✫•*˚⁺‧͙⁺˚*•̩̩͙✩•̩̩͙*˚⁺‧͙⁺˚*•̩̩͙✩Distintos Caminos✩•̩̩͙*˚⁺‧͙⁺˚*•̩̩͙✩•̩̩͙*˚⁺‧͙⁺˚*•✫
.·:·.✧III✧.·:·.
Cuando la puerta se abrió, casi pudo haberse apostado la vida al "adivinar" quién iba a entrar. Y con franqueza no se había equivocado, porque quien ingresó era su viva imagen, con el mismo color de cabello, los mismos ojos e incluso la misma detestable sonrisa de autosuficiencia que nunca hasta ahora se había dado cuenta de que era en verdad odiosa... desde luego, jamás imaginó que podría llegar a odiarse a "sí mismo", al menos no de ésa manera.
.
— Estás despierto, eso me ahorra la espera.
.
Sasuke miró al otro Sasuke que había entrado a la habitación, nuevamente portando las ropas de ANBU.
Y obviamente estaba despierto ¡Tenía cuatro desgraciadas horas esperando! Cuatro horas sin poder salir de aquella cama que había maldecido hasta el cansancio y a pesar de que ya podía mover todo el cuerpo, poco le había servido, pues el sello lo mantenía atado y aunque había intentó romperlo le fue inútil. Podía moverse, pero su energía para realizar jutsus estaba baja, ridículamente baja; intentar escapar en esas condiciones era técnicamente un suicidio.
El Sasuke de cabello largo entró sin problemas en el área del sello, dejándole en claro que no parecía temerle en lo absoluto. En las manos traía un bulto envuelto ordenadamente, mismo que le arrojó sin cuidado alguno. Sasuke lo atrapó, dándose cuenta de que se trataba de su ropa, casi como si estuviese nueva, aunque él recordaba que luego de la pelea que había tenido con Naruto había quedado en terribles condiciones.
.
— En el caso de que yo realmente creyese algo tan estúpido como eso de los otros mundos... ¿Cómo fue que llegué aquí entonces? —cuestionó el moreno en la cama—.
.
Luego de estupendas cuatro horas despierto, cavilando y hundiéndose en sus propios pensamientos, a Sasuke no le quedó más remedio que aceptar que existía ésa posibilidad... claro, una posibilidad completamente ilógica y nada creíble, pero luego de martillarse la mente con todas las posibles explicaciones que pudo encontrar por su cuenta, decidió que momentáneamente se quedaría con las palabras que el otro Sasuke había dicho la última vez que se vieron.
Además, ahora no le quedaba otra cosa mas que comenzar a hablar, no podía seguir en silencio esperando a que tosa la información le fuese dada, eso había hecho y desgraciadamente poco había descubierto.
.
— ¡Excelente pregunta, Sasuke! —y ahí iba a de nuevo a decir su nombre con antipatía— Y eso es lo que estamos tratando de averiguar, para poder regresarte.
— ¿Regresarme? —lo miró con desagrado—.
— No esperas quedarte aquí... porque francamente —hizo una mueca burlesca, condescendiente— No creo que vayas a encajar muy bien... ya sabes, teniendo en cuenta que yo estoy aquí.
— Hmpf —le miró con indiferencia—.
— Lo que ahora nos tiene ocupados es confirmar si nuestras sospechas son correctas y después investigar cómo viniste a dar aquí... podríamos matarte y ahorrarnos el ochenta por ciento de los problemas, porque así no nos preocuparía el devolverte a ese mundo tuyo, pero... —se encogió de hombros con presunción— Creo que no es algo ético.
— ¿Y debo de dar las gracias por eso? —preguntó con sarcasmo—.
— De hecho, sí, deberías. Pero no lo harás y si tienes más preguntas hazlas, porque tenemos que irnos de aquí.
— ¿A dónde?
— Con la Hokage, quiere verte y decidir qué hacer contigo, no esperarás que te dejemos andar libremente por ahí —sonrió de forma torcida— No sería una idea inteligente ¿Eh, Sasuke?
.
Sasuke reprimió el insulto que estaba por decir, resignado completamente a que no tenía sentido alguno comenzar a perder el control en la situación en la cual se encontraba en esos momentos.
Así que prefirió aprovechar el "gentil" ofrecimiento de su copia para hacer preguntas ¡Y vaya que si las tenía! Eran tantas que dudaba seriamente que el otro Sasuke quisiera responderlas, después de todo, de estar en su lugar, él no las respondería. Pero aun así lo único que perdía con intentarlo era saliva. Y con honestidad, se sentía desesperado y necesitaba realmente un poco de esclarecimiento a sus más que de costumbre oscuros pensamientos.
.
— No conozco ese sharingan ¿Cómo lo obtuviste? —preguntó directamente Sasuke, mirando a su otro yo—.
.
El moreno de pie no pareció sorprenderse en lo absoluto por aquella pregunta, al contrario, parecía que la estaba esperando.
.
— Es una larga historia —respondió sin interés alguno— Pero se podría decir que todo comenzó cuando maté a Itachi —dijo sencillamente, con expresión fría— Eso al comienzo me dio el mangekyou sharingan. No era necesario asesinar a mi mejor amigo, en realidad se trataba de ver morir a alguien que fuese importante... y de un modo y otro, Itachi siempre lo fue —susurró con algo de nostalgia— Y no, no siento ni un poco de orgullo por haberlo matado, mas bien diría que estoy... —paró sus palabras, colocando una mueca de fastidio— Tch, no importa, no creo que el resto te interese, supongo que lo averiguaras por ti mismo cuando se te de por matar a tu hermano, si es que lo logras.
.
Sasuke apretó la mandíbula con considerable fuerza, observando peligrosamente al otro.
.
— ¿Qué te hace pensar que no lo haré? —escupió altaneramente—.
— Que yo maté a Itachi hace tres años —enarcó una ceja, regresando la mirada helada que le estaban dedicando— Diría que te estás tardando ¿No es así?
.
El moreno inspiró profundamente antes de asimilar las palabras dichas por su contraparte.
.
— ¿Cómo lo hiciste? —su tono esta vez sonó aún más glacial—.
— Se metió con Naruto —dijo con mordacidad— Yo no iba a dejar que se atreviera a lastimarlo y tampoco iba a permitir que Akatsuki se le acercara.
— ¿Qué hay sobre... vengarse? —preguntó casi con un nudo en la garganta—.
— ¿Vengarse? —devolvió la pregunta con una carcajada irónica— Bien... en realidad el único motivo por el que me fui con Naruto a entrenar con ese sannin inútil fue para volverme más fuerte y sí, matar a Itachi y obtener mi venganza. Naruto quiso entrenar porque él deseaba acabar con Orochimaru —hizo un gesto de desagrado— Ése idiota quería librarme del control del sello, supongo que sabes lo molesto que es cuando Orochimaru lo controla para hacer algo que él quiere que hagas y a mí me volvía loco su insistencia porque fuese a su lado... Naruto decía que si no era capaz de salvar a su mejor amigo de las garras de seres como Orochimaru, entonces no podía llegar a ser Hokage.
.
... ¿Puede alguien que no es capaz de salvar a un amigo, convertirse en Hokage?...
Aquella frase asaltó su mente con rapidez... la frase que Naruto pregonaba sin cesar en su afán de hacerlo volver a la villa, aquella a la que no le encontraba sentido alguno, porque no entendía que simplemente por esa excusa tan estúpida, Naruto sacrificase tanto por él y por esa misma razón se había dispuesto a romper cualquier lazo que los uniera. Después de tantos años, Sasuke esperaba que Naruto desistiera en su empeño, pero al parecer, cada año para Naruto parecía apenas un día.
.
— A ciencia cierta no sé en qué momento fue más importante hacerme fuerte para mantener a Naruto a salvo de Akatsuki que buscar mi venganza —se encogió de hombros— Pero al final ambas cosas se mezclaron y acabé matando a Itachi ¡Ja! Eso realmente fue una verdadera ironía —casi comenzó a reír sin humor alguno— De Akatsuki nos fuimos ocupando gradualmente hasta que no quedó nada de ellos.
— ¿Y Orochimaru? —siguió manteniendo la frialdad de sus pensamientos ante las palabras que escuchaba—.
— Naruto se encargó de él después de que yo acabase con Itachi —una sonrisa desdeñosa apareció en sus labios— Cuando ese necio se propone hacer algo, realmente lo hace.
— ¿Y el sello?
— Se esfumó junto con la vida de Orochimaru.
.
El moreno guardó silencio unos momentos, analizando la nueva información.
Así que Naruto había matado a Orochimaru, lo que le daba el dato inmediato de que entonces el rubio era mucho más fuerte de lo que siquiera pudo haber supuesto... de hecho, el otro Sasuke también debería de serlo, mas que él mismo. ¡Demonios! No esperaba que su copia tuviese más poder que él, aunque era lo más lógico, si primero había tenido el mangekyou sharingan y ahora contaba con otro. La idea de pelear para poder escapar quedaba completamente descartada, ya que además ¿Qué sentido tendría escapar? Si aquel sitio no era el lugar a donde él pertenecía ¿Qué haría entonces? Huir no tendría caso.
.
— Aun no me dices cómo conseguiste ése sharingan ¿Tiene un nombre por lo menos?
.
Ante aquella pregunta el pelilargo se echó a reír ante la total sorpresa de Sasuke, quien no pudo evitar sentir que se estaba burlando completamente de él.
.
— Claro que tiene un nombre —dijo después, con un tono absolutamente satírico, dando otra risa burlona, antes de soltar aire con profundidad, para luego mirar fijamente al otro y finalmente animarse a hablar con una sonrisa viciosa— Es el Uzumaki Sharingan.
.
Decir que Sasuke se había quedado paralizado era poco, de hecho, por unos segundos también permaneció mudo, hasta que finalmente con una mirada incrédula enfrentó al otro.
.
— Estás... ¿Estás de broma? ¿Te parece gracioso? —cuestionó con claro recelo—.
— ¿Tengo cara de estar jugando? —respondió con el mismo todo que el otro— Se llama así porque es un sharingan que me pertenece exclusivamente, así que tengo la autoridad de nombrarlo como a mí se me venga en gana.
.
Existían un montón de cosas por las cuales el pelicorto podía replicar al respecto de todo eso, pero en cambio intentó tratar de enfocar nuevamente la conversación en algún punto que a él le fuese útil.
.
— ¿Cuánto tiempo llevó aquí? —cuestionó entonces—.
— Dos semanas y se han terminado las preguntas, hora de irnos —enarcó una ceja— Cámbiate rápido, tienes cinco minutos.
.
No que su intento haya funcionado al final.
El Sasuke de cabello largo salió, dejándolo nuevamente a solas. Con desgana se puso de pie, comenzando a quitarse la ropa descubriendo que en su piel no quedaba ninguna herida. Sin prisa alguna se cambió, notando la familiaridad del traje que había utilizado durante toda su estadía con Orochimaru. Movió el cuello de un lado a otro escuchando el notorio tronar de huesos y procedió a mover estratégicamente el resto de su cuerpo, sintiendo como su osamenta reaccionaba de la misma manera, además de notar también el ligero entumecimiento de algunos músculos.
Por el momento podía conformarse con la poca información que le dio su "clon", aunque le hubiese gustado hacerle una última pregunta y tenía que ver con Naruto, porque Sasuke no podía comprender por qué su otro yo parecía tan interesado en aquel rubio desesperante y su bienestar. ¿Qué caso tendría para él querer proteger a Naruto? ¡Ninguno! Quizás aquel Sasuke que se había quedado en Konoha en lugar de ir con Orochimaru había desarrollado una gran amistad con el rubio, lo cual sonaba como absolutamente patético.
Aun así, poco podía comprender del por qué el otro Sasuke había hecho de Naruto su razón para ser fuerte... ya que realmente no se había tragado ni por un sólo momento aquella tontería de que ambos estaban casados. La idea era demasiado estúpida para siquiera considerarla.
ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų ŞaşΰŊąrų
Sasuke apreció, luego de años de no haber pisado la Aldea de Konoha, lo que era ver el cielo estrellado desde las solitarias y tranquilas calles. Todo lucía casi exactamente igual a la última vez que había estado ahí, casi juraría que esa noche era idéntica a la noche en la que se marchó, dejando a Sakura sobre una abandonada banca cuando intentó detenerlo. Claro, todo podría ser igual, no de ser porque aquel no era el lugar al que supuestamente pertenecía y eso se lo confirmaba aquel maldito Sasuke que iba frente a él, vistiendo de ANBU y escoltándolo al despacho de la Hokage.
Sasuke miró sus manos se encontraban atadas con unos simples grilletes que tenían algunos símbolos grabados, que para variar eran mas sellos que le hacían imposible quitárselos. Estaba completamente seguro que de haber tenido toda su energía repuesta, unos simples grilletes inútiles como esos no serían obstáculo alguno para él.
Momentos después algo cercanamente parecido a la nostalgia lo invadió cuando subió los conocidos escalones que daban al despacho del líder de la aldea. Caminaron por los pasillos escasamente iluminados hasta llegar a aquella puerta que no había cambiado ni un poco desde la primera vez que se paró allí siendo un gennin. Su copia ANBU la abrió sin ceremonia alguna, revelando su interior iluminado. Sasuke torció la boca al mirar la solitaria figura sentada en la mesa principal.
Efectivamente era Tsunade, con su rubio cabello brillante, sus suspicaces ojos color almendra y una sonrisa de desprecio en su boca pintada. Ambos se aproximaron a ella, parándose a una distancia adecuada.
.
— Vaya, vaya, vaya... al no poder con uno nos tuvo que llegar otro —fueron las primeras palabras de la mujer, que obviamente parecía haberlos estado esperando— Podrías darme las gracias, fui yo quien te salvó y te estuvo atendiendo todo este tiempo.
— ¿Y eso me tiene que importar, vieja? —escupió el moreno de cortos cabellos—.
— ¿Vieja? —Tsunade apretó con fuerza los dientes, mientras que trataba de serenarse— ¡Tendrías que estar agradecido, mocoso ingrato! Pero claro ¿Qué se puede esperar de alguien que se larga con Orochimaru?... ¡Y como le hagas algo a Naruto yo misma te parto la cabeza de un golpe!
.
La rubia se paró dando un fuerte golpe a la mesa con ambas manos mientras respiraba con un deje agitado, para después dejarse caer pesadamente sobre la silla, tratando de volver a tranquilizarse.
.
— Bien, como sea... por el momento a parte de nosotros dos, únicamente saben de tu existencia Kakashi, Shizune, Jiraiya y Naruto y así deberá de quedarse hasta que yo ordene lo contrario. Sasuke —giró la cabeza hacia el moreno vestido de ANBU— Desde ahora será tu misión el vigilarlo en todo momento y cuidar que no vaya a hacer alguna barbaridad.
— Tsunade-sama —Sasuke intentó mantener el tono respetuoso— Yo esperaba que se tomasen otro tipo de acciones.
— Ah, sí ¿Cómo cuales? —la Hokage lo miró penetrantemente—.
— No sé... como arrojarlo en una celda mientras nosotros investigamos como mandarlo por donde llegó —comentó con tono fastidiado—.
— Consideré la idea, pero teniendo en cuenta sus antecedentes y las cosas que sería capaz de hacer, lo más sensato es que permanezca contigo... en caso de que la situación se complique supongo que el más adecuado para controlarlo eres tú, Sasuke... después de todo —una sonrisa burlona se dibujó en su boca— Son la misma persona ¿No? Has de poder contra ti mismo.
— Pero... yo salgo a misiones, no podría llevarlo y vigilarlo al mismo tiempo.
— Desde este momento tus obligaciones como ANBU te son relegadas, permanecerás un tiempo inactivo, así que pondremos a otro capitán en tu equipo hasta que éste asunto se resuelva.
— ¡No puede hacer eso! —gruñó con indignación—.
— De todas formas planeaba hacerlo —la Hokage lo miró amenazante— Dada la condición de Naruto, iba a darte el cargo de jounin para que pudieras pasar mas tiempo con él... esto —señaló despectivamente al Sasuke esposado— Únicamente apresuró las cosas ¿Tienes un problema con mis decisiones?
.
El Sasuke de cabello largo inspiró de forma profunda, dando todas las señas de estar tratando de sosegarse. Abrió los ojos y colocó una expresión indiferente en el rostro, mirando directamente a la mujer rubia.
.
— No, Tsunade-sama, no tengo problemas.
— Así me gusta —la Hokage sonrió victoriosa y claramente satisfecha— Y tú, Uchiha de Orochimaru, permanecerás tranquilo, no quiero que comiences ningún altercado ni hagas un desastre como estoy segura que te esta pasando por la cabeza. Nosotros ya hemos comenzado a investigar la forma de devolverte a tu mundo con toda la urgencia necesaria, no queremos que pasen más cosas extrañas. Jura que te mantendrás calmado hasta que resolvamos esto, después de todo, tú solo no podrías hacerlo.
— No tengo porque jurarlo —el moreno sonrió con presunción, levantando el mentón altivamente— Y menos a semejante excusa de Hokage, haré lo que crea conveniente para mis intereses y si creo que es conveniente deshacerme de quien me estorbe, lo haré.
.
Una enorme vena creció como por arte de magia en la frente de la rubia mujer, que al instante soltó un alarido seguido de un montón de improperios y luego, demostrando la fuerza sorprendentemente exagerada que tenía, tomó la pobre mesa que estaba frente a ella y la arrojó por la ventana rompiendo sin remordimiento alguno el cristal, haciendo que volasen un par de pedazos por aquí y por allá. Sasuke no se sobresaltó de forma alguna, pero al girar para mirar a su mala copia de cabello largo, notó como éste intentaba ocultar una sonrisa divertida y la expresión entretenida que tenía en el rostro. Y entonces se dio cuenta de que quizás eran más diferentes de lo que esperaba, no sólo en cuanto a poder se trataba.
Tsunade respiró profundamente hasta que se calmó lo necesario para darle nuevamente la cara a ambos jóvenes.
.
— ¡No te estoy preguntando! ¡Lo vas a jurar lo quieras o no! Y si no lo juras ¡Me da igual!, ¡No quiero que hagas ningún tipo de estupidez o pondré a toda la aldea detrás de tu maldita y hueca cabeza! ¡¿Me has entendido, mocoso miserable?! ¡Y ahora lárguense los dos de aquí!, ¡No quiero verlos más!
.
El Sasuke ANBU únicamente se limitó a asentir y encaminarse a la puerta, pero antes, se giró sólo lo necesario para mirar a la enojada mujer.
.
— Tsunade-sama ¿Y qué se supone que le digamos a los demás sobre él? —preguntó—.
— ¡No me interesa! ¡Inventen algo! Que es tu hermano gemelo o tu primo lejano ¡Sólo váyanse ya! ¡Ahora!
.
Y "obedientemente" Sasuke salió por la puerta hasta que al fin el otro moreno decidió seguirlo. Ambos avanzaron nuevamente un poco por el pasillo hasta que encontraron una ventana por la que el moreno de cabello largo se escabulló, dejándose caer desde la increíble altura y aterrizando sin dificultad alguna sobre el piso de forma elegante. Segundos después, el otro Sasuke también aterrizó a su lado.
.
— No puedo creerlo —habló el ANBU— Esa anciana viciosa es cada vez más fácil de enojar. Un día de estos se nos va a morir de un ataque.
— ¿No piensas quitarme esto? —gruñó su contraparte, mostrando los grilletes e ignorando completamente lo que el otro dijo—.
— Quizás cuando lleguemos a casa... y quita esa maldita cara, estamos intentando ayudarte, pese a lo que pienses no somos tus enemigos.
.
Sasuke rió descaradamente, dejando en claro que no creía absolutamente ninguna de sus palabras.
.
— Ya he tenido suficiente ajetreo por una noche, en marcha —dijo el ANBU—.
.
Sasuke observó como el otro comenzaba a correr y daba un gran salto, cayendo en uno de los techos de las casas que se encontraban cercanas a la Torre del Hokage. El moreno apresado realmente tomó en cuenta que el otro le estaba dando demasiadas libertades y no le trataba realmente como si fuese un peligroso prisionero de Rango S... tal vez era porque se sentía tan confiado en sus capacidades que no lo veía a él como un verdadero peligro. Ante aquel pensamiento, no pudo hacer otra cosa si no apretar los dientes con impotencia... una de las cosas que más odiaba era sentirse inferior, pero sentirse inferior por culpa de sí mismo ¡Era algo ya absurdo e insoportable!
Así que maldiciendo como por décima vez en todo el tiempo que llevaba fuera del hospital, se encaminó también dando un enorme saltó, quedando algunos metros alejado del otro Sasuke, que únicamente lo miró enarcando una ceja y comenzando a correr sobre los tejados. Sasuke le demostraría a su copia que aunque aún no estuviese del todo recompuesto, no le daría la satisfacción de dejarlo atrás.
Desde una de las ventanas de la torre, opuesta a la que había roto antes, Tsunade observaba entre la penumbra -la cual era únicamente iluminada por las luces nocturnas de la ciudad- como se perdían las dos sombras que representaban las figuras de los Uchiha.
.
— Hokage-sama ¿Realmente cree que haya sido una idea inteligente no encerrarlo? Podría ser más peligroso de lo que juzgamos.
.
La rubia mujer suspiró cerrando los ojos, inclinando un poco la cabeza por la ventana, hacia la persona que le hablaba escondida en la oscuridad.
.
— Todos hemos visto qué tan peligroso y desalmado puede ser... pero aun así confió en que Sasuke lo pondrá al margen y Naruto, a pesar de su estado, no tendría problema alguno en ganarle —respondió ella—.
— Únicamente espero que no esto no sea un error, Hokage-sama.
— Yo también lo espero, Kakashi, yo también lo espero.
.
Por su parte, una vez dejando completamente atrás la torre y la montaña con las cabezas de los Hokages talladas, Sasuke notó que a pesar de haber estado durante años lejos de aquel lugar, pudo darse cuenta perfectamente de hacía dónde lo estaba llevando el otro Sasuke. Sus sospechas se vieron completamente confirmadas cuando se detuvieron frente a las altas puertas que él reconoció aun en la oscuridad en la que se encontraba...
Estaban en aquel lugar que encerraba una terrible historia.
.
— Tres cosas —el Sasuke ANBU volteó a mirarlo— Uno: como ya lo has visto, vivo en el Barrio Uchiha.
.
Con facilidad, como si no fuese necesario, el Sasuke de cabello largo saltó las puertas y se dispuso a continuar con la carrera que llevaba. Por su parte, el otro se quedó un par de segundos de pie, sin intenciones de moverse... porque no deseaba entrar de nuevo a aquel lugar... no quería que su mente fuese asaltada con los terribles y desgarrados recuerdos del pasado. Cerró con fuerza los ojos y se encogió un poco sobre sí mismo, apretando los puños casi hasta el grado de hacerlos sangrar.
Mas pronto se recuperó, recordándose que él era Uchiha Sasuke, el vengador, que no existía persona alguna con la cual tuviera lazos y que carecía de los inútiles sentimientos que hacían débiles al ser humano. Porque él era fuerte.
Así que imitando las acciones de su "gemelo", entró sin más demora y lo alcanzó unos segundos después mientras corría por las calles.
.
— Número dos —le dijo, apenas lo vio llegar— Naruto vive conmigo —aclaró, señalando hacia el frente con uno de sus dedos a la única casa que tenía luces encendidas—.
.
El otro moreno mostró una mueca de desagrado, porque realmente él no deseaba ver al Naruto de aquel mundo, ni al Naruto de su mundo, ni a algún otro maldito rubio de ojos azules de cualquier otra parte.
.
— Y número tres —ambos llegaron a su destino, deteniéndose entonces— Está embarazado, atrévete a incomodarlo y te cortaré la garganta.
.
Sasuke entonces se quedó completamente estático, agitando un poco las cadenas que unían los grilletes que tenía en las muñecas, mientras observaba como su copia avanzaba a la casa que era más grande que las otras y a simple vista aun en medio de las sombras, parecía ser mas lujosa que el resto.
Únicamente entonces la información se procesó en su cerebro.
... ¡¿Embarazado?!
Continuará...
.·:·.✧Anexo III A✧.·:·.
Con Naruto la tranquilidad no duraba mucho.
Afortunadamente Sasuke se encontraba ya al tanto de la existencia de Kyuubi, del mismo modo en que sabía cómo es que alguien tan despistado como el rubio había ido a parar a semejante situación. En cierta forma, podría considerarse como algo triste, aunque más que nada, se trataba de una injusticia del tamaño de medio continente... porque desde el punto de vista de Sasuke, sonaba a que Uzumaki había sido usado como un peón sacrificable, así pues, el que toda Konoha llevase años odiándole por esa razón debería ser imperdonable, porque gracias a él es que tenían un sitio seguro donde guardar a una bestia que podía barrer con la aldea de una sola pasada.
Aunque lo de "sitio seguro" debería ser puesto en duda, sobre todo teniendo en cuenta las situaciones en las cuales el ojiazul había estado envuelto en los últimos tiempos.
Que Sasuke tuviese que ver con uno o dos de esos incidentes que ponían a prueba aquella seguridad, era una historia diferente. Tampoco era culpa lo que venía guiando sus pensamientos desde que Jiraiya le contase sobre el temible zorro de las nueve colas.
No, era algo diferente, algo con lo que se había topado en su pasado en momentos más oscuros y desoladores. Y ahora aparecía nuevamente en sus pensamientos, haciéndole ver que sin quererlo y sin buscarlo, en sus manos podría estar una posible solución al peligro que Naruto podría llegar a representar, si es que en algún momento llegaba a perder el control de aquella temible criatura que se albergaba dentro de él. El sannin había aclarado que el rubio necesitaba aprender cómo controlar tal fuerza sobrenatural; que sería un camino largo y difícil, donde sin duda alguna también necesitaría su ayuda por si alguna cosa llegaba fallar. Pero Sasuke estaba seguro de que él podía ser capaz de ayudar de una manera diferente a la cual Jiraiya se refería.
El problema era que no estaba seguro de si quería hablar de ello y exponer tal conocimiento.
Sin embargo, aquel día, como cualquier otro, mientras entrenaban, algo en la forma tan ridícula en la cual Naruto se soltó a reír después de salir de un lago cercano al cual había caído, hizo que al final Sasuke terminara por tomar una decisión.
Y aquella noche, mientras el jinchuuriki dormía profundamente, Uchiha dejó la habitación que compartía con él y se encaminó hacia la habitación donde se encontraba el escritor, dando unos ligeros golpes a la puerta, esperando por el permiso para entrar que le fue dado al instante.
.
— Oh, Sasuke, eres tú —dijo Jiraiya, sentado sobre el futón que estaba en medio de la habitación, con un pergamino en una mano y una pipa en la otra— Pensé que sería una jovencita linda.
.
El pelinegro entrecerró la mirada con indiferencia, sin molestarse siquiera en replicar, ya que a estas alturas se había acostumbrado a estar en compañía de un compañero idiota y de un maestro igualmente idiota.
.
— Jiraiya-sensei —dijo entonces, con total seriedad— Hay algo de lo que debo hablar contigo.
.
Y el sannin supo que la expresión tan sombría en el rostro de su alumno no se debía precisamente a la poca iluminación de la habitación, donde una lámpara alumbraba sólo lo necesario.
.
.
.·:·.✧Anexo III B✧.·:·.
Bufó molesto e irritado, enojado consigo mismo por aquella molestia que aquejaba su cuerpo, además de que también estaba maldiciendo a la desgraciada planta venenosa que lo había infectado, cuando por error la había arrancado confundiéndola con otra.
.
— Joder —expresó, apretando la mandíbula—.
.
Su mano comenzaba a dormirse y definitivamente aquello no era una buena señal. Era increíble que por un simple rasguño que tenía en la palma, el veneno hubiese conseguido entrar y expandirse de forma tan veloz. Esta definitivamente era la última vez que aceptaba buscar plantas para las supuestas ideas de Jiraiya.
.
— ¡Lo encontré'ttebayo!
.
Sasuke reviró los ojos, pensando en que aquello que Naruto estaba buscando en su mochila, no sería más que una cosa inútil.
.
— Es este —dijo, mostrando un frasco blanco tapado—.
.
A pesar de lo que le decía su sentido común, Sasuke permitió que el rubio abriese el frasco para luego dejar caer en la palma de su mano unas cuantas gotas que ardieron al contacto con su herida. Un ligero dolor lo recorrió antes de comenzar a notar como la movilidad regresaba a su mano y la molestia desaparecía por completo.
Y siendo franco en aquel momento, de verdad se encontraba asombrado.
.
— Naruto —le llamó— ¿De dónde sacaste esto?
.
El rubio sonrió tontamente, antes de llevarse una mano detrás de la cabeza.
.
— Hinata me lo dio —declaró— Como siempre me estaba dando cosas de ese tipo, comencé a guardarlas, dattebayo. Cuando empaqué para venir a entrenar con ero-sennin, creí que sería bueno traerlas, lo que te puse es algo para venenos comunes'ttebayo.
.
Como si quisiera enfatizar sus palabras, el rubio le mostró a Sasuke el montón de frascos desperdigados que había dejado sobre la hierba, todos ellos etiquetados con una letra que claramente no pertenecía al ojiazul. El Uchiha pensó que lo más normal sería que hubiese sido Sakura quien le diese todos aquellos mejunjes curativos a Naruto, ya que se suponía que era la pelirosa la que estaba aprendiendo ninjitsu medico... pero aparentemente, la primogénita Hyuuga no estaba tan perdida en ese campo.
.
— Hinata es muy inteligente y amable, dattebayo —dijo Naruto, con una gran sonrisa— Además es una buena amiga que se preocupaba por mi salud, por eso tengo ahora tantas medicinas, dattebayo ¡Deberías estar agradecido! Si no fuese por ella, ahora seguirías envenenado ¡Eso te pasa por tonto, dattebayo!
.
Sasuke torció los labios de mala gana, antes de inclinarse un poco hacia delante y darle un ligero golpe a la punta de la nariz del rubio con su dedo índice. Naruto chilló indignado y se llevó una mano al rostro cubriendo completamente su nariz y parte de su boca.
.
— No le daré las gracias a esa inútil —dijo sencillamente, poniéndose de pie— En todo caso, si fuese a agradecerle a alguien, sería a ti, pero nadie se merece un agradecimiento de mi parte.
.
Naruto infló las mejillas y lo miró con enojo infantil.
.
— ¡Sasuke-teme! ¡Eres un engreído'ttebayo! ¡Debería darte vergüenza!
.
Naruto se encontró entonces más ocupado sintiéndose molesto que dándose cuenta de que en realidad justo en aquel momento, Sasuke acababa de agradecerle.
✧•̩̩͙*✩‧͙*•̩̩͙•̩̩͙*✩‧͙✩*•̩̩͙•̩̩͙*‧͙✩*•̩̩͙•̩̩͙*✩‧͙✩*•̩̩͙•̩̩͙*‧͙✩*•̩̩͙•✧
・:✩*.✩.*✩。"Siempre hay un poco de locura en el amor, pero siempre hay un poco de razón en la locura..."。✩*.✩.*✩:・
