✫•*˚⁺‧͙⁺˚*•̩̩͙✩•̩̩͙*˚⁺‧͙⁺˚*•̩̩͙✩Distintos Caminos✩•̩̩͙*˚⁺‧͙⁺˚*•̩̩͙✩•̩̩͙*˚⁺‧͙⁺˚*•✫
.·:·.✧I✧.·:·.
Apenas fueron unos instantes de silencio pero parecieron horas. Sasuke quería encontrarle alguna explicación lógica a lo que estaba pasando, pero si no era un simple truco ilusorio, solo quedaba asumir que era un genjutsu.
.
— No, no es un genjutsu.
.
Y harto, Sasuke únicamente dejó salir un gruñido exasperado, furioso, clavando su mirada negra en el otro, dándole a entender perfectamente que de ser posible se levantaría de ahí y le sacaría las respuestas de manera violenta.
.
— De acuerdo —el otro Sasuke suspiró algo fastidiado— Tus defensas mentales no están al cien por ciento ¿Lo sabes?
.
Sasuke sencillamente se dedicó a seguir observándolo con rencor mal contenido en la mirada, decidido a negarse a hablar hasta que lo creyese conveniente. ¿Ahora ese impostor le quería hacer creer que podía leer su mente? ¡Por favor! No conocía a nadie que tuviese un ninjutsu tan avanzado como para romper la barrera permanente de su sharingan, que se hallaba activa todo el tiempo... sin importar si tenía la suficiente energía o no como para manifestarlo.
.
— Eso es cierto, el sharingan es casi impenetrable, al menos hasta el nivel en que tú lo has entrenado. Pero, para mí...
.
Y el silencio cayó con algo de pesadez... Sasuke esperó, frunciendo después el ceño con molestia al darse cuenta de que su maldita copia no pensaba responderle. Muy pocas veces en su vida se había sentido con tal necesidad de escuchar respuestas.
Y justo estaba por gritarle cuando el otro Sasuke sencillamente entrecerró la mirada, parpadeando pronunciadamente después, revelando un par de cuentas rojas en lugar de las anteriores. Sharingan.
.
— Mi sharingan es mucho más avanzado, para mí fue fácil romper esa defensa y colarme un poco por tus pensamientos inmediatos —se encogió de hombros, con presunción— Lo hice apenas cruzamos las miradas, me sorprende que no lo hayas notado.
.
¿Y cómo se suponía que Sasuke lo notase, si eso debió de ocurrir en una mísera fracción de segundo? Estando en esa condición tan deplorable no era de extrañarse que no hubiese logrado darse cuenta.
Dejando caer la cabeza hacia atrás apoyándola completamente en la almohada, Sasuke se percató de que en realidad estaba más cansado de lo que creía y no estaba seguro si era por su estado físico, o por el dolor de cabeza que comenzaba a aumentar al no comprender qué era lo que estaba sucediendo.
.
— ¿Quién eres? —preguntó al fin Sasuke, con voz carente de emoción—.
.
Aunque no podía verlo, el moreno sabía que su réplica comenzó a moverse un poco dentro de la habitación, además también sentía la forma penetrante en que se hallaba mirándolo.
.
— Eso es lo mismo que yo me pregunto —respondió el otro— ¿Quién eres tú, Sasuke? —nuevamente arrastraba el nombre con saña— Al principio creímos que eras un impostor o al menos un bunshin extremadamente bueno, pero ahora... ¿Quién eres?
.
Sasuke entrecerró los ojos, apretando con cierta fuerza la mandíbula.
.
— ¿Y quién quieres que sea? ¿Itachi disfrazado? —soltó venenosamente—.
.
El otro Sasuke arrugó el entrecejo con claro desdén, dejando que en sus ojos color rojizo menguara con las aspas negras que albergaba dentro.
.
— Itachi está muerto —escupió— Piensa en una excusa mejor.
.
Ante esas simples palabras se paralizó por completo, para después relajar su cuerpo mientras que cerraba los ojos. ¡Eso era estúpido! Estúpido y completamente imposible. Todo lo que estaba sucediendo en aquel momento con toda la seguridad del mundo no sería algo más que un sueño surreal... alguna alucinación bastante engañosa, provocada por la pelea que había tenido con Naruto... sí, obviamente tenía que ser, seguramente el dobe le había ganado contra todo pronóstico alguno en el último instante.
Porque sencillamente no había mejor explicación a lo que se encontraba viviendo o tal vez, ahora sí se había vuelto completamente loco. No le extrañaría que en aquel momento entrara a la habitación Orochimaru de la mano con Kabuto, sosteniendo un ramo de flores y diciéndole que esperaban que se recuperase pronto.
Una carcajada atrajo pronto su atención, haciendo que abriese los ojos, dejando en su rostro un rictus indescifrable.
.
— Esa escena es horrible ¿Sabes? —masculló el otro Sasuke—.
.
El moreno giró su rostro hacia él. El Sasuke falso tenía una expresión casi relajada en ese momento... una expresión que él no recordaba haber visto jamás en su propia cara, incluso aun con aquel penetrante sharingan en sus ojos. Mas pronto el otro adquirió una mueca sombría, la cual sí encajaba perfectamente con la que él mismo tenía la mayor parte del tiempo.
.
— Todo indica que tú y yo somos la misma persona... exámenes de sangre, chakra, células, no eres ni un clon perfecto ni un impostor ¿De dónde has salido? —entrecerró de forma peligrosa aquella mirada escarlata— La única diferencia verdadera entre tú y yo es nuestra habilidad... tu chakra podría considerarse una burla si lo comparas con él mío, ¿Quién eres? ¿De dónde vienes?
.
Pero a Sasuke poco le importaba lo que su estúpida copia estuviese diciendo... ¿Eran la misma persona? Y aunque esa fuese la explicación ¿Realmente esperaba que iba a creerse esa idiotez? Era imposible que existieran dos Sasuke Uchiha en el mundo, sólo un verdadero idiota podría creerse semejante mentira absurda. Y nuevamente el silencio se adueñó del lugar de forma orgullosa donde lo único que podía romperlo era el sonido de dos respiraciones completamente diferentes, de forma tan inaudible que se necesitaría de un buen oído entrenado para lograr detectarlas.
.
— De acuerdo... te acabaste mi paciencia y agradece que he tenido demasiada contigo, he sido bastante generoso —su voz sonó oscura y siseante— Sasuke... ¿Quién demonios eres y de dónde saliste?
.
Oh, las dos preguntas que venían rondando toda la breve y prácticamente nula conversación que estaban teniendo. Y si aquel falso Sasuke creía que iba a lograr amedrentarlo, cuan equivocado estaba ¿Cómo iba a asustarse de su propia imagen? ¡Ja! Cualquiera que estuviese detrás de aquel teatro ridículo definitivamente no le conocía, al menos no lo suficiente como para saber que él podría mantener la calma aun en las situaciones más extremas y en las torturas más inhumanas... no por nada Orochimaru se había hecho cargo de su "entrenamiento". Cualquiera que pudiese sobrevivir a ese psicópata con delirios de dios, podría sobrevivirlo todo.
Apretando la mandíbula y entornando la mirada con desprecio como lo hacía cada vez que se enfrentaba a algún oponente que no valía la pena, Sasuke movió la cabeza hasta dar con la dirección donde se encontraba el otro, que en realidad poco se había movido de su posición original, conectando fijamente su vista con la ajena.
El negro azabache y el rojo sangre se enlazaron con fiereza, desatando al instante una pesada tensión en el ambiente con rapidez.
.
— Tonto pequeño Sasuke...
.
Fue un ligero murmullo emitido por aquel pelinegro vestido de ANBU, pero bastó para que el moreno tendido en la cama abriese los ojos un poco más y soltase casi un cortado jadeo, porque aquellos ojos que poseían el rojo a la vista, dejaron girar el sharingan a una velocidad increíble antes de que las tres aspas se unificaran en una sola, para que después se separaran, formando una figura que difícilmente podría describir en aquellos momentos y dejando al centro una pupila de color blanco. Sasuke boqueó, totalmente perplejo ante aquel sharingan que nunca en su vida había visto, pero en realidad poco pudo pensar antes de sentirse paralizado por completo, sintiendo como su mente se nublaba de forma asfixiante y dolorosa.
El Sasuke de pie mantuvo la mirada fija en la otra y el momento casi pareció haberse congelado. El Sasuke que permanecía en la cama pronto comenzó a convulsionarse de forma violenta, mientras que palabras entrecortas y ahogadas salían de sus labios, más sin embargo tan rápido como todo empezó, se acabó. La conexión de miradas se rompió bruscamente, haciendo que un Sasuke cayese pesadamente sobre la cama, de nuevo inconsciente y que el otro soltase un grito adolorido antes de chocar contra la pared, resbalando al instante y cayendo sentado.
Su respiración era agitada, gotas de sudor resbalaban de su frente y una terrible sensación de nauseas lo invadió, al mismo tiempo que sentía que su cabeza estaba por estallar. Una de las técnicas que él había desarrollado con el sharingan consistía en adentrarse en el subconsciente de su victima, de tal manera que le permitiese ver lo que él deseara; tal técnica era sumamente útil en los interrogatorios.
Así pues, cuando aquel Sasuke de cabello corto y completamente herido había aparecido, al instante las pruebas volaron para averiguar su verdadera identidad. Y los múltiples estudios que se hicieron arrojaron que eran la misma persona, lo cual no era nada coherente y posible. Por lo tanto él había esperado pacientemente para poder indagar en la mente de aquel sujeto y así comprobar si estaban frente algún tipo de técnica completamente desconocida y demasiado avanzada para suplantar a las personas; pero conforme había logrado ver sus pensamientos se asombró de los detalles que aunque insignificantes, a él le revelaban mucho, como las alusiones a Orochimaru o los conocimientos secretos del sharingan.
Al final decidió que no quedaba otra cosa más que activar su versión personal del sharingan, para ver la mayor parte posible de la vida de ese individuo de ser necesario, ya que sólo así podría saber qué demonios estaba sucediendo allí.
El resultado había sido completamente inesperado... y grotesco.
Con la respiración ligeramente normalizada, torpemente Sasuke se puso de pie viendo al otro pelinegro en la cama, que presentaba una expresión completamente agotada y pesarosa... y no era de extrañarse, pues el nexo había sido demasiado intenso y la intrusión a su mente fue brutal.
Sasuke se llevó una mano para cubrir su rostro y respirar profundamente, sintiendo como punzaban sus sienes. Se sentía asqueado y terriblemente mal... nunca antes en toda su vida el haber visto en los recuerdos de otra persona le había creado tal repugnante sensación. Pero esta vez era diferente. Esta vez era algo macabro y perturbador. Algo enteramente desquiciado y erróneo.
Había visto aquella vida entera en segundos. Y se arrepentía.
Realmente fue una de las experiencias más desagradables por las cuales había pasado. Las náuseas aún no se iban y tendría que esperar un poco para que su presión sanguínea se estabilizara. Cuando finalmente se creyó capaz de moverse, limpió el sudor de su frente y decidió abandonar la habitación, sintiéndose todavía enfermo. La puerta se abrió con una facilidad asombrosa y en cuanto salió del cuarto, la iluminación se esfumó y todo quedó en oscuridad, misma que le hizo una silenciosa compañía al moreno que en ese momento en cama dormía.
Una vez afuera, recargó su frente sobre la pared, colocando una de sus manos en la superficie como apoyo, donde inspiró profundamente e intentó serenarse. El lugar donde se encontraba era el pasillo designado a la recuperación y observación de criminales considerados como altamente peligrosos, completamente separada del hospital principal de Konoha. Aquel pasillo se hallaba poco iluminado y sólo personal estrictamente restringido tenía un libre acceso a él.
Se mordió con fuerza el labio inferior haciéndolo sangrar, antes de ponerse en marcha por el desolado y silencioso lugar. Su mente no dejaba de darle vueltas, teniendo demasiadas cosas y montones de sentimientos encontrados y turbios.
La única salida de aquella sección de contención se hallaba siempre vigilada por un equipo competente de ANBU, pero curiosamente, si es que podía llamársele así, era que una persona ajena al personal de vigilancia se encontraba ahí con la apariencia de estar esperando con paciencia por algo. Vestía la típica ropa de un jounin, con el chaleco desabrochado y sandalias de color negro; su cabello rubio brillante cubría con algunos mechones su frente donde lucía el protector de Konoha y llegaba a unos cuantos centímetros sobre sus hombros. Prontamente algo pareció alertarle, ya que se giró justamente en su dirección, observándolo primero con alegría reflejada en el azul puro de sus ojos y que después cambió a preocupación.
Sasuke decidió tragarse en lo posible todo lo que sentía y le dedicó una desganada sonrisa al rubio que tan fijamente le observaba.
.
— ¿Sasuke? —le llamó inseguro— ¿Estás bien? ¿Qué pasó?
.
El ojinegro sabía que poco o nada podría ocultarle al otro, pero prefería decírselo después a tener que comenzar a hablar ahora. Además, aquel terrible sinsabor que se había manifestado en él luego de haber utilizado aquella técnica con el otro "Sasuke" todavía no se iba... y ahora al mirar a aquel rubio, incluso se había intensificado de forma alarmante.
Llegó hasta él y sin previo aviso lo apresó con fuerza entre sus brazos, hundiendo su rostro en el hueco que se formaba entre su cuello y su hombro, aspirando el conocido aroma de los cabellos rubios y estrechándolo con firmeza. El rubio sencillamente se lo permitió, algo atónito.
.
— Te amo —susurró Sasuke— Nunca te haría daño ¿Lo sabes, verdad? Jamás me atrevería... no podría...
.
Completamente desconcertado pero conmovido al mismo tiempo, el ojiazul le devolvió suavemente el abrazo, mientras plasmaba una sonrisa suave en sus labios.
.
— Lo sé, yo también te amo —respondió, acariciando con sutileza la espalda del moreno— Sasuke ¿Qué te pasa?
.
Pero él no respondió y en cambio lo soltó, tomando su rostro entre sus manos con firmeza y depositando un inesperado beso en los labios entreabiertos.
.
— Por nada del mundo intentaría dañarte, antes me mataría a hacerlo —musitó quedamente— No te dejaría... no me apartaría de tu lado...
.
Cuando el otro ahora sí estaba por preguntar con más insistencia, completamente confundido y ya de por sí preocupado por el comportamiento tan raro que presentaba el pelinegro, éste cubrió nuevamente su boca, deslizando con habilidad su lengua y acariciando la suya. El rubio no pudo evitar soltar un suspiro placentero ante los movimientos tan familiares y afectuoso que el otro le prodigaba, estrechándolo nuevamente con delicadeza contra su cuerpo. Al separarse, Sasuke retiró el protector de la aldea que portaba el rubio, dejando caer con libertad los mechones dorados sobre su frente para luego recargar la suya contra la contraria, dejando que sus narices se rozaran con ligereza.
.
— Estoy cansado, vamos a casa... después te contaré ¿Bien?
.
Anonadó, el ojiazul asintió, antes de separarse por completo y dejar que el moreno tomase de su mano, tirando un poco de ella cuando comenzó a caminar hacia la salida.
Naruto entrecerró los ojos con aflicción, no logrando entender el comportamiento que estaba mostrando el Uchiha. Se llevó entonces la mano derecha que es la que tenía libre hacia su abultado y notorio estomago... cosa que no era extraña para sus cinco meses de embarazo.
Y con muchas silenciosas preguntas, el rubio se dejó guiar, notando sólo entonces en su boca el sabor metálico a sangre que le había dejado el beso de Sasuke.
Continuará...
.
.
.·:·.✧Anexo I A✧.·:·.
El viaje había sido bastante tranquilo, sin que inconveniente alguno se atravesara, por lo que antes del anochecer del primer día después de que partieran de Konoha, ya se encontraban en la primera ciudad que se hallaron a su paso.
Allí, Jiraiya había decidido pasar la noche en una humilde posada, rentando sólo una habitación que bien debía de servir para los tres. Aunque el sannin se quedó poco tiempo, pues apenas entraron, se había despedido diciendo que debía atender unos asuntos, por lo que Sasuke y Naruto eran libres de acomodar su equipaje e incluso salir a comer hacia el puesto más cercano, siempre y cuando no se perdiesen, ya que el hombre no tenía intenciones de estar desperdiciando el tiempo en buscarlos.
Con total emoción el rubio había corrido a desempacar algunas cosas, sacando del pequeño armario uno de los futones que allí se encontraban y procediendo a dejarlo sobre el suelo, para después lanzarse sobre él, riendo, totalmente feliz.
.
— ¡Ne, ne, Sasuke! —le llamó por todo lo alto— ¿No estás emocionado'ttebayo? ¡Es nuestra primera noche fuera de Konoha!
.
Sasuke, quien a diferencia del otro había comenzado a sacar algunas de sus cosas con mayor cuidado y tranquilidad, únicamente soltó un resoplido ante las palabras del ojiazul.
.
— ¿Qué tiene de emocionante? —cuestionó monótonamente— No es la primera vez que dejamos Konoha.
— Sí, pero esta la primera noche que estamos fuera de Konoha como aprendices del viejo.
.
Naruto era de mente simple, de eso no existía duda.
.
— Me hubiera gustado que también viniera Sakura-chan —y soltó un suspiro— Habría sido de lo mejor.
— Tsk —expresó con desdén— Sakura únicamente sería una carga si hubiese venido.
— Oe ¡No te pases, Sasuke-teme! —saltó al instante— Sakura-chan no es una carga, dattebayo.
— No estoy de humor para discutir tonterías —declaró—.
— ¡Sakura-chan tampoco es una tontería!
.
Inspirando aire profundamente para intentar llamar un poco de paciencia, Sasuke procedió entonces a tomarse unos minutos para pensar su respuesta.
.
— Sakura sería una carga —dijo con lentitud, como si remarcara cada palabra— Porque ella no tiene motivos para hacer este entrenamiento... ella es muy diferente de nosotros.
.
El tono que el moreno había usado tenía cierto aire reverencial, por lo que inesperadamente Naruto se encontró sin mucho que responderle, ya que, por una parte, aunque no quisiera aceptarlo, el ojinegro tenía razón.
Sakura no necesitaba hacerse más fuerte porque quisiera cumplir una promesa... o una venganza.
.
— Pero de todas formas habría sido divertido —aun así insistió el rubio—.
.
Sin embargo, Sasuke no respondió y Naruto no sabía si su silencio le había dado la razón o lo contradecía.
.·:·.✧Anexo I B✧.·:·.
Definitivamente ya no podía más, había estado casi tres días en aquella posición... ¡Era algo cruel! Estaba cansado, adolorido, hambriento, malhumorado y más muerto que vivo. Suspiró lastimeramente y deseó dejarse caer, sin embargo nuevamente en quién sabía ya cuántas veces, se giró a un lado, observando la silueta inmóvil de su compañero de entrenamiento.
Sasuke permanecía sin mover ni un músculo ¡Y así había estado durante días! ¡Demonios! Ese maldito Uchiha siempre tenía que ser tan perfecto en todo. Naruto bufó inconforme, odiándose por no ser mejor.
.
— Usuratonkachi —la voz de Sasuke se escuchó— Si ya estás cansado, ríndete sencillamente.
— ¡Ni hablar, dattebayo! ¡Soy tan bueno como tú! Y me voy a quedar aquí hasta que ero-sennin venga ¡Ya lo veras, Sasuke-teme!
— ¡Hmpf!... dobe —sonrió arrogantemente— Es demasiado para ti, me sorprende que aun puedas seguir allí.
— ¡Ya te dije que soy bueno'ttebayo!
— En tus sueños, caerás de un momento a otro.
— ¡Vete al diablo, baka!
— Acéptalo, no puedes con esto.
.
El rubio cerró con fuerza los ojos y apretó los puños, aborreciendo cada palabra que estaba escuchando. Finalmente abrió los ojos bruscamente y giró su cuerpo para poder mirar al otro mejor.
.
— ¡Sí puedo! ¡Y voy a enseñártelo, dattebayo! Haré todo lo que tenga que hacer, entrenaré hasta el cansancio y aun así seguiré ¡No me voy a rendir, Sasuke! Porque debo ser lo suficientemente fuerte para derrotar a Orochimaru.
— Dobe —susurró el otro cansinamente— Ése empeño tuyo con derrotar a Orochimaru comienza a molestarme.
— ¡Pues mal por ti! Porque seguiré diciéndolo hasta que no deje huella de ese tipo ¡Voy a vencerlo! Y así te voy a liberar de su estúpido sello, dattebayo.
— No te lo estoy pidiendo —dijo malhumorado—.
— ¡Ya lo sé! Quiero hacerlo porque eres mi amigo y no voy a dejar que un amigo mío viva con un loco detrás de él... y aunque tú no creas que puedo lograrlo, algún día te demostraré lo contrario ¡Voy a liberarte, lo prometo'ttebayo! Y yo siempre cumplo mis promesas, porque ese es mi camino shinobi.
.
Sasuke guardó silencio al igual que Naruto y durante tres horas más, nadie dijo nada.
Cuando Jiraiya regresó a aquella parte del bosque, después de pasar una buena noche durmiendo en la posada que se encontraba cerca de allí, no pudo hacer otra cosa sino asombrarse al ver que sus dos "discípulos" se encontraban exactamente como los había dejado la última vez: aun parados de cabeza en lo alto de los árboles, con el único sostén de sus pies pegados a sus respectivas ramas gracias a su chakra. Por el sello que había puesto y que no había sido roto, se dio cuenta perfectamente de que ninguno de los dos se había descolgado en ningún momento, lo que quería decir que tenían tres días enteros controlando moderadamente el fluyo de su energía para poder seguir en aquella posición; había dudado bastante del rubio, ya que siendo sinceros no creía que Naruto fuese a soportar tanto. Quizás aquel par no era un desastre andando, aunque había que ser optimistas, sólo tenía unas semanas con ellos y parecían estar haciendo más o menos bien las cosas... aquella rivalidad que mantenían daba la impresión de ser el suficiente aliciente para motivarlos a practicar hasta conseguir lo que les imponía.
Al darles el permiso para bajar, ambos cayeron literalmente exhaustos. Naruto se llevó una mano a la cabeza y se fue de espaldas en el suelo, quedando completamente acostado, a diferencia suya, Sasuke se recostó sobre el árbol y cerró los ojos.
.
— ¡Muy bien! Es más de lo que esperaba de su resistencia —habló el anciano— Creo que ahora sí podemos pasar a practicar técnicas que requieren más concentración y destreza en el chakra.
.
Ninguno de los dos respondió, bastante ocupados en descansar e intentar recordar cómo era tener la cabeza hacia el cielo y no hacia el suelo.
Sasuke desvió su mirada de forma discreta hacia donde Naruto respiraba agitadamente como si la vida se le fuera en ello... y entonces, sin que se notase siquiera, una pequeña sonrisa sincera se dibujó en sus labios. Y afortunadamente nadie lo vio, porque nadie hubiese creído que Sasuke Uchiha pudiese sonreír hacia el rubio sin presunción.
.
.
.·:·.✧Anexo I C✧.·:·.
Para desquitarse pateó sin miramiento alguno una piedra que se encontraba en su camino, la cual rebotó unos cuantos metros antes de detenerse.
.
— ¡Odio hacer misiones para niños, dattebayo!
.
Desde luego, Jiraiya había aceptado a Sasuke y Naruto como sus aprendices e incluso se había hecho responsable de varios gastos, sin embargo eso no quería decir que también iba a darles dinero para que lo usaran a su gusto, por lo que si los dos querían comprar alguna cosa -obviamente innecesaria para su entrenamiento-, ambos iban a tener que buscar ganarse el dinero de la manera que pudiesen.
Resultaba ser entonces que la mayoría de las ciudades y algunas villas contaban con un tablero de anuncios, donde la gente solía poner ofrecimientos de trabajos, ya fuese que necesitasen de ciertas habilidades ninja para ser llevados a cabo o no; las personas que colocaban allí los anuncios eran gente que esperaba que alguien de la ciudad quisiera aceptar el trabajo. Ésa había sido entonces la única forma en la que Naruto consiguió ganar algunos ryos: haciendo misiones que en Konoha se considerarían como de rango D.
Estaba demás decir que eso no lo tenía feliz, pero los tiempos desesperados requerían medidas desesperadas.
.
— Al menos ahora tengo para comprar algunos tazones de ramen —y ante la mención de su comida favorita, pareció cambiarle el humor—.
— ¿No te aburres de comer siempre lo mismo?
.
La pregunta que Sasuke había dicho era retórica, porque el moreno bien sabía que el de ojos azules podría ser capaz de comerse diez tazones de ramen en un solo día y aun así, volver a hacer lo mismo al día siguiente.
.
— Claro que no'ttebayo ¡El ramen es la comida de los dioses! —gritó con entusiasmo, levantando un puño al aire— Yo creo que eso es lo que te hace falta para que te mejore el humor, necesitas comer más ramen —y se cruzó de brazos, cerrando los ojos y asintiendo con la cabeza ante sus "sabias" palabras—.
— Usuratonkachi —dijo de manera automática— No tengo ganas de enfermarme por comer basura.
— ¡Teme! Tenle más respeto al ramen ¡Es sagrado!
.
Revirando los ojos, Sasuke negó apenas con la cabeza, para después suspirar inaudiblemente.
.
— Como ya dije, no quiero enfermar, así que yo escogeré a dónde iremos a comer.
— ¡Eso jamás! —renegó al instante— ¡Vamos a comer ramen, ramen!
— Yo decido a donde vamos a ir, porque yo voy a pagar.
.
Aquellas palabras fueron mágicas, porque al instante el rostro del rubio se iluminó completamente, mientras que sus ojos parecían brillar con emoción, dedicándole al pelinegro una mirada esperanzada.
.
— ¿De verdad vas a pagar tú, dattebayo?
— Hmpf... lo hago únicamente porque quiero comer algo decente, para variar.
— No importa si es por eso ¡Tú vas a pagar! ¡Eres genial, Sasuke-teme!
.
El moreno entrecerró la vista, mirando al rubio con desdén, revirando nuevamente los ojos y cruzándose de brazos, esperando que el otro entendiese su obvio descontento.
Sin embargo, la verdad era que el ojinegro no necesitaba realmente hacer misiones para conseguir algo de efectivo, ya que al igual que Jiraiya, él tenía una cuenta bancaria de la cual podía retirar dinero, mismo que había quedado como herencia ante el hecho de que todo lo que se hallaba en Konoha bajo el nombre de los Uchiha le había sido heredado. Normalmente no tenía demasiado interés por ese hecho, que en muchas ocasiones le traía recuerdos no muy gratos; pero ahora que se hallaba viajando, parecía ser que después de todo aquella cuenta había resultado útil.
Y sólo porque contaba con dinero más que suficiente es que se animaba a hacer algo como pagar por la comida del rubio... no porque quisiera ahorrarle ese gasto a Naruto.
¡Absolutamente no! Sería absurdo.
✧•̩̩͙*✩‧͙*•̩̩͙•̩̩͙*✩‧͙✩*•̩̩͙•̩̩͙*‧͙✩*•̩̩͙•̩̩͙*✩‧͙✩*•̩̩͙•̩̩͙*‧͙✩*•̩̩͙•✧
No saben la enorme nostalgia que sentí al estar leyendo los anexos. Por un momento me transporté muchos años atrás, cuando mi gusto por el anime de Naruto apenas comenzaba. El último tercio del manga, el final y la continuación siguen siendo malos tragos para mí, pero si de algo estoy segura ahora, es que lo que recuerdo que me llamó por primera vez a éste fandom, sigue allí.
・:✩*.✩.*✩。"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto y de pronto, toda nuestra vida se concentra en un sólo instante...."。✩*.✩.*✩:・
