones del tamaño de manzanas por todo su cuerpo sonrió con dificultad a sus Pokémon- Lo hemos… Conseguido chicos… Llegamos a ciudad plateada… -Y tras decir eso, cayó al suelo, con el culo en pompa, mientras lanzaba pequeños gemidos debido al dolor que sentía por todo su cuerpo.

Los cuatro Pokémon del muchacho lo miraban con cierta compasión, pero en cuanto sintieron la presencia asesina de Misty detrás de ellos, se alejaron, mirando a una distancia prudencial.

-Por fin hemos salido de ese bosque infernal… -Dijo Misty, suspirando. Miró a Keiram, quien no podía ni levantarse. Por un momento, se sintió culpable por lo que había hecho. Entonces recordó que podía haber sido atacada por Pokémon de tipo bicho, mientras ella se sentía protegida. Con eso en mente, puso el pie malo en el culo de Keiram y lo empujó de una patada- ¡Muévete, Keiram! ¡Quiero dormir en una cama normal hoy! -Ordenó con rabia, sin hacer caso del daño en su tobillo.

Keiram, tirado en medio del camino descendente hacía la ciudad, levanto lentamente una mano temblorosa y enseño el pulgar- Si… Yo invito…

- ¡Muchas gracias! -Contestó la pelirroja con una sonrisa demoniaca.

-Que alguien me ayude… -Susurró Keiram- Estoy viajando con un demonio con cuerpo de chica…

-Pika… (Nuestro humano… Me está dando lastima…)

-Pid (Se llama Keiram, Pikachu.)

-Pi (No se ha ganado mi respeto para ello…)

-Nido, Ni (Eso ahora no importa… ¡Esa chica está loca! ¡Ha dejado a Keiram fatal! ¿¡Como puede un humano sobrevivir a tales golpes!? ¿Tú que piensas, Charmander?)

Charmander miraba muy concentrado a su entrenador y a la chica, mientras la chica ordenaba y Keiram asentía con miedo. Sus compañeros Pokémon se quedaron mirándolo, esperando una respuesta. Entonces el Pokémon de tipo fuego suspiro- ¡Charmander! (¡No quiero aparearme nunca! ¡Mi padre no me dijo que la hembra podría hacerte eso! ¡Da miedo!) -Sus tres compañeros suspiraron con grandes gotas de sudor en la cabeza.

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Era una noche despejada que permitía ver las estrellas en la Ciudad Verde. A las afueras de esta se encontraba un joven caminando con calma. El chico llevaba puestos unos tenis rojos con detalles blancos, unos vaqueros azules que estaban un poco desgastados. También llevaba una camiseta negra simple de manga corta y una chaqueta, también de manga corta, de color rojo con detalles blancos en el cuello y las mangas negras. En la cabeza llevaba una gorra roja con un símbolo de pokeball en blanco. Aparte de eso, llevaba unas muñequeras de color negro. Tenía el pelo azabache y de punta sobresaliendo por detrás de la gorra, como si necesitara un corte de pelo. Era de tez blanca, pareciendo que no había tomado demasiado el sol jamás. Sus rasgos denotaban seriedad al completo. Sus ojos castaños miraban más allá de donde se encontraba, centrado en algo que solo él podía saber.

Caminaba arrastrando los pies, señal de que se encontraba completamente agotado. Se giró y miró atrás, al camino por donde había venido-… -Sin decir nada volvió a caminar con calma, pero sin parar, impulsado por alguna razón propia.

A medida que se acercaba a la ciudad Verde, pudo ver que el camino principal se bifurcaba en dos caminos. Uno tenía un cartel indicando que llevaba directo a la entrada de la ciudad. El otro camino con su propio cartel rezaba "Orfanato de Ciudad Verde"

-… … … -Sin más, cogió el camino hacía el orfanato, sin detenerse.

Unos minutos después, el gran, antiguo y desgastado edificio lo saludaba en la lejanía, con unas pocas luces encendidas. Sus labios quisieron moverse, intentando sonreír, pero sin dar resultado, dejando la expresión seria perpetua en su cara. No le dio importancia. Él era así. Continuó caminando hasta que llego a la zona vallada del orfanato. Al abrir la puerta de entrada al recinto, escucho un ladrido. Al darse la vuelta, pudo ver a un Growlithe corriendo en su dirección con cara de pocos amigos, sin duda dispuesto a expulsarlo de su territorio. Sin embargo, una vez que se dejó ver a la luz de una farola cercana y de que Growlithe se acercara, este dejo de ladrar para mover la cola con entusiasmo, acercándose al joven, acariciándose contra su pierna.

El chico, con tranquilidad, le acarició la cabeza al Pokémon sin decir nada.

- ¡Por fin apareces! -Gritó una voz que conocía perfectamente. Al mirar hacia arriba, desde una de las ventanas del bajo del orfanato, pudo ver a una chica vestida de granjera con el pelo rubio y un Pikachu en su hombro que estaba completamente excitado mirando en su dirección- ¡Ya puedes tener una buena excusa Red! -Exclamó la joven, dejando de hablar desde la ventana para salir corriendo por el corredor hacía el patio, donde ella y Pikachu saltaron para darle un abrazo al chico cuando estaban a su lado. La joven se abrazó al chico con fuerza, sonriendo. Al mismo tiempo, el Pikachu hacía lo mismo en el hombro de Red- ¡Tengo tantas cosas que contarte Red! ¡Conocí a personas increíbles!... Pero antes -La chica se alejó y lo miro con un pequeño puchero- ¡Te dije que me dejaras ir contigo! ¿¡Te perdiste verdad!? ¡Has estado más de una semana fuera Red! ¡Pikachu y yo estábamos preocupados!

-…Lo siento… -Contestó Red con algo de dificultad mientras Growlithe seguía a su lado, sonriendo y Pikachu se apoyaba en su hombro mientras lo miraba con algo de enfado- …Me perdí Yellow… No pensé que sería tan difícil…

- ¡Por eso te dije que me dejaras acompañarte! ¡Y por eso voy contigo a este viaje! -Lo señaló con el dedo- ¡Sin mí y sin Pikachu o Poli te perderías en tu propia habitación!

-…Lo se… -Sus labios se contrajeron, dejando ver una pequeña sonrisa, que duro un segundo, antes de volver a su cara de extrema seriedad- …Cuéntame lo que ha ocurrido aquí mientras no estuve…

Yellow agarró con alegría a su amigo y lo arrastro a un banco en el patio del orfanato- ¡Pues siéntate! ¡Tengo mucho que contarte! ¡Conocí a dos chicos muy parecidos a ti! ¡Y no solo físicamente…! ¡Si no sus sentimientos!

- … ¿Qué?... -Fue todo lo que Red dijo, sorprendido por esta revelación.

- ¡Si! ¡Aunque a uno ya lo conoces! -Ante la mirada seria pero interrogante de su amigo, siguió- ¡Keiram! ¡Tú rival en la final del torneo sub 15! ¡Lo conocí Red!

-…Ya veo… -Red recordaba al chico, no habían hablado casi nada, más allá de los saludos y agradecimientos formales, pero parecía un chico normal. También se había dado cuenta del parecido que poseían- …Cuéntamelo todo.

- ¡Bien! ¡Pues veras…!

- ¡RED Y YELLOW!¡A vuestra cama ahora mismo! ¡Mañana podréis hablar cuando os vayáis! -Ordenó de repente la directora del orfanato, corriendo hacía ellos con cara de pocos amigos. Al llegar, saludo rápidamente a Red y luego les dio un sermón sobre conversaciones en voz alta a altas horas de la noche. Cuando terminó, los acompaño a ambos adentro, llevándolos a sus habitaciones para que no se detuvieran.

Red, por su parte, seguía pensando en lo poco que Yellow le había dicho, mientras acariciaba a su Pikachu- "¿Conque Keiram eh? Mañana tengo que preguntarle a Yellow sobre que paso…"

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Y listo. No quería alargarlo más. Me parece que ya han sucedido bastantes cosas interesantes en tan solo un capítulo. Y las cosas no han hecho más que empezar… Simplemente ahí lo dejo.

Por último, dar un enorme gracias a aquellos que leísteis los primeros capítulos, dejarais o no Review y espero que disfrutarais con este. En el siguiente las cosas se empiezan a poner un poco más serias.

Dejad Review si os gusta.

Hasta el próximo capítulo y un saludo a todos.