Encrypted

By Vainiella


Capítulo 2: "Un completo desconocido"

Editors - Munich


Yamato

—¿Irás al hospital?

Volteé hacia la puerta de mi recámara, notando a Koushirou en el umbral.

—No lo creo. Estoy un poco cansado.

Cubrir a Taichi no había sido un problema el primer día, pero ya al segundo fue otra cosa, pues aún no encuentran a una persona que pueda hacer su turno, dejándome a mí con la mayor responsabilidad como Barista Experto. Y desde el accidente no había regresado al hospital, y es que llego tan muerto del trabajo que solo me provoca darme un baño y descansar. Ni siquiera he ensayado con la banda.

—Sora me dijo que también irán Hikari y Takeru. Incluso Jou.

—¿Jou?

—Sí, vino nada más por el fin de semana. Ya mañana estará de regreso a Hokkaido.

Joder.

Sería una putada de mi parte no ir si será algo así como un reencuentro, ¿No?

—Vale, vale —suspirando. Koushirou no se movió—, ¿Ya?

—Ehm, sí. Quedamos a las cuatro.

—Mierda, ¿No me puedo bañar si quiera?

Koushirou puso los ojos en blanco.

—Conociéndote te tomará como una hora, así que no.

—Kou, ten piedad. Huelo a café y a hierba.

—¿Te fumaste un porro en el trabajo? —me preguntó estupefacto.

—¿Qué? ¡No! —dándome una palmada en la frente. Eso sonó fatal—. No, pero me ha caído té encima, y capuchino en los zapatos. Doy asco.

—De acuerdo, tienes 20 minutos —dijo para luego irse. No me dio tiempo si quiera en discutirlo.

Fruncí el ceño.

—Tu obsesión por Mimi te está volviendo un nazi —me quejé, bufando.

—¡15! —me gritó desde la cocina.

—Me cago en la…


Jou Kido estaba conversando con la señora Satoe, justo fuera de la habitación de Tachikawa. Koushirou y yo lo reconocimos desde la distancia mientras caminábamos hacia ellos, sorprendidos de como nuestro amigo de cabellos azulados se veía cada vez más y más adulto. Estudiaba medicina, y este año se gradúa. Lo último que supe de él es que tiene novia, y que la cosa era bastante formal. Me alegraba ver lo bien encaminada que estaba su vida, sin embargo, no podía evitar mirarme a mí mismo y pensar que no ocurría lo mismo en mi caso.

Sacudí la cabeza, intentando sacarme de mi ser aquella ridícula incertidumbre.

No fue hasta estar a un par de metros de ellos que Jou notó nuestra presencia, y una gran sonrisa se formó en su rostro al reconocernos.

—¡Matt, Koushirou!

Nos dimos un fuerte abrazo con palmadas en la espalda, y con un genuino cariño.

—¿Hace cuánto llegaste?

—Hace una hora —sonriendo—. Solo me faltaba verlos a ustedes.

—Es genial verte de nuevo, Jou.

Me sonrió.

—También es genial verlos, chicos —pero entonces pareció avergonzarse un poco—. Aunque haya tenido que ser en estas circunstancias —suspirando.

—Me parece increíble ver lo grandes que están todos —nos interrumpió la señora Satoe acercándose, y agarrando del brazo a Koushirou con cariño—. Si quieren pasen —nos invitó a la habitación—. Yo iré a comprarles algo delicioso.

—No hace falta, señora Satoe.

—Tonterías, ¿Qué es la vida sin un poco de dulce? Es una buena ocasión —diciendo aquello con una sonrisa mientras le pellizcaba la nariz de Koushirou, quien se sonrojó.

Una vez nos partimos de la risa porque la mamá de Tachikawa dijo que siempre le gustó Koushirou como novio para Mimi, pero como nos consideraba a todos nosotros como sus hijos eso sería algo así como incesto. La verdad fue un humor negro e inocente que nos sacó unas cuantas risas, a excepción de Kou, quien casi muere de una combustión espontanea ese día.

Una vez dentro todos exclamaron con alegría al vernos. Y sí, Sora tenía razón, estábamos todos. Finalmente, los ocho estábamos en el mismo lugar, y como dijo Jou, aunque haya sido en estas circunstancias lo importante es que estábamos juntos de nuevo.

Sonreí al ver que mi mejor amigo estaba en mejor estado, sentado en la camilla con Tachikawa, con el brazo enyesado y lleno de firmas. Mimi, por su parte, sonrió enorme cuando Koushirou se acercó a ella para saludarla. Jou y yo nos quedamos cerca de la entrada, al haber pocos lugares para ubicarnos, estando Takeru, Hikari y Sora en el sofá.

—¿Cómo ha estado el trabajo?

Miré a Taichi de forma severa.

—Más vale recuperarte pronto, porque si sigo cubriendo tu turno me dará un ACV.

—Anda, que todo es para tu crecimiento profesional, hombre.

—Que te den, Tai.

—Uy, que sensible —me acerqué para darle un golpe en el brazo bueno, pero Jou me jaló justo antes de hacerlo.

Kido y Sora eran expertos interviniendo en nuestras disputas, aun cuando son en broma.

—Pensé que no vendrías —escuché que le decía Mimi a Koushirou.

—Perdona, Yamato nos ha retrasado con su rutina de belleza.

Ya iba a decirle que era un idiota, cuando en eso Tachikawa dijo algo que me calló.

—¿Quién es Yamato?

Sora dejó de hablar con Hikari y Tk cuando escuchó aquello, y todos miramos a Mimi un poco extrañados, pues nunca antes había sido así de odiosa, o al menos no tan rápido, ya que lo que ocurrió el día del accidente tuvo que pasar unas cuantas horas y unos cuantos tragos para que Mimi dejara de ignorarme y empezara a atacarme. Taichi fue el primero en hablar, y aunque intentaba ser gracioso sus intenciones eran exclusivamente para aligerar el ambiente.

—Oye, Mimi, que recién está llegando. Es muy pronto para sus disputas matrimoniales.

No me causó nada de gracia el comentario, pero ella pareció desconcertada.

—Disculpa, no entiendo —una sonrisa apenada se dibujó en sus labios rosas—. ¿Disputas matrimoniales? ¿De quién hablan?

Koushirou también parecía confuso, pero fue Jou quien se acercó a Tachikawa tras unos segundos, mirándola atento.

—Mimi, no bromees con eso.

—Vamos, que ya estás grande para esas bromas —le dijo Taichi—. Ya sabemos que Yamato no es tu mejor amigo, pero, vamos, tampoco lo trates así —señalándome.

Fue entonces que ella siguió con la mirada las manos de Taichi hasta llegar a mi persona, esta vez dedicándome una mirada particularmente desconcertada y curiosa. Si les soy honesto, es la primera vez que Mimi Tachikawa me miraba de esa manera. A juzgar por su expresión cualquiera que no la conociera diría que está diciendo la verdad.

Al menos que, realmente esté diciendo la verdad.

Fruncí el ceño.

Sora se levantó del sofá, cruzándose de brazos.

—Muy bien, ya no es gracioso, ¿Puedes terminar con esa actitud de una vez, por favor?

—Sora, no estoy bromeando. No sé quién es él —ahora ella parecía más confusa que nosotros. Dejó de mirarme, revelando la incomodidad en sus hombros y al morderse los labios.

Jou me miró por un instante, para luego tocarle el hombro a Koushirou.

—Koushirou, ¿Puedes ir en busca de la señora Satoe y preguntar por el doctor? —pidió Jou con gesto serio. Mi amigo asintió, y salió de allí rápidamente. Luego Jou se acercó a Mimi para revisar sus ojos—. A ver, Mimi, ¿Puedes decirme quien es Takeru? —ella frunció el ceño.

—Vale, se están comportando de forma muy extraña —nerviosa.

—Simplemente responde mis preguntas, por favor.

—Uhm, sí, claro. Obviamente sé quién es Tk…Oye, ¿Por qué me estas revisando como ratón de laboratorio? —desconfiada, alejándose—, ¿Qué ocurre?

—¿Y puedes señalarme quienes son el resto de las personas que están en la habitación? —ella iba a quejarse, pero Jou le insistió con seriedad. Empezó a hacerlo de mala gana y no convencida con las intenciones de nuestro amigo. Por supuesto, señaló a todos con su nombre, excepto a mí—. Mimi, por favor, si esto es una broma tendrás problemas, el doctor ya viene en camino.

—¡Que no estoy bromeando! —exasperándose—. Sora, Tai, ¿Por qué me están recriminando? ¡No entiendo nada!

—Por Kami, esto es absurdo —dijo Taichi levantándose de la camilla, señalándome—. Matt, Yamato Ishida, lo conoces desde que tienes diez años, el mismo al que le gritaste y lanzaste tu mojito el día del accidente, ¿Y ahora haces como si no lo conocieras?

—Tai, espera… —Tk se levantó del sofá, y miró a Mimi con detenimiento—, ¿De verdad no recuerdas a mi hermano?

Noté como Mimi empezó a inquietarse, y volvió a mirarme con un verdadero gesto lleno de confusión. Fue en ese momento en que me puse frío, y entendí que por muy mal que estemos los dos ella nunca había jugado así conmigo, y mucho menos con esa expresión de genuino desconcierto. Jamás bromearía así con los demás, y quizás fue eso lo que me dio a entender lo que realmente estaba ocurriendo, y el por qué Jou había mandado a buscar con Koushirou al doctor.

—Buenas tardes —en eso a la habitación ingreso un doctor, y pronto Tai, Jou y Sora nos apartamos de la camilla para que él pueda evaluar a Tachikawa sin problema. En la habitación había una tensión que podía sentirse de inmediato, y ya la actitud de Tachikawa había cambiado por completo—, ¿Cómo nos sentimos hoy, señorita?

Ella no respondió.

—Doctor, soy Jou Kido —se presentó mi amigo, dando un paso hacia él—. Soy hermano de…

—¡…El hermano menor de Shun! Vamos, que sorpresa verte por aquí —dándole una palmada en la espalda—, ¿Eres amigo de la paciente?

—Sí, y sobre eso…

Cuando Jou le explicó al doctor lo que estaba sucediendo este reaccionó tal y como lo hizo mi amigo hace unos momentos. Mientras le hacía preguntas a Mimi sobre mi persona le hacía revisiones físicas que parecían incomodar aún más a la castaña. Los chicos trataron de ayudar, aportando recuerdos en donde nos incluían a mí y a ella, pero nada parecía hacer reaccionar a Tachikawa. Ella seguía mirándome como se mira a un completo desconocido. No había calidez, no había odio, no había nada.

Solo parecía más y más incómoda.

Tan pronto llegó Koushirou con la señora Satoe decidimos irnos y darles un poco de privacidad. Una vez fuera todos estábamos en completo silencio, parados en el pasillo sin entender nada.

¿Por qué Mimi recordaba todo, menos a mí?


—No lo entiendo —Sora miraba el suelo—. Se suponía que todo estaba bien. Que ella estaba bien.

—Tranquila —Hikari tomó su mano con cariño—. Debe haber una explicación.

—Están tardando demasiado —se quejó Taichi. Habían pasado ya varios minutos, y ahí en la habitación seguían estando Tachikawa con su mamá, Jou y el doctor.

Unos segundos después, se asomó Jou.

—Tai, Sora, ¿Pueden entrar un momento?

Los aludidos asintieron y entraron a la habitación tras Jou. Nosotros seguimos aquí, aguardando. Ya eran las cinco y media cuando en eso la puerta fue abierta, y salieron todos menos Mimi, por obvias razones, y su madre. El doctor se acercó a nosotros y aguardó a que lo rodeáramos para darnos una explicación.

—Bien, chicos. Saben que a raíz del accidente su compañera tuvo un traumatismo cerebral, es por eso que la hemos intervenido quirúrgicamente —todos escuchábamos atentos—. Siempre existe la posibilidad de ciertas discapacidades cuando se tiene un traumatismo cerebral, no obstante, el caso de Mimi fue particularmente especial. Para la gravedad de su estado no encontramos ninguna discapacidad alarmante.

—¿Entonces? —preguntó Koushirou, cruzándose de brazos—, ¿Por qué nos recuerda a todos y a Yamato no?

—En realidad, llamamos a Sora y a Tai para comprobar si también había olvidado ciertos recuerdos —se adelantó Jou—. Pero son únicamente los que incluye a Matt directamente.

—¿Qué? —Hikari parecía entrar en shock—, ¿Por qué?

—La teoría por ahora es que, bueno, Mimi haya olvidado ciertas cosas que tuvieron un fuerte efecto en ella horas antes del accidente. Lo único que puedo decirles es que no es progresivo, al menos que hallan más lagunas, pero no creo que sea el caso.

—¿Cómo podemos saber qué recuerda y qué no?

—Pues, habrá que revivir esos recuerdos en lo posible con ella, conversándolos.

—A ver —Koushirou se revolvió el cabello, frustrado—, ¿Por qué sí recuerda a Tai y a Sora? También estuvieron en el accidente.

—No lo sabemos, pero normalmente ocurre cuando hay renuencia hacia ciertas cosas por parte del paciente con traumatismo cerebral, y el cerebro, en función de defensa, suprime eso recuerdos —en eso me dedicó toda su atención—. Lo único que puedo decirles es que me temo que lo que ha pasado en su memoria fue una Sustitución Cognitiva Involuntaria. Muchos recuerdos que te incluyen no están en su memoria, pero los que sí recuerda fueron ligeramente distorsionados, como si…no estuvieras en ellos.

—Por Kami —Hikari buscó refugio en los brazos de mi hermano. Sora y Tai tenían una expresión abatida, pero no parecían sorprendidos. Se ve que ya sabían lo que el doctor acaba de decirnos.

—Le haremos unos exámenes por si algo se nos pasó por alto, así que por ahora será mejor dejarla descansar. En cuanto a usted, joven —colocando su mano en mi hombro—. La mente es frágil, y no puedo asegurar que vuelva a recordarte, pero si realmente era tu amiga tendrás que tener paciencia y ayudarla. Es altamente necesario que la apoyes en los próximos días. Lo mejor que puedes hacer, hijo, es compartir con ella y así ver que tanto recuerda y qué no.

Luego el doctor se fue, y quedamos solo nosotros.

Yo no había abierto la boca en todo este rato. Las preguntas, las exclamaciones de preocupación, las genuinas emociones de frustración y miedo, habían sido por parte de mis amigos. Yo por mi parte seguía sin entender qué estaba ocurriendo, y estaba especialmente irritado con la situación.

Mimi Tachikawa no me recordaba.

Mejor dicho, es como si nunca me hubiese conocido.

Empecé a analizar en silencio lo que el doctor había dicho, mientras las voces de mis compañeros resonaban en mi cabeza como música de fondo. Cierto, Mimi y yo nos la llevábamos fatal, ¿De ahí viene esa renuencia hacia mí? ¿Tanto me aborrecía? ¿Tanto daño le ejercía yo en su mente como para borrarme de su memoria?

Ella antes me odiaba, ¿Para qué ayudarla a recordarme, entonces?


Notas de la Autora:

Hello, hello!

Aviso que lo de sustitución cognitiva involuntaria fue invento mío, antes de que vayan a googlearlo jaja

Feliz San Valentín, mis corazones! Encrypted actualizado solo para ustedes, espero que lo hayan disfrutado!

Ah, y les hice un regalo de San Valentín. Bueno, ya estaba hecho desde hace mucho, pero lo he publicado hoy como regalo. Me salió barato.

Espero que les haya gustado el capítulo. Ya sé que por ahí hay historias que van con el mismo tema, pero Encrypted no está basado en ninguno de esos Fics, y es mucho más adulto. Aviso que próximamente tendré que cambiarlo a Rated M.

Pues nada, espero sus comentarios! Y sigan lanzando esas teorías de lo que ocurrió con los chicos en el pasado, que amo leerlas.

PD: Recuerden ir a Youtube y buscar Vainiella Encrypted, así tal cual, encontrarán la lista de reproducción de esta historia con todas las canciones señaladas en cada capítulo e incluso nombrada por nuestros protagonistas. Hope you like it!

Muakata.

Atte.

Vai.